{"id":62956,"date":"2012-09-07T11:23:44","date_gmt":"2012-09-07T17:23:44","guid":{"rendered":"http:\/\/istmo.mx\/?p=62956"},"modified":"2012-09-07T11:23:44","modified_gmt":"2012-09-07T17:23:44","slug":"cerebro-derecho-vs-cerebro-izquierdo-mito-o-realidad","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dim-id.com\/pruebaentradas2023\/2012\/09\/07\/cerebro-derecho-vs-cerebro-izquierdo-mito-o-realidad\/","title":{"rendered":"Cerebro derecho vs cerebro izquierdo. \u00bfMito o realidad?"},"content":{"rendered":"<button class=\"simplefavorite-button has-count\" data-postid=\"62956\" data-siteid=\"1\" data-groupid=\"1\" data-favoritecount=\"0\" style=\"\">Leer despu\u00e9s <i class=\"sf-icon-star-empty\"><\/i><span class=\"simplefavorite-button-count\" style=\"\">0<\/span><\/button><body><p><\/p><em><span style=\"color: #800080;\"><a href=\"https:\/\/i0.wp.com\/istmo.mx\/wp-content\/uploads\/2012\/09\/miscelanea_01_original.jpg?ssl=1\"><img data-recalc-dims=\"1\" loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft size-medium wp-image-63026\" style=\"margin: 5px;\" title=\"miscelanea_01_original\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/istmo.mx\/wp-content\/uploads\/2012\/09\/miscelanea_01_original-300x162.jpg?resize=300%2C162&#038;ssl=1\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"162\" loading=\"lazy\"><\/a>Al localizar el habla en la regi\u00f3n izquierda del cerebro, se pens\u00f3 que este hemisferio era el verbal y, por tanto, el dominante. Este neuromito tan popular, basado en investigaciones pseudocient\u00edficas, ha influido notablemente en la educaci\u00f3n y en muchas otras \u00e1reas.<\/span><\/em><br>\n\u00a0<br>\nEs realmente un mito la teor\u00eda del cerebro izquierdo y el derecho? \u00bfPor qu\u00e9? Para aclararlo comenzaremos por dar algunos pormenores sobre la neurociencia, y sobre c\u00f3mo se gestan los mitos alrededor de las teor\u00edas cient\u00edficas.<br>\nLa d\u00e9cada de 1990 fue declarada \u00abD\u00e9cada del cerebro\u00bb por el entonces presidente Bush. Millones de d\u00f3lares se invirtieron \u2013y se siguen invirtiendo\u2013 en la investigaci\u00f3n cient\u00edfica sobre el funcionamiento del cerebro. Se han desarrollado nuevas t\u00e9cnicas no invasivas que permiten observarlo mientras realiza sus funciones y nuevos descubrimientos que propiciaron avances notables en medicina.<br>\nEn particular, la Organizaci\u00f3n para la Cooperaci\u00f3n y el Desarrollo Econ\u00f3mico, OCDE, a trav\u00e9s del Centro para la Innovaci\u00f3n e Investigaci\u00f3n Educativa (CERI, por sus siglas en ingl\u00e9s), responsable del proyecto PISA entre muchos otros, ha proporcionado resultados extraordinarios que se resumen en dos obras monumentales Understanding the Brain: The Birth of a Learning Science de 2007 y Understanding the Brain: Towards a New Learning Science de 2002.<br>\nSendos cap\u00edtulos de estos estudios explican los llamados \u00abneuromitos\u00bb y sus consecuencias con el fin de generar conciencia y un proceder informado para mejorar la educaci\u00f3n de las personas en el mundo.<br>\n\u00a0<br>\n<strong>\u00bfC\u00d3MO Y POR QU\u00c9 REACCIONAMOS AS\u00cd?<\/strong><br>\nLa neurociencia estudia el sistema nervioso, que incluye el cerebro, la m\u00e9dula espinal, y las redes de c\u00e9lulas nerviosas o neuronas a trav\u00e9s de todo el cuerpo, organizadas en redes neuronales y sistemas que controlan funciones como la visi\u00f3n, el o\u00eddo, el aprendizaje, la respiraci\u00f3n y, en \u00faltima instancia, todo el comportamiento humano. Mucho de lo que ahora sabemos fue descubierto en estudios con animales y, posteriormente, confirmado en humanos.<br>\nLa neurociencia se divide en varias ramas especializadas como la neuroanatom\u00eda, que estudia la estructura y organizaci\u00f3n del sistema nervioso, la neurociencia cognitiva, que estudia funciones como la percepci\u00f3n y la memoria y la neurociencia comportamental, que analiza los procesos que subyacen en el comportamiento humano. Otras ramas incluyen la neurociencia cl\u00ednica, en la que psiquiatras, neur\u00f3logos y otros especialistas utilizan los hallazgos de la investigaci\u00f3n b\u00e1sica para desarrollar m\u00e9todos de diagn\u00f3stico y formas de prevenir y tratar des\u00f3rdenes neurol\u00f3gicos que afectan a millones de personas.<br>\nEn la actualidad, la neurociencia comienza a proporcionar informaci\u00f3n detallada sobre c\u00f3mo responden los seres humanos a diferentes experiencias de aprendizaje y a diferentes ambientes en el aula, y por qu\u00e9 reaccionan de la manera en que lo hacen.<br>\nComprender esto es importante para la educaci\u00f3n porque gran parte de las pol\u00edticas y pr\u00e1cticas educativas aplicadas hasta hace pocos a\u00f1os se basaban en conocimientos limitados. El problema es que aunque hay informaci\u00f3n reconocida sobre los modos de aprendizaje asociados con \u00e9xito o fracaso, no existen explicaciones sobre tales resultados y gran parte de los procesos relacionados con el aprendizaje permanecen como cajas negras.<br>\n\u00a0<br>\n<strong>EL CEREBRO CAMBIA CONSTANTEMENTE<\/strong><br>\nEn referencia a la relaci\u00f3n entre neurociencia y educaci\u00f3n el primer concepto es que, en esencia, el cerebro es el \u00f3rgano del aprendizaje y, aunque juega un papel preponderante en tal proceso, es necesario reconocer que es s\u00f3lo parte del organismo como un todo; esto es, ninguna persona puede ser reducida solamente a este \u00f3rgano, puesto que est\u00e1 en constante interacci\u00f3n con las diferentes partes del cuerpo humano.<br>\nUna de las propiedades m\u00e1s sorprendentes del cerebro se conoce como plasticidad. No es un \u00f3rgano est\u00e1tico y acabado, sino que cambia su estructura anat\u00f3mica y fisiol\u00f3gica constantemente a lo largo de la vida de la persona como respuesta a toda clase de est\u00edmulos. Este prodigioso hecho ha anulado aquella idea at\u00e1vica y ahora obsoleta, de que las personas mayores de 40 a\u00f1os ya no pueden aprender o, al menos, les cuesta mucho trabajo.<br>\nEs un hecho que el aprendizaje puede adquirirse a cualquier edad y en casi cualquier circunstancia. Desde la \u00f3ptica neurocient\u00edfica, el aprendizaje es el resultado de integrar toda la informaci\u00f3n recibida y procesada. Tal integraci\u00f3n toma la forma de modificaciones estructurales en las c\u00e9lulas nerviosas del cerebro y es lo que produce los cambios anat\u00f3micos y fisiol\u00f3gicos. Generalmente, esos cambios traen como consecuencia, cambios\u00a0 en la conducta del individuo.<br>\nAunado a lo anterior, se ha comprobado que el cerebro funciona mejor con un estilo de vida sana. Estudios recientes demuestran que una dieta balanceada contribuye al desarrollo y buen funcionamiento del cerebro, adem\u00e1s de prevenir algunos problemas de comportamiento y de aprendizaje. Sin embargo, lo que a veces se entiende por dieta sana y balanceada no corresponde a la realidad del concepto; por ejemplo, el vegetarianismo no proporciona una dieta balanceada ni puede considerarse realmente sano.<br>\nPor otra parte, el ejercicio f\u00edsico tiene efectos ben\u00e9ficos sobre las funciones cerebrales y modifica algunas regiones del cerebro necesarias para el aprendizaje. No se trata de convertirse en atletas de alto rendimiento, sino simplemente de no llevar una vida sedentaria; basta, por ejemplo caminar \u2013a buen paso, por supuesto\u2013 de 15  a 20 minutos cuatro veces por semana.<br>\nOtro hecho comprobado es que el sue\u00f1o es necesario para consolidar el aprendizaje. Cualquier persona que se ha desvelado tiene la experiencia de que las primeras en sufrir son\u00a0 sus funciones cognoscitivas. Se sabe que durante el sue\u00f1o se llevan a cabo los procesos involucrados con la plasticidad y la integraci\u00f3n del conocimiento, andamiaje sobre el que se construye la memoria y el aprendizaje. \u00c9sta es una de las razones por las que el vicio recurrente en muchos j\u00f3venes de estudiar la noche anterior al examen, s\u00f3lo conduce al fracaso y al olvido de lo \u00abestudiado\u00bb pocas horas despu\u00e9s.<br>\n\u00a0<br>\n<strong><a href=\"https:\/\/i0.wp.com\/istmo.mx\/wp-content\/uploads\/2012\/09\/miscelanea_01_imagen_01.jpg?ssl=1\"><img data-recalc-dims=\"1\" loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft size-medium wp-image-63023\" style=\"margin: 5px;\" title=\"miscelanea_01_imagen_01\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/istmo.mx\/wp-content\/uploads\/2012\/09\/miscelanea_01_imagen_01-300x208.jpg?resize=300%2C208&#038;ssl=1\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"208\" loading=\"lazy\"><\/a>C\u00d3MO SE GENERAN LOS NEUROMITOS<\/strong><br>\nTras d\u00e9cadas de visualizar y practicar la educaci\u00f3n con base en intuiciones y soluciones simples e inmediatas, se han creado \u00abpuentes\u00bb entre conceptos pseudoneurocient\u00edficos y educaci\u00f3n que, como se sabe ahora, representan peligros y trampas latentes. Nos ocupa ahora el que proclama ideas infundadas sobre los llamados cerebro izquierdo y cerebro derecho. Propongo la hip\u00f3tesis de que es probable que parte del fracaso de nuestro sistema educativo se deba a las pr\u00e1cticas generadas por \u00e9ste y muchos otros mitos, conocidos gen\u00e9ricamente, como neuromitos. Analicemos c\u00f3mo se generan.<br>\nLa ciencia avanza por medio de procesos de ensayo y error. A lo largo de a\u00f1os de estudio va construyendo explicaciones sobre observaciones experimentales que, una vez establecidas, siguen sometidas a escrutinio, de modo que, nuevos experimentos comprueban o refutan las explicaciones previas y as\u00ed sucesivamente. Este agitado avance de la ciencia es su sello caracter\u00edstico que, desafortunadamente, tiene algunos inconvenientes.<br>\nUno de ellos es que algunas hip\u00f3tesis invalidadas en el proceso de construcci\u00f3n de la explicaci\u00f3n plausible son aprehendidas por alguna persona cuya imaginaci\u00f3n vuela a la menor provocaci\u00f3n, y su aceptaci\u00f3n o interpretaci\u00f3n err\u00f3nea da lugar a la aparici\u00f3n de los mitos. Tales creencias, a pesar de haber sido refutadas y desbaratadas por la ciencia, prevalecen en la mente de muchas personas y se transmiten al p\u00fablico a trav\u00e9s de diversos medios.<br>\nEs probable que una de las causas de este mal sea la dificultad de comprender las sutilezas de los hallazgos de un estudio, los protocolos de investigaci\u00f3n y los detalles metodol\u00f3gicos. Parece que la naturaleza humana se satisface con explicaciones r\u00e1pidas y simples, lo que inevitablemente conduce a interpretaciones defectuosas o imperfectas, extrapolaciones inv\u00e1lidas o cuestionables y, con mayor frecuencia, a la generaci\u00f3n de ideas falsas. En el caso de la neurociencia, las tres categor\u00edas se aplican a los neuromitos.<br>\n\u00a0<br>\n<strong>\u00abYO TENGO CEREBRO IZQUIERDO, T\u00da, DERECHO\u00bb<\/strong><br>\n\u00c9ste es, quiz\u00e1s, el neuromito m\u00e1s popular, a veces englobado en una pseudociencia conocida como hemisferiolog\u00eda. En la vida diaria es com\u00fan escuchar cosas como: \u00abYo soy m\u00e1s bien una persona de cerebro izquierdo\u00bb, o \u00ablas mujeres tienen m\u00e1s desarrollado su cerebro derecho\u00bb, o \u00ablos ingenieros y cient\u00edficos son de cerebro izquierdo, mientras que los artistas y creadores son de cerebro derecho\u00bb. Cientos de cursos, diplomados y hasta maestr\u00edas se fundamentan en estas creencias con el fin de incidir directamente en la educaci\u00f3n, con el dise\u00f1o de curr\u00edculos que integran pr\u00e1cticas que favorecen el desarrollo de una u otra parte del cerebro.<br>\nLos entusiastas de este dogma afirman que el \u00abcerebro izquierdo\u00bb (o sea el hemisferio izquierdo) es el asiento del pensamiento racional, el pensamiento intelectual, el an\u00e1lisis y el habla. Por consiguiente, aseguran que el hemisferio izquierdo est\u00e1 mejor equipado para tratar con asuntos relacionados con el lenguaje (leer y escribir), el \u00e1lgebra, la soluci\u00f3n de problemas matem\u00e1ticos y las operaciones l\u00f3gicas. As\u00ed resulta que el \u00abcerebro derecho\u00bb (hemisferio derecho) es el asiento de la intuici\u00f3n, las emociones, el pensamiento no verbal y el pensamiento sint\u00e9tico, lo cual permite desarrollar representaciones en el espacio, la creaci\u00f3n y la carga emocional. \u00bfQu\u00e9 hay de cierto en todo esto?<br>\n\u00a0<br>\n<strong>CON INVESTIGACI\u00d3N POST MORTEM<\/strong><br>\nLa idea de la oposici\u00f3n cerebro derecho vs. cerebro izquierdo se origin\u00f3 en 1844, cuando Arthur Ladbroke Wigan public\u00f3 su obra A New View of Insanity: Duality of the Mind, en la que describe a los dos hemisferios del cerebro como independientes y les atribuye autonom\u00eda en su forma de pensar. Esta idea dio la pauta a Robert Louis Stevenson para escribir su famosa novela El extra\u00f1o caso del doctor Jekill y el se\u00f1or Hyde publicada en 1866.<br>\nPor otro lado, Paul Broca (1824-1890) examin\u00f3 post mortem los cerebros de 20 pacientes que tuvieron problemas con el habla. En todos encontr\u00f3 lesiones en el l\u00f3bulo frontal del hemisferio izquierdo, mientras que el hemisferio derecho estaba intacto, con lo que concluy\u00f3 que el lenguaje se encontraba en la parte frontal del hemisferio izquierdo. Karl Wernicke (1848-1905) complet\u00f3 los estudios de Broca, al examinar post mortem cerebros de personas que tuvieron alguna clase desorden en el lenguaje, y situ\u00f3 en el l\u00f3bulo temporal izquierdo la capacidad de comprender el lenguaje. Broca y Wernicke situaron en el mismo hemisferio izquierdo, los dos componentes esenciales del lenguaje: la comprensi\u00f3n y la producci\u00f3n oral.<br>\nHasta la d\u00e9cada de los a\u00f1os 60 del siglo XX, los estudios sobre el cerebro se hac\u00edan post mortem en pacientes que hubiesen tenido alg\u00fan tipo de patolog\u00eda, especialmente traumatismos. En esa d\u00e9cada se comenz\u00f3 a dudar de las afirmaciones de Broca y Wernicke, pues muchos neur\u00f3logos dec\u00edan que el lenguaje no pod\u00eda estar completamente en el hemisferio izquierdo, pues no pod\u00eda asegurarse que el derecho no ten\u00eda ninguna funci\u00f3n bas\u00e1ndose s\u00f3lo en la falta de lesiones en este hemisferio, adem\u00e1s de que las lesiones en el hemisferio izquierdo podr\u00edan localizarse aleatoriamente.<br>\nLa pertinencia de tales refutaciones se fundamentaba en estudios realizados en pacientes a quienes se les hab\u00eda separado los hemisferios de sus cerebros para detener ataques epil\u00e9pticos entre un hemisferio y otro. Aunque la meta de tal intervenci\u00f3n era reducir los ataques epil\u00e9pticos, el procedimiento les permiti\u00f3 observar el rol de cada hemisferio.<br>\n\u00a0<br>\n<strong><a href=\"https:\/\/i0.wp.com\/istmo.mx\/wp-content\/uploads\/2012\/09\/miscelanea_01_imagen_02.jpg?ssl=1\"><img data-recalc-dims=\"1\" loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft size-medium wp-image-63024\" style=\"margin: 5px;\" title=\"miscelanea_01_imagen_02\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/istmo.mx\/wp-content\/uploads\/2012\/09\/miscelanea_01_imagen_02-300x164.jpg?resize=300%2C164&#038;ssl=1\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"164\" loading=\"lazy\"><\/a>NUEVOS ESTUDIOS CAMBIAN TESIS ACEPTADAS <\/strong><br>\nRoger Sperry, \u2013Premio Nobel 1981\u2013 y su equipo de colaboradores llevaron a cabo el primer experimento que se fundamentaba en que el hemisferio izquierdo controla las funciones sensoriales y motoras de la parte derecha del cuerpo y viceversa. Concluyeron que, efectivamente, en el hemisferio izquierdo se encuentra el asiento del lenguaje. La localizaci\u00f3n del habla cre\u00f3 la idea de que el hemisferio izquierdo era el hemisferio verbal y el derecho era el no verbal. Luego, como el lenguaje se consideraba la m\u00e1s noble de las funciones de la especie humana, el hemisferio izquierdo se declar\u00f3 \u00abdominante\u00bb.<br>\nDiversos experimentos ayudaron a clarificar el rol del hemisferio derecho. En un video realizado por Sperry y el psic\u00f3logo Michael Gazzaniga, un paciente muestra la superioridad del hemisferio derecho para la percepci\u00f3n espacial. Le proporcionan varios dados con dos lados rojos, dos blancos y dos con bandas diagonales alternadas en rojo y blanco. Su tarea era colocar los dados en arreglos mostrados en tarjetas previamente preparadas. El video lo muestra colocando los dados en los patrones pedidos sin dificultad, utilizando la mano izquierda, que controla el hemisferio derecho. Luego, al realizar la misma tarea con la mano derecha, el paciente presenta dificultades, lo hace lentamente y con titubeos.<br>\nOtras investigaciones de Sperry, en 1969, confirmaron la dominancia de la percepci\u00f3n espacial del hemisferio derecho, adem\u00e1s de que observaciones cl\u00ednicas dieron como resultado claro que pacientes con lesiones en el hemisferio derecho no pod\u00edan reconocer rostros familiares, mientras que otros tuvieron dificultades con la orientaci\u00f3n espacial.<br>\nEn otro orden, estudios realizados con pacientes que presentaban lesiones en el hemisferio derecho, ten\u00edan problemas para identificar la entonaci\u00f3n emocional de palabras y para reconocer expresiones faciales emocionales. Estudios de comportamiento apoyaban los estudios cl\u00ednicos, pues se observaba que los ritmos y entonaciones al hablar se captan mejor cuando los sonidos se reciben por el o\u00eddo izquierdo, de manera que la informaci\u00f3n se va al hemisferio derecho, y las im\u00e1genes vistas a trav\u00e9s del campo visual izquierdo, provocan mayor respuesta emocional. De estas observaciones se dedujo que el hemisferio derecho se especializaba tambi\u00e9n en los procesos relacionados con las emociones.<br>\n\u00a0<br>\n<strong>\u00bfCEREBRO OCCIDENTAL Y CEREBRO ORIENTAL?<\/strong><br>\nTodos estos hallazgos fueron las semillas de las que germin\u00f3 el neuromito. En 1970 Robert Ornstein lanz\u00f3 la hip\u00f3tesis de que los occidentales utilizan principalmente la mitad izquierda de sus cerebros (hemisferio izquierdo), muy bien entrenada gracias a que se centran con m\u00e1s frecuencia en el lenguaje y en el pensamiento l\u00f3gico, a la vez que se relega el uso del hemisferio derecho, por lo que el desarrollo emocional y el pensamiento intuitivo son escasos.<br>\nOrnstein asocia el hemisferio izquierdo con el pensamiento l\u00f3gico y anal\u00edtico de los occidentales y el derecho con el pensamiento emocional e intuitivo de los orientales. De acuerdo con \u00e9l, el dualismo tradicional entre inteligencia e intuici\u00f3n, concuerda con un origen fisiol\u00f3gico cuyo fundamento es la diferencia entre ambos hemisferios cerebrales. Por lo que se sabe hoy, adem\u00e1s del altamente cuestionable aspecto \u00e9tico de las ideas de Ornstein, \u00e9stas son el resultado acumulado de malas interpretaciones y distorsiones de estudios cient\u00edficos.<br>\nOtros mitos han surgido en los que los dos hemisferios se asocian no solamente con dos maneras de pensar, sino como revelaci\u00f3n de dos tipos de personalidad. Los conceptos de pensamiento de cerebro izquierdo y pensamiento de cerebro derecho, junto con la idea de dominancia de alguno, condujeron a la noci\u00f3n de que cada individuo depende, de manera predominante, de uno de los dos hemisferios, por lo que tendr\u00edan estilos cognoscitivos diferentes.<br>\n\u00a0<br>\n<strong>INTUICI\u00d3N-EMOCI\u00d3N <em>VS<\/em> RAZ\u00d3N-AN\u00c1LISIS<\/strong><br>\nUna persona racional y anal\u00edtica podr\u00eda caracterizarse como de \u00abcerebro izquierdo\u00bb, mientras que una persona intuitiva y emocional, de \u00abcerebro derecho\u00bb. Tales estilos cognoscitivos, promovidos por revistas de estanquillo, libros de \u00abauto conocimiento\u00bb y un sinn\u00famero de conferencias, se hicieron populares y, sin mucha discusi\u00f3n, encontraron eco para aplicarse en educaci\u00f3n.<br>\nUna cuesti\u00f3n abordada fue, si los m\u00e9todos de las escuelas fomentaban que el estudiantado utilizara todo su cerebro, o si al privilegiar la aritm\u00e9tica y el lenguaje, s\u00f3lo daban importancia al \u00abcerebro izquierdo\u00bb.<br>\nLa idea de que los occidentales utilizan m\u00e1s el cerebro izquierdo se expandi\u00f3 tan r\u00e1pida y f\u00e1cilmente que muchos educadores y sistemas educativos pronto aceptaron como verdad incontrovertible la idea de los hemisferios para recomendar a las escuelas modificar sus m\u00e9todos de ense\u00f1anza para adoptar el enfoque de hemisferios dominantes.<br>\nEducadores como M. Hunter y E.P. Torrance adujeron que los programas educativos estaban dise\u00f1ados principalmente para el hemisferio izquierdo; como resultado se dise\u00f1aron nuevos m\u00e9todos que buscaban involucrar a los dos hemisferios o enfatizar actividades relacionadas con el derecho. Por ejemplo, en lugar de solamente leer el libro de texto (hemisferio izquierdo), el maestro tambi\u00e9n deb\u00eda mostrar im\u00e1genes (hemisferio derecho).<br>\nOtros m\u00e9todos utilizan m\u00fasica, met\u00e1foras, meditaci\u00f3n o actividades para \u00absincronizar\u00bb a los dos hemisferios. La parte positiva de todo esto es que hizo avanzar a la educaci\u00f3n al diversificar sus m\u00e9todos; lo cuestionable es que se fundamentaron en teor\u00edas cient\u00edficas del cerebro mal interpretadas.<br>\n\u00a0<br>\n<strong><a href=\"https:\/\/i0.wp.com\/istmo.mx\/wp-content\/uploads\/2012\/09\/miscelanea_01_imagen_03.jpg?ssl=1\"><img data-recalc-dims=\"1\" loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft size-medium wp-image-63025\" style=\"margin: 5px;\" title=\"miscelanea_01_imagen_03\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/istmo.mx\/wp-content\/uploads\/2012\/09\/miscelanea_01_imagen_03-285x300.jpg?resize=285%2C300&#038;ssl=1\" alt=\"\" width=\"285\" height=\"300\" loading=\"lazy\"><\/a>NO TRABAJAN DE FORMA SEPARADA<\/strong><br>\nNo existe evidencia que indique alguna correlaci\u00f3n entre el grado de creatividad y la actividad del hemisferio derecho. Un an\u00e1lisis reciente de 65 estudios sobre imagenolog\u00eda cerebral y procesamiento de emociones concluye que no puede atribuirse exclusivamente al hemisferio derecho. De igual modo, no hay evidencia cient\u00edfica de que el an\u00e1lisis y la l\u00f3gica dependan del hemisferio izquierdo, o de que este hemisferio sea el asiento de la aritm\u00e9tica o la lectura.<br>\nDehaene encontr\u00f3 que los dos hemisferios se activan para identificar n\u00fameros ar\u00e1bigos, y otros estudios muestran que cuando se analizan los componentes de los procesos de lectura (por ejemplo, decodificar palabras escritas), se activan simult\u00e1neamente, subsistemas de ambos hemisferios.<br>\nSe ha encontrado que a\u00fan una capacidad asociada con el hemisferio derecho \u2013codificar relaciones espaciales\u2013 se ejecuta por los dos hemisferios, pero interviene de diferente manera para cada uno. El hemisferio izquierdo es m\u00e1s \u00abh\u00e1bil\u00bb para codificar relaciones espaciales \u00abcateg\u00f3ricas\u00bb, como alto\/bajo o izquierda\/derecha, mientras que el derecho los es para codificar relaciones espaciales m\u00e9tricas, como distancias. Los estudios imagenol\u00f3gicos del cerebro han revelado que a\u00fan en estos casos espec\u00edficos se activan \u00e1reas de ambos hemisferios para trabajar juntas.<br>\nUn hallazgo sorprendente es que el hemisferio dominante para el lenguaje no est\u00e1 conectado necesariamente si la persona es diestra o zurda, como se pensaba. Es una idea muy extendida que la gente diestra tiene su lenguaje a la izquierda y viceversa, pero 5% de diestros tienen sus principales \u00e1reas relacionadas con el lenguaje en el hemisferio derecho, y cerca de un tercio de zurdos tienen principales \u00e1reas de lenguaje en el hemisferio izquierdo.<br>\nEn conclusi\u00f3n, basados en los \u00faltimos estudios, los cient\u00edficos piensan que los hemisferios del cerebro no trabajan de manera separada en tareas cognoscitivas sino juntos, a pesar de existir asimetr\u00edas funcionales. El cerebro es un sistema altamente integrado de manera que no se encuentran partes trabajando de manera individual.<br>\nAlgunas tareas como el lenguaje y el reconocimiento facial se realizan de modo predominante en un hemisferio, pero siempre se requiere que ambos hemisferios trabajen simult\u00e1neamente, lo cual invalida los conceptos de \u00abcerebro izquierdo\u00bb y \u00abcerebro derecho\u00bb.<br>\nAun cuando el concepto haya tra\u00eddo beneficios a la educaci\u00f3n por medio de la diversificaci\u00f3n de m\u00e9todos, clasificar estudiantes o culturas de acuerdo con un hemisferio cerebral dominante es cient\u00edficamente incierto, potencialmente peligroso, y \u00e9ticamente cuestionable. Es por tanto, un mito que es importante desechar.<br>\n\u00a0<br>\nReferencias<br>\nDehaene, S. (1997), The Number Sense: How the Mind Creates Mathematics, The Penguin Press, London.<br>\nOrnstein, R. (1972), The Psychology of Consciousness, Viking, New York<br>\nSperry, R.W., M.S. Gazzaniga and J.E. Bogen (1969), \u00abInterhemispheric Relationships: The Neocortical Commissures; Syndromes of Hemisphere Disconnection\u00bb, in P. J. Vincken and G.W. Bruyn (eds.), Handbook of Clinical Neurology, North-Holland Publishing Company, Amsterdam.<br>\n\u00a0<br>\n\u00a0<br>\n\u00a0\n<\/body><button class=\"simplefavorite-button has-count\" data-postid=\"62956\" data-siteid=\"1\" data-groupid=\"1\" data-favoritecount=\"0\" style=\"\">Leer despu\u00e9s <i class=\"sf-icon-star-empty\"><\/i><span class=\"simplefavorite-button-count\" style=\"\">0<\/span><\/button>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Leer despu\u00e9s 0Al localizar el habla en la regi\u00f3n izquierda del cerebro, se pens\u00f3 que este hemisferio era el verbal y, por tanto, el dominante. Este neuromito tan popular, basado en investigaciones pseudocient\u00edficas, ha influido notablemente en la educaci\u00f3n y en muchas otras \u00e1reas. \u00a0 Es realmente un mito la teor\u00eda del cerebro izquierdo y el derecho? \u00bfPor qu\u00e9? Para aclararlo comenzaremos por dar algunos pormenores sobre la neurociencia, y sobre c\u00f3mo se gestan los mitos alrededor de las teor\u00edas cient\u00edficas. La d\u00e9cada de 1990 fue declarada \u00abD\u00e9cada del cerebro\u00bb por el entonces presidente Bush. Millones de d\u00f3lares se invirtieron \u2013y se siguen invirtiendo\u2013 en la investigaci\u00f3n cient\u00edfica sobre el funcionamiento del cerebro. Se han desarrollado nuevas t\u00e9cnicas no invasivas que permiten observarlo mientras realiza sus funciones y nuevos descubrimientos que propiciaron avances notables en medicina. En particular, la Organizaci\u00f3n para la Cooperaci\u00f3n y el Desarrollo Econ\u00f3mico, OCDE, a trav\u00e9s del Centro para la Innovaci\u00f3n e Investigaci\u00f3n Educativa (CERI, por sus siglas en ingl\u00e9s), responsable del proyecto PISA entre muchos otros, ha proporcionado resultados extraordinarios que se resumen en dos obras monumentales Understanding the Brain: The Birth of a Learning Science de 2007 y Understanding the Brain: Towards a New Learning Science de 2002. Sendos cap\u00edtulos de estos estudios explican los llamados \u00abneuromitos\u00bb y sus consecuencias con el fin de generar conciencia y un proceder informado para mejorar la educaci\u00f3n de las personas en el mundo. \u00a0 \u00bfC\u00d3MO Y POR QU\u00c9 REACCIONAMOS AS\u00cd? La neurociencia estudia el sistema nervioso, que incluye el cerebro, la m\u00e9dula espinal, y las redes de c\u00e9lulas nerviosas o neuronas a trav\u00e9s de todo el cuerpo, organizadas en redes neuronales y sistemas que controlan funciones como la visi\u00f3n, el o\u00eddo, el aprendizaje, la respiraci\u00f3n y, en \u00faltima instancia, todo el comportamiento humano. Mucho de lo que ahora sabemos fue descubierto en estudios con animales y, posteriormente, confirmado en humanos. La neurociencia se divide en varias ramas especializadas como la neuroanatom\u00eda, que estudia la estructura y organizaci\u00f3n del sistema nervioso, la neurociencia cognitiva, que estudia funciones como la percepci\u00f3n y la memoria y la neurociencia comportamental, que analiza los procesos que subyacen en el comportamiento humano. Otras ramas incluyen la neurociencia cl\u00ednica, en la que psiquiatras, neur\u00f3logos y otros especialistas utilizan los hallazgos de la investigaci\u00f3n b\u00e1sica para desarrollar m\u00e9todos de diagn\u00f3stico y formas de prevenir y tratar des\u00f3rdenes neurol\u00f3gicos que afectan a millones de personas. En la actualidad, la neurociencia comienza a proporcionar informaci\u00f3n detallada sobre c\u00f3mo responden los seres humanos a diferentes experiencias de aprendizaje y a diferentes ambientes en el aula, y por qu\u00e9 reaccionan de la manera en que lo hacen. Comprender esto es importante para la educaci\u00f3n porque gran parte de las pol\u00edticas y pr\u00e1cticas educativas aplicadas hasta hace pocos a\u00f1os se basaban en conocimientos limitados. El problema es que aunque hay informaci\u00f3n reconocida sobre los modos de aprendizaje asociados con \u00e9xito o fracaso, no existen explicaciones sobre tales resultados y gran parte de los procesos relacionados con el aprendizaje permanecen como cajas negras. \u00a0 EL CEREBRO CAMBIA CONSTANTEMENTE En referencia a la relaci\u00f3n entre neurociencia y educaci\u00f3n el primer concepto es que, en esencia, el cerebro es el \u00f3rgano del aprendizaje y, aunque juega un papel preponderante en tal proceso, es necesario reconocer que es s\u00f3lo parte del organismo como un todo; esto es, ninguna persona puede ser reducida solamente a este \u00f3rgano, puesto que est\u00e1 en constante interacci\u00f3n con las diferentes partes del cuerpo humano. Una de las propiedades m\u00e1s sorprendentes del cerebro se conoce como plasticidad. No es un \u00f3rgano est\u00e1tico y acabado, sino que cambia su estructura anat\u00f3mica y fisiol\u00f3gica constantemente a lo largo de la vida de la persona como respuesta a toda clase de est\u00edmulos. Este prodigioso hecho ha anulado aquella idea at\u00e1vica y ahora obsoleta, de que las personas mayores de 40 a\u00f1os ya no pueden aprender o, al menos, les cuesta mucho trabajo. Es un hecho que el aprendizaje puede adquirirse a cualquier edad y en casi cualquier circunstancia. Desde la \u00f3ptica neurocient\u00edfica, el aprendizaje es el resultado de integrar toda la informaci\u00f3n recibida y procesada. Tal integraci\u00f3n toma la forma de modificaciones estructurales en las c\u00e9lulas nerviosas del cerebro y es lo que produce los cambios anat\u00f3micos y fisiol\u00f3gicos. Generalmente, esos cambios traen como consecuencia, cambios\u00a0 en la conducta del individuo. Aunado a lo anterior, se ha comprobado que el cerebro funciona mejor con un estilo de vida sana. Estudios recientes demuestran que una dieta balanceada contribuye al desarrollo y buen funcionamiento del cerebro, adem\u00e1s de prevenir algunos problemas de comportamiento y de aprendizaje. Sin embargo, lo que a veces se entiende por dieta sana y balanceada no corresponde a la realidad del concepto; por ejemplo, el vegetarianismo no proporciona una dieta balanceada ni puede considerarse realmente sano. Por otra parte, el ejercicio f\u00edsico tiene efectos ben\u00e9ficos sobre las funciones cerebrales y modifica algunas regiones del cerebro necesarias para el aprendizaje. No se trata de convertirse en atletas de alto rendimiento, sino simplemente de no llevar una vida sedentaria; basta, por ejemplo caminar \u2013a buen paso, por supuesto\u2013 de 15 a 20 minutos cuatro veces por semana. Otro hecho comprobado es que el sue\u00f1o es necesario para consolidar el aprendizaje. Cualquier persona que se ha desvelado tiene la experiencia de que las primeras en sufrir son\u00a0 sus funciones cognoscitivas. Se sabe que durante el sue\u00f1o se llevan a cabo los procesos involucrados con la plasticidad y la integraci\u00f3n del conocimiento, andamiaje sobre el que se construye la memoria y el aprendizaje. \u00c9sta es una de las razones por las que el vicio recurrente en muchos j\u00f3venes de estudiar la noche anterior al examen, s\u00f3lo conduce al fracaso y al olvido de lo \u00abestudiado\u00bb pocas horas despu\u00e9s. \u00a0 C\u00d3MO SE GENERAN LOS NEUROMITOS Tras d\u00e9cadas de visualizar y practicar la educaci\u00f3n con base en intuiciones y soluciones simples e inmediatas, se han creado \u00abpuentes\u00bb entre conceptos pseudoneurocient\u00edficos y educaci\u00f3n que, como se sabe ahora, representan peligros y trampas latentes. 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Otras ramas incluyen la neurociencia cl\u00ednica, en la que psiquiatras, neur\u00f3logos y otros especialistas utilizan los hallazgos de la investigaci\u00f3n b\u00e1sica para desarrollar m\u00e9todos de diagn\u00f3stico y formas de prevenir y tratar des\u00f3rdenes neurol\u00f3gicos que afectan a millones de personas. En la actualidad, la neurociencia comienza a proporcionar informaci\u00f3n detallada sobre c\u00f3mo responden los seres humanos a diferentes experiencias de aprendizaje y a diferentes ambientes en el aula, y por qu\u00e9 reaccionan de la manera en que lo hacen. Comprender esto es importante para la educaci\u00f3n porque gran parte de las pol\u00edticas y pr\u00e1cticas educativas aplicadas hasta hace pocos a\u00f1os se basaban en conocimientos limitados. El problema es que aunque hay informaci\u00f3n reconocida sobre los modos de aprendizaje asociados con \u00e9xito o fracaso, no existen explicaciones sobre tales resultados y gran parte de los procesos relacionados con el aprendizaje permanecen como cajas negras. \u00a0 EL CEREBRO CAMBIA CONSTANTEMENTE En referencia a la relaci\u00f3n entre neurociencia y educaci\u00f3n el primer concepto es que, en esencia, el cerebro es el \u00f3rgano del aprendizaje y, aunque juega un papel preponderante en tal proceso, es necesario reconocer que es s\u00f3lo parte del organismo como un todo; esto es, ninguna persona puede ser reducida solamente a este \u00f3rgano, puesto que est\u00e1 en constante interacci\u00f3n con las diferentes partes del cuerpo humano. Una de las propiedades m\u00e1s sorprendentes del cerebro se conoce como plasticidad. No es un \u00f3rgano est\u00e1tico y acabado, sino que cambia su estructura anat\u00f3mica y fisiol\u00f3gica constantemente a lo largo de la vida de la persona como respuesta a toda clase de est\u00edmulos. Este prodigioso hecho ha anulado aquella idea at\u00e1vica y ahora obsoleta, de que las personas mayores de 40 a\u00f1os ya no pueden aprender o, al menos, les cuesta mucho trabajo. Es un hecho que el aprendizaje puede adquirirse a cualquier edad y en casi cualquier circunstancia. Desde la \u00f3ptica neurocient\u00edfica, el aprendizaje es el resultado de integrar toda la informaci\u00f3n recibida y procesada. Tal integraci\u00f3n toma la forma de modificaciones estructurales en las c\u00e9lulas nerviosas del cerebro y es lo que produce los cambios anat\u00f3micos y fisiol\u00f3gicos. Generalmente, esos cambios traen como consecuencia, cambios\u00a0 en la conducta del individuo. Aunado a lo anterior, se ha comprobado que el cerebro funciona mejor con un estilo de vida sana. 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- Revista ISTMO","robots":{"index":"index","follow":"follow","max-snippet":"max-snippet:-1","max-image-preview":"max-image-preview:large","max-video-preview":"max-video-preview:-1"},"canonical":"https:\/\/dim-id.com\/pruebaentradas2023\/2012\/09\/07\/cerebro-derecho-vs-cerebro-izquierdo-mito-o-realidad\/","og_locale":"es_MX","og_type":"article","og_title":"Cerebro derecho vs cerebro izquierdo. \u00bfMito o realidad?","og_description":"Leer despu\u00e9s 0Al localizar el habla en la regi\u00f3n izquierda del cerebro, se pens\u00f3 que este hemisferio era el verbal y, por tanto, el dominante. Este neuromito tan popular, basado en investigaciones pseudocient\u00edficas, ha influido notablemente en la educaci\u00f3n y en muchas otras \u00e1reas. \u00a0 Es realmente un mito la teor\u00eda del cerebro izquierdo y el derecho? \u00bfPor qu\u00e9? Para aclararlo comenzaremos por dar algunos pormenores sobre la neurociencia, y sobre c\u00f3mo se gestan los mitos alrededor de las teor\u00edas cient\u00edficas. La d\u00e9cada de 1990 fue declarada \u00abD\u00e9cada del cerebro\u00bb por el entonces presidente Bush. Millones de d\u00f3lares se invirtieron \u2013y se siguen invirtiendo\u2013 en la investigaci\u00f3n cient\u00edfica sobre el funcionamiento del cerebro. Se han desarrollado nuevas t\u00e9cnicas no invasivas que permiten observarlo mientras realiza sus funciones y nuevos descubrimientos que propiciaron avances notables en medicina. En particular, la Organizaci\u00f3n para la Cooperaci\u00f3n y el Desarrollo Econ\u00f3mico, OCDE, a trav\u00e9s del Centro para la Innovaci\u00f3n e Investigaci\u00f3n Educativa (CERI, por sus siglas en ingl\u00e9s), responsable del proyecto PISA entre muchos otros, ha proporcionado resultados extraordinarios que se resumen en dos obras monumentales Understanding the Brain: The Birth of a Learning Science de 2007 y Understanding the Brain: Towards a New Learning Science de 2002. Sendos cap\u00edtulos de estos estudios explican los llamados \u00abneuromitos\u00bb y sus consecuencias con el fin de generar conciencia y un proceder informado para mejorar la educaci\u00f3n de las personas en el mundo. \u00a0 \u00bfC\u00d3MO Y POR QU\u00c9 REACCIONAMOS AS\u00cd? La neurociencia estudia el sistema nervioso, que incluye el cerebro, la m\u00e9dula espinal, y las redes de c\u00e9lulas nerviosas o neuronas a trav\u00e9s de todo el cuerpo, organizadas en redes neuronales y sistemas que controlan funciones como la visi\u00f3n, el o\u00eddo, el aprendizaje, la respiraci\u00f3n y, en \u00faltima instancia, todo el comportamiento humano. Mucho de lo que ahora sabemos fue descubierto en estudios con animales y, posteriormente, confirmado en humanos. La neurociencia se divide en varias ramas especializadas como la neuroanatom\u00eda, que estudia la estructura y organizaci\u00f3n del sistema nervioso, la neurociencia cognitiva, que estudia funciones como la percepci\u00f3n y la memoria y la neurociencia comportamental, que analiza los procesos que subyacen en el comportamiento humano. Otras ramas incluyen la neurociencia cl\u00ednica, en la que psiquiatras, neur\u00f3logos y otros especialistas utilizan los hallazgos de la investigaci\u00f3n b\u00e1sica para desarrollar m\u00e9todos de diagn\u00f3stico y formas de prevenir y tratar des\u00f3rdenes neurol\u00f3gicos que afectan a millones de personas. En la actualidad, la neurociencia comienza a proporcionar informaci\u00f3n detallada sobre c\u00f3mo responden los seres humanos a diferentes experiencias de aprendizaje y a diferentes ambientes en el aula, y por qu\u00e9 reaccionan de la manera en que lo hacen. Comprender esto es importante para la educaci\u00f3n porque gran parte de las pol\u00edticas y pr\u00e1cticas educativas aplicadas hasta hace pocos a\u00f1os se basaban en conocimientos limitados. El problema es que aunque hay informaci\u00f3n reconocida sobre los modos de aprendizaje asociados con \u00e9xito o fracaso, no existen explicaciones sobre tales resultados y gran parte de los procesos relacionados con el aprendizaje permanecen como cajas negras. \u00a0 EL CEREBRO CAMBIA CONSTANTEMENTE En referencia a la relaci\u00f3n entre neurociencia y educaci\u00f3n el primer concepto es que, en esencia, el cerebro es el \u00f3rgano del aprendizaje y, aunque juega un papel preponderante en tal proceso, es necesario reconocer que es s\u00f3lo parte del organismo como un todo; esto es, ninguna persona puede ser reducida solamente a este \u00f3rgano, puesto que est\u00e1 en constante interacci\u00f3n con las diferentes partes del cuerpo humano. Una de las propiedades m\u00e1s sorprendentes del cerebro se conoce como plasticidad. No es un \u00f3rgano est\u00e1tico y acabado, sino que cambia su estructura anat\u00f3mica y fisiol\u00f3gica constantemente a lo largo de la vida de la persona como respuesta a toda clase de est\u00edmulos. Este prodigioso hecho ha anulado aquella idea at\u00e1vica y ahora obsoleta, de que las personas mayores de 40 a\u00f1os ya no pueden aprender o, al menos, les cuesta mucho trabajo. Es un hecho que el aprendizaje puede adquirirse a cualquier edad y en casi cualquier circunstancia. Desde la \u00f3ptica neurocient\u00edfica, el aprendizaje es el resultado de integrar toda la informaci\u00f3n recibida y procesada. Tal integraci\u00f3n toma la forma de modificaciones estructurales en las c\u00e9lulas nerviosas del cerebro y es lo que produce los cambios anat\u00f3micos y fisiol\u00f3gicos. Generalmente, esos cambios traen como consecuencia, cambios\u00a0 en la conducta del individuo. Aunado a lo anterior, se ha comprobado que el cerebro funciona mejor con un estilo de vida sana. Estudios recientes demuestran que una dieta balanceada contribuye al desarrollo y buen funcionamiento del cerebro, adem\u00e1s de prevenir algunos problemas de comportamiento y de aprendizaje. Sin embargo, lo que a veces se entiende por dieta sana y balanceada no corresponde a la realidad del concepto; por ejemplo, el vegetarianismo no proporciona una dieta balanceada ni puede considerarse realmente sano. Por otra parte, el ejercicio f\u00edsico tiene efectos ben\u00e9ficos sobre las funciones cerebrales y modifica algunas regiones del cerebro necesarias para el aprendizaje. No se trata de convertirse en atletas de alto rendimiento, sino simplemente de no llevar una vida sedentaria; basta, por ejemplo caminar \u2013a buen paso, por supuesto\u2013 de 15 a 20 minutos cuatro veces por semana. Otro hecho comprobado es que el sue\u00f1o es necesario para consolidar el aprendizaje. Cualquier persona que se ha desvelado tiene la experiencia de que las primeras en sufrir son\u00a0 sus funciones cognoscitivas. Se sabe que durante el sue\u00f1o se llevan a cabo los procesos involucrados con la plasticidad y la integraci\u00f3n del conocimiento, andamiaje sobre el que se construye la memoria y el aprendizaje. \u00c9sta es una de las razones por las que el vicio recurrente en muchos j\u00f3venes de estudiar la noche anterior al examen, s\u00f3lo conduce al fracaso y al olvido de lo \u00abestudiado\u00bb pocas horas despu\u00e9s. \u00a0 C\u00d3MO SE GENERAN LOS NEUROMITOS Tras d\u00e9cadas de visualizar y practicar la educaci\u00f3n con base en intuiciones y soluciones simples e inmediatas, se han creado \u00abpuentes\u00bb entre conceptos pseudoneurocient\u00edficos y educaci\u00f3n que, como se sabe ahora, representan peligros y trampas latentes. Nos ocupa ahora el","og_url":"https:\/\/dim-id.com\/pruebaentradas2023\/2012\/09\/07\/cerebro-derecho-vs-cerebro-izquierdo-mito-o-realidad\/","og_site_name":"Revista ISTMO","article_published_time":"2012-09-07T17:23:44+00:00","og_image":[{"url":"https:\/\/istmo.mx\/wp-content\/uploads\/2012\/09\/miscelanea_01_original-300x162.jpg","type":"","width":"","height":""}],"author":"Revista ISTMO","twitter_card":"summary_large_image","twitter_misc":{"Escrito por":"Revista ISTMO","Tiempo de lectura":"17 minutos"},"schema":{"@context":"https:\/\/schema.org","@graph":[{"@type":"Article","@id":"https:\/\/dim-id.com\/pruebaentradas2023\/2012\/09\/07\/cerebro-derecho-vs-cerebro-izquierdo-mito-o-realidad\/#article","isPartOf":{"@id":"https:\/\/dim-id.com\/pruebaentradas2023\/2012\/09\/07\/cerebro-derecho-vs-cerebro-izquierdo-mito-o-realidad\/"},"author":{"name":"Revista ISTMO","@id":"https:\/\/dim-id.com\/pruebaentradas2023\/#\/schema\/person\/4e32b4f542913811211d27f750b1d747"},"headline":"Cerebro derecho vs cerebro izquierdo. \u00bfMito o realidad?","datePublished":"2012-09-07T17:23:44+00:00","mainEntityOfPage":{"@id":"https:\/\/dim-id.com\/pruebaentradas2023\/2012\/09\/07\/cerebro-derecho-vs-cerebro-izquierdo-mito-o-realidad\/"},"wordCount":3344,"commentCount":0,"image":{"@id":"https:\/\/dim-id.com\/pruebaentradas2023\/2012\/09\/07\/cerebro-derecho-vs-cerebro-izquierdo-mito-o-realidad\/#primaryimage"},"thumbnailUrl":"https:\/\/istmo.mx\/wp-content\/uploads\/2012\/09\/miscelanea_01_original-300x162.jpg","keywords":["arte","conocimiento","crebro","empresa","istmo","matem\u00e1ticas","valores"],"articleSection":["Miscel\u00e1nea"],"inLanguage":"es","potentialAction":[{"@type":"CommentAction","name":"Comment","target":["https:\/\/dim-id.com\/pruebaentradas2023\/2012\/09\/07\/cerebro-derecho-vs-cerebro-izquierdo-mito-o-realidad\/#respond"]}]},{"@type":"WebPage","@id":"https:\/\/dim-id.com\/pruebaentradas2023\/2012\/09\/07\/cerebro-derecho-vs-cerebro-izquierdo-mito-o-realidad\/","url":"https:\/\/dim-id.com\/pruebaentradas2023\/2012\/09\/07\/cerebro-derecho-vs-cerebro-izquierdo-mito-o-realidad\/","name":"Cerebro derecho vs cerebro izquierdo. \u00bfMito o realidad? 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