{"id":68656,"date":"2015-05-12T13:57:56","date_gmt":"2015-05-12T13:57:56","guid":{"rendered":"http:\/\/istmo.mx\/?p=68656"},"modified":"2015-05-12T13:57:56","modified_gmt":"2015-05-12T13:57:56","slug":"la-musica-puerta-de-lo-invisible","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dim-id.com\/pruebaentradas2023\/2015\/05\/12\/la-musica-puerta-de-lo-invisible\/","title":{"rendered":"La m\u00fasica puerta de lo invisible"},"content":{"rendered":"<button class=\"simplefavorite-button has-count\" data-postid=\"68656\" data-siteid=\"1\" data-groupid=\"1\" data-favoritecount=\"0\" style=\"\">Leer despu\u00e9s <i class=\"sf-icon-star-empty\"><\/i><span class=\"simplefavorite-button-count\" style=\"\">0<\/span><\/button><body><p><\/p><em><span style=\"color: #0000ff;\"><a href=\"https:\/\/i0.wp.com\/istmo.mx\/wp-content\/uploads\/2015\/05\/IS337_Miscelanea_01_original.jpg?ssl=1\"><img data-recalc-dims=\"1\" loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\" size-full wp-image-68728 alignleft\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/istmo.mx\/wp-content\/uploads\/2015\/05\/IS337_Miscelanea_01_original.jpg?resize=750%2C481&#038;ssl=1\" alt=\"Web\" width=\"750\" height=\"481\" loading=\"lazy\"><\/a>Escuchar la pieza favorita llena el alma y modifica o complementa el estado de \u00e1nimo. En \u00faltima instancia, la m\u00fasica mueve nuestro interior y la emoci\u00f3n que suscita es com\u00fan a todos los seres humanos, es por ello que el arte sonoro nos hace m\u00e1s emp\u00e1ticos, mejores personas y nos eleva a terrenos de mayor altura espiritual.<\/span><\/em><br>\n\u00a0<br>\n<em>Te dar\u00eda el regalo de la m\u00fasica <\/em><br>\n<em>para que pudieses conocer tu propia alma. <\/em><br>\nBetty Kingsley Hawkins<br>\n\u00a0<br>\n\u00a0<br>\nMi primer contacto con la m\u00fasica fue muy familiar, desde los siete a\u00f1os de edad. Sucedi\u00f3 en casa, en lo que llam\u00e1bamos el despacho de pap\u00e1, refugio de m\u00fasica y libros que le daban a \u00e9l \u2013autodidacta del viol\u00edn- un merecido sosiego luego de una semana agotadora. Lo mejor de la habitaci\u00f3n estaba frente al escritorio: un tocadiscos de tapas negras. Pap\u00e1 nos ense\u00f1\u00f3 a mis hermanos y a m\u00ed a usarlo: \u00abCon mucho cuidadito, \u00bfeh?\u00bb, a\u00f1adi\u00f3 al explicarnos c\u00f3mo bajar el brazo de la aguja para no rayar los discos.<br>\nPor esa \u00e9poca, gracias al t\u00edo Miguel tuvimos prestado por a\u00f1os un piano Steinway caf\u00e9 de media cola. Si el tocadiscos me cautiv\u00f3, el piano me hizo descubrir, dicho con una frase popular: \u00abDe aqu\u00ed soy\u00bb. \u00bfC\u00f3mo lo hizo? Sin saber que as\u00ed se llamaba ni poder describirla, viv\u00ed una constante experiencia est\u00e9tica, algo que entend\u00ed mucho mejor con los a\u00f1os y los libros, cultivando muchas obras de la buena m\u00fasica, por casi medio siglo. La m\u00fasica es como el firmamento: descubres una estrella y a su lado otras m\u00e1s brillantes a\u00fan\u2026 y no acabas.<br>\n\u00a0<br>\n<strong>SI NO TE EMOCIONAS, NO ERES HUMANO<\/strong><br>\nEl hombre tiene por naturaleza un espacio de libertad interior: su capacidad de contemplar y gozar las cosas bellas. Esta sensibilidad var\u00eda en cada persona, pero siempre se posee y est\u00e1 \u00edntimamente unida a la capacidad de conocer la verdad y tender hacia lo bueno.<br>\nEs plenamente humano vibrar y emocionarse, aunque sea poco, ante el silencioso esplendor de un paisaje, la expresi\u00f3n de un retrato art\u00edstico, el ritmo y cadencia de una poes\u00eda, o la armon\u00eda y fuerza arrolladora de una melod\u00eda. Quien no dice o piensa: \u00abesto es bello\u00bb, poco se distingue del animal, que s\u00f3lo gusta las cosas y tiende hacia ellas, las apetece y devora por instinto.<br>\nAl ser humano, m\u00e1s que gustarle algo es atra\u00eddo por la belleza misma de las cosas, y s\u00f3lo as\u00ed comprende mejor la realidad; entiende \u2013sin saber c\u00f3mo\u2013 que esa belleza entra en sinton\u00eda con sus anhelos y sentimientos. Lo mismo le sucede al asomarse al fondo del coraz\u00f3n de sus semejantes, ve m\u00e1s adentro. La capacidad de experimentar lo bello es un extra de la inteligencia, m\u00e1s \u00abantenas\u00bb para captar la realidad.<br>\nQuien no desarrolla la capacidad de experimentar lo est\u00e9tico, s\u00f3lo advierte fr\u00edamente elencos de datos duros, noticias aisladas, reacciones humanas, mecanismos cibern\u00e9ticos, realidades desconectadas del resto. Termina por sobrevivir en un nivel inferior de conocimiento. Emocionarnos ante lo bello nos concede, de golpe, una comprensi\u00f3n profunda del ser de las cosas y personas, percibir sentimientos propios y ajenos, nos hace cargo de un problema humano, y m\u00e1s\u2026. Por tanto, ser\u00eda un crimen desde\u00f1ar la urgente necesidad de formar \u00abpara gozar de lo bello\u00bb desde la m\u00e1s temprana edad de los ni\u00f1os. S\u00f3lo as\u00ed comprender\u00e1n lo m\u00e1s importante de la vida, ya que \u00ablo esencial es invisible a los ojos\u00bb.1<br>\nConozco un ejemplo vivo y sencillo de formaci\u00f3n est\u00e9tica en un jard\u00edn de ni\u00f1os. La maestra avis\u00f3 a los peque\u00f1os que comenzar\u00eda la clase de m\u00fasica y les pidi\u00f3 que se recostaran en colchonetas y cerraran los ojos. Les puso la versi\u00f3n coral Jesu, Joy Of Man\u2019s Desiring BWV 147 de Johann Sebastian Bach. Al terminar, la profesora indic\u00f3: \u00ab\u00a1Abran los ojos!\u00bb y descubri\u00f3 a un peque\u00f1o con el rostro ba\u00f1ado en l\u00e1grimas. Ella le pregunt\u00f3 qu\u00e9 le suced\u00eda, a lo que el ni\u00f1o respondi\u00f3 con un \u00abno s\u00e9\u00bb.<br>\nEn ese sal\u00f3n de clases se consigui\u00f3 que el peque\u00f1o alcanzara una experiencia est\u00e9tica, aquella m\u00fasica sublime le ense\u00f1\u00f3 algo invisible, nuevas sensaciones vibraron por dentro, sus sentimientos conectaron con nostalgias profundas, ansias de bien, verdad, infinito o de Dios. No sabemos. Lo seguro es que a esa semilla sembrada se sumar\u00e1n otras miles y, sin duda, dar\u00e1n fruto a su tiempo.<br>\n\u00a0<br>\n<strong>\u00abESAS COSAS NO SIRVEN PARA NADA\u00bb <\/strong><br>\nSe cree que la vida trepidante de hoy hace casi imposible gozar de experiencias est\u00e9ticas, por todos lados se escuchan frases como: \u00abPara eso no tengo tiempo, hay cosas m\u00e1s importantes\u00bb. El gusto por lo bello se asocia injustamente a lo sentimental, bohemio, cursi, poco varonil\u2026 en resumidas cuentas, se considera como algo inferior.<br>\nEl mundo racionalista en el que vivimos \u2013lo notaba agudamente Benedicto XVI\u2013, se remonta al siglo XVIII, que despreci\u00f3 los sentimientos por considerarlos inferiores y poco manejables por la raz\u00f3n. Casos como un crimen pasional o un adulterio por motivos de enamoramiento eran los ejemplos t\u00edpicos.<br>\nLa hip\u00f3tesis fue demasiado lejos, pues al desde\u00f1ar los sentimientos y las emociones se hizo menos humano al hombre. Esto explica la escasa cultura en que vivimos, rodeados de lenguaje zafio, pocos o nulos sentimientos, gulas de gourmet, ansiosos ataques de compras, adicci\u00f3n al sexo, a las redes sociales y a los ciber-chismes. Nuestro entorno es un espacio de seres an\u00f3nimos, deshumanizados, aislados, crueles y de mirada de corto alcance.<br>\nNuestra cultura, ansiosa de prisas y resultados inmediatos, rechaza dedicar tiempo a escuchar una sinfon\u00eda, leer en silencio una hora, tocar un instrumento, zambullirse en una poes\u00eda, visitar un museo y perderse \u00abpasivamente\u00bb en maravillas del arte, porque se piensa que \u00abesas cosas no sirven para nada\u00bb.<br>\nLas necesidades biol\u00f3gicas son propias del mundo animal, por esa raz\u00f3n se encuentran en el piso m\u00e1s bajo de la antropolog\u00eda. Los griegos antiguos afirmaban que el ser humano fue dise\u00f1ado racional y erecto, no como los rumiantes: irracionales, inclinados siempre y con el hocico pegado a la pastura el d\u00eda entero, por eso no contemplan las nubes o la luna llena, no gozan del piar musical de las aves ni huelen el perfume de la tierra mojada, tampoco observan los azulados verdes de un denso bosque. El hombre, en cambio, es un ser \u00fanico: est\u00e1 erguido y sus ojos vislumbran nuevas dimensiones: mira el horizonte (lejos) y el cielo (altura).<br>\nPara tener una aut\u00e9ntica experiencia est\u00e9tica hay que ser tocados en el fondo del coraz\u00f3n por la realidad misma, no s\u00f3lo por las ideas. Por esto, y entrando al tema de la m\u00fasica, es insuficiente la melod\u00eda ambiental de la oficina o del s\u00faper: s\u00f3lo nos regala un entorno agradable o hace menos pesada la compra, empujando el carrito.<br>\nQuiz\u00e1 ignorar la formaci\u00f3n est\u00e9tica ha hecho proliferar una sociedad llena de ni\u00f1os d\u00e9spotas, delincuentes y narcos en potencia, ego\u00edstas antrop\u00f3fagos \u2013comen y beben sin l\u00edmite en los antros\u2013, j\u00f3venes holgazanes, enemigos ac\u00e9rrimos de la vida d\u00e9bil (ni\u00f1os por nacer, ancianos relegados) o del matrimonio como compromiso estable. Y la lista sigue. Urge fomentar experiencias est\u00e9ticas para elevar a cada persona a terrenos de mayor altura espiritual.<br>\n\u00a0<br>\n<strong>LO BELLO PERTENECE A OTRO MUNDO<\/strong><br>\nEl Cardenal Ratzinger, despu\u00e9s Papa Benedicto XVI, en uno de los Encuentros Mundiales en R\u00edmini, Italia, asegur\u00f3 que la forma de predicar a Dios en un mundo ateo no es mostrarlo por la v\u00eda de lo bueno o lo malo, lo verdadero o lo falso, pues son categor\u00edas devaluadas que ya no convencen en un mundo saturado de discursos vagos, proclamas de pol\u00edticos y tanta palabrer\u00eda de las \u00faltimas ideolog\u00edas. Ratzinger aconsejaba una tercera v\u00eda: via pulchritudinis, \u00abel camino de la belleza\u00bb, dada la imposibilidad de crear consensos sobre qu\u00e9 es bueno, malo, falso o verdadero. En cambio, la mayor\u00eda s\u00ed coincide en lo que es objetivamente bello: un paisaje, un atardecer\u2026 El mundo necesita urgentemente de consensos. La v\u00eda es mostrar a todos lo bello continuamente, desde que nacen hasta que mueren.<br>\nEl mismo Cardenal Ratzinger, pianista y gran conocedor de m\u00fasica, recordaba siendo Cardenal de Munich: \u00abVuelve a mi mente un concierto de piezas musicales de Johann Sebastian Bach [\u2026] dirigido por Leonard Bernstein. Al concluir el \u00faltimo fragmento, en una de las Cantatas sent\u00ed, no por razonamiento, sino en lo m\u00e1s profundo del coraz\u00f3n, que lo escuchado me hab\u00eda transmitido verdad, verdad del sumo compositor, y me impulsaba a dar gracias a Dios. Junto a m\u00ed estaba el obispo luterano de Munich y, espont\u00e1neamente, nos dijimos: \u2018Quien haya escuchado esto, sabe que la fe es verdadera. Escuchando esto se comprende: es verdad; es verdadera la fe tan fuerte y la belleza que expresa irresistiblemente la presencia de la verdad de Dios\u2019\u00bb.2<br>\nLa m\u00fasica, en particular la m\u00fasica sacra, puede crear una experiencia y sensaci\u00f3n de plenitud dif\u00edcil de describir, que nos eleva casi como si toc\u00e1ramos el para\u00edso y Dios nos quisiera regalar un \u00abpedacito de cielo\u00bb para que queramos ir all\u00ed a ver la obra completa.<br>\nSe entiende as\u00ed que la m\u00fasica puede llevarnos a Dios y convertirnos, como le sucedi\u00f3 al fil\u00f3sofo Manuel Garc\u00eda Morente (1886-1942) en Par\u00eds. En plena guerra civil espa\u00f1ola (1937), huido de su pa\u00eds, alejado de su familia y sumido en la depresi\u00f3n se rebelaba ante Dios, le parec\u00eda demasiado geom\u00e9trico, fr\u00edo, distante, desentendido de su dolor. \u00ab\u00bfC\u00f3mo va a existir Dios amor, si yo no puedo estar con mi familia?, \u00bfpor qu\u00e9 me castiga?\u00bb. Encendi\u00f3 la radio y en ese momento tocaban la preciosa obra de Berlioz, La infancia de Cristo, en el movimiento \u00abLa despedida de los pastores\u00bb, donde el artista relata el nacimiento de Jes\u00fas y el adi\u00f3s de los ovejeros.<br>\nMorente describe esta experiencia est\u00e9tica en su obra El \u00abhecho extraordinario\u00bb.3 Asegura que al acabar la pieza de Berlioz sinti\u00f3 sumergirse \u00aben un estado de \u2018deliciosa paz\u2019. Y de pronto se hizo [\u2026] una gran luz. Volv\u00ed la cara hacia el interior de la habitaci\u00f3n y me qued\u00e9 petrificado. All\u00ed estaba \u00c9l. Yo no lo ve\u00eda, yo no lo o\u00eda, yo no lo tocaba. Pero \u00c9l estaba all\u00ed\u00bb.<br>\nEsto no es nuevo. Siglos antes, Lope de Vega (1562-1635) describi\u00f3 la m\u00fasica as\u00ed: \u00abDivina concordancia deste mundo inferior y del ang\u00e9lico. Todo cuanto hay en todo, todo, todo es m\u00fasica; m\u00fasica el hombre, el cielo, el sol, la luna, los planetas y los signos, las estrellas; m\u00fasica la hermosura de las cosas\u00bb.4<br>\nLo bello pertenece a otro mundo, es signo de trascendencia, como si se abriera una rendija del para\u00edso y un rayo de la plenitud nos dijera: \u00abven\u00bb. Algo que nos invita a ir m\u00e1s all\u00e1, a descubrir otro horizonte, algo grande que \u2013queramos reconocer o no\u2013 aspiramos a poseer.5<br>\n\u00a0<br>\n<strong>URGE UNA EDUCACI\u00d3N ART\u00cdSTICA<\/strong><br>\nSe ha estudiado mucho el impacto educativo de la m\u00fasica en la formaci\u00f3n de las personas y en la transformaci\u00f3n de las actitudes. Basta acercarse a Anthony Storr6 y Alfonso L\u00f3pez Quint\u00e1s,7 entre otros,\u00a0 o admirar la pel\u00edcula francesa Joyeux No\u00ebl (\u00abFeliz Navidad\u00bb, 2005) que describe c\u00f3mo, durante la Navidad de 1914, en plena primera Guerra Mundial, la m\u00fasica de bandos contrarios uni\u00f3 en la paz a los militares atrincherados.<br>\nLo bello une personas y crea consensos. Y la buena m\u00fasica, quiz\u00e1 mucho m\u00e1s la m\u00fasica sacra \u2013cauce de di\u00e1logo con Dios\u2013, podr\u00eda recomponer este mundo aparentemente irremediable. La esperanza puede estar en las experiencias est\u00e9ticas como ant\u00eddoto o remedio al racionalismo fr\u00edo y calculador, o al relativismo que causa tanto desvar\u00edo \u00e9tico, y ser el camino \u2013una tercera v\u00eda\u2013 para salir de muchos laberintos racionales, encerrados en sus categor\u00edas.<br>\nCada vez se comprueba m\u00e1s la afirmaci\u00f3n: \u00abLa belleza salvar\u00e1 al mundo\u00bb.8 Viktor Frankl recordaba un d\u00eda en el barrac\u00f3n del campo de concentraci\u00f3n nazi: todos los prisioneros cansados, muertos de hambre y tristes; de pronto, entr\u00f3 uno de ellos corriendo para decirles que salieran a ver la maravillosa puesta de sol.\u00a0 El gran espect\u00e1culo de colores, en contraste con ese gris horrible y maloliente de sus ropas y de la sucia galera, hizo decir a uno: \u00ab\u00a1Qu\u00e9 bello podr\u00eda ser el mundo!\u00bb.9<br>\nPor qu\u00e9 no pensar que lo bello puede curar uno de los peores males del mundo actual que bien apunt\u00f3 el Papa Francisco:10 el individualismo. Tambi\u00e9n podr\u00eda liberarnos de la nueva esclavitud de las redes sociales y del uso indiscriminado de internet, que a\u00edsla los hogares y las relaciones familiares.<br>\nOjal\u00e1 que la buena m\u00fasica y todas las bellas artes vuelvan a formar generaciones en s\u00f3lidos valores humanos, en el bien y la verdad, bases de la paz. As\u00ed volver\u00edamos m\u00e1s humanos, y quiz\u00e1 tambi\u00e9n, de paso, descubrir\u00edamos a Dios.<br>\n\u00a0<br>\n<strong>Notas finales<\/strong><br>\n1\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Antoine de Saint-\u00c9xupery, El principito, Editores Mexicanos Unidos, M\u00e9xico, 2013.<br>\n2\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Cardenal Ratzinger, El sentimiento de las cosas, la contemplaci\u00f3n de la belleza, Mensaje para el Meeting para la amistad entre los pueblos, R\u00edmini, Italia, 18-24 agosto 2002.<br>\n3\u00a0\u00a0 Manuel Garc\u00eda Morente, El \u00abhecho extraordinario\u00bb, Rialp, Espa\u00f1a, 2013.<br>\n4\u00a0\u00a0 Lope de Vega, Los locos de Valencia, Editorial Castalia, Espa\u00f1a, 2003.<br>\n5\u00a0\u00a0 Cfr. Plazaola, Introducci\u00f3n a la est\u00e9tica, p. 314.<br>\n6\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Anthony Storr, La m\u00fasica y la mente, Paid\u00f3s, Espa\u00f1a, 2012.<br>\n7\u00a0\u00a0 Alfonso L\u00f3pez Quint\u00e1s. La cultura y el sentido de la vida, Rialp, Madrid, 2003.<br>\n8\u00a0\u00a0 F. Dostoievski, El idiota, p. III, cap. V.<br>\n9\u00a0\u00a0 Victor Frankl, El hombre en busca de sentido, p. 47.<br>\n10\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00abEl mundo est\u00e1 lacerado por las guerras y la violencia, o herido por un difuso individualismo que divide a los seres humanos y los enfrenta unos contra otros en pos del propio bienestar\u00bb. (Papa Francisco, Exhortaci\u00f3n Apost\u00f3lica Evangelii Gaudium, n. 99).\n<\/body><button class=\"simplefavorite-button has-count\" data-postid=\"68656\" data-siteid=\"1\" data-groupid=\"1\" data-favoritecount=\"0\" style=\"\">Leer despu\u00e9s <i class=\"sf-icon-star-empty\"><\/i><span class=\"simplefavorite-button-count\" style=\"\">0<\/span><\/button>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Leer despu\u00e9s 0Escuchar la pieza favorita llena el alma y modifica o complementa el estado de \u00e1nimo. En \u00faltima instancia, la m\u00fasica mueve nuestro interior y la emoci\u00f3n que suscita es com\u00fan a todos los seres humanos, es por ello que el arte sonoro nos hace m\u00e1s emp\u00e1ticos, mejores personas y nos eleva a terrenos de mayor altura espiritual. \u00a0 Te dar\u00eda el regalo de la m\u00fasica para que pudieses conocer tu propia alma. Betty Kingsley Hawkins \u00a0 \u00a0 Mi primer contacto con la m\u00fasica fue muy familiar, desde los siete a\u00f1os de edad. Sucedi\u00f3 en casa, en lo que llam\u00e1bamos el despacho de pap\u00e1, refugio de m\u00fasica y libros que le daban a \u00e9l \u2013autodidacta del viol\u00edn- un merecido sosiego luego de una semana agotadora. Lo mejor de la habitaci\u00f3n estaba frente al escritorio: un tocadiscos de tapas negras. Pap\u00e1 nos ense\u00f1\u00f3 a mis hermanos y a m\u00ed a usarlo: \u00abCon mucho cuidadito, \u00bfeh?\u00bb, a\u00f1adi\u00f3 al explicarnos c\u00f3mo bajar el brazo de la aguja para no rayar los discos. Por esa \u00e9poca, gracias al t\u00edo Miguel tuvimos prestado por a\u00f1os un piano Steinway caf\u00e9 de media cola. Si el tocadiscos me cautiv\u00f3, el piano me hizo descubrir, dicho con una frase popular: \u00abDe aqu\u00ed soy\u00bb. \u00bfC\u00f3mo lo hizo? Sin saber que as\u00ed se llamaba ni poder describirla, viv\u00ed una constante experiencia est\u00e9tica, algo que entend\u00ed mucho mejor con los a\u00f1os y los libros, cultivando muchas obras de la buena m\u00fasica, por casi medio siglo. La m\u00fasica es como el firmamento: descubres una estrella y a su lado otras m\u00e1s brillantes a\u00fan\u2026 y no acabas. \u00a0 SI NO TE EMOCIONAS, NO ERES HUMANO El hombre tiene por naturaleza un espacio de libertad interior: su capacidad de contemplar y gozar las cosas bellas. Esta sensibilidad var\u00eda en cada persona, pero siempre se posee y est\u00e1 \u00edntimamente unida a la capacidad de conocer la verdad y tender hacia lo bueno. Es plenamente humano vibrar y emocionarse, aunque sea poco, ante el silencioso esplendor de un paisaje, la expresi\u00f3n de un retrato art\u00edstico, el ritmo y cadencia de una poes\u00eda, o la armon\u00eda y fuerza arrolladora de una melod\u00eda. Quien no dice o piensa: \u00abesto es bello\u00bb, poco se distingue del animal, que s\u00f3lo gusta las cosas y tiende hacia ellas, las apetece y devora por instinto. Al ser humano, m\u00e1s que gustarle algo es atra\u00eddo por la belleza misma de las cosas, y s\u00f3lo as\u00ed comprende mejor la realidad; entiende \u2013sin saber c\u00f3mo\u2013 que esa belleza entra en sinton\u00eda con sus anhelos y sentimientos. Lo mismo le sucede al asomarse al fondo del coraz\u00f3n de sus semejantes, ve m\u00e1s adentro. La capacidad de experimentar lo bello es un extra de la inteligencia, m\u00e1s \u00abantenas\u00bb para captar la realidad. Quien no desarrolla la capacidad de experimentar lo est\u00e9tico, s\u00f3lo advierte fr\u00edamente elencos de datos duros, noticias aisladas, reacciones humanas, mecanismos cibern\u00e9ticos, realidades desconectadas del resto. Termina por sobrevivir en un nivel inferior de conocimiento. Emocionarnos ante lo bello nos concede, de golpe, una comprensi\u00f3n profunda del ser de las cosas y personas, percibir sentimientos propios y ajenos, nos hace cargo de un problema humano, y m\u00e1s\u2026. Por tanto, ser\u00eda un crimen desde\u00f1ar la urgente necesidad de formar \u00abpara gozar de lo bello\u00bb desde la m\u00e1s temprana edad de los ni\u00f1os. S\u00f3lo as\u00ed comprender\u00e1n lo m\u00e1s importante de la vida, ya que \u00ablo esencial es invisible a los ojos\u00bb.1 Conozco un ejemplo vivo y sencillo de formaci\u00f3n est\u00e9tica en un jard\u00edn de ni\u00f1os. La maestra avis\u00f3 a los peque\u00f1os que comenzar\u00eda la clase de m\u00fasica y les pidi\u00f3 que se recostaran en colchonetas y cerraran los ojos. Les puso la versi\u00f3n coral Jesu, Joy Of Man\u2019s Desiring BWV 147 de Johann Sebastian Bach. 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Quien no desarrolla la capacidad de experimentar lo est\u00e9tico, s\u00f3lo advierte fr\u00edamente elencos de datos duros, noticias aisladas, reacciones humanas, mecanismos cibern\u00e9ticos, realidades desconectadas del resto. Termina por sobrevivir en un nivel inferior de conocimiento. Emocionarnos ante lo bello nos concede, de golpe, una comprensi\u00f3n profunda del ser de las cosas y personas, percibir sentimientos propios y ajenos, nos hace cargo de un problema humano, y m\u00e1s\u2026. Por tanto, ser\u00eda un crimen desde\u00f1ar la urgente necesidad de formar \u00abpara gozar de lo bello\u00bb desde la m\u00e1s temprana edad de los ni\u00f1os. S\u00f3lo as\u00ed comprender\u00e1n lo m\u00e1s importante de la vida, ya que \u00ablo esencial es invisible a los ojos\u00bb.1 Conozco un ejemplo vivo y sencillo de formaci\u00f3n est\u00e9tica en un jard\u00edn de ni\u00f1os. 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Lo seguro es que a esa semilla sembrada se sumar\u00e1n otras miles y, sin duda, dar\u00e1n fruto a su tiempo. \u00a0 \u00abESAS COSAS NO SIRVEN PARA NADA\u00bb Se cree que la vida trepidante de hoy hace casi imposible gozar de experiencias est\u00e9ticas, por todos lados se escuchan frases como: \u00abPara eso no tengo tiempo, hay cosas m\u00e1s importantes\u00bb. El gusto por lo bello se asocia injustamente a lo sentimental, bohemio, cursi, poco varonil\u2026 en resumidas cuentas, se considera como algo inferior. El mundo racionalista en el que vivimos \u2013lo notaba agudamente Benedicto XVI\u2013, se remonta al siglo XVIII, que despreci\u00f3 los sentimientos por considerarlos inferiores y poco manejables por la raz\u00f3n. Casos como un crimen pasional o un adulterio por motivos de enamoramiento eran los ejemplos t\u00edpicos. La hip\u00f3tesis fue demasiado lejos, pues al desde\u00f1ar los sentimientos y las emociones se hizo menos humano al hombre. 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Es plenamente humano vibrar y emocionarse, aunque sea poco, ante el silencioso esplendor de un paisaje, la expresi\u00f3n de un retrato art\u00edstico, el ritmo y cadencia de una poes\u00eda, o la armon\u00eda y fuerza arrolladora de una melod\u00eda. Quien no dice o piensa: \u00abesto es bello\u00bb, poco se distingue del animal, que s\u00f3lo gusta las cosas y tiende hacia ellas, las apetece y devora por instinto. Al ser humano, m\u00e1s que gustarle algo es atra\u00eddo por la belleza misma de las cosas, y s\u00f3lo as\u00ed comprende mejor la realidad; entiende \u2013sin saber c\u00f3mo\u2013 que esa belleza entra en sinton\u00eda con sus anhelos y sentimientos. Lo mismo le sucede al asomarse al fondo del coraz\u00f3n de sus semejantes, ve m\u00e1s adentro. La capacidad de experimentar lo bello es un extra de la inteligencia, m\u00e1s \u00abantenas\u00bb para captar la realidad. Quien no desarrolla la capacidad de experimentar lo est\u00e9tico, s\u00f3lo advierte fr\u00edamente elencos de datos duros, noticias aisladas, reacciones humanas, mecanismos cibern\u00e9ticos, realidades desconectadas del resto. Termina por sobrevivir en un nivel inferior de conocimiento. Emocionarnos ante lo bello nos concede, de golpe, una comprensi\u00f3n profunda del ser de las cosas y personas, percibir sentimientos propios y ajenos, nos hace cargo de un problema humano, y m\u00e1s\u2026. Por tanto, ser\u00eda un crimen desde\u00f1ar la urgente necesidad de formar \u00abpara gozar de lo bello\u00bb desde la m\u00e1s temprana edad de los ni\u00f1os. S\u00f3lo as\u00ed comprender\u00e1n lo m\u00e1s importante de la vida, ya que \u00ablo esencial es invisible a los ojos\u00bb.1 Conozco un ejemplo vivo y sencillo de formaci\u00f3n est\u00e9tica en un jard\u00edn de ni\u00f1os. La maestra avis\u00f3 a los peque\u00f1os que comenzar\u00eda la clase de m\u00fasica y les pidi\u00f3 que se recostaran en colchonetas y cerraran los ojos. Les puso la versi\u00f3n coral Jesu, Joy Of Man\u2019s Desiring BWV 147 de Johann Sebastian Bach. Al terminar, la profesora indic\u00f3: \u00ab\u00a1Abran los ojos!\u00bb y descubri\u00f3 a un peque\u00f1o con el rostro ba\u00f1ado en l\u00e1grimas. Ella le pregunt\u00f3 qu\u00e9 le suced\u00eda, a lo que el ni\u00f1o respondi\u00f3 con un \u00abno s\u00e9\u00bb. En ese sal\u00f3n de clases se consigui\u00f3 que el peque\u00f1o alcanzara una experiencia est\u00e9tica, aquella m\u00fasica sublime le ense\u00f1\u00f3 algo invisible, nuevas sensaciones vibraron por dentro, sus sentimientos conectaron con nostalgias profundas, ansias de bien, verdad, infinito o de Dios. No sabemos. Lo seguro es que a esa semilla sembrada se sumar\u00e1n otras miles y, sin duda, dar\u00e1n fruto a su tiempo. \u00a0 \u00abESAS COSAS NO SIRVEN PARA NADA\u00bb Se cree que la vida trepidante de hoy hace casi imposible gozar de experiencias est\u00e9ticas, por todos lados se escuchan frases como: \u00abPara eso no tengo tiempo, hay cosas m\u00e1s importantes\u00bb. El gusto por lo bello se asocia injustamente a lo sentimental, bohemio, cursi, poco varonil\u2026 en resumidas cuentas, se considera como algo inferior. El mundo racionalista en el que vivimos \u2013lo notaba agudamente Benedicto XVI\u2013, se remonta al siglo XVIII, que despreci\u00f3 los sentimientos por considerarlos inferiores y poco manejables por la raz\u00f3n. Casos como un crimen pasional o un adulterio por motivos de enamoramiento eran los ejemplos t\u00edpicos. La hip\u00f3tesis fue demasiado lejos, pues al desde\u00f1ar los sentimientos y las emociones se hizo menos humano al hombre. Esto explica la escasa cultura en que vivimos, rodeados de lenguaje zafio, pocos o nulos sentimientos, gulas de gourmet, ansiosos ataques de compras, adicci\u00f3n al sexo, a las redes sociales y a los ciber-chismes. Nuestro entorno es un espacio de seres an\u00f3nimos, deshumanizados, aislados, crueles y de mirada de corto alcance. Nuestra cultura, ansiosa de prisas y resultados inmediatos, rechaza dedicar tiempo a escuchar una sinfon\u00eda, leer en silencio una hora, tocar un instrumento, zambullirse en una poes\u00eda, visitar un museo y perderse \u00abpasivamente\u00bb en maravillas del arte, porque se piensa que \u00abesas cosas no sirven para nada\u00bb. Las necesidades biol\u00f3gicas son propias del mundo animal, por esa raz\u00f3n se encuentran en el piso m\u00e1s bajo de la antropolog\u00eda. Los griegos antiguos afirmaban que el ser humano fue dise\u00f1ado racional y erecto, no como los rumiantes: irracionales, inclinados siempre y con el hocico pegado a la pastura el d\u00eda entero, por eso no contemplan las nubes o","og_url":"https:\/\/dim-id.com\/pruebaentradas2023\/2015\/05\/12\/la-musica-puerta-de-lo-invisible\/","og_site_name":"Revista ISTMO","article_published_time":"2015-05-12T13:57:56+00:00","og_image":[{"url":"https:\/\/istmo.mx\/wp-content\/uploads\/2015\/05\/IS337_Miscelanea_01_original.jpg","type":"","width":"","height":""}],"author":"Rafael Arce Gargollo","twitter_card":"summary_large_image","twitter_misc":{"Escrito por":"Rafael Arce Gargollo","Tiempo de lectura":"12 minutos"},"schema":{"@context":"https:\/\/schema.org","@graph":[{"@type":"Article","@id":"https:\/\/dim-id.com\/pruebaentradas2023\/2015\/05\/12\/la-musica-puerta-de-lo-invisible\/#article","isPartOf":{"@id":"https:\/\/dim-id.com\/pruebaentradas2023\/2015\/05\/12\/la-musica-puerta-de-lo-invisible\/"},"author":{"name":"Rafael Arce Gargollo","@id":"https:\/\/dim-id.com\/pruebaentradas2023\/#\/schema\/person\/056a8e0e7ff08fd2fca872b6b0ecfaa2"},"headline":"La m\u00fasica puerta de lo invisible","datePublished":"2015-05-12T13:57:56+00:00","mainEntityOfPage":{"@id":"https:\/\/dim-id.com\/pruebaentradas2023\/2015\/05\/12\/la-musica-puerta-de-lo-invisible\/"},"wordCount":2433,"commentCount":0,"image":{"@id":"https:\/\/dim-id.com\/pruebaentradas2023\/2015\/05\/12\/la-musica-puerta-de-lo-invisible\/#primaryimage"},"thumbnailUrl":"https:\/\/istmo.mx\/wp-content\/uploads\/2015\/05\/IS337_Miscelanea_01_original.jpg","keywords":["arte","Dios","empresa","\u00e9tica","liderazgo","m\u00fasica","valores"],"articleSection":["Miscel\u00e1nea"],"inLanguage":"es","potentialAction":[{"@type":"CommentAction","name":"Comment","target":["https:\/\/dim-id.com\/pruebaentradas2023\/2015\/05\/12\/la-musica-puerta-de-lo-invisible\/#respond"]}]},{"@type":"WebPage","@id":"https:\/\/dim-id.com\/pruebaentradas2023\/2015\/05\/12\/la-musica-puerta-de-lo-invisible\/","url":"https:\/\/dim-id.com\/pruebaentradas2023\/2015\/05\/12\/la-musica-puerta-de-lo-invisible\/","name":"La m\u00fasica puerta de lo invisible - 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