{"id":56908,"date":"1993-01-01T11:58:05","date_gmt":"1993-01-01T16:58:05","guid":{"rendered":"http:\/\/192.100.230.75\/?p=56908"},"modified":"1993-01-01T11:58:05","modified_gmt":"1993-01-01T16:58:05","slug":"estamos-en-guerra-manejo-de-la-opinion-publica-en-mexico-durante-la-segunda-guerra-mundial","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dim-id.com\/pruebaentradas2023\/1993\/01\/01\/estamos-en-guerra-manejo-de-la-opinion-publica-en-mexico-durante-la-segunda-guerra-mundial\/","title":{"rendered":"\u00a1Estamos en Guerra! Manejo de la op\u00edn\u00ed\u00f3n p\u00fablica en M\u00e9x\u00edco durante la Segunda Guerra Mund\u00edal"},"content":{"rendered":"<button class=\"simplefavorite-button has-count\" data-postid=\"56908\" data-siteid=\"1\" data-groupid=\"1\" data-favoritecount=\"0\" style=\"\">Leer despu\u00e9s <i class=\"sf-icon-star-empty\"><\/i><span class=\"simplefavorite-button-count\" style=\"\">0<\/span><\/button><body><p>P ara M\u00e9xico, como para muchos otros pueblos no salpicados por la sangre ni chamuscados or los lanzallamas, las guerras mundiales han sido experiencias vicarias, delegadas en los medios de comunicaci\u00f3n colectiva. De all\u00ed la importancia de su control y el adecuado manejo de la opini\u00f3n p\u00fablica. A cincuenta a\u00f1os de la entrada de M\u00e9xico en la segunda guerra mundial, el per\u00edodo 1942-1945 presenta sorprendentes faceta para los investigadores de las ciencias sociales, y, de manera especial, para los interesados en cuestiones comunicativas.<br>\nNuestro pa\u00eds se convirti\u00f3 en un fascinante laboratorio de propaganda para las potencias extranjeras y, en menor escala, para el gobierno nlexicano.<br>\nLa controvertida ambig\u00fcedad del concepto de propaganda, y su cada vez m\u00e1s notable confusi\u00f3n con el de publicidad, exige partir de una definici\u00f3n, que en mi caso, es &lt;&lt;el intento<br>\nsistem\u00e1tico y deliberado de moldear las percepciones, valoraciones, conocimientos y conductas para lograr respuestas que facilitan los intentos de quienes manejan esa coniunicaci\u00f3n persuasiva\u00bb. Conviene enfatizar un aspecto: la propaganda m\u00e1s eficaz es la que forma actitudes, la creadora de categor\u00edas de interpretaci\u00f3n y\/o valoraci\u00f3n que persistir\u00e1n como conductas durante largos a\u00f1os. En resumen, la que &lt;&lt;educa&gt;&gt; al p\u00fablico. Desde otro \u00e1ngulo, si esa propaganda se inserta en las instituciones culturales de una pa\u00eds, se garantiza una influencia permanente sobre su opini\u00f3n p\u00fablica. De all\u00ed los esfuerzos que en tiempos de guerra han realizado los propagandistas extranjeros por establecer bibliotecas p\u00fablicas, financia empresas de comunicaci\u00f3n, promover giras en el extranjero, etc\u00e9tera. En algunos de estos casos, M\u00e9xico ha servido como ~conejillo de Indias\u00bb.<br>\n<strong>Cap\u00edtulos decisivos <\/strong><br>\nLa planeaci\u00f3n, implemenraci\u00f3n y resultados de las acciones de comunicaci\u00f3n colectiva que, ya desde la primera guerra, realizaron en nuestro pa\u00eds los propagandistas extranjeros,<br>\nconstituyen cap\u00edtulos decisivos para la historia de los medios en M\u00e9xico. Cap\u00edtulos clave para entender situaciones que actualmente vivimos o padecemos. Al tratarse de campa\u00f1as de informaci\u00f3n persuasiva conlplejas y ambiciosas, emprendidas en muy corto plazo, representan, adem\u00e1s, un riqu\u00edsimo fil\u00f3n de ejemplos y conclusiones pr\u00e1cticas sobre las funciones y disfunciones de la ciencia de la coniunicaci\u00f3n aplicada a nuestras singulares caracter\u00edsticas nacionales. Los estudios de propaganda realizados durante la segunda guerra mundial marcan, de hecho, el inicio de la comunicolog\u00eda moderna. Es verdad que entre 1914 y 1918 se dieron ya avances impresionantes, pero estaban a\u00fan poco integrados a las bases psicol\u00f3gicas y sociol\u00f3gicas que surgieron en el per\u00edodo de entreguerras. La vor\u00e1gine del primer conflicto mundial oblig\u00f3 a desarrollar emp\u00edrica, aunque eficazmente, la propaganda. Al t\u00e9rmino de la guerra aparecieron numerosos ensayos y libros que hicieron reflexionar sobre las t\u00e9cnicas y alcances del fen\u00f3meno. En la Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica la propaganda fue integrada al aparato estatal. El fascismo alem\u00e1n la desarroll\u00f3 luego maquiav\u00e9licamente aprovechando la cinematograf\u00eda sonora y la radiodifusi\u00f3n. Desde Berl\u00edn, las radiodifusoras se transformaron en potent\u00edsimos ventiladores ideol\u00f3gicos cuyas r\u00e1fagas llegaban hasta Am\u00e9rica Latina.<br>\nLas guerras -en tanto per\u00edodos de gran aceleraci\u00f3n informativa-, han servido como catalizadoras para el mejoramiento y modernizaci\u00f3n de los sistemas comunicativos. Las ocultas actividades de los propagandistas tambi\u00e9n influyen poderosamente. En M\u00e9xico, a cambio de la adhesi\u00f3n a sus causas, otorgan a los diarios mexicanos, ya desde 1914, muchas facilidades para modernizar sus servicios cablegr\u00e1ficos. Es c\u00e9lebre, por ejemplo, la pugna sostenida entre el diario El Universal, financiado por los norteamericanos, y El Dem\u00f3crata, por los alemanes. Ayudas semejantes se realizar\u00e1n 25 a\u00f1os m\u00e1s tarde en todos los instrumentos de comunicaci\u00f3n colectiva disponibles.<br>\n<strong>Vaivenes de la desconfianza<br>\n<\/strong><br>\nEn ambas guerras mundiales, un aniplio sector de la opini\u00f3n p\u00fablica en M\u00e9xico simpatiz\u00f3 con los germanos, hecho explicable, en parte, por reacci\u00f3n a la invasi\u00f3n norteamericana<br>\nal puerto de Veracruz, la expedici\u00f3n punitiva del general Pershing, y las represalias con motivo de la expropiaci\u00f3n petrolera de 1938. La extendida actitud german\u00f3fila<br>\nen M\u00e9xico al principio de la segunda guerra mundial, constituye, indudablemente, uno de los hechos de opini\u00f3n p\u00fablica m\u00e1s interesantes durante el conflicto. Este fen\u00f3meno, intent\u00f3 ser medido por el gobierno mexicano en 1940, pero, temiendo exacerbar el antiyanquismo, el Presidente C\u00e1rdenas se opuso. Acad\u00e9micamente, tal decisi\u00f3n impidi\u00f3 realizar an\u00e1lisis prospectivos de la evoluci\u00f3n actitudinal hacia los contendientes y el conflicto. Lo importante, sin embargo, es que, en ambas guerras, el principal objetivo de los Estados Unidos respecto a los mexicanos fue intentar invertir esas actitudes. Un cambio de 180 grados sumamente dif\u00edcil especialmente en per\u00edodos breves de tiempo. Si bien existen elementos para considerar el \u00e9xito de estas campa\u00f1as, resulta dif\u00edcil determinar su extensi\u00f3n y profundidad.<br>\nAunque s\u00f3lo por unos instantes, vale la pena se\u00f1alar que en ambas guerras mundiales, pero sobre todo en la segunda, la propaganda norteamericana realiz\u00f3 -a golpe de d\u00f3lares- una campa\u00f1a notablemente m\u00e1s intensa y eficaz que la del gobierno mexicano. Y no s\u00f3lo eso. En diversas ocasiones, materiales que parec\u00edan provenir de las dependencias nacionales, como programas de radio internacionales, estaban realizados y financiados por los vecinos del norte. En cualquier caso, de momento, lo que interesa destacar es que -con la evoluci\u00f3n de la guerra- la propaganda alemana fue eliminada, y prevalecieron en el pa\u00eds dos grandes frentes de conlunicaci\u00f3n: el de los Estados Unidos y el del gobierno mexicano.<br>\nEn relaci\u00f3n con la propaganda nacional, los a\u00f1os de la segunda guerra mundial est\u00e1n n~arcados por objetivos comunicativos no s\u00f3lo muy variados y distintos, sino repentinamente fijados por el incierto desarrollo del conflicto. Si hasta el inicio de las hostilidades, la guerra hab\u00eda sido simplemente una importante informaci\u00f3n internacional, al arrancar 1940 se presenta como una magn\u00edfica oportunidad para el crecinliento econ\u00f3mico del pa\u00eds y, sobre todo, como una gran excusa para recomponer la resquebrajada unidad nacional.<br>\nEn 1941 la propaganda enfatiza que la guerra es una inminente amenaza para el pa\u00eds y justifica, como puede, el establecimiento del Servicio Militar<br>\nNacional y el acercamiento con los Estados Unidos. Con el hundimiento del Potrero del Llano, y la consecuente entrada de M\u00e9xico en el conflicto, la propaganda pretende dos objetivos dif\u00edciles de conciliar: mostrar los peligros reales del compromiso b\u00e9lico y, simult\u00e1neamente, convencer al desconfiado pueblo mexicano de que no sufrir\u00e1 derramamiento sangu\u00edneo. Una vez que se avizora la victoria de las naciones unidas, la tem\u00e1tica cambia nuevamente. M\u00e9xico s\u00ed debe participar en la contienda, pues ser\u00e1 beneficioso en la posguerra, pero lo har\u00e1 s\u00f3lo con un escuadr\u00f3n a\u00e9reo, el 201, formado por 300 valerosos pilotos. En el frente interno, adem\u00e1s, debe continuar otra \u00abguerra\u00bb, contra un enemigo<br>\nm\u00e1s poderoso que las balas: el analfabetismo. Cri-Cri no pod\u00eda resumirlo mejor: \u00abque tengan toditos los ni\u00f1os sus libros abiertos, ha sido la<br>\norden que dio el General*.<br>\nCon bandazos tan bruscos, con per\u00edodos de tiempo tan breves entre los diversos contenidos de una y otra campa\u00f1a, con una estructura comunicativa limitada y, sobre todo, con una enorme poblaci\u00f3n analfabeta, es dif\u00edcil evitar la sospecha de que para las masas, la guerra haya sido un fen\u00f3meno bastante complejo de asimilar.<br>\n<strong> <\/strong><br>\n<strong>La radio internacional: ruido en el aire<\/strong><br>\nDentro de las numerosas peculiaridades comunicativas originadas con la segunda guerra mundial, destaca la intromisi\u00f3n extranjera en la opini\u00f3n p\u00fablica nacional, particularmente a trav\u00e9s de la radio de onda corta, \u00edntimamente\u00a0 ligada a la tarea diplom\u00e1tica. Tradicionalmente -y la tradici\u00f3n databa de vanos siglos la diplomacia se realizaba de acuerdo con ciertas reglas fijas, una era que los gobiernos es tablec\u00edan comunicaci\u00f3n \u00fanicamente entre s\u00ed. Al t\u00e9rmino de la primera guerra mundial, apenas iniciada la d\u00e9cada de los veinte, la radio de onda corta cambi\u00f3 la conducta y la naturaleza misma de las relaciones internacionales. \u00abDesde entonces, -se\u00f1ala Robert W. Akers (\u2018)- los gobiernos comenzaron a dirigirse ellos mismos a las gentes de otros pa\u00edses, en el lenguaje de esos pa\u00edses, y sin consultar a los gobiernos involucrados\u00bb. Era una incursi\u00f3n que, sorteando obst\u00e1culos geogr\u00e1ficos y barreras aduanales penetraba impunemente desafiando a las legislaciones de aquellos pa\u00edses que, como M\u00e9xico, hab\u00edan impuesto severas cortapisas a la influencia extranjera a trav\u00e9s de la radio e, incluso, a las radiodifusoras del pa\u00eds, en un intento por conservar el poder y por impulsar sus valores nacionalistas. Desde que a finales de los a\u00f1os treinta empezaron a avizorarse los primeros nubarrones de guerra, la radio alemana de onda corta se potenci\u00f3 extraordinariamente desde el Ministerio de Propaganda de Jos\u00e9 Goebbels. En M\u00e9xico, sin embargo, su influencia fue muy limitada y, por ello, los propagandistas intentaron colocar ese material directamente en la banda est\u00e1ndar a trav\u00e9s de sus embajadas y legaciones. La incursi\u00f3n se transform\u00f3 durante la segunda guerra mundial en una franca intrusi\u00f3n, con consecuencias que trasminaron a las estructuras de las radiodifusoras afectando sus pol\u00edticas de programaci\u00f3n, sus presupuestos y posturas ideol\u00f3gicas. Resultado de todo ello fue un extraordinario impacto en la<br>\nopini\u00f3n p\u00fablica cuyos sentimientos, actitudes y conductas sufrieron notables alteraciones.<br>\nLos siguientes elementos resumen sucintamente los principales fen\u00f3menos derivados de la incursi\u00f3n e intrusi\u00f3n de los propagandistas extranjeros en la radio mexicana durante<br>\nla segunda guerra. A trav\u00e9s de sus embajadas y legaciones, los gobiernos extranjeros: l) se dirigieron ellos mismos mediante emisiones de onda corta directamente a los mexicanos; 2) lo hicieron en castellano; 3) contrataron tambi\u00e9n a comunicadores nacionales de alta credibilidad para que, actuando como testaferros y a espaldas de la opini\u00f3n p\u00fablica, les sirvieran como portavoces; 4) ajustaron la punter\u00eda de sus mensajes mediante estudios sin precedente en M\u00e9xico de psicolog\u00eda social, de medici\u00f3n de medios comunicativos y audiencias, de impacto de los mensajes tanto en zonas urbanas como rurales, etc\u00e9tera; 5) lo realizaron sin intnferencia por parte del gobierno; 6) obtuvieron el apoyo de empresas y agencias de publicidad trasnacionales que, colaborando con sus gobiernos, a\u00f1adieron a sus fines comerciales los de propaganda; 7 )a ctuaron en conniz~enciac on los empresalios nacionales de la comunicaci\u00f3n algunos de los cuales fueron convencidos mediante amenazas o cohecho; 8) tomaron decisiones que<br>\nafectaron la libre competencia entre los distintos medios; 9) en el caso de los norteamericanos, buscaron, y en algunos casos lo lograron, la asimilaci\u00f3n -de estilos y confenidos- de la radio mexicana a la de su pak; 10) sus fines pol\u00edticos trascendienm la \u00e9poca y circunstancias de la guerra, preparando el terreno para la posguerra.<br>\n<strong>Censura<br>\n<\/strong><br>\nNo es posible hablar de la opini\u00f3n p\u00fablica en un pa\u00eds durante un per\u00edodo de guerra de la misma manera que durante uno de paz. La raz\u00f3n es muy simple: en el pi-iniei-o se<br>\nendurece la censura al grado que se procuran eliminar todas las informaciones del enemigo . Sin acceso libre a la informaci\u00f3n, tenemos que hablar de opiniones impuestas al p\u00fablico, pero no de diversas opiniones del p\u00fablico, dentro de las cuales destaque alguna m\u00e1s general. Pero pecar\u00eda de ingenuo quien esperara que la censura y la desinformaci\u00f3n<br>\nestuvieran ausentes en una situaci\u00f3n como la de la guerra mundial, o la m\u00e1s reciente del Golfo P\u00e9rsico. De \u00e9sta, hoy sabemos que muchas informaciones que posteriormente<br>\nresultaron falsas (como el supuesto desembarco masivo de las tropas multinacionales en las playas de Kuwait) fueron intencionalmente \u00abfiltradas\u00bb para desconcertar a los<br>\niraqu\u00edes. Tambi\u00e9n en este aspecto sobran ejemplos de desinformaciones durante la segunda guerra en los escenarios de batalla y en pa\u00edses como el nuestro. Temerosa de las represalias, la prensa mexicana publicaba noticias que en ocasiones lindaban en la parodia. Las informaciones contrarias a la causa aliada se distorsionaban u omit\u00edan. Hubo un diario que, por ejemplo, para no decir que las tropas aliadas se retiraban de Noruega y se dispon\u00edan a reembarcarse derrotadas hacia la Gran Breta\u00f1a, public\u00f3 el siguiente encabezado: &lt;&lt;Los Aliados Avanzan Hacia el Mar\u00bb.<br>\n<strong>Control total<br>\n<\/strong><br>\nRespecto al manejo de la opini\u00f3n p\u00fablica en M\u00e9xico, habr\u00eda que se\u00f1alar que, en efecto, entre 1940 y 1945 hubo un \u00abmanejo\u00bb, en el sentido de &lt;&lt;manipulaci\u00f3nq~u, e implic\u00f3 el uso de todos los medios de comunicaci\u00f3n y numerosos activos de las potencias extranjeras en nuestro pa\u00eds. Si bien la radio fue el medio que\u00a0 con mayor persistencia machac\u00f3 las consignas patri\u00f3ticas y b\u00e9licas, el Gobierno recurri\u00f3 a todos los instrumentos de difusi\u00f3n masiva. La propaganda tapiz\u00f3 de consignas los muros de las ciudades y los escaparates comerciales. Se esparcieron numerosos ve lantes desde aviones. Se martille\u00f3 al pueblo con exhortaciones y consignas realizadas, en su mayor\u00eda, con muy es casa idea de comunicolog\u00eda. El cine proyectaba cintas como Mexicanos al pito de guen-a, Soy puro mexicano, Epionaje en el Golfo cuyas dosis de nacionalismo culminaban interpret\u00e1ndose en la sala el himno nacional. En los peri\u00f3dicos aparec\u00edan recuadros con consignas de apoyo. Algunas vi\u00f1etas representaban en sus faenas a campesinos, obreros, pescadores, etc\u00e9tera,<br>\na los cuales se exhortaba con frases como \u00abLa victoria de M\u00e9xico depende de la producci\u00f3n de campos y talleres\u00bb. Surgieron corridos como el de \u2018&lt;la guerra\u00bb, el de \u00abPearl Harbor y el del &lt;201&gt;.<br>\nEn las actividades de propaganda libradas en M\u00e9xico durante la segunda guerra intervino, junto con los funcionarios de las embajadas o legaciones, un ej\u00e9rcito de civiles pertenecientes a las colonias alemana, francesa, inglesa, japonesa y norteamericana establecidos en el pa\u00eds. Actuaron tambi\u00e9n, y muy eficazmente, las empresas multinacionales de esos pa\u00edses, que no s\u00f3lo mezclaron en sus campa\u00f1as la publicidad y la propaganda, sino que de muy diversas maneras chantajearon a los due\u00f1os de los medios de comunicaci\u00f3n colectiva para alinearse a sus causas. Se usaron tambi\u00e9n los canales de comunicaci\u00f3n organizacional para realizar propaganda. Las agencias de publicidad norteamericanas establecidas en el pa\u00eds durante esa \u00e9poca, jugaron un papel relevante, pues en sus manos qued\u00f3 el manejo de los contratos con los medios y, m\u00e1s importante a\u00fan, la producci\u00f3n de los principales programas radiof\u00f3nicos durante la \u00e9poca. Respecto al manejo de los medios, es tambi\u00e9n Estados Unidos quien m\u00e1s interviene, pues adem\u00e1s de la hacia los medios y sus efectos, cuya investigaci\u00f3n en prensa y cine, fue abundht\u00edsima y provista de datos iienos de significado. En lo relativo a radio, en 1943 el Departamento de Estado patrocina y realiza -a trav\u00e9s de\u00a0 prestanombres- la primera encuesta nacional sobre preferencias radiof\u00f3c nicas en M\u00e9xico, de una gran trascendencia para la historia de este medio.<br>\nComo he se\u00f1alado anteriormente, el per\u00edodo de la guerra marca el comienzo de la comunicolog\u00eda en M\u00e9xico con lo realizado por los norteamericanos. Veamos, a continuaci\u00f3n, algunas aplicaciones pr\u00e1cticas relativas al manejo de im\u00e1genes, a decisiones de contenido, a recursos ret\u00f3ricos y, tambi\u00e9n, a efectos contraproducentes en la comunicaci\u00f3n.<br>\n<strong>Fabricantes de Im\u00e1genes<\/strong><br>\nComo ha podido evidenciarse en Vietnam y ahora en el Golfo P\u00e9rsico, en la \u00e9poca moderna la batalla de los medios es parte fundamental de los elementos de la guerra. Esto incluso para naciones, como M\u00e9xico, fuera de los escenarios b\u00e9licos, a las que han llegado versiones \u00abde segunda mano&gt;&gt;. Las virtualidades de cada medio se han conjugado para dar como resultado amalgamas conceptuales entre el mundo m\u00edtico y el real; entre lo emotivo y lo racional. Hija natural de tan bizarro matrimonio, es la imagen: causa y efecto de las actitudes, las valoraciones, y, desde luego, las conductas. \u00abAhora que el hombre ha prolongado su sistema nervioso por medio de la tecnolog\u00eda -se\u00f1ala Marshall McLuhan-, el campo de la batalla tanto de la guerra como de los negocios, ha pasado a la formaci\u00f3n y destrucci\u00f3n mental de im\u00e1genes&gt;&gt;. Esta lucha por el control en la formaci\u00f3n y la destrucci\u00f3n de im\u00e1genes ha sido el hilo conductor de los esfuerzos de propaganda desarrollados en M\u00e9xico durante y a partir de la segunda guerra mundial. Gracias al desarrollo de la comunicaci\u00f3n persuasiva como disciplina cient\u00edfica en el per\u00edodo de entreguerras, abundantes esfuerzos de investigaci\u00f3n intervinieron en el proceso de fabricaci\u00f3n de im\u00e1genes y no menos en los de distribuci\u00f3n y medici\u00f3n de sus efectos. Como se\u00f1ala Dominique Wolton, una de las m\u00e1s grandes paradojas del conflicto del Golfo P\u00e9rsico es que, siendo la esencia de toda guerra la presencia de la muerte, precisamente este tipo de im\u00e1genes hayan sido las m\u00e1s excluidas por la censura. Como las im\u00e1genes trascienden las convenciones de tiempo y espacio, muchas de las maniobras Ilevadas a cabo por los propagandistas en M\u00e9xico entre 1940 y 1945, estaban destinadas a ser aprovechadas en la posguerra. Los norteamericanos buscaban despojar a Europa del mercado latinoamericano y, por ello, una de las pol\u00edticas de propaganda fue destacar aquellas im\u00e1genes que presentaran industrias europeas en Ilamas y maquinaria destruida para disipar cualquier esperanza de tratos a mediano plazo de los empresarios latinoamericanos con sus hom\u00f3logos europeos.<br>\nComplejo por naturaleza, el manejo de im\u00e1genes implica un cuidadoso estudio de las ideas que conducir\u00e1n la psicolog\u00eda de las masas. En el contenido de la propaganda oficial destaca sobre todo el \u00e9nfasis que se puso en la valent\u00eda del mexicano. Junto con este aspecto, veremos a continuaci\u00f3n dos t\u00e9cnicas muy eficaces para el manejo de la opini\u00f3n p\u00fablica: el aprovechamiento de los \u00abm\u00e1rtires\u00bb, y la creaci\u00f3n de mitos y leyendas.<br>\n<strong>El machismo mexicano<br>\n<\/strong><br>\nDesde siempre -los sucesos en torno a la \u00abTormenta del desierto\u00bb no fueron la excepci\u00f3n-, una de las piedras angulares de las campa\u00f1as de propaganda b\u00e9lica ha sido \u00abpor qu\u00e9 luchamos\u00bb: la justificaci\u00f3n ante el propio pueblo y ante el mundo, de los motivos de una decisi\u00f3n tan dolorosa y radical como una guerra. Hace 50 a\u00f1os, el gobierno mexicano<br>\nse hizo la misma pregunta. \u00bfC\u00f3mo explicar una guerra tan compleja y ajena a un pueblo receloso y mayoritariamente analfabeta como era el mexicano? \u00bfC\u00f3mo involucrarlos? \u00bfQu\u00e9 pod\u00eda aportar en un escenario donde ya impon\u00edan las reglas de juego los sofisticados armamentos a base de portaaviones, radares, submarinos, etc\u00e9tera? La respuesta no era f\u00e1cil, pero alg\u00fan valor hab\u00eda que inyectar en la propaganda nacional para unificar su tem\u00e1tica y justificar la presencia del pa\u00eds en la contienda. El resultado fue el machismo. El cine mexicano, resuelve, a su manera, la incomprensibilitiad de la guerra adapt\u00e1ndola a las categor\u00edas mentales de su auditorio, y diluye, idealiza o pervierte la verdadera dimensi\u00f3n del conflicto. Como en cualquier pel\u00edcula de charros cantores, todo se resuelve con un poco de tequila, balazos, canciones y amor\u00edos.<br>\nEn el estereotipo del charro -sombrerudo, bragado, bigot\u00f3n, r\u00e1pido con la pistola, h\u00e1bil con el caballo y con la soga, pero sobre todo muy macho- el gobierno apoya su propaganda para infundir confianza y orgullo a una poblaci\u00f3n que ignora la cruel realidad de una guerra moderna. Acusando muy poco sentido de responsabilidad, algunos volantes, corno el que recoge el *Corrido de la guerra\u00bb describen el campo de batalla como un picadero charro donde cual toros bravos los tanques nazis pueden lazarse. Ignoran, desde luego, que en 1939 una divisi\u00f3n de esos tanques convirti\u00f3 en un revoltijo de v\u00edsceras a toda una divisi\u00f3n de caballer\u00eda polaca que en un acto de hero\u00edsmo tan sobrecogedor como in\u00fatil quiso frenar con sus corceles y lanzas la arrolladora fuerza acorazada nazi. En \u00abSoy puro mexicano*, la pel\u00edcula m\u00e1s ambiciosa de la propaganda nacional, un charro -representado<br>\npor Pedro Armend\u00e1rizfrustra una terrible, pero sobre todo muy pedag\u00f3gica, invasi\u00f3n nazi a M\u00e9xico. La pieza musical del mismo nombre que la pel\u00edcula, cantada por Pedro Vargas, se\u00f1ala en una estrofa:<br>\n<em>Yo soy puro mexicano\/y me he echado el<br>\ncompromiso\/con la tierra en que nac\u00ed\/ de<br>\nser macho entre los machos\/y por eso<br>\nmuy ufano\/le canto a mi pa\u00eds. <\/em><br>\nEn otra escena, un indio tapado con un sombrero y embozado con su sarape agita el pie al ritmo de esta canci\u00f3n en el momento en que Pedro Vargas canta:<br>\n<em>Si me gustan los balazos\/y le entro<br>\na los trancazos\/es por puro vacil\u00f3n.<br>\n\u00a1Por puro vacil\u00f3n! <\/em><br>\nM\u00e1s surrealismo, imposible.<br>\n<strong>Los m\u00e1rtires<br>\n<\/strong><br>\nDesde \u00e9pocas inmemoriales, los m\u00e1rtires han jugado un importante papel en la movilizaci\u00f3n de masas para objetivos b\u00e9licos. El 24 de mayo de 1942, el z\u00f3calo de la ciudad de M\u00e9xico se transform\u00f3 en gigantes cacapilla ardiente para velar el cad\u00e1ver de Rodolfo Chac\u00f3n, maquinista del &lt;&lt;Potrero del Llano&gt;&gt;, ca\u00eddo luego del artero ataque nazi al buque tanque. Por las circunstancias del pa\u00eds en esos momentos, la puesta en escena, las proporciones de participaci\u00f3n p\u00fablica que involucr\u00f3 y las urgentes necesidades de un sentimiento de unidad nacional, este evento puede ser considerado como uno de los actos de propaganda m\u00e1s interesantes y emotivos que se hayan tenido en M\u00e9xico, para sensibilizar y galvanizar a la reticente opini\u00f3n p\u00fablica mexicana. Si la aceptaci\u00f3n del p\u00fablico a la imagen predeterminada de una persona o evento, es una de las batallas<br>\nideol\u00f3gicas m\u00e1s importantes entre los propagandistas, transformar esa imagen en un mito es conquistar definitivamente un importante territorio mental. El mito rebasa los limites de la objetividad para colocar sus linderos en la subjetividad sublimada, en los significados densos, condensados, inexplicables, detonantes de la imaginaci\u00f3n y tremendamente eficaces y duraderos. &lt;&lt;Rommel: el zorro del desierto&gt;&gt;; &lt;&lt;Los aguiluchos del 201&gt;&gt;, &lt;&lt;Alemania: el Reich de los mil a\u00f1os&gt;&gt;, \u00abLa Roma eterna&gt;&gt;\u00a0 etc\u00e9tera,<br>\nson s\u00f3lo algunos ejemplos de la mitolog\u00eda propagand\u00edstica.<br>\nEn la segunda guerra, de la mano con los intereses de la propaganda, el mexicano convierte f\u00e1cilmente algunos hechos y personajes en mitos y leyendas. De entre todos, ninguno<br>\ncomo el del &lt;&lt;Escuadr\u00f3n 201&gt;&gt;, que jug\u00f3 un papel important\u00edsimo para la justificaci\u00f3n externa e interna de la guerra. Internamente, se constituy\u00f3 en el s\u00edmbolo m\u00e1ximo del M\u00e9xico valeroso, celoso de su soberan\u00eda y t\u00e9cnicamente bien preparado en lo militar. Para el pueblo, en los &lt;&lt;aguiluchos&gt;&gt; del \u00ab201\u00bb toman cuerpo las innumerables escenas gr\u00e1ficas, ac\u00fasticas o cinematogr\u00e1ficas, que hasta entonces su fantas\u00eda hab\u00eda encarnado, mediante pr\u00e9stamo \u00e9tnico, en los norteamericanos, ingleses, alemanes, japoneses, etc\u00e9tera. Los mitos y leyendas sobre los pilotos mexicanos proliferaron. Que sorprend\u00edan por su destreza; que nadie tan valiente como ellos; que eran los m\u00e1s &lt;&lt;machos*<br>\ny su-ma-men-te temidos por los japoneses \u2026 Por eso, cuando a mediados de noviembre de 1945 retornaron a M\u00e9xico, haciendo un recorrido triunfal de varios d\u00edas desde la l\u00ednea fronteriza hasta la capital, el pueblo se les entreg\u00f3 sin reservas homenaje\u00e1ndolos con desfiles, actos en plazas p\u00fablicas y teatros. Recibieron tambi\u00e9n, desde luego, el m\u00e1ximo honor que puede rendir nuestro pueblo a sus \u00eddolos: un corrido, el \u00abCorrido del 201\u00bb, del cual resultan emblem\u00e1ticas estas estrofas:<br>\n<em>Bajo otro cielo profano\/en nuestro<br>\navi\u00f3n de combate<br>\npitaremos sin ambages\/&lt;&lt;\u00a1Somos indios mexicanos!&gt;&gt;.<br>\n<\/em><br>\n<em>Adi\u00f3s mi Guadalupana\/Adi\u00f3s mi madre<br>\nquerida<\/em><br>\n<em>Adi\u00f3s la novia la Juana\/Adi\u00f3s la flor<br>\nde mi vida.<\/em><br>\nLa censura, por otra parte, impidi\u00f3 que el p\u00fablico conociera aspectos menos edificantes de sus m\u00edticos pilotos, como el suicidio de uno de ellos al regresar de un vuelo, o el que en sus ratos de ocio forjaban sables de samurai que, simulando ser aut\u00e9nticos, vend\u00edan a los soldados aliados con estudiada inocencia y picard\u00eda.<br>\n<strong>La representaci\u00f3n<\/strong><br>\nUn axioma con frecuencia aprovechado dentro de la comunicaci\u00f3n persuasiva es el de que todo cambio de circunstancias o de conducta debe ser priniero imaginado por la<br>\npersona o personas involucradas en \u00e9l. De all\u00ed el relevante papel que jugaron -en el per\u00edodo previo a que los Estados Unidos entraran en guerra- las revistas de ficci\u00f3n que presentaban el posible escenario del pa\u00eds en caso de participar en la contienda. Ese mismo efecto, pero con mayor fuerza a\u00fan, es el provocado por la t\u00e9cnica teatral del manejo de roles o de situaciones conflictivas, por ejemplo, los simulacros de bombardeos del enemigo desarrollados en varias ciudades de la Rep\u00fablica \u2026<br>\nM\u00e9xico fue una expresi\u00f3n a gran escala de estos principios. La respuesta de la poblaci\u00f3n, apagando luces y refugi\u00e1ndose en sus casas, es uno de los antecedentes m\u00e1s interesantes en nuestro pa\u00eds sobre los efectos de la propaganda en la opini\u00f3n p\u00fablica mexicana. Veamos, ahora, dos disfuncionalidades de la comunicaci\u00f3n sucedidas en nuestro pa\u00eds durante la guerra: el \u00abefecto bumerang, y la \u00abtrivializaci\u00f3n\u00bb del conflicto.<br>\n<strong>&lt;&lt;Efecto Bumerang&gt;&gt;<\/strong><br>\nLa moderna jerga comunicativa ha bautizado como \u00abefecto bumerang&gt;&gt; aquellos mensajes o campa\u00f1as que obtienen un resultado contrario al esperado. En 1943, los propagandistas norteamericanos lo vivieron en carne propia. Desde principios en 1942Ja propaganda norteamericana busc\u00f3 demostrar un poder\u00edo militar superior al del Eje. Fotograf\u00edas y datos sobre acorazados, portaaviones, fortalezas volantes, ca\u00f1ones, tanques, jeeps y dem\u00e1s parafernalia b\u00e9lica, inundaron Latinoam\u00e9rica para agruparla definitivamente con la causa aliada. Pero aquella impresionantem usculatura de acero y municiones espant\u00f3 a sus vecinos del R\u00edo Bravo, y muy pronto se rumor\u00f3 que al t\u00e9rmino del conflicto todo ese armamento se utilizar\u00eda para apoderarse de M\u00e9xico. Como un bumerang que golpea la nuca de quien lo lanza, los comunicadores fueron sorprendidos. Se program\u00f3 entonces enfatizar la pol\u00edtica del \u00abBuen vecino\u00bb, adoptada ya entre 1939 y 1941, y proyectar una imagen del pueblo norteamericano como simp\u00e1tico y pac\u00edfico. La publicidad, por su parte, contribuy\u00f3 presentando mensajes mesi\u00e1nicos sobre un futuro poco menos que comparable al para\u00edso terrenal.<br>\n<strong>La trivializaci\u00f3n del conflicto<\/strong><br>\nLa trivializaci\u00f3n del conflicto Otro gran problema para los comunic\u00f3logos fue la trivializaci\u00f3n del conflicto. Al igual que lo observado hace un a\u00f1o en Irak, en la segunda guerra la trivializaci\u00f3n fue resultado de la saturaci\u00f3n de los contenidos b\u00e9licos en los medios. El af\u00e1n por hacer consciente al mexicano sobre la guerra, y los peligros reales de verse involucrados en ella, deriv\u00f3 en una sobredosis de informaciones b\u00e9licas. Esta apretada imposici\u00f3n de la \u00abagenda de ideas&gt;&gt; result\u00f3 contraproducente, pues diluy\u00f3 la seriedad del conflicto. El mexicano, o no parec\u00eda entender lo que realmente significaba estar en una guerra mundial o simplemente no pod\u00eda dejar de tomarse todo a la ligera. El caso es que con el peculiar filtro de su idiosincrasia minimiz\u00f3 los riesgos y en algunos casos termin\u00f3 en franco choteo. Y as\u00ed, cuando en lo m\u00e1s \u00e1lgido del conflicto sesionaba la Comisi\u00f3n Permanente del Congreso para determinar si M\u00e9xico deb\u00eda declarar la guerra a Alemania, unos envalentonados cetemistas exigieron a los congresistas no s\u00f3lo el fulminante rompimiento de hostilidades con los nazis sino el proceder de inmediato para cuanto antes realizar ila toma de Berl\u00edn! Afuera, mientras tanto, en la esquina de las calles San Juan de Letr\u00e1n y Madero dos hombres gritaban con fuerza desde la acera a los transe\u00fantes: \u00ab\u00a1Guerra!, \u00a1Guerra! \u2026 Ll\u00e9vese sus tortas, \u00a1Tortas! \u00a1Tortas de la Guerra!\u00bb.<br>\n<strong>Resultados de las campa\u00f1as<\/strong><br>\n\u00bfCu\u00e1les fueron los resultados de la campa\u00f1a propagand\u00edstica norteaniencana en M\u00e9xico durante la segunda guerra mundial? Como hemos dicho anteriormente, es dif\u00edcil precisarlo, dada la carencia de estudios de opini\u00f3n p\u00fablica al inicio del conflicto, y su continuidad bajo un niismo patr\u00f3n de medici\u00f3n. Algunos autores han se\u00f1alado<br>\nque el efecto m\u00e1s importante fue la conquista para el ideal norteamericano de los due\u00f1os de los medios de comunicaci\u00f3n en nuestro pa\u00eds, aspecto que dot\u00f3 de gran continuidad a esa campa\u00f1a y favoreci\u00f3 las desarrolladas con motivo de la \u00abGuerra fr\u00eda&gt;&gt;. Pienso que, en cualquier caso, es aplicable el axioma con que desde 1948, Bernard<br>\nBerelson expres\u00f3 la relaci\u00f3n entre comunicaci\u00f3n y opini\u00f3n p\u00fablica: &lt;&lt;Algunos tipos de comunicaci\u00f3n, respecto a algunos tipos de temas, ofrecidos para la atenci\u00f3n de algunos tipos de gentes, bajo ciertos tipos de condiciones producen ciertos tipos de efectos&gt;&gt;.<\/p>\n<\/body><button class=\"simplefavorite-button has-count\" data-postid=\"56908\" data-siteid=\"1\" data-groupid=\"1\" data-favoritecount=\"0\" style=\"\">Leer despu\u00e9s <i class=\"sf-icon-star-empty\"><\/i><span class=\"simplefavorite-button-count\" style=\"\">0<\/span><\/button>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>M\u00e9xico se convid\u00f3 -a<br \/>\nra\u00edz de la segunda guerra<br \/>\nmundial-, en conejz&#8217;llo de<br \/>\nI n d h de un nuevo<br \/>\nexperimento: la inserci\u00f3n<br \/>\nde propaganda politica en<br \/>\ninstituciones culturales y<br \/>\nmedios de comunicaci\u00f3n<br \/>\nque -.(a go&#038;e de<br \/>\nd\u00f3lares-, cambiaba<br \/>\nsimpat\u00edas de guerra y<br \/>\nconquistaba la opini\u00f3n<br \/>\np\u00fablica para prop\u00f3 s i t o s<br \/>\nfuturos.<\/p>\n","protected":false},"author":3,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"om_disable_all_campaigns":false,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":""},"categories":[2],"tags":[6],"class_list":["post-56908","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-miscelanea","tag-ejemplar_204"],"yoast_head":"<!-- This site is optimized with the Yoast SEO Premium plugin v21.2 (Yoast SEO v27.6) - https:\/\/yoast.com\/product\/yoast-seo-premium-wordpress\/ -->\n<title>\u00a1Estamos en Guerra! 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