{"id":28423,"date":"2006-05-01T00:00:00","date_gmt":"2006-05-01T00:00:00","guid":{"rendered":"http:\/\/192.168.1.157\/istmo\/?p=28423"},"modified":"2023-11-04T14:20:43","modified_gmt":"2023-11-04T19:20:43","slug":"lo_que_eres_no_cabe_en_tu_nombre","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dim-id.com\/pruebaentradas2023\/2006\/05\/01\/lo_que_eres_no_cabe_en_tu_nombre\/","title":{"rendered":"Lo que eres no cabe en tu nombre*"},"content":{"rendered":"<button class=\"simplefavorite-button has-count\" data-postid=\"28423\" data-siteid=\"1\" data-groupid=\"1\" data-favoritecount=\"0\" style=\"\">Leer despu\u00e9s <i class=\"sf-icon-star-empty\"><\/i><span class=\"simplefavorite-button-count\" style=\"\">0<\/span><\/button><body><p>Suele ser natural, al inicio de una conversaci\u00f3n con alguien a quien reci\u00e9n se conoce, preguntarle su nombre. Dirigirse al otro por su nombre es tambi\u00e9n una muestra de cercan\u00eda y buen trato. De ah\u00ed que los apelativos gen\u00e9ricos como \u00aboiga\u00bb, \u00abse\u00f1orita\u00bb, \u00abse\u00f1or\u00bb, \u00abjovencito\u00bb, \u00abalumno\u00bb, \u00abpsst\u00bb, \u00abhey\u00bb cuando reemplazan al nombre propio, aunque cumplen con su funci\u00f3n apelativa, denotan tambi\u00e9n desinter\u00e9s por el pr\u00f3jimo cuando este no es s\u00f3lo un interlocutor epis\u00f3dico, sino alguien con quien se tiene contacto habitual.<br>\nPero nos interesa mucho m\u00e1s que el nombre de aquellos con quienes nos relacionamos cuando esos v\u00ednculos pasan de ser meramente funcionales y llegan a ser ricamente personales, como las relaciones de amistad, fraternidad, filiaci\u00f3n, amor conyugal.<br>\nDelante nuestro, en palabras del fil\u00f3sofo del di\u00e1logo Martin Buber, tenemos un T\u00da (ser personal) y no un ello (mero objeto manipulable). Aqu\u00ed cobra relevancia la expresi\u00f3n coloquial \u00abcu\u00e9ntamelo todo\u00bb, pues no se trata de la sola curiosidad malsana para matar el tiempo, sino fundamentalmente de un anhelo por saber m\u00e1s de los intereses, alegr\u00edas y penas del otro: todo lo suyo nos interesa, precisamente porque es suyo.<br>\nEn esta circunstancia, el di\u00e1logo se torna comunicaci\u00f3n interpersonal. Los amigos, los hermanos, los padres, los enamorados muestran rec\u00edprocamente su intimidad. Aquella que se da a cucharaditas, se expresa en voz baja y se manifiesta en el tiempo y lugar oportunos. Es algo entre t\u00fa y yo, comunicaci\u00f3n de \u00abt\u00fa\u00bb a \u00abt\u00fa\u00bb con destinatario espec\u00edfico. No es un mail masivo, ni mucho menos un \u00abcomunicado a la opini\u00f3n p\u00fablica\u00bb.<br>\nEn este encuentro de intimidades en que se va mostrando la riqueza personal de uno y otro, a los amigos, padres y amantes les resulta poco el nombre que cada cual lleva en su documento oficial de identidad. El nombre de pila se queda corto y aparecen los apelativos que intentan resaltar los rasgos caracter\u00edsticos puestos en evidencia por el clima de apertura que propicia el amor. Y as\u00ed, pap\u00e1 no pregunta por Marita sino por la \u00abardillita\u00bb, la \u00abamericana\u00bb, la \u00abprincesita\u00bb. No sobra un solo nombre, todos ellos dicen algo de Marita y, es muy probable tambi\u00e9n que al cabo del tiempo, Marita recuerde que s\u00f3lo pap\u00e1 la llamaba \u00abprincesita\u00bb.<br>\nLos enamorados saben que un nombre no basta. Desde luego, decirse \u00abmi vida\u00bb, \u00abcari\u00f1o\u00bb y dem\u00e1s apelativos son bonitos cumplidos, pero son m\u00e1s que f\u00f3rmulas de estilo cuando brotan del fondo del alma; los enamorados lo saben: este nuevo nombre quiere significar lo que t\u00fa eres para m\u00ed; le he puesto nombre a un recodo de tu ser patente a m\u00ed, pero quiz\u00e1s oculto a ti. Pedro Salinas lo dice bellamente: \u00abQu\u00edtate ya los trajes,\/ las se\u00f1as, los retratos;\/ yo no te quiero as\u00ed, disfrazada de otra,\/ hija siempre de algo.\/ Te quiero pura, libre,\/ irreductible: t\u00fa.\/ S\u00e9 que cuando te llame\/ entre todas las gentes\/ del mundo,\/ s\u00f3lo t\u00fa ser\u00e1s t\u00fa\u00bb.<br>\nCiertamente, en poner nombres, quiz\u00e1s no somos muy originales y repetimos lo que romeos y julietas de todos los tiempos se han dicho. Pero, del mismo modo que una mam\u00e1 reconoce el llanto de su ni\u00f1o de entre muchos, tambi\u00e9n Mar\u00eda sabe que s\u00f3lo Juan pronuncia bien su nombre.<br>\nLo que no podemos hacer los seres humanos \u2013Dios s\u00ed\u2013 es darnos un nombre que sea traducci\u00f3n verbal de lo que somos. Dice el Libro del Apocalipsis : \u00abAl vencedor? le dar\u00e9 una piedra blanca, en la que hay un nombre siempre nuevo que s\u00f3lo conoce quien lo recibe\u00bb (Ap. 2, 17). \u00abS\u00f3lo en Dios \u2013dice Romano Guardini\u2013 radica cada ser humano. S\u00f3lo en el encuentro con \u00c9l aprende qui\u00e9n es, pues s\u00f3lo Dios puede dec\u00edrselo. S\u00f3lo el amor de Dios lo constituye definitivamente en su propio s\u00ed mismo. Y, por tanto, Dios es tambi\u00e9n el \u00fanico que le dice aut\u00e9nticamente \u201ct\u00fa\u201d. Su verdadero nombre es la expresi\u00f3n de este conocimiento que Dios tiene de \u00e9l y que \u00e9l ha aprendido de Dios sobre s\u00ed mismo. Este nombre est\u00e1 protegido. \u201cNadie lo conoce\u201d; s\u00f3lo Dios y \u00e9l\u00bb.<br>\nA falta del \u00fanico nombre que abarque a cada uno de nuestros seres queridos, echamos mano de nombres y pronombres que se dicen muy quedo al o\u00eddo.\u00a0 Nos han llamado y nos llama de muchas maneras, pero unos nombres nos dicen m\u00e1s que otros,\u00a0 aquellos escritos en la piedra blanca que guardamos en un lugar preferente del coraz\u00f3n.<\/p>\n<p class=\"textogris\">* Profesor de la Facultad de Comunicaci\u00f3n de la Universidad de Piura. Licenciado en Ciencias de la Informaci\u00f3n por la misma universidad, con estudios de Maestr\u00eda en Derecho Civil por la PUCP<\/p>\n<\/body><button class=\"simplefavorite-button has-count\" data-postid=\"28423\" data-siteid=\"1\" data-groupid=\"1\" data-favoritecount=\"0\" style=\"\">Leer despu\u00e9s <i class=\"sf-icon-star-empty\"><\/i><span class=\"simplefavorite-button-count\" style=\"\">0<\/span><\/button>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Leer despu\u00e9s 0Suele ser natural, al inicio de una conversaci\u00f3n con alguien a quien reci\u00e9n se conoce, preguntarle su nombre. Dirigirse al otro por su nombre es tambi\u00e9n una muestra de cercan\u00eda y buen trato. De ah\u00ed que los apelativos gen\u00e9ricos como \u00aboiga\u00bb, \u00abse\u00f1orita\u00bb, \u00abse\u00f1or\u00bb, \u00abjovencito\u00bb, \u00abalumno\u00bb, \u00abpsst\u00bb, \u00abhey\u00bb cuando reemplazan al nombre propio, aunque cumplen con su funci\u00f3n apelativa, denotan tambi\u00e9n desinter\u00e9s por el pr\u00f3jimo cuando este no es s\u00f3lo un interlocutor epis\u00f3dico, sino alguien con quien se tiene contacto habitual. Pero nos interesa mucho m\u00e1s que el nombre de aquellos con quienes nos relacionamos cuando esos v\u00ednculos pasan de ser meramente funcionales y llegan a ser ricamente personales, como las relaciones de amistad, fraternidad, filiaci\u00f3n, amor conyugal. Delante nuestro, en palabras del fil\u00f3sofo del di\u00e1logo Martin Buber, tenemos un T\u00da (ser personal) y no un ello (mero objeto manipulable). Aqu\u00ed cobra relevancia la expresi\u00f3n coloquial \u00abcu\u00e9ntamelo todo\u00bb, pues no se trata de la sola curiosidad malsana para matar el tiempo, sino fundamentalmente de un anhelo por saber m\u00e1s de los intereses, alegr\u00edas y penas del otro: todo lo suyo nos interesa, precisamente porque es suyo. En esta circunstancia, el di\u00e1logo se torna comunicaci\u00f3n interpersonal. Los amigos, los hermanos, los padres, los enamorados muestran rec\u00edprocamente su intimidad. Aquella que se da a cucharaditas, se expresa en voz baja y se manifiesta en el tiempo y lugar oportunos. Es algo entre t\u00fa y yo, comunicaci\u00f3n de \u00abt\u00fa\u00bb a \u00abt\u00fa\u00bb con destinatario espec\u00edfico. No es un mail masivo, ni mucho menos un \u00abcomunicado a la opini\u00f3n p\u00fablica\u00bb. En este encuentro de intimidades en que se va mostrando la riqueza personal de uno y otro, a los amigos, padres y amantes les resulta poco el nombre que cada cual lleva en su documento oficial de identidad. El nombre de pila se queda corto y aparecen los apelativos que intentan resaltar los rasgos caracter\u00edsticos puestos en evidencia por el clima de apertura que propicia el amor. Y as\u00ed, pap\u00e1 no pregunta por Marita sino por la \u00abardillita\u00bb, la \u00abamericana\u00bb, la \u00abprincesita\u00bb. No sobra un solo nombre, todos ellos dicen algo de Marita y, es muy probable tambi\u00e9n que al cabo del tiempo, Marita recuerde que s\u00f3lo pap\u00e1 la llamaba \u00abprincesita\u00bb. Los enamorados saben que un nombre no basta. Desde luego, decirse \u00abmi vida\u00bb, \u00abcari\u00f1o\u00bb y dem\u00e1s apelativos son bonitos cumplidos, pero son m\u00e1s que f\u00f3rmulas de estilo cuando brotan del fondo del alma; los enamorados lo saben: este nuevo nombre quiere significar lo que t\u00fa eres para m\u00ed; le he puesto nombre a un recodo de tu ser patente a m\u00ed, pero quiz\u00e1s oculto a ti. Pedro Salinas lo dice bellamente: \u00abQu\u00edtate ya los trajes,\/ las se\u00f1as, los retratos;\/ yo no te quiero as\u00ed, disfrazada de otra,\/ hija siempre de algo.\/ Te quiero pura, libre,\/ irreductible: t\u00fa.\/ S\u00e9 que cuando te llame\/ entre todas las gentes\/ del mundo,\/ s\u00f3lo t\u00fa ser\u00e1s t\u00fa\u00bb. Ciertamente, en poner nombres, quiz\u00e1s no somos muy originales y repetimos lo que romeos y julietas de todos los tiempos se han dicho. Pero, del mismo modo que una mam\u00e1 reconoce el llanto de su ni\u00f1o de entre muchos, tambi\u00e9n Mar\u00eda sabe que s\u00f3lo Juan pronuncia bien su nombre. Lo que no podemos hacer los seres humanos \u2013Dios s\u00ed\u2013 es darnos un nombre que sea traducci\u00f3n verbal de lo que somos. Dice el Libro del Apocalipsis : \u00abAl vencedor? le dar\u00e9 una piedra blanca, en la que hay un nombre siempre nuevo que s\u00f3lo conoce quien lo recibe\u00bb (Ap. 2, 17). \u00abS\u00f3lo en Dios \u2013dice Romano Guardini\u2013 radica cada ser humano. S\u00f3lo en el encuentro con \u00c9l aprende qui\u00e9n es, pues s\u00f3lo Dios puede dec\u00edrselo. S\u00f3lo el amor de Dios lo constituye definitivamente en su propio s\u00ed mismo. Y, por tanto, Dios es tambi\u00e9n el \u00fanico que le dice aut\u00e9nticamente \u201ct\u00fa\u201d. Su verdadero nombre es la expresi\u00f3n de este conocimiento que Dios tiene de \u00e9l y que \u00e9l ha aprendido de Dios sobre s\u00ed mismo. Este nombre est\u00e1 protegido. \u201cNadie lo conoce\u201d; s\u00f3lo Dios y \u00e9l\u00bb. A falta del \u00fanico nombre que abarque a cada uno de nuestros seres queridos, echamos mano de nombres y pronombres que se dicen muy quedo al o\u00eddo.\u00a0 Nos han llamado y nos llama de muchas maneras, pero unos nombres nos dicen m\u00e1s que otros,\u00a0 aquellos escritos en la piedra blanca que guardamos en un lugar preferente del coraz\u00f3n. * Profesor de la Facultad de Comunicaci\u00f3n de la Universidad de Piura. Licenciado en Ciencias de la Informaci\u00f3n por la misma universidad, con estudios de Maestr\u00eda en Derecho Civil por la PUCP Leer despu\u00e9s 0<\/p>\n","protected":false},"author":33,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"om_disable_all_campaigns":false,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":""},"categories":[2458],"tags":[105],"class_list":["post-28423","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-inquietudes","tag-ejemplar_284"],"yoast_head":"<!-- This site is optimized with the Yoast SEO Premium plugin v21.2 (Yoast SEO v27.6) - https:\/\/yoast.com\/product\/yoast-seo-premium-wordpress\/ -->\n<title>Lo que eres no cabe en tu nombre* - Revista ISTMO<\/title>\n<meta name=\"robots\" content=\"index, follow, max-snippet:-1, max-image-preview:large, max-video-preview:-1\" \/>\n<link rel=\"canonical\" href=\"https:\/\/dim-id.com\/pruebaentradas2023\/2006\/05\/01\/lo_que_eres_no_cabe_en_tu_nombre\/\" \/>\n<meta property=\"og:locale\" content=\"es_MX\" \/>\n<meta property=\"og:type\" content=\"article\" \/>\n<meta property=\"og:title\" content=\"Lo que eres no cabe en tu nombre*\" \/>\n<meta property=\"og:description\" content=\"Leer despu\u00e9s 0Suele ser natural, al inicio de una conversaci\u00f3n con alguien a quien reci\u00e9n se conoce, preguntarle su nombre. Dirigirse al otro por su nombre es tambi\u00e9n una muestra de cercan\u00eda y buen trato. De ah\u00ed que los apelativos gen\u00e9ricos como \u00aboiga\u00bb, \u00abse\u00f1orita\u00bb, \u00abse\u00f1or\u00bb, \u00abjovencito\u00bb, \u00abalumno\u00bb, \u00abpsst\u00bb, \u00abhey\u00bb cuando reemplazan al nombre propio, aunque cumplen con su funci\u00f3n apelativa, denotan tambi\u00e9n desinter\u00e9s por el pr\u00f3jimo cuando este no es s\u00f3lo un interlocutor epis\u00f3dico, sino alguien con quien se tiene contacto habitual. Pero nos interesa mucho m\u00e1s que el nombre de aquellos con quienes nos relacionamos cuando esos v\u00ednculos pasan de ser meramente funcionales y llegan a ser ricamente personales, como las relaciones de amistad, fraternidad, filiaci\u00f3n, amor conyugal. Delante nuestro, en palabras del fil\u00f3sofo del di\u00e1logo Martin Buber, tenemos un T\u00da (ser personal) y no un ello (mero objeto manipulable). Aqu\u00ed cobra relevancia la expresi\u00f3n coloquial \u00abcu\u00e9ntamelo todo\u00bb, pues no se trata de la sola curiosidad malsana para matar el tiempo, sino fundamentalmente de un anhelo por saber m\u00e1s de los intereses, alegr\u00edas y penas del otro: todo lo suyo nos interesa, precisamente porque es suyo. En esta circunstancia, el di\u00e1logo se torna comunicaci\u00f3n interpersonal. Los amigos, los hermanos, los padres, los enamorados muestran rec\u00edprocamente su intimidad. Aquella que se da a cucharaditas, se expresa en voz baja y se manifiesta en el tiempo y lugar oportunos. Es algo entre t\u00fa y yo, comunicaci\u00f3n de \u00abt\u00fa\u00bb a \u00abt\u00fa\u00bb con destinatario espec\u00edfico. No es un mail masivo, ni mucho menos un \u00abcomunicado a la opini\u00f3n p\u00fablica\u00bb. En este encuentro de intimidades en que se va mostrando la riqueza personal de uno y otro, a los amigos, padres y amantes les resulta poco el nombre que cada cual lleva en su documento oficial de identidad. El nombre de pila se queda corto y aparecen los apelativos que intentan resaltar los rasgos caracter\u00edsticos puestos en evidencia por el clima de apertura que propicia el amor. Y as\u00ed, pap\u00e1 no pregunta por Marita sino por la \u00abardillita\u00bb, la \u00abamericana\u00bb, la \u00abprincesita\u00bb. No sobra un solo nombre, todos ellos dicen algo de Marita y, es muy probable tambi\u00e9n que al cabo del tiempo, Marita recuerde que s\u00f3lo pap\u00e1 la llamaba \u00abprincesita\u00bb. Los enamorados saben que un nombre no basta. Desde luego, decirse \u00abmi vida\u00bb, \u00abcari\u00f1o\u00bb y dem\u00e1s apelativos son bonitos cumplidos, pero son m\u00e1s que f\u00f3rmulas de estilo cuando brotan del fondo del alma; los enamorados lo saben: este nuevo nombre quiere significar lo que t\u00fa eres para m\u00ed; le he puesto nombre a un recodo de tu ser patente a m\u00ed, pero quiz\u00e1s oculto a ti. Pedro Salinas lo dice bellamente: \u00abQu\u00edtate ya los trajes,\/ las se\u00f1as, los retratos;\/ yo no te quiero as\u00ed, disfrazada de otra,\/ hija siempre de algo.\/ Te quiero pura, libre,\/ irreductible: t\u00fa.\/ S\u00e9 que cuando te llame\/ entre todas las gentes\/ del mundo,\/ s\u00f3lo t\u00fa ser\u00e1s t\u00fa\u00bb. Ciertamente, en poner nombres, quiz\u00e1s no somos muy originales y repetimos lo que romeos y julietas de todos los tiempos se han dicho. Pero, del mismo modo que una mam\u00e1 reconoce el llanto de su ni\u00f1o de entre muchos, tambi\u00e9n Mar\u00eda sabe que s\u00f3lo Juan pronuncia bien su nombre. Lo que no podemos hacer los seres humanos \u2013Dios s\u00ed\u2013 es darnos un nombre que sea traducci\u00f3n verbal de lo que somos. Dice el Libro del Apocalipsis : \u00abAl vencedor? le dar\u00e9 una piedra blanca, en la que hay un nombre siempre nuevo que s\u00f3lo conoce quien lo recibe\u00bb (Ap. 2, 17). \u00abS\u00f3lo en Dios \u2013dice Romano Guardini\u2013 radica cada ser humano. S\u00f3lo en el encuentro con \u00c9l aprende qui\u00e9n es, pues s\u00f3lo Dios puede dec\u00edrselo. S\u00f3lo el amor de Dios lo constituye definitivamente en su propio s\u00ed mismo. Y, por tanto, Dios es tambi\u00e9n el \u00fanico que le dice aut\u00e9nticamente \u201ct\u00fa\u201d. Su verdadero nombre es la expresi\u00f3n de este conocimiento que Dios tiene de \u00e9l y que \u00e9l ha aprendido de Dios sobre s\u00ed mismo. Este nombre est\u00e1 protegido. \u201cNadie lo conoce\u201d; s\u00f3lo Dios y \u00e9l\u00bb. A falta del \u00fanico nombre que abarque a cada uno de nuestros seres queridos, echamos mano de nombres y pronombres que se dicen muy quedo al o\u00eddo.\u00a0 Nos han llamado y nos llama de muchas maneras, pero unos nombres nos dicen m\u00e1s que otros,\u00a0 aquellos escritos en la piedra blanca que guardamos en un lugar preferente del coraz\u00f3n. * Profesor de la Facultad de Comunicaci\u00f3n de la Universidad de Piura. Licenciado en Ciencias de la Informaci\u00f3n por la misma universidad, con estudios de Maestr\u00eda en Derecho Civil por la PUCP Leer despu\u00e9s 0\" \/>\n<meta property=\"og:url\" content=\"https:\/\/dim-id.com\/pruebaentradas2023\/2006\/05\/01\/lo_que_eres_no_cabe_en_tu_nombre\/\" \/>\n<meta property=\"og:site_name\" content=\"Revista ISTMO\" \/>\n<meta property=\"article:published_time\" content=\"2006-05-01T00:00:00+00:00\" \/>\n<meta property=\"article:modified_time\" content=\"2023-11-04T19:20:43+00:00\" \/>\n<meta name=\"author\" content=\"Francisco Bobadilla\" \/>\n<meta name=\"twitter:card\" content=\"summary_large_image\" \/>\n<meta name=\"twitter:label1\" content=\"Escrito por\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:data1\" content=\"Francisco Bobadilla\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:label2\" content=\"Tiempo de lectura\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:data2\" content=\"4 minutos\" \/>\n<script type=\"application\/ld+json\" class=\"yoast-schema-graph\">{\"@context\":\"https:\\\/\\\/schema.org\",\"@graph\":[{\"@type\":\"Article\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/dim-id.com\\\/pruebaentradas2023\\\/2006\\\/05\\\/01\\\/lo_que_eres_no_cabe_en_tu_nombre\\\/#article\",\"isPartOf\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/dim-id.com\\\/pruebaentradas2023\\\/2006\\\/05\\\/01\\\/lo_que_eres_no_cabe_en_tu_nombre\\\/\"},\"author\":{\"name\":\"Francisco Bobadilla\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/dim-id.com\\\/pruebaentradas2023\\\/#\\\/schema\\\/person\\\/6b75cb74a44b7e38e97fca8f8ea02a83\"},\"headline\":\"Lo que eres no cabe en tu nombre*\",\"datePublished\":\"2006-05-01T00:00:00+00:00\",\"dateModified\":\"2023-11-04T19:20:43+00:00\",\"mainEntityOfPage\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/dim-id.com\\\/pruebaentradas2023\\\/2006\\\/05\\\/01\\\/lo_que_eres_no_cabe_en_tu_nombre\\\/\"},\"wordCount\":822,\"commentCount\":0,\"keywords\":[\"284\"],\"articleSection\":[\"Inquietudes\"],\"inLanguage\":\"es\",\"potentialAction\":[{\"@type\":\"CommentAction\",\"name\":\"Comment\",\"target\":[\"https:\\\/\\\/dim-id.com\\\/pruebaentradas2023\\\/2006\\\/05\\\/01\\\/lo_que_eres_no_cabe_en_tu_nombre\\\/#respond\"]}]},{\"@type\":\"WebPage\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/dim-id.com\\\/pruebaentradas2023\\\/2006\\\/05\\\/01\\\/lo_que_eres_no_cabe_en_tu_nombre\\\/\",\"url\":\"https:\\\/\\\/dim-id.com\\\/pruebaentradas2023\\\/2006\\\/05\\\/01\\\/lo_que_eres_no_cabe_en_tu_nombre\\\/\",\"name\":\"Lo que eres no cabe en tu nombre* - Revista ISTMO\",\"isPartOf\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/dim-id.com\\\/pruebaentradas2023\\\/#website\"},\"datePublished\":\"2006-05-01T00:00:00+00:00\",\"dateModified\":\"2023-11-04T19:20:43+00:00\",\"author\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/dim-id.com\\\/pruebaentradas2023\\\/#\\\/schema\\\/person\\\/6b75cb74a44b7e38e97fca8f8ea02a83\"},\"breadcrumb\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/dim-id.com\\\/pruebaentradas2023\\\/2006\\\/05\\\/01\\\/lo_que_eres_no_cabe_en_tu_nombre\\\/#breadcrumb\"},\"inLanguage\":\"es\",\"potentialAction\":[{\"@type\":\"ReadAction\",\"target\":[\"https:\\\/\\\/dim-id.com\\\/pruebaentradas2023\\\/2006\\\/05\\\/01\\\/lo_que_eres_no_cabe_en_tu_nombre\\\/\"]}]},{\"@type\":\"BreadcrumbList\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/dim-id.com\\\/pruebaentradas2023\\\/2006\\\/05\\\/01\\\/lo_que_eres_no_cabe_en_tu_nombre\\\/#breadcrumb\",\"itemListElement\":[{\"@type\":\"ListItem\",\"position\":1,\"name\":\"Home\",\"item\":\"https:\\\/\\\/dim-id.com\\\/pruebaentradas2023\\\/\"},{\"@type\":\"ListItem\",\"position\":2,\"name\":\"Lo que eres no cabe en tu nombre*\"}]},{\"@type\":\"WebSite\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/dim-id.com\\\/pruebaentradas2023\\\/#website\",\"url\":\"https:\\\/\\\/dim-id.com\\\/pruebaentradas2023\\\/\",\"name\":\"Revista ISTMO\",\"description\":\"Liderazgo con valores\",\"potentialAction\":[{\"@type\":\"SearchAction\",\"target\":{\"@type\":\"EntryPoint\",\"urlTemplate\":\"https:\\\/\\\/dim-id.com\\\/pruebaentradas2023\\\/?s={search_term_string}\"},\"query-input\":{\"@type\":\"PropertyValueSpecification\",\"valueRequired\":true,\"valueName\":\"search_term_string\"}}],\"inLanguage\":\"es\"},{\"@type\":\"Person\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/dim-id.com\\\/pruebaentradas2023\\\/#\\\/schema\\\/person\\\/6b75cb74a44b7e38e97fca8f8ea02a83\",\"name\":\"Francisco Bobadilla\",\"image\":{\"@type\":\"ImageObject\",\"inLanguage\":\"es\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/secure.gravatar.com\\\/avatar\\\/fc1c7532a4ce2fdb45693ad7966d944611386059d92569b7b72086c3c0c57e7d?s=96&d=mm&r=g\",\"url\":\"https:\\\/\\\/secure.gravatar.com\\\/avatar\\\/fc1c7532a4ce2fdb45693ad7966d944611386059d92569b7b72086c3c0c57e7d?s=96&d=mm&r=g\",\"contentUrl\":\"https:\\\/\\\/secure.gravatar.com\\\/avatar\\\/fc1c7532a4ce2fdb45693ad7966d944611386059d92569b7b72086c3c0c57e7d?s=96&d=mm&r=g\",\"caption\":\"Francisco Bobadilla\"},\"url\":\"https:\\\/\\\/dim-id.com\\\/pruebaentradas2023\\\/author\\\/franciscobobadillarodriguez\\\/\"}]}<\/script>\n<!-- \/ Yoast SEO Premium plugin. -->","yoast_head_json":{"title":"Lo que eres no cabe en tu nombre* - Revista ISTMO","robots":{"index":"index","follow":"follow","max-snippet":"max-snippet:-1","max-image-preview":"max-image-preview:large","max-video-preview":"max-video-preview:-1"},"canonical":"https:\/\/dim-id.com\/pruebaentradas2023\/2006\/05\/01\/lo_que_eres_no_cabe_en_tu_nombre\/","og_locale":"es_MX","og_type":"article","og_title":"Lo que eres no cabe en tu nombre*","og_description":"Leer despu\u00e9s 0Suele ser natural, al inicio de una conversaci\u00f3n con alguien a quien reci\u00e9n se conoce, preguntarle su nombre. Dirigirse al otro por su nombre es tambi\u00e9n una muestra de cercan\u00eda y buen trato. De ah\u00ed que los apelativos gen\u00e9ricos como \u00aboiga\u00bb, \u00abse\u00f1orita\u00bb, \u00abse\u00f1or\u00bb, \u00abjovencito\u00bb, \u00abalumno\u00bb, \u00abpsst\u00bb, \u00abhey\u00bb cuando reemplazan al nombre propio, aunque cumplen con su funci\u00f3n apelativa, denotan tambi\u00e9n desinter\u00e9s por el pr\u00f3jimo cuando este no es s\u00f3lo un interlocutor epis\u00f3dico, sino alguien con quien se tiene contacto habitual. Pero nos interesa mucho m\u00e1s que el nombre de aquellos con quienes nos relacionamos cuando esos v\u00ednculos pasan de ser meramente funcionales y llegan a ser ricamente personales, como las relaciones de amistad, fraternidad, filiaci\u00f3n, amor conyugal. Delante nuestro, en palabras del fil\u00f3sofo del di\u00e1logo Martin Buber, tenemos un T\u00da (ser personal) y no un ello (mero objeto manipulable). Aqu\u00ed cobra relevancia la expresi\u00f3n coloquial \u00abcu\u00e9ntamelo todo\u00bb, pues no se trata de la sola curiosidad malsana para matar el tiempo, sino fundamentalmente de un anhelo por saber m\u00e1s de los intereses, alegr\u00edas y penas del otro: todo lo suyo nos interesa, precisamente porque es suyo. En esta circunstancia, el di\u00e1logo se torna comunicaci\u00f3n interpersonal. Los amigos, los hermanos, los padres, los enamorados muestran rec\u00edprocamente su intimidad. Aquella que se da a cucharaditas, se expresa en voz baja y se manifiesta en el tiempo y lugar oportunos. Es algo entre t\u00fa y yo, comunicaci\u00f3n de \u00abt\u00fa\u00bb a \u00abt\u00fa\u00bb con destinatario espec\u00edfico. No es un mail masivo, ni mucho menos un \u00abcomunicado a la opini\u00f3n p\u00fablica\u00bb. En este encuentro de intimidades en que se va mostrando la riqueza personal de uno y otro, a los amigos, padres y amantes les resulta poco el nombre que cada cual lleva en su documento oficial de identidad. El nombre de pila se queda corto y aparecen los apelativos que intentan resaltar los rasgos caracter\u00edsticos puestos en evidencia por el clima de apertura que propicia el amor. Y as\u00ed, pap\u00e1 no pregunta por Marita sino por la \u00abardillita\u00bb, la \u00abamericana\u00bb, la \u00abprincesita\u00bb. No sobra un solo nombre, todos ellos dicen algo de Marita y, es muy probable tambi\u00e9n que al cabo del tiempo, Marita recuerde que s\u00f3lo pap\u00e1 la llamaba \u00abprincesita\u00bb. Los enamorados saben que un nombre no basta. Desde luego, decirse \u00abmi vida\u00bb, \u00abcari\u00f1o\u00bb y dem\u00e1s apelativos son bonitos cumplidos, pero son m\u00e1s que f\u00f3rmulas de estilo cuando brotan del fondo del alma; los enamorados lo saben: este nuevo nombre quiere significar lo que t\u00fa eres para m\u00ed; le he puesto nombre a un recodo de tu ser patente a m\u00ed, pero quiz\u00e1s oculto a ti. Pedro Salinas lo dice bellamente: \u00abQu\u00edtate ya los trajes,\/ las se\u00f1as, los retratos;\/ yo no te quiero as\u00ed, disfrazada de otra,\/ hija siempre de algo.\/ Te quiero pura, libre,\/ irreductible: t\u00fa.\/ S\u00e9 que cuando te llame\/ entre todas las gentes\/ del mundo,\/ s\u00f3lo t\u00fa ser\u00e1s t\u00fa\u00bb. Ciertamente, en poner nombres, quiz\u00e1s no somos muy originales y repetimos lo que romeos y julietas de todos los tiempos se han dicho. Pero, del mismo modo que una mam\u00e1 reconoce el llanto de su ni\u00f1o de entre muchos, tambi\u00e9n Mar\u00eda sabe que s\u00f3lo Juan pronuncia bien su nombre. Lo que no podemos hacer los seres humanos \u2013Dios s\u00ed\u2013 es darnos un nombre que sea traducci\u00f3n verbal de lo que somos. Dice el Libro del Apocalipsis : \u00abAl vencedor? le dar\u00e9 una piedra blanca, en la que hay un nombre siempre nuevo que s\u00f3lo conoce quien lo recibe\u00bb (Ap. 2, 17). \u00abS\u00f3lo en Dios \u2013dice Romano Guardini\u2013 radica cada ser humano. S\u00f3lo en el encuentro con \u00c9l aprende qui\u00e9n es, pues s\u00f3lo Dios puede dec\u00edrselo. S\u00f3lo el amor de Dios lo constituye definitivamente en su propio s\u00ed mismo. Y, por tanto, Dios es tambi\u00e9n el \u00fanico que le dice aut\u00e9nticamente \u201ct\u00fa\u201d. Su verdadero nombre es la expresi\u00f3n de este conocimiento que Dios tiene de \u00e9l y que \u00e9l ha aprendido de Dios sobre s\u00ed mismo. Este nombre est\u00e1 protegido. \u201cNadie lo conoce\u201d; s\u00f3lo Dios y \u00e9l\u00bb. A falta del \u00fanico nombre que abarque a cada uno de nuestros seres queridos, echamos mano de nombres y pronombres que se dicen muy quedo al o\u00eddo.\u00a0 Nos han llamado y nos llama de muchas maneras, pero unos nombres nos dicen m\u00e1s que otros,\u00a0 aquellos escritos en la piedra blanca que guardamos en un lugar preferente del coraz\u00f3n. * Profesor de la Facultad de Comunicaci\u00f3n de la Universidad de Piura. Licenciado en Ciencias de la Informaci\u00f3n por la misma universidad, con estudios de Maestr\u00eda en Derecho Civil por la PUCP Leer despu\u00e9s 0","og_url":"https:\/\/dim-id.com\/pruebaentradas2023\/2006\/05\/01\/lo_que_eres_no_cabe_en_tu_nombre\/","og_site_name":"Revista ISTMO","article_published_time":"2006-05-01T00:00:00+00:00","article_modified_time":"2023-11-04T19:20:43+00:00","author":"Francisco Bobadilla","twitter_card":"summary_large_image","twitter_misc":{"Escrito por":"Francisco Bobadilla","Tiempo de lectura":"4 minutos"},"schema":{"@context":"https:\/\/schema.org","@graph":[{"@type":"Article","@id":"https:\/\/dim-id.com\/pruebaentradas2023\/2006\/05\/01\/lo_que_eres_no_cabe_en_tu_nombre\/#article","isPartOf":{"@id":"https:\/\/dim-id.com\/pruebaentradas2023\/2006\/05\/01\/lo_que_eres_no_cabe_en_tu_nombre\/"},"author":{"name":"Francisco Bobadilla","@id":"https:\/\/dim-id.com\/pruebaentradas2023\/#\/schema\/person\/6b75cb74a44b7e38e97fca8f8ea02a83"},"headline":"Lo que eres no cabe en tu nombre*","datePublished":"2006-05-01T00:00:00+00:00","dateModified":"2023-11-04T19:20:43+00:00","mainEntityOfPage":{"@id":"https:\/\/dim-id.com\/pruebaentradas2023\/2006\/05\/01\/lo_que_eres_no_cabe_en_tu_nombre\/"},"wordCount":822,"commentCount":0,"keywords":["284"],"articleSection":["Inquietudes"],"inLanguage":"es","potentialAction":[{"@type":"CommentAction","name":"Comment","target":["https:\/\/dim-id.com\/pruebaentradas2023\/2006\/05\/01\/lo_que_eres_no_cabe_en_tu_nombre\/#respond"]}]},{"@type":"WebPage","@id":"https:\/\/dim-id.com\/pruebaentradas2023\/2006\/05\/01\/lo_que_eres_no_cabe_en_tu_nombre\/","url":"https:\/\/dim-id.com\/pruebaentradas2023\/2006\/05\/01\/lo_que_eres_no_cabe_en_tu_nombre\/","name":"Lo que eres no cabe en tu nombre* - Revista ISTMO","isPartOf":{"@id":"https:\/\/dim-id.com\/pruebaentradas2023\/#website"},"datePublished":"2006-05-01T00:00:00+00:00","dateModified":"2023-11-04T19:20:43+00:00","author":{"@id":"https:\/\/dim-id.com\/pruebaentradas2023\/#\/schema\/person\/6b75cb74a44b7e38e97fca8f8ea02a83"},"breadcrumb":{"@id":"https:\/\/dim-id.com\/pruebaentradas2023\/2006\/05\/01\/lo_que_eres_no_cabe_en_tu_nombre\/#breadcrumb"},"inLanguage":"es","potentialAction":[{"@type":"ReadAction","target":["https:\/\/dim-id.com\/pruebaentradas2023\/2006\/05\/01\/lo_que_eres_no_cabe_en_tu_nombre\/"]}]},{"@type":"BreadcrumbList","@id":"https:\/\/dim-id.com\/pruebaentradas2023\/2006\/05\/01\/lo_que_eres_no_cabe_en_tu_nombre\/#breadcrumb","itemListElement":[{"@type":"ListItem","position":1,"name":"Home","item":"https:\/\/dim-id.com\/pruebaentradas2023\/"},{"@type":"ListItem","position":2,"name":"Lo que eres no cabe en tu nombre*"}]},{"@type":"WebSite","@id":"https:\/\/dim-id.com\/pruebaentradas2023\/#website","url":"https:\/\/dim-id.com\/pruebaentradas2023\/","name":"Revista ISTMO","description":"Liderazgo con valores","potentialAction":[{"@type":"SearchAction","target":{"@type":"EntryPoint","urlTemplate":"https:\/\/dim-id.com\/pruebaentradas2023\/?s={search_term_string}"},"query-input":{"@type":"PropertyValueSpecification","valueRequired":true,"valueName":"search_term_string"}}],"inLanguage":"es"},{"@type":"Person","@id":"https:\/\/dim-id.com\/pruebaentradas2023\/#\/schema\/person\/6b75cb74a44b7e38e97fca8f8ea02a83","name":"Francisco Bobadilla","image":{"@type":"ImageObject","inLanguage":"es","@id":"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/fc1c7532a4ce2fdb45693ad7966d944611386059d92569b7b72086c3c0c57e7d?s=96&d=mm&r=g","url":"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/fc1c7532a4ce2fdb45693ad7966d944611386059d92569b7b72086c3c0c57e7d?s=96&d=mm&r=g","contentUrl":"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/fc1c7532a4ce2fdb45693ad7966d944611386059d92569b7b72086c3c0c57e7d?s=96&d=mm&r=g","caption":"Francisco Bobadilla"},"url":"https:\/\/dim-id.com\/pruebaentradas2023\/author\/franciscobobadillarodriguez\/"}]}},"jetpack_featured_media_url":"","jetpack_sharing_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/dim-id.com\/pruebaentradas2023\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/28423","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/dim-id.com\/pruebaentradas2023\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/dim-id.com\/pruebaentradas2023\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dim-id.com\/pruebaentradas2023\/wp-json\/wp\/v2\/users\/33"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dim-id.com\/pruebaentradas2023\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=28423"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/dim-id.com\/pruebaentradas2023\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/28423\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":2661913,"href":"https:\/\/dim-id.com\/pruebaentradas2023\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/28423\/revisions\/2661913"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/dim-id.com\/pruebaentradas2023\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=28423"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/dim-id.com\/pruebaentradas2023\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=28423"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/dim-id.com\/pruebaentradas2023\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=28423"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}