{"id":62970,"date":"2012-09-07T11:26:00","date_gmt":"2012-09-07T17:26:00","guid":{"rendered":"http:\/\/istmo.mx\/?p=62970"},"modified":"2012-09-07T11:26:00","modified_gmt":"2012-09-07T17:26:00","slug":"el-debate-democratico-derecho-de-todos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dim-id.com\/pruebaentradas2023\/2012\/09\/07\/el-debate-democratico-derecho-de-todos\/","title":{"rendered":"El debate democr\u00e1tico. Derecho de todos"},"content":{"rendered":"<button class=\"simplefavorite-button has-count\" data-postid=\"62970\" data-siteid=\"1\" data-groupid=\"1\" data-favoritecount=\"0\" style=\"\">Leer despu\u00e9s <i class=\"sf-icon-star-empty\"><\/i><span class=\"simplefavorite-button-count\" style=\"\">0<\/span><\/button><body><p><\/p><em><span style=\"color: #800080;\"><a href=\"https:\/\/i0.wp.com\/istmo.mx\/wp-content\/uploads\/2012\/09\/coloquio_02_original.jpg?ssl=1\"><img data-recalc-dims=\"1\" loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft size-medium wp-image-63039\" style=\"margin: 5px;\" title=\"coloquio_02_original\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/istmo.mx\/wp-content\/uploads\/2012\/09\/coloquio_02_original-300x286.jpg?resize=300%2C286&#038;ssl=1\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"286\" loading=\"lazy\"><\/a>La interpretaci\u00f3n distorsionada del concepto de \u00ablaicidad\u00bb impide a los cristianos entrar al juego democr\u00e1tico, en condiciones de igualdad con el resto de la sociedad.<\/span><\/em><br>\n\u00a0<br>\n<span style=\"color: #000000;\">Buena parte de la pol\u00e9mica acerca del lugar de la religi\u00f3n en el espacio p\u00fablico gira en torno al concepto de laicidad. Los cat\u00f3licos no debemos temer una laicidad rectamente entendida; en realidad, la laicidad es una de las grandes aportaciones del cristianismo a la cultura occidental. Como han recordado J\u00fcrgen Habermas o Philippe Nemo, Israel surge en la  Historia como una excepci\u00f3n dualista en un mundo de \u00abmonarqu\u00edas sagradas\u00bb teocr\u00e1ticas y reyes divinizados.<\/span><br>\nEn Israel \u2013y, despu\u00e9s, en la cristiandad\u2013 el poder es desacralizado: s\u00f3lo Dios es Dios; el Estado no es divino; el Estado es falible (y, por tanto, su autoridad debe ser sometida a control y limitaci\u00f3n). A diferencia del Islam \u2013donde lo religioso es inseparable de lo pol\u00edtico\u2013 el cristianismo reconoce la autonom\u00eda de lo temporal: \u00abal C\u00e9sar, lo que es del C\u00e9sar\u00bb. El corolario de este reconocimiento es la relativizaci\u00f3n del poder, su sometimiento a un constante escrutinio moral: precisamente porque no es sagrado, el Estado puede incurrir en desafuero, y el cristiano se reserva la facultad de enjuiciar moralmente su actuaci\u00f3n desde criterios de justicia superiores.<br>\nCiertamente, el cristianismo no siempre permaneci\u00f3 fiel a esta doctrina de la dualidad de \u00f3rdenes y la libertad de cr\u00edtica: tras el giro constantiniano, la Iglesia entr\u00f3 en una estrecha simbiosis con el poder pol\u00edtico. Pero a partir de finales del siglo XIX se recuper\u00f3 paulatinamente el dualismo de los or\u00edgenes, culminando en la doctrina del Vaticano II sobre la libertad religiosa (Dignitatis Humanae) y la plena aceptaci\u00f3n de la democracia y la laicidad en el magisterio pontificio m\u00e1s reciente.<br>\nEn su importante alocuci\u00f3n a la Curia del 22 de diciembre de 2005, Benedicto XVI vino a reconocer que, al renunciar al concepto de Estado confesional y volver a la idea de una \u00abIglesia libre en un Estado libre\u00bb, el Vaticano II recuper\u00f3 la perspectiva genuinamente cristiana sobre los asuntos pol\u00edticos.<br>\n\u00a0<br>\n<strong>SUTIL FRONTERA ENTRE LAICISMO Y LAICIDAD<\/strong><br>\nSe da la paradoja hist\u00f3rica, sin embargo, de que, justo cuando la Iglesia acepta incorporarse al juego democr\u00e1tico \u00absin privilegios\u00bb (es decir, asumiendo que s\u00f3lo podr\u00e1 esperar ver reflejadas en la legislaci\u00f3n sus propuestas morales en la medida en que consiga convencer de ellas a los votantes), se desarrolla en la cultura secular una interpretaci\u00f3n distorsionada de la laicidad que cierra el paso a dicha incorporaci\u00f3n.<br>\nSe ha acu\u00f1ado la expresi\u00f3n \u00ablaicismo\u00bb para designar a esta versi\u00f3n sectaria y desnaturalizada de la laicidad. En el Estado laicista, la \u00abneutralidad\u00bb oficial encubre una situaci\u00f3n de efectiva \u00abconfesionalidad inversa\u00bb: el poder asume de hecho la cosmovisi\u00f3n materialista-atea, recela de la religi\u00f3n como una amenaza al sistema y trata a los creyentes como ciudadanos de segunda, impidi\u00e9ndoles jugar el juego democr\u00e1tico en pie de igualdad con los dem\u00e1s.<br>\nComo indica Martin Rhonheimer, el laicismo viene a ser una especie de paternalismo, que intenta proteger al ciudadano de toda influencia religiosa, porque estima que tal influjo es irracional y corrosivo de la libertad.<br>\nCiertamente, la frontera entre laicidad y laicismo es sutil, y a menudo pasan por laicos planteamientos que en realidad son laicistas. Es el caso, a mi parecer, de la llamada doctrina de las razones p\u00fablicas, muy influyente en la filosof\u00eda pol\u00edtica actual; su formulaci\u00f3n m\u00e1s conocida se debe a John Rawls.<br>\nEl punto de partida es lo que Rawls llama \u00abpluralismo razonable\u00bb: la raz\u00f3n humana es incapaz de obtener conclusiones inequ\u00edvocas sobre las preguntas m\u00e1s importantes (\u00bfc\u00f3mo empez\u00f3 todo?, \u00bfqu\u00e9 es el hombre?, \u00bfqu\u00e9 ocurre tras la muerte?, \u00bfc\u00f3mo deber\u00edamos vivir?); por tanto, una sociedad libre se caracterizar\u00e1 por el pluralismo cosmovisional, la diversidad de creencias: la gente habr\u00e1 llegado a conclusiones distintas sobre dichas preguntas (habr\u00e1 materialistas, agn\u00f3sticos, creyentes en diversas religiones, etc\u00e9tera).<br>\nDichas sociedades, sin embargo, necesitan leyes y reglas del juego; la dificultad estriba en poner de acuerdo sobre lo pen\u00faltimo (lo jur\u00eddico-pol\u00edtico) a personas que discrepan sobre lo \u00faltimo (lo metaf\u00edsico). Para esto, seg\u00fan Rawls, es imprescindible que las reglas del juego sean cosmovisionalmente neutrales: que no se inspiren en ninguna de las concepciones del mundo (el materialismo, el cristianismo, etc\u00e9tera) que compiten en la sociedad. Y, en los debates sobre leyes y pol\u00edticas estatales, ser\u00e1 obligado emplear s\u00f3lo razones p\u00fablicas, es decir, argumentos que no apelen a ninguna cosmovisi\u00f3n concreta, y que por tanto resulten asumibles por cualquier persona razonable, cualesquiera que sean sus creencias metaf\u00edsicas.<br>\n<strong> <\/strong><br>\n<strong>LEY NATURAL \u00bfCREENCIA PRIVADA O SECTARIA?<\/strong><br>\n\u00bfQu\u00e9 actitud podemos adoptar los cat\u00f3licos frente a esta doctrina? En principio, una actitud positiva. La Iglesia considera que la mayor parte de su doctrina moral se basa, precisamente, en \u00abrazones p\u00fablicas\u00bb que cualquiera puede entender, crea en Dios o no. El cristianismo ha confiado siempre en la capacidad de la raz\u00f3n humana para alcanzar la verdad moral, al margen de cualquier Revelaci\u00f3n divina. En la Carta a los Romanos, San Pablo arguye que los paganos, pese a no conocer la Revelaci\u00f3n, \u00abtienen escrita la ley [moral] en sus corazones\u00bb (Rom. 2, 15).<br>\nPor eso Santo Tom\u00e1s pudo despu\u00e9s asumir la \u00e9tica aristot\u00e9lica, a\u00f1adi\u00e9ndole un suplemento trascendente, pero conservando gran parte de su estructura. En definitiva, el cristianismo considera haber descubierto su propia versi\u00f3n de la doctrina de las razones p\u00fablicas muchos siglos antes que Rawls: es la idea de la ley natural, la verdad moral racional, v\u00e1lida no s\u00f3lo para los que tienen fe, sino para todos los que son capaces de pensar.<br>\nComo indicara el entonces cardenal Ratzinger, en su debate con Habermas: \u00abel Derecho natural ha constituido siempre la figura de pensamiento con la que la Iglesia en su di\u00e1logo con la sociedad secular ha apelado a la raz\u00f3n com\u00fan y ha buscado las bases para un entendimiento acerca de principios \u00e9ticos en una sociedad pluralista\u00bb.<br>\n\u00bfCoincide pues la \u00ablaicidad rawlsiana\u00bb con lo que tradicionalmente se ha llamado \u00abley natural\u00bb? No. El propio Rawls deja claro que, en su opini\u00f3n, la doctrina de la ley natural es una m\u00e1s entre esas visiones del mundo omnicomprensivas que deben ser dejadas de lado cuando se argumenta en el espacio p\u00fablico. O sea: quien se refiere a la ley natural est\u00e1 invocando \u00abconvicciones privadas\u00bb, que no deber\u00eda intentar imponer a los dem\u00e1s. La creencia en la posibilidad de alcanzar racionalmente la verdad moral objetiva es considerada ahora como una creencia \u00abprivada\u00bb, \u00absectaria\u00bb, no utilizable en el espacio p\u00fablico\u2026<br>\n\u00a0<br>\n<strong>NADA ES \u00abNATURAL\u00bb, TODO ES RELATIVO, CONVENCIONAL<\/strong><br>\nUn cat\u00f3lico enfrenta esta dificultad cada vez que intenta terciar en el debate social: aunque utilice argumentos rigurosamente laicos, aunque no invoque en ning\u00fan momento a Dios, sus tesis ser\u00e1n tachadas sistem\u00e1ticamente de \u00abconfesionales\u00bb y caer\u00e1 sobre \u00e9l el estigma de \u00abintentar imponer sus creencias a los dem\u00e1s\u00bb.<br>\nSi defiende la vida del no nacido recurriendo a argumentos no religiosos (la ciencia demuestra que existe un nuevo individuo humano desde la concepci\u00f3n; la dignidad humana no puede depender del tama\u00f1o, grado de desarrollo o estado de salud del sujeto, etc\u00e9tera), su interlocutor laicista intentar\u00e1 taparle la boca alegando que todo eso no es m\u00e1s que la racionalizaci\u00f3n impostada de una creencia religiosa previa.<br>\nSi defiende el matrimonio como uni\u00f3n vitalicia del hombre y la mujer, le dir\u00e1n tambi\u00e9n que est\u00e1 intentando imponerles la visi\u00f3n de la familia propia de su iglesia. De nada servir\u00e1 que demuestre que la instituci\u00f3n matrimonial es muy anterior al cristianismo, que se basa en el hecho biol\u00f3gico (no religioso) de que s\u00f3lo la asociaci\u00f3n entre hombre y mujer es fecunda, etc\u00e9tera.<br>\nLa pretensi\u00f3n cristiana de dialogar con el mundo increyente utilizando el lenguaje com\u00fan de \u00abla raz\u00f3n\u00bb y \u00abla naturaleza\u00bb parece, por tanto, cada vez m\u00e1s ut\u00f3pica. No parece haber un marco de referencia com\u00fan. Los esfuerzos del cristiano por poner entre par\u00e9ntesis sus creencias religiosas y argumentar en t\u00e9rminos laicos no son tomados en serio. Las apelaciones a la \u00abnaturaleza humana\u00bb levantan sospechas en una cultura en la que, m\u00e1s bien, se afirma cada vez m\u00e1s el dogma de que nada es \u00abnatural\u00bb y todo es relativo; todo es cultural, convencional, construido.<br>\n\u00a0<br>\n<strong>NO EXISTE LA COSMOVISI\u00d3N NEUTRAL <\/strong><br>\nEsta hipersensibilidad laicista para sospechar motivaciones religiosas de fondo en cualquier tesis moral o jur\u00eddica aducida por un cat\u00f3lico contrasta con una irritante ceguera a la hora de reconocer las motivaciones metaf\u00edsicas de las tesis que ellos mismos defienden. Por ejemplo: Rawls, el te\u00f3rico de las \u00abrazones p\u00fablicas\u00bb, sostiene que la soluci\u00f3n \u00abcosmovisionalmente neutral\u00bb al dilema del aborto es el derecho al aborto libre en el primer trimestre de embarazo. Est\u00e1 convencido de que s\u00f3lo se puede disentir de esta soluci\u00f3n desde posturas religiosas.<br>\nPero Rawls, como los dem\u00e1s laicistas, no es consciente de hasta qu\u00e9 punto su propio pro-abortismo, lejos de ser cosmovisionalmente neutral, est\u00e1 probablemente condicionado por creencias metaf\u00edsicas. Rawls era ateo: cre\u00eda que la humanidad no es m\u00e1s que una especie animal dotada de un cerebro particularmente complejo, producto del azar evolutivo. Si el hombre es s\u00f3lo un animal m\u00e1s, no se ve por qu\u00e9 todos los individuos de la especie tendr\u00edan que ser sagrados: \u00bfpor qu\u00e9 no eliminarlos cuando todav\u00eda son muy peque\u00f1os y su llegada al mundo puede representar un engorro?<br>\nSi el ateo insiste en sospechar un condicionamiento religioso en la oposici\u00f3n del cristiano al aborto\u2026 exactamente con el mismo derecho podemos los cristianos sospechar un condicionamiento \u00abreligioso\u00bb (metaf\u00edsico) en la defensa laicista del mismo.<br>\nLa clave estriba aqu\u00ed en comprender que todos \u2013tanto los cristianos como los ateos\u2013 tenemos ciertas creencias metaf\u00edsicas: nosotros creemos que el mundo viene de una Inteligencia eterna y buena; ellos creen que el mundo viene de la nada y volver\u00e1 a la nada. Y si las posiciones morales de los cristianos est\u00e1n quiz\u00e1s condicionadas por nuestras creencias metaf\u00edsicas, las de los ateos no lo est\u00e1n menos.<br>\n\u00a0<br>\n<strong>LAICISMO SO CAPA DE LAICIDAD<\/strong><br>\nLa doctrina de las razones p\u00fablicas, por tanto \u2013al menos, en la versi\u00f3n que tiene carta de naturaleza en la sociedad actual\u2013 es enga\u00f1osa e impone el laicismo so capa de laicidad. Su presunta \u00abimparcialidad\u00bb es tramposa y asim\u00e9trica: en realidad, prima a las opiniones basadas en la cosmovisi\u00f3n atea y penaliza a las basadas en una cosmovisi\u00f3n religiosa.<br>\nNo digo que todos los laicistas pretendan deliberadamente \u00abjugar sucio\u00bb. Muchos se consideran sinceramente \u00abneutrales\u00bb. No son conscientes de c\u00f3mo sus posiciones morales y pol\u00edticas est\u00e1n condicionadas por sus creencias ateas. Y es que ellos creen no tener creencias.<br>\nEl ateo t\u00edpico considera la inexistencia de Dios, la ausencia de cualquier prop\u00f3sito o plan en la creaci\u00f3n, la aniquilaci\u00f3n de la conciencia en la muerte f\u00edsica, etc\u00e9tera, no como opiniones filos\u00f3ficas suyas, sino como la expresi\u00f3n del \u00absentido com\u00fan\u00bb neutral, universal, accesible a todos (salvo a esos pintorescos creyentes religiosos, instalados todav\u00eda en el pensamiento m\u00e1gico).<br>\nEl ateo medio cree no creer nada: est\u00e1 convencido de que \u00e9l no cree, sino que sabe. En la medida en que considera sus tesis materialistas como conocimientos (y no como creencias), no se siente obligado a hacer abstracci\u00f3n de ellas cuando participa en debates morales o jur\u00eddicos-pol\u00edticos.<br>\nLos cat\u00f3licos deber\u00edamos, pues, recusar estas falsas neutralidades y reclamar sin ambages nuestro derecho a ser laicos: nuestro derecho a participar en el debate democr\u00e1tico, en estricto pie de igualdad con los ciudadanos de otras convicciones.<br>\n*Este texto fue publicado en las Actas del XIII Congreso Cat\u00f3licos y Vida P\u00fablica, Madrid, Noviembre 2011.<br>\n\u00a0<br>\n\u00a0\n<\/body><button class=\"simplefavorite-button has-count\" data-postid=\"62970\" data-siteid=\"1\" data-groupid=\"1\" data-favoritecount=\"0\" style=\"\">Leer despu\u00e9s <i class=\"sf-icon-star-empty\"><\/i><span class=\"simplefavorite-button-count\" style=\"\">0<\/span><\/button>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Leer despu\u00e9s 0La interpretaci\u00f3n distorsionada del concepto de \u00ablaicidad\u00bb impide a los cristianos entrar al juego democr\u00e1tico, en condiciones de igualdad con el resto de la sociedad. \u00a0 Buena parte de la pol\u00e9mica acerca del lugar de la religi\u00f3n en el espacio p\u00fablico gira en torno al concepto de laicidad. Los cat\u00f3licos no debemos temer una laicidad rectamente entendida; en realidad, la laicidad es una de las grandes aportaciones del cristianismo a la cultura occidental. Como han recordado J\u00fcrgen Habermas o Philippe Nemo, Israel surge en la Historia como una excepci\u00f3n dualista en un mundo de \u00abmonarqu\u00edas sagradas\u00bb teocr\u00e1ticas y reyes divinizados. En Israel \u2013y, despu\u00e9s, en la cristiandad\u2013 el poder es desacralizado: s\u00f3lo Dios es Dios; el Estado no es divino; el Estado es falible (y, por tanto, su autoridad debe ser sometida a control y limitaci\u00f3n). A diferencia del Islam \u2013donde lo religioso es inseparable de lo pol\u00edtico\u2013 el cristianismo reconoce la autonom\u00eda de lo temporal: \u00abal C\u00e9sar, lo que es del C\u00e9sar\u00bb. El corolario de este reconocimiento es la relativizaci\u00f3n del poder, su sometimiento a un constante escrutinio moral: precisamente porque no es sagrado, el Estado puede incurrir en desafuero, y el cristiano se reserva la facultad de enjuiciar moralmente su actuaci\u00f3n desde criterios de justicia superiores. Ciertamente, el cristianismo no siempre permaneci\u00f3 fiel a esta doctrina de la dualidad de \u00f3rdenes y la libertad de cr\u00edtica: tras el giro constantiniano, la Iglesia entr\u00f3 en una estrecha simbiosis con el poder pol\u00edtico. Pero a partir de finales del siglo XIX se recuper\u00f3 paulatinamente el dualismo de los or\u00edgenes, culminando en la doctrina del Vaticano II sobre la libertad religiosa (Dignitatis Humanae) y la plena aceptaci\u00f3n de la democracia y la laicidad en el magisterio pontificio m\u00e1s reciente. En su importante alocuci\u00f3n a la Curia del 22 de diciembre de 2005, Benedicto XVI vino a reconocer que, al renunciar al concepto de Estado confesional y volver a la idea de una \u00abIglesia libre en un Estado libre\u00bb, el Vaticano II recuper\u00f3 la perspectiva genuinamente cristiana sobre los asuntos pol\u00edticos. \u00a0 SUTIL FRONTERA ENTRE LAICISMO Y LAICIDAD Se da la paradoja hist\u00f3rica, sin embargo, de que, justo cuando la Iglesia acepta incorporarse al juego democr\u00e1tico \u00absin privilegios\u00bb (es decir, asumiendo que s\u00f3lo podr\u00e1 esperar ver reflejadas en la legislaci\u00f3n sus propuestas morales en la medida en que consiga convencer de ellas a los votantes), se desarrolla en la cultura secular una interpretaci\u00f3n distorsionada de la laicidad que cierra el paso a dicha incorporaci\u00f3n. Se ha acu\u00f1ado la expresi\u00f3n \u00ablaicismo\u00bb para designar a esta versi\u00f3n sectaria y desnaturalizada de la laicidad. En el Estado laicista, la \u00abneutralidad\u00bb oficial encubre una situaci\u00f3n de efectiva \u00abconfesionalidad inversa\u00bb: el poder asume de hecho la cosmovisi\u00f3n materialista-atea, recela de la religi\u00f3n como una amenaza al sistema y trata a los creyentes como ciudadanos de segunda, impidi\u00e9ndoles jugar el juego democr\u00e1tico en pie de igualdad con los dem\u00e1s. Como indica Martin Rhonheimer, el laicismo viene a ser una especie de paternalismo, que intenta proteger al ciudadano de toda influencia religiosa, porque estima que tal influjo es irracional y corrosivo de la libertad. Ciertamente, la frontera entre laicidad y laicismo es sutil, y a menudo pasan por laicos planteamientos que en realidad son laicistas. Es el caso, a mi parecer, de la llamada doctrina de las razones p\u00fablicas, muy influyente en la filosof\u00eda pol\u00edtica actual; su formulaci\u00f3n m\u00e1s conocida se debe a John Rawls. El punto de partida es lo que Rawls llama \u00abpluralismo razonable\u00bb: la raz\u00f3n humana es incapaz de obtener conclusiones inequ\u00edvocas sobre las preguntas m\u00e1s importantes (\u00bfc\u00f3mo empez\u00f3 todo?, \u00bfqu\u00e9 es el hombre?, \u00bfqu\u00e9 ocurre tras la muerte?, \u00bfc\u00f3mo deber\u00edamos vivir?); por tanto, una sociedad libre se caracterizar\u00e1 por el pluralismo cosmovisional, la diversidad de creencias: la gente habr\u00e1 llegado a conclusiones distintas sobre dichas preguntas (habr\u00e1 materialistas, agn\u00f3sticos, creyentes en diversas religiones, etc\u00e9tera). Dichas sociedades, sin embargo, necesitan leyes y reglas del juego; la dificultad estriba en poner de acuerdo sobre lo pen\u00faltimo (lo jur\u00eddico-pol\u00edtico) a personas que discrepan sobre lo \u00faltimo (lo metaf\u00edsico). Para esto, seg\u00fan Rawls, es imprescindible que las reglas del juego sean cosmovisionalmente neutrales: que no se inspiren en ninguna de las concepciones del mundo (el materialismo, el cristianismo, etc\u00e9tera) que compiten en la sociedad. Y, en los debates sobre leyes y pol\u00edticas estatales, ser\u00e1 obligado emplear s\u00f3lo razones p\u00fablicas, es decir, argumentos que no apelen a ninguna cosmovisi\u00f3n concreta, y que por tanto resulten asumibles por cualquier persona razonable, cualesquiera que sean sus creencias metaf\u00edsicas. LEY NATURAL \u00bfCREENCIA PRIVADA O SECTARIA? \u00bfQu\u00e9 actitud podemos adoptar los cat\u00f3licos frente a esta doctrina? En principio, una actitud positiva. La Iglesia considera que la mayor parte de su doctrina moral se basa, precisamente, en \u00abrazones p\u00fablicas\u00bb que cualquiera puede entender, crea en Dios o no. El cristianismo ha confiado siempre en la capacidad de la raz\u00f3n humana para alcanzar la verdad moral, al margen de cualquier Revelaci\u00f3n divina. En la Carta a los Romanos, San Pablo arguye que los paganos, pese a no conocer la Revelaci\u00f3n, \u00abtienen escrita la ley [moral] en sus corazones\u00bb (Rom. 2, 15). Por eso Santo Tom\u00e1s pudo despu\u00e9s asumir la \u00e9tica aristot\u00e9lica, a\u00f1adi\u00e9ndole un suplemento trascendente, pero conservando gran parte de su estructura. En definitiva, el cristianismo considera haber descubierto su propia versi\u00f3n de la doctrina de las razones p\u00fablicas muchos siglos antes que Rawls: es la idea de la ley natural, la verdad moral racional, v\u00e1lida no s\u00f3lo para los que tienen fe, sino para todos los que son capaces de pensar. Como indicara el entonces cardenal Ratzinger, en su debate con Habermas: \u00abel Derecho natural ha constituido siempre la figura de pensamiento con la que la Iglesia en su di\u00e1logo con la sociedad secular ha apelado a la raz\u00f3n com\u00fan y ha buscado las bases para un entendimiento acerca de principios \u00e9ticos en una sociedad pluralista\u00bb. \u00bfCoincide pues la \u00ablaicidad rawlsiana\u00bb con lo que tradicionalmente se ha llamado \u00abley natural\u00bb? No. El propio Rawls deja claro que, en su opini\u00f3n, la doctrina<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"om_disable_all_campaigns":false,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":""},"categories":[1218],"tags":[162,109,110,1259,1260,1248,111],"class_list":["post-62970","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-coloquio","tag-derechos-humanos","tag-empresa","tag-istmo","tag-laicidad","tag-laicismo","tag-politica","tag-valores"],"yoast_head":"<!-- This site is optimized with the Yoast SEO Premium plugin v21.2 (Yoast SEO v27.6) - https:\/\/yoast.com\/product\/yoast-seo-premium-wordpress\/ -->\n<title>El debate democr\u00e1tico. Derecho de todos - Revista ISTMO<\/title>\n<meta name=\"robots\" content=\"index, follow, max-snippet:-1, max-image-preview:large, max-video-preview:-1\" \/>\n<link rel=\"canonical\" href=\"https:\/\/dim-id.com\/pruebaentradas2023\/2012\/09\/07\/el-debate-democratico-derecho-de-todos\/\" \/>\n<meta property=\"og:locale\" content=\"es_MX\" \/>\n<meta property=\"og:type\" content=\"article\" \/>\n<meta property=\"og:title\" content=\"El debate democr\u00e1tico. Derecho de todos\" \/>\n<meta property=\"og:description\" content=\"Leer despu\u00e9s 0La interpretaci\u00f3n distorsionada del concepto de \u00ablaicidad\u00bb impide a los cristianos entrar al juego democr\u00e1tico, en condiciones de igualdad con el resto de la sociedad. \u00a0 Buena parte de la pol\u00e9mica acerca del lugar de la religi\u00f3n en el espacio p\u00fablico gira en torno al concepto de laicidad. Los cat\u00f3licos no debemos temer una laicidad rectamente entendida; en realidad, la laicidad es una de las grandes aportaciones del cristianismo a la cultura occidental. Como han recordado J\u00fcrgen Habermas o Philippe Nemo, Israel surge en la Historia como una excepci\u00f3n dualista en un mundo de \u00abmonarqu\u00edas sagradas\u00bb teocr\u00e1ticas y reyes divinizados. En Israel \u2013y, despu\u00e9s, en la cristiandad\u2013 el poder es desacralizado: s\u00f3lo Dios es Dios; el Estado no es divino; el Estado es falible (y, por tanto, su autoridad debe ser sometida a control y limitaci\u00f3n). A diferencia del Islam \u2013donde lo religioso es inseparable de lo pol\u00edtico\u2013 el cristianismo reconoce la autonom\u00eda de lo temporal: \u00abal C\u00e9sar, lo que es del C\u00e9sar\u00bb. El corolario de este reconocimiento es la relativizaci\u00f3n del poder, su sometimiento a un constante escrutinio moral: precisamente porque no es sagrado, el Estado puede incurrir en desafuero, y el cristiano se reserva la facultad de enjuiciar moralmente su actuaci\u00f3n desde criterios de justicia superiores. Ciertamente, el cristianismo no siempre permaneci\u00f3 fiel a esta doctrina de la dualidad de \u00f3rdenes y la libertad de cr\u00edtica: tras el giro constantiniano, la Iglesia entr\u00f3 en una estrecha simbiosis con el poder pol\u00edtico. Pero a partir de finales del siglo XIX se recuper\u00f3 paulatinamente el dualismo de los or\u00edgenes, culminando en la doctrina del Vaticano II sobre la libertad religiosa (Dignitatis Humanae) y la plena aceptaci\u00f3n de la democracia y la laicidad en el magisterio pontificio m\u00e1s reciente. En su importante alocuci\u00f3n a la Curia del 22 de diciembre de 2005, Benedicto XVI vino a reconocer que, al renunciar al concepto de Estado confesional y volver a la idea de una \u00abIglesia libre en un Estado libre\u00bb, el Vaticano II recuper\u00f3 la perspectiva genuinamente cristiana sobre los asuntos pol\u00edticos. \u00a0 SUTIL FRONTERA ENTRE LAICISMO Y LAICIDAD Se da la paradoja hist\u00f3rica, sin embargo, de que, justo cuando la Iglesia acepta incorporarse al juego democr\u00e1tico \u00absin privilegios\u00bb (es decir, asumiendo que s\u00f3lo podr\u00e1 esperar ver reflejadas en la legislaci\u00f3n sus propuestas morales en la medida en que consiga convencer de ellas a los votantes), se desarrolla en la cultura secular una interpretaci\u00f3n distorsionada de la laicidad que cierra el paso a dicha incorporaci\u00f3n. Se ha acu\u00f1ado la expresi\u00f3n \u00ablaicismo\u00bb para designar a esta versi\u00f3n sectaria y desnaturalizada de la laicidad. En el Estado laicista, la \u00abneutralidad\u00bb oficial encubre una situaci\u00f3n de efectiva \u00abconfesionalidad inversa\u00bb: el poder asume de hecho la cosmovisi\u00f3n materialista-atea, recela de la religi\u00f3n como una amenaza al sistema y trata a los creyentes como ciudadanos de segunda, impidi\u00e9ndoles jugar el juego democr\u00e1tico en pie de igualdad con los dem\u00e1s. Como indica Martin Rhonheimer, el laicismo viene a ser una especie de paternalismo, que intenta proteger al ciudadano de toda influencia religiosa, porque estima que tal influjo es irracional y corrosivo de la libertad. Ciertamente, la frontera entre laicidad y laicismo es sutil, y a menudo pasan por laicos planteamientos que en realidad son laicistas. Es el caso, a mi parecer, de la llamada doctrina de las razones p\u00fablicas, muy influyente en la filosof\u00eda pol\u00edtica actual; su formulaci\u00f3n m\u00e1s conocida se debe a John Rawls. El punto de partida es lo que Rawls llama \u00abpluralismo razonable\u00bb: la raz\u00f3n humana es incapaz de obtener conclusiones inequ\u00edvocas sobre las preguntas m\u00e1s importantes (\u00bfc\u00f3mo empez\u00f3 todo?, \u00bfqu\u00e9 es el hombre?, \u00bfqu\u00e9 ocurre tras la muerte?, \u00bfc\u00f3mo deber\u00edamos vivir?); por tanto, una sociedad libre se caracterizar\u00e1 por el pluralismo cosmovisional, la diversidad de creencias: la gente habr\u00e1 llegado a conclusiones distintas sobre dichas preguntas (habr\u00e1 materialistas, agn\u00f3sticos, creyentes en diversas religiones, etc\u00e9tera). Dichas sociedades, sin embargo, necesitan leyes y reglas del juego; la dificultad estriba en poner de acuerdo sobre lo pen\u00faltimo (lo jur\u00eddico-pol\u00edtico) a personas que discrepan sobre lo \u00faltimo (lo metaf\u00edsico). Para esto, seg\u00fan Rawls, es imprescindible que las reglas del juego sean cosmovisionalmente neutrales: que no se inspiren en ninguna de las concepciones del mundo (el materialismo, el cristianismo, etc\u00e9tera) que compiten en la sociedad. Y, en los debates sobre leyes y pol\u00edticas estatales, ser\u00e1 obligado emplear s\u00f3lo razones p\u00fablicas, es decir, argumentos que no apelen a ninguna cosmovisi\u00f3n concreta, y que por tanto resulten asumibles por cualquier persona razonable, cualesquiera que sean sus creencias metaf\u00edsicas. LEY NATURAL \u00bfCREENCIA PRIVADA O SECTARIA? \u00bfQu\u00e9 actitud podemos adoptar los cat\u00f3licos frente a esta doctrina? En principio, una actitud positiva. La Iglesia considera que la mayor parte de su doctrina moral se basa, precisamente, en \u00abrazones p\u00fablicas\u00bb que cualquiera puede entender, crea en Dios o no. El cristianismo ha confiado siempre en la capacidad de la raz\u00f3n humana para alcanzar la verdad moral, al margen de cualquier Revelaci\u00f3n divina. En la Carta a los Romanos, San Pablo arguye que los paganos, pese a no conocer la Revelaci\u00f3n, \u00abtienen escrita la ley [moral] en sus corazones\u00bb (Rom. 2, 15). Por eso Santo Tom\u00e1s pudo despu\u00e9s asumir la \u00e9tica aristot\u00e9lica, a\u00f1adi\u00e9ndole un suplemento trascendente, pero conservando gran parte de su estructura. En definitiva, el cristianismo considera haber descubierto su propia versi\u00f3n de la doctrina de las razones p\u00fablicas muchos siglos antes que Rawls: es la idea de la ley natural, la verdad moral racional, v\u00e1lida no s\u00f3lo para los que tienen fe, sino para todos los que son capaces de pensar. Como indicara el entonces cardenal Ratzinger, en su debate con Habermas: \u00abel Derecho natural ha constituido siempre la figura de pensamiento con la que la Iglesia en su di\u00e1logo con la sociedad secular ha apelado a la raz\u00f3n com\u00fan y ha buscado las bases para un entendimiento acerca de principios \u00e9ticos en una sociedad pluralista\u00bb. \u00bfCoincide pues la \u00ablaicidad rawlsiana\u00bb con lo que tradicionalmente se ha llamado \u00abley natural\u00bb? No. El propio Rawls deja claro que, en su opini\u00f3n, la doctrina\" \/>\n<meta property=\"og:url\" content=\"https:\/\/dim-id.com\/pruebaentradas2023\/2012\/09\/07\/el-debate-democratico-derecho-de-todos\/\" \/>\n<meta property=\"og:site_name\" content=\"Revista ISTMO\" \/>\n<meta property=\"article:published_time\" content=\"2012-09-07T17:26:00+00:00\" \/>\n<meta property=\"og:image\" content=\"https:\/\/istmo.mx\/wp-content\/uploads\/2012\/09\/coloquio_02_original-300x286.jpg\" \/>\n<meta name=\"author\" content=\"Revista ISTMO\" \/>\n<meta name=\"twitter:card\" content=\"summary_large_image\" \/>\n<meta name=\"twitter:label1\" content=\"Escrito por\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:data1\" content=\"Revista ISTMO\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:label2\" content=\"Tiempo de lectura\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:data2\" content=\"10 minutos\" \/>\n<script type=\"application\/ld+json\" class=\"yoast-schema-graph\">{\"@context\":\"https:\\\/\\\/schema.org\",\"@graph\":[{\"@type\":\"Article\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/dim-id.com\\\/pruebaentradas2023\\\/2012\\\/09\\\/07\\\/el-debate-democratico-derecho-de-todos\\\/#article\",\"isPartOf\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/dim-id.com\\\/pruebaentradas2023\\\/2012\\\/09\\\/07\\\/el-debate-democratico-derecho-de-todos\\\/\"},\"author\":{\"name\":\"Revista ISTMO\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/dim-id.com\\\/pruebaentradas2023\\\/#\\\/schema\\\/person\\\/4bb4e04f79b564f5bc9b544cc9b69c60\"},\"headline\":\"El debate democr\u00e1tico. Derecho de todos\",\"datePublished\":\"2012-09-07T17:26:00+00:00\",\"mainEntityOfPage\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/dim-id.com\\\/pruebaentradas2023\\\/2012\\\/09\\\/07\\\/el-debate-democratico-derecho-de-todos\\\/\"},\"wordCount\":2066,\"commentCount\":0,\"image\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/dim-id.com\\\/pruebaentradas2023\\\/2012\\\/09\\\/07\\\/el-debate-democratico-derecho-de-todos\\\/#primaryimage\"},\"thumbnailUrl\":\"https:\\\/\\\/istmo.mx\\\/wp-content\\\/uploads\\\/2012\\\/09\\\/coloquio_02_original-300x286.jpg\",\"keywords\":[\"derechos humanos\",\"empresa\",\"istmo\",\"laicidad\",\"laicismo\",\"pol\u00edtica\",\"valores\"],\"articleSection\":[\"Coloquio\"],\"inLanguage\":\"es\",\"potentialAction\":[{\"@type\":\"CommentAction\",\"name\":\"Comment\",\"target\":[\"https:\\\/\\\/dim-id.com\\\/pruebaentradas2023\\\/2012\\\/09\\\/07\\\/el-debate-democratico-derecho-de-todos\\\/#respond\"]}]},{\"@type\":\"WebPage\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/dim-id.com\\\/pruebaentradas2023\\\/2012\\\/09\\\/07\\\/el-debate-democratico-derecho-de-todos\\\/\",\"url\":\"https:\\\/\\\/dim-id.com\\\/pruebaentradas2023\\\/2012\\\/09\\\/07\\\/el-debate-democratico-derecho-de-todos\\\/\",\"name\":\"El debate democr\u00e1tico. Derecho de todos - Revista ISTMO\",\"isPartOf\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/dim-id.com\\\/pruebaentradas2023\\\/#website\"},\"primaryImageOfPage\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/dim-id.com\\\/pruebaentradas2023\\\/2012\\\/09\\\/07\\\/el-debate-democratico-derecho-de-todos\\\/#primaryimage\"},\"image\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/dim-id.com\\\/pruebaentradas2023\\\/2012\\\/09\\\/07\\\/el-debate-democratico-derecho-de-todos\\\/#primaryimage\"},\"thumbnailUrl\":\"https:\\\/\\\/istmo.mx\\\/wp-content\\\/uploads\\\/2012\\\/09\\\/coloquio_02_original-300x286.jpg\",\"datePublished\":\"2012-09-07T17:26:00+00:00\",\"author\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/dim-id.com\\\/pruebaentradas2023\\\/#\\\/schema\\\/person\\\/4bb4e04f79b564f5bc9b544cc9b69c60\"},\"breadcrumb\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/dim-id.com\\\/pruebaentradas2023\\\/2012\\\/09\\\/07\\\/el-debate-democratico-derecho-de-todos\\\/#breadcrumb\"},\"inLanguage\":\"es\",\"potentialAction\":[{\"@type\":\"ReadAction\",\"target\":[\"https:\\\/\\\/dim-id.com\\\/pruebaentradas2023\\\/2012\\\/09\\\/07\\\/el-debate-democratico-derecho-de-todos\\\/\"]}]},{\"@type\":\"ImageObject\",\"inLanguage\":\"es\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/dim-id.com\\\/pruebaentradas2023\\\/2012\\\/09\\\/07\\\/el-debate-democratico-derecho-de-todos\\\/#primaryimage\",\"url\":\"https:\\\/\\\/istmo.mx\\\/wp-content\\\/uploads\\\/2012\\\/09\\\/coloquio_02_original-300x286.jpg\",\"contentUrl\":\"https:\\\/\\\/istmo.mx\\\/wp-content\\\/uploads\\\/2012\\\/09\\\/coloquio_02_original-300x286.jpg\"},{\"@type\":\"BreadcrumbList\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/dim-id.com\\\/pruebaentradas2023\\\/2012\\\/09\\\/07\\\/el-debate-democratico-derecho-de-todos\\\/#breadcrumb\",\"itemListElement\":[{\"@type\":\"ListItem\",\"position\":1,\"name\":\"Home\",\"item\":\"https:\\\/\\\/dim-id.com\\\/pruebaentradas2023\\\/\"},{\"@type\":\"ListItem\",\"position\":2,\"name\":\"El debate democr\u00e1tico. Derecho de todos\"}]},{\"@type\":\"WebSite\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/dim-id.com\\\/pruebaentradas2023\\\/#website\",\"url\":\"https:\\\/\\\/dim-id.com\\\/pruebaentradas2023\\\/\",\"name\":\"Revista ISTMO\",\"description\":\"Liderazgo con valores\",\"potentialAction\":[{\"@type\":\"SearchAction\",\"target\":{\"@type\":\"EntryPoint\",\"urlTemplate\":\"https:\\\/\\\/dim-id.com\\\/pruebaentradas2023\\\/?s={search_term_string}\"},\"query-input\":{\"@type\":\"PropertyValueSpecification\",\"valueRequired\":true,\"valueName\":\"search_term_string\"}}],\"inLanguage\":\"es\"},{\"@type\":\"Person\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/dim-id.com\\\/pruebaentradas2023\\\/#\\\/schema\\\/person\\\/4bb4e04f79b564f5bc9b544cc9b69c60\",\"name\":\"Revista ISTMO\",\"image\":{\"@type\":\"ImageObject\",\"inLanguage\":\"es\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/secure.gravatar.com\\\/avatar\\\/856774a17a74f8f46348ed31f3e07a2801c5380414b0aaaa7109d0c2b708d1a5?s=96&d=mm&r=g\",\"url\":\"https:\\\/\\\/secure.gravatar.com\\\/avatar\\\/856774a17a74f8f46348ed31f3e07a2801c5380414b0aaaa7109d0c2b708d1a5?s=96&d=mm&r=g\",\"contentUrl\":\"https:\\\/\\\/secure.gravatar.com\\\/avatar\\\/856774a17a74f8f46348ed31f3e07a2801c5380414b0aaaa7109d0c2b708d1a5?s=96&d=mm&r=g\",\"caption\":\"Revista ISTMO\"},\"sameAs\":[\"https:\\\/\\\/dim-id.com\\\/pruebaentradas2023\"],\"url\":\"https:\\\/\\\/dim-id.com\\\/pruebaentradas2023\\\/author\\\/admin\\\/\"}]}<\/script>\n<!-- \/ Yoast SEO Premium plugin. -->","yoast_head_json":{"title":"El debate democr\u00e1tico. Derecho de todos - Revista ISTMO","robots":{"index":"index","follow":"follow","max-snippet":"max-snippet:-1","max-image-preview":"max-image-preview:large","max-video-preview":"max-video-preview:-1"},"canonical":"https:\/\/dim-id.com\/pruebaentradas2023\/2012\/09\/07\/el-debate-democratico-derecho-de-todos\/","og_locale":"es_MX","og_type":"article","og_title":"El debate democr\u00e1tico. Derecho de todos","og_description":"Leer despu\u00e9s 0La interpretaci\u00f3n distorsionada del concepto de \u00ablaicidad\u00bb impide a los cristianos entrar al juego democr\u00e1tico, en condiciones de igualdad con el resto de la sociedad. \u00a0 Buena parte de la pol\u00e9mica acerca del lugar de la religi\u00f3n en el espacio p\u00fablico gira en torno al concepto de laicidad. Los cat\u00f3licos no debemos temer una laicidad rectamente entendida; en realidad, la laicidad es una de las grandes aportaciones del cristianismo a la cultura occidental. Como han recordado J\u00fcrgen Habermas o Philippe Nemo, Israel surge en la Historia como una excepci\u00f3n dualista en un mundo de \u00abmonarqu\u00edas sagradas\u00bb teocr\u00e1ticas y reyes divinizados. En Israel \u2013y, despu\u00e9s, en la cristiandad\u2013 el poder es desacralizado: s\u00f3lo Dios es Dios; el Estado no es divino; el Estado es falible (y, por tanto, su autoridad debe ser sometida a control y limitaci\u00f3n). A diferencia del Islam \u2013donde lo religioso es inseparable de lo pol\u00edtico\u2013 el cristianismo reconoce la autonom\u00eda de lo temporal: \u00abal C\u00e9sar, lo que es del C\u00e9sar\u00bb. El corolario de este reconocimiento es la relativizaci\u00f3n del poder, su sometimiento a un constante escrutinio moral: precisamente porque no es sagrado, el Estado puede incurrir en desafuero, y el cristiano se reserva la facultad de enjuiciar moralmente su actuaci\u00f3n desde criterios de justicia superiores. Ciertamente, el cristianismo no siempre permaneci\u00f3 fiel a esta doctrina de la dualidad de \u00f3rdenes y la libertad de cr\u00edtica: tras el giro constantiniano, la Iglesia entr\u00f3 en una estrecha simbiosis con el poder pol\u00edtico. Pero a partir de finales del siglo XIX se recuper\u00f3 paulatinamente el dualismo de los or\u00edgenes, culminando en la doctrina del Vaticano II sobre la libertad religiosa (Dignitatis Humanae) y la plena aceptaci\u00f3n de la democracia y la laicidad en el magisterio pontificio m\u00e1s reciente. En su importante alocuci\u00f3n a la Curia del 22 de diciembre de 2005, Benedicto XVI vino a reconocer que, al renunciar al concepto de Estado confesional y volver a la idea de una \u00abIglesia libre en un Estado libre\u00bb, el Vaticano II recuper\u00f3 la perspectiva genuinamente cristiana sobre los asuntos pol\u00edticos. \u00a0 SUTIL FRONTERA ENTRE LAICISMO Y LAICIDAD Se da la paradoja hist\u00f3rica, sin embargo, de que, justo cuando la Iglesia acepta incorporarse al juego democr\u00e1tico \u00absin privilegios\u00bb (es decir, asumiendo que s\u00f3lo podr\u00e1 esperar ver reflejadas en la legislaci\u00f3n sus propuestas morales en la medida en que consiga convencer de ellas a los votantes), se desarrolla en la cultura secular una interpretaci\u00f3n distorsionada de la laicidad que cierra el paso a dicha incorporaci\u00f3n. Se ha acu\u00f1ado la expresi\u00f3n \u00ablaicismo\u00bb para designar a esta versi\u00f3n sectaria y desnaturalizada de la laicidad. En el Estado laicista, la \u00abneutralidad\u00bb oficial encubre una situaci\u00f3n de efectiva \u00abconfesionalidad inversa\u00bb: el poder asume de hecho la cosmovisi\u00f3n materialista-atea, recela de la religi\u00f3n como una amenaza al sistema y trata a los creyentes como ciudadanos de segunda, impidi\u00e9ndoles jugar el juego democr\u00e1tico en pie de igualdad con los dem\u00e1s. Como indica Martin Rhonheimer, el laicismo viene a ser una especie de paternalismo, que intenta proteger al ciudadano de toda influencia religiosa, porque estima que tal influjo es irracional y corrosivo de la libertad. Ciertamente, la frontera entre laicidad y laicismo es sutil, y a menudo pasan por laicos planteamientos que en realidad son laicistas. Es el caso, a mi parecer, de la llamada doctrina de las razones p\u00fablicas, muy influyente en la filosof\u00eda pol\u00edtica actual; su formulaci\u00f3n m\u00e1s conocida se debe a John Rawls. El punto de partida es lo que Rawls llama \u00abpluralismo razonable\u00bb: la raz\u00f3n humana es incapaz de obtener conclusiones inequ\u00edvocas sobre las preguntas m\u00e1s importantes (\u00bfc\u00f3mo empez\u00f3 todo?, \u00bfqu\u00e9 es el hombre?, \u00bfqu\u00e9 ocurre tras la muerte?, \u00bfc\u00f3mo deber\u00edamos vivir?); por tanto, una sociedad libre se caracterizar\u00e1 por el pluralismo cosmovisional, la diversidad de creencias: la gente habr\u00e1 llegado a conclusiones distintas sobre dichas preguntas (habr\u00e1 materialistas, agn\u00f3sticos, creyentes en diversas religiones, etc\u00e9tera). Dichas sociedades, sin embargo, necesitan leyes y reglas del juego; la dificultad estriba en poner de acuerdo sobre lo pen\u00faltimo (lo jur\u00eddico-pol\u00edtico) a personas que discrepan sobre lo \u00faltimo (lo metaf\u00edsico). Para esto, seg\u00fan Rawls, es imprescindible que las reglas del juego sean cosmovisionalmente neutrales: que no se inspiren en ninguna de las concepciones del mundo (el materialismo, el cristianismo, etc\u00e9tera) que compiten en la sociedad. Y, en los debates sobre leyes y pol\u00edticas estatales, ser\u00e1 obligado emplear s\u00f3lo razones p\u00fablicas, es decir, argumentos que no apelen a ninguna cosmovisi\u00f3n concreta, y que por tanto resulten asumibles por cualquier persona razonable, cualesquiera que sean sus creencias metaf\u00edsicas. LEY NATURAL \u00bfCREENCIA PRIVADA O SECTARIA? \u00bfQu\u00e9 actitud podemos adoptar los cat\u00f3licos frente a esta doctrina? En principio, una actitud positiva. La Iglesia considera que la mayor parte de su doctrina moral se basa, precisamente, en \u00abrazones p\u00fablicas\u00bb que cualquiera puede entender, crea en Dios o no. El cristianismo ha confiado siempre en la capacidad de la raz\u00f3n humana para alcanzar la verdad moral, al margen de cualquier Revelaci\u00f3n divina. En la Carta a los Romanos, San Pablo arguye que los paganos, pese a no conocer la Revelaci\u00f3n, \u00abtienen escrita la ley [moral] en sus corazones\u00bb (Rom. 2, 15). Por eso Santo Tom\u00e1s pudo despu\u00e9s asumir la \u00e9tica aristot\u00e9lica, a\u00f1adi\u00e9ndole un suplemento trascendente, pero conservando gran parte de su estructura. En definitiva, el cristianismo considera haber descubierto su propia versi\u00f3n de la doctrina de las razones p\u00fablicas muchos siglos antes que Rawls: es la idea de la ley natural, la verdad moral racional, v\u00e1lida no s\u00f3lo para los que tienen fe, sino para todos los que son capaces de pensar. Como indicara el entonces cardenal Ratzinger, en su debate con Habermas: \u00abel Derecho natural ha constituido siempre la figura de pensamiento con la que la Iglesia en su di\u00e1logo con la sociedad secular ha apelado a la raz\u00f3n com\u00fan y ha buscado las bases para un entendimiento acerca de principios \u00e9ticos en una sociedad pluralista\u00bb. \u00bfCoincide pues la \u00ablaicidad rawlsiana\u00bb con lo que tradicionalmente se ha llamado \u00abley natural\u00bb? No. El propio Rawls deja claro que, en su opini\u00f3n, la doctrina","og_url":"https:\/\/dim-id.com\/pruebaentradas2023\/2012\/09\/07\/el-debate-democratico-derecho-de-todos\/","og_site_name":"Revista ISTMO","article_published_time":"2012-09-07T17:26:00+00:00","og_image":[{"url":"https:\/\/istmo.mx\/wp-content\/uploads\/2012\/09\/coloquio_02_original-300x286.jpg","type":"","width":"","height":""}],"author":"Revista ISTMO","twitter_card":"summary_large_image","twitter_misc":{"Escrito por":"Revista ISTMO","Tiempo de lectura":"10 minutos"},"schema":{"@context":"https:\/\/schema.org","@graph":[{"@type":"Article","@id":"https:\/\/dim-id.com\/pruebaentradas2023\/2012\/09\/07\/el-debate-democratico-derecho-de-todos\/#article","isPartOf":{"@id":"https:\/\/dim-id.com\/pruebaentradas2023\/2012\/09\/07\/el-debate-democratico-derecho-de-todos\/"},"author":{"name":"Revista ISTMO","@id":"https:\/\/dim-id.com\/pruebaentradas2023\/#\/schema\/person\/4bb4e04f79b564f5bc9b544cc9b69c60"},"headline":"El debate democr\u00e1tico. Derecho de todos","datePublished":"2012-09-07T17:26:00+00:00","mainEntityOfPage":{"@id":"https:\/\/dim-id.com\/pruebaentradas2023\/2012\/09\/07\/el-debate-democratico-derecho-de-todos\/"},"wordCount":2066,"commentCount":0,"image":{"@id":"https:\/\/dim-id.com\/pruebaentradas2023\/2012\/09\/07\/el-debate-democratico-derecho-de-todos\/#primaryimage"},"thumbnailUrl":"https:\/\/istmo.mx\/wp-content\/uploads\/2012\/09\/coloquio_02_original-300x286.jpg","keywords":["derechos humanos","empresa","istmo","laicidad","laicismo","pol\u00edtica","valores"],"articleSection":["Coloquio"],"inLanguage":"es","potentialAction":[{"@type":"CommentAction","name":"Comment","target":["https:\/\/dim-id.com\/pruebaentradas2023\/2012\/09\/07\/el-debate-democratico-derecho-de-todos\/#respond"]}]},{"@type":"WebPage","@id":"https:\/\/dim-id.com\/pruebaentradas2023\/2012\/09\/07\/el-debate-democratico-derecho-de-todos\/","url":"https:\/\/dim-id.com\/pruebaentradas2023\/2012\/09\/07\/el-debate-democratico-derecho-de-todos\/","name":"El debate democr\u00e1tico. Derecho de todos - Revista ISTMO","isPartOf":{"@id":"https:\/\/dim-id.com\/pruebaentradas2023\/#website"},"primaryImageOfPage":{"@id":"https:\/\/dim-id.com\/pruebaentradas2023\/2012\/09\/07\/el-debate-democratico-derecho-de-todos\/#primaryimage"},"image":{"@id":"https:\/\/dim-id.com\/pruebaentradas2023\/2012\/09\/07\/el-debate-democratico-derecho-de-todos\/#primaryimage"},"thumbnailUrl":"https:\/\/istmo.mx\/wp-content\/uploads\/2012\/09\/coloquio_02_original-300x286.jpg","datePublished":"2012-09-07T17:26:00+00:00","author":{"@id":"https:\/\/dim-id.com\/pruebaentradas2023\/#\/schema\/person\/4bb4e04f79b564f5bc9b544cc9b69c60"},"breadcrumb":{"@id":"https:\/\/dim-id.com\/pruebaentradas2023\/2012\/09\/07\/el-debate-democratico-derecho-de-todos\/#breadcrumb"},"inLanguage":"es","potentialAction":[{"@type":"ReadAction","target":["https:\/\/dim-id.com\/pruebaentradas2023\/2012\/09\/07\/el-debate-democratico-derecho-de-todos\/"]}]},{"@type":"ImageObject","inLanguage":"es","@id":"https:\/\/dim-id.com\/pruebaentradas2023\/2012\/09\/07\/el-debate-democratico-derecho-de-todos\/#primaryimage","url":"https:\/\/istmo.mx\/wp-content\/uploads\/2012\/09\/coloquio_02_original-300x286.jpg","contentUrl":"https:\/\/istmo.mx\/wp-content\/uploads\/2012\/09\/coloquio_02_original-300x286.jpg"},{"@type":"BreadcrumbList","@id":"https:\/\/dim-id.com\/pruebaentradas2023\/2012\/09\/07\/el-debate-democratico-derecho-de-todos\/#breadcrumb","itemListElement":[{"@type":"ListItem","position":1,"name":"Home","item":"https:\/\/dim-id.com\/pruebaentradas2023\/"},{"@type":"ListItem","position":2,"name":"El debate democr\u00e1tico. Derecho de todos"}]},{"@type":"WebSite","@id":"https:\/\/dim-id.com\/pruebaentradas2023\/#website","url":"https:\/\/dim-id.com\/pruebaentradas2023\/","name":"Revista ISTMO","description":"Liderazgo con valores","potentialAction":[{"@type":"SearchAction","target":{"@type":"EntryPoint","urlTemplate":"https:\/\/dim-id.com\/pruebaentradas2023\/?s={search_term_string}"},"query-input":{"@type":"PropertyValueSpecification","valueRequired":true,"valueName":"search_term_string"}}],"inLanguage":"es"},{"@type":"Person","@id":"https:\/\/dim-id.com\/pruebaentradas2023\/#\/schema\/person\/4bb4e04f79b564f5bc9b544cc9b69c60","name":"Revista ISTMO","image":{"@type":"ImageObject","inLanguage":"es","@id":"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/856774a17a74f8f46348ed31f3e07a2801c5380414b0aaaa7109d0c2b708d1a5?s=96&d=mm&r=g","url":"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/856774a17a74f8f46348ed31f3e07a2801c5380414b0aaaa7109d0c2b708d1a5?s=96&d=mm&r=g","contentUrl":"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/856774a17a74f8f46348ed31f3e07a2801c5380414b0aaaa7109d0c2b708d1a5?s=96&d=mm&r=g","caption":"Revista ISTMO"},"sameAs":["https:\/\/dim-id.com\/pruebaentradas2023"],"url":"https:\/\/dim-id.com\/pruebaentradas2023\/author\/admin\/"}]}},"jetpack_featured_media_url":"","jetpack_sharing_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/dim-id.com\/pruebaentradas2023\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/62970","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/dim-id.com\/pruebaentradas2023\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/dim-id.com\/pruebaentradas2023\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dim-id.com\/pruebaentradas2023\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dim-id.com\/pruebaentradas2023\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=62970"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/dim-id.com\/pruebaentradas2023\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/62970\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/dim-id.com\/pruebaentradas2023\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=62970"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/dim-id.com\/pruebaentradas2023\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=62970"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/dim-id.com\/pruebaentradas2023\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=62970"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}