{"id":68651,"date":"2015-05-12T13:55:11","date_gmt":"2015-05-12T13:55:11","guid":{"rendered":"http:\/\/istmo.mx\/?p=68651"},"modified":"2015-05-12T13:55:11","modified_gmt":"2015-05-12T13:55:11","slug":"ojos-que-no-ven-corazon-que-no-siente","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dim-id.com\/pruebaentradas2023\/2015\/05\/12\/ojos-que-no-ven-corazon-que-no-siente\/","title":{"rendered":"Ojos que no ven, \u00bfcoraz\u00f3n que no siente?"},"content":{"rendered":"<button class=\"simplefavorite-button has-count\" data-postid=\"68651\" data-siteid=\"1\" data-groupid=\"1\" data-favoritecount=\"0\" style=\"\">Leer despu\u00e9s <i class=\"sf-icon-star-empty\"><\/i><span class=\"simplefavorite-button-count\" style=\"\">0<\/span><\/button><body><p><\/p>\u00a0<br>\n<a href=\"https:\/\/i0.wp.com\/istmo.mx\/wp-content\/uploads\/2015\/04\/IS337_Zagal_01_original.jpg?ssl=1\"><img data-recalc-dims=\"1\" loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\" size-full wp-image-68713 alignnone\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/istmo.mx\/wp-content\/uploads\/2015\/04\/IS337_Zagal_01_original.jpg?resize=800%2C154&#038;ssl=1\" alt=\"IS337_Zagal_01_original\" width=\"800\" height=\"154\" loading=\"lazy\"><\/a><br>\n<em>Lento en mi sombra, con la mano exploro<br>\nmis invisibles rasgos. Un destello<br>\nme alcanza. He vislumbrado tu cabello<br>\nque es de ceniza o es a\u00fan de oro.<\/em><br>\nBorges, \u00abUn ciego\u00bb (1975)<br>\n\u00a0<br>\nDesde chico tuve contacto con la ceguera, porque alguien muy querido la padec\u00eda. Mi padrino Manuel hab\u00eda perdido la vista por un glaucoma durante su adolescencia. \u00c9l era un hombre ejemplar, culto, fuerte, cort\u00e9s, amable. De ni\u00f1o, me llamaban la atenci\u00f3n sus libros en braille, su reloj de tacto, el modo como acomodaba los billetes, el sill\u00f3n al lado de un radio enorme, su destreza con el bast\u00f3n, su gusto por Mozart, el impecable orden en su escritorio. Cuando lo visitaba, recuerdo que me dec\u00eda: \u00abH\u00e9ctor, prende la luz, no te vayas a caer\u00bb. Su casa, en efecto, siempre estaba a oscuras. En su territorio, yo era un ciego.<br>\nPero fuera de su casa, el M\u00e9xico de los a\u00f1os 70 parec\u00eda ensa\u00f1arse con su discapacidad. Si actualmente nuestros aeropuertos, oficinas, hospitales, universidades no cuentan con las instalaciones amigables con quienes sufren alguna discapacidad, mucho menos en aquellos tiempos. No pocas veces me pidi\u00f3 que lo acompa\u00f1ara a firmar documentos importantes; necesitaba de alguien de confianza que lo ayudara. Nuestra cultura de contratos escritos, requiere de la mirada. Intenten ustedes imaginar un d\u00eda de su vida sin ojos. \u00bfPodr\u00edan ustedes salir de casa solos?<br>\n\u00a0<br>\n<strong>LITERATURA Y CEGUERA <\/strong><br>\nNo lo sabemos con seguridad, pero se ha dicho que el mism\u00edsimo padre de la literatura occidental, Homero, era ciego. La an\u00e9cdota result\u00f3 ser, para los griegos, una iron\u00eda de singular belleza. Y es que, \u00bfc\u00f3mo pudo un ciego haber visto tan profundo en el coraz\u00f3n del hombre?<br>\nPuestos a elegir, muchos preferir\u00edamos perder cualquier sentido antes que la vista. Los estudios al respecto apenas se est\u00e1n efectuando, pero se estima que 85% de la percepci\u00f3n depende del sentido de la vista.\u00a0 Estas abrumadoras conclusiones son, m\u00e1s o menos, un saber generalizado. Pero lo m\u00e1s interesante, y dram\u00e1tico a la vez, es c\u00f3mo puede vivirse una vida con esta discapacidad visual.<br>\nLa ceguera, como se\u00f1al\u00f3 J. L. Borges, amerita una discusi\u00f3n filos\u00f3fica. Este hijo y nieto de ciegos \u2013y ciego \u00e9l mismo\u2013, dijo que la ceguera adem\u00e1s de oscuridad era una forma de soledad. Con esta afirmaci\u00f3n, Borges quiere dar a entender que la ceguera tambi\u00e9n implica una situaci\u00f3n emocional. Y es que cuando se pierde la vista, los amigos se quedan sin rostro y los libros sin letras, por as\u00ed decirlo. El escritor argentino, en una conferencia magistral de 1977 en el Teatro Coliseo de Buenos Aires, advirti\u00f3, que cuando algo concluye, tambi\u00e9n algo empieza. Un impedimento tambi\u00e9n es una oportunidad; para Borges, la ceguera fue una oportunidad para la introspecci\u00f3n y la creaci\u00f3n literaria. \u00bfQu\u00e9 es para los dem\u00e1s?<br>\n\u00a0<br>\n<strong>PA\u00cdS DE CIEGOS<\/strong><br>\nAntes que Jos\u00e9 Saramago, el formidable escritor brit\u00e1nico H. G. Wells ya se hab\u00eda imaginado c\u00f3mo ser\u00eda la vida en un pa\u00eds de ciegos. El autor nos habla de una comunidad que, por accidente, queda atrapada en la cordillera andina y, sin m\u00e1s remedio, se asienta en un valle completamente aislado de la civilizaci\u00f3n. Las personas consiguen adaptarse y llevar su vida con relativa normalidad. Lamentablemente, por una extra\u00f1a raz\u00f3n, comienzan a padecer una ceguera que se transmite de generaci\u00f3n en generaci\u00f3n. Con en el paso del tiempo, la poblaci\u00f3n entera queda ciega.<br>\nM\u00e1s adelante, un expedicionario tambi\u00e9n se pierde en los Andes y da con el misterioso pa\u00eds de los ciegos. Al principio, el expedicionario, movido por el ego\u00edsmo, cree que la va a armar en grande. \u00bfY c\u00f3mo no? \u00c9l es el \u00fanico que puede usar sus ojos en much\u00edsimos kil\u00f3metros a la redonda. El problema es que en este lugar no aplica el famoso dicho: \u00abEn pa\u00eds de ciegos, el tuerto es rey\u00bb.<br>\nEl expedicionario nunca cont\u00f3 con que los habitantes hab\u00edan desarrollado extraordinariamente sus dem\u00e1s sentidos. La trama da un giro excepcional cuando los ciegos son quienes se compadecen del forastero. Y es que sus ojos no lo han hecho m\u00e1s que un torpe. Poco a poco, los ciegos pasaron de la compasi\u00f3n a la burla y, luego, de la burla a la violencia. No les cuento m\u00e1s, para no arruinar la historia con spoilers; pero les dejo una pregunta al aire: \u00bfno pone esta historia en tela de juicio todos los lugares comunes sobre la discapacidad?; dicho de otra manera, \u00bfhasta qu\u00e9 punto una discapacidad es de veras una discapacidad?<br>\n\u00a0<br>\n<strong>VER CON EL CORAZ\u00d3N<\/strong><br>\nBorges no era ning\u00fan optimista. Al contrario, su temperamento amargo resuena m\u00e1s de un par de veces en su obra escrita. Pero, sin duda, acert\u00f3 cuando se dio cuenta de que incluso la ceguera, como una forma radical de soledad, en cuyas tinieblas ya s\u00f3lo hay vagos recuerdos del color y la luz, es tambi\u00e9n una oportunidad. De alguna manera, como acusa el t\u00edtulo de uno de sus poemas, la ceguera merece un elogio: Homero, Ray Charles, Louis Braille e incluso Daredevil, el superh\u00e9roe, tuvieron un encuentro \u00abafortunado\u00bb con las sombras.<br>\nEn ese aislamiento al que la ceguera parece condenar a sus v\u00edctimas, ellos aprendieron a escuchar a la voz de los dem\u00e1s con mayor delicadeza; a sentir el pulso de los otros, y el aroma y gusto que un encuentro afortunado imprime en la memoria. Acaso, como crey\u00f3 H. G. Wells, los desafortunados somos nosotros, quienes no hemos aprendido a percibir el mundo y a las personas de una manera distinta. El exceso de luz tambi\u00e9n ciega. El homo videns de nuestros d\u00edas, saturado de im\u00e1genes, padece una sutil forma de ceguera. Instagram, YouTube, los emoticones, y toda ese torrente de figuras y colores no siempre nos hace m\u00e1s inteligentes y agudos. A veces, para ver mejor hace falta cerrar los ojos. La dispersi\u00f3n es enemigo de la concentraci\u00f3n.<br>\n\u00a0<br>\n<strong>Notas finales<\/strong><br>\n1\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 http:\/\/www.brainline.org\/content\/2008\/11\/vision-our-dominant-sense_pageall.html<br>\n\u00a0\n<\/body><button class=\"simplefavorite-button has-count\" data-postid=\"68651\" data-siteid=\"1\" data-groupid=\"1\" data-favoritecount=\"0\" style=\"\">Leer despu\u00e9s <i class=\"sf-icon-star-empty\"><\/i><span class=\"simplefavorite-button-count\" style=\"\">0<\/span><\/button>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Leer despu\u00e9s 0\u00a0 Lento en mi sombra, con la mano exploro mis invisibles rasgos. Un destello me alcanza. He vislumbrado tu cabello que es de ceniza o es a\u00fan de oro. Borges, \u00abUn ciego\u00bb (1975) \u00a0 Desde chico tuve contacto con la ceguera, porque alguien muy querido la padec\u00eda. Mi padrino Manuel hab\u00eda perdido la vista por un glaucoma durante su adolescencia. \u00c9l era un hombre ejemplar, culto, fuerte, cort\u00e9s, amable. De ni\u00f1o, me llamaban la atenci\u00f3n sus libros en braille, su reloj de tacto, el modo como acomodaba los billetes, el sill\u00f3n al lado de un radio enorme, su destreza con el bast\u00f3n, su gusto por Mozart, el impecable orden en su escritorio. Cuando lo visitaba, recuerdo que me dec\u00eda: \u00abH\u00e9ctor, prende la luz, no te vayas a caer\u00bb. Su casa, en efecto, siempre estaba a oscuras. En su territorio, yo era un ciego. Pero fuera de su casa, el M\u00e9xico de los a\u00f1os 70 parec\u00eda ensa\u00f1arse con su discapacidad. Si actualmente nuestros aeropuertos, oficinas, hospitales, universidades no cuentan con las instalaciones amigables con quienes sufren alguna discapacidad, mucho menos en aquellos tiempos. No pocas veces me pidi\u00f3 que lo acompa\u00f1ara a firmar documentos importantes; necesitaba de alguien de confianza que lo ayudara. Nuestra cultura de contratos escritos, requiere de la mirada. Intenten ustedes imaginar un d\u00eda de su vida sin ojos. \u00bfPodr\u00edan ustedes salir de casa solos? \u00a0 LITERATURA Y CEGUERA No lo sabemos con seguridad, pero se ha dicho que el mism\u00edsimo padre de la literatura occidental, Homero, era ciego. La an\u00e9cdota result\u00f3 ser, para los griegos, una iron\u00eda de singular belleza. Y es que, \u00bfc\u00f3mo pudo un ciego haber visto tan profundo en el coraz\u00f3n del hombre? Puestos a elegir, muchos preferir\u00edamos perder cualquier sentido antes que la vista. Los estudios al respecto apenas se est\u00e1n efectuando, pero se estima que 85% de la percepci\u00f3n depende del sentido de la vista.\u00a0 Estas abrumadoras conclusiones son, m\u00e1s o menos, un saber generalizado. Pero lo m\u00e1s interesante, y dram\u00e1tico a la vez, es c\u00f3mo puede vivirse una vida con esta discapacidad visual. La ceguera, como se\u00f1al\u00f3 J. L. Borges, amerita una discusi\u00f3n filos\u00f3fica. Este hijo y nieto de ciegos \u2013y ciego \u00e9l mismo\u2013, dijo que la ceguera adem\u00e1s de oscuridad era una forma de soledad. Con esta afirmaci\u00f3n, Borges quiere dar a entender que la ceguera tambi\u00e9n implica una situaci\u00f3n emocional. Y es que cuando se pierde la vista, los amigos se quedan sin rostro y los libros sin letras, por as\u00ed decirlo. El escritor argentino, en una conferencia magistral de 1977 en el Teatro Coliseo de Buenos Aires, advirti\u00f3, que cuando algo concluye, tambi\u00e9n algo empieza. Un impedimento tambi\u00e9n es una oportunidad; para Borges, la ceguera fue una oportunidad para la introspecci\u00f3n y la creaci\u00f3n literaria. \u00bfQu\u00e9 es para los dem\u00e1s? \u00a0 PA\u00cdS DE CIEGOS Antes que Jos\u00e9 Saramago, el formidable escritor brit\u00e1nico H. G. Wells ya se hab\u00eda imaginado c\u00f3mo ser\u00eda la vida en un pa\u00eds de ciegos. El autor nos habla de una comunidad que, por accidente, queda atrapada en la cordillera andina y, sin m\u00e1s remedio, se asienta en un valle completamente aislado de la civilizaci\u00f3n. Las personas consiguen adaptarse y llevar su vida con relativa normalidad. Lamentablemente, por una extra\u00f1a raz\u00f3n, comienzan a padecer una ceguera que se transmite de generaci\u00f3n en generaci\u00f3n. Con en el paso del tiempo, la poblaci\u00f3n entera queda ciega. M\u00e1s adelante, un expedicionario tambi\u00e9n se pierde en los Andes y da con el misterioso pa\u00eds de los ciegos. Al principio, el expedicionario, movido por el ego\u00edsmo, cree que la va a armar en grande. \u00bfY c\u00f3mo no? \u00c9l es el \u00fanico que puede usar sus ojos en much\u00edsimos kil\u00f3metros a la redonda. El problema es que en este lugar no aplica el famoso dicho: \u00abEn pa\u00eds de ciegos, el tuerto es rey\u00bb. El expedicionario nunca cont\u00f3 con que los habitantes hab\u00edan desarrollado extraordinariamente sus dem\u00e1s sentidos. La trama da un giro excepcional cuando los ciegos son quienes se compadecen del forastero. Y es que sus ojos no lo han hecho m\u00e1s que un torpe. Poco a poco, los ciegos pasaron de la compasi\u00f3n a la burla y, luego, de la burla a la violencia. No les cuento m\u00e1s, para no arruinar la historia con spoilers; pero les dejo una pregunta al aire: \u00bfno pone esta historia en tela de juicio todos los lugares comunes sobre la discapacidad?; dicho de otra manera, \u00bfhasta qu\u00e9 punto una discapacidad es de veras una discapacidad? \u00a0 VER CON EL CORAZ\u00d3N Borges no era ning\u00fan optimista. Al contrario, su temperamento amargo resuena m\u00e1s de un par de veces en su obra escrita. Pero, sin duda, acert\u00f3 cuando se dio cuenta de que incluso la ceguera, como una forma radical de soledad, en cuyas tinieblas ya s\u00f3lo hay vagos recuerdos del color y la luz, es tambi\u00e9n una oportunidad. De alguna manera, como acusa el t\u00edtulo de uno de sus poemas, la ceguera merece un elogio: Homero, Ray Charles, Louis Braille e incluso Daredevil, el superh\u00e9roe, tuvieron un encuentro \u00abafortunado\u00bb con las sombras. En ese aislamiento al que la ceguera parece condenar a sus v\u00edctimas, ellos aprendieron a escuchar a la voz de los dem\u00e1s con mayor delicadeza; a sentir el pulso de los otros, y el aroma y gusto que un encuentro afortunado imprime en la memoria. Acaso, como crey\u00f3 H. G. Wells, los desafortunados somos nosotros, quienes no hemos aprendido a percibir el mundo y a las personas de una manera distinta. El exceso de luz tambi\u00e9n ciega. El homo videns de nuestros d\u00edas, saturado de im\u00e1genes, padece una sutil forma de ceguera. Instagram, YouTube, los emoticones, y toda ese torrente de figuras y colores no siempre nos hace m\u00e1s inteligentes y agudos. A veces, para ver mejor hace falta cerrar los ojos. La dispersi\u00f3n es enemigo de la concentraci\u00f3n. \u00a0 Notas finales 1\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 http:\/\/www.brainline.org\/content\/2008\/11\/vision-our-dominant-sense_pageall.html \u00a0 Leer despu\u00e9s 0<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"om_disable_all_campaigns":false,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":""},"categories":[1520],"tags":[327,2561,109,280,198,176,111],"class_list":["post-68651","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-las_manias_de_zagal","tag-borges","tag-ceguera","tag-empresa","tag-etica","tag-liderazgo","tag-literatura","tag-valores"],"yoast_head":"<!-- This site is optimized with the Yoast SEO Premium plugin v21.2 (Yoast SEO v27.6) - https:\/\/yoast.com\/product\/yoast-seo-premium-wordpress\/ -->\n<title>Ojos que no ven, \u00bfcoraz\u00f3n que no siente? - Revista ISTMO<\/title>\n<meta name=\"robots\" content=\"index, follow, max-snippet:-1, max-image-preview:large, max-video-preview:-1\" \/>\n<link rel=\"canonical\" href=\"https:\/\/dim-id.com\/pruebaentradas2023\/2015\/05\/12\/ojos-que-no-ven-corazon-que-no-siente\/\" \/>\n<meta property=\"og:locale\" content=\"es_MX\" \/>\n<meta property=\"og:type\" content=\"article\" \/>\n<meta property=\"og:title\" content=\"Ojos que no ven, \u00bfcoraz\u00f3n que no siente?\" \/>\n<meta property=\"og:description\" content=\"Leer despu\u00e9s 0\u00a0 Lento en mi sombra, con la mano exploro mis invisibles rasgos. 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Si actualmente nuestros aeropuertos, oficinas, hospitales, universidades no cuentan con las instalaciones amigables con quienes sufren alguna discapacidad, mucho menos en aquellos tiempos. No pocas veces me pidi\u00f3 que lo acompa\u00f1ara a firmar documentos importantes; necesitaba de alguien de confianza que lo ayudara. Nuestra cultura de contratos escritos, requiere de la mirada. Intenten ustedes imaginar un d\u00eda de su vida sin ojos. \u00bfPodr\u00edan ustedes salir de casa solos? \u00a0 LITERATURA Y CEGUERA No lo sabemos con seguridad, pero se ha dicho que el mism\u00edsimo padre de la literatura occidental, Homero, era ciego. La an\u00e9cdota result\u00f3 ser, para los griegos, una iron\u00eda de singular belleza. Y es que, \u00bfc\u00f3mo pudo un ciego haber visto tan profundo en el coraz\u00f3n del hombre? Puestos a elegir, muchos preferir\u00edamos perder cualquier sentido antes que la vista. Los estudios al respecto apenas se est\u00e1n efectuando, pero se estima que 85% de la percepci\u00f3n depende del sentido de la vista.\u00a0 Estas abrumadoras conclusiones son, m\u00e1s o menos, un saber generalizado. Pero lo m\u00e1s interesante, y dram\u00e1tico a la vez, es c\u00f3mo puede vivirse una vida con esta discapacidad visual. La ceguera, como se\u00f1al\u00f3 J. L. Borges, amerita una discusi\u00f3n filos\u00f3fica. Este hijo y nieto de ciegos \u2013y ciego \u00e9l mismo\u2013, dijo que la ceguera adem\u00e1s de oscuridad era una forma de soledad. Con esta afirmaci\u00f3n, Borges quiere dar a entender que la ceguera tambi\u00e9n implica una situaci\u00f3n emocional. Y es que cuando se pierde la vista, los amigos se quedan sin rostro y los libros sin letras, por as\u00ed decirlo. El escritor argentino, en una conferencia magistral de 1977 en el Teatro Coliseo de Buenos Aires, advirti\u00f3, que cuando algo concluye, tambi\u00e9n algo empieza. Un impedimento tambi\u00e9n es una oportunidad; para Borges, la ceguera fue una oportunidad para la introspecci\u00f3n y la creaci\u00f3n literaria. \u00bfQu\u00e9 es para los dem\u00e1s? \u00a0 PA\u00cdS DE CIEGOS Antes que Jos\u00e9 Saramago, el formidable escritor brit\u00e1nico H. G. Wells ya se hab\u00eda imaginado c\u00f3mo ser\u00eda la vida en un pa\u00eds de ciegos. El autor nos habla de una comunidad que, por accidente, queda atrapada en la cordillera andina y, sin m\u00e1s remedio, se asienta en un valle completamente aislado de la civilizaci\u00f3n. Las personas consiguen adaptarse y llevar su vida con relativa normalidad. Lamentablemente, por una extra\u00f1a raz\u00f3n, comienzan a padecer una ceguera que se transmite de generaci\u00f3n en generaci\u00f3n. Con en el paso del tiempo, la poblaci\u00f3n entera queda ciega. M\u00e1s adelante, un expedicionario tambi\u00e9n se pierde en los Andes y da con el misterioso pa\u00eds de los ciegos. Al principio, el expedicionario, movido por el ego\u00edsmo, cree que la va a armar en grande. \u00bfY c\u00f3mo no? \u00c9l es el \u00fanico que puede usar sus ojos en much\u00edsimos kil\u00f3metros a la redonda. El problema es que en este lugar no aplica el famoso dicho: \u00abEn pa\u00eds de ciegos, el tuerto es rey\u00bb. El expedicionario nunca cont\u00f3 con que los habitantes hab\u00edan desarrollado extraordinariamente sus dem\u00e1s sentidos. La trama da un giro excepcional cuando los ciegos son quienes se compadecen del forastero. Y es que sus ojos no lo han hecho m\u00e1s que un torpe. Poco a poco, los ciegos pasaron de la compasi\u00f3n a la burla y, luego, de la burla a la violencia. No les cuento m\u00e1s, para no arruinar la historia con spoilers; pero les dejo una pregunta al aire: \u00bfno pone esta historia en tela de juicio todos los lugares comunes sobre la discapacidad?; dicho de otra manera, \u00bfhasta qu\u00e9 punto una discapacidad es de veras una discapacidad? \u00a0 VER CON EL CORAZ\u00d3N Borges no era ning\u00fan optimista. Al contrario, su temperamento amargo resuena m\u00e1s de un par de veces en su obra escrita. Pero, sin duda, acert\u00f3 cuando se dio cuenta de que incluso la ceguera, como una forma radical de soledad, en cuyas tinieblas ya s\u00f3lo hay vagos recuerdos del color y la luz, es tambi\u00e9n una oportunidad. De alguna manera, como acusa el t\u00edtulo de uno de sus poemas, la ceguera merece un elogio: Homero, Ray Charles, Louis Braille e incluso Daredevil, el superh\u00e9roe, tuvieron un encuentro \u00abafortunado\u00bb con las sombras. En ese aislamiento al que la ceguera parece condenar a sus v\u00edctimas, ellos aprendieron a escuchar a la voz de los dem\u00e1s con mayor delicadeza; a sentir el pulso de los otros, y el aroma y gusto que un encuentro afortunado imprime en la memoria. Acaso, como crey\u00f3 H. G. Wells, los desafortunados somos nosotros, quienes no hemos aprendido a percibir el mundo y a las personas de una manera distinta. El exceso de luz tambi\u00e9n ciega. El homo videns de nuestros d\u00edas, saturado de im\u00e1genes, padece una sutil forma de ceguera. Instagram, YouTube, los emoticones, y toda ese torrente de figuras y colores no siempre nos hace m\u00e1s inteligentes y agudos. A veces, para ver mejor hace falta cerrar los ojos. La dispersi\u00f3n es enemigo de la concentraci\u00f3n. \u00a0 Notas finales 1\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 http:\/\/www.brainline.org\/content\/2008\/11\/vision-our-dominant-sense_pageall.html \u00a0 Leer despu\u00e9s 0\" \/>\n<meta property=\"og:url\" content=\"https:\/\/dim-id.com\/pruebaentradas2023\/2015\/05\/12\/ojos-que-no-ven-corazon-que-no-siente\/\" \/>\n<meta property=\"og:site_name\" content=\"Revista ISTMO\" \/>\n<meta property=\"article:published_time\" content=\"2015-05-12T13:55:11+00:00\" \/>\n<meta property=\"og:image\" content=\"https:\/\/istmo.mx\/wp-content\/uploads\/2015\/04\/IS337_Zagal_01_original.jpg\" \/>\n<meta name=\"author\" content=\"Revista ISTMO\" \/>\n<meta name=\"twitter:card\" content=\"summary_large_image\" \/>\n<meta name=\"twitter:label1\" content=\"Escrito por\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:data1\" content=\"Revista ISTMO\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:label2\" content=\"Tiempo de lectura\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:data2\" content=\"5 minutos\" \/>\n<script type=\"application\/ld+json\" class=\"yoast-schema-graph\">{\"@context\":\"https:\\\/\\\/schema.org\",\"@graph\":[{\"@type\":\"Article\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/dim-id.com\\\/pruebaentradas2023\\\/2015\\\/05\\\/12\\\/ojos-que-no-ven-corazon-que-no-siente\\\/#article\",\"isPartOf\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/dim-id.com\\\/pruebaentradas2023\\\/2015\\\/05\\\/12\\\/ojos-que-no-ven-corazon-que-no-siente\\\/\"},\"author\":{\"name\":\"Revista ISTMO\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/dim-id.com\\\/pruebaentradas2023\\\/#\\\/schema\\\/person\\\/4bb4e04f79b564f5bc9b544cc9b69c60\"},\"headline\":\"Ojos que no ven, \u00bfcoraz\u00f3n que no siente?\",\"datePublished\":\"2015-05-12T13:55:11+00:00\",\"mainEntityOfPage\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/dim-id.com\\\/pruebaentradas2023\\\/2015\\\/05\\\/12\\\/ojos-que-no-ven-corazon-que-no-siente\\\/\"},\"wordCount\":1065,\"commentCount\":0,\"image\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/dim-id.com\\\/pruebaentradas2023\\\/2015\\\/05\\\/12\\\/ojos-que-no-ven-corazon-que-no-siente\\\/#primaryimage\"},\"thumbnailUrl\":\"https:\\\/\\\/istmo.mx\\\/wp-content\\\/uploads\\\/2015\\\/04\\\/IS337_Zagal_01_original.jpg\",\"keywords\":[\"Borges\",\"ceguera\",\"empresa\",\"\u00e9tica\",\"liderazgo\",\"literatura\",\"valores\"],\"articleSection\":[\"Las man\u00edas de Zagal\"],\"inLanguage\":\"es\",\"potentialAction\":[{\"@type\":\"CommentAction\",\"name\":\"Comment\",\"target\":[\"https:\\\/\\\/dim-id.com\\\/pruebaentradas2023\\\/2015\\\/05\\\/12\\\/ojos-que-no-ven-corazon-que-no-siente\\\/#respond\"]}]},{\"@type\":\"WebPage\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/dim-id.com\\\/pruebaentradas2023\\\/2015\\\/05\\\/12\\\/ojos-que-no-ven-corazon-que-no-siente\\\/\",\"url\":\"https:\\\/\\\/dim-id.com\\\/pruebaentradas2023\\\/2015\\\/05\\\/12\\\/ojos-que-no-ven-corazon-que-no-siente\\\/\",\"name\":\"Ojos que no ven, \u00bfcoraz\u00f3n que no siente? 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Un destello me alcanza. He vislumbrado tu cabello que es de ceniza o es a\u00fan de oro. Borges, \u00abUn ciego\u00bb (1975) \u00a0 Desde chico tuve contacto con la ceguera, porque alguien muy querido la padec\u00eda. Mi padrino Manuel hab\u00eda perdido la vista por un glaucoma durante su adolescencia. \u00c9l era un hombre ejemplar, culto, fuerte, cort\u00e9s, amable. De ni\u00f1o, me llamaban la atenci\u00f3n sus libros en braille, su reloj de tacto, el modo como acomodaba los billetes, el sill\u00f3n al lado de un radio enorme, su destreza con el bast\u00f3n, su gusto por Mozart, el impecable orden en su escritorio. Cuando lo visitaba, recuerdo que me dec\u00eda: \u00abH\u00e9ctor, prende la luz, no te vayas a caer\u00bb. Su casa, en efecto, siempre estaba a oscuras. En su territorio, yo era un ciego. Pero fuera de su casa, el M\u00e9xico de los a\u00f1os 70 parec\u00eda ensa\u00f1arse con su discapacidad. Si actualmente nuestros aeropuertos, oficinas, hospitales, universidades no cuentan con las instalaciones amigables con quienes sufren alguna discapacidad, mucho menos en aquellos tiempos. No pocas veces me pidi\u00f3 que lo acompa\u00f1ara a firmar documentos importantes; necesitaba de alguien de confianza que lo ayudara. Nuestra cultura de contratos escritos, requiere de la mirada. Intenten ustedes imaginar un d\u00eda de su vida sin ojos. \u00bfPodr\u00edan ustedes salir de casa solos? \u00a0 LITERATURA Y CEGUERA No lo sabemos con seguridad, pero se ha dicho que el mism\u00edsimo padre de la literatura occidental, Homero, era ciego. La an\u00e9cdota result\u00f3 ser, para los griegos, una iron\u00eda de singular belleza. Y es que, \u00bfc\u00f3mo pudo un ciego haber visto tan profundo en el coraz\u00f3n del hombre? Puestos a elegir, muchos preferir\u00edamos perder cualquier sentido antes que la vista. Los estudios al respecto apenas se est\u00e1n efectuando, pero se estima que 85% de la percepci\u00f3n depende del sentido de la vista.\u00a0 Estas abrumadoras conclusiones son, m\u00e1s o menos, un saber generalizado. Pero lo m\u00e1s interesante, y dram\u00e1tico a la vez, es c\u00f3mo puede vivirse una vida con esta discapacidad visual. La ceguera, como se\u00f1al\u00f3 J. L. Borges, amerita una discusi\u00f3n filos\u00f3fica. Este hijo y nieto de ciegos \u2013y ciego \u00e9l mismo\u2013, dijo que la ceguera adem\u00e1s de oscuridad era una forma de soledad. Con esta afirmaci\u00f3n, Borges quiere dar a entender que la ceguera tambi\u00e9n implica una situaci\u00f3n emocional. Y es que cuando se pierde la vista, los amigos se quedan sin rostro y los libros sin letras, por as\u00ed decirlo. El escritor argentino, en una conferencia magistral de 1977 en el Teatro Coliseo de Buenos Aires, advirti\u00f3, que cuando algo concluye, tambi\u00e9n algo empieza. Un impedimento tambi\u00e9n es una oportunidad; para Borges, la ceguera fue una oportunidad para la introspecci\u00f3n y la creaci\u00f3n literaria. \u00bfQu\u00e9 es para los dem\u00e1s? \u00a0 PA\u00cdS DE CIEGOS Antes que Jos\u00e9 Saramago, el formidable escritor brit\u00e1nico H. G. Wells ya se hab\u00eda imaginado c\u00f3mo ser\u00eda la vida en un pa\u00eds de ciegos. El autor nos habla de una comunidad que, por accidente, queda atrapada en la cordillera andina y, sin m\u00e1s remedio, se asienta en un valle completamente aislado de la civilizaci\u00f3n. Las personas consiguen adaptarse y llevar su vida con relativa normalidad. Lamentablemente, por una extra\u00f1a raz\u00f3n, comienzan a padecer una ceguera que se transmite de generaci\u00f3n en generaci\u00f3n. Con en el paso del tiempo, la poblaci\u00f3n entera queda ciega. M\u00e1s adelante, un expedicionario tambi\u00e9n se pierde en los Andes y da con el misterioso pa\u00eds de los ciegos. Al principio, el expedicionario, movido por el ego\u00edsmo, cree que la va a armar en grande. \u00bfY c\u00f3mo no? \u00c9l es el \u00fanico que puede usar sus ojos en much\u00edsimos kil\u00f3metros a la redonda. El problema es que en este lugar no aplica el famoso dicho: \u00abEn pa\u00eds de ciegos, el tuerto es rey\u00bb. El expedicionario nunca cont\u00f3 con que los habitantes hab\u00edan desarrollado extraordinariamente sus dem\u00e1s sentidos. La trama da un giro excepcional cuando los ciegos son quienes se compadecen del forastero. Y es que sus ojos no lo han hecho m\u00e1s que un torpe. Poco a poco, los ciegos pasaron de la compasi\u00f3n a la burla y, luego, de la burla a la violencia. No les cuento m\u00e1s, para no arruinar la historia con spoilers; pero les dejo una pregunta al aire: \u00bfno pone esta historia en tela de juicio todos los lugares comunes sobre la discapacidad?; dicho de otra manera, \u00bfhasta qu\u00e9 punto una discapacidad es de veras una discapacidad? \u00a0 VER CON EL CORAZ\u00d3N Borges no era ning\u00fan optimista. Al contrario, su temperamento amargo resuena m\u00e1s de un par de veces en su obra escrita. Pero, sin duda, acert\u00f3 cuando se dio cuenta de que incluso la ceguera, como una forma radical de soledad, en cuyas tinieblas ya s\u00f3lo hay vagos recuerdos del color y la luz, es tambi\u00e9n una oportunidad. De alguna manera, como acusa el t\u00edtulo de uno de sus poemas, la ceguera merece un elogio: Homero, Ray Charles, Louis Braille e incluso Daredevil, el superh\u00e9roe, tuvieron un encuentro \u00abafortunado\u00bb con las sombras. En ese aislamiento al que la ceguera parece condenar a sus v\u00edctimas, ellos aprendieron a escuchar a la voz de los dem\u00e1s con mayor delicadeza; a sentir el pulso de los otros, y el aroma y gusto que un encuentro afortunado imprime en la memoria. Acaso, como crey\u00f3 H. G. Wells, los desafortunados somos nosotros, quienes no hemos aprendido a percibir el mundo y a las personas de una manera distinta. El exceso de luz tambi\u00e9n ciega. El homo videns de nuestros d\u00edas, saturado de im\u00e1genes, padece una sutil forma de ceguera. Instagram, YouTube, los emoticones, y toda ese torrente de figuras y colores no siempre nos hace m\u00e1s inteligentes y agudos. A veces, para ver mejor hace falta cerrar los ojos. La dispersi\u00f3n es enemigo de la concentraci\u00f3n. \u00a0 Notas finales 1\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 http:\/\/www.brainline.org\/content\/2008\/11\/vision-our-dominant-sense_pageall.html \u00a0 Leer despu\u00e9s 0","og_url":"https:\/\/dim-id.com\/pruebaentradas2023\/2015\/05\/12\/ojos-que-no-ven-corazon-que-no-siente\/","og_site_name":"Revista ISTMO","article_published_time":"2015-05-12T13:55:11+00:00","og_image":[{"url":"https:\/\/istmo.mx\/wp-content\/uploads\/2015\/04\/IS337_Zagal_01_original.jpg","type":"","width":"","height":""}],"author":"Revista ISTMO","twitter_card":"summary_large_image","twitter_misc":{"Escrito por":"Revista ISTMO","Tiempo de lectura":"5 minutos"},"schema":{"@context":"https:\/\/schema.org","@graph":[{"@type":"Article","@id":"https:\/\/dim-id.com\/pruebaentradas2023\/2015\/05\/12\/ojos-que-no-ven-corazon-que-no-siente\/#article","isPartOf":{"@id":"https:\/\/dim-id.com\/pruebaentradas2023\/2015\/05\/12\/ojos-que-no-ven-corazon-que-no-siente\/"},"author":{"name":"Revista ISTMO","@id":"https:\/\/dim-id.com\/pruebaentradas2023\/#\/schema\/person\/4bb4e04f79b564f5bc9b544cc9b69c60"},"headline":"Ojos que no ven, \u00bfcoraz\u00f3n que no siente?","datePublished":"2015-05-12T13:55:11+00:00","mainEntityOfPage":{"@id":"https:\/\/dim-id.com\/pruebaentradas2023\/2015\/05\/12\/ojos-que-no-ven-corazon-que-no-siente\/"},"wordCount":1065,"commentCount":0,"image":{"@id":"https:\/\/dim-id.com\/pruebaentradas2023\/2015\/05\/12\/ojos-que-no-ven-corazon-que-no-siente\/#primaryimage"},"thumbnailUrl":"https:\/\/istmo.mx\/wp-content\/uploads\/2015\/04\/IS337_Zagal_01_original.jpg","keywords":["Borges","ceguera","empresa","\u00e9tica","liderazgo","literatura","valores"],"articleSection":["Las man\u00edas de Zagal"],"inLanguage":"es","potentialAction":[{"@type":"CommentAction","name":"Comment","target":["https:\/\/dim-id.com\/pruebaentradas2023\/2015\/05\/12\/ojos-que-no-ven-corazon-que-no-siente\/#respond"]}]},{"@type":"WebPage","@id":"https:\/\/dim-id.com\/pruebaentradas2023\/2015\/05\/12\/ojos-que-no-ven-corazon-que-no-siente\/","url":"https:\/\/dim-id.com\/pruebaentradas2023\/2015\/05\/12\/ojos-que-no-ven-corazon-que-no-siente\/","name":"Ojos que no ven, \u00bfcoraz\u00f3n que no siente? 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