{"id":69768,"date":"2016-03-29T11:01:15","date_gmt":"2016-03-29T17:01:15","guid":{"rendered":"http:\/\/istmo.mx\/?p=69768"},"modified":"2016-03-29T11:01:15","modified_gmt":"2016-03-29T17:01:15","slug":"una-mirada-al-legado-de-simone-de-beauvoir","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dim-id.com\/pruebaentradas2023\/2016\/03\/29\/una-mirada-al-legado-de-simone-de-beauvoir\/","title":{"rendered":"Una mirada al legado de Simone de Beauvoir"},"content":{"rendered":"<button class=\"simplefavorite-button has-count\" data-postid=\"69768\" data-siteid=\"1\" data-groupid=\"1\" data-favoritecount=\"0\" style=\"\">Leer despu\u00e9s <i class=\"sf-icon-star-empty\"><\/i><span class=\"simplefavorite-button-count\" style=\"\">0<\/span><\/button><body><p><\/p><strong><img data-recalc-dims=\"1\" loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone size-full wp-image-69797\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/istmo.mx\/wp-content\/uploads\/2016\/03\/IS342_Miscelanea_principal.jpg?resize=800%2C370&#038;ssl=1\" alt=\"IS342_Miscelanea_principal\" width=\"800\" height=\"370\" data-wp-pid=\"69797\" loading=\"lazy\" srcset=\"https:\/\/i0.wp.com\/dim-id.com\/pruebaentradas2023\/wp-content\/uploads\/2016\/03\/IS342_Miscelanea_principal.jpg?w=1037&amp;ssl=1 1037w, https:\/\/i0.wp.com\/dim-id.com\/pruebaentradas2023\/wp-content\/uploads\/2016\/03\/IS342_Miscelanea_principal.jpg?resize=300%2C139&amp;ssl=1 300w, https:\/\/i0.wp.com\/dim-id.com\/pruebaentradas2023\/wp-content\/uploads\/2016\/03\/IS342_Miscelanea_principal.jpg?resize=1024%2C474&amp;ssl=1 1024w, https:\/\/i0.wp.com\/dim-id.com\/pruebaentradas2023\/wp-content\/uploads\/2016\/03\/IS342_Miscelanea_principal.jpg?resize=768%2C355&amp;ssl=1 768w\" sizes=\"auto, (max-width: 800px) 100vw, 800px\" \/><\/strong><br>\n<em><strong>Hace apenas unas d\u00e9cadas, Simone de Beauvoir se atrevi\u00f3 a levantar la mirada y superar la angostura de tantos clich\u00e9s que encapsularon a la mujer por siglos. El paso de los a\u00f1os va modificando el enfoque con que se analizan sus ideas; muchas, muy criticadas en su tiempo, son ahora una realidad; otras, se desecharon o superaron. Siempre es provechoso revisar su legado, en el que abundan aciertos y errores, e intentar comprender sus argumentos sobre la identidad femenina.<\/strong><\/em><br>\n\u00a0<br>\nEn Le deuxi\u00e8me sexe, largo ensayo publicado en 1949, Simone de Beauvoir elabora un an\u00e1lisis fenomenol\u00f3gico del sujeto-mujer y de las figuras de lo femenino. El primer libro comprende cuatro partes: destino, historia, mitos y formaci\u00f3n de la mujer; y en el segundo, la autora expone minuciosamente la situaci\u00f3n de la mujer, su justificaci\u00f3n, para concluir con sus tesis sobre la liberaci\u00f3n de la mujer.1<br>\nHay que reconocerle a De Beauvoir el hecho de que fue la primera mujer que realiz\u00f3 una obra enciclop\u00e9dica pregunt\u00e1ndose sobre su identidad. En su exposici\u00f3n, pretende lograr que se considere a la mujer como un ser humano con libertad y autonom\u00eda personal, capacidad activa y recursos propios. Afirma en la introducci\u00f3n que dud\u00f3 durante mucho tiempo en escribir un libro sobre la mujer, porque el tema le parec\u00eda irritante.<br>\nNo se consideraba feminista, porque pensaba que era un movimiento equivocado en su ra\u00edz. En sus Memorias escribi\u00f3 que nunca le pes\u00f3 ser mujer, sino que le supuso grandes satisfacciones, pues los varones fueron para ella camaradas y no adversarios. Presum\u00eda de unir en su persona coraz\u00f3n de mujer y cabeza de hombre, y se consideraba \u00fanica (M\u00e9moires, p. 413).<br>\n\u00a0<br>\n<strong>SALIR DE LA CONDICI\u00d3N SUBORDINADA<\/strong><br>\nDe Beauvoir consider\u00f3 que era necesario crear un clima de opini\u00f3n p\u00fablica para que la condici\u00f3n subordinada de la mujer cambiara. En su opini\u00f3n, el problema de la mujer se reduc\u00eda a uno: no estaba considerada como un ser humano igual al var\u00f3n, sino relegada a un segundo plano, tenida como un objeto, apreciada casi exclusivamente por el servicio sexual prestado al var\u00f3n.<br>\nResignada a limitarse s\u00f3lo a sus funciones de esposa y madre, en muchos casos la mujer, advierte, ha sido v\u00edctima de una ilusi\u00f3n. Dependiendo social y econ\u00f3micamente de su marido, sin otra capacitaci\u00f3n para valerse por s\u00ed misma, cuando sus hijos no la necesitan directamente, le sobra tiempo y se ve condenada a la pasividad, a la ociosidad o a las falsas evasiones. Los defectos achacados a las mujeres reflejan su situaci\u00f3n y est\u00e1n provocados por su pasividad forzada, su dependencia, la falta de horizontes y el aislamiento en el que muchas veces se encuentran.2<br>\nEn este punto, se le objeta a De Beauvoir el hecho de que rechaza el concepto sartriano de libertad-situaci\u00f3n para el caso de la mujer, ya que afirma que es precisamente su \u00absituaci\u00f3n\u00bb concreta lo que ha constre\u00f1ido hasta el momento su libertad desde fuera.<br>\nLa obra fue criticada entonces por quienes, como los comunistas, defend\u00edan que la opresi\u00f3n era siempre una cuesti\u00f3n de clase, o por quienes denunciaban su \u00abatrevimiento pornogr\u00e1fico\u00bb o sus \u00abdescripciones s\u00f3rdidas\u00bb. Despertaron especial rechazo y pol\u00e9mica sus cap\u00edtulos sobre el lesbianismo o su defensa del aborto libre al hablar de la maternidad, donde reduce el instinto maternal a una cuesti\u00f3n cultural que trae como consecuencia la alienaci\u00f3n de las mujeres.<br>\n\u00a0<br>\n<strong>EL DESTINO DE LA MUJER<\/strong><br>\nA Simone de Beauvoir se le reprocha negar la diferencia entre mujeres y hombres, dentro de la igualdad como derecho humano; o el hecho de ideologizar desde posturas sartrianas existencialistas la defensa de la igualdad de oportunidades de la mujer, en vez de remitirse a la puesta en pr\u00e1ctica de los m\u00e1s elementales derechos humanos aplicados de facto y no s\u00f3lo de iure a la mujer, en materia de empleo, igual salario por igual trabajo, participaci\u00f3n plena en el poder y en la toma de decisiones, igualdad de educaci\u00f3n, etc\u00e9tera.<br>\nPero los aciertos de la obra de Simone de Beauvoir son claros cuando afirma categ\u00f3ricamente que ni la biolog\u00eda, ni la psicolog\u00eda, ni el materialismo hist\u00f3rico definen el destino de la mujer, determin\u00e1ndola a ser inferior al var\u00f3n y conduci\u00e9ndola a ser relegada: la mujer es un ser humano con la misma dignidad y derechos que el var\u00f3n (p. 850). Tambi\u00e9n acierta al desarrollar y promover el papel de las mujeres en la sociedad, al exigir una formaci\u00f3n intelectual y profesional (p. 839); as\u00ed podr\u00e1n tener otro tipo de intereses y de posibilidades de ganarse la vida que no sea s\u00f3lo el contraer matrimonio, como si \u00e9ste fuera su \u00ab\u00fanica carrera\u00bb y la exclusiva justificaci\u00f3n de su existencia (p. 442).<br>\nPropugna que se den responsabilidades a las mujeres, que tengan autonom\u00eda econ\u00f3mica, para que puedan desarrollar sus capacidades en igualdad de oportunidades (p. 851). En el terreno del amor y de las relaciones entre mujeres y hombres propone considerarse ambos, uno a otro, como semejantes y tratarse con mutuo respeto: \u00abEn los dos sexos se desarrolla el mismo drama de la carne y el esp\u00edritu, de la finitud y la trascendencia; a ambos les roe el tiempo, los acecha la muerte; ambos tienen la misma necesidad esencial uno del otro; y pueden extraer de su libertad la misma gloria; si supiesen saborearla, no sentir\u00edan la tentaci\u00f3n de disputarse falaces privilegios; y entonces podr\u00eda nacer la fraternidad entre ellos\u00bb (p. 867).<br>\n\u00a0<br>\n<img data-recalc-dims=\"1\" loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone size-full wp-image-69838\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/istmo.mx\/wp-content\/uploads\/2016\/03\/IS342_Miscelanea_recuadro.jpg?resize=800%2C229&#038;ssl=1\" alt=\"IS342_Miscelanea_recuadro\" width=\"800\" height=\"229\" data-wp-pid=\"69838\" loading=\"lazy\" srcset=\"https:\/\/i0.wp.com\/dim-id.com\/pruebaentradas2023\/wp-content\/uploads\/2016\/03\/IS342_Miscelanea_recuadro.jpg?w=1037&amp;ssl=1 1037w, https:\/\/i0.wp.com\/dim-id.com\/pruebaentradas2023\/wp-content\/uploads\/2016\/03\/IS342_Miscelanea_recuadro.jpg?resize=300%2C86&amp;ssl=1 300w, https:\/\/i0.wp.com\/dim-id.com\/pruebaentradas2023\/wp-content\/uploads\/2016\/03\/IS342_Miscelanea_recuadro.jpg?resize=1024%2C293&amp;ssl=1 1024w, https:\/\/i0.wp.com\/dim-id.com\/pruebaentradas2023\/wp-content\/uploads\/2016\/03\/IS342_Miscelanea_recuadro.jpg?resize=768%2C220&amp;ssl=1 768w\" sizes=\"auto, (max-width: 800px) 100vw, 800px\" \/><br>\n\u00a0<br>\n<strong>DIFERENCIAS EN LA IGUALDAD<\/strong><br>\nSin embargo, al ideologizar desde la postura sartriana la existencia de la mujer, afirma que la libertad es un fin en s\u00ed mismo, lo que conduce a una autonom\u00eda que se desprende de cualquier relaci\u00f3n o rechaza cualquier compromiso estable; y asienta su postura en un humanismo ateo impregnado de prejuicios antirreligiosos, que le lleva a eliminar toda \u00e9tica.3<br>\nAl afirmar que la mujer no es esencia (\u00abno se nace mujer, se llega a serlo\u00bb) ni destino, niega la posibilidad de definir la diferencia; reduce su ser a pura facticidad, donde la forma de ser \u00abactiva\u00bb, atribuida alegremente al var\u00f3n, se erige en \u00fanica forma de existir, sin dejar opci\u00f3n a desarrollar el derecho a la diferencia de la mujer.<br>\nSe defiende de esta cr\u00edtica al afirmar que las diferencias no pueden lesionar la igualdad, pero admite s\u00f3lo diferencias biol\u00f3gicas: \u00abNo veo que la libertad haya creado nunca uniformidad. En primer lugar, siempre habr\u00e1 entre el var\u00f3n y la mujer ciertas diferencias; al tener una figura singular, su erotismo, y por tanto su mundo sexual, no podr\u00edan dejar de engendrar en la mujer una sensibilidad singulares: sus relaciones con su propio cuerpo, con el cuerpo masculino, con el hijo, no ser\u00e1n jam\u00e1s id\u00e9nticas a las que el var\u00f3n sostiene con su propio cuerpo, con el cuerpo femenino y con el hijo; los que tanto hablan de \u2018igualdad en la diferencia\u2019 dar\u00edan muestras de mala voluntad si no me concedieran que pueden existir \u2018diferencias en la igualdad\u2019\u00bb (p. 869).<br>\n\u00a0<br>\n<strong>LO QUE ELLA NO VIO<\/strong><br>\nSimone de Beauvoir realiz\u00f3 un esfuerzo de investigaci\u00f3n hist\u00f3rica, literaria, psicoanal\u00edtica y antropol\u00f3gica sin precedentes en torno a la situaci\u00f3n de la mujer, e impuls\u00f3 la bandera del trato de igualdad para mujeres y hombres. Tuvo el m\u00e9rito de apuntar desde el existencialismo sartriano unas reivindicaciones de los derechos humanos de las mujeres que hasta entonces no se hab\u00edan planteado de forma sistem\u00e1tica. Pero sabemos que en su vida personal y afectiva tanto ella como Sartre fueron menos heroicos y resistentes de lo que dejaron creer, que instrumentalizaron amores y amistades, que ella tard\u00f3 en comprender la argumentaci\u00f3n feminista. La perspectiva de las mujeres reales se desdibuj\u00f3 en ese intento personal de autoexplicarse desde una bandera ideol\u00f3gica.<br>\nDe ah\u00ed que las tesis de Simone de Beauvoir, retomadas por el feminismo norteamericano de los a\u00f1os setenta, hayan influido en carencias o limitaciones del modo de concebir la liberaci\u00f3n de la mujer. As\u00ed, la desvalorizaci\u00f3n de la maternidad que hace De Beauvoir llev\u00f3 a despreocuparse de dar soluciones a la dificultad de conciliar vida profesional y atenci\u00f3n a la familia. Igualmente, en el terreno del amor, su modelo de las relaciones entre hombres y mujeres ha estimulado la igualdad, pero, en vez de favorecer un amor de m\u00e1s calidad, ha justificado una concepci\u00f3n de la libertad sexual que tantas veces ha desvalorizado esas relaciones, ha rechazado el compromiso y ha sido fuente de frustraci\u00f3n.<br>\nHoy se defienden posturas contenidas en El segundo sexo desde opciones intelectuales similares al existencialismo de De Beauvoir. Sin embargo, cerramos el siglo XX con un verdadero cambio cualitativo en el discurso: se ha pasado de hablar de feminismo como antidiscriminaci\u00f3n a hablar de la \u00abperspectiva de igualdad de g\u00e9nero\u00bb; se ha pasado \u2013a nivel conceptual, al menos\u2013 de considerarlo un problema propio de las mujeres, a resolver por ellas, a verlo como un problema de todos: un problema de gobierno, de desarrollo y pol\u00edtica social. Porque la defensa de los derechos humanos de las mujeres no es un movimiento que afecte s\u00f3lo a sus militantes. Tanto sus efectos como sus causas inciden en la sociedad moderna entera, pues forman parte de las pol\u00edticas democr\u00e1ticas de gesti\u00f3n en su fase m\u00e1s avanzada.4<br>\n\u00a0<br>\n<strong>LA PERSPECTIVA DE LA IGUALDAD DE G\u00c9NERO<\/strong><br>\nDesde instancias supranacionales como las Naciones Unidas y el Consejo de Europa se aborda hoy el derecho a la igualdad de oportunidades entre mujeres y hombres bajo el concepto de \u00abigualdad de g\u00e9nero\u00bb. Esto incluye aceptar y evaluar de forma igualitaria las diferencias que existen entre mujeres y hombres, incluyendo el derecho a ser diferentes. Se acent\u00faa el derecho de igualdad en cuanto a coparticipaci\u00f3n en todas las esferas de la vida. Pues el desarrollo de una sociedad depende del empleo de todos los recursos humanos, y por lo tanto, ambos, mujeres y hombres, deben participar totalmente de forma paritaria para atender las necesidades de la sociedad.5<br>\nLa IV Conferencia Mundial sobre la Mujer (Pek\u00edn, 1995), convocada por Naciones Unidas, recogi\u00f3 en su Plataforma de Acci\u00f3n la estrategia de esta perspectiva de g\u00e9nero, y afirm\u00f3 que \u00ablos gobiernos y otros agentes sociales deber\u00e1n promover una pol\u00edtica activa y visible de integraci\u00f3n de la perspectiva de g\u00e9nero en todas las pol\u00edticas y programas, a fin de que se analicen los efectos concretos sobre las mujeres y hombres respectivamente antes de tomar decisiones\u00bb.<br>\nTambi\u00e9n el Consejo de Europa insist\u00eda en un Informe de marzo de 1998 en la necesidad de dedicar esfuerzos a fomentar la participaci\u00f3n compartida del poder de mujeres y hombres en la econom\u00eda, en la sociedad y en los procesos de toma de decisiones; de igualdad de oportunidades en empleo, de igual salario por igual trabajo desempe\u00f1ado; de acabar con los despidos por maternidad o por embarazo; de flexibilizar los horarios laborales para hacer posible que tanto mujeres como hombres compartan el trabajo familiar no remunerado, las ocupaciones dom\u00e9sticas, la atenci\u00f3n de personas a su cargo: ni\u00f1os, enfermos, personas mayores, etc\u00e9tera.<br>\nLa igualdad de g\u00e9nero, porque respeta la diferencia entre mujeres y hombres, conduce a que la participaci\u00f3n de las mujeres en todos los \u00e1mbitos de la vida p\u00fablica y en los procesos de toma de decisiones sea mayor, de modo que los valores, intereses y experiencias de las mujeres se tengan en cuenta al tomar decisiones pol\u00edticas. No son s\u00f3lo las mujeres las que han de defender los asuntos familiares; pero, de hecho, la mayor\u00eda de los defensores de la igualdad en dichos asuntos son las mujeres. Por otra parte, los cambios ser\u00e1n m\u00e1s visibles y r\u00e1pidos si participan las mujeres en mayor grado.<br>\nEste rumbo nuevo, l\u00f3gicamente, interesa a quienes reprochan al feminismo que no conecta con la mujer real, o que vuelve la espalda a la familia; o a quienes opinan \u2013lamentando desde fuera las tensiones originadas por las \u00abdobles jornadas\u00bb\u2013 que la mujer deber\u00eda inventarse un nuevo modelo que vertebre sus identidades para que no se excluyan maternidad y trabajo, autonom\u00eda y entorno afectivo, y evitar as\u00ed las crisis familiares.<br>\nPero no es admisible considerar estas dificultades como un problema exclusivo de las mujeres. \u00bfNo ser\u00e1 que han de transformarse esos r\u00edgidos esquemas competitivos y de productividad empresarial de manera que los hombres compartan con las mujeres las responsabilidades de educaci\u00f3n y cuidado de los hijos? \u00bfNo ser\u00e1 que a\u00fan no se es consciente de que la cultura, la pol\u00edtica, la econom\u00eda y la sociedad est\u00e1n encomendadas en su desarrollo tanto a hombres como a mujeres?<br>\n\u00a0<br>\n<strong>UNA NUEVA FORMA DE HACER POL\u00cdTICA<\/strong><br>\nMuchas veces en la historia del pensamiento humano, las grandes revisiones se deben a posturas que nacieron radicalizadas para aclimatarse despu\u00e9s a la realidad. Pero el feminismo se encuentra ya de vuelta de la fase de radicalizaci\u00f3n, y ha recalado en estrategias tales como la denominada gender mainstreaming, que es la reorganizaci\u00f3n y mejora de los procesos de adopci\u00f3n de pol\u00edticas p\u00fablicas, de manera que se incorpore en todas ellas la perspectiva de igualdad de g\u00e9nero. Esto supone una potenciaci\u00f3n (empowerment), participaci\u00f3n y visi\u00f3n de ambos sexos tanto en la vida p\u00fablica como en la vida privada.<br>\nSi esto se lleva a cabo desde instancias supranacionales, se trata de ponerlo en pr\u00e1ctica a niveles de gobierno pol\u00edtico, empresarial, cultural, social, familiar. Buena muestra de ello es el III Plan de Igualdad de Oportunidades (1997-2000) dise\u00f1ado en Espa\u00f1a por el Instituto de la Mujer, donde se afirma que el principio del mainstreaming \u00abimplica la promoci\u00f3n de la igualdad de oportunidades en todas las pol\u00edticas y medidas generales, teniendo en cuenta activa y abiertamente, en el momento de su planificaci\u00f3n, los posibles efectos en las respectivas situaciones de hombres y mujeres. Esto significa un examen sistem\u00e1tico de estas pol\u00edticas y medidas, evaluando sus posibles efectos, cuando se definen y se ponen en vigor en temas cotidianos tales como la organizaci\u00f3n del trabajo o el establecimiento de horarios escolares, que pueden tener impactos diferenciales significativos en la situaci\u00f3n de hombres y mujeres, y deben ser tenidos en cuenta a fin de promover la igualdad\u00bb.<br>\nDe lo anterior se deduce que el nuevo modo de hacer pol\u00edtica en nuestra sociedad democr\u00e1tica incluye esta problem\u00e1tica, sin dejar que sea un asunto que concierne solamente a las mujeres. Si la mujer se considera \u00abinvertebrada\u00bb ante los nuevos retos de nuestra civilizaci\u00f3n, es un problema con soluci\u00f3n social, pol\u00edtica, econ\u00f3mica y cultural. Y es un problema de todos.<br>\n<strong><br>\n<\/strong><br>\n<strong>Notas finales<\/strong><br>\n<sup>1\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 <\/sup>Simone de Beauvoir.<em> El segundo sexo, <\/em>en <em>Obras completas, <\/em>(Mar\u00eda Molina Le\u00f3n, trad.) Tomo II, Aguilar, Madrid (1981).<br>\n<sup>2<\/sup>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Ib\u00eddem<br>\n<sup>3<\/sup>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Ib\u00eddem<br>\n<sup>4<\/sup>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Ib\u00eddem<br>\n<sup>5<\/sup>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Mar\u00eda Molina Le\u00f3n. Servicio Central de Prensa (Espa\u00f1a), <em>Aceprensa.<\/em>\n<\/body><button class=\"simplefavorite-button has-count\" data-postid=\"69768\" data-siteid=\"1\" data-groupid=\"1\" data-favoritecount=\"0\" style=\"\">Leer despu\u00e9s <i class=\"sf-icon-star-empty\"><\/i><span class=\"simplefavorite-button-count\" style=\"\">0<\/span><\/button>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Leer despu\u00e9s 0 Hace apenas unas d\u00e9cadas, Simone de Beauvoir se atrevi\u00f3 a levantar la mirada y superar la angostura de tantos clich\u00e9s que encapsularon a la mujer por siglos. El paso de los a\u00f1os va modificando el enfoque con que se analizan sus ideas; muchas, muy criticadas en su tiempo, son ahora una realidad; otras, se desecharon o superaron. Siempre es provechoso revisar su legado, en el que abundan aciertos y errores, e intentar comprender sus argumentos sobre la identidad femenina. \u00a0 En Le deuxi\u00e8me sexe, largo ensayo publicado en 1949, Simone de Beauvoir elabora un an\u00e1lisis fenomenol\u00f3gico del sujeto-mujer y de las figuras de lo femenino. El primer libro comprende cuatro partes: destino, historia, mitos y formaci\u00f3n de la mujer; y en el segundo, la autora expone minuciosamente la situaci\u00f3n de la mujer, su justificaci\u00f3n, para concluir con sus tesis sobre la liberaci\u00f3n de la mujer.1 Hay que reconocerle a De Beauvoir el hecho de que fue la primera mujer que realiz\u00f3 una obra enciclop\u00e9dica pregunt\u00e1ndose sobre su identidad. En su exposici\u00f3n, pretende lograr que se considere a la mujer como un ser humano con libertad y autonom\u00eda personal, capacidad activa y recursos propios. Afirma en la introducci\u00f3n que dud\u00f3 durante mucho tiempo en escribir un libro sobre la mujer, porque el tema le parec\u00eda irritante. No se consideraba feminista, porque pensaba que era un movimiento equivocado en su ra\u00edz. En sus Memorias escribi\u00f3 que nunca le pes\u00f3 ser mujer, sino que le supuso grandes satisfacciones, pues los varones fueron para ella camaradas y no adversarios. Presum\u00eda de unir en su persona coraz\u00f3n de mujer y cabeza de hombre, y se consideraba \u00fanica (M\u00e9moires, p. 413). \u00a0 SALIR DE LA CONDICI\u00d3N SUBORDINADA De Beauvoir consider\u00f3 que era necesario crear un clima de opini\u00f3n p\u00fablica para que la condici\u00f3n subordinada de la mujer cambiara. En su opini\u00f3n, el problema de la mujer se reduc\u00eda a uno: no estaba considerada como un ser humano igual al var\u00f3n, sino relegada a un segundo plano, tenida como un objeto, apreciada casi exclusivamente por el servicio sexual prestado al var\u00f3n. Resignada a limitarse s\u00f3lo a sus funciones de esposa y madre, en muchos casos la mujer, advierte, ha sido v\u00edctima de una ilusi\u00f3n. Dependiendo social y econ\u00f3micamente de su marido, sin otra capacitaci\u00f3n para valerse por s\u00ed misma, cuando sus hijos no la necesitan directamente, le sobra tiempo y se ve condenada a la pasividad, a la ociosidad o a las falsas evasiones. Los defectos achacados a las mujeres reflejan su situaci\u00f3n y est\u00e1n provocados por su pasividad forzada, su dependencia, la falta de horizontes y el aislamiento en el que muchas veces se encuentran.2 En este punto, se le objeta a De Beauvoir el hecho de que rechaza el concepto sartriano de libertad-situaci\u00f3n para el caso de la mujer, ya que afirma que es precisamente su \u00absituaci\u00f3n\u00bb concreta lo que ha constre\u00f1ido hasta el momento su libertad desde fuera. La obra fue criticada entonces por quienes, como los comunistas, defend\u00edan que la opresi\u00f3n era siempre una cuesti\u00f3n de clase, o por quienes denunciaban su \u00abatrevimiento pornogr\u00e1fico\u00bb o sus \u00abdescripciones s\u00f3rdidas\u00bb. Despertaron especial rechazo y pol\u00e9mica sus cap\u00edtulos sobre el lesbianismo o su defensa del aborto libre al hablar de la maternidad, donde reduce el instinto maternal a una cuesti\u00f3n cultural que trae como consecuencia la alienaci\u00f3n de las mujeres. \u00a0 EL DESTINO DE LA MUJER A Simone de Beauvoir se le reprocha negar la diferencia entre mujeres y hombres, dentro de la igualdad como derecho humano; o el hecho de ideologizar desde posturas sartrianas existencialistas la defensa de la igualdad de oportunidades de la mujer, en vez de remitirse a la puesta en pr\u00e1ctica de los m\u00e1s elementales derechos humanos aplicados de facto y no s\u00f3lo de iure a la mujer, en materia de empleo, igual salario por igual trabajo, participaci\u00f3n plena en el poder y en la toma de decisiones, igualdad de educaci\u00f3n, etc\u00e9tera. Pero los aciertos de la obra de Simone de Beauvoir son claros cuando afirma categ\u00f3ricamente que ni la biolog\u00eda, ni la psicolog\u00eda, ni el materialismo hist\u00f3rico definen el destino de la mujer, determin\u00e1ndola a ser inferior al var\u00f3n y conduci\u00e9ndola a ser relegada: la mujer es un ser humano con la misma dignidad y derechos que el var\u00f3n (p. 850). Tambi\u00e9n acierta al desarrollar y promover el papel de las mujeres en la sociedad, al exigir una formaci\u00f3n intelectual y profesional (p. 839); as\u00ed podr\u00e1n tener otro tipo de intereses y de posibilidades de ganarse la vida que no sea s\u00f3lo el contraer matrimonio, como si \u00e9ste fuera su \u00ab\u00fanica carrera\u00bb y la exclusiva justificaci\u00f3n de su existencia (p. 442). Propugna que se den responsabilidades a las mujeres, que tengan autonom\u00eda econ\u00f3mica, para que puedan desarrollar sus capacidades en igualdad de oportunidades (p. 851). En el terreno del amor y de las relaciones entre mujeres y hombres propone considerarse ambos, uno a otro, como semejantes y tratarse con mutuo respeto: \u00abEn los dos sexos se desarrolla el mismo drama de la carne y el esp\u00edritu, de la finitud y la trascendencia; a ambos les roe el tiempo, los acecha la muerte; ambos tienen la misma necesidad esencial uno del otro; y pueden extraer de su libertad la misma gloria; si supiesen saborearla, no sentir\u00edan la tentaci\u00f3n de disputarse falaces privilegios; y entonces podr\u00eda nacer la fraternidad entre ellos\u00bb (p. 867). \u00a0 \u00a0 DIFERENCIAS EN LA IGUALDAD Sin embargo, al ideologizar desde la postura sartriana la existencia de la mujer, afirma que la libertad es un fin en s\u00ed mismo, lo que conduce a una autonom\u00eda que se desprende de cualquier relaci\u00f3n o rechaza cualquier compromiso estable; y asienta su postura en un humanismo ateo impregnado de prejuicios antirreligiosos, que le lleva a eliminar toda \u00e9tica.3 Al afirmar que la mujer no es esencia (\u00abno se nace mujer, se llega a serlo\u00bb) ni destino, niega la posibilidad de definir la diferencia; reduce su ser a pura facticidad, donde la forma de ser \u00abactiva\u00bb, atribuida alegremente al var\u00f3n,<\/p>\n","protected":false},"author":78,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"om_disable_all_campaigns":false,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":""},"categories":[2],"tags":[367,109,280,368,369,370,110,371,188,372,111],"class_list":["post-69768","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-miscelanea","tag-367","tag-empresa","tag-etica","tag-humanismo","tag-identidad","tag-igualdad","tag-istmo","tag-liderzgo","tag-mujer","tag-simone-de-beauvoir","tag-valores"],"yoast_head":"<!-- This site is optimized with the Yoast SEO Premium plugin v21.2 (Yoast SEO v27.6) - https:\/\/yoast.com\/product\/yoast-seo-premium-wordpress\/ -->\n<title>Una mirada al legado de Simone de Beauvoir - Revista ISTMO<\/title>\n<meta name=\"robots\" content=\"index, follow, max-snippet:-1, max-image-preview:large, max-video-preview:-1\" \/>\n<link rel=\"canonical\" href=\"https:\/\/dim-id.com\/pruebaentradas2023\/2016\/03\/29\/una-mirada-al-legado-de-simone-de-beauvoir\/\" \/>\n<meta property=\"og:locale\" content=\"es_MX\" \/>\n<meta property=\"og:type\" content=\"article\" \/>\n<meta property=\"og:title\" content=\"Una mirada al legado de Simone de Beauvoir\" \/>\n<meta property=\"og:description\" content=\"Leer despu\u00e9s 0 Hace apenas unas d\u00e9cadas, Simone de Beauvoir se atrevi\u00f3 a levantar la mirada y superar la angostura de tantos clich\u00e9s que encapsularon a la mujer por siglos. El paso de los a\u00f1os va modificando el enfoque con que se analizan sus ideas; muchas, muy criticadas en su tiempo, son ahora una realidad; otras, se desecharon o superaron. Siempre es provechoso revisar su legado, en el que abundan aciertos y errores, e intentar comprender sus argumentos sobre la identidad femenina. \u00a0 En Le deuxi\u00e8me sexe, largo ensayo publicado en 1949, Simone de Beauvoir elabora un an\u00e1lisis fenomenol\u00f3gico del sujeto-mujer y de las figuras de lo femenino. El primer libro comprende cuatro partes: destino, historia, mitos y formaci\u00f3n de la mujer; y en el segundo, la autora expone minuciosamente la situaci\u00f3n de la mujer, su justificaci\u00f3n, para concluir con sus tesis sobre la liberaci\u00f3n de la mujer.1 Hay que reconocerle a De Beauvoir el hecho de que fue la primera mujer que realiz\u00f3 una obra enciclop\u00e9dica pregunt\u00e1ndose sobre su identidad. En su exposici\u00f3n, pretende lograr que se considere a la mujer como un ser humano con libertad y autonom\u00eda personal, capacidad activa y recursos propios. Afirma en la introducci\u00f3n que dud\u00f3 durante mucho tiempo en escribir un libro sobre la mujer, porque el tema le parec\u00eda irritante. No se consideraba feminista, porque pensaba que era un movimiento equivocado en su ra\u00edz. En sus Memorias escribi\u00f3 que nunca le pes\u00f3 ser mujer, sino que le supuso grandes satisfacciones, pues los varones fueron para ella camaradas y no adversarios. Presum\u00eda de unir en su persona coraz\u00f3n de mujer y cabeza de hombre, y se consideraba \u00fanica (M\u00e9moires, p. 413). \u00a0 SALIR DE LA CONDICI\u00d3N SUBORDINADA De Beauvoir consider\u00f3 que era necesario crear un clima de opini\u00f3n p\u00fablica para que la condici\u00f3n subordinada de la mujer cambiara. En su opini\u00f3n, el problema de la mujer se reduc\u00eda a uno: no estaba considerada como un ser humano igual al var\u00f3n, sino relegada a un segundo plano, tenida como un objeto, apreciada casi exclusivamente por el servicio sexual prestado al var\u00f3n. Resignada a limitarse s\u00f3lo a sus funciones de esposa y madre, en muchos casos la mujer, advierte, ha sido v\u00edctima de una ilusi\u00f3n. Dependiendo social y econ\u00f3micamente de su marido, sin otra capacitaci\u00f3n para valerse por s\u00ed misma, cuando sus hijos no la necesitan directamente, le sobra tiempo y se ve condenada a la pasividad, a la ociosidad o a las falsas evasiones. Los defectos achacados a las mujeres reflejan su situaci\u00f3n y est\u00e1n provocados por su pasividad forzada, su dependencia, la falta de horizontes y el aislamiento en el que muchas veces se encuentran.2 En este punto, se le objeta a De Beauvoir el hecho de que rechaza el concepto sartriano de libertad-situaci\u00f3n para el caso de la mujer, ya que afirma que es precisamente su \u00absituaci\u00f3n\u00bb concreta lo que ha constre\u00f1ido hasta el momento su libertad desde fuera. La obra fue criticada entonces por quienes, como los comunistas, defend\u00edan que la opresi\u00f3n era siempre una cuesti\u00f3n de clase, o por quienes denunciaban su \u00abatrevimiento pornogr\u00e1fico\u00bb o sus \u00abdescripciones s\u00f3rdidas\u00bb. Despertaron especial rechazo y pol\u00e9mica sus cap\u00edtulos sobre el lesbianismo o su defensa del aborto libre al hablar de la maternidad, donde reduce el instinto maternal a una cuesti\u00f3n cultural que trae como consecuencia la alienaci\u00f3n de las mujeres. \u00a0 EL DESTINO DE LA MUJER A Simone de Beauvoir se le reprocha negar la diferencia entre mujeres y hombres, dentro de la igualdad como derecho humano; o el hecho de ideologizar desde posturas sartrianas existencialistas la defensa de la igualdad de oportunidades de la mujer, en vez de remitirse a la puesta en pr\u00e1ctica de los m\u00e1s elementales derechos humanos aplicados de facto y no s\u00f3lo de iure a la mujer, en materia de empleo, igual salario por igual trabajo, participaci\u00f3n plena en el poder y en la toma de decisiones, igualdad de educaci\u00f3n, etc\u00e9tera. Pero los aciertos de la obra de Simone de Beauvoir son claros cuando afirma categ\u00f3ricamente que ni la biolog\u00eda, ni la psicolog\u00eda, ni el materialismo hist\u00f3rico definen el destino de la mujer, determin\u00e1ndola a ser inferior al var\u00f3n y conduci\u00e9ndola a ser relegada: la mujer es un ser humano con la misma dignidad y derechos que el var\u00f3n (p. 850). Tambi\u00e9n acierta al desarrollar y promover el papel de las mujeres en la sociedad, al exigir una formaci\u00f3n intelectual y profesional (p. 839); as\u00ed podr\u00e1n tener otro tipo de intereses y de posibilidades de ganarse la vida que no sea s\u00f3lo el contraer matrimonio, como si \u00e9ste fuera su \u00ab\u00fanica carrera\u00bb y la exclusiva justificaci\u00f3n de su existencia (p. 442). Propugna que se den responsabilidades a las mujeres, que tengan autonom\u00eda econ\u00f3mica, para que puedan desarrollar sus capacidades en igualdad de oportunidades (p. 851). En el terreno del amor y de las relaciones entre mujeres y hombres propone considerarse ambos, uno a otro, como semejantes y tratarse con mutuo respeto: \u00abEn los dos sexos se desarrolla el mismo drama de la carne y el esp\u00edritu, de la finitud y la trascendencia; a ambos les roe el tiempo, los acecha la muerte; ambos tienen la misma necesidad esencial uno del otro; y pueden extraer de su libertad la misma gloria; si supiesen saborearla, no sentir\u00edan la tentaci\u00f3n de disputarse falaces privilegios; y entonces podr\u00eda nacer la fraternidad entre ellos\u00bb (p. 867). \u00a0 \u00a0 DIFERENCIAS EN LA IGUALDAD Sin embargo, al ideologizar desde la postura sartriana la existencia de la mujer, afirma que la libertad es un fin en s\u00ed mismo, lo que conduce a una autonom\u00eda que se desprende de cualquier relaci\u00f3n o rechaza cualquier compromiso estable; y asienta su postura en un humanismo ateo impregnado de prejuicios antirreligiosos, que le lleva a eliminar toda \u00e9tica.3 Al afirmar que la mujer no es esencia (\u00abno se nace mujer, se llega a serlo\u00bb) ni destino, niega la posibilidad de definir la diferencia; reduce su ser a pura facticidad, donde la forma de ser \u00abactiva\u00bb, atribuida alegremente al var\u00f3n,\" \/>\n<meta property=\"og:url\" content=\"https:\/\/dim-id.com\/pruebaentradas2023\/2016\/03\/29\/una-mirada-al-legado-de-simone-de-beauvoir\/\" \/>\n<meta property=\"og:site_name\" content=\"Revista ISTMO\" \/>\n<meta property=\"article:published_time\" content=\"2016-03-29T17:01:15+00:00\" \/>\n<meta property=\"og:image\" content=\"https:\/\/istmo.mx\/wp-content\/uploads\/2016\/03\/IS342_Miscelanea_principal.jpg\" \/>\n<meta name=\"author\" content=\"Xavier Ginebra Serrabou\" \/>\n<meta name=\"twitter:card\" content=\"summary_large_image\" \/>\n<meta name=\"twitter:label1\" content=\"Escrito por\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:data1\" content=\"Xavier Ginebra Serrabou\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:label2\" content=\"Tiempo de lectura\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:data2\" content=\"13 minutos\" \/>\n<script type=\"application\/ld+json\" class=\"yoast-schema-graph\">{\"@context\":\"https:\\\/\\\/schema.org\",\"@graph\":[{\"@type\":\"Article\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/dim-id.com\\\/pruebaentradas2023\\\/2016\\\/03\\\/29\\\/una-mirada-al-legado-de-simone-de-beauvoir\\\/#article\",\"isPartOf\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/dim-id.com\\\/pruebaentradas2023\\\/2016\\\/03\\\/29\\\/una-mirada-al-legado-de-simone-de-beauvoir\\\/\"},\"author\":{\"name\":\"Xavier Ginebra Serrabou\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/dim-id.com\\\/pruebaentradas2023\\\/#\\\/schema\\\/person\\\/de5b072a0bd3f30c215c97d74bad0c80\"},\"headline\":\"Una mirada al legado de Simone de Beauvoir\",\"datePublished\":\"2016-03-29T17:01:15+00:00\",\"mainEntityOfPage\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/dim-id.com\\\/pruebaentradas2023\\\/2016\\\/03\\\/29\\\/una-mirada-al-legado-de-simone-de-beauvoir\\\/\"},\"wordCount\":2588,\"commentCount\":0,\"image\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/dim-id.com\\\/pruebaentradas2023\\\/2016\\\/03\\\/29\\\/una-mirada-al-legado-de-simone-de-beauvoir\\\/#primaryimage\"},\"thumbnailUrl\":\"https:\\\/\\\/istmo.mx\\\/wp-content\\\/uploads\\\/2016\\\/03\\\/IS342_Miscelanea_principal.jpg\",\"keywords\":[\"342\",\"empresa\",\"\u00e9tica\",\"humanismo\",\"identidad\",\"igualdad\",\"istmo\",\"liderzgo\",\"mujer\",\"Simone de Beauvoir\",\"valores\"],\"articleSection\":[\"Miscel\u00e1nea\"],\"inLanguage\":\"es\",\"potentialAction\":[{\"@type\":\"CommentAction\",\"name\":\"Comment\",\"target\":[\"https:\\\/\\\/dim-id.com\\\/pruebaentradas2023\\\/2016\\\/03\\\/29\\\/una-mirada-al-legado-de-simone-de-beauvoir\\\/#respond\"]}]},{\"@type\":\"WebPage\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/dim-id.com\\\/pruebaentradas2023\\\/2016\\\/03\\\/29\\\/una-mirada-al-legado-de-simone-de-beauvoir\\\/\",\"url\":\"https:\\\/\\\/dim-id.com\\\/pruebaentradas2023\\\/2016\\\/03\\\/29\\\/una-mirada-al-legado-de-simone-de-beauvoir\\\/\",\"name\":\"Una mirada al legado de Simone de Beauvoir - 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Despertaron especial rechazo y pol\u00e9mica sus cap\u00edtulos sobre el lesbianismo o su defensa del aborto libre al hablar de la maternidad, donde reduce el instinto maternal a una cuesti\u00f3n cultural que trae como consecuencia la alienaci\u00f3n de las mujeres. \u00a0 EL DESTINO DE LA MUJER A Simone de Beauvoir se le reprocha negar la diferencia entre mujeres y hombres, dentro de la igualdad como derecho humano; o el hecho de ideologizar desde posturas sartrianas existencialistas la defensa de la igualdad de oportunidades de la mujer, en vez de remitirse a la puesta en pr\u00e1ctica de los m\u00e1s elementales derechos humanos aplicados de facto y no s\u00f3lo de iure a la mujer, en materia de empleo, igual salario por igual trabajo, participaci\u00f3n plena en el poder y en la toma de decisiones, igualdad de educaci\u00f3n, etc\u00e9tera. Pero los aciertos de la obra de Simone de Beauvoir son claros cuando afirma categ\u00f3ricamente que ni la biolog\u00eda, ni la psicolog\u00eda, ni el materialismo hist\u00f3rico definen el destino de la mujer, determin\u00e1ndola a ser inferior al var\u00f3n y conduci\u00e9ndola a ser relegada: la mujer es un ser humano con la misma dignidad y derechos que el var\u00f3n (p. 850). Tambi\u00e9n acierta al desarrollar y promover el papel de las mujeres en la sociedad, al exigir una formaci\u00f3n intelectual y profesional (p. 839); as\u00ed podr\u00e1n tener otro tipo de intereses y de posibilidades de ganarse la vida que no sea s\u00f3lo el contraer matrimonio, como si \u00e9ste fuera su \u00ab\u00fanica carrera\u00bb y la exclusiva justificaci\u00f3n de su existencia (p. 442). Propugna que se den responsabilidades a las mujeres, que tengan autonom\u00eda econ\u00f3mica, para que puedan desarrollar sus capacidades en igualdad de oportunidades (p. 851). En el terreno del amor y de las relaciones entre mujeres y hombres propone considerarse ambos, uno a otro, como semejantes y tratarse con mutuo respeto: \u00abEn los dos sexos se desarrolla el mismo drama de la carne y el esp\u00edritu, de la finitud y la trascendencia; a ambos les roe el tiempo, los acecha la muerte; ambos tienen la misma necesidad esencial uno del otro; y pueden extraer de su libertad la misma gloria; si supiesen saborearla, no sentir\u00edan la tentaci\u00f3n de disputarse falaces privilegios; y entonces podr\u00eda nacer la fraternidad entre ellos\u00bb (p. 867). \u00a0 \u00a0 DIFERENCIAS EN LA IGUALDAD Sin embargo, al ideologizar desde la postura sartriana la existencia de la mujer, afirma que la libertad es un fin en s\u00ed mismo, lo que conduce a una autonom\u00eda que se desprende de cualquier relaci\u00f3n o rechaza cualquier compromiso estable; y asienta su postura en un humanismo ateo impregnado de prejuicios antirreligiosos, que le lleva a eliminar toda \u00e9tica.3 Al afirmar que la mujer no es esencia (\u00abno se nace mujer, se llega a serlo\u00bb) ni destino, niega la posibilidad de definir la diferencia; reduce su ser a pura facticidad, donde la forma de ser \u00abactiva\u00bb, atribuida alegremente al var\u00f3n,","og_url":"https:\/\/dim-id.com\/pruebaentradas2023\/2016\/03\/29\/una-mirada-al-legado-de-simone-de-beauvoir\/","og_site_name":"Revista ISTMO","article_published_time":"2016-03-29T17:01:15+00:00","og_image":[{"url":"https:\/\/istmo.mx\/wp-content\/uploads\/2016\/03\/IS342_Miscelanea_principal.jpg","type":"","width":"","height":""}],"author":"Xavier Ginebra Serrabou","twitter_card":"summary_large_image","twitter_misc":{"Escrito por":"Xavier Ginebra Serrabou","Tiempo de lectura":"13 minutos"},"schema":{"@context":"https:\/\/schema.org","@graph":[{"@type":"Article","@id":"https:\/\/dim-id.com\/pruebaentradas2023\/2016\/03\/29\/una-mirada-al-legado-de-simone-de-beauvoir\/#article","isPartOf":{"@id":"https:\/\/dim-id.com\/pruebaentradas2023\/2016\/03\/29\/una-mirada-al-legado-de-simone-de-beauvoir\/"},"author":{"name":"Xavier Ginebra Serrabou","@id":"https:\/\/dim-id.com\/pruebaentradas2023\/#\/schema\/person\/de5b072a0bd3f30c215c97d74bad0c80"},"headline":"Una mirada al legado de Simone de Beauvoir","datePublished":"2016-03-29T17:01:15+00:00","mainEntityOfPage":{"@id":"https:\/\/dim-id.com\/pruebaentradas2023\/2016\/03\/29\/una-mirada-al-legado-de-simone-de-beauvoir\/"},"wordCount":2588,"commentCount":0,"image":{"@id":"https:\/\/dim-id.com\/pruebaentradas2023\/2016\/03\/29\/una-mirada-al-legado-de-simone-de-beauvoir\/#primaryimage"},"thumbnailUrl":"https:\/\/istmo.mx\/wp-content\/uploads\/2016\/03\/IS342_Miscelanea_principal.jpg","keywords":["342","empresa","\u00e9tica","humanismo","identidad","igualdad","istmo","liderzgo","mujer","Simone de Beauvoir","valores"],"articleSection":["Miscel\u00e1nea"],"inLanguage":"es","potentialAction":[{"@type":"CommentAction","name":"Comment","target":["https:\/\/dim-id.com\/pruebaentradas2023\/2016\/03\/29\/una-mirada-al-legado-de-simone-de-beauvoir\/#respond"]}]},{"@type":"WebPage","@id":"https:\/\/dim-id.com\/pruebaentradas2023\/2016\/03\/29\/una-mirada-al-legado-de-simone-de-beauvoir\/","url":"https:\/\/dim-id.com\/pruebaentradas2023\/2016\/03\/29\/una-mirada-al-legado-de-simone-de-beauvoir\/","name":"Una mirada al legado de Simone de Beauvoir - 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