{"id":60576,"date":"2011-12-05T16:59:22","date_gmt":"2011-12-05T22:59:22","guid":{"rendered":"http:\/\/istmo.mx\/?p=60576"},"modified":"2011-12-05T16:59:22","modified_gmt":"2011-12-05T22:59:22","slug":"usted-no-conoce-a-ratzinger","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dim-id.com\/pruebaentradas2023\/2011\/12\/05\/usted-no-conoce-a-ratzinger\/","title":{"rendered":"Usted no conoce a Ratzinger"},"content":{"rendered":"<button class=\"simplefavorite-button has-count\" data-postid=\"60576\" data-siteid=\"1\" data-groupid=\"1\" data-favoritecount=\"0\" style=\"\">Leer despu\u00e9s <i class=\"sf-icon-star-empty\"><\/i><span class=\"simplefavorite-button-count\" style=\"\">0<\/span><\/button><body><p><\/p><a href=\"https:\/\/i0.wp.com\/istmo.mx\/wp-content\/uploads\/2011\/12\/inquietudes-originalbaja1.jpg?ssl=1\"><img data-recalc-dims=\"1\" loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft size-medium wp-image-60723\" style=\"margin: 5px;\" title=\"inquietudes-originalbaja\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/istmo.mx\/wp-content\/uploads\/2011\/12\/inquietudes-originalbaja1-300x102.jpg?resize=300%2C102&#038;ssl=1\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"102\" loading=\"lazy\"><\/a>Benedicto XVI es la ant\u00edtesis de un papa simplemente encantador que enamor\u00f3 a la muchedumbre con su espontaneidad y sentido del humor, cualidades inexistentes en un hombre como \u00e9l, m\u00e1s bien fr\u00e1gil y discreto. Esa fragilidad, como ha reconocido Mario Vargas Llosa, \u00abes enga\u00f1osa, pues se trata probablemente del Papa m\u00e1s culto e inteligente que haya tenido la Iglesia en mucho tiempo, uno de los raros pont\u00edfices cuyas enc\u00edclicas<br>\no libros un agn\u00f3stico como yo puede leer sin bostezar\u00bb. Y desde esta condici\u00f3n de hombre de ideas, Ratzinger vence la timidez; y la fragilidad, entonces, se torna fuerza.<br>\nCriado en el campo, forjado en la llama de la guerra y formado en la m\u00e1s alta reflexi\u00f3n, Ratzinger no concibe la fe lejos de la inteligencia, ni el amor, al margen de la raz\u00f3n. Esa coherencia le ha permitido conquistar, a pesar de su talante estrictamente teol\u00f3gico, a millones de personas por todo el mundo y encabezar la ruta del catolicismo hacia el siglo XXI (no hay adjetivos que describan acabadamente la escena de Cuatro vientos, por ejemplo).<br>\nQuienes opinan que Benedicto XVI es el <em>panzer kardinal<\/em> radical y obtuso y bajo ese prejuicio se han formado una imagen suya, deber\u00edan de leer, al menos, <em>Mi vida, <\/em>la peque\u00f1a autobiograf\u00eda publicada en 1977. El entonces cardenal Ratzinger salpica de an\u00e9cdotas una obra hechicera, entre otras, cuando en el seminario de Frisinga se dio de bruces con un tomismo r\u00edgido en las clases de Filosof\u00eda. Marcado su itinerario espiritual por san Agust\u00edn, el joven Joseph conceb\u00eda la teolog\u00eda dentro de los registros de la apertura y la discusi\u00f3n y no encorsetada en el discurso de un profesor del que le impresionaba su entusiasmo, pero en el que se dejaba ver alguien incapaz de plantear preguntas, \u00abalguien que defend\u00eda con pasi\u00f3n, frente a cualquier interrogante, lo que hab\u00eda encontrado. Como j\u00f3venes, nosotros \u00e9ramos precisamente personas que plante\u00e1bamos preguntas\u00bb.<br>\nEn Ratzinger se combinan la pasi\u00f3n por la tradici\u00f3n, un aventajado dominio de la m\u00fasica y la convicci\u00f3n de que el di\u00e1logo hunde sus ra\u00edces en la reflexi\u00f3n libre de imposiciones; estas tres cualidades hicieron de \u00e9l un te\u00f3logo peculiar, due\u00f1o de un pensamiento abierto, de una alta capacidad creativa y un m\u00e9todo fundado en la conciencia hist\u00f3rica. Al verlo en el Bundestag, por ejemplo, no sorprende su fluidez al hablar del Derecho en un discurso a la vez en\u00e9rgico y c\u00e1lido, argumentado desde la ciencia y la historia, y del que sobresale la ra\u00edz agustiniana del pont\u00edfice. Al referirse a la supremac\u00eda de la justicia por encima de cualquier \u00e9xito pol\u00edtico, el Papa advirti\u00f3 a los diputados alemanes que ese \u00e9xito \u00abpuede ser tambi\u00e9n una seducci\u00f3n y, de esa forma, abre la puerta a la desvirtuaci\u00f3n del Derecho, a la destrucci\u00f3n de la justicia. \u2018Quita el Derecho y, entonces, \u00bfqu\u00e9 distingue al Estado de una gran banda de ladrones?\u2019, dijo en cierta ocasi\u00f3n san Agust\u00edn\u00bb.<br>\nPor eso no hemos visto el turbio escenario lleno de oscuras arbitrariedades que anticiparon los fervorosos esnobistas cuando el c\u00f3nclave de 2005 le confi\u00f3 la sede vacante al entonces prefecto de la sagrada congregaci\u00f3n para la doctrina de la fe. Y no lo veremos. En el referido discurso en el parlamento alem\u00e1n, Benedicto XVI mostr\u00f3 una vez m\u00e1s las reglas que norman su cabeza. \u00abEs necesario volver a abrir las ventanas, hemos de ver nuevamente la inmensidad del mundo, el cielo y la tierra, y aprender\u00bb.<br>\nAl leer la obra de Joseph Ratzinger uno constata su reconocimiento a la primac\u00eda del amor y de la raz\u00f3n en la vida humana; sus libros son un homenaje al mensaje cristiano del amor. No por nada fue cautivado por san Agust\u00edn \u2013\u00abama y haz lo que quieras\u00bb\u2013 en sus a\u00f1os de seminarista y, m\u00e1s de medio siglo despu\u00e9s, puede leerse en <em>Caritas in veritate<\/em>, \u00abno podemos avanzar en el conocimiento de algo si no nos mueve el amor; ni tampoco amar algo en lo que no vemos racionalidad\u00bb.<br>\nDicen que la Providencia dispuso que Juan Pablo II ganase el coraz\u00f3n de millones de personas para que Benedicto XVI llenase sus cabezas. Y dicen bien.<br>\n\u00a0\n<\/body><button class=\"simplefavorite-button has-count\" data-postid=\"60576\" data-siteid=\"1\" data-groupid=\"1\" data-favoritecount=\"0\" style=\"\">Leer despu\u00e9s <i class=\"sf-icon-star-empty\"><\/i><span class=\"simplefavorite-button-count\" style=\"\">0<\/span><\/button>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Leer despu\u00e9s 0Benedicto XVI es la ant\u00edtesis de un papa simplemente encantador que enamor\u00f3 a la muchedumbre con su espontaneidad y sentido del humor, cualidades inexistentes en un hombre como \u00e9l, m\u00e1s bien fr\u00e1gil y discreto. Esa fragilidad, como ha reconocido Mario Vargas Llosa, \u00abes enga\u00f1osa, pues se trata probablemente del Papa m\u00e1s culto e inteligente que haya tenido la Iglesia en mucho tiempo, uno de los raros pont\u00edfices cuyas enc\u00edclicas o libros un agn\u00f3stico como yo puede leer sin bostezar\u00bb. 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El entonces cardenal Ratzinger salpica de an\u00e9cdotas una obra hechicera, entre otras, cuando en el seminario de Frisinga se dio de bruces con un tomismo r\u00edgido en las clases de Filosof\u00eda. Marcado su itinerario espiritual por san Agust\u00edn, el joven Joseph conceb\u00eda la teolog\u00eda dentro de los registros de la apertura y la discusi\u00f3n y no encorsetada en el discurso de un profesor del que le impresionaba su entusiasmo, pero en el que se dejaba ver alguien incapaz de plantear preguntas, \u00abalguien que defend\u00eda con pasi\u00f3n, frente a cualquier interrogante, lo que hab\u00eda encontrado. Como j\u00f3venes, nosotros \u00e9ramos precisamente personas que plante\u00e1bamos preguntas\u00bb. 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Esa fragilidad, como ha reconocido Mario Vargas Llosa, \u00abes enga\u00f1osa, pues se trata probablemente del Papa m\u00e1s culto e inteligente que haya tenido la Iglesia en mucho tiempo, uno de los raros pont\u00edfices cuyas enc\u00edclicas o libros un agn\u00f3stico como yo puede leer sin bostezar\u00bb. Y desde esta condici\u00f3n de hombre de ideas, Ratzinger vence la timidez; y la fragilidad, entonces, se torna fuerza. Criado en el campo, forjado en la llama de la guerra y formado en la m\u00e1s alta reflexi\u00f3n, Ratzinger no concibe la fe lejos de la inteligencia, ni el amor, al margen de la raz\u00f3n. Esa coherencia le ha permitido conquistar, a pesar de su talante estrictamente teol\u00f3gico, a millones de personas por todo el mundo y encabezar la ruta del catolicismo hacia el siglo XXI (no hay adjetivos que describan acabadamente la escena de Cuatro vientos, por ejemplo). Quienes opinan que Benedicto XVI es el panzer kardinal radical y obtuso y bajo ese prejuicio se han formado una imagen suya, deber\u00edan de leer, al menos, Mi vida, la peque\u00f1a autobiograf\u00eda publicada en 1977. El entonces cardenal Ratzinger salpica de an\u00e9cdotas una obra hechicera, entre otras, cuando en el seminario de Frisinga se dio de bruces con un tomismo r\u00edgido en las clases de Filosof\u00eda. Marcado su itinerario espiritual por san Agust\u00edn, el joven Joseph conceb\u00eda la teolog\u00eda dentro de los registros de la apertura y la discusi\u00f3n y no encorsetada en el discurso de un profesor del que le impresionaba su entusiasmo, pero en el que se dejaba ver alguien incapaz de plantear preguntas, \u00abalguien que defend\u00eda con pasi\u00f3n, frente a cualquier interrogante, lo que hab\u00eda encontrado. Como j\u00f3venes, nosotros \u00e9ramos precisamente personas que plante\u00e1bamos preguntas\u00bb. En Ratzinger se combinan la pasi\u00f3n por la tradici\u00f3n, un aventajado dominio de la m\u00fasica y la convicci\u00f3n de que el di\u00e1logo hunde sus ra\u00edces en la reflexi\u00f3n libre de imposiciones; estas tres cualidades hicieron de \u00e9l un te\u00f3logo peculiar, due\u00f1o de un pensamiento abierto, de una alta capacidad creativa y un m\u00e9todo fundado en la conciencia hist\u00f3rica. Al verlo en el Bundestag, por ejemplo, no sorprende su fluidez al hablar del Derecho en un discurso a la vez en\u00e9rgico y c\u00e1lido, argumentado desde la ciencia y la historia, y del que sobresale la ra\u00edz agustiniana del pont\u00edfice. Al referirse a la supremac\u00eda de la justicia por encima de cualquier \u00e9xito pol\u00edtico, el Papa advirti\u00f3 a los diputados alemanes que ese \u00e9xito \u00abpuede ser tambi\u00e9n una seducci\u00f3n y, de esa forma, abre la puerta a la desvirtuaci\u00f3n del Derecho, a la destrucci\u00f3n de la justicia. \u2018Quita el Derecho y, entonces, \u00bfqu\u00e9 distingue al Estado de una gran banda de ladrones?\u2019, dijo en cierta ocasi\u00f3n san Agust\u00edn\u00bb. Por eso no hemos visto el turbio escenario lleno de oscuras arbitrariedades que anticiparon los fervorosos esnobistas cuando el c\u00f3nclave de 2005 le confi\u00f3 la sede vacante al entonces prefecto de la sagrada congregaci\u00f3n para la doctrina de la fe. Y no lo veremos. 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Esa fragilidad, como ha reconocido Mario Vargas Llosa, \u00abes enga\u00f1osa, pues se trata probablemente del Papa m\u00e1s culto e inteligente que haya tenido la Iglesia en mucho tiempo, uno de los raros pont\u00edfices cuyas enc\u00edclicas o libros un agn\u00f3stico como yo puede leer sin bostezar\u00bb. Y desde esta condici\u00f3n de hombre de ideas, Ratzinger vence la timidez; y la fragilidad, entonces, se torna fuerza. Criado en el campo, forjado en la llama de la guerra y formado en la m\u00e1s alta reflexi\u00f3n, Ratzinger no concibe la fe lejos de la inteligencia, ni el amor, al margen de la raz\u00f3n. Esa coherencia le ha permitido conquistar, a pesar de su talante estrictamente teol\u00f3gico, a millones de personas por todo el mundo y encabezar la ruta del catolicismo hacia el siglo XXI (no hay adjetivos que describan acabadamente la escena de Cuatro vientos, por ejemplo). Quienes opinan que Benedicto XVI es el panzer kardinal radical y obtuso y bajo ese prejuicio se han formado una imagen suya, deber\u00edan de leer, al menos, Mi vida, la peque\u00f1a autobiograf\u00eda publicada en 1977. El entonces cardenal Ratzinger salpica de an\u00e9cdotas una obra hechicera, entre otras, cuando en el seminario de Frisinga se dio de bruces con un tomismo r\u00edgido en las clases de Filosof\u00eda. Marcado su itinerario espiritual por san Agust\u00edn, el joven Joseph conceb\u00eda la teolog\u00eda dentro de los registros de la apertura y la discusi\u00f3n y no encorsetada en el discurso de un profesor del que le impresionaba su entusiasmo, pero en el que se dejaba ver alguien incapaz de plantear preguntas, \u00abalguien que defend\u00eda con pasi\u00f3n, frente a cualquier interrogante, lo que hab\u00eda encontrado. Como j\u00f3venes, nosotros \u00e9ramos precisamente personas que plante\u00e1bamos preguntas\u00bb. En Ratzinger se combinan la pasi\u00f3n por la tradici\u00f3n, un aventajado dominio de la m\u00fasica y la convicci\u00f3n de que el di\u00e1logo hunde sus ra\u00edces en la reflexi\u00f3n libre de imposiciones; estas tres cualidades hicieron de \u00e9l un te\u00f3logo peculiar, due\u00f1o de un pensamiento abierto, de una alta capacidad creativa y un m\u00e9todo fundado en la conciencia hist\u00f3rica. Al verlo en el Bundestag, por ejemplo, no sorprende su fluidez al hablar del Derecho en un discurso a la vez en\u00e9rgico y c\u00e1lido, argumentado desde la ciencia y la historia, y del que sobresale la ra\u00edz agustiniana del pont\u00edfice. Al referirse a la supremac\u00eda de la justicia por encima de cualquier \u00e9xito pol\u00edtico, el Papa advirti\u00f3 a los diputados alemanes que ese \u00e9xito \u00abpuede ser tambi\u00e9n una seducci\u00f3n y, de esa forma, abre la puerta a la desvirtuaci\u00f3n del Derecho, a la destrucci\u00f3n de la justicia. \u2018Quita el Derecho y, entonces, \u00bfqu\u00e9 distingue al Estado de una gran banda de ladrones?\u2019, dijo en cierta ocasi\u00f3n san Agust\u00edn\u00bb. Por eso no hemos visto el turbio escenario lleno de oscuras arbitrariedades que anticiparon los fervorosos esnobistas cuando el c\u00f3nclave de 2005 le confi\u00f3 la sede vacante al entonces prefecto de la sagrada congregaci\u00f3n para la doctrina de la fe. Y no lo veremos. En el referido discurso en el parlamento alem\u00e1n, Benedicto XVI mostr\u00f3 una vez m\u00e1s las reglas que norman su cabeza. \u00abEs necesario volver a abrir las ventanas, hemos de ver nuevamente la inmensidad del mundo, el cielo y la tierra, y aprender\u00bb. Al leer la obra de Joseph Ratzinger uno constata su reconocimiento a la primac\u00eda del amor y de la raz\u00f3n en la vida humana; sus libros son un homenaje al mensaje cristiano del amor. No por nada fue cautivado por san Agust\u00edn \u2013\u00abama y haz lo que quieras\u00bb\u2013 en sus a\u00f1os de seminarista y, m\u00e1s de medio siglo despu\u00e9s, puede leerse en Caritas in veritate, \u00abno podemos avanzar en el conocimiento de algo si no nos mueve el amor; ni tampoco amar algo en lo que no vemos racionalidad\u00bb. Dicen que la Providencia dispuso que Juan Pablo II ganase el coraz\u00f3n de millones de personas para que Benedicto XVI llenase sus cabezas. Y dicen bien. \u00a0 Leer despu\u00e9s 0","og_url":"https:\/\/dim-id.com\/pruebaentradas2023\/2011\/12\/05\/usted-no-conoce-a-ratzinger\/","og_site_name":"Revista ISTMO","article_published_time":"2011-12-05T22:59:22+00:00","og_image":[{"url":"https:\/\/istmo.mx\/wp-content\/uploads\/2011\/12\/inquietudes-originalbaja1-300x102.jpg","type":"","width":"","height":""}],"author":"Revista ISTMO","twitter_card":"summary_large_image","twitter_misc":{"Escrito por":"Revista ISTMO","Tiempo de lectura":"4 minutos"},"schema":{"@context":"https:\/\/schema.org","@graph":[{"@type":"Article","@id":"https:\/\/dim-id.com\/pruebaentradas2023\/2011\/12\/05\/usted-no-conoce-a-ratzinger\/#article","isPartOf":{"@id":"https:\/\/dim-id.com\/pruebaentradas2023\/2011\/12\/05\/usted-no-conoce-a-ratzinger\/"},"author":{"name":"Revista ISTMO","@id":"https:\/\/dim-id.com\/pruebaentradas2023\/#\/schema\/person\/4bb4e04f79b564f5bc9b544cc9b69c60"},"headline":"Usted no conoce a Ratzinger","datePublished":"2011-12-05T22:59:22+00:00","mainEntityOfPage":{"@id":"https:\/\/dim-id.com\/pruebaentradas2023\/2011\/12\/05\/usted-no-conoce-a-ratzinger\/"},"wordCount":748,"commentCount":0,"image":{"@id":"https:\/\/dim-id.com\/pruebaentradas2023\/2011\/12\/05\/usted-no-conoce-a-ratzinger\/#primaryimage"},"thumbnailUrl":"https:\/\/istmo.mx\/wp-content\/uploads\/2011\/12\/inquietudes-originalbaja1-300x102.jpg","keywords":["empresa","istmo","valores"],"articleSection":["Inquietudes"],"inLanguage":"es","potentialAction":[{"@type":"CommentAction","name":"Comment","target":["https:\/\/dim-id.com\/pruebaentradas2023\/2011\/12\/05\/usted-no-conoce-a-ratzinger\/#respond"]}]},{"@type":"WebPage","@id":"https:\/\/dim-id.com\/pruebaentradas2023\/2011\/12\/05\/usted-no-conoce-a-ratzinger\/","url":"https:\/\/dim-id.com\/pruebaentradas2023\/2011\/12\/05\/usted-no-conoce-a-ratzinger\/","name":"Usted no conoce a Ratzinger - 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