{"id":28114,"date":"2005-11-01T00:00:00","date_gmt":"2005-11-01T00:00:00","guid":{"rendered":"http:\/\/192.168.1.157\/istmo\/?p=28114"},"modified":"2005-11-01T00:00:00","modified_gmt":"2005-11-01T00:00:00","slug":"liberalismo_y_socialismo_en_el_mundo_de_la_empresa","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dim-id.com\/pruebaentradas2023\/2005\/11\/01\/liberalismo_y_socialismo_en_el_mundo_de_la_empresa\/","title":{"rendered":"Liberalismo y socialismo en el mundo de la empresa"},"content":{"rendered":"<button class=\"simplefavorite-button has-count\" data-postid=\"28114\" data-siteid=\"1\" data-groupid=\"1\" data-favoritecount=\"0\" style=\"\">Leer despu\u00e9s <i class=\"sf-icon-star-empty\"><\/i><span class=\"simplefavorite-button-count\" style=\"\">0<\/span><\/button><body><p>La condici\u00f3n de empresario no nace del hecho de arriesgar fortuna, sino del de arriesgar acierto. Por ello, es justo se\u00f1alar que el empresario puro no se mueve, a fin de cuentas, por el af\u00e1n de lucro, sino por el af\u00e1n de logro, aunque este \u00faltimo, generalmente hablando, haya que medirlo por el beneficio alcanzado.<br>\nAlgunas veces se ha pretendido que el verdadero empresario es s\u00f3lo aquel que arriesga en la empresa capitales propios, negando la condici\u00f3n de empresario para relegar a la categor\u00eda de ejecutivo o directivo manager, en terminolog\u00eda anglosajona a las personas que presiden los destinos de empresas en cuyos capitales no tienen participaci\u00f3n significativa.<br>\nNada m\u00e1s lejos de la verdad. Si a alguien se puede calificar de empresario puro, o puro empresario, es a aquel que, sin inter\u00e9s en el capital, asume la funci\u00f3n de coordinarlo con el trabajo para dirigirlos, a ambos, a lograr el objetivo de la empresa.<br>\nNo digo con ello que no sea empresario el que a\u00f1ade a esta funci\u00f3n la condici\u00f3n de capitalista, en el grado que sea. Digo que se puede poseer \u00edntegramente el capital de la empresa sin ser empresario y se puede ser empresario sin tener la m\u00e1s m\u00ednima participaci\u00f3n en el capital.<br>\nSin estas dos condiciones, prestar servicio y crear riqueza, o sea, generar rentas por y para los que integran la empresa, como aportantes de capital, trabajo y direcci\u00f3n, la empresa mercantil no se justifica. La empresa que no presta servicio, que no produce algo que contribuya al bien com\u00fan, rectamente entendido, o que no genera riqueza, no se justifica ni \u00e9tica ni econ\u00f3micamente.<\/p>\n<p class=\"subtit\"><strong>EL BENEFICIO DE HOY ES LA INVERSI\u00d3N DE MA\u00d1ANA<\/strong><\/p>\n<p>Para mayor claridad en nuestro an\u00e1lisis sobre c\u00f3mo influye el modelo econ\u00f3mico de cada pa\u00eds en el desarrollo de la empresa, vale la pena recordar algunos conceptos b\u00e1sicos sobre el verdadero motor del desarrollo en la sociedad moderna.<br>\nEmpresa es el conjunto de personas que aportando unas, capital y otras, trabajo, se proponen, bajo el impulso de una direcci\u00f3n com\u00fan, lograr un determinado objetivo, que constituye el fin de la misma, y que se legitima por el doble hecho de a\u00f1adir valor econ\u00f3mico, es decir, crear riqueza, y de prestar un servicio a la sociedad.<br>\nEn muchos casos, esta triple distinci\u00f3n entre aportante de capital, aportante de trabajo y responsable de la direcci\u00f3n es una distinci\u00f3n de raz\u00f3n, ya que puede coincidir, y de hecho en la mayor\u00eda de los casos coincide, dos o tres condiciones en una misma persona. Sin embargo, conviene dejar claro que, si empresa lo emprendido es el resultado de emprender, empresario el que dirige es el que toma la decisi\u00f3n de emprender y llevar a buen t\u00e9rmino los diversos proyectos que, desde el momento que pasan de la potencia al acto, constituyen o integran el conjunto de la empresa.<br>\nPor ello, la responsabilidad b\u00e1sica de la empresa es obtener beneficios para sus accionistas, designando con este nombre, para simplificar, la persona o el conjunto de personas que, bajo cualquier forma jur\u00eddica, han aportado y comprometido, de manera permanente y a todo riesgo, los recursos que constituyen el capital de la empresa.<br>\nPuede afirmarse tan tajantemente que la responsabilidad social de la empresa es generar beneficio para sus accionistas ganar dinero, porque si llega a generarlo es que previamente ha creado riqueza, rentas, para el trabajo, incluido el trabajo directivo, y ha satisfecho rentas a los terceros suministradores de recursos que, directa o indirectamente, son rentas para los ahorradores finales, personas f\u00edsicas y familias.<br>\nEn cambio, si no llega a generar un beneficio satisfactorio para sus accionistas, acabar\u00e1 sin poder generar tampoco rentas para trabajadores, ya que, sin beneficios, el capital de riesgo, a la larga, se desinteresa, y sin la asistencia del capital de riesgo, su supervivencia primero queda comprometida y, a la postre, quebrada. Sin beneficio, a la larga, no hay empresa, que quiere decir inversi\u00f3n y empleo. Por esto se dice reiterada, pero no ociosamente, que \u00abel beneficio de hoy es la inversi\u00f3n de ma\u00f1ana y el empleo de pasado ma\u00f1ana\u00bb.<br>\n<strong>COSTOS Y BENEFICIOS, UN PLANTEAMIENTO DISTINTO<\/strong><br>\nEstamos acostumbrados a plantear la cuenta de resultados a partir del importe neto de las ventas, para deducir de ah\u00ed los costos de primeras materias, mano de obra, gastos generales, costo financiero y, finalmente, impuesto sobre el beneficio, para llegar al beneficio neto para los accionistas.<br>\nPero la cascada puede plantearse de otra manera. Si del importe de las ventas netas deducimos el costo de las primeras materias m\u00e1s los costos incurridos en su transformaci\u00f3n, prescindiendo de los gastos de personal, de las amortizaciones y provisiones que son gastos sin desembolso y de los intereses de las deudas a corto, medio y largo plazo, habremos obtenido lo que a grosso modo, podemos llamar valor econ\u00f3mico a\u00f1adido por la actividad empresarial.<br>\nEsta riqueza generada es la que se reparte entre todos los que han contribuido a crearla. Es la renta generada por y para los que aportaron capital de riesgo o de deuda y trabajo directivo u operativo, al tiempo que, a t\u00edtulo de impuesto sobre el beneficio, se detrae la parte que irroga el Estado en m\u00e9ritos a la pretendida funci\u00f3n redistributiva de la renta.<br>\nDicho de otra forma. El valor econ\u00f3mico a\u00f1adido, la renta generada, que no es m\u00e1s que una, se divide en partes y recibe, seg\u00fan a qui\u00e9n se adjudica, un nombre distinto en cada parte. La parte que remunera el trabajo se llama salario; la que remunera los fondos de terceros, inter\u00e9s; la que va al Estado, impuesto; la que va a los titulares del capital de riesgo, beneficio; y lo que de este beneficio no se paga como dividendo, sino que se retiene, junto con lo destinado a amortizaciones y provisiones, se llama autofinanciaci\u00f3n.<br>\nSi se considera justo que el trabajo y el Estado perciban una parte de la renta creada, tambi\u00e9n debe estimarse justo que los titulares del capital de riesgo se adjudiquen la suya, m\u00e1xime teniendo en cuenta que esta parte es residual. Puede, en ocasiones, ser mayor incluso de lo esperado, a cambio de que en otras sea nula.<br>\n<strong>LO QUE NO CAMBIA EN UN SISTEMA U OTRO<\/strong><br>\nPor lo general, para desarrollar esta actividad empresarial, generadora de renta para todos, es necesario invertir; lo hemos dicho ya. Pero, \u00bfqu\u00e9 es invertir? Es afectar una cierta cantidad de dinero para activos fijos y fondos operativos a un determinado proyecto, que se espera produzca, a lo largo de su vida econ\u00f3mica, recursos suficientes para, satisfechos todos los gastos e impuestos, devolver los fondos invertidos y remunerarlos adecuadamente.<br>\nEsto, que entiende todo el mundo, es lo que se quiere decir cuando, de manera m\u00e1s t\u00e9cnica pero equivalente, se afirma que invertir es afectar capital a un proyecto cuya tasa interna de rentabilidad sea, por lo menos, igual al costo del capital invertido. Partiendo de esta definici\u00f3n, resulta claro que alguien debe apreciar si el proyecto, razonablemente hablando, producir\u00e1 efectivamente los recursos suficientes, si dar\u00e1 la rentabilidad necesaria. Alguien ha de analizar el proyecto y decidir si es aceptable.<br>\nEste es el papel del empresario. Pero alguien, adem\u00e1s, tendr\u00e1 que decidirse a aportar los fondos. Este es el papel del inversor. As\u00ed aparecen diferenciados los dos elementos que concurren a todo proceso de inversi\u00f3n. Por un lado, el empresario decide que es bueno invertir, pero su decisi\u00f3n s\u00f3lo puede ir adelante cuando, por otro lado, el inversor, fi\u00e1ndose en la apreciaci\u00f3n del empresario, decide suministrar el dinero.<br>\nQuedan aludidas las tres pol\u00edticas que integran la gesti\u00f3n financiera que, junto con la comercial, de producci\u00f3n y del factor humano, constituyen las grandes \u00e1reas integradas en la direcci\u00f3n de la empresa. Estas tres pol\u00edticas financieras son: la pol\u00edtica de inversi\u00f3n (aceptaci\u00f3n y ordenaci\u00f3n de los proyectos posibles;la pol\u00edtica de financiaci\u00f3n, (elegir y combinar las fuentes de recursos;y la pol\u00edtica de dividendos, (que decide qu\u00e9 parte del beneficio hay que distribuir y qu\u00e9 parte llevar a reservas). La combinaci\u00f3n de las tres debe conducir o al menos concurrir al logro del objetivo \u00faltimo fijado por la direcci\u00f3n.<br>\nEstas ideas b\u00e1sicas sobre la empresa parece que, en principio, deber\u00edan permanecer intactas cualquiera que sea el modelo econ\u00f3mico capitalismo o socialismo de organizaci\u00f3n social imperante en un pa\u00eds. Sin embargo, la experiencia dice que no es as\u00ed. El sistema econ\u00f3mico en vigor no es neutro en relaci\u00f3n con el funcionamiento de la empresa. Pero antes digamos algo sobre los modelos de organizaci\u00f3n econ\u00f3mica.<br>\n<strong>DOS SISTEMAS, DOS RESULTADOS<\/strong><br>\nEmpecemos dejando sentado que, como ense\u00f1an pr\u00e1cticamente todas las doctrinas filos\u00f3ficas y confirma la experiencia, el hombre tiende por naturaleza a la felicidad y, dentro de su busca, al logro del bienestar. Esta innata tendencia al bienestar no se desarrolla en solitario, ya que el hombre, tambi\u00e9n por naturaleza, es social, y al tiempo que se apoya en los dem\u00e1s para lograr su bienestar, ayuda a los otros para que tambi\u00e9n lo alcancen.<br>\nEsa cooperaci\u00f3n social puede concebirse de dos maneras radicalmente distintas: en forma coactiva, dando paso a la econom\u00eda intervenida o socialista, o en forma espont\u00e1nea, dando lugar a la econom\u00eda de mercado o liberal<br>\nEl pensamiento socialista cree que en la pr\u00e1ctica los supuestos te\u00f3ricos en que se basa la cooperaci\u00f3n espont\u00e1nea no se satisfacen nunca, o rara vez, con la consecuencia de que este modelo no puede resolver los problemas econ\u00f3micos del mundo real. Por ello, postula la intervenci\u00f3n del Estado en la econom\u00eda, con el consiguiente ensanchamiento de las funciones del gobierno.<br>\nFrente a la concepci\u00f3n socialista de la econom\u00eda, el sistema de econom\u00eda de mercado es un modelo basado en la propiedad privada de los medios de producci\u00f3n, que considera el sistema de precios como el instrumento \u00f3ptimo para la asignaci\u00f3n de recursos, y en el que individuos y empresas tienen el derecho a tomar decisiones independientes.<br>\nEn palabras de Ludwig von Mises, \u00abel mercado impulsa las diversas actividades de las gentes por aquellos cauces que mejor permiten satisfacer las necesidades de los dem\u00e1s. Todo el mundo es libre; nadie est\u00e1 sometido a d\u00e9spota alguno; las gentes se integran, por voluntad propia, en tal sistema de cooperaci\u00f3n. Todo fen\u00f3meno de mercado puede ser retrotra\u00eddo a precisos actos electivos de quienes en el mismo act\u00faan\u00bb.<br>\nLos resultados pr\u00e1cticos de estos dos sistemas, que descansan en dos distintas concepciones del hombre, est\u00e1n a la vista. En este siglo, m\u00e1xime despu\u00e9s del derrumbamiento de los pa\u00edses del Este, nadie, ni en la derecha ni en la izquierda, discute la probada eficacia del capitalismo para producir, para el mayor n\u00famero de personas, m\u00e1s riqueza y bienestar que cualquier otro sistema econ\u00f3mico.<br>\n<strong>EL ERROR B\u00c1SICO DEL SOCIALISMO<\/strong><br>\nConviene insistir en que el fracaso del modelo socialista no debe considerarse como una sorpresa inesperada; lo sucedido es lo que ten\u00eda que suceder porque el socialismo, con su \u00abfatal engreimiento\u00bb en palabras de von Hayek, queriendo imponer un orden social coactivo en el que las mentes pretendidamente clarividentes y ben\u00e9ficas de los gobernantes, so pretexto de dar a todos el mismo nivel de seguridad y bienestar, planifiquen lo que cada uno tiene que hacer y soportar, conduce necesariamente al deterioro econ\u00f3mico y finalmente a la miseria, tanto mayor cuanto con m\u00e1s rigor se hayan aplicado las doctrinas socialistas.<br>\nEl error b\u00e1sico del socialismo consiste en suponer que un orden social coactivo, intencionalmente planificado por una sola mente individual, o a lo sumo por unas pocas mentes, las de los gobernantes intervencionistas, pueda ser superior al orden espont\u00e1neo creado por el libre actuar de los hombres: orden que integra, de la \u00fanica manera posible, los conocimientos contenidos en las mentes de la entera raza humana.<br>\nPero si nadie discute la superioridad del capitalismo en t\u00e9rminos de eficacia, son todav\u00eda muchos los que no pudiendo criticarlo de otro modo, lo atacan con argumentos pretendidamente \u00e9ticos. No puedo extenderme ahora en la defensa moral del capitalismo. Lo he hecho en diversas ocasiones y foros. Quiero s\u00f3lo decir que las evidentes lacras morales de las sociedades occidentales que los detractores del capitalismo traen a colaci\u00f3n para desprestigiarlo, son fallos del comportamiento humano, visibles en gente vinculada a una u otra corriente. Hechos, sin duda vituperables, que nada tienen que ver con la esencia del capitalismo.<br>\nEste sistema desemboca, naturalmente, en la supresi\u00f3n del intervencionismo, la planificaci\u00f3n y la excesiva acci\u00f3n del Estado en la econom\u00eda. Pero no tiene en s\u00ed nada de inmoral. Todo lo contrario: en \u00e9l cabe el ejercicio de todas las virtudes personales y sociales, incluida la solidaridad. Es m\u00e1s; aunque no hay sistema humano capaz de lograr que todas las personas se comporten siempre en forma \u00e9ticamente correcta, el capitalismo, a mi juicio, es condici\u00f3n necesaria, aunque no suficiente, para acercarse lo m\u00e1s posible a la moralidad que todos deseamos impere en la sociedad.<br>\nEn cambio, el socialismo es moralmente criticable en su misma ra\u00edz, porque ataca y acaba por anular la libertad, caracter\u00edstica esencial y distintiva del hombre. El hombre es el \u00fanico ser creado libre, y este valor fundamental, la libertad, no puede ser quebrantado sin grave desorden moral.<br>\nY esto es lo que hace el socialismo, incluido el democr\u00e1tico, ya que la libertad s\u00f3lo queda a salvo cuando el Estado se limita, en el terreno econ\u00f3mico, a garantizar la pureza del mercado; y, en los dem\u00e1s aspectos de la vida, a las funciones para las que fue instituido, es decir, la defensa del territorio, la custodia del orden p\u00fablico y la administraci\u00f3n de la justicia para que los ciudadanos iguales todos ante la Ley puedan ejercitar su propia libertad, sin m\u00e1s l\u00edmite que el respeto a la libertad de los dem\u00e1s.<br>\nAlgunos como reacci\u00f3n al fracaso del socialismo real dicen que si llegamos a la definitiva implantaci\u00f3n de un sistema de econom\u00eda de mercado, basado en la propiedad privada y el beneficio, nos va a faltar la referencia y el acicate de la otra concepci\u00f3n, la socialista, cuyo papel ser\u00eda el de lograr que el capitalismo se comporte solidariamente.<br>\nNo estoy de acuerdo. En mi opini\u00f3n, el liberalismo para ayudar a los individuos a ser solidarios con los dem\u00e1s no necesita mirarse en el socialismo. Esta corriente se atribuye una ventaja moral derivada de su pretendido inter\u00e9s y proclamada lucha en favor de los m\u00e1s desfavorecidos. Pero la realidad es que estas supuestas miras altruistas del socialismo, como finalmente reconocen muchos de sus propios partidarios, no descansan m\u00e1s que en la propia afirmaci\u00f3n.<br>\nBasta ver lo que en cuanto a la corrupci\u00f3n y los privilegios de la nomenklatura dej\u00f3 al descubierto la ca\u00edda del tel\u00f3n de acero. Desgraciadamente, como dice Juli\u00e1n Mar\u00edas, los que han pedido el sacrificio de la libertad a cambio de la prosperidad econ\u00f3mica, la eliminaci\u00f3n de la pobreza y el establecimiento de la \u00abjusticia social\u00bb, han destruido la libertad y de paso toda prosperidad, toda justicia, y han perpetuado la pobreza.<br>\n<strong>C\u00d3MO AFECTAN LOS MODELOS ECON\u00d3MICOS<\/strong><br>\n\u00bfCabe concebir una empresa en r\u00e9gimen de econom\u00eda colectivista, socialista, socialdem\u00f3crata, intervencionista? Desde luego, pero con resultados de eficiencia y servicio a la sociedad inversamente proporcionales al grado de injerencia estatal. Cabe, en el extremo, pensar en un sistema donde el capital de todas las empresas pertenezca \u00edntegramente al Estado o sea de naturaleza colectiva, es decir, de todos indistintamente, que es lo mismo que de nadie.<br>\nCabe que el Estado, propietario del capital y responsable, mediante sus funcionarios, de la direcci\u00f3n de las empresas, fije los objetivos. Cabe y es lo que en estos supuestos suceder\u00e1 que los objetivos de estas empresas no se fijen con criterios econ\u00f3micos sino con los llamados \u00absociales\u00bb, para mantener a todos los trabajadores en un pobre salario y suministrar a toda la sociedad los bienes m\u00e1s elementales a un bajo precio.<br>\nTambi\u00e9n puede pensarse en una situaci\u00f3n menos dr\u00e1sticamente colectivista. En este segundo supuesto, la propiedad de los medios de producci\u00f3n y el capital de las empresas es del Estado. Son las llamadas empresas p\u00fablicas, pero se establece que la actuaci\u00f3n de sus gestores deber\u00e1 conformarse a las reglas del mercado. La experiencia nos dice que este prop\u00f3sito ser\u00e1 una mera declaraci\u00f3n verbal, sin ninguna consecuencia pr\u00e1ctica.<br>\nLos gestores de la empresa p\u00fablica, sin el acicate que suponen las exigencias de rentabilidad y plusval\u00eda por parte de los propietarios del capital, no actuar\u00e1n como hombres de negocios sino a lo sumo como probos funcionarios. De aqu\u00ed que el mal no est\u00e1 en que el capital sea p\u00fablico o sea privado; en teor\u00eda puede imaginarse que los gestores de empresas con capital p\u00fablico se comporten como los de las empresas de capital privado.<br>\nEl mal est\u00e1 en que en la pr\u00e1ctica no sucede as\u00ed porque, entre otras cosas, los gestores, cuya capacidad y honradez profesional no discuto, se limitan a aplicar las pol\u00edticas de precios, costos, o salarios dictadas por el Gobierno en m\u00e9ritos a los objetivos \u00absociales\u00bb que seg\u00fan ellos deben proponerse estas empresas.<br>\nEl resultado es que la empresa incurre en p\u00e9rdidas sin que nadie se rasgue las vestiduras ni se preocupe demasiado por ello. En el fondo todos \u00abtiran con p\u00f3lvora del rey\u00bb; nada les va en ello, porque en la funci\u00f3n p\u00fablica por debajo de los niveles de provisi\u00f3n pol\u00edtica no existe la disciplina derivada del premio y castigo. Y as\u00ed vemos que estas empresas acumulan p\u00e9rdidas o las cubren con abultadas subvenciones de explotaci\u00f3n con cargo a los Presupuestos del Estado.<br>\nSi estas p\u00e9rdidas de las empresas p\u00fablicas con sus transferencias al presupuesto, es decir, a los impuestos que pagamos todos, sirvieran para beneficiar a la sociedad, todav\u00eda podr\u00eda discutirse la bondad del procedimiento, pero lo peor de todo es que con esta actuaci\u00f3n se mantienen sectores improductivos, se dilapidan recursos escasos, se fomenta la ineficacia y la falta de competitividad de las personas y de los sectores presuntamente beneficiados, y se desarma el pa\u00eds ante la competencia internacional.<br>\nPara no extenderme demasiado pasar\u00e9 a analizar la situaci\u00f3n que llaman de econom\u00eda mixta que podemos encontrar en muchos pa\u00edses y concretamente en Espa\u00f1a. Al lado de un n\u00famero mayor o menor de estas empresas p\u00fablicas casa de nadie existen empresas privadas que, en principio, pueden moverse de acuerdo con los criterios propios de la empresa privada.<br>\nSin embargo, cuando el Gobierno est\u00e1 en manos de partidos que, llam\u00e1ndose socialistas, conservadores y hasta liberales porque el h\u00e1bito no hace al monje piensan que el Estado debe intervenir para corregir los errores, excesos o fallos del mercado. Estas empresas privadas, constre\u00f1idas por innumerables disposiciones y regulaciones administrativas, ya no podr\u00e1n desarrollar las pol\u00edticas que, partiendo de la m\u00e1s eficiente asignaci\u00f3n de recursos, producen los m\u00e1s beneficiosos resultados.<br>\n<strong>LA EMPRESA PRIVADA SUPERA TRABAS<\/strong><br>\nEs cierto que el mercado tiene fallos, pero no lo es menos que la intervenci\u00f3n estatal para corregirlos produce, por lo general, mayores da\u00f1os de los que pretende corregir. De aqu\u00ed que la acci\u00f3n estatal deba limitarse al ejercicio de su funci\u00f3n subsidiaria; lo que excede de esto es contraproducente.<br>\nLa lista de los entorpecimientos que el intervencionismo gubernamental ocasiona a las empresas privadas es inacabable. Afortunadamente, el inter\u00e9s propio que no es ego\u00edsmo es, en palabras de Adam Smith en La Riqueza de las Naciones, un principio tan poderoso que por s\u00ed mismo, y sin ayuda, no s\u00f3lo es capaz de proporcionar riqueza y prosperidad a la sociedad, sino de sobreponerse a un centenar de trabas impertinentes con las que el desatino de las leyes humanas obstaculiza con demasiada frecuencia su ejercicio.<br>\nSin embargo, el hecho de que la iniciativa privada, acuciada por el inter\u00e9s propio, sea capaz de sobreponerse a este desatinado intervencionismo gubernamental e incluso de lograr objetivos muy valiosos superando las incomprensiones y trabas derivadas del mismo, no exime de la necesidad de propugnar, por un lado, una intensa privatizaci\u00f3n de la empresa p\u00fablica, siguiendo el ejemplo de los pa\u00edses que se han dado cuenta de que, superando la sabidur\u00eda convencional, son muchos los servicios p\u00fablicos que, con m\u00e1s eficiencia, pueden ser prestados al p\u00fablico por empresas privadas.<br>\nY por otro lado, la necesidad de hacer disminuir, hasta pr\u00e1cticamente anular, el intervencionismo gubernamental en la econom\u00eda, procediendo a una dr\u00e1stica reducci\u00f3n del excesivo tama\u00f1o del sector p\u00fablico derivado del mito del Estado de Bienestar, cuya inconsistencia intr\u00ednseca y cuyos despilfarros no s\u00f3lo ha quebrado t\u00e9cnicamente, sino que ha causado muchos m\u00e1s da\u00f1os que bienes a quienes pretend\u00eda proteger.<br>\n<strong>Rafael Termes (19182005)<\/strong><br>\nFue presidente honorario del Instituto de Estudios Superiores de la Empresa, IESE.<br>\nEntre 1977 y 1990 presidi\u00f3 la Asociaci\u00f3n Espa\u00f1ola de Banca (AEB), y ejerci\u00f3 como consejero del Banco Popular desde 1964.<br>\nFue acad\u00e9mico de n\u00famero de la Real Academia de Ciencias Econ\u00f3micas y Financieras y de la de Ciencias Morales y Pol\u00edticas.<br>\nRecibi\u00f3, entre otras condecoraciones, la Gran Cruz de la Orden del M\u00e9rito Civil y la Encomienda con Placa de la Orden de Alfonso X El Sabio, y tambi\u00e9n fue nombrado Caballero de la Legi\u00f3n de Honor Francesa.<br>\nAutor de numerosos libros, entre los que destacan: El poder creador del riesgo, Capitalismo y \u00e9tica, Del estatismo a la libertad. Perspectiva de los pa\u00edses del Este, Antropolog\u00eda del capitalismo: un debate abierto, Desde la libertad.<br>\nAdem\u00e1s, dirigi\u00f3 la publicaci\u00f3n del Libro Blanco sobre el papel del Estado en la econom\u00eda espa\u00f1ola, en el que se apuesta por la privatizaci\u00f3n no s\u00f3lo de la banca p\u00fablica, sino de todas las empresas p\u00fablicas que funcionan en sectores con competencia, est\u00e9n en beneficios o en p\u00e9rdidas, sin excluir la posibilidad del cierre de aquellos que no sean viables ni econ\u00f3mica ni financieramente. LD (EFE) Rafael Termes Carrero, nacido en Sitges (Barcelona) el 5 de diciembre de 1918, fue presidente de la Asociaci\u00f3n Espa\u00f1ola de Banca (AEB) entre 1977 y 1990 y ejerci\u00f3 como <strong>consejero delegado del Banco Popular<\/strong> entre 1966 y 1977, entidad de la que era consejero desde 1960.<br>\nTambi\u00e9n era<strong> profesor de Finanzas del Instituto de Estudios Superiores de la Empresa<\/strong> (IESE), del que fue fundador, y miembro de la Real Academia de Ciencias Morales y Pol\u00edticas y de la de Ciencias Econ\u00f3micas y Financieras.<br>\nAunque era <strong>Ingeniero Industrial de carrera<\/strong>, comenz\u00f3 a desarrollar su actividad profesional muy pronto en el terreno bancario y financiero, donde desempe\u00f1\u00f3 una importante labor. Entre 1951 y 1954 fue el promotor de la entidad Credit Andorra, de la que fue consejero delegado de 1955 a 1965 y consejero de 1965 a 1970. En 1955 fue nombrado consejero regional del Banco Popular Espa\u00f1ol, cargo que desempe\u00f1\u00f3 hasta 1960, cuando fue designado vicepresidente del Consejo Regional, en Barcelona; y en 1970 delegado del Consejo para el Servicio Extranjero.<br>\nEn 1964 fue nombrado miembro del Consejo de Administraci\u00f3n del Banco Popular Espa\u00f1ol. Ese a\u00f1o promovi\u00f3 la fundaci\u00f3n del Banco Europeo de Negocios, filial del Banco Popular Espa\u00f1ol, con la colaboraci\u00f3n de un grupo de bancos extranjeros. Dos a\u00f1os m\u00e1s tarde accedi\u00f3 al cargo de consejero delegado del Banco Popular Espa\u00f1ol.<br>\nEn 1965 foment\u00f3, asimismo, la <strong>creaci\u00f3n del Instituto Espa\u00f1ol de Analistas de Inversiones<\/strong>, que presidi\u00f3 hasta 1973, cuando fue nombrado presidente honorario de esta entidad. Durante tres a\u00f1os, de 1970 a 1973, presidi\u00f3 en nombre de Espa\u00f1a la Federaci\u00f3n Europea de Asociaciones de Analistas Financieros con sede en Par\u00eds, que agrupa a las asociaciones de doce pa\u00edses europeos.<br>\nEn 1977 fue nombrado <strong>presidente de la Asociaci\u00f3n Espa\u00f1ola de Banca Privada<\/strong> (AEB), primera patronal bancaria de la democracia, cargo para el que fue reelegido el 8 de febrero de 1982 y posteriormente en marzo de 1986. En 1990 decidi\u00f3 no presentarse a la reelecci\u00f3n de presidente de la AEB despu\u00e9s de haber desempe\u00f1ado este cargo durante 12 a\u00f1os, y fue sustituido por Jos\u00e9 Luis Leal, actual presidente.<\/p>\n<\/body><button class=\"simplefavorite-button has-count\" data-postid=\"28114\" data-siteid=\"1\" data-groupid=\"1\" data-favoritecount=\"0\" style=\"\">Leer despu\u00e9s <i class=\"sf-icon-star-empty\"><\/i><span class=\"simplefavorite-button-count\" style=\"\">0<\/span><\/button>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El pasado agosto falleci&oacute; el doctor Rafael Termes, colaborador de istmo desde 1990. Como un sencillo homenaje publicamos este texto que nos envi&oacute; hace algunos meses. &iquest;Qu&eacute; tanto afecta a la vida empresarial de un pa&iacute;s que el gobierno se incline por uno u otro sistema? Los sistemas econ&oacute;micos no son neutros, inciden de mil maneras. 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