{"id":26121,"date":"2002-07-01T00:00:00","date_gmt":"2002-07-01T00:00:00","guid":{"rendered":"http:\/\/192.168.1.157\/istmo\/?p=26121"},"modified":"2002-07-01T00:00:00","modified_gmt":"2002-07-01T00:00:00","slug":"llamada_universal_a_la_santidad","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dim-id.com\/pruebaentradas2023\/2002\/07\/01\/llamada_universal_a_la_santidad\/","title":{"rendered":"Llamada universal a la santidad"},"content":{"rendered":"<button class=\"simplefavorite-button has-count\" data-postid=\"26121\" data-siteid=\"1\" data-groupid=\"1\" data-favoritecount=\"0\" style=\"\">Leer despu\u00e9s <i class=\"sf-icon-star-empty\"><\/i><span class=\"simplefavorite-button-count\" style=\"\">0<\/span><\/button><body><p>No creo estar cualificado para enjuiciar centenarios, incluso soy bastante despistado para las fechas; tampoco estoy muy seguro de la importancia del tiempo de cara a Dios y a la eternidad. Pero, humanamente, s\u00ed tiene cierta relevancia. Conviene saber en qu\u00e9 d\u00eda vivimos, y hasta un despistado como yo no puede ignorar que en 2002 se conmemora el centenario del nacimiento del beato Josemar\u00eda Escriv\u00e1 de Balaguer, la persona que m\u00e1s ha influido en mi vida.<br>\nObviamente, la influencia del beato Josemar\u00eda sobre m\u00ed no justificar\u00eda este art\u00edculo; pero s\u00ed entiendo que lo justifica el que, en mi condici\u00f3n de escritor, haya podido ser testigo cualificado de c\u00f3mo ese mensaje de santidad ha llegado a los lugares m\u00e1s rec\u00f3nditos del planeta.<br>\nPara aquellos lectores que no me conozcan me temo que ser\u00e1n inmensa mayor\u00eda, les aclaro que desde hace 25 a\u00f1os mi \u00fanico trabajo profesional es escribir. Antes me dedicaba a la abogac\u00eda y todav\u00eda no s\u00e9 muy bien por qu\u00e9 cambi\u00e9 de oficio\u2026<br>\nUn d\u00eda, Juan Antonio VallejoNajera otro escritor, aunque m\u00e1s famoso que yo se cruz\u00f3 en mi camino a dos meses de su muerte. Le hab\u00edan diagnosticado c\u00e1ncer de cabeza de p\u00e1ncreas terminal, a\u00fan cre\u00eda que ten\u00eda algo que decir y requiri\u00f3 mi ayuda; se produjo entonces el hecho ins\u00f3lito del libro La puerta de la esperanza, en el que un escritor yo habla sobre la vida y la muerte de otro. Y, ante la fama de Juan Antonio, se han vendido m\u00e1s de 30 ediciones y cientos de miles de ejemplares.<br>\nA lo largo de sus p\u00e1ginas palpita un sentido cristiano de la vida, lo cual produjo cierto asombro editorial, por ser tiempos cuando, en determinados ambientes, lo cristiano no estaba muy de moda. Y los editores pensaron que yo pod\u00eda escribir no s\u00f3lo novelas, y as\u00ed me encontr\u00e9 embarcado en otras aventuras literarias, m\u00e1s complejas, que son las que me han permitido atestiguar la universalidad del mensaje de santidad del beato Josemar\u00eda. Es algo que espero poder agradecerle personalmente a Juan Antonio cuando eso esperonos encontremos en el Valle de Josafat.<\/p>\n<p class=\"subtit\"><strong>NO SOY UN VIAJERO NATO<\/strong><\/p>\n<p>S\u00f3lo viajo a donde la vida me depara y, en el caso que nos ocupa, ha sido, en orden, a M\u00e9xico, a la Guatemala de la guerrilla, a la sombra del volc\u00e1n Acatenango; a la Medell\u00edn de Colombia azotada por el narcotr\u00e1fico y la violencia; a la Ayacucho maltratada por el Sendero Luminoso de Per\u00fa; a Santo Domingo; a la isla de Chilo\u00e9 donde se acaba el mundo por el sur de Chile; a la Patagonia donde se acaba irremisiblemente; a la Pampa argentina de arriba abajo; a la Habana vieja del comandante Fidel que tan escasa simpat\u00eda muestra por los cat\u00f3licos; a las selvas tropicales de la Costa de Marfil; a la Kinshasa del Congo en la inquietante transici\u00f3n del dictador Mobutu al dictador Kabila; a Kenia; a la sudafricana Ciudad del Cabo donde tambi\u00e9n termina el mundo. Da lo mismo. En cualquiera de esos lugares siempre encontr\u00e9 a alguien, miembro del Opus Dei o no, que se beneficiaba de los efluvios del esp\u00edritu del beato Josemar\u00eda.<br>\nTodo ello lo cuento en cuatro libros Viaje al fondo de la esperanza, Un escritor en busca de Dios, Gu\u00eda de curas con encanto y Cuando sale la luna, \u00c1frica danza por los que discurren los m\u00e1s variados personajes, pertenecientes a las m\u00e1s diversas razas y naciones, pero con un denominador com\u00fan: entender de manera un\u00edvoca lo que el beato Josemar\u00eda predic\u00f3 a lo largo de su vida. Lo cual no debe sorprendernos, puesto que el fundador del Opus Dei s\u00f3lo pretendi\u00f3 ser un instrumento de Dios para poner a Cristo en la cumbre de todas las actividades humanas, doctrina universal por su propia naturaleza.<\/p>\n<p class=\"subtit\"><strong>DOS HISTORIAS AMERICANAS<\/strong><\/p>\n<p>Recuerdo que en uno de mis primeros viajes coincid\u00ed en Guatemala en un lugar de no f\u00e1cil acceso, al pie de bellos volcanes pero de aspecto inquietante con un nativo, miembro del Opus Dei, que se ganaba la vida criando pollos, en un corralito en donde hab\u00eda de todo, porque serv\u00eda para todo: vivienda, criadero, almac\u00e9n, lavadero.<br>\nPero todo muy limpio porque, como \u00e9l mismo me dijo, \u00abuno sabe si anda en presencia de Dios si anda limpio, bien presentado, conforme a sus posibilidades. Yo siempre se lo digo a mis muchachos. Hay que saber sacar provecho de lo poco o de lo mucho que se tenga. Eso lo he aprendido yo en la Obra. Me ha ense\u00f1ando a rezar, a trabajar, a aprovechar el tiempo, a saber beber un trago pero no dos, a saber estar en una fiesta, a saber comportarme con la gente\u00bb.<br>\nEste guatemalteco, pese a sus apuros para sacar adelante a su numerosa familia incluida la suegra en aquel humilde pueblecito, respiraba por los cuatro costados la alegr\u00eda de vivir. Y no se le hac\u00eda nada del otro mundo recorrer cerca de una hora en bicicleta, por caminos de tierra, para asistir a misa todos los d\u00edas.<br>\nPoco despu\u00e9s, me encontr\u00e9 con monse\u00f1or Cipriani, arzobispo de Ayacucho basti\u00f3n de Sendero Luminoso, en 1991, cuando las buenas gentes no se atrev\u00edan a salir de excursi\u00f3n por miedo a la guerrilla.<br>\nDon Juan Luis Cipriani es un sujeto singular: pertenece a una familia de la buena sociedad lime\u00f1a, estudi\u00f3 Ingenier\u00eda y fue base de la selecci\u00f3n peruana de baloncesto, a la que gui\u00f3 desde 1962 a 1968, cuando fue subcampeona de Sudam\u00e9rica.<br>\nMiembro del Opus Dei desde muy joven, fue ordenado sacerdote e, impensadamente, se encontr\u00f3 erigido por Juan Pablo II en obispo de Ayacucho, en pleno fragor de la lucha terrorista, con constantes muertes, voladuras, amenazas. La \u00fanica precauci\u00f3n que se le ocurri\u00f3 tomar fue colocarse una estampa del beato Josemar\u00eda en el bolsillo superior de su camisa y decirle \u00abT\u00fa mira a las gentes y ya me ir\u00e1s diciendo lo que tengo que hacer\u00bb.<br>\nMe confes\u00f3 que su confianza en el fundador de la Obra es tal, que no ha tenido miedo ni un minuto.<br>\nHe citado, casi de memoria, dos casos de personas de muy diferentes caracter\u00edsticas, pero con igual confianza en el beato Josemar\u00eda: el guatemalteco, Jos\u00e9 Luis, recurre a \u00e9l continuamente para que le ayude a sacar adelante a su familia; y monse\u00f1or Cipriani hace lo mismo para que le conserve la vida en medio de la violencia y as\u00ed cumplir su labor pastoral. A ambos les ha atendido sobradamente, como he tenido ocasi\u00f3n de comprobar en fechas recientes.<\/p>\n<p class=\"subtit\"><strong>AYUDAR<\/strong><\/p>\n<p>Recibo una carta de Jos\u00e9 Luis en la que me cuenta que las cosas le van tan bien, que ha decidido, en uni\u00f3n de otros amigos de su pueblecito, organizar un proyecto de avicultura \u00abcon el cual se pretende, con la participaci\u00f3n de los campesinos de la comunidad, mejorar la econom\u00eda familiar\u00bb. Ayudar a la buena gente del campo es algo que est\u00e1 muy en la entra\u00f1a de la predicaci\u00f3n del beato Josemar\u00eda, y Jos\u00e9 Luis lo pone por obra, no tanto a fuerza de leyes y decretos, sino poniendo en el envite su propia vida.<br>\nNo estoy seguro de que a monse\u00f1or Cipriani las cosas le hayan ido tan bien. Hace un par de a\u00f1os le nombraron obispo de Lima y hace unos meses ha accedido a la p\u00farpura cardenalicia. La verdad es que no imagino al antiguo jugador de la selecci\u00f3n como pr\u00edncipe de la Iglesia.<br>\nPero \u00e9l no habr\u00e1 dudado en aceptar, pues me comentaba que, cuando le propusieron para una di\u00f3cesis tan poco apetecible como la de Ayacucho, dud\u00f3 hasta que record\u00f3 lo que el fundador de la Obra dec\u00eda al respecto: \u00abHay que servir a la Iglesia como la Iglesia desea ser servida\u00bb.<\/p>\n<p class=\"subtit\"><strong>SABIDUR\u00cdA DE LA BUENA<\/strong><\/p>\n<p>En este ep\u00edtome de nostalgias, con el beato Josemar\u00eda de fondo, no puedo menos que recordar al padre Montealegre Mucke, sacerdote hemipl\u00e9jico que desarrolla su labor pastoral en Tena\u00fan (Chilo\u00e9), considerada por los ge\u00f3grafos como la m\u00e1s austral posici\u00f3n habitada del orbe.<br>\nY doy fe de que debe ser cierto, porque para llegar hasta all\u00ed tuve que valerme de todos los medios de transporte conocidos: avi\u00f3n, coche, barco\u2026 Y tampoco me hubiera venido mal una mula para terminar el recorrido.<br>\nEste sacerdote no pertenece al Opus Dei, pero cuando despu\u00e9s de un proceloso viaje entr\u00e9 en su modesta casa de madera, construida por sus feligreses, lo primero que hizo fue mostrarme una fotograf\u00eda en la pared, del tama\u00f1o de un p\u00f3ster, con la efigie del beato Josemar\u00eda.<br>\nY me dijo: \u00abEl jefe\u00bb. Porque en aquellas inmensas y bell\u00edsimas soledades, recurre continuamente a su intercesi\u00f3n para que le ayude a resolver sus problemas. Sus peticiones son siempre atendidas, qu\u00e9 menos, porque el padre Montealegre es un sacerdote muy santo y muy entregado que para atender a sus feligreses se tiene que servir de una camioneta Chevrolet, porque \u00e9l apenas puede andar.<br>\nPunta Tena\u00fan es un extremo de tierra perdido en el hermoso mar interior del archipi\u00e9lago Chilo\u00e9. A quienes llegamos de la trepidante Europa tal vez nos d\u00e9 la impresi\u00f3n de estar en un rinc\u00f3n apartado del mundo, en donde uno puede aburrirse. \u00ab\u00bfAburrirme? se asombr\u00d3 cuando se lo insinu\u00e9. Nunca. Siempre tengo mucho que hacer. Y si voy a aburrirme vengo aqu\u00ed me se\u00f1ala el p\u00f3ster y me pongo a charlar con don Josemar\u00eda y se me pueden pasar las horas\u00bb.<br>\nMe lo dijo con tal verdad y naturalidad, que sent\u00ed envidia de aquel santo var\u00f3n que, pese a tantas limitaciones f\u00edsicas, se considera el hombre m\u00e1s feliz del mundo, entre otras razones por la gran sabidur\u00eda de ver siempre el lado bueno de las personas, y de la vida en general, y s\u00f3lo por eso se permite una afici\u00f3n al margen de su actividad pastoral: cultivar gladiolos. Porque me explica \u00ablas flores son la sonrisa de Dios\u00bb.<\/p>\n<p class=\"subtit\"><strong>\u00c1FRICA EN EL CORAZ\u00d3N<\/strong><\/p>\n<p>Y aunque parezca mentira a juzgar por lo poco que muestran los noticiarios, donde verdaderamente luce la sonrisa de Dios es en \u00c1frica. Hay un asunto que conviene no olvidar: \u00c1frica es un continente de enorme variedad, entre un africano del Sud\u00e1n y otro de Costa de Marfil hay m\u00e1s diferencias que entre un sueco y un andaluz.<br>\nEs una aclaraci\u00f3n oportuna frente al simplismo occidental, que considera que \u00c1frica se compone de pa\u00edses habitados por negros, todos iguales. Obviamente, hay coincidencias entre ellos y, en lo que alcanc\u00e9 a colegir, todos coinciden en que los europeos somos gente triste, agobiados por problemas que para ellos son menudencias y que, para colmo, somos m\u00e1s feos. Creo que no les falta raz\u00f3n.<br>\nDesde Europa ignoro si para tranquilizar la conciencia por tantos desmanes cometidos, o consentidos, en aquel continente se tiende a presentar al negro como un b\u00e1rbaro, poco menos que irredento, pero la realidad es que en \u00c1frica hay mucha m\u00e1s gente buena que mala, en proporci\u00f3n infinita.<br>\nY los occidentales tenemos mucho que aprender de ellos: su profundo sentido religioso de la vida no conciben el ate\u00edsmo, su falta de respetos humanos para vivir su fe, y su sentido de familia, pese a la lacra de la poligamia.<br>\nEl verdadero mensaje cristiano, el que hizo a Europa en su d\u00eda, est\u00e1 en franca alza en toda \u00c1frica. Baste considerar que, en el \u00faltimo lustro, el crecimiento del catolicismo fue de 95.5% el m\u00e1s alto del mundo frente al m\u00e1s bajo, 8.5%, que corresponde a la decr\u00e9pita (espiritualmente) Europa. Eso se traduce en cifras tan espectaculares como la del seminario de Lagos (Nigeria), donde se preparan para el sacerdocio \u00a11,300 seminaristas!<br>\nEl beato Josemar\u00eda siempre tuvo a \u00c1frica en su coraz\u00f3n. Y cuando todo parec\u00eda un sue\u00f1o, inici\u00f3 la labor del Opus Dei en aquel continente con clara determinaci\u00f3n de permanencia. En todos los pa\u00edses que visit\u00e9 Costa de Marfil, Congo, Kenia, Sud\u00e1frica y, colateralmente, Nigeria, la postura de los miembros de la Obra con quienes me top\u00e9 era la misma: venimos aqu\u00ed para quedarnos, para siempre.<br>\nEsto ten\u00eda una consecuencia sorprendente para algunos: las obras sociales y asistenciales que se acomet\u00edan escuelas, hospitales, dispensarios se hac\u00edan con las mismas exigencias que en Occidente. No se trataba de levantar tenderetes en la selva para salir del paso, sino edificaciones que pudieran soportar los a\u00f1os, los siglos. Y lo han conseguido bajo un lema: \u00abNo admitimos para el negro lo peor\u00bb.<\/p>\n<p class=\"subtit\"><strong>DIGNIFICAR EL TRABAJO<\/strong><\/p>\n<p>El cristianismo ha fructificado en \u00c1frica gracias a la actividad misional, regada por la sangre de millares de m\u00e1rtires. Pero la labor del Opus Dei, como me explicaba muy bien father Luis, de Nigeria, no consiste en desarrollar una actividad misional, sino en el trabajo de cada uno en su profesi\u00f3n m\u00e9dico, ingeniero, maestro o empleada del hogar. El trabajo de las mujeres de la Obra, en el sector de servicios, causa admiraci\u00f3n, sobre todo habida cuenta de que al llegar por ejemplo, a Kenia en los a\u00f1os sesenta, no se conceb\u00eda que una mujer blanca hiciera trabajos dom\u00e9sticos. Para eso estaban los boys. Pero de tal modo dignificaron el trabajo en la administraci\u00f3n de los centros escolares o asistenciales, que un antiguo alumno africano de Strathmore College, obra corporativa del Opus Dei en Nairobi, me comentaba: \u00abGracias a ellas aprendimos a ser unos gentlemen\u00bb.<br>\nEn \u00c1frica ha calado tanto el mensaje espiritual del beato Josemar\u00eda, que hay pa\u00edses en donde apenas quedan europeos de los que fueron hace a\u00f1os a iniciar la Obra. Todos son africanos o africanas que demuestran que, para amar a Dios, nada tienen de b\u00e1rbaros irredentos aunque su color sea m\u00e1s oscuro que el nuestro y, con frecuencia, m\u00e1s bello.<br>\nY con un af\u00e1n apost\u00f3lico admirable, puesto que, como queda dicho, no saben lo que son los respetos humanos. Recuerdo a una kikuyu que conoc\u00ed en Kenia. Pod\u00eda hacer apostolado en seis idiomas: kikuyu, el idioma de su tribu de origen; swahili, uno de los idiomas oficiales de Kenia; ingl\u00e9s, otro idioma oficial; espa\u00f1ol, que lo aprendi\u00f3 para leer los textos del prelado de la Obra; italiano, porque pas\u00f3 una temporada en Roma en un centro del Opus Dei; y franc\u00e9s, porque trabaj\u00f3 en Costa de Marfil. Pod\u00eda hacerlo y lo hac\u00eda. Del modo m\u00e1s natural. Sal\u00eda a pasear por la selva y a las chicas con quienes se encontraba les hablaba de Dios, de Jesucristo, del beato Josemar\u00eda y del Opus Dei.<\/p>\n<p class=\"subtit\"><strong>SANTIFICAR EL TRABAJO<\/strong><\/p>\n<p>Lo m\u00e1s asombroso es que esta devoci\u00f3n al beato Josemar\u00eda alcanza no s\u00f3lo a los fieles del Opus Dei, sino a cualquiera que entienda la importancia del trabajo profesional hecho cara a Dios. En Yamoussoukro tuve la suerte de coincidir un lunes, d\u00eda en que se re\u00fanen quienes a s\u00ed mismos se llaman \u00abLos amigos de Josemar\u00eda\u00bb para cantarle a su amigo. El grupo pertenece a la etnia bob\u00f3, de Burkina Faso: se ganan la vida con modest\u00edsimas manualidades, pero tienen fama de hacerlas muy bien. Viven en caba\u00f1as en la selva e impresiona o\u00edrles cantar en medio de la noche. \u00abSi tu to dis ami de Josemar\u00eda\u2026 Si t\u00fa te dices amigo de Josemar\u00eda y no amas al pr\u00f3jimo, no eres en verdad amigo de Josemar\u00eda\u00bb.<br>\nEstos bob\u00f3s oyeron hablar a una cooperadora del Opus Dei, del beato Josemar\u00eda y pensaron: a nosotros nos vendr\u00eda muy bien un amigo as\u00ed. Lo adoptaron como tal y, cada lunes, vestidos con traje de fiesta, le homenajean con sus canciones y, de paso, le piden favores, que suele concederles. Eso dicen ellos. Y tambi\u00e9n sus vecinos que, sin ser tan amigos del beato Josemar\u00eda como ellos, tambi\u00e9n se aprovechan de su esp\u00edritu.<\/p>\n<p class=\"subtit\"><strong>LO QUE DE VERDAD IMPORTA: LA FE<\/strong><\/p>\n<p>Con no menos emoci\u00f3n recuerdo una tertulia con miembros del Opus Dei, congole\u00f1os, quienes asist\u00edan a su convivencia anual en una modesta casa de alquiler en Maluko, a orillas del r\u00edo Congo. Llegu\u00e9 retrasado y me encontr\u00e9 con que los africanos distra\u00edan la espera bailando alrededor de una mesa una danza guerrera, acompa\u00f1\u00e1ndose del ritmo que sacaban de un cubo de pl\u00e1stico. Son personas capaces de sacar m\u00fasica de cualquier trasto.<br>\nMe conmovi\u00f3 su inter\u00e9s por todo lo que contaba, que era lo mismo que ellos viv\u00edan a diario, pero en tecnicolor. La mayor\u00eda era muy pobre y deb\u00eda hacer un gran esfuerzo para asistir a un medio de formaci\u00f3n, estudiar, convivir con otros, conocerse mejor, empaparse del esp\u00edritu de la Obra y poder as\u00ed acercarlo al \u00faltimo rinc\u00f3n del Congo.<br>\nDisfrut\u00e9 con el milagro de sentirme muy a gusto con personas tan distintas y distantes de m\u00ed, por raza, cultura, idioma, costumbres\u2026, pero \u00edntimamente unidas en lo \u00fanico que verdaderamente importa: la fe. La fe de la Iglesia cat\u00f3lica, vivida conforme al esp\u00edritu que desde 1928 predic\u00f3 el beato Josemar\u00eda y cuyo centenario van a conmemorar miles de personas en el mundo entero.<br>\n______________<\/p>\n<p class=\"textogris\">* Tomado de \u00abLlamada universal a la santidad\u00bb, Nuestro Tiempo n.570. Diciembre 2001.<\/p>\n<\/body><button class=\"simplefavorite-button has-count\" data-postid=\"26121\" data-siteid=\"1\" data-groupid=\"1\" data-favoritecount=\"0\" style=\"\">Leer despu\u00e9s <i class=\"sf-icon-star-empty\"><\/i><span class=\"simplefavorite-button-count\" style=\"\">0<\/span><\/button>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>En sus viajes por el mundo, Olaizola ha sido testigo envidiable de la influencia del mensaje del beato Josemar&iacute;a. &Aacute;frica y Latinoam&eacute;rica &quot;donde m&aacute;s lastima la pobreza&quot; tambi&eacute;n son testigos de que cualquier actividad humana, mientras sea l&iacute;cita, puede convertirse en camino de santidad.<\/p>\n","protected":false},"author":3,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"om_disable_all_campaigns":false,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":""},"categories":[2],"tags":[78],"class_list":["post-26121","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-miscelanea","tag-ejemplar_261"],"yoast_head":"<!-- This site is optimized with the Yoast SEO Premium plugin v21.2 (Yoast SEO v27.6) - 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