{"id":26515,"date":"2003-03-09T00:00:00","date_gmt":"2003-03-09T05:00:00","guid":{"rendered":"http:\/\/192.168.1.157\/istmo\/?p=26515"},"modified":"2023-11-08T06:06:35","modified_gmt":"2023-11-08T11:06:35","slug":"la_fractura_mental_lo_que_ignoramos_del_sida","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dim-id.com\/pruebaentradas2023\/2003\/03\/09\/la_fractura_mental_lo_que_ignoramos_del_sida\/","title":{"rendered":"La fractura mental: lo que ignoramos del sida"},"content":{"rendered":"<button class=\"simplefavorite-button has-count\" data-postid=\"26515\" data-siteid=\"1\" data-groupid=\"1\" data-favoritecount=\"0\" style=\"\">Leer despu\u00e9s <i class=\"sf-icon-star-empty\"><\/i><span class=\"simplefavorite-button-count\" style=\"\">0<\/span><\/button><body><p>A los numerosos prejuicios personales y sociales que existen ante el sida, se suman los derivados por los m\u00faltiples problemas que produce, tanto de orden psiqui\u00e1trico-psicol\u00f3gico como org\u00e1nico. Estas complicaciones difieren en cada persona y seg\u00fan el momento o estadio en el que se encuentra la enfermedad.<br>\nEl impacto psicol\u00f3gico del sida ha sido estudiado desde el comienzo de la epidemia, ya que, en muchos casos, adem\u00e1s del progresivo deterioro f\u00edsico y mental que culmina con la muerte \u00be casi siempre a causa de otras infecciones oportunistas o tumores\u00be , el paciente sufre una demencia por el da\u00f1o cerebral que produce el virus.<br>\nA muchos enfermos les preocupa m\u00e1s la posibilidad de llegar a sufrir demencia que el hecho de padecer un mal incurable.<\/p>\n<p class=\"subtit\"><strong>SIDA Y ENFERMEDADES MENTALES: AZAR O CONSECUENCIA<\/strong><\/p>\n<p>Aunque no todos los enfermos con sida est\u00e1n expuestos a sufrir enfermedades psiqui\u00e1tricas graves asociadas a la inmunodeficiencia, la mayor\u00eda desarrolla alg\u00fan tipo de problema psicol\u00f3gico.<br>\nLa posibilidad de que aparezcan complicaciones de este tipo se incrementa por ciertos factores \u00be algunos considerados de riesgo para contraer sida\u00be : factores socioculturales adversos, pertenecer a grupos pobres y marginados, usar drogas parenterales \u00be inyectadas, como la hero\u00edna o la morfina\u00be , o ser mujer.<br>\nEntre los grupos considerados de \u00abalto riesgo\u00bb para contraer sida est\u00e1n los homosexuales, drogadictos que utilizan drogas intravenosas, alcoh\u00f3licos, enfermos mentales graves y grupos marginados de las grandes ciudades con poco soporte social.<br>\nOtros grupos de alto riesgo son los adolescentes tard\u00edos (en la \u00faltima etapa de la adolescencia) y adultos j\u00f3venes, heterosexuales activos que viven en \u00e1reas geogr\u00e1ficas donde la infecci\u00f3n es prevalente, minor\u00edas raciales y ni\u00f1os nacidos de madres enfermas. Tambi\u00e9n hay contagios en el personal sanitario, en gente que practica conductas sexuales de riesgo, por transfusiones de sangre infectada o en personas que han sufrido abuso sexual de parte de individuos infectados.<br>\nEn pacientes que ya presentaban problemas psiqui\u00e1tricos previos al contagio, es probable que ese padecimiento los haya situado entre los grupos de alto riesgo para contraer el vih.<br>\n<strong>LA SECUELA M\u00c1S DOLOROSA: EL RECHAZO<\/strong><br>\nLa infecci\u00f3n se confirma mediante un estudio de laboratorio que busca el vih. La presencia del virus en la sangre cataloga al individuo como seropositivo, lo cual no conduce de modo inmediato al diagn\u00f3stico de sida.<br>\nEl sida es un estado al que se llega cuando el virus de la inmunodeficiencia humana ha causado graves estragos en la salud debido a la severa inmunosupresi\u00f3n que produce, es decir, la p\u00e9rdida de defensas del organismo hasta el punto en que el paciente puede morir por infecciones ajenas al vih y ante las que ya no es capaz de responder de modo alguno.<br>\nLa presencia de trastornos org\u00e1nicos, psicol\u00f3gicos y psiqui\u00e1tricos se debe a factores tanto personales como asociados al s\u00edndrome y su estadio. As\u00ed por ejemplo, en las etapas tempranas de la enfermedad, los problemas psicol\u00f3gicos se asocian sobre todo a factores relacionados con el virus.<br>\nEn primer lugar, conocer y hacerse cargo de que se est\u00e1 infectado. La notificaci\u00f3n de la seropositividad produce una gran alarma psicol\u00f3gica y tristeza, aunado al conflicto interior que surge de la necesidad de comunicar a otros que se es portador del vih y, posiblemente, de que se tiene una orientaci\u00f3n sexual que hasta la fecha era ignorada por la familia y la mayor\u00eda de los amigos y conocidos.<br>\nA pesar de la alarma psicol\u00f3gica, los pacientes portadores se tranquilizan cuando todav\u00eda no son diagnosticados de sida, pues entre que se es portador del virus y se desarrolla la enfermedad pueden pasar varios a\u00f1os.<br>\nUna vez que se diagnostica el sida, el enfermo muere en uno o dos a\u00f1os. Al conocer el diagn\u00f3stico tambi\u00e9n surgen conflictos psicol\u00f3gicos y se echan a andar los mecanismos de defensa. La persona pasa por etapas similares a las de cualquier otra con un padecimiento grave y terminal.<br>\nEl primer mecanismo que desarrolla es la negaci\u00f3n: la imposibilidad de creer que realmente se sufre la enfermedad y que es mortal, progresiva e incurable. La negaci\u00f3n va cediendo el paso a la ira y la rebeld\u00eda, se buscan culpables o se culpa a s\u00ed mismo, hasta llegar una etapa de aceptaci\u00f3n en la que el paciente adquiere plena conciencia de lo que le pasa y de cu\u00e1l ser\u00e1 su futuro a mediano plazo.<br>\nAceptar la enfermedad, tanto desde un punto de vista cognoscitivo como emocional, no significa que el paciente est\u00e9 conforme. Una cosa es conocer el diagn\u00f3stico y otra sufrir las consecuencias que trae consigo.<br>\nEn la medida que pasa el tiempo, el enfermo ve c\u00f3mo se deteriora poco a poco y declina su salud, a pesar de los tratamientos. Va perdiendo facultades y puede empezar a tener s\u00edntomas de desfiguraci\u00f3n f\u00edsica o incapacidad f\u00edsica y mental, as\u00ed como s\u00edntomas neurol\u00f3gicos por la afectaci\u00f3n del Sistema Nervioso Central.<br>\nLos s\u00edntomas neurol\u00f3gicos y el sufrimiento, as\u00ed como las consecuencias psicol\u00f3gicas, son a\u00fan m\u00e1s severos y dif\u00edciles de soportar si la persona padec\u00eda adem\u00e1s alguna otra enfermedad psiqui\u00e1trica asociada.<br>\nAdem\u00e1s, el paciente se enfrenta no s\u00f3lo a los problemas que ya tiene y que son consecuencia directa de la enfermedad, como son todas las complicaciones org\u00e1nicas, sino a otros tal vez a\u00fan m\u00e1s dolorosos. Uno de los principales es la p\u00e9rdida de los soportes sociales, el rechazo de familiares y amigos, la soledad y el aislamiento, as\u00ed como la p\u00e9rdida del trabajo y el empobrecimiento econ\u00f3mico. Aislado, abandonado, pobre, sin apoyos sociales, se siente abrumado y triste.<br>\nEn algunos pa\u00edses existen grupos de apoyo para enfermos terminales, entre los que se encuentran los de sida. Suele suceder que \u00e9ste sea el \u00fanico grupo social que le quede y en el que, eventualmente, el individuo se enfrenta a la p\u00e9rdida de sus compa\u00f1eros. Ver c\u00f3mo van muriendo produce mucho estr\u00e9s y ansiedad de pensar que tal vez el pr\u00f3ximo sea \u00e9l. Pero, sobre todo, estas p\u00e9rdidas continuas y dolorosas producen reacciones de duelo, ya que son p\u00e9rdidas verdaderas que no puede recuperar.<br>\n<strong>DE LA ANGUSTIA AL DETERIORO MENTAL<\/strong><br>\nAdem\u00e1s de los problemas psicol\u00f3gicos mencionados, el enfermo con sida puede presentar algunos trastornos psiqui\u00e1tricos espec\u00edficos asociados a su enfermedad.<br>\nTras conocer que es seropositivo o se confirma el diagn\u00f3stico de sida aparece una reacci\u00f3n de estr\u00e9s agudo. Suele durar poco (de unas horas a unos d\u00edas) y se caracteriza, sobre todo, por angustia.<br>\nTambi\u00e9n podemos encontrar trastornos adaptativos, con s\u00edntomas de ansiedad, miedo, depresi\u00f3n y alteraciones de la conducta, adem\u00e1s de molestias f\u00edsicas diversas. Estos trastornos se manifiestan, al igual que la reacci\u00f3n de estr\u00e9s agudo, luego de enterarse de la seropositividad o cuando la persona nota que su enfermedad avanza, disminuyen sus facultades o se enfrenta a la p\u00e9rdida de parejas o amigos que mueren de sida o se alejan cuando conocen su estado.<br>\nA estas alteraciones suelen asociarse los trastornos de ansiedad. Es recomendable ense\u00f1ar al paciente t\u00e9cnicas de relajaci\u00f3n, iniciar una psicoterapia de apoyo y, si fuera necesario, dar medicamentos que ayuden a controlar la ansiedad y la angustia, los s\u00edntomas principales.<br>\nLa depresi\u00f3n es un problema asociado con mayor frecuencia al sida y aparece como reacci\u00f3n a las dificultades vinculadas con la enfermedad. Para estos pacientes es muy duro enfrentar el abandono de sus amigos, la p\u00e9rdida del empleo, la disminuci\u00f3n progresiva de la salud.<br>\nPuede darse el caso que el mismo paciente no se percata de su depresi\u00f3n, pero sus familiares lo notan deca\u00eddo, aislado, ausente, encamado. Se abandona a s\u00ed mismo, deja de ir a trabajar y presenta una falta total de motivaci\u00f3n. No quiere ver a nadie y todos sus pensamientos son negativos. Con el estado de \u00e1nimo depresivo, pierde el inter\u00e9s y la ilusi\u00f3n por las cosas, piensa de modo continuo en su falta de val\u00eda, en que es un fracaso y no faltan los sentimientos de culpa y autorreproche.<br>\nEn algunos casos, el diagn\u00f3stico de vih positivo o de sida tambi\u00e9n supone tener que desvelar la propia orientaci\u00f3n sexual, lo que aumenta el rechazo de algunas familias y amigos y acrecienta la tribulaci\u00f3n y el sentimiento de desesperanza que de por s\u00ed produce la enfermedad. La persona le da vueltas de modo continuo a la causa de su contagio, a sus conductas anteriores y se averg\u00fcenza de padecer una enfermedad de transmisi\u00f3n sexual que es una amenaza para otros.<br>\nTodo esto merma su autoestima y disminuye su calidad de vida, porque a estos s\u00edntomas se agregan los propios del avance del sida: insomnio, p\u00e9rdida de peso, fatiga, dolor f\u00edsico y reducci\u00f3n objetiva de la propia capacidad, as\u00ed como efectos secundarios de los medicamentos.<br>\nSi imaginamos por un momento el tormento interior de estos pacientes, es f\u00e1cil comprender que concluyan que la muerte ser\u00eda lo mejor para ellos. Por eso el riesgo de suicidio es alto durante todos los episodios de la enfermedad.<br>\nLos familiares, el m\u00e9dico de cabecera y todo el equipo sanitario que asiste al enfermo deben tenerlo en mente y actuar de inmediato ante la menor sospecha, deriv\u00e1ndolo al especialista y ayud\u00e1ndole a sentirse seguro. Es importante prestarle soporte emocional, escucharle y transmitir tranquilidad. Pero no es acci\u00f3n exclusiva del psiquiatra o del terapeuta; familiares y amigos pueden ayudar mucho para que se sienta querido, necesario y su congoja y pesadumbre aminoren un poco, a pesar de los evidentes signos de decadencia psicol\u00f3gica y f\u00edsica.<br>\nA veces se presentan alucinaciones y delirios que parecen responder al efecto directo que produce el vih sobre el cerebro, o por infecci\u00f3n de otros virus. En algunos pacientes se debe a que coexiste alg\u00fan trastorno psic\u00f3tico \u00be ya hemos dicho que los enfermos mentales se encuentran entre los individuos con alto riesgo de contraer el sida\u00be o son efectos de drogas consumidas por el paciente.<br>\nCon el avance de la enfermedad, el estado f\u00edsico y psicol\u00f3gico empeora. En las etapas m\u00e1s avanzadas no es raro que se presente una demencia asociada al vih: deterioro mental progresivo con p\u00e9rdida de las facultades superiores, inteligencia, memoria y voluntad; el pensamiento se hace lento, se dificulta la concentraci\u00f3n, conocer y emitir juicios.<br>\nTambi\u00e9n se da\u00f1a la capacidad para desarrollar actividades de la vida cotidiana, como vestirse, el aseo personal, comer. Si el paciente se da cuenta de estas p\u00e9rdidas, es posible que sufra s\u00edntomas de depresi\u00f3n o angustia. A medida que la demencia y el da\u00f1o cerebral avanzan, disminuyen sus intereses, se a\u00edsla, sus movimientos se vuelven torpes e incluso podr\u00eda tener dificultad para caminar.<br>\nA muchas personas les preocupa m\u00e1s la probabilidad de llegar a sufrir demencia que el hecho de padecer una enfermedad incurable, pues implica perder la autonom\u00eda y la imposibilidad de relacionarse consigo mismo y con el entorno.<br>\n<strong>LA PERSONA DETR\u00c1S DEL ENFERMO<\/strong><br>\nDe todo lo dicho hasta ahora, se comprende la necesidad de dar un apoyo real a estos enfermos. En primer lugar, significa que puedan acceder a un tratamiento adecuado que incluye, sobre todo, tratamiento m\u00e9dico. Pero no basta. Es importante considerar que, a pesar del estigma y rechazo social que esta enfermedad conlleva, e independientemente de por qu\u00e9 la contrajo, el enfermo es una persona necesitada de apoyo, cari\u00f1o y solidaridad que debe ser acogido con respeto, comprensi\u00f3n y delicadeza.<br>\nEn muchas ocasiones esto es dif\u00edcil para familiares y amigos. Sin embargo, la familia es el entorno natural donde estos pacientes deber\u00edan encontrar el soporte que precisan, ya que los amigos suelen abandonarlos pronto y las parejas se alejan, bien por miedo a contagiarse o porque entre las parejas de homosexuales los compromisos suelen ser limitados y la relaci\u00f3n poco duradera. Por ello, la familia tambi\u00e9n requiere soporte emocional y una orientaci\u00f3n correcta para que pueda ayudar de modo apropiado a su paciente.<br>\nEn muchos casos, estos enfermos se encuentran completamente aislados, sin una familia que les ayude. El apoyo del equipo terap\u00e9utico y los grupos de autoayuda son entonces todav\u00eda m\u00e1s necesarios.<br>\nAsimismo, es preciso hacerles comprender que la progresi\u00f3n de la enfermedad es r\u00e1pida y el desenlace puede ser pr\u00f3ximo para que arreglen sus cosas con tiempo suficiente. Debe ayud\u00e1rseles a bien morir, a enfrentar la muerte con serenidad y paz. No mentirles sobre su estado, decirles la verdad con delicadeza, sin herir.<br>\nConforme su estado f\u00edsico y mental empeora, el enfermo se encuentra cada vez m\u00e1s indigente y es necesario darle soporte vital, mediante los cuidados b\u00e1sicos de alimentaci\u00f3n e higiene.<br>\nLa responsabilidad de estos cuidados recae sobre todo en el equipo m\u00e9dico y de enfermer\u00eda, que ha de comprender las limitaciones y necesidades del paciente y tratarle con respeto, recordando siempre su dignidad como ser humano; pero tanto la familia como el propio paciente \u00be si le es posible\u00be deben colaborar.<br>\nLa familia tambi\u00e9n se encuentra necesitada de ayuda y es importante establecer con ella una buena comunicaci\u00f3n, pues la incertidumbre constituye una de las mayores fuentes de estr\u00e9s.<br>\nCuando sea posible y para facilitar los cuidados b\u00e1sicos, conviene hospitalizar al enfermo o tener en casa un cuidador especializado que ayude a sobrellevar el cansancio y el estr\u00e9s que implica cuidar a un enfermo cr\u00f3nico y terminal. Si por razones econ\u00f3micas no puede ser hospitalizado, se debe entrenar a la familia para que le preste el cuidado que requiere. Parte fundamental son las necesidades emocionales y psicol\u00f3gicas de la familia y del paciente, que se encuentran agotados al final de una larga y penosa enfermedad.<br>\nEn etapas terminales es probable que la persona est\u00e9 inconsciente. Aun entonces debe trat\u00e1rsele con suma delicadeza, respetando su intimidad, cuidando los comentarios que se hacen delante de ella y ayud\u00e1ndole en todo lo que sea preciso, aunque ya no sea capaz de darse cuenta.<br>\nLos enfermos que conocen y aceptan su estado terminal con antelaci\u00f3n, saben que est\u00e1n llegando al final de su vida y pueden prepararse mejor para ese momento. Por miedo, algunas personas y familias prefieren ignorar esa situaci\u00f3n y siguen alimentando la esperanza de que se van a curar. Quienes les rodean, en especial el equipo terap\u00e9utico, han de hacerles caer en la cuenta de su gravedad, para que sean capaces de asumirlo y la familia pueda ayudar al paciente a prepararse.<br>\nPor \u00faltimo, adem\u00e1s de las necesidades f\u00edsicas y psicol\u00f3gicas, tambi\u00e9n es imprescindible atender las necesidades espirituales de estos enfermos. Es un derecho de todos los pacientes y forma parte de los cuidados que se les debe prestar. No hay que olvidar que entre los fines de la Medicina est\u00e1, adem\u00e1s de curar, aliviar y consolar.<br>\nEl enfermo encuentra consuelo cuando, a pesar de no tener curaci\u00f3n, es cuidado, acompa\u00f1ado y recibe ayuda en todos los aspectos. Por ello, la familia y el equipo m\u00e9dico y de enfermer\u00eda han de facilitar la visita del sacerdote o ministro de su religi\u00f3n, ya que las pr\u00e1cticas religiosas son necesarias tanto en la salud como en la enfermedad y, m\u00e1s a\u00fan, al final de la vida.<\/p>\n<p class=\"textogris\">BIBLIOGRAF\u00cdA<\/p>\n<p>Monge, M.A. Medicina Pastoral. EUNSA. Navarra, 2002.<br>\nStern, T.A. y Herman, J.B. Psychiatry Update and Board Preparation. McGraw-Hill. Estados Unidos, 2000.<br>\nV\u00e1zquez-Barquero, J.L. Psiquiatr\u00eda en Atenci\u00f3n Primaria. Aula M\u00e9dica. Madrid, 1998.<\/p>\n<\/body><button class=\"simplefavorite-button has-count\" data-postid=\"26515\" data-siteid=\"1\" data-groupid=\"1\" data-favoritecount=\"0\" style=\"\">Leer despu\u00e9s <i class=\"sf-icon-star-empty\"><\/i><span class=\"simplefavorite-button-count\" style=\"\">0<\/span><\/button>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Concentrados en la b&uacute;squeda de una cura para el sida, suele olvidarse el precario estado psicol&oacute;gico en el que paulatinamente se hunden los pacientes de esta terrible enfermedad. 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