{"id":28219,"date":"2006-01-01T00:00:00","date_gmt":"2006-01-01T05:00:00","guid":{"rendered":"http:\/\/192.168.1.157\/istmo\/?p=28219"},"modified":"2006-01-01T00:00:00","modified_gmt":"2006-01-01T05:00:00","slug":"hogar_caldero_de_la_intimidad","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dim-id.com\/pruebaentradas2023\/2006\/01\/01\/hogar_caldero_de_la_intimidad\/","title":{"rendered":"Hogar, caldero de la intimidad"},"content":{"rendered":"<button class=\"simplefavorite-button has-count\" data-postid=\"28219\" data-siteid=\"1\" data-groupid=\"1\" data-favoritecount=\"0\" style=\"\">Leer despu\u00e9s <i class=\"sf-icon-star-empty\"><\/i><span class=\"simplefavorite-button-count\" style=\"\">0<\/span><\/button><body><p>El \u00abhumus\u00bb donde la persona se realiza cabalmente como tal es la familia y el \u00abhumus\u00bb de la familia es el hogar. All\u00ed se profundiza en la intimidad y se expande el car\u00e1cter relacional.<\/p>\n<p>Desde esta perspectiva, que parece ut\u00f3pica, el hogar ha sido definido por el profesor Jacinto Choza como el lugar del amparo, del consuelo, de la compa\u00f1\u00eda. Una casa de familia no es cuartel, ni colegio, ni garaje, ni tienda de electrodom\u00e9sticos o de cualquier producto en la que vales en tanto tienes; no es una parroquia, una rep\u00fablica, una democracia, ni un puzzle.<\/p>\n<p>Para ser lo que se es por nacimiento, no basta con nacer; se requiere del claustro materno para desarrollar las posibilidades naturales, que provienen de la acumulaci\u00f3n de gratuidad, de libertad y del amor. En la casa se ense\u00f1a estando, acompa\u00f1ando, no se pierde el norte de lo esencial, porque es el clima en el que se da la capacidad din\u00e1mica de unificaci\u00f3n y orientaci\u00f3n del curso de la vida.<\/p>\n<p>El hogar es el h\u00e1bitat de la familia. Incluso una persona sola tiene que hacer del lugar donde vive un hogar, puesto que ella es existencial y esencialmente familiar nadie puede renunciar a ser hijo. Una familia es un pacto estable de una biograf\u00eda amorosa, donde el modo de vivir el yo, lo da el t\u00fa. All\u00ed se nos ofrece intimidad, no hay enga\u00f1o ni ficci\u00f3n. Se respira el ambiente f\u00e9rtil del amor, del deber moral de amar, que impide de ra\u00edz, o deber\u00eda hacerlo, el desencanto, el cinismo, la indiferencia, la amargura, el odio, la humillaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Sin hogar es muy dura la interiorizaci\u00f3n, y la nostalgia metaf\u00edsica \u00abdel principio\u00bb no pasa por la esperanza, sino por la desesperaci\u00f3n, cinismo, ostentaci\u00f3n, soledad. Casi peor, por la degradaci\u00f3n total, vac\u00eda de significado y sentido, que se encuentran en germen en cada una de las actitudes citadas.<\/p>\n<p>Sin familia el hombre queda disgregado. La experiencia global de la persona honesta es palpar que a amar se aprende sinti\u00e9ndose amado y amando. Qu\u00e9 bellamente lo expresa Quevedo en su soneto Amor constante, m\u00e1s all\u00e1 de la muerte: \u00ab\u2026Cerrar podr\u00e1n mis ojos la postrera sombra que me llevar\u00e9 el blanco d\u00eda\u2026\/ su cuerpo dejar\u00e1, no su cuidado\/ ser\u00e1n ceniza, pero tendr\u00e1 sentido\/ polvo ser\u00e1, m\u00e1s polvo enamorado.\u00bb<\/p>\n<p class=\"subtit\"><strong>SOMOS CONTRADICCI\u00d3N Y PARADOJA<br>\n<\/strong>Siempre que se trabaja desde cualquier antropolog\u00eda personalista, vemos c\u00f3mo la contradicci\u00f3n responde a lo m\u00e1s profundo de la persona. Sabemos de su grandeza y su indigencia; su car\u00e1cter relacional junto con su subsistencia y pertenencia; la capacidad de clausura y de apertura; el ser al mismo tiempo perfectible y defectible; su incomunicabilidad y su comuni\u00f3n.<\/p>\n<p>Esas paradojas responden radicalmente a dos atributos propios y exclusivos del hombre: la irrepetibilidad e intimidad que hacen de cada persona un qui\u00e9n y no un qu\u00e9-, y su car\u00e1cter relacional, su apertura in\u00e9dita hacia los otros, con los que coexiste que responde a una triple inflexi\u00f3n: ser-de, ser-con y ser-para.<\/p>\n<p>La intimidad reclama el reconocer que la vida tiene algo de sagrado, misterioso, que supera lo que la fr\u00eda t\u00e9cnica posibilita y explica. Significa que el recorrido de nuestro existir no es cuesti\u00f3n de avanzar sin m\u00e1s, sino que grita profundamente a la dignidad humana para avanzar sobre uno mismo, sobre aquello en lo que hemos sido constituidos, y sobre aquello en lo que anhelamos terminar.<\/p>\n<p>Tema muy v\u00e1lido, pero igualmente fr\u00e1gil. Dec\u00eda en ese sentido el m\u00e9dico humanista Juan Rof Carballo, que hay que sentir compasi\u00f3n de la grandeza del hombre, viendo en ello, un silbido que alerta a no funcionar s\u00f3lo por las apariencias.<\/p>\n<p class=\"subtit\"><strong>LA PRIMERA INTIMIDAD<br>\n<\/strong>La pintura de Guayasam\u00edn refleja po\u00e9ticamente el sentido de la intimidad amenazada, cuando explica \u00abhe pintado como si gritara, y mi grito se ha sumado a todos los gritos que expresan la humillaci\u00f3n y la angustia del tiempo que nos ha tocado vivir\u00bb. Entre las obras del pintor recuerdo una sobre la ternura, un homenaje a su madre, seg\u00fan explica el propio autor, refleja que mientras \u00e9l viva siempre la recordar\u00e1. La primera intimidad son los v\u00ednculos naturales, de la sangre, de la propia casa, de la ciudad en la que uno naci\u00f3 y en la que se va viviendo.<\/p>\n<p>La esencia del sentido relacional responde al descubrimiento de que cada persona es como otro yo y que hay que tratarla con la misma autenticidad. El paradigma preciso, aunque no \u00fanico, de este atributo se realiza en el amor conyugal, que culmina la aspiraci\u00f3n profundamente enraizada en el coraz\u00f3n del hombre de existir con alguien y para alguien y, a la vez, de saberse reconocido como el \u00fanico e irrepetible.<\/p>\n<p>En el matrimonio se experimenta que la radical complementariedad y la unidad no la inventan los amantes, est\u00e1n en cada uno y se realizan con el otro. De ah\u00ed que el amor conyugal sea el origen de la familia y precise del h\u00e1bitat del hogar.<\/p>\n<p>En El Moz\u00e1rabe, de Garc\u00eda Adalid, Asbag, se expresa de este modo cuando va a regresar a C\u00f3rdoba su ciudad de origen: \u00abTodo hombre lleva una ciudad inscrita en el coraz\u00f3n; la de los recuerdos de la infancia, la que guarda en su seno una casa, una calle, con rumores de ni\u00f1os jugando, olores de comida reci\u00e9n hecha escapando por las chimeneas, el martilleo de lluvia en los tejados, el calor del hogar en el invierno, el refugio del fuego exterior en los veranos; pregoneros ma\u00f1aneros, parloteos de vecinas, ri\u00f1as, canturreos y carcajadas.<\/p>\n<p>Una ciudad que en cada esquina, en cada plaza, guarda el misterio del pasado y del presente; en un aroma, en un sonido, en el sol de la tarde sobre una pared; en el raro espacio del tiempo detenido, capaz de evocar el recuerdo m\u00e1s dulce. Para cada uno, su ciudad reserva una atm\u00f3sfera c\u00e1lida y hospitalaria que no podr\u00e1 hallar en ninguna otra parte del mundo; que cuando se est\u00e1 lejos sabe presentarse en los sue\u00f1os, como llamando al retorno. Y, especialmente, cuando se est\u00e1 en el final de la vida, viene a recordarnos en qu\u00e9 lugar nos aguarda un pedacito de tierra acogedora para envolver amorosamente el descanso de los huesos. Una ciudad donde resucitar una ma\u00f1ana, en los albores del tiempo nuevo, para correr hasta su plaza y abrazar a los seres m\u00e1s queridos\u00bb.<\/p>\n<p class=\"subtit\"><strong>ANTE LA INESTABILIDAD UN HOGAR PROTECTOR Y CREATIVO<br>\n<\/strong>La intimidad y el car\u00e1cter relacional se proyectan en la vivienda, el lenguaje, la ropa. El hogar tendr\u00eda que ayudar a no ir en chancletas en lo humano, en lo cotidiano, precisamente por crear y recrear espacios de silencio y di\u00e1logo que iluminan lo que nos habita dentro y nos ense\u00f1a a escuchar y protagonizar la vida que est\u00e1 fuera.<br>\nLa fuerza de la casa es proteger nuestros vulnerables defectos y sentidos tambi\u00e9n de tanta vulgaridad torpe que se nos oferta. Y a su vez facilitar los contornos a nuestra vida que nos hacen desplegarnos hacia fuera.<\/p>\n<p>En su novela La joven de azul jacinto, Susan Vreeland, habla en dos p\u00e1rrafos sobre el valor de la intimidad y sobre el car\u00e1cter relacional de las personas. A mi modo de ver cada uno es un homenaje a una \u00e9tica del silencio exterior y de la riqueza interna.<\/p>\n<p>\u00abY en la oscuridad, pegada a \u00e9l, con su persuasiva pregunta \u00bfCu\u00e1l es tu momento favorito del d\u00eda?, que \u00e9l siempre respond\u00eda igual porque siempre pensaba lo mismo: Ahora, cuando te acaricio (\u2026) Aquello era lo que recordaba en el dilatado instante final: con el amor se alimenta y crece en la trascendental cotidianidad\u00bb.<\/p>\n<p>Y tambi\u00e9n: \u00abLo que ve\u00eda iluminado por la calidez de unos tonos dorados como la miel, era la quietud que brota de las olvidadas tareas dom\u00e9sticas con las que las mujeres dignifican el hogar. Supo que la paz de aquel instante ser\u00eda lo m\u00e1s parecido al Reino de los Cielos que llegar\u00eda a conocer\u00bb.<\/p>\n<p>Por eso es la familia un lugar privilegiado, se emplea el lenguaje de la cercan\u00eda que todos entienden. Y si no se tiene se intuye y exige. De manera magistral lo escribe Susana Tamaro en Donde el coraz\u00f3n te lleve, el primer p\u00e1rrafo se refiere a la ni\u00f1ez; el segundo a la adolescencia.<\/p>\n<p>\u00abEs como si aqu\u00ed, a mi lado, hubiera una parte de ti, la parte que m\u00e1s quiero\u2026 la parte feliz de ti\u2026 hay cosas que s\u00f3lo se pueden entender a cierta edad y no antes\u2026 los temores nocturnos, contar historias con final feliz\u2026 aunque yo conoc\u00eda la historia, algo cantaba en mi interior\u2026 ning\u00fan ni\u00f1o puede vivir sin amor, por eso nos acomodamos al modelo que nos imponen, aunque sea injusto\u2026 \u00a1A saber por qu\u00e9 las verdades elementales son las m\u00e1s dif\u00edciles de entender\u00a1\u00bb<\/p>\n<p>\u00abCuando empieza a formarse alrededor de nuestro cuerpo una coraza invisible\u2026 aunque t\u00fa me rechaces como madre, yo no te rechazo como hija\u2026; el proceso de crecimiento, se parece un poco a las perlas, cuanto m\u00e1s grande y profunda es la herida, m\u00e1s fuerte es la coraza que se le desarrolla en el interior; proyectos, cosas por ordenar, inseguridades\u2026 la vida no es una carrera, sino un tiro al blanco\u2026; destino, herencia, educaci\u00f3n \u00bfd\u00f3nde empieza una cosa y termina otra?;\u2026 entre nuestra alma y nuestro cuerpo hay muchas peque\u00f1as ventanas y, a trav\u00e9s de \u00e9stas, si est\u00e1n abiertas, pasan las emociones; si est\u00e1n entornadas, se cuelan apenas; tan s\u00f3lo el amor puede abrirlas a todas de par en par y de golpe. Encontrar escapatorias, cuando no se quiere mirar dentro de uno mismo es la cosa m\u00e1s f\u00e1cil de este mundo\u2026 Para elegir, qu\u00e9date quieta, en silencio, y escucha a tu coraz\u00f3n\u2026 Y, cuando hable, lev\u00e1ntate y ve donde \u00e9l te lleve\u00bb.<\/p>\n<p>Se ve que el amor anuncia el futuro, y que sin \u00e9l, sin familia, sin hogar, el hombre es un desterrado. La persona engendrada en indigencia biol\u00f3gica, necesita suplirla y superarla con el plus cultura. El hombre moldeable requiere que se le ense\u00f1e a hablar, historia, cultura, tradici\u00f3n y progreso. Requiere compa\u00f1\u00eda.<\/p>\n<p>Lo protector y lo creativo ante nuestra inestabilidad es el hogar. Es el \u00e1mbito a la vida digna para venir al mundo, para permanecer en \u00e9l, y tambi\u00e9n para morir.<\/p>\n<p class=\"subtit\"><strong>LA CULTURA DE LA INTERRUPCI\u00d3N<br>\n<\/strong>Como se\u00f1ala Gertrud von Le Fort: \u00abHoy hay demasiado hoy\u00bb, una plenitud inacabada del presente que se quiere poseer del todo y ya, lo primero que ve o que a uno le ofrecen. Falta que se le d\u00e9 valor a la tradici\u00f3n y a la conciencia planetaria ecol\u00f3gica de dejar a los que vengan un futuro mejor.<\/p>\n<p>Falta se\u00f1or\u00edo e interiorizaci\u00f3n. Se da una especie de cultura de la interrupci\u00f3n, lo que supone que en cuanto el esfuerzo hiere un fin, el hombre lo abandona. (V\u00e9ase aborto, infidelidad, divorcio).<\/p>\n<p>Hay falta de interioridad, exceso de estr\u00e9s, ambig\u00fcedad. Los antimodelos en la creaci\u00f3n art\u00edstica y en los medios de comunicaci\u00f3n est\u00e1n a la orden del d\u00eda. El dinero es ahora variante de la felicidad. Se confunde pobreza con vulgaridad. La imaginaci\u00f3n es sustituida por el mimetismo. La distinci\u00f3n por la uniformidad o el excentricismo.<\/p>\n<p>Con palabras de Magris en El Danubio: \u00abEn la existencia hay demasiado y demasiado poco, una afanosa acumulaci\u00f3n de estorbos no esenciales, que quita el aire, y una carencia de cosas esenciales\u00bb. Una de esas carencias esenciales es el oscurecimiento del valor de la familia y el hogar.<\/p>\n<p class=\"subtit\"><strong>AMAR EL PROPIO HOGAR<br>\n<\/strong>Retomar la cultura del hogar y la cultura en el hogar es una v\u00eda asequible para solucionar el panorama. Lo natural, cuando depende de la voluntad, solo se puede llevar a cabo culturalmente. El cuidado, una buena definici\u00f3n de la cultura para el siglo XXI, es la condici\u00f3n de respeto y de mejora de los dem\u00e1s, y su \u00e1mbito espec\u00edfico es la casa.<\/p>\n<p>All\u00ed, en mi casa, al elegir me elijo. La convivencia grata crea finura de esp\u00edritu. Entonces ni la TV se convierte en la ni\u00f1era electr\u00f3nica ni hay hu\u00e9rfanos biol\u00f3gicos o de padres vivos. La fuerza se emplea sin rigidez, el \u00edmpetu sin af\u00e1n de dominio porque la familia es el valor permanente.<\/p>\n<p>La cultura del hogar es amar la propia casa como reflejo del amor a los m\u00edos y a m\u00ed mismo. Es convertir sus tareas en dedicaci\u00f3n exclusiva o complementaria de otros trabajos. Es vivir de amor como lo relata La peque\u00f1a cr\u00f3nica de Ana Magdalena Bach: \u00abEn todos los a\u00f1os de nuestro matrimonio, jam\u00e1s pude acostumbrarme por completo a \u00e9l; siempre hab\u00eda en mi coraz\u00f3n un sentimiento de asombro ante algo extraordinariamente grande que no pod\u00eda comprender ni explicar, algo que para las dem\u00e1s gentes, aun para sus propios hijos, a pesar de la admiraci\u00f3n que por \u00e9l sent\u00edan, parec\u00eda pasar inadvertido. En el fondo de mi alma conservaba yo ese sentimiento, como una especie de suave temor que ni aun nuestro mutuo cari\u00f1o pudo jam\u00e1s arrojar de all\u00ed. Sebasti\u00e1n fue siempre demasiado grande para que yo lo pudiese abarcar ya lo not\u00e9 desde nuestro primer encuentro, a pesar de que me envolv\u00eda realmente en su amor y de que el vivir junto a \u00e9l hab\u00eda llegado a ser para m\u00ed una necesidad elemental. Me era imposible imaginarme en el mundo sin \u00e9l, salvo en alguna pesadilla, de la que despertaba con un estremecimiento al sentirme sola. Me sucedi\u00f3 eso desde el momento en que lo conoc\u00ed, y la muerte me hizo ver, con su cruel realidad, que el mundo hab\u00eda quedado vac\u00edo para m\u00ed\u00bb.<\/p>\n<p>M\u00e1s sint\u00e9tica pero igualmente amorosa es la descripci\u00f3n que hace El Greco de la mujer que am\u00f3 en Toledo. Se lee en la novela de Vintila Horia Un sepulcro en el cielo, y dice as\u00ed: \u00abJer\u00f3nima de las Cuevas, due\u00f1a de lo entra\u00f1able\u00bb.<\/p>\n<p>Usando la libertad personal para el bien, la verdad y la belleza, la persona se forja en el hogar, con el ritmo anal\u00f3gico de la unidad en la diferencia. \u00abEl regalo m\u00e1s preciso que me hizo el matrimonio dir\u00e1 C.S. Lewis en Una pena en observaci\u00f3n fue brindarme un choque constante con algo muy cercano e \u00edntimo, pero al mismo tiempo indefectiblemente otro y resistente, real, en una palabra\u00bb. El trabajo en la casa, esforzado, oscuro y oculto, se refleja en el sentido de fiesta cuando todos lo hacen y todos lo valoran. Y a eso hay que aprender. De esta manera, el clima alegre y las fiestas familiares no son par\u00e9ntesis, ni huida, sino culminaci\u00f3n y reflejo de las aspiraciones grandes.<\/p>\n<p>La belleza en la casa es la captaci\u00f3n del detalle, porque lo contrario al buen gusto no es el mal gusto, sino el no tener gusto.<\/p>\n<p>La atenci\u00f3n a los otros, a los m\u00edos, recupera la importancia de la confianza personal, estableciendo conexiones muy naturales y entra\u00f1ables porque acompa\u00f1an al proceso mismo de la vida. Preparar una comida, hacer una limpieza, lavar\u2026 son tareas destinadas a lo natural y elemental. Pero, y esto es importante, no son procesos s\u00f3lo fatigosos, necesarios, repetitivos, aburridos, sino creadores de urdimbre humanizadora, base para realizar la aut\u00e9ntica cultura. Vivi\u00e9ndolos activa y pasivamente, como en colaboraci\u00f3n familiar, fraternal, cuidadosa, y tambi\u00e9n aprovechando la t\u00e9cnica, no se desarrolla la mala larva de la inseguridad en las personas.<\/p>\n<p>\u00ab\u00a1Yo aspiro a no ser nunca!\u00bb exclama el poeta, y esa es la meta del ser personal, el amor infinito que se fortalece en el vivero del hogar. Es cosa de cada uno y de todos. Es la real realidad de la vida humana.<\/p>\n<\/body><button class=\"simplefavorite-button has-count\" data-postid=\"28219\" data-siteid=\"1\" data-groupid=\"1\" data-favoritecount=\"0\" style=\"\">Leer despu\u00e9s <i class=\"sf-icon-star-empty\"><\/i><span class=\"simplefavorite-button-count\" style=\"\">0<\/span><\/button>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Apoyada en p&aacute;rrafos de novelas actuales y en alguna idea de poetas y pintores, que iluminan por su belleza y acierto, la autora va desgranando algunas ideas sobre la familia y la intimidad.<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":2655767,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"om_disable_all_campaigns":false,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":""},"categories":[44,1218],"tags":[45,103],"class_list":["post-28219","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-gestionincertidumbre","category-coloquio","tag-gestionincertidumbre","tag-ejemplar_282"],"yoast_head":"<!-- This site is optimized with the Yoast SEO Premium plugin v21.2 (Yoast SEO v27.6) - 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