{"id":28125,"date":"2005-11-01T00:00:00","date_gmt":"2005-11-01T00:00:00","guid":{"rendered":"http:\/\/192.168.1.157\/istmo\/?p=28125"},"modified":"2005-11-01T00:00:00","modified_gmt":"2005-11-01T00:00:00","slug":"del_zapping_a_la__angustia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dim-id.com\/pruebaentradas2023\/2005\/11\/01\/del_zapping_a_la__angustia\/","title":{"rendered":"Del zapping a la angustia"},"content":{"rendered":"<button class=\"simplefavorite-button has-count\" data-postid=\"28125\" data-siteid=\"1\" data-groupid=\"1\" data-favoritecount=\"0\" style=\"\">Leer despu\u00e9s <i class=\"sf-icon-star-empty\"><\/i><span class=\"simplefavorite-button-count\" style=\"\">0<\/span><\/button><body><p>Estoy sentado frente a la televisi\u00f3n. Aburrido y harto del zapping. Tengo m\u00e1s de cien canales y de todos no se hace ninguno. Tibur\u00f3n I, II, III y IV, un programa de esoterismo, tres talk shows, cuatro noticieros, dos telenovelas, un concurso, cinco series de polic\u00edas con todas sus variantes: abogados defensores, investigadores mani\u00e1ticos, m\u00e9dicos forenses. Myth Busters. The Surreal Life. 24. Estoy aburrido y, lo que es peor, muy agobiado.<br>\nDe repente, una idea. Voy a escribir del Aburrimiento. La aburrici\u00f3n es un estado muy peligroso pues r\u00e1pidamente puede llevarnos a la angustia (Heidegger dixit). La angustia es un estado de zozobra continua, sin motivo aparente. El miedo se distingue porque se refiere a algo concreto: miedo al dolor, miedo a la pobreza, miedo a la guerra. La angustia, en cambio, es una mezcla de ansiedad y temor ante la vida, ante nuestra existencia. Los fantasmas del aburrimiento amueblan la antesala de la angustia.<br>\nLa aburrici\u00f3n tiene que ver con la tristeza, pero no se identifica con ella. Una persona que llora la muerte de un ser querido sufre y sufre mucho pero no se aburre. Cuando lloramos una tragedia vivimos una emoci\u00f3n muy fuerte, de la misma manera que cuando amamos con intensidad o nos asustamos ante un peligro. Las grandes pasiones amor, odio nos alejan del aburrimiento; s\u00f3lo la tristeza nos acerca a los linderos del aburrimiento.<br>\nAburrici\u00f3n no equivale a depresi\u00f3n cl\u00ednica. Esta enfermedad, de la que dif\u00edcilmente se sale sin ayuda experta, involucra tanto al cuerpo como al alma. Tiene mucho de qu\u00edmica. Por eso, se necesita de la medicaci\u00f3n para sanar. El aburrimiento, por el contrario, parece m\u00e1s puro, un estado de la mente, del alma, sin litio ni endorfinas de por medio.<br>\nTampoco es cansancio. Podemos llegar exhaustos a casa, agotados, molidos, y no sentirnos aburridos. El descanso no exorciza ese demonio de la mente. Es m\u00e1s, cuando estamos muy aburridos el primer recurso es dormir, y todos sabemos que no resuelve el asunto pues al despertar, seguiremos igual de hastiados. Aburrimiento y descanso no se excluyen necesariamente; s\u00ed, en cambio, aburrimiento y diversi\u00f3n.<\/p>\n<p class=\"subtit\"><strong>SIEMPRE LO MISMO<\/strong><\/p>\n<p>A pesar de que descansar no nos quita lo aburrido, cierto tipo de cansancio nos predispone al aburrimiento. Quien una y otra vez repite la misma tarea sin sentido y sin esperanza termina aburri\u00e9ndose: se transforma en una especie de S\u00edsifo. Los humanos no somos como esos roedores que pueden jugar a darle vueltas a una ruedita durante horas y horas, sin ir a ninguna parte. Hay un tipo de trabajo que consume las fuerzas del cuerpo, y hay otro tambi\u00e9n peligroso que consume las del alma. Algunas personas trabajan de tal manera que luego no tienen \u00e1nimo para pensar. Candidatos perfectos al aburrimiento. Y no vaya a pensarse que se trata de intelectuales a quienes se les seca el cerebro de tanto leer y escribir. A muchas mujeres y hombres que trabajan con las manos, el esfuerzo rutinario y mon\u00f3tono les consume el alma.<br>\n\u00bfQui\u00e9nes se aburren? Muchos jubilados. Los adultos el domingo por la tarde (mi generaci\u00f3n recuerda a Ra\u00fal Velasco y su programa Siempre en domingo, s\u00edmbolo de la agon\u00eda del fin de semana). Los profesionistas, inmersos en la rutina. Los adolescentes reventados, cuando les cancelan la fiesta del viernes. Las amas de casa, quienes una y otra vez lavan la misma ropa y limpian los mismos trastos. Los empleados, expertos en redactar informes para el jefe. Se aburren los alumnos en mi clase. Se aburren mis lectores. Me aburro yo.<br>\nEl aburrimiento es tedio. En \u00e9l se entremezcla la falta de pasi\u00f3n, con la falta de inter\u00e9s intelectual. Rutina. Monoton\u00eda. Darle vueltas a la misma rueda. Girar y girar sobre el mismo eje, sin ir a ninguna parte. Es \u00abEl eterno retorno de lo mismo\u00bb, por citar a Nietzsche. El aburrimiento de verdad, el duro, procede de la falta de sentido. Nos aburrimos cuando caemos en la cuenta de que somos las ratitas de la caja de cristal. Que estamos repitiendo una y otra vez la misma tarea: apretar tuercas, como en Tiempos modernos de Chaplin, o escribir ensayos de filosof\u00eda para cumplir con unos par\u00e1metros de productividad acad\u00e9mica. Mecanicismo del cuerpo y del alma. Los artistas e intelectuales se aburren cuando su tarea crear, pensar carece de la pasi\u00f3n que procede de la b\u00fasqueda de la belleza y la verdad. Se les burocratiza la inteligencia, porque su quehacer carece de finalidad, salvo la de mostrar su dominio del oficio. El primer s\u00edntoma del tedio intelectual es el escepticismo. El escepticismo es el bacilo de aburrimiento de los intelectuales. Si no buscamos la belleza ni la verdad, \u00bfa qu\u00e9 demonios dedican la Inteligentsia? \u00bfA ganar dinero? \u00bfA mostrar el domino de sus t\u00e9cnicas?<br>\nCuriosamente, el aburrimiento es un buen tema para salir del aburrimiento. Despu\u00e9s de todo, se convirti\u00f3 en el tema literario del siglo XIX gracias a Baudelaire y los poetas malditos que se dedicaron a escribir acerca del spleen, el mal que ataca a la burgues\u00eda, pr\u00f3spera, descre\u00edda y decadente. Algunos de estos genios se arrojaron, entonces, al alcohol, a la droga, a la trasgresi\u00f3n de los convencionalismos sociales para quitarse el aburrimiento. George Steiner se ha referido a \u00e9l como \u00abespecie de gas de los pantanos\u00bb, \u00abdensa vacuidad\u00bb, \u00ab\u00e1cido letargo\u00bb (El castillo de Barba azul). El testimonio de Baudelaire en su Diario \u00edntimo es pat\u00e9tico: \u00abhay que trabajar, si no por gusto, por desesperaci\u00f3n. Ya que, en resumidas cuentas, el trabajo es menos aburrido que el placer\u00bb.<br>\n<strong>LOS POBRES TAMBI\u00c9N SE ABURREN<\/strong><br>\nPero no es el aburrimiento de los ricos del que quiero hablar, del de aquellos que tienen dinero y posici\u00f3n a la American Psycho y deciden divertirse de formas m\u00e1s violentas. No, no es el aburrimiento de los ni\u00f1os ricos que se hartan de las fiestas tradicionales y deciden arrojarse a las drogas, la violencia y los videos snuff (Less than zero: novela, tambi\u00e9n, de Ellis). Tampoco me refiero ahora al aburrimiento de Madame Bovary, ama de casa y tradicional esposa, que decide tener un affaire escandaloso para vivir la vida.<br>\nMe refiero a un aburrimiento menos literario, alejado de El extranjero de Camus, un aburrimiento m\u00e1s prosaico que proviene de la rutina y que agobia especialmente a los millones de trabajadores y empleados. Es la aburrici\u00f3n de quien un d\u00eda tras otro habr\u00e1 de desarrollar la misma tarea, repetitiva, sin las esperanza de cambio ni mejora, otra vez el eterno retorno.<br>\nExiste un prejuicio muy extendido, seg\u00fan el cual el aburrimiento s\u00f3lo le pega a los ricos y a los intelectuales, como si los pobres, los empleados, los obreros, los ni\u00f1os de la calle, los campesinos no pudiesen aburrirse. Falso. El aburrimiento les pega a quienes no pueden divertirse. Y los pobres, que trabajan jornadas de doce horas e invierten otras tres en trasportarse a sus casas, que viven en colonias grises, color hormig\u00f3n, entre fachadas de monoblocks y grafitis, pueden aburrirse tanto o m\u00e1s que cualquier sofisticado escritor o que cualquier ni\u00f1o rico. Si los despose\u00eddos carecen de expectativas, si pierden la esperanza, entonces, caen en la ruedecita del rat\u00f3n. Trabajar. Trabajar. Trabajar. Y despu\u00e9s, trabajar.<br>\nLa palabra diversi\u00f3n se emparienta con diversificaci\u00f3n. Implica cambio, escape, fuga de la rutina. La diversi\u00f3n nos permite huir de la servidumbre del d\u00eda a d\u00eda. Por eso, la diversi\u00f3n es pertenencia exclusiva de quienes pueden darse el lujo de distraerse del trabajo. Nos divertimos haciendo algo distinto, diverso, diferente, que no es lo de siempre.<br>\nUno de los riesgos de nuestra sociedad urbana, clasista, globalizada es que la diversi\u00f3n se encarece. Es privilegio de las clases acomodadas. Un trabajador (digamos, el que limpia tu oficina) adem\u00e1s de las largas horas en transporte al d\u00eda que invierte en el DF, para colmo, necesita completar su sueldo alargando la jornada laboral. Esto significa que el ocio entre semana no existe para ellos, los pobres y amolados.<br>\n\u00bfY el fin de semana? Bueno, tambi\u00e9n hay horas extras y extremo cansancio, as\u00ed que se trata de un fin corto. Adem\u00e1s, los barrios menos afortunados carecen de museos, deportivos, parques. La zonas verdes son, en la mayor parte de las ciudades del pa\u00eds, patrimonio de los ricos. Cuernavaca, por ejemplo, carece pr\u00e1cticamente de jardines p\u00fablicos. \u00bfEl Valle de M\u00e9xico? Peor a\u00fan: los parques se concentran en las colonias de clases medias y altas.<br>\nLlegar a M\u00e9xico por avi\u00f3n nos pone la carne de gallina. Los barrios proletarios son grises, caf\u00e9s, sin \u00e1rboles ni flores. \u00bfEspacios p\u00fablicos? Las plazas antiguas de barrio casi no existen y las que existen, se las apropian los chicos condechi o los hippitecas de Coyoac\u00e1n. \u00bfEl cine? A una familia de cuatro personas le cuesta ciento sesenta pesos la entrada, sin palomitas ni refrescos. \u00bfArriesgarse a perder el dinero en otra pel\u00edcula de Hollywood? No extra\u00f1a ahora que el alcohol y la TV sean el entretenimiento favorito de los mexicanos.<br>\n<strong>LA MEJOR AMIGA DE LOS POBRES<\/strong><br>\nLa tele es una ventana a otro mundo, un mundo distinto de esos barrios color ladrillo. Una familia pobre puede distraerse con poco dinero al encender el aparato. En los programas hay distracci\u00f3n barata, un sustituto de la esperanza que la sociedad les niega. \u00bfEvasi\u00f3n? S\u00ed. Toda diversi\u00f3n tiene un deje de evasi\u00f3n, de paseo por un para\u00edso artificial. \u00bfQu\u00e9 buscamos en la playa, bebiendo un par de tragos, jugando f\u00fatbol o viendo una peli? Distraernos, pasar un rato agradable, y nada hay tan divertido como el placer. (En esto difiero de Baudelaire). El placer nos extrae de lo cotidiano, es una especie de pase de cortes\u00eda a la felicidad.<br>\nEl aburrimiento de los pobres tiene que ver mucho con la falta de placeres; el de los ricos, con el exceso. Una vida sin esperanzas de mejora, de placer, de diversi\u00f3n se convierte en un platillo ins\u00edpido. No me extra\u00f1a que el alcohol, las drogas, la tele sean tan comunes en ciertos sectores de la sociedad.<br>\nEn algunos ambientes he o\u00eddo terribles diatribas contra la televisi\u00f3n. Entiendo a lo que se refieren, pero me parece que antes de ponernos a criticar la caja idiota (las pantallas de plasma pronto convertir\u00e1n esta expresi\u00f3n en un anacronismo), hemos de tener una alternativa para quienes vivimos en grandes n\u00facleos urbanos. Lo contrario ser\u00eda como aquella an\u00e9cdota de Mar\u00eda Antonieta, quien pregunt\u00f3 \u00ab\u00bfPor qu\u00e9 se levanta en armas esa gente?\u00bb Y le contestaron, \u00abMadame, el pueblo no tiene pan\u00bb. A lo que, finalmente, dijo \u00ab\u00bfNo tienen pan? \u00a1Que coman pasteles!\u00bb. \u00a1C\u00f3mo! \u00bfSe aburre la gente? \u00a1Pero si hay vuelo diario a Las Vegas!<\/p>\n<\/body><button class=\"simplefavorite-button has-count\" data-postid=\"28125\" data-siteid=\"1\" data-groupid=\"1\" data-favoritecount=\"0\" style=\"\">Leer despu\u00e9s <i class=\"sf-icon-star-empty\"><\/i><span class=\"simplefavorite-button-count\" style=\"\">0<\/span><\/button>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>&iexcl;Antes la barbarie que el tedio! 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