{"id":69143,"date":"2015-09-02T16:47:39","date_gmt":"2015-09-02T16:47:39","guid":{"rendered":"http:\/\/istmo.mx\/?p=69143"},"modified":"2023-11-08T06:07:54","modified_gmt":"2023-11-08T11:07:54","slug":"arte-y-emocion-tocar-el-infinito","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dim-id.com\/pruebaentradas2023\/2015\/09\/02\/arte-y-emocion-tocar-el-infinito\/","title":{"rendered":"Arte y emoci\u00f3n. Tocar el infinito."},"content":{"rendered":"<button class=\"simplefavorite-button has-count\" data-postid=\"69143\" data-siteid=\"1\" data-groupid=\"1\" data-favoritecount=\"0\" style=\"\">Leer despu\u00e9s <i class=\"sf-icon-star-empty\"><\/i><span class=\"simplefavorite-button-count\" style=\"\">0<\/span><\/button><body><p><\/p><em><span style=\"color: #0000ff\"><a href=\"https:\/\/i0.wp.com\/istmo.mx\/wp-content\/uploads\/2015\/09\/IS339_Coloquio_04_principal.jpg?ssl=1\"><img data-recalc-dims=\"1\" loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\" size-full wp-image-69078 alignleft\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/istmo.mx\/wp-content\/uploads\/2015\/09\/IS339_Coloquio_04_principal.jpg?resize=714%2C380&#038;ssl=1\" alt=\"IS339_Coloquio_04_principal\" width=\"714\" height=\"380\" loading=\"lazy\"><\/a><\/span><\/em><em><span style=\"color: #0000ff\">Un vaiv\u00e9n zarandea a las emociones a lo largo de la historia, se les reconoce y ubica, se busca subyugarlas o se exaltan hasta tomar el protagonismo de la vida humana. La autora propone conocerlas, analizarlas, experimentarlas con plenitud y compartirlas porque pueden llegar incluso a tocar el esp\u00edritu.<\/span><\/em><br>\nVincent Van Gogh escrib\u00eda a su hermano Theo, una tarde de 1888: \u00ab\u00bfNo es la emoci\u00f3n, la sinceridad del sentimiento de la naturaleza, lo que nos lleva? Y aunque esas emociones sean a veces tan fuertes que se trabaja sin sentir (\u2026) es preciso recordar que esto no ha sido siempre as\u00ed, y que en lo porvenir habr\u00e1 tambi\u00e9n d\u00edas pesados, sin inspiraci\u00f3n. As\u00ed pues, hay que batir el hierro mientras est\u00e1 caliente y poner de lado las barras forjadas\u00bb.1<br>\nAunque muchos artistas hablan de su proceso creativo, ninguno me parece tan elocuente como Van Gogh en sus confidencias a Theo. El pintor impresionista discurre entre sus conflictos econ\u00f3micos, el precio de telas y pinceles, hasta el dolor m\u00e1s \u00edntimo de su alma; supo arrancar al mundo el misterio del movimiento y plasmarlo en un lienzo como nadie hab\u00eda hecho antes.<br>\nEn esa extensa carta del 6 de junio, Vincent explica la fuerza de su inspiraci\u00f3n y sus previsiones para los tiempos de aridez emotiva. Todo artista sabe que la emoci\u00f3n gu\u00eda el esp\u00edritu del arte pero no basta, hace falta el trabajo y la disciplina para que la obra sea.<br>\nComparto aqu\u00ed algunas ideas sobre la relaci\u00f3n entre el arte y la vida emotiva, no s\u00f3lo en el artista, sino en el espectador, considerando experiencias y reflexiones personales desde la antropolog\u00eda y el arte teatral. Pienso que la clave reside en la intensidad con que la persona es consciente de s\u00ed misma en su mundo.<br>\nLa relaci\u00f3n entre emoci\u00f3n y arte es compleja, requiere nociones sobre la vida emotiva y ciertos par\u00e1metros sobre el arte como actividad y como experiencia. Ya dec\u00eda Schiller en su Primera carta sobre la educaci\u00f3n est\u00e9tica del hombre que es una tarea tan digna como dif\u00edcil y s\u00f3lo puede realizarse apelando a la inteligencia y al coraz\u00f3n.2<br>\n\u00a0<br>\n<strong><a href=\"https:\/\/i0.wp.com\/istmo.mx\/wp-content\/uploads\/2015\/09\/IS339_Coloquio_04_imagen01.jpg?ssl=1\"><img data-recalc-dims=\"1\" loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft wp-image-69076 size-medium\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/istmo.mx\/wp-content\/uploads\/2015\/09\/IS339_Coloquio_04_imagen01-300x293.jpg?resize=300%2C293&#038;ssl=1\" alt=\"arteunomismo\" width=\"300\" height=\"293\" loading=\"lazy\"><\/a>LA EMOCI\u00d3N MUEVE NUESTRO INTERIOR <\/strong><br>\nLa vida afectiva se caracteriza por ser inestable e intensa. Nuestros estados de \u00e1nimo var\u00edan y aunque tengamos cierto \u00abtalante\u00bb (predisposici\u00f3n hacia ciertos \u00abtonos\u00bb de vida), en un solo d\u00eda podemos experimentar diversas emociones. Es normal. La etimolog\u00eda de la palabra refiere, ante todo, al modo en que los est\u00edmulos que percibe un ser viviente lo afectan subjetivamente, ps\u00edquica y fisiol\u00f3gicamente.<br>\nInnumerables est\u00edmulos alteran cada d\u00eda nuestro estado original, rara vez neutro, que nos dispone para la vida y la acci\u00f3n. Las emociones son el modo en que interiorizamos las experiencias vitales, algo que se mueve en nuestro interior ante cada encuentro existencial; en cada suceso la persona va, desde el puro conocimiento hasta su implicaci\u00f3n vital.3 Mientras m\u00e1s profunda sea esa implicaci\u00f3n m\u00e1s rico ser\u00e1 su mundo emotivo.<br>\nVer una puesta de sol con todos sus colores podr\u00eda no ser m\u00e1s que la recepci\u00f3n f\u00edsica de meras longitudes de onda. Los seres vivos, en general, no s\u00f3lo captan esa informaci\u00f3n, sino que la valoran respecto de lo que juzgan conveniente o peligroso. Al ver que la luz disminuye, un animal busca refugio, pues valora peligro. Cada noche, al percibir el atardecer actuamos en consecuencia, por ejemplo, damos fin a unas actividades y nos disponemos a otras.<br>\nSin embargo, a veces la persona pone verdadera atenci\u00f3n a lo que sucede en el cielo y no lo valora s\u00f3lo en sentido pr\u00e1ctico, interpreta lo que percibe y lo integra en un sistema personal y cultural m\u00e1s complejo.<br>\nSupongamos que alguien sensible ante ese espect\u00e1culo natural se conmueve y reflexiona, por ejemplo, en la conciencia \u00edntima de la temporalidad, no s\u00f3lo como idea, sino con la experiencia intr\u00ednseca de que el d\u00eda concluye y con \u00e9l sus oportunidades, de que lo que contempla no ser\u00e1 igual nunca m\u00e1s; se vuelve espectadora, se reconoce a s\u00ed misma en esa situaci\u00f3n y se emociona.<br>\nLas emociones suscitan fen\u00f3menos ps\u00edquicos y se exteriorizan en fen\u00f3menos f\u00edsicos; s\u00edntomas que hacen pensar hasta qu\u00e9 punto pueden ser verdaderas manifestaciones de la integraci\u00f3n personal. Una persona libre, inteligente, voluntaria, siente y experimenta con plenitud cuando se implica de modo vital.<br>\nEs famoso el ejemplo del escritor franc\u00e9s Stendhal, que ante la contemplaci\u00f3n de las obras de arte en Florencia \u2013en particular durante su visita a la Bas\u00edlica de la Santa Cruz\u2013 sufri\u00f3 un ataque nervioso. La psiquiatra Graziella Magherini llam\u00f3 S\u00edndrome de Stendhal o de Florencia a ese fen\u00f3meno del espectador profundamente conmovido, saturado por la belleza.4 As\u00ed lo describe Stendhal: \u00abAbsorto en la contemplaci\u00f3n de la belleza sublime, la ve\u00eda de cerca, la tocaba por as\u00ed decir. Hab\u00eda alcanzado este punto de emoci\u00f3n en que se encuentran las sensaciones celestes inspiradas por las bellas artes y los sentimientos apasionados. Saliendo de la Santa Croce, me lat\u00eda con fuerza el coraz\u00f3n; sent\u00eda aquello que en Berl\u00edn denominan nervios; la vida se hab\u00eda agotado en m\u00ed, andaba con miedo a caerme\u00bb.5<br>\n<strong>\u00a0<\/strong><br>\n<strong>NO CONFUNDIR EMOCI\u00d3N CON SENTIMIENTO <\/strong><br>\nCuando las emociones responden a un sistema complejo de creencias y se integran en un modo de ser habitual, constituyen un grado m\u00e1s complejo de emotividad: hablamos entonces de sentimientos. Son un modo emocional m\u00e1s estable y por lo mismo, m\u00e1s profundo, m\u00e1s libre y m\u00e1s humano. Podr\u00eda decirse que hay un referente afectivo adecuado a cada operaci\u00f3n humana, desde el apetito y la sensibilidad hasta la unidad espiritual del hombre libre.<br>\nPor su relaci\u00f3n con la estimaci\u00f3n, las emociones suelen ser positivas hacia lo que se aprecia o negativas contra lo que se rechaza. Permiten que la persona se implique en un entorno y tome postura respecto a \u00e9l, y este sistema funciona desde su sentido b\u00e1sico de supervivencia hasta la revelaci\u00f3n de su mundo espiritual.<br>\nSin embargo, a los humanos no s\u00f3lo nos afecta la realidad pura, nos dejamos seducir y enga\u00f1ar voluntariamente por un entorno ficticio y por lo que sugiere. Dejamos que sus est\u00edmulos jueguen con nuestro sistema afectivo y nos transformen de alguna manera.<br>\nCasi todos hemos experimentado c\u00f3mo una manifestaci\u00f3n art\u00edstica afecta nuestro estado de \u00e1nimo, por ejemplo el cine. Sin importar nuestro humor previo ni la calidad de la pel\u00edcula, al final notamos nuestro \u00e1nimo cambiado. Ese par de horas no transforma la realidad, ni nuestras preocupaciones, pero nos cambia de alg\u00fan modo. Una historia m\u00e1s o menos compleja nos ha interpelado y puede causar buen humor, terror o tristeza. En general es s\u00f3lo una alteraci\u00f3n pasajera, el espect\u00e1culo nos \u00abentretuvo\u00bb, que es como decir que nos tuvo entre par\u00e9ntesis, entre realidades. Cuando algo nos \u00abdistrae\u00bb, cambia nuestra atenci\u00f3n hacia otra cosa, cuando nos \u00abdivierte\u00bb, aligera nuestro \u00e1nimo, lo cambia de un modo a otro.<br>\n\u00a0<br>\n<strong><a href=\"https:\/\/i0.wp.com\/istmo.mx\/wp-content\/uploads\/2015\/09\/IS339_Coloquio_04_imagen02.jpg?ssl=1\"><img data-recalc-dims=\"1\" loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft wp-image-69075 size-medium\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/istmo.mx\/wp-content\/uploads\/2015\/09\/IS339_Coloquio_04_imagen02-249x300.jpg?resize=249%2C300&#038;ssl=1\" alt=\"artevive\" width=\"249\" height=\"300\" loading=\"lazy\"><\/a>LOS GRIEGOS Y LA FICCI\u00d3N COMO CATARSIS<\/strong><br>\nAceptar la ficci\u00f3n es un ejercicio de libertad, manifestaci\u00f3n de la riqueza personal humana. Sin embargo no est\u00e1 exenta de conflictos. Que nuestra afectividad sea inestable y f\u00e1cil de enga\u00f1ar ha despertado alarmas a lo largo de la historia, sobre el modo en que las emociones contribuyen a conseguir el bien y la felicidad.<br>\nLa cultura griega examin\u00f3 la vida afectiva. A las emociones las llamaban \u00abpasiones\u00bb. Hoy esa palabra tiene una connotaci\u00f3n m\u00e1s espec\u00edfica. Para ellos, las pasiones eran actividades ps\u00edquicas ante est\u00edmulos que uno recib\u00eda, sin poder evitar ni los est\u00edmulos, ni las respuestas que despertaban en el alma. Se reconoc\u00eda en los artistas la capacidad de \u00abmover el alma\u00bb y generar emociones, pero no siempre se consideraba manifestaci\u00f3n de libertad. Plat\u00f3n afirmaba que los dioses, a trav\u00e9s de los poetas, tocaban los corazones con un poder expansivo y contagioso que un\u00eda a los espectadores bajo un sentimiento ante el cual comparec\u00eda de alg\u00fan modo la verdad divina, pero su origen no era racional ni humano.<br>\nPara los griegos las pasiones eran inevitables y pod\u00edan ser la ruina de un hombre de bien. Se ubicaban en la parte irracional del alma y se vinculaban con las realidades m\u00e1s pr\u00f3ximas y urgentes de la vida. Los sofistas se preciaron de ser capaces de persuadir al auditorio a creer y aceptar lo que ellos propon\u00edan apelando al sistema de creencias de sus espectadores y moviendo algunas percepciones en sus discursos. Arist\u00f3teles mismo dedic\u00f3 su obra Ret\u00f3rica a describir el elenco de emociones humanas y el modo en que pueden aprovecharse para mover el pensamiento y la deliberaci\u00f3n de una audiencia.<br>\nPlante\u00f3 que por medio de la educaci\u00f3n era posible moderar la afectividad humana; se pod\u00eda estructurar y organizar el sistema de creencias sobre principios, bases estables y saludables mediante la formaci\u00f3n de virtudes, modos de respuesta adecuados y sanos para los fines de la vida humana. Entre los recursos para educar a los j\u00f3venes propuso ense\u00f1arles a apreciar y a producir m\u00fasica. Con un criterio ordenado de ritmo y armon\u00eda, el flujo de las emociones humanas encontraba un cauce que las ennoblec\u00eda y enriquec\u00eda a la comunidad.<br>\nArist\u00f3teles tambi\u00e9n observ\u00f3 que las emociones provocadas en un \u00e1mbito de ficci\u00f3n consciente y voluntaria, el teatro, llevadas a sus m\u00e1ximas consecuencias, pod\u00edan equilibrar la afectividad del espectador. Estaba convencido de que ese efecto, que llamaba catarsis, nivelaba la intensidad con que se viv\u00eda y permit\u00eda llevar una vida emocional y moralmente saludable. Y esto no ocurr\u00eda en soledad, sino en comunidad: todos los que presenciaran o leyeran el espect\u00e1culo estar\u00edan hermanados en la experiencia cat\u00e1rtica.<br>\n<strong>\u00a0<\/strong><br>\n<strong>\u00bfCONVIENE ELIMINAR LAS EMOCIONES?<\/strong><br>\nOtros en la historia han querido eliminar las emociones. Al no ser racionales, seg\u00fan las entend\u00edan, era m\u00e1s f\u00e1cil renunciar a ellas y vivir en una completa apat\u00eda, o un estado llamado \u00abataraxia\u00bb, que renunciaba a aceptar las alteraciones de la vida. As\u00ed, el hombre permanecer\u00eda siempre estable, una de las caracter\u00edsticas de la virtud. Tambi\u00e9n era posible buscar la resignaci\u00f3n, especie de aceptaci\u00f3n racional de las adversidades que aquietan las emociones, fue la opci\u00f3n predilecta entre los estoicos romanos, quienes escribieron discursos que motivaban a la aceptaci\u00f3n racional de alg\u00fan hecho particularmente doloroso, como la muerte, vejez, p\u00e9rdida de un amigo o de la posici\u00f3n social.<br>\nEn el siglo XVIII, el poeta Schiller discrepa de esta opci\u00f3n: anular la emotividad deshumaniza, porque disocia al ser humano de su entorno natural y social.\u00a0 Es mejor educar la sensibilidad para vincular al ser humano con la naturaleza y su comunidad a trav\u00e9s de un esp\u00edritu refinado.6 Por otro lado, los empiristas tuvieron raz\u00f3n al decir que lo que se siente est\u00e1 m\u00e1s presente en la conciencia. Las emociones, por su presencia, pueden parecer m\u00e1s claras a la conciencia, pero son como la cabeza de la cerilla. Arden, se consumen y despu\u00e9s queda poco de la l\u00f3gica que las hizo nacer. Otra paradoja de la vida emotiva es que las emociones son confusas en su conjunto, pero n\u00edtidas en su manifestaci\u00f3n presente, y en su elocuencia puede comparecer la verdad.<br>\n\u00a0<br>\n<strong>LA EMOCI\u00d3N REAL O FICTICIA INFLUYE<\/strong><br>\nLas emociones son verdaderas. Nadie puede negar cuando siente algo. Puede dudar de la claridad del est\u00edmulo, si es adecuado o desproporcionado, si es confuso explicarlo, pero indudablemente lo siente.<br>\nPensemos en una madre que espera al hijo que llega tarde a casa. Inevitablemente en ese tiempo imagina situaciones aterradoras, un retraso de veinte minutos basta para ver en la pantalla de su propia fantas\u00eda varias pel\u00edculas: en una, su hijo sufre un accidente; en otra es v\u00edctima de un robo o ataque; en aquella, encontr\u00f3 a un amigo y se olvid\u00f3 de informar sus planes. Cuando por fin llega a casa encuentra a su madre alterada, ansiosa, aterrada, ha vivido toda una gama de emociones por cortes\u00eda de su propia imaginaci\u00f3n. Nada pas\u00f3, pero en su interior vivi\u00f3 cada historia y sinti\u00f3 el flujo de emociones en cada contexto. Intensa vitalidad que construye una emotividad compleja.<br>\nEl ejemplo muestra que el est\u00edmulo, aun ficticio, instala a la persona frente a su posici\u00f3n existencial, ante la realidad tal como se presenta a su conciencia. No se logra salud emotiva negando las emociones, sino moderando y contextualizando sus est\u00edmulos. El problema es que, ante la actual liberaci\u00f3n y deconstrucci\u00f3n de la vida emotiva, hemos abierto el camino a la tiran\u00eda. Se puede alimentar de est\u00edmulos falseados y valoraciones deformadas, como ocurre con los ni\u00f1os que miran los programas violentos en la televisi\u00f3n sin darle peso a las acciones y sus implicaciones.<br>\nLa educaci\u00f3n desde el arte ofrece la cualidad de crear contextos y relaciones en que las emociones se viven y se comparten. No suceden en el alma sola, se acompa\u00f1an y se establecen comunidades de experiencias, como ocurre a quienes ven una obra o una pel\u00edcula y dialogan sobre lo que han sentido y vivido en la ficci\u00f3n.<br>\nUna vez, en un programa de radio me preguntaron sobre la violencia en los programas infantiles. Para asombro de mi anfitri\u00f3n no critiqu\u00e9 la violencia de las series y juegos de video, sino la falta de di\u00e1logo y criterio con que se \u00abconsumen\u00bb los contenidos de los medios.<br>\nLe\u00ed ah\u00ed un pasaje de la Il\u00edada que narra c\u00f3mo Aquiles engancha el cad\u00e1ver de H\u00e9ctor por los tendones de los pies y hace correr su carruaje frente a las murallas de la ciudad hasta dejar el cuerpo desfigurado. Los ni\u00f1os griegos le\u00edan y aprend\u00edan esta obra. Me parece que el problema no est\u00e1 en la violencia en s\u00ed, sino en el modo en que se recibe e interpreta, se banaliza y descontextualiza.<br>\nEl ni\u00f1o griego sab\u00eda que las acciones de Aquiles eran motivadas por un dolor desmesurado y un deseo de venganza, y ve\u00edan con m\u00e1s horror la falta de nobleza en las acciones del h\u00e9roe que la imagen de un cuerpo sanguinolento. Reconoc\u00edan con alivio la transformaci\u00f3n del h\u00e9roe iracundo que, una vez vuelto al orden y a la raz\u00f3n, ofrece al padre de H\u00e9ctor un funeral honorable.<br>\nArist\u00f3teles sab\u00eda que el aprendizaje a trav\u00e9s de la ficci\u00f3n puede ser gozoso y que ver una fiera representada estimula y emociona sin tener que someterse al miedo real de enfrentarla. Si las emociones son nuestra forma de afrontar los acontecimientos cotidianos, su adecuada vivencia nos permite un mejor estar en el mundo. No se trata de renunciar a ellas, sino de integrarlas en toda su riqueza.<br>\n\u00a0<br>\n<strong><a href=\"https:\/\/i0.wp.com\/istmo.mx\/wp-content\/uploads\/2015\/09\/IS339_Coloquio_04_imagen03.jpg?ssl=1\"><img data-recalc-dims=\"1\" loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft wp-image-69074 size-medium\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/istmo.mx\/wp-content\/uploads\/2015\/09\/IS339_Coloquio_04_imagen03-300x271.jpg?resize=300%2C271&#038;ssl=1\" alt=\"artedistrae\" width=\"300\" height=\"271\" loading=\"lazy\"><\/a>YOU ONLY LIVE ONCE (S\u00d3LO SE VIVE UNA VEZ)<\/strong><br>\nVivir con intensidad es quiz\u00e1 la mayor seducci\u00f3n de nuestro tiempo. Ilustrada con artificios, la existencia cotidiana se anuncia con un vaiv\u00e9n colorido que puede resultar enga\u00f1oso. Nos invitan a experimentar un flujo de emociones que descansan en una premisa soterrada: nada permanece, s\u00f3lo tienes el presente y se te fuga. Y.o.l.o. You only live once, se erige como lema de una sociedad que se debate entre crisis econ\u00f3micas, pol\u00edticas, morales\u2026<br>\nCon frecuencia, en lugar de la biograf\u00eda vibrante, engarzada con momentos de placer que ofrecen los modelos contempor\u00e1neos, se instala en la sociedad el tedio, la saturaci\u00f3n de experiencias agostadas. Podr\u00edamos hacer como Plat\u00f3n: expulsar a quienes llenan nuestra vida con mentiras. Vemos c\u00f3mo la confusa emotividad adolescente se prolonga en los j\u00f3venes mucho m\u00e1s all\u00e1 de la veintena, incapaces de poner sentido a su vida y, sobre todo, de encontrarse en ella.<br>\nPero esas representaciones falaces contrastan con otras im\u00e1genes, otros espacios que apelan a los mismos corazones humanos y son capaces de transportarlos hacia una peculiar experiencia de plenitud. La vida emocional tiene la maravillosa cualidad de integrar al ser humano consigo mismo, al individuo con el todo, a las personas entre s\u00ed y al esp\u00edritu con Dios.<br>\nEl problema del cambio de perspectiva es que las emociones tomen el protagonismo de la vida. Tenemos j\u00f3venes emocionales, pero con emociones desajustadas que no dialogan con la realidad. Sienten sin modulaci\u00f3n y olvidan el peso de las cosas, no por un momento o para ponerlas en perspectiva, sino como renuncia a asumir la gravedad de su propia vida y con ella su riqueza radical. El problema es que las emociones son reales, si alguno se siente triste por cualquier tonter\u00eda, se puede discutir la causa, pero la tristeza se siente realmente, f\u00edsicamente. La trivializaci\u00f3n no nos hace m\u00e1s felices ni m\u00e1s ligeros, sino m\u00e1s tristes a causa de nada.<br>\nAunque vivimos un mundo excesivamente emocional, no somos conscientes de lo que sentimos. Cuando, en una sesi\u00f3n de formaci\u00f3n teatral pregunto a los actores \u00bfc\u00f3mo te sientes? debo advertirles que \u00abbien\u00bb no es una respuesta v\u00e1lida, es s\u00f3lo una f\u00f3rmula cort\u00e9s que, por un lado implica \u00abno pienso agobiarte con mis problemas\u00bb, y por otro, \u00abno quiero tampoco ser consciente de mi estado de \u00e1nimo\u00bb. Sin embargo, los actores han de tomar conciencia de su estado emotivo presente porque es su punto de partida para trabajar en la sesi\u00f3n. Es interesante y sintom\u00e1tico que al principio les cueste mucho trabajo \u00absaber\u00bb c\u00f3mo se sienten.<br>\nConfundimos emociones (movimientos afectivos puntuales y ef\u00edmeros) con los sentimientos, que responden a una afectividad m\u00e1s profunda y constante. La atracci\u00f3n que causa a la vista un actor bien parecido difiere del sentimiento de enamoramiento; mucho menos se parece a la decisi\u00f3n libre y consciente del amor comprometido. Los sentimientos son emociones m\u00e1s intensas, prolongadas, y aun ante la mutabilidad de la naturaleza de la vida afectiva se consideran m\u00e1s estables.<br>\nEn la medida que enriquezco mi vida afectiva y gano en autoconocimiento, el flujo cotidiano de emociones fortalece y enriquece una vitalidad plena, consciente, humanizada. La donaci\u00f3n y entrega del esp\u00edritu tambi\u00e9n se llenan con una afectividad m\u00e1s perfecta y no son realidades ajenas a nuestros anhelos: todos anhelamos la felicidad, la complicidad perfecta en otro yo que sea amigo, la paz y la contemplaci\u00f3n de la belleza, de un modo u otro.<br>\n\u00a0<br>\n<strong>EL ARTE PUEDE TOCAR EL ESP\u00cdRITU <\/strong><br>\nNos sentimos solos. Es verdad que nadie puede sentir mi dolor de cabeza o el de una vieja herida, pero cualquiera puede ponerse en mi lugar ante la p\u00e9rdida de un ser querido o ante una buena noticia. Compadecerse y congratularse son ejemplos del sentir con otro, en com\u00fan. Se fundan en la empat\u00eda, cuyo principio antropol\u00f3gico es de enorme riqueza. Una cualidad peculiar de las emociones es que, adem\u00e1s de ser f\u00e1cilmente estimuladas, son compartidas. La vida emotiva es comunicable al grado de ser capaz de ponerme en lugar de otro y padecer con \u00e9l. La risa, el llanto, se contagian y se comparten por empat\u00eda. No es gratuito que las antropolog\u00edas m\u00e1s ricas del mundo contempor\u00e1neo, como la de Edith Stein, pongan particular atenci\u00f3n en la capacidad de sentir no s\u00f3lo mis emociones sino las tuyas y ser capaz de vivir vidas \u00abnuestras\u00bb.<br>\nLas artes de representaci\u00f3n ficticia son posibles por esta capacidad de la mente humana de sentir con otro, en las emociones nos hermanarnos por un rato. Al forjar, educar o estimular la capacidad emp\u00e1tica desarrollamos la posibilidad de abrirnos a los dem\u00e1s y vivir con ellos \u00abplenamente\u00bb, no de modo superficial, sino en profundidad, y forjar sentimientos comunes y estables, generan grupos cohesionados, preparados y dispuestos a compartir la vida.<br>\nPero es necesario un sano autoconocimiento para discernir entre lo m\u00edo, lo tuyo y lo que puedo asumir como nuestro; sentir con otro no es anularlo sino reconocerlo como otro yo, respetar su intimidad y su libertad y responder a su confianza con reciprocidad. Vivir juntos una emoci\u00f3n une. Re\u00edr o llorar juntos abre la riqueza de una vida compartida, que es siempre m\u00e1s valiosa, m\u00e1s plena. El arte abarca la experiencia racional, sensible, voluntaria al sujeto o \u00abespectador\u00bb que se experimenta integrado en un contexto, enmarcado y separado de la cotidianidad. Ejercita nuestra posibilidad de volver al mundo cotidiano sin perder la novedad que colma la vida.<br>\nEn la experiencia est\u00e9tica el arte puede llegar a tocar el esp\u00edritu. Cuando ocurre, la conciencia adquiere una comprensi\u00f3n que sale de s\u00ed, toca lo divino, lo humano, alcanza la comprensi\u00f3n clarificadora de mi lugar en el mundo. Sucede como un milagro raro y magn\u00edfico. Se da pocas veces y quien se aficiona al arte muchas veces va buscando repetir ese maravilloso encuentro, volver a encontrar ese instante de luz que le permiti\u00f3 sentir su totalidad existencial.<br>\nLa mayor\u00eda de los artistas buscan, de un modo u otro, crear la ocasi\u00f3n para que comparezca el misterio porque son ellos sus primeros espectadores. No siempre es una b\u00fasqueda gozosa. Por lo general se encuentra mediante un camino de dolor en el que, sin quererlo, se hermanan con la ruta personal del otro que lo sigue.<br>\n\u00bfCu\u00e1ntas veces, ante un cuadro, una pieza musical, una poes\u00eda, en un espacio escult\u00f3rico o arquitect\u00f3nico nos sentimos revelados, tocados por la verdad? Algo ah\u00ed me llama con una fuerza que la inteligencia sola no logra entreverar, pero que degustar\u00e1 una y otra vez despu\u00e9s del encuentro, como quien ha encontrado una nueva luz. El arte tiene la cualidad de tocar el esp\u00edritu, hacer tangible el infinito desde la emoci\u00f3n, desde ese n\u00facleo en que el hombre es s\u00ed mismo ante s\u00ed. Devuelve a la realidad a un hombre vivo y abierto a la intensidad de su existencia.<br>\n\u00a0<br>\n<strong>NOTAS FINALES<\/strong><br>\n<sup>1\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 <\/sup>6 de junio de 1888, V. Van Gogh, <em>Cartas a Theo,<\/em> Editorial Labor, Colombia, 1992, p. 222.<br>\n<sup>2<\/sup>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 F. Schiller, Kallias, <em>Cartas sobre la educaci\u00f3n est\u00e9tica del hombre,<\/em> Ed. Anthropos, Barcelona, 1990, p. 111.<br>\n<sup>3<\/sup>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Cf. J. F., Sell\u00e9s, <em>Los fil\u00f3sofos y los sentimientos,<\/em> Universidad de Navarra, Pamplona 2010, pp. 97-100.<br>\n<sup>4<\/sup>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Cf. G. Magherini, <em>El s\u00edndrome Stendhal,<\/em> Espasa Calpe, Madrid, 1990, 222 p. La validez del \u201cs\u00edndrome\u201d como tal se discute mucho m\u00e9dicamente, pero el sobrecogimiento ante la belleza es real.<br>\n<sup>5<\/sup>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 22 de enero de 1817, H-M. Beyle, <em>El s\u00edndrome del viajero. Diario de Florencia,<\/em> Gadir, Madrid, 2011.<br>\n<sup>6<\/sup>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 F. Schiller, Kallias\u2026 <em>Carta 6-6,<\/em> p. 141.\n<\/body><button class=\"simplefavorite-button has-count\" data-postid=\"69143\" data-siteid=\"1\" data-groupid=\"1\" data-favoritecount=\"0\" style=\"\">Leer despu\u00e9s <i class=\"sf-icon-star-empty\"><\/i><span class=\"simplefavorite-button-count\" style=\"\">0<\/span><\/button>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Leer despu\u00e9s 0Un vaiv\u00e9n zarandea a las emociones a lo largo de la historia, se les reconoce y ubica, se busca subyugarlas o se exaltan hasta tomar el protagonismo de la vida humana. La autora propone conocerlas, analizarlas, experimentarlas con plenitud y compartirlas porque pueden llegar incluso a tocar el esp\u00edritu. Vincent Van Gogh escrib\u00eda a su hermano Theo, una tarde de 1888: \u00ab\u00bfNo es la emoci\u00f3n, la sinceridad del sentimiento de la naturaleza, lo que nos lleva? Y aunque esas emociones sean a veces tan fuertes que se trabaja sin sentir (\u2026) es preciso recordar que esto no ha sido siempre as\u00ed, y que en lo porvenir habr\u00e1 tambi\u00e9n d\u00edas pesados, sin inspiraci\u00f3n. As\u00ed pues, hay que batir el hierro mientras est\u00e1 caliente y poner de lado las barras forjadas\u00bb.1 Aunque muchos artistas hablan de su proceso creativo, ninguno me parece tan elocuente como Van Gogh en sus confidencias a Theo. El pintor impresionista discurre entre sus conflictos econ\u00f3micos, el precio de telas y pinceles, hasta el dolor m\u00e1s \u00edntimo de su alma; supo arrancar al mundo el misterio del movimiento y plasmarlo en un lienzo como nadie hab\u00eda hecho antes. En esa extensa carta del 6 de junio, Vincent explica la fuerza de su inspiraci\u00f3n y sus previsiones para los tiempos de aridez emotiva. Todo artista sabe que la emoci\u00f3n gu\u00eda el esp\u00edritu del arte pero no basta, hace falta el trabajo y la disciplina para que la obra sea. Comparto aqu\u00ed algunas ideas sobre la relaci\u00f3n entre el arte y la vida emotiva, no s\u00f3lo en el artista, sino en el espectador, considerando experiencias y reflexiones personales desde la antropolog\u00eda y el arte teatral. Pienso que la clave reside en la intensidad con que la persona es consciente de s\u00ed misma en su mundo. La relaci\u00f3n entre emoci\u00f3n y arte es compleja, requiere nociones sobre la vida emotiva y ciertos par\u00e1metros sobre el arte como actividad y como experiencia. Ya dec\u00eda Schiller en su Primera carta sobre la educaci\u00f3n est\u00e9tica del hombre que es una tarea tan digna como dif\u00edcil y s\u00f3lo puede realizarse apelando a la inteligencia y al coraz\u00f3n.2 \u00a0 LA EMOCI\u00d3N MUEVE NUESTRO INTERIOR La vida afectiva se caracteriza por ser inestable e intensa. Nuestros estados de \u00e1nimo var\u00edan y aunque tengamos cierto \u00abtalante\u00bb (predisposici\u00f3n hacia ciertos \u00abtonos\u00bb de vida), en un solo d\u00eda podemos experimentar diversas emociones. Es normal. La etimolog\u00eda de la palabra refiere, ante todo, al modo en que los est\u00edmulos que percibe un ser viviente lo afectan subjetivamente, ps\u00edquica y fisiol\u00f3gicamente. Innumerables est\u00edmulos alteran cada d\u00eda nuestro estado original, rara vez neutro, que nos dispone para la vida y la acci\u00f3n. Las emociones son el modo en que interiorizamos las experiencias vitales, algo que se mueve en nuestro interior ante cada encuentro existencial; en cada suceso la persona va, desde el puro conocimiento hasta su implicaci\u00f3n vital.3 Mientras m\u00e1s profunda sea esa implicaci\u00f3n m\u00e1s rico ser\u00e1 su mundo emotivo. Ver una puesta de sol con todos sus colores podr\u00eda no ser m\u00e1s que la recepci\u00f3n f\u00edsica de meras longitudes de onda. Los seres vivos, en general, no s\u00f3lo captan esa informaci\u00f3n, sino que la valoran respecto de lo que juzgan conveniente o peligroso. Al ver que la luz disminuye, un animal busca refugio, pues valora peligro. Cada noche, al percibir el atardecer actuamos en consecuencia, por ejemplo, damos fin a unas actividades y nos disponemos a otras. Sin embargo, a veces la persona pone verdadera atenci\u00f3n a lo que sucede en el cielo y no lo valora s\u00f3lo en sentido pr\u00e1ctico, interpreta lo que percibe y lo integra en un sistema personal y cultural m\u00e1s complejo. Supongamos que alguien sensible ante ese espect\u00e1culo natural se conmueve y reflexiona, por ejemplo, en la conciencia \u00edntima de la temporalidad, no s\u00f3lo como idea, sino con la experiencia intr\u00ednseca de que el d\u00eda concluye y con \u00e9l sus oportunidades, de que lo que contempla no ser\u00e1 igual nunca m\u00e1s; se vuelve espectadora, se reconoce a s\u00ed misma en esa situaci\u00f3n y se emociona. Las emociones suscitan fen\u00f3menos ps\u00edquicos y se exteriorizan en fen\u00f3menos f\u00edsicos; s\u00edntomas que hacen pensar hasta qu\u00e9 punto pueden ser verdaderas manifestaciones de la integraci\u00f3n personal. Una persona libre, inteligente, voluntaria, siente y experimenta con plenitud cuando se implica de modo vital. Es famoso el ejemplo del escritor franc\u00e9s Stendhal, que ante la contemplaci\u00f3n de las obras de arte en Florencia \u2013en particular durante su visita a la Bas\u00edlica de la Santa Cruz\u2013 sufri\u00f3 un ataque nervioso. La psiquiatra Graziella Magherini llam\u00f3 S\u00edndrome de Stendhal o de Florencia a ese fen\u00f3meno del espectador profundamente conmovido, saturado por la belleza.4 As\u00ed lo describe Stendhal: \u00abAbsorto en la contemplaci\u00f3n de la belleza sublime, la ve\u00eda de cerca, la tocaba por as\u00ed decir. Hab\u00eda alcanzado este punto de emoci\u00f3n en que se encuentran las sensaciones celestes inspiradas por las bellas artes y los sentimientos apasionados. Saliendo de la Santa Croce, me lat\u00eda con fuerza el coraz\u00f3n; sent\u00eda aquello que en Berl\u00edn denominan nervios; la vida se hab\u00eda agotado en m\u00ed, andaba con miedo a caerme\u00bb.5 \u00a0 NO CONFUNDIR EMOCI\u00d3N CON SENTIMIENTO Cuando las emociones responden a un sistema complejo de creencias y se integran en un modo de ser habitual, constituyen un grado m\u00e1s complejo de emotividad: hablamos entonces de sentimientos. Son un modo emocional m\u00e1s estable y por lo mismo, m\u00e1s profundo, m\u00e1s libre y m\u00e1s humano. Podr\u00eda decirse que hay un referente afectivo adecuado a cada operaci\u00f3n humana, desde el apetito y la sensibilidad hasta la unidad espiritual del hombre libre. Por su relaci\u00f3n con la estimaci\u00f3n, las emociones suelen ser positivas hacia lo que se aprecia o negativas contra lo que se rechaza. Permiten que la persona se implique en un entorno y tome postura respecto a \u00e9l, y este sistema funciona desde su sentido b\u00e1sico de supervivencia hasta la revelaci\u00f3n de su mundo espiritual. Sin embargo, a los humanos no s\u00f3lo nos afecta la realidad pura, nos dejamos seducir y enga\u00f1ar voluntariamente por un entorno ficticio y por<\/p>\n","protected":false},"author":49,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"om_disable_all_campaigns":false,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":""},"categories":[1218],"tags":[1394,177,1395,1396,280,516,1397,544,110,111],"class_list":["post-69143","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-coloquio","tag-afectividad","tag-arte","tag-catarsis","tag-emocion","tag-etica","tag-ficcion","tag-infinito","tag-interior","tag-istmo","tag-valores"],"yoast_head":"<!-- This site is optimized with the Yoast SEO Premium plugin v21.2 (Yoast SEO v27.6) - https:\/\/yoast.com\/product\/yoast-seo-premium-wordpress\/ -->\n<title>Arte y emoci\u00f3n. Tocar el infinito. - Revista ISTMO<\/title>\n<meta name=\"robots\" content=\"index, follow, max-snippet:-1, max-image-preview:large, max-video-preview:-1\" \/>\n<link rel=\"canonical\" href=\"https:\/\/dim-id.com\/pruebaentradas2023\/2015\/09\/02\/arte-y-emocion-tocar-el-infinito\/\" \/>\n<meta property=\"og:locale\" content=\"es_MX\" \/>\n<meta property=\"og:type\" content=\"article\" \/>\n<meta property=\"og:title\" content=\"Arte y emoci\u00f3n. Tocar el infinito.\" \/>\n<meta property=\"og:description\" content=\"Leer despu\u00e9s 0Un vaiv\u00e9n zarandea a las emociones a lo largo de la historia, se les reconoce y ubica, se busca subyugarlas o se exaltan hasta tomar el protagonismo de la vida humana. La autora propone conocerlas, analizarlas, experimentarlas con plenitud y compartirlas porque pueden llegar incluso a tocar el esp\u00edritu. Vincent Van Gogh escrib\u00eda a su hermano Theo, una tarde de 1888: \u00ab\u00bfNo es la emoci\u00f3n, la sinceridad del sentimiento de la naturaleza, lo que nos lleva? Y aunque esas emociones sean a veces tan fuertes que se trabaja sin sentir (\u2026) es preciso recordar que esto no ha sido siempre as\u00ed, y que en lo porvenir habr\u00e1 tambi\u00e9n d\u00edas pesados, sin inspiraci\u00f3n. As\u00ed pues, hay que batir el hierro mientras est\u00e1 caliente y poner de lado las barras forjadas\u00bb.1 Aunque muchos artistas hablan de su proceso creativo, ninguno me parece tan elocuente como Van Gogh en sus confidencias a Theo. El pintor impresionista discurre entre sus conflictos econ\u00f3micos, el precio de telas y pinceles, hasta el dolor m\u00e1s \u00edntimo de su alma; supo arrancar al mundo el misterio del movimiento y plasmarlo en un lienzo como nadie hab\u00eda hecho antes. En esa extensa carta del 6 de junio, Vincent explica la fuerza de su inspiraci\u00f3n y sus previsiones para los tiempos de aridez emotiva. Todo artista sabe que la emoci\u00f3n gu\u00eda el esp\u00edritu del arte pero no basta, hace falta el trabajo y la disciplina para que la obra sea. Comparto aqu\u00ed algunas ideas sobre la relaci\u00f3n entre el arte y la vida emotiva, no s\u00f3lo en el artista, sino en el espectador, considerando experiencias y reflexiones personales desde la antropolog\u00eda y el arte teatral. Pienso que la clave reside en la intensidad con que la persona es consciente de s\u00ed misma en su mundo. La relaci\u00f3n entre emoci\u00f3n y arte es compleja, requiere nociones sobre la vida emotiva y ciertos par\u00e1metros sobre el arte como actividad y como experiencia. Ya dec\u00eda Schiller en su Primera carta sobre la educaci\u00f3n est\u00e9tica del hombre que es una tarea tan digna como dif\u00edcil y s\u00f3lo puede realizarse apelando a la inteligencia y al coraz\u00f3n.2 \u00a0 LA EMOCI\u00d3N MUEVE NUESTRO INTERIOR La vida afectiva se caracteriza por ser inestable e intensa. Nuestros estados de \u00e1nimo var\u00edan y aunque tengamos cierto \u00abtalante\u00bb (predisposici\u00f3n hacia ciertos \u00abtonos\u00bb de vida), en un solo d\u00eda podemos experimentar diversas emociones. Es normal. La etimolog\u00eda de la palabra refiere, ante todo, al modo en que los est\u00edmulos que percibe un ser viviente lo afectan subjetivamente, ps\u00edquica y fisiol\u00f3gicamente. Innumerables est\u00edmulos alteran cada d\u00eda nuestro estado original, rara vez neutro, que nos dispone para la vida y la acci\u00f3n. Las emociones son el modo en que interiorizamos las experiencias vitales, algo que se mueve en nuestro interior ante cada encuentro existencial; en cada suceso la persona va, desde el puro conocimiento hasta su implicaci\u00f3n vital.3 Mientras m\u00e1s profunda sea esa implicaci\u00f3n m\u00e1s rico ser\u00e1 su mundo emotivo. Ver una puesta de sol con todos sus colores podr\u00eda no ser m\u00e1s que la recepci\u00f3n f\u00edsica de meras longitudes de onda. Los seres vivos, en general, no s\u00f3lo captan esa informaci\u00f3n, sino que la valoran respecto de lo que juzgan conveniente o peligroso. Al ver que la luz disminuye, un animal busca refugio, pues valora peligro. Cada noche, al percibir el atardecer actuamos en consecuencia, por ejemplo, damos fin a unas actividades y nos disponemos a otras. Sin embargo, a veces la persona pone verdadera atenci\u00f3n a lo que sucede en el cielo y no lo valora s\u00f3lo en sentido pr\u00e1ctico, interpreta lo que percibe y lo integra en un sistema personal y cultural m\u00e1s complejo. Supongamos que alguien sensible ante ese espect\u00e1culo natural se conmueve y reflexiona, por ejemplo, en la conciencia \u00edntima de la temporalidad, no s\u00f3lo como idea, sino con la experiencia intr\u00ednseca de que el d\u00eda concluye y con \u00e9l sus oportunidades, de que lo que contempla no ser\u00e1 igual nunca m\u00e1s; se vuelve espectadora, se reconoce a s\u00ed misma en esa situaci\u00f3n y se emociona. Las emociones suscitan fen\u00f3menos ps\u00edquicos y se exteriorizan en fen\u00f3menos f\u00edsicos; s\u00edntomas que hacen pensar hasta qu\u00e9 punto pueden ser verdaderas manifestaciones de la integraci\u00f3n personal. Una persona libre, inteligente, voluntaria, siente y experimenta con plenitud cuando se implica de modo vital. Es famoso el ejemplo del escritor franc\u00e9s Stendhal, que ante la contemplaci\u00f3n de las obras de arte en Florencia \u2013en particular durante su visita a la Bas\u00edlica de la Santa Cruz\u2013 sufri\u00f3 un ataque nervioso. La psiquiatra Graziella Magherini llam\u00f3 S\u00edndrome de Stendhal o de Florencia a ese fen\u00f3meno del espectador profundamente conmovido, saturado por la belleza.4 As\u00ed lo describe Stendhal: \u00abAbsorto en la contemplaci\u00f3n de la belleza sublime, la ve\u00eda de cerca, la tocaba por as\u00ed decir. Hab\u00eda alcanzado este punto de emoci\u00f3n en que se encuentran las sensaciones celestes inspiradas por las bellas artes y los sentimientos apasionados. Saliendo de la Santa Croce, me lat\u00eda con fuerza el coraz\u00f3n; sent\u00eda aquello que en Berl\u00edn denominan nervios; la vida se hab\u00eda agotado en m\u00ed, andaba con miedo a caerme\u00bb.5 \u00a0 NO CONFUNDIR EMOCI\u00d3N CON SENTIMIENTO Cuando las emociones responden a un sistema complejo de creencias y se integran en un modo de ser habitual, constituyen un grado m\u00e1s complejo de emotividad: hablamos entonces de sentimientos. Son un modo emocional m\u00e1s estable y por lo mismo, m\u00e1s profundo, m\u00e1s libre y m\u00e1s humano. Podr\u00eda decirse que hay un referente afectivo adecuado a cada operaci\u00f3n humana, desde el apetito y la sensibilidad hasta la unidad espiritual del hombre libre. Por su relaci\u00f3n con la estimaci\u00f3n, las emociones suelen ser positivas hacia lo que se aprecia o negativas contra lo que se rechaza. Permiten que la persona se implique en un entorno y tome postura respecto a \u00e9l, y este sistema funciona desde su sentido b\u00e1sico de supervivencia hasta la revelaci\u00f3n de su mundo espiritual. Sin embargo, a los humanos no s\u00f3lo nos afecta la realidad pura, nos dejamos seducir y enga\u00f1ar voluntariamente por un entorno ficticio y por\" \/>\n<meta property=\"og:url\" content=\"https:\/\/dim-id.com\/pruebaentradas2023\/2015\/09\/02\/arte-y-emocion-tocar-el-infinito\/\" \/>\n<meta property=\"og:site_name\" content=\"Revista ISTMO\" \/>\n<meta property=\"article:published_time\" content=\"2015-09-02T16:47:39+00:00\" \/>\n<meta property=\"article:modified_time\" content=\"2023-11-08T11:07:54+00:00\" \/>\n<meta property=\"og:image\" content=\"https:\/\/istmo.mx\/wp-content\/uploads\/2015\/09\/IS339_Coloquio_04_principal.jpg\" \/>\n<meta name=\"author\" content=\"Cecilia Sabido\" \/>\n<meta name=\"twitter:card\" content=\"summary_large_image\" \/>\n<meta name=\"twitter:label1\" content=\"Escrito por\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:data1\" content=\"Cecilia Sabido\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:label2\" content=\"Tiempo de lectura\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:data2\" content=\"20 minutos\" \/>\n<script type=\"application\/ld+json\" class=\"yoast-schema-graph\">{\"@context\":\"https:\\\/\\\/schema.org\",\"@graph\":[{\"@type\":\"Article\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/dim-id.com\\\/pruebaentradas2023\\\/2015\\\/09\\\/02\\\/arte-y-emocion-tocar-el-infinito\\\/#article\",\"isPartOf\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/dim-id.com\\\/pruebaentradas2023\\\/2015\\\/09\\\/02\\\/arte-y-emocion-tocar-el-infinito\\\/\"},\"author\":{\"name\":\"Cecilia Sabido\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/dim-id.com\\\/pruebaentradas2023\\\/#\\\/schema\\\/person\\\/f2cc675c2fa98fae58b6dd0b82425b14\"},\"headline\":\"Arte y emoci\u00f3n. Tocar el infinito.\",\"datePublished\":\"2015-09-02T16:47:39+00:00\",\"dateModified\":\"2023-11-08T11:07:54+00:00\",\"mainEntityOfPage\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/dim-id.com\\\/pruebaentradas2023\\\/2015\\\/09\\\/02\\\/arte-y-emocion-tocar-el-infinito\\\/\"},\"wordCount\":3909,\"commentCount\":0,\"image\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/dim-id.com\\\/pruebaentradas2023\\\/2015\\\/09\\\/02\\\/arte-y-emocion-tocar-el-infinito\\\/#primaryimage\"},\"thumbnailUrl\":\"https:\\\/\\\/istmo.mx\\\/wp-content\\\/uploads\\\/2015\\\/09\\\/IS339_Coloquio_04_principal.jpg\",\"keywords\":[\"afectividad\",\"arte\",\"catarsis\",\"emoci\u00f3n\",\"\u00e9tica\",\"ficci\u00f3n\",\"infinito\",\"interior\",\"istmo\",\"valores\"],\"articleSection\":[\"Coloquio\"],\"inLanguage\":\"es\",\"potentialAction\":[{\"@type\":\"CommentAction\",\"name\":\"Comment\",\"target\":[\"https:\\\/\\\/dim-id.com\\\/pruebaentradas2023\\\/2015\\\/09\\\/02\\\/arte-y-emocion-tocar-el-infinito\\\/#respond\"]}]},{\"@type\":\"WebPage\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/dim-id.com\\\/pruebaentradas2023\\\/2015\\\/09\\\/02\\\/arte-y-emocion-tocar-el-infinito\\\/\",\"url\":\"https:\\\/\\\/dim-id.com\\\/pruebaentradas2023\\\/2015\\\/09\\\/02\\\/arte-y-emocion-tocar-el-infinito\\\/\",\"name\":\"Arte y emoci\u00f3n. Tocar el infinito. - Revista ISTMO\",\"isPartOf\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/dim-id.com\\\/pruebaentradas2023\\\/#website\"},\"primaryImageOfPage\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/dim-id.com\\\/pruebaentradas2023\\\/2015\\\/09\\\/02\\\/arte-y-emocion-tocar-el-infinito\\\/#primaryimage\"},\"image\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/dim-id.com\\\/pruebaentradas2023\\\/2015\\\/09\\\/02\\\/arte-y-emocion-tocar-el-infinito\\\/#primaryimage\"},\"thumbnailUrl\":\"https:\\\/\\\/istmo.mx\\\/wp-content\\\/uploads\\\/2015\\\/09\\\/IS339_Coloquio_04_principal.jpg\",\"datePublished\":\"2015-09-02T16:47:39+00:00\",\"dateModified\":\"2023-11-08T11:07:54+00:00\",\"author\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/dim-id.com\\\/pruebaentradas2023\\\/#\\\/schema\\\/person\\\/f2cc675c2fa98fae58b6dd0b82425b14\"},\"breadcrumb\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/dim-id.com\\\/pruebaentradas2023\\\/2015\\\/09\\\/02\\\/arte-y-emocion-tocar-el-infinito\\\/#breadcrumb\"},\"inLanguage\":\"es\",\"potentialAction\":[{\"@type\":\"ReadAction\",\"target\":[\"https:\\\/\\\/dim-id.com\\\/pruebaentradas2023\\\/2015\\\/09\\\/02\\\/arte-y-emocion-tocar-el-infinito\\\/\"]}]},{\"@type\":\"ImageObject\",\"inLanguage\":\"es\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/dim-id.com\\\/pruebaentradas2023\\\/2015\\\/09\\\/02\\\/arte-y-emocion-tocar-el-infinito\\\/#primaryimage\",\"url\":\"https:\\\/\\\/istmo.mx\\\/wp-content\\\/uploads\\\/2015\\\/09\\\/IS339_Coloquio_04_principal.jpg\",\"contentUrl\":\"https:\\\/\\\/istmo.mx\\\/wp-content\\\/uploads\\\/2015\\\/09\\\/IS339_Coloquio_04_principal.jpg\"},{\"@type\":\"BreadcrumbList\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/dim-id.com\\\/pruebaentradas2023\\\/2015\\\/09\\\/02\\\/arte-y-emocion-tocar-el-infinito\\\/#breadcrumb\",\"itemListElement\":[{\"@type\":\"ListItem\",\"position\":1,\"name\":\"Home\",\"item\":\"https:\\\/\\\/dim-id.com\\\/pruebaentradas2023\\\/\"},{\"@type\":\"ListItem\",\"position\":2,\"name\":\"Arte y emoci\u00f3n. Tocar el infinito.\"}]},{\"@type\":\"WebSite\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/dim-id.com\\\/pruebaentradas2023\\\/#website\",\"url\":\"https:\\\/\\\/dim-id.com\\\/pruebaentradas2023\\\/\",\"name\":\"Revista ISTMO\",\"description\":\"Liderazgo con valores\",\"potentialAction\":[{\"@type\":\"SearchAction\",\"target\":{\"@type\":\"EntryPoint\",\"urlTemplate\":\"https:\\\/\\\/dim-id.com\\\/pruebaentradas2023\\\/?s={search_term_string}\"},\"query-input\":{\"@type\":\"PropertyValueSpecification\",\"valueRequired\":true,\"valueName\":\"search_term_string\"}}],\"inLanguage\":\"es\"},{\"@type\":\"Person\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/dim-id.com\\\/pruebaentradas2023\\\/#\\\/schema\\\/person\\\/f2cc675c2fa98fae58b6dd0b82425b14\",\"name\":\"Cecilia Sabido\",\"image\":{\"@type\":\"ImageObject\",\"inLanguage\":\"es\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/secure.gravatar.com\\\/avatar\\\/1af43977f309d0502dc65b38dba2b86bd53beb8ab8ee066f1da59628397eb3c8?s=96&d=mm&r=g\",\"url\":\"https:\\\/\\\/secure.gravatar.com\\\/avatar\\\/1af43977f309d0502dc65b38dba2b86bd53beb8ab8ee066f1da59628397eb3c8?s=96&d=mm&r=g\",\"contentUrl\":\"https:\\\/\\\/secure.gravatar.com\\\/avatar\\\/1af43977f309d0502dc65b38dba2b86bd53beb8ab8ee066f1da59628397eb3c8?s=96&d=mm&r=g\",\"caption\":\"Cecilia Sabido\"},\"url\":\"https:\\\/\\\/dim-id.com\\\/pruebaentradas2023\\\/author\\\/ceciliasabido\\\/\"}]}<\/script>\n<!-- \/ Yoast SEO Premium plugin. -->","yoast_head_json":{"title":"Arte y emoci\u00f3n. Tocar el infinito. - Revista ISTMO","robots":{"index":"index","follow":"follow","max-snippet":"max-snippet:-1","max-image-preview":"max-image-preview:large","max-video-preview":"max-video-preview:-1"},"canonical":"https:\/\/dim-id.com\/pruebaentradas2023\/2015\/09\/02\/arte-y-emocion-tocar-el-infinito\/","og_locale":"es_MX","og_type":"article","og_title":"Arte y emoci\u00f3n. Tocar el infinito.","og_description":"Leer despu\u00e9s 0Un vaiv\u00e9n zarandea a las emociones a lo largo de la historia, se les reconoce y ubica, se busca subyugarlas o se exaltan hasta tomar el protagonismo de la vida humana. La autora propone conocerlas, analizarlas, experimentarlas con plenitud y compartirlas porque pueden llegar incluso a tocar el esp\u00edritu. Vincent Van Gogh escrib\u00eda a su hermano Theo, una tarde de 1888: \u00ab\u00bfNo es la emoci\u00f3n, la sinceridad del sentimiento de la naturaleza, lo que nos lleva? Y aunque esas emociones sean a veces tan fuertes que se trabaja sin sentir (\u2026) es preciso recordar que esto no ha sido siempre as\u00ed, y que en lo porvenir habr\u00e1 tambi\u00e9n d\u00edas pesados, sin inspiraci\u00f3n. As\u00ed pues, hay que batir el hierro mientras est\u00e1 caliente y poner de lado las barras forjadas\u00bb.1 Aunque muchos artistas hablan de su proceso creativo, ninguno me parece tan elocuente como Van Gogh en sus confidencias a Theo. El pintor impresionista discurre entre sus conflictos econ\u00f3micos, el precio de telas y pinceles, hasta el dolor m\u00e1s \u00edntimo de su alma; supo arrancar al mundo el misterio del movimiento y plasmarlo en un lienzo como nadie hab\u00eda hecho antes. En esa extensa carta del 6 de junio, Vincent explica la fuerza de su inspiraci\u00f3n y sus previsiones para los tiempos de aridez emotiva. Todo artista sabe que la emoci\u00f3n gu\u00eda el esp\u00edritu del arte pero no basta, hace falta el trabajo y la disciplina para que la obra sea. Comparto aqu\u00ed algunas ideas sobre la relaci\u00f3n entre el arte y la vida emotiva, no s\u00f3lo en el artista, sino en el espectador, considerando experiencias y reflexiones personales desde la antropolog\u00eda y el arte teatral. Pienso que la clave reside en la intensidad con que la persona es consciente de s\u00ed misma en su mundo. La relaci\u00f3n entre emoci\u00f3n y arte es compleja, requiere nociones sobre la vida emotiva y ciertos par\u00e1metros sobre el arte como actividad y como experiencia. Ya dec\u00eda Schiller en su Primera carta sobre la educaci\u00f3n est\u00e9tica del hombre que es una tarea tan digna como dif\u00edcil y s\u00f3lo puede realizarse apelando a la inteligencia y al coraz\u00f3n.2 \u00a0 LA EMOCI\u00d3N MUEVE NUESTRO INTERIOR La vida afectiva se caracteriza por ser inestable e intensa. Nuestros estados de \u00e1nimo var\u00edan y aunque tengamos cierto \u00abtalante\u00bb (predisposici\u00f3n hacia ciertos \u00abtonos\u00bb de vida), en un solo d\u00eda podemos experimentar diversas emociones. Es normal. La etimolog\u00eda de la palabra refiere, ante todo, al modo en que los est\u00edmulos que percibe un ser viviente lo afectan subjetivamente, ps\u00edquica y fisiol\u00f3gicamente. Innumerables est\u00edmulos alteran cada d\u00eda nuestro estado original, rara vez neutro, que nos dispone para la vida y la acci\u00f3n. Las emociones son el modo en que interiorizamos las experiencias vitales, algo que se mueve en nuestro interior ante cada encuentro existencial; en cada suceso la persona va, desde el puro conocimiento hasta su implicaci\u00f3n vital.3 Mientras m\u00e1s profunda sea esa implicaci\u00f3n m\u00e1s rico ser\u00e1 su mundo emotivo. Ver una puesta de sol con todos sus colores podr\u00eda no ser m\u00e1s que la recepci\u00f3n f\u00edsica de meras longitudes de onda. Los seres vivos, en general, no s\u00f3lo captan esa informaci\u00f3n, sino que la valoran respecto de lo que juzgan conveniente o peligroso. Al ver que la luz disminuye, un animal busca refugio, pues valora peligro. Cada noche, al percibir el atardecer actuamos en consecuencia, por ejemplo, damos fin a unas actividades y nos disponemos a otras. Sin embargo, a veces la persona pone verdadera atenci\u00f3n a lo que sucede en el cielo y no lo valora s\u00f3lo en sentido pr\u00e1ctico, interpreta lo que percibe y lo integra en un sistema personal y cultural m\u00e1s complejo. Supongamos que alguien sensible ante ese espect\u00e1culo natural se conmueve y reflexiona, por ejemplo, en la conciencia \u00edntima de la temporalidad, no s\u00f3lo como idea, sino con la experiencia intr\u00ednseca de que el d\u00eda concluye y con \u00e9l sus oportunidades, de que lo que contempla no ser\u00e1 igual nunca m\u00e1s; se vuelve espectadora, se reconoce a s\u00ed misma en esa situaci\u00f3n y se emociona. Las emociones suscitan fen\u00f3menos ps\u00edquicos y se exteriorizan en fen\u00f3menos f\u00edsicos; s\u00edntomas que hacen pensar hasta qu\u00e9 punto pueden ser verdaderas manifestaciones de la integraci\u00f3n personal. Una persona libre, inteligente, voluntaria, siente y experimenta con plenitud cuando se implica de modo vital. Es famoso el ejemplo del escritor franc\u00e9s Stendhal, que ante la contemplaci\u00f3n de las obras de arte en Florencia \u2013en particular durante su visita a la Bas\u00edlica de la Santa Cruz\u2013 sufri\u00f3 un ataque nervioso. La psiquiatra Graziella Magherini llam\u00f3 S\u00edndrome de Stendhal o de Florencia a ese fen\u00f3meno del espectador profundamente conmovido, saturado por la belleza.4 As\u00ed lo describe Stendhal: \u00abAbsorto en la contemplaci\u00f3n de la belleza sublime, la ve\u00eda de cerca, la tocaba por as\u00ed decir. Hab\u00eda alcanzado este punto de emoci\u00f3n en que se encuentran las sensaciones celestes inspiradas por las bellas artes y los sentimientos apasionados. Saliendo de la Santa Croce, me lat\u00eda con fuerza el coraz\u00f3n; sent\u00eda aquello que en Berl\u00edn denominan nervios; la vida se hab\u00eda agotado en m\u00ed, andaba con miedo a caerme\u00bb.5 \u00a0 NO CONFUNDIR EMOCI\u00d3N CON SENTIMIENTO Cuando las emociones responden a un sistema complejo de creencias y se integran en un modo de ser habitual, constituyen un grado m\u00e1s complejo de emotividad: hablamos entonces de sentimientos. Son un modo emocional m\u00e1s estable y por lo mismo, m\u00e1s profundo, m\u00e1s libre y m\u00e1s humano. Podr\u00eda decirse que hay un referente afectivo adecuado a cada operaci\u00f3n humana, desde el apetito y la sensibilidad hasta la unidad espiritual del hombre libre. Por su relaci\u00f3n con la estimaci\u00f3n, las emociones suelen ser positivas hacia lo que se aprecia o negativas contra lo que se rechaza. Permiten que la persona se implique en un entorno y tome postura respecto a \u00e9l, y este sistema funciona desde su sentido b\u00e1sico de supervivencia hasta la revelaci\u00f3n de su mundo espiritual. Sin embargo, a los humanos no s\u00f3lo nos afecta la realidad pura, nos dejamos seducir y enga\u00f1ar voluntariamente por un entorno ficticio y por","og_url":"https:\/\/dim-id.com\/pruebaentradas2023\/2015\/09\/02\/arte-y-emocion-tocar-el-infinito\/","og_site_name":"Revista ISTMO","article_published_time":"2015-09-02T16:47:39+00:00","article_modified_time":"2023-11-08T11:07:54+00:00","og_image":[{"url":"https:\/\/istmo.mx\/wp-content\/uploads\/2015\/09\/IS339_Coloquio_04_principal.jpg","type":"","width":"","height":""}],"author":"Cecilia Sabido","twitter_card":"summary_large_image","twitter_misc":{"Escrito por":"Cecilia Sabido","Tiempo de lectura":"20 minutos"},"schema":{"@context":"https:\/\/schema.org","@graph":[{"@type":"Article","@id":"https:\/\/dim-id.com\/pruebaentradas2023\/2015\/09\/02\/arte-y-emocion-tocar-el-infinito\/#article","isPartOf":{"@id":"https:\/\/dim-id.com\/pruebaentradas2023\/2015\/09\/02\/arte-y-emocion-tocar-el-infinito\/"},"author":{"name":"Cecilia Sabido","@id":"https:\/\/dim-id.com\/pruebaentradas2023\/#\/schema\/person\/f2cc675c2fa98fae58b6dd0b82425b14"},"headline":"Arte y emoci\u00f3n. Tocar el infinito.","datePublished":"2015-09-02T16:47:39+00:00","dateModified":"2023-11-08T11:07:54+00:00","mainEntityOfPage":{"@id":"https:\/\/dim-id.com\/pruebaentradas2023\/2015\/09\/02\/arte-y-emocion-tocar-el-infinito\/"},"wordCount":3909,"commentCount":0,"image":{"@id":"https:\/\/dim-id.com\/pruebaentradas2023\/2015\/09\/02\/arte-y-emocion-tocar-el-infinito\/#primaryimage"},"thumbnailUrl":"https:\/\/istmo.mx\/wp-content\/uploads\/2015\/09\/IS339_Coloquio_04_principal.jpg","keywords":["afectividad","arte","catarsis","emoci\u00f3n","\u00e9tica","ficci\u00f3n","infinito","interior","istmo","valores"],"articleSection":["Coloquio"],"inLanguage":"es","potentialAction":[{"@type":"CommentAction","name":"Comment","target":["https:\/\/dim-id.com\/pruebaentradas2023\/2015\/09\/02\/arte-y-emocion-tocar-el-infinito\/#respond"]}]},{"@type":"WebPage","@id":"https:\/\/dim-id.com\/pruebaentradas2023\/2015\/09\/02\/arte-y-emocion-tocar-el-infinito\/","url":"https:\/\/dim-id.com\/pruebaentradas2023\/2015\/09\/02\/arte-y-emocion-tocar-el-infinito\/","name":"Arte y emoci\u00f3n. Tocar el infinito. - Revista ISTMO","isPartOf":{"@id":"https:\/\/dim-id.com\/pruebaentradas2023\/#website"},"primaryImageOfPage":{"@id":"https:\/\/dim-id.com\/pruebaentradas2023\/2015\/09\/02\/arte-y-emocion-tocar-el-infinito\/#primaryimage"},"image":{"@id":"https:\/\/dim-id.com\/pruebaentradas2023\/2015\/09\/02\/arte-y-emocion-tocar-el-infinito\/#primaryimage"},"thumbnailUrl":"https:\/\/istmo.mx\/wp-content\/uploads\/2015\/09\/IS339_Coloquio_04_principal.jpg","datePublished":"2015-09-02T16:47:39+00:00","dateModified":"2023-11-08T11:07:54+00:00","author":{"@id":"https:\/\/dim-id.com\/pruebaentradas2023\/#\/schema\/person\/f2cc675c2fa98fae58b6dd0b82425b14"},"breadcrumb":{"@id":"https:\/\/dim-id.com\/pruebaentradas2023\/2015\/09\/02\/arte-y-emocion-tocar-el-infinito\/#breadcrumb"},"inLanguage":"es","potentialAction":[{"@type":"ReadAction","target":["https:\/\/dim-id.com\/pruebaentradas2023\/2015\/09\/02\/arte-y-emocion-tocar-el-infinito\/"]}]},{"@type":"ImageObject","inLanguage":"es","@id":"https:\/\/dim-id.com\/pruebaentradas2023\/2015\/09\/02\/arte-y-emocion-tocar-el-infinito\/#primaryimage","url":"https:\/\/istmo.mx\/wp-content\/uploads\/2015\/09\/IS339_Coloquio_04_principal.jpg","contentUrl":"https:\/\/istmo.mx\/wp-content\/uploads\/2015\/09\/IS339_Coloquio_04_principal.jpg"},{"@type":"BreadcrumbList","@id":"https:\/\/dim-id.com\/pruebaentradas2023\/2015\/09\/02\/arte-y-emocion-tocar-el-infinito\/#breadcrumb","itemListElement":[{"@type":"ListItem","position":1,"name":"Home","item":"https:\/\/dim-id.com\/pruebaentradas2023\/"},{"@type":"ListItem","position":2,"name":"Arte y emoci\u00f3n. Tocar el infinito."}]},{"@type":"WebSite","@id":"https:\/\/dim-id.com\/pruebaentradas2023\/#website","url":"https:\/\/dim-id.com\/pruebaentradas2023\/","name":"Revista ISTMO","description":"Liderazgo con valores","potentialAction":[{"@type":"SearchAction","target":{"@type":"EntryPoint","urlTemplate":"https:\/\/dim-id.com\/pruebaentradas2023\/?s={search_term_string}"},"query-input":{"@type":"PropertyValueSpecification","valueRequired":true,"valueName":"search_term_string"}}],"inLanguage":"es"},{"@type":"Person","@id":"https:\/\/dim-id.com\/pruebaentradas2023\/#\/schema\/person\/f2cc675c2fa98fae58b6dd0b82425b14","name":"Cecilia Sabido","image":{"@type":"ImageObject","inLanguage":"es","@id":"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/1af43977f309d0502dc65b38dba2b86bd53beb8ab8ee066f1da59628397eb3c8?s=96&d=mm&r=g","url":"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/1af43977f309d0502dc65b38dba2b86bd53beb8ab8ee066f1da59628397eb3c8?s=96&d=mm&r=g","contentUrl":"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/1af43977f309d0502dc65b38dba2b86bd53beb8ab8ee066f1da59628397eb3c8?s=96&d=mm&r=g","caption":"Cecilia Sabido"},"url":"https:\/\/dim-id.com\/pruebaentradas2023\/author\/ceciliasabido\/"}]}},"jetpack_featured_media_url":"","jetpack_sharing_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/dim-id.com\/pruebaentradas2023\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/69143","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/dim-id.com\/pruebaentradas2023\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/dim-id.com\/pruebaentradas2023\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dim-id.com\/pruebaentradas2023\/wp-json\/wp\/v2\/users\/49"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dim-id.com\/pruebaentradas2023\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=69143"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/dim-id.com\/pruebaentradas2023\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/69143\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":2661638,"href":"https:\/\/dim-id.com\/pruebaentradas2023\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/69143\/revisions\/2661638"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/dim-id.com\/pruebaentradas2023\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=69143"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/dim-id.com\/pruebaentradas2023\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=69143"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/dim-id.com\/pruebaentradas2023\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=69143"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}