{"id":64424,"date":"2012-11-28T12:18:45","date_gmt":"2012-11-28T18:18:45","guid":{"rendered":"http:\/\/istmo.mx\/?p=64424"},"modified":"2012-11-28T12:18:45","modified_gmt":"2012-11-28T18:18:45","slug":"la-mujer-musulmana-mosaico-de-realidades","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dim-id.com\/pruebaentradas2023\/2012\/11\/28\/la-mujer-musulmana-mosaico-de-realidades\/","title":{"rendered":"La mujer musulmana. Mosaico de realidades"},"content":{"rendered":"<button class=\"simplefavorite-button has-count\" data-postid=\"64424\" data-siteid=\"1\" data-groupid=\"1\" data-favoritecount=\"0\" style=\"\">Leer despu\u00e9s <i class=\"sf-icon-star-empty\"><\/i><span class=\"simplefavorite-button-count\" style=\"\">0<\/span><\/button><body><p><\/p><span style=\"color: #993366;\"><em><a href=\"https:\/\/i0.wp.com\/istmo.mx\/wp-content\/uploads\/2012\/11\/Miscelanea_01_original.jpg?ssl=1\"><img data-recalc-dims=\"1\" loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft size-medium wp-image-64482\" style=\"margin: 5px;\" title=\"Miscelanea_01_original\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/istmo.mx\/wp-content\/uploads\/2012\/11\/Miscelanea_01_original-300x175.jpg?resize=300%2C175&#038;ssl=1\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"175\" loading=\"lazy\"><\/a>El islamismo se extiende por corrientes diversas, desde monarqu\u00edas constitucionales o rep\u00fablicas democr\u00e1ticas, hasta dictaduras y reg\u00edmenes teocr\u00e1ticos. En todos ellos el papel de la mujer se considera de manera distinta, pero siempre inferior. Se dice que en el mundo occidental mucho se ha avanzado en t\u00e9rminos de igualdad entre el hombre y la mujer. Pero, \u00bfy en el mundo musulm\u00e1n?<\/em><\/span><br>\n\u00a0<br>\n<strong>EL NOVIO CONOCE A LA NOVIA<\/strong><br>\nAnochec\u00eda en Damasco. Catherine, Diego, Laura y yo, deambul\u00e1bamos por las callejuelas aleda\u00f1as a la impresionante mezquita de Omar, sita en el casco viejo de la sede del primer califato.<br>\nEl calor de junio empezaba a menguar cuando Catherine me dijo: \u00abEl papel de la mujer en el mundo \u00e1rabe no es como se suele ver en Occidente. Tambi\u00e9n tiene sus grandes compensaciones. Es cierto que, pasada la adolescencia, preparan a las ni\u00f1as para ser juguetes de los hombres; por eso se les ense\u00f1a a ser sumisas, a obedecer, a bailar muy sensual desde peque\u00f1as\u00bb.<br>\nCon respecto al baile, pude comprobarlo personalmente durante mi estancia en el campamento de Tabrus (en la costa, muy cerca del L\u00edbano) con ni\u00f1os y ni\u00f1as refugiados palestinos, apreci\u00e9 lo extraordinario de las peque\u00f1as bailarinas.<br>\nCatherine continu\u00f3: \u00abEs cierto que la mujer tiene pocas libertades, pero su condici\u00f3n cambia cuando se convierte en madre de un var\u00f3n, mejor a\u00fan si da a luz a muchos varones, y cuando se convierte en suegra, ella es la matriarca de una familia extensa, manda en el clan y organiza la vida de esa peque\u00f1a comunidad, que a veces no es tan peque\u00f1a. Es venerada, respetada y obedecida\u00bb.<br>\nCorrobor\u00e9 el dato in situ. El 10 de junio de 2010, pocos meses antes del inicio de las revueltas en Oriente Medio, desped\u00edamos a Laura, quien regresaba a M\u00e9xico. Ella, profesora del ITAM, organiz\u00f3 un mes de estudio acerca de los refugiados palestinos en Jordania, Siria y L\u00edbano. Diez chicas, cinco chicos, Laura y yo compon\u00edamos el grupo. Los estudiantes varones, Laura y un servidor est\u00e1bamos en el precioso patio del Hotel Sah Al Naum, a las afueras de la ciudad vieja de Damasco, esperando a que las estudiantes aparecieran para iniciar nuestra despedida.<br>\nLas chicas tardaban y tardaban. Con base en prejuicios mis\u00f3ginos pens\u00e9: \u00abNormal, si llegan temprano no son mujeres\u00bb. Aparecieron cerca de las 12 de la noche. Emocionadas y riendo contaron todas a la vez \u2013otro rasgo muy femenino, pens\u00e9\u2013, que hab\u00edan estado en la presentaci\u00f3n de un novio a su novia, en una casa frente al hotel.<br>\nAl parecer, una mujer al verlas salir en grupo, las invit\u00f3 a pasar a su fiesta. Se entendieron como pudieron, m\u00e1s con gestos que con el deficiente ingl\u00e9s de las damascenas. Al entrar, se encontraron con un nutrido grupo de mujeres \u2013s\u00f3lo mujeres\u2013 que las observaron con recelo. Cuchicheos, miradas cruzadas, dudas. De pronto una mujer de cerca de cincuenta a\u00f1os hizo una se\u00f1a: eran bienvenidas.<br>\nA partir de ese momento fueron hu\u00e9spedes y las trataron como corresponde a la proverbial hospitalidad \u00e1rabe. La se\u00f1ora era la madre del novio, que no tardar\u00eda en aparecer. Iniciada la fiesta, todas las mujeres \u2013desde ni\u00f1as hasta ancianas\u2013 con escas\u00edsimas ropas, empezaron a bailar y cantar, a la vez que com\u00edan y tomaban refrescos y caf\u00e9 \u00e1rabe.<br>\nEn un momento determinado la suegra dio por finalizado el baile. Todas se fueron a cubrir como dicta la estricta decencia musulmana y el novio, de poco m\u00e1s de 18 a\u00f1os, entr\u00f3 solo. Se sent\u00f3 rodeado de la cincuentena de mujeres \u00e1rabes y de la casi decena de extranjeras. No es dif\u00edcil imaginar el azoro e incomodidad del muchacho.<br>\nDe pronto, la novia, de su misma edad, con espectacular y ce\u00f1ido vestido negro, entr\u00f3 en la sala e inici\u00f3 el baile muy cerca del pretendiente. Primero lento para ir subiendo en ritmo y cadencia. Las se\u00f1oras mayores jaleaban a la novia con palmas y gestos indicando que ten\u00eda que ser m\u00e1s atrevida: ten\u00eda que gustarle al novio. La incomodidad del chico \u2013es l\u00f3gico\u2013 iba en aumento. Fue la suegra y no la madre de la novia \u2013aunque estaban en la casa de esta \u00faltima\u2013 quien con un gesto sencillo dio por terminado el baile. El novio desapareci\u00f3 y tambi\u00e9n las mexicanas, divertidas por haber asistido a tan peculiar presentaci\u00f3n. La suegra qued\u00f3 contenta: ya ten\u00eda una mujer a la cual mandar y que le ayudar\u00eda en las tareas dom\u00e9sticas.<br>\nLa fiesta refleja mucho de la concepci\u00f3n de la mujer en el mundo \u00e1rabe tradicional. El novio no ten\u00eda que enamorarse de la chica por sus conocimientos literarios, musicales o por su conversaci\u00f3n amena. Serv\u00eda para lo que serv\u00eda. Se supone que la chica hab\u00eda sido educada para ser ama de casa y madre, y no hac\u00eda falta demostrar ese punto. Lo importante es que supiera encandilar con sus encantos al muchacho. De lo que era ella en verdad, de sus gustos y disgustos, ya se enterar\u00eda una vez casados. Evidentemente la novia deb\u00eda ser virgen, para eso est\u00e1n las pruebas justo antes de la ceremonia nupcial. Fallar en este tema puede ser grav\u00edsimo, llegando al crimen de honor.<br>\n\u00a0<br>\n<strong>F\u00c1TIMA VIVIR\u00c1 EN ESPA\u00d1A<\/strong><br>\nConoc\u00ed a F\u00e1tima en la universidad de Damasco. Estudiaba espa\u00f1ol en el departamento de lenguas. En la cafeter\u00eda, mientras tom\u00e1bamos una Coca-Cola, rodeados de una veintena de estudiantes de su misma carrera y de los quince estudiantes mexicanos, le pregunt\u00e9 acerca de su vida. Ten\u00eda un novio espa\u00f1ol, de Oviedo, con el que pensaba casarse. \u00bfY c\u00f3mo vas a educar a tus hijos?, le inquir\u00ed. Con cara de extra\u00f1eza me dijo: como cat\u00f3licos, claro, me voy a ir a vivir a Espa\u00f1a.<br>\nEl extra\u00f1ado entonces fui yo. F\u00e1tima, usaba un precioso hiyab blanco (un velo que s\u00f3lo cubre la cabeza y cae sobre los hombros),1 por lo tanto, es una musulmana practicante. Es una estudiante culta, que habla bastante bien espa\u00f1ol, franc\u00e9s e ingl\u00e9s, ha viajado, trata con total normalidad a sus compa\u00f1eros varones y viste jeans como cualquier joven occidental. Seg\u00fan la mayor\u00eda de interpretaciones del Cor\u00e1n, una mujer musulmana no se puede casar con un hombre de otra religi\u00f3n.<br>\n\u00a0<br>\n<strong>PREFIERO USAR EL VELO<\/strong><br>\nHala es una palestina de 23 a\u00f1os. Delgada, alta y, supongo, que de pelo negro; siempre la vi con su hiyab. Es bailarina y miembro activo del grupo de teatro del campo de refugiados palestinos de Yarmouk, a las afueras de Damasco. Con 18 a\u00f1os decidi\u00f3 que nunca m\u00e1s utilizar\u00eda velo. Poco despu\u00e9s cambi\u00f3: se sent\u00eda m\u00e1s c\u00f3moda y era m\u00e1s acorde con su religi\u00f3n.<br>\nLa conoc\u00ed en el campamento de verano de Tabrus. En las noches, palestinos y mexicanos se reun\u00edan para hablar, bailar y tomar alguna cerveza. Cuando aparec\u00eda ese regalo de los dioses a base de l\u00fapulo y cebada, Hala, de forma discreta, desaparec\u00eda.<br>\nS\u00f3lo uno de los mexicanos pudo ver su pelo en un descuido. Azorada, con gesto r\u00e1pido, se cubri\u00f3 pudorosa.<br>\n\u00a0<br>\n<strong>\u00bfVELO S\u00cd O NO?<\/strong><br>\nNadia y Abida son dos iraqu\u00edes refugiadas debido a la guerra iniciada por los Estados Unidos. Ambas son musulmanas y creyentes. Estudian en Estados Unidos gracias a becas patrocinadas por ciudadanos norteamericanos. Nadia nunca ha utilizado velo ni lo piensa hacer. A Abida sus familiares la animaron a que, una vez en Estados Unidos, no lo utilizara para integrarse mejor. Abida dijo que no, ella era musulmana, se sent\u00eda c\u00f3moda y que Al\u00e1 la proteger\u00eda.<br>\n\u00a0<br>\n<strong>DIVERSAS SITUACIONES Y CULTURAS<\/strong><br>\nEl islam tiene m\u00e1s de 1 300 millones de seguidores, en un espacio que va desde Mauritania hasta Indonesia y de Serbia hasta Kenia. La variedad de situaciones es tanta como las culturas. El islam, al igual que otras religiones, acaba acultur\u00e1ndose y uno no sabe d\u00f3nde empieza lo legal religioso y d\u00f3nde termina lo ancestral.<br>\nEn los pueblos remotos, la mujer est\u00e1 totalmente sometida al var\u00f3n, en las ciudades es distinto. Hay primeras damas muy occidentales \u2013Rania de Jordania, Asma Al-Assad en Siria o Mehriban Aliyeva de Azerbay\u00e1n\u2013. Llenan p\u00e1ginas de revistas femeninas occidentales por su elegancia: vestidos de modistos famosos, tacones altos, faldas sobre la rodilla. Las tres tienen estudios universitarios y participan activamente en la pol\u00edtica de su pa\u00eds.<br>\nRania dirige una fundaci\u00f3n para darles m\u00e1s poder a las mujeres. Consigue materias primas \u2013hilo, madera, marfil\u2026\u2013 y ense\u00f1a a las mujeres jordanas a hacer artesan\u00edas. Algunas trabajan en las instalaciones de la fundaci\u00f3n. Otras \u2013a quienes sus maridos impiden trabajar\u2013 lo hacen en casa ocultando su labor al c\u00f3nyuge. A trav\u00e9s de una red de mujeres y ni\u00f1os, los materiales y objetos terminados viajan de \u00abcontrabando\u00bb de la casa familiar a los centros de venta. As\u00ed las mujeres disponen de dinero y pueden ser un poco m\u00e1s independientes.<br>\n\u00a0<br>\n<strong>EDUCACI\u00d3N, ACTIVIDAD ECON\u00d3MICA Y EMPODERAMIENTO<\/strong><br>\nEn los \u00faltimos a\u00f1os los pa\u00edses musulmanes han hecho un esfuerzo considerable para dar educaci\u00f3n a las ni\u00f1as. En sus universidades, las mujeres son mucho m\u00e1s numerosas que los hombres, en algunas carreras llegan a 70%. Esa proporci\u00f3n se mantiene incluso en carreras t\u00e9cnicas.<br>\nLa Rep\u00fablica de Azerbay\u00e1n, desde hace m\u00e1s de 15 a\u00f1os, lleva a cabo una pol\u00edtica muy seria para dar igualdad a la mujer en todos los terrenos. Turqu\u00eda, desde 2005, ha equiparado legalmente a hombres y mujeres.<br>\nSin embargo, el camino por recorrer es todav\u00eda muy largo. En los pa\u00edses isl\u00e1micos es donde hay mayor inequidad de g\u00e9nero. Afganist\u00e1n ocupa el vergonzoso \u00faltimo lugar con un \u00edndice de 0.15 sobre 1. El \u00edndice mide la igualdad en educaci\u00f3n, en actividad econ\u00f3mica y en empoderamiento (fe\u00edsima palabra, por cierto). En Arabia Saudita, un pa\u00eds muy rico, las mujeres tienen un \u00edndice de empoderamiento de 0.04; es decir, es la naci\u00f3n donde las mujeres tienen el menor poder pol\u00edtico del mundo.<br>\n\u00a0<br>\n\u00abEl informe sobre analfabetismo de la Organizaci\u00f3n de la Liga \u00c1rabe para la Educaci\u00f3n, la Cultura y la Ciencia revela que casi la mitad de las mujeres (46.5 %) de la regi\u00f3n \u00e1rabe no son capaces de leer ni escribir, mientras 25.1% de los varones son analfabetas. El n\u00famero absoluto de mujeres analfabetas en el grupo et\u00e1reo de 15 a 24 a\u00f1os se est\u00e1 incrementando en la mayor\u00eda de los pa\u00edses \u00e1rabes\u00bb.2<br>\n\u00a0<br>\nHablar de la mujer en el islam es dif\u00edcil. Turqu\u00eda no tiene nada que ver con Afganist\u00e1n y Estambul es totalmente diferente a las poblaciones rurales de la Anatolia. En Ir\u00e1n van a la universidad m\u00e1s mujeres que hombres, pero las mujeres necesitan permiso de sus esposos para trabajar. En Estambul una mujer puede vestirse casi como quiera y sus playas est\u00e1n llenas de mujeres en bikini junto a otras con hasema \u2013ropa de ba\u00f1o que cubre pr\u00e1cticamente todo el cuerpo, cabello incluido\u2013; pero en Anatolia a la mujer que ha sufrido una violaci\u00f3n, se le \u00abinvita\u00bb a suicidarse \u2013le obsequian una pistola, una soga, veneno, etc\u00e9tera\u2013; de esta forma se salva el honor de la familia y se impide que alg\u00fan pariente vaya a la c\u00e1rcel. Se estiman alrededor de 200 suicidios anuales bajo estas circunstancias.<br>\n\u00a0<br>\n<strong>LA MUJER ANTE LA LEY<\/strong><br>\nAhora la pregunta es \u00bfla discrimaci\u00f3n procede de una lenta evoluci\u00f3n en las sociedades patriarcales o es total, o en parte, debida al islam? Seg\u00fan Vanessa Rivera de la Fuente (Nasreen Amina), feminista desde los 15 a\u00f1os, se convirti\u00f3 al islam precisamente porque es feminista y considera que es la \u00fanica religi\u00f3n que trata en igualdad de condiciones al hombre y a la mujer.<br>\nSin embargo Nasreen \u00abhace trampa\u00bb, como muchos musulmanes cuando se dirigen a los occidentales: s\u00f3lo citan pasajes del Cor\u00e1n m\u00e1s acordes a la mentalidad occidental y se olvidan de otros menos igualitarios.<br>\nSamir Khalil Samir, egipcio, jesuita y afamado estudioso del islam es un poco menos optimista:<br>\n\u00ab\u2026en la religi\u00f3n isl\u00e1mica se establece una diferencia en el \u00e1mbito ontol\u00f3gico (entre hombres y mujeres), como siguen afirmando hoy en d\u00eda los autores musulmanes. Estos presentan el papel de la mujer en el islam explicando que, por ser su naturaleza m\u00e1s d\u00e9bil f\u00edsicamente, m\u00e1s fr\u00e1gil desde el punto de vista ps\u00edquico y m\u00e1s emotiva que racional, es inferior al hombre y debe estar por debajo del mismo\u00bb.<br>\nLas diferencias legales son claras si se siguen algunas de las interpretaciones m\u00e1s extendidas del Cor\u00e1n: el hombre se puede casar hasta cuatro veces, la mujer no. La mujer musulmana no se puede casar con un hombre de otra fe, el hombre s\u00ed. El marido tiene la posibilidad de repudiar a la mujer solamente con decir \u00abquedas repudiada\u00bb tres veces en presencia de dos testigos musulmanes. Tras el divorcio, la tutela de los hijos queda en manos del padre. El testimonio de un hombre vale por el de dos mujeres. El hombre puede golpear a la mujer si desobedece e incluso le puede impedir asistir a la mezquita.<br>\nPero la diferencia no s\u00f3lo est\u00e1 en el plano legal. Como es sabido, los hombres tendr\u00e1n hasta 72 hur\u00edes para disfrutar en el para\u00edso. \u00bfQu\u00e9 tendr\u00e1 la mujer? El Cor\u00e1n no lo dice. Lo que est\u00e1 claro es que a nadie se le ocurrir\u00eda pensar que la mujer tendr\u00e1 derecho a 72 galanes en el para\u00edso.<br>\n\u00a0<br>\n<strong>LA VIDA COTIDIANA Y EL COR\u00c1N <\/strong><br>\nEs cierto que, como el mismo Shamir dice, y como yo mismo pude comprobar, una cosa es lo que diga el Cor\u00e1n, o sus int\u00e9rpretes m\u00e1s o menos rigoristas, y otra cosa es la vida cotidiana seg\u00fan pa\u00edses y lugares. Ahora, decir que el Cor\u00e1n no es discriminatorio en contra de las mujeres es, sencillamente, tener un enorme desconocimiento del mismo y de las escuelas cor\u00e1nicas m\u00e1s importantes hoy en d\u00eda.<br>\nEntre ellas, sin lugar a dudas, est\u00e1 la \u00abwahabita saud\u00ed\u00bb donde la mujer es literalmente una esclava del marido: no puede salir a la calle sin un hombre de su familia, no puede conducir, ni trabajar donde haya hombres, etc\u00e9tera. Es cierto que otros musulmanes los consideran muy extremistas, no obstante es una de las escuelas m\u00e1s extendidas en el mundo gracias a sus enormes recursos.<br>\nLo triste es que sus ense\u00f1anzas s\u00ed pueden apoyarse en muchas suras del Cor\u00e1n, al fin y al cabo es tan extenso y contradictorio entre s\u00ed que se puede utilizar en sentido beneficioso o perjudicial para las mujeres. Hay musulmanes piadosos que las tratan en condiciones de igualdad, pero tambi\u00e9n hay otros que, bas\u00e1ndose en el Cor\u00e1n, las maltratan. Ambos llevan raz\u00f3n en la interpretaci\u00f3n.<br>\nIncluso con las enormes diferencias entre vivir en Bak\u00fa, Estambul, Riyad o Kabul, no me queda duda de que ser mujer en un mundo musulm\u00e1n no es nada f\u00e1cil. A\u00fan as\u00ed, creo que los occidentales podemos aprender mucho de las mujeres musulmanas, quienes siguen pensando que la familia y su religi\u00f3n son lo m\u00e1s importante. Ellas transmiten una cultura milenaria y, en gran parte, inculcan los valores a las siguientes generaciones.<br>\nUna alumna mexicana me dijo: \u00abaprend\u00ed mucho de las musulmanas. Estamos acostumbradas a vivir en un mundo donde nada es sagrado. Entender que para ellas todav\u00eda hay valores sagrados \u2013en especial con respecto a su propia intimidad\u2013 me hizo reflexionar mucho acerca de valores que nosotras ya no tenemos\u00bb. Una transculturaci\u00f3n de lo mejor de cada cultura no nos vendr\u00eda mal, ni a ellos ni a nosotros.<br>\n<strong>EL SUE\u00d1O DE MALALA YOUSAFZAI<\/strong><br>\n\u00abHe tenido pesadillas desde que se lanz\u00f3 la operaci\u00f3n militar en el Swat; el Talib\u00e1n prohibi\u00f3 que las ni\u00f1as vayamos a la escuela. Mis tres amigas se han ido. Escuch\u00e9 a un hombre decir \u2018te voy a matar\u2019, pero cuando mir\u00e9 hacia atr\u00e1s, amenazaba a otra persona por tel\u00e9fono\u00bb.<br>\nMalala Yousafzai, una peque\u00f1a de 11 a\u00f1os, escribi\u00f3 estas palabras el 3 de enero de 2009, con el pseud\u00f3nimo de\u00a0 Gul Makai. Jam\u00e1s imagin\u00f3 que sus reflexiones, en un blog de la BBC, captar\u00edan la atenci\u00f3n internacional.<br>\nNo cabe duda de que la vida en la ciudad de Mingora, Pakist\u00e1n, cambi\u00f3 desde que el Talib\u00e1n tom\u00f3 el poder en el Valle de Swat. En 2009 se promulg\u00f3 el edicto que ordenaba el cierre de las escuelas femeninas. Muchas familias huyeron, otras tuvieron que conformarse.<br>\nDoce d\u00edas despu\u00e9s, el diario de la ni\u00f1a se public\u00f3 en los peri\u00f3dicos.\u00a0 A su padre le entregaron una copia dici\u00e9ndole lo maravillosa que era su hija. \u00abSonri\u00f3, pero ni siquiera pod\u00eda decir que eso hab\u00eda sido escrito por m\u00ed\u00bb, le coment\u00f3 Malala a Orla Guerin, corresponsal de la BBC en Islamabad.<br>\nA los 14 a\u00f1os, Malala recibi\u00f3 un disparo en la cabeza \u2013al que sobrevivi\u00f3\u2013 cuando volv\u00eda del colegio, acusada de antitalib\u00e1n y secular. Pero no se acobard\u00f3 y continu\u00f3 su campa\u00f1a. \u00abEl futuro de Pakist\u00e1n pertenece a Malala y a las chicas j\u00f3venes como ella\u00bb, escribi\u00f3 Susan Rice en Twitter, entonces embajadora de Estados Unidos ante Naciones Unidas. El presidente Asif Ali Zardari afirm\u00f3 que el ataque no afectar\u00e1 la determinaci\u00f3n del gobierno pakistan\u00ed para combatir a los militantes islamistas y apoyar la educaci\u00f3n de las mujeres.<br>\nPor su valent\u00eda, Malala ha ganado premios nacionales, nominaciones al premio infantil internacional de la paz y la admiraci\u00f3n del pueblo de Pakist\u00e1n y del mundo entero.<br>\n__________<br>\n\u00a0<br>\n1\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 La palabra hiyab es el c\u00f3digo que obliga a las mujeres a cubrirse. La concreci\u00f3n del hiyab va desde el velo que s\u00f3lo cubre la cabeza y deja descubierto el rostro, hasta el burka afgano, pasando por el chador o el nicab que son los que m\u00e1s partes del cuerpo cubren. A\u00fan as\u00ed, en el mundo occidental se ha extendido la palabra hiyab para referirse al velo que s\u00f3lo cubre la cabeza.<br>\n2\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Mammud, Hassan.<br>\n\u00a0<br>\nFUENTES<br>\nMammud, Hassan. \u00abEl analfabetismo en el mundo \u00e1rabe\u00bb, http:\/\/www.iiz-dvv.de\/index.php?article_id=208&amp;clang=3, visitado el 12 de septiembre de 2012.<br>\n\u00a0<br>\n\u00a0<br>\n\u00a0\n<\/body><button class=\"simplefavorite-button has-count\" data-postid=\"64424\" data-siteid=\"1\" data-groupid=\"1\" data-favoritecount=\"0\" style=\"\">Leer despu\u00e9s <i class=\"sf-icon-star-empty\"><\/i><span class=\"simplefavorite-button-count\" style=\"\">0<\/span><\/button>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El islamismo se extiende por corrientes diversas, desde monarqu\u00edas constitucionales o rep\u00fablicas democr\u00e1ticas, hasta dictaduras y reg\u00edmenes teocr\u00e1ticos. 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