{"id":26111,"date":"2002-07-01T00:00:00","date_gmt":"2002-07-01T00:00:00","guid":{"rendered":"http:\/\/192.168.1.157\/istmo\/?p=26111"},"modified":"2002-07-01T00:00:00","modified_gmt":"2002-07-01T00:00:00","slug":"globalizacion_o_la_hipocresia_de_los_paises_ricos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dim-id.com\/pruebaentradas2023\/2002\/07\/01\/globalizacion_o_la_hipocresia_de_los_paises_ricos\/","title":{"rendered":"Globalizaci\u00f3n o la hipocres\u00eda de los pa\u00edses ricos"},"content":{"rendered":"<button class=\"simplefavorite-button has-count\" data-postid=\"26111\" data-siteid=\"1\" data-groupid=\"1\" data-favoritecount=\"0\" style=\"\">Leer despu\u00e9s <i class=\"sf-icon-star-empty\"><\/i><span class=\"simplefavorite-button-count\" style=\"\">0<\/span><\/button><body><p>Son muchos aunque no s\u00e9 si los m\u00e1s competentes quienes piensan que la globalizaci\u00f3n ha causado el aumento de la pobreza en el mundo y la distancia relativa entre pa\u00edses ricos y pobres.<br>\nPara aceptar o rechazar esta opini\u00f3n es necesario elegir adecuados indicadores del nivel de riqueza o pobreza, a fin de que, al ver su evoluci\u00f3n a lo largo de los procesos de globalizaci\u00f3n, podamos asentar algunas conclusiones, sin olvidar que en este caso, como en tantos otros, la coexistencia de dos hechos no implica que el uno sea causa del otro.<br>\nLa globalizaci\u00f3n no es una ideolog\u00eda o manera de pensar, sino un proceso econ\u00f3mico-financiero que se ha venido desarrollando en el mundo desde hace bastantes a\u00f1os. Y es, como la mayor\u00eda de los hechos econ\u00f3micos, moralmente neutra, aunque puede producir efectos positivos o negativos, \u00e9ticamente deseables o rechazables. Depender\u00e1 de c\u00f3mo sea utilizado, es decir, del sistema \u00e9tico-cultural al que los agentes se hallen vinculados y del sistema pol\u00edtico-jurisdiccional que enmarque al proceso.<\/p>\n<p class=\"subtit\"><strong>DOS GLOBALIZACIONES<\/strong><\/p>\n<p>Las causas de la \u00abprimera\u00bb globalizaci\u00f3n ocurrida entre 1850 y 1914 est\u00e1n, por una parte, en las pol\u00edticas de apertura practicadas por los gobiernos de los distintos pa\u00edses, que supusieron una fuerte reducci\u00f3n de las barreras arancelarias y, por otra, en la aparici\u00f3n de nuevas tecnolog\u00edas que redujeron de manera importante el tiempo y costo del transporte.<br>\nEsta globalizaci\u00f3n, acompa\u00f1ada del desahogado movimiento de capital, se tradujo en un gran desarrollo del libre comercio y una fuerte migraci\u00f3n, favorecida por la inexistencia de controles gubernamentales.<br>\nComo botones de muestra de una y otra cosa basta decir que, entre 1870 y 1913, el crecimiento del comercio mundial (3.5%) super\u00f3 al del producto real (2.7%), con una muy elevada participaci\u00f3n en el PIB de la suma de exportaciones e importaciones.<br>\nAdem\u00e1s, de 1850 a 1914, 70 millones de personas emigraron de Europa a Am\u00e9rica, de forma que la fuerza laboral en el nuevo mundo creci\u00f3 49%, mientras que en el viejo continente se redujo 22%. Ante la escasez de mano de obra, los salarios europeos subieron, al tiempo que, en los pa\u00edses emergentes, la alta producci\u00f3n permiti\u00f3 aumentar los salarios reales.<br>\nAs\u00ed, desde el punto de vista social, la primera globalizaci\u00f3n produjo resultados satisfactorios. Desgraciadamente, a partir de 1914 y hasta 1950, esa tendencia favorable se vio truncada por la destrucci\u00f3n del sistema econ\u00f3mico y financiero internacional a causa de las guerras mundiales, la desaparici\u00f3n del patr\u00f3n oro, la adopci\u00f3n de medidas proteccionistas sobre todo arancelarias de los gobiernos, y por las severas restricciones a flujos transfronterizos y la libre circulaci\u00f3n de personas.<br>\nSin embargo, a partir de 1945, en especial desde 1950, volvieron a abrirse fronteras. Por otra parte desmantelado en 1973 el sistema de Bretton Woods para permitir tipos de cambio flotantes, se revitaliz\u00f3 el mercado de capitales y se favoreci\u00f3 la supresi\u00f3n progresiva de los controles cambiarios.<br>\nAs\u00ed, se sentaron las bases para un nuevo proceso de globalizaci\u00f3n que, efectivamente, sucede en forma paulatina desde hace 50 a\u00f1os y hoy se acelera, sobre todo, por los avances tecnol\u00f3gicos que permiten abrir nuevas v\u00edas para organizar empresas a escala mundial con mayor eficiencia e integraci\u00f3n.Esta caracter\u00edstica, cuyo paradigma es internet, es la que hace decir que nos hallamos en puertas de una \u00abnueva econom\u00eda global\u00bb.<br>\nCon estos elementos, ya podemos preguntar si los efectos del fen\u00f3meno han sido y ser\u00e1n beneficiosos para las comunidades afectadas y sus integrantes o, por contra, resultar\u00e1n perjudicadas en su dignidad y nivel de bienestar material y espiritual.<\/p>\n<p class=\"subtit\"><strong>GLOBALIZACI\u00d3N Y CRECIMIENTO ECON\u00d3MICO<\/strong><\/p>\n<p>En esta l\u00ednea de b\u00fasqueda de indicadores, parece aceptable que la mejora del bienestar material depende del crecimiento econ\u00f3mico. Por tanto, procede averiguar si existe alguna relaci\u00f3n entre globalizaci\u00f3n y crecimiento.<br>\n<strong>Globalizaci\u00f3n comercial<\/strong><br>\nExiste una correlaci\u00f3n positiva entre el crecimiento del comercio internacional y el del PIB. Hoy, ning\u00fan economista podr\u00eda asegurar que la protecci\u00f3n frente al comercio exterior sea buena para el crecimiento, y los de mayor reputaci\u00f3n se manifiestan claramente a favor de la apertura. Es decir, la globalizaci\u00f3n comercial favorece el crecimiento.<br>\nLa OMC argumenta que toda barrera al comercio internacional eleva los precios de importaciones y los costos de producci\u00f3n nacional, restringe la capacidad de elecci\u00f3n del consumidor y reduce la calidad. Dichas barreras act\u00faan como un gravamen y, por tanto, eliminarlas equivale a reducir impuestos, con el consiguiente aumento de la renta disponible de los consumidores.<br>\n<strong>Globalizaci\u00f3n financiera<\/strong><br>\nLa mayor\u00eda de los trabajos emp\u00edricos tambi\u00e9n muestran una relaci\u00f3n positiva entre crecimiento y entradas de capital y la liberalizaci\u00f3n de los mercados financieros mundiales.<br>\nNo parece desacertado aceptar que pasar de un sistema financiero cerrado a uno abierto supone aumentar la tasa de crecimiento econ\u00f3mico entre 1.3 y 1.6 puntos porcentuales anuales.<br>\nAl respecto, Jeffrey Sachs citado por Guillermo de la Dehesa en su libro Comprender la globalizaci\u00f3n se\u00f1ala que \u00abel capitalismo global es seguramente el arreglo institucional m\u00e1s prometedor para la prosperidad mundial que haya visto la historia. Pero el mundo va a necesitar sabidur\u00eda y fuerza para explotar sus beneficios potenciales, y para ello debe liderar un sistema abierto basado en reglas estables sobre la base de principios que sean mundialmente aceptados\u00bb.<br>\nLa apelaci\u00f3n de Sachs a la sabidur\u00eda recuerda lo dicho por Juan Pablo II en Tor Vergata, el 1\u00b0 de mayo de 2000: \u00abla globalizaci\u00f3n es hoy un fen\u00f3meno presente en todos los \u00e1mbitos de la vida humana, pero es un fen\u00f3meno que hay que gestionar con sabidur\u00eda. Es preciso globalizar la solidaridad\u00bb. (En efecto, solidaridad y subsidiariedad, los dos grandes principios de la Doctrina Social de la Iglesia, pueden aportar mucho a un tratamiento de la globalizaci\u00f3n que considere las exigencias de las personas).<br>\nAhora nos interesa avanzar en el an\u00e1lisis de la globalizaci\u00f3n, pasando al impacto de la globalizaci\u00f3n sobre la renta per c\u00e1pita, como principal indicador del bienestar material.<\/p>\n<p class=\"subtit\"><strong>SUBE EL INGRESO PER C\u00c1PITA<\/strong><\/p>\n<p>La experiencia de los pa\u00edses desarrollados demuestra que, en los per\u00edodos de globalizaci\u00f3n, el crecimiento del PIB per c\u00e1pita es m\u00e1s elevado que en los per\u00edodos de proteccionismo. En dichos pa\u00edses, de 1820 a 1870 el crecimiento del PIB per c\u00e1pita medio anual fue de 0.9%. De 1870 a 1913, la primera globalizaci\u00f3n lo subi\u00f3 a 1.4%; de 1914 a 1950 cay\u00f3 a 1.2%, y entre 1950 y 2000 ha vuelto a subir, hasta alcanzar 3%.<br>\nEsto s\u00f3lo en los pa\u00edses industrializados. Pero, \u00bfqu\u00e9 ha sucedido en los dem\u00e1s, incluyendo los del tercer mundo? A grandes rasgos, puede decirse que en 1850 la diferencia de renta per c\u00e1pita entre los pa\u00edses m\u00e1s ricos y los m\u00e1s pobres era de 4 a 1. Al final del proceso de globalizaci\u00f3n, en 1913, la diferencia era de 10 a 1.<br>\nDurante la segunda globalizaci\u00f3n ha habido una cierta convergencia de rentas per c\u00e1pita entre las naciones ricas y algunas intermedias, y otra convergencia a niveles de renta m\u00e1s bajos entre las de desarrollo menos avanzado. Es como si hubiese dos niveles estables diferentes, uno para pa\u00edses m\u00e1s ricos y de renta media alta, y otro para los de renta media baja y baja. El hecho es que la diferencia se ha ensanchado de nuevo en este segundo proceso de globalizaci\u00f3n.<br>\n<strong>\u00bfA QUI\u00c9N CULPAMOS?<\/strong><br>\nContra lo que podr\u00eda pensarse, la globalizaci\u00f3n no es la culpable de este escenario; es un proceso imparable que produce resultados favorables para los pa\u00edses que participan en \u00e9l, no s\u00f3lo naciones avanzadas, sino tambi\u00e9n en desarrollo.<br>\nLa integraci\u00f3n de las econom\u00edas de los distintos pa\u00edses ha estimulado las altas tasas de crecimiento econ\u00f3mico, aumentado el empleo, ayudado a disminuir la poblaci\u00f3n debajo del umbral absoluto de pobreza y ha promovido sustanciales mejoras en el bienestar social.Los m\u00e1s beneficiados han sido aquellos pa\u00edses que se han integrado m\u00e1s r\u00e1pidamente a la econom\u00eda mundial.<br>\nSin embargo, este panorama positivo no debe ocultar el problema de los pa\u00edses estancados en su pobreza, no por la globalizaci\u00f3n, sino exactamente al contrario: por no haber participado en ella, perdiendo as\u00ed las ventajas que el proceso integrador proporciona.<br>\nDesde luego, hay que esforzarse por corregir tal situaci\u00f3n, pero no con interferencias gubernamentales a nivel nacional o supranacional, bajo el pretexto de proteger a los pa\u00edses pobres, marginados por la globalizaci\u00f3n. La soluci\u00f3n est\u00e1 en la reclamada solidaridad de los pa\u00edses ricos con los pa\u00edses pobres, a fin de crear en ellos las condiciones necesarias para su integraci\u00f3n internacional, cuyos efectos positivos son indiscutibles. Esto no se lograr\u00e1 mediante subvenciones o donativos, que en muchas ocasiones s\u00f3lo han perpetuado las causas del subdesarrollo, como sucede en los pa\u00edses subsaharianos, que reciben la mayor tasa de ayuda per c\u00e1pita del mundo.<br>\nLa verdadera cooperaci\u00f3n para el desarrollo de los pa\u00edses pobres consiste en ayudarles a transformar sus sistemas econ\u00f3micos para que sea posible invertir y crear riqueza.<br>\nAqu\u00ed es donde se equivocan tantas ONG, cuyas siglas personifican a quienes sensibilizados por la situaci\u00f3n de los pa\u00edses pobres y llenos de buena voluntad siguen anclados en la dial\u00e9ctica norte-sur, ignorando la verdadera diferencia: la que se da entre sistemas basados en la libre iniciativa y el mercado y sistemas basados en el intervencionismo estatal, ya sean de corte tradicional o socialistas.<br>\nEstas ONG dicen: \u00abno es justo que el FMI, el Banco Mundial o el Club de Par\u00eds exijan a los pa\u00edses en desarrollo adoptar los modelos que imperan en los desarrollados y que no son los que ellos quieren tener, de acuerdo con su manera de ser\u00bb. Pero lamentablemente, los modelos de esos pa\u00edses son precisamente los causantes de su pobreza.<\/p>\n<p class=\"subtit\"><strong>LOS CAMINOS DE LA SOLIDARIDAD<\/strong><\/p>\n<p>El cambio de modelo al margen de los compromisos espor\u00e1dicos exigidos por las instituciones multilaterales no se lograr\u00e1 si cada pa\u00eds no lo decide por s\u00ed mismo. Pero la ayuda es posible si, desde fuera, cambiamos la situaci\u00f3n econ\u00f3mica, a fin de que experimenten las ventajas derivadas del cambio, y as\u00ed decidan entrar a una econom\u00eda de mercado que les permita participar en la globalizaci\u00f3n. Hay dos caminos principales para hacerlo.<br>\n<strong>1. Inversiones de multinacionales adaptadas a situaciones distintas<\/strong><br>\nInversi\u00f3n extranjera en proyectos industriales, utilizando la compra de deuda externa del pa\u00eds o, directamente, sin recurrir a esto. Lo importante es que la empresa transnacional tras negociar con el gobierno las condiciones administrativas, legales y fiscales establezca un negocio que crear\u00e1 empleos y generar\u00e1 salarios. Adem\u00e1s, si se trata de bienes destinados a la exportaci\u00f3n habr\u00e1 ingreso de divisas, mejorando la balanza comercial del pa\u00eds.<br>\nAs\u00ed, con la reiteraci\u00f3n de los casos y por sus materias primas y mano de obra, cada pa\u00eds se har\u00e1 atractivo para la inversi\u00f3n extranjera permanente que, en un mundo globalizado, busca la expansi\u00f3n.<br>\nEsta f\u00f3rmula es mejor que entregar fondos a los gobiernos de los pa\u00edses en desarrollo para que ellos regenten la inversi\u00f3n, pues se deduce del principio de subsidiariedad, tan reiteradamente proclamado por el magisterio de la Iglesia cat\u00f3lica, seg\u00fan el cual lo que pueda hacer la iniciativa privada no deben hacerlo los gobiernos.<br>\nUn ejemplo es lo sucedido en Sud\u00e1frica. La colaboraci\u00f3n del gobierno, las administraciones locales, el Banco Mundial y la multinacional francesa Suez Lyonnaise des Eaux, ha llevado agua potable a m\u00e1s de 600 mil personas en Cisira, provincia de El Cabo. Ah\u00ed, como en otros muchos pueblos de la regi\u00f3n, el agua era gratuita, pero insalubre. Sus habitantes caminaban a diario dos horas para tomarla del r\u00edo y llevarla a casa, y con frecuencia enfermaban por beberla.<br>\nHoy, se aprovisionan de agua de buena calidad en los surtidores autom\u00e1ticos repartidos por el pueblo: introducen una tarjeta magn\u00e9tica para abrir la v\u00e1lvula y llenan sus cubos. El sistema, construido por Suez Lyonnaise, extrae agua del r\u00edo, la trata en una depuradora y la bombea hasta los surtidores. Se acabaron caminatas y enfermedades. Hasta ahora, la empresa ha desarrollado en El Cabo 30 proyectos similares. El plan es llegar a un mill\u00f3n de beneficiarios en 2005.<br>\nSe dudaba que la gente pagara por el agua potable, pero con un precio asequible, 2-3 d\u00f3lares mensuales (entre 2 y 5% de los ingresos de una familia), se comprob\u00f3 que los pobres est\u00e1n dispuestos a pagar por agua en buenas condiciones.<br>\nEl director de la subsidiaria en Sud\u00e1frica lo ten\u00eda claro desde el principio: \u00abSi la gente puede permitirse comprar una cerveza al d\u00eda, puede permitirse pagar por el agua. Es una cuesti\u00f3n de prioridades\u00bb. Los habitantes de Cisira lo corroboran: \u00ab\u00bfSe imagina lo que era pasarnos la vida yendo al r\u00edo para sacar agua sucia y turbia? afirma una mujer. Es magn\u00edfico. Por supuesto que conseguimos el dinero\u00bb.<br>\nEsta estrategia responde al principio se\u00f1alado por el profesor Prahalad, de la Escuela de Negocios de la Universidad de Michigan: \u00abDejemos de ver a los pobres como un problema, para verlos como una oportunidad\u00bb. Es decir, dejemos de hacerlos objeto de nuestra caridad para convertirlos en nuestros clientes, bajo el lema trade-not-aid (comerciar, no ayudar) invocado por los propios pa\u00edses pobres.<br>\nContra opiniones hoy difundidas, los pobres pueden convertirse en un mercado rentable si las multinacionales est\u00e1n dispuestas a y son capaces de cambiar sus modelos comerciales para adaptarlos a sus posibilidades.<br>\nOtro ejemplo es el de la empresa Arvind Mills, que en India ha creado un nuevo sistema de aportaci\u00f3n de valor basado en pantalones vaqueros. Como quinto de los mayores fabricantes mundiales de jeans, Arvind observ\u00f3 que las ventas en India eran limitadas porque, a un precio de 40-60 d\u00f3lares el par, tales pantalones no estaban al alcance de las masas ni eran f\u00e1ciles de conseguir, dado que el sistema de distribuci\u00f3n llegaba tan s\u00f3lo a unas cuantas ciudades rurales y aldeas.<br>\nEn respuesta directa a este problema, Arvind introdujo los jeans Ruf and Tuf, un paquete ya preparado (tela cortada, cremallera, remaches y bolsillos) aproximadamente en 6 d\u00f3lares. Se distribuyeron los paquetes a trav\u00e9s de una red de 4 mil sastres muchos de ellos establecidos en peque\u00f1os pueblos y aldeas quienes, ante todo por su propio beneficio, se interesaron por su comercializaci\u00f3n intensiva. Ruf and Tuf se ha convertido en el pantal\u00f3n de mezclilla m\u00e1s vendido en India. Aunque cuesta 80% menos que los Levis, su producci\u00f3n y comercializaci\u00f3n adem\u00e1s de beneficiar a los usuarios crea abundante riqueza para el numeroso ej\u00e9rcito de sastres locales, quienes tambi\u00e9n son almacenistas, promotores, distribuidores y proveedores de servicios: todo en uno.<br>\n<strong>2. Abrir mercados de pa\u00edses desarrollados <\/strong><br>\nOtro camino para cooperar eficientemente al desarrollo es abrir los mercados de los pa\u00edses industrializados a la exportaci\u00f3n de productos en los que son competitivos los pa\u00edses pobres.<br>\nNo es tarea f\u00e1cil, ya que tropieza con los intereses de grupos de presi\u00f3n de los pa\u00edses desarrollados, que pretenden protegerse de la competencia de los pa\u00edses pobres con vallas a la importaci\u00f3n de sus productos.<br>\nY tropieza, sobre todo, con la hipocres\u00eda de gobiernos y organizaciones sindicales que, escud\u00e1ndose en razones de incumplimiento de las normas sobre trabajo infantil, horarios laborales y dem\u00e1s reglamentaciones, legislan a favor de exigencias de grupos industriales, comerciales o agr\u00edcolas, cuyos votos quieren conservar. De esta forma, olvidando que los ni\u00f1os de estos pa\u00edses necesitan sobrevivir, alfabetizarse y acceder a una mayor formaci\u00f3n, y con la pretensi\u00f3n de protegerlos de la explotaci\u00f3n infantil, los pa\u00edses desarrollados los perpet\u00faan en la miseria, aunque luego, para justificarse, har\u00e1n como que la remedian con d\u00e1divas en dinero o alimentos.<br>\nHay que distinguir entre explotaci\u00f3n infantil y trabajo que permite a los ni\u00f1os ganar dinero y adquirir destrezas, sin perjudicar su escolaridad.<br>\nEs ilustrativo el caso de Sialkot, en Pakist\u00e1n, productora de balones de futbol cosidos a mano. Efectivamente, empleaba mano de obra infantil, pero dos tercios de los ni\u00f1os cos\u00edan balones a tiempo parcial en casa, y entre 80 y 90% iba al colegio. Al no poder comprobarlo los observadores de la Organizaci\u00f3n Internacional del Trabajo, se suprimi\u00f3 el trabajo a domicilio; muchas familias perdieron el salario de los ni\u00f1os, y sus ingresos, por t\u00e9rmino medio, descendieron alrededor de 20%.<br>\n<strong>El error de las ONG.<\/strong> Lo chocante es que las ONG, tan interesadas en defender a los pa\u00edses pobres, no se dan cuenta de que hacen la tarea sucia de los grupos de inter\u00e9s contrarios a la liberalizaci\u00f3n del comercio internacional, cuyo principal efecto no ser\u00eda perjudicar, sino beneficiar a los pa\u00edses menos desarrollados.<br>\nCon gente armada de pancartas y bastones, estas organizaciones revientan las reuniones de la OMC, del FMI y el Banco Mundial, del Foro de Davos o la Cumbre de las Am\u00e9ricas en Quebec, para oponerse a la globalizaci\u00f3n que, seg\u00fan ellos, ha sumido en la miseria a los pa\u00edses en desarrollo.<br>\nSi estos \u00ababogados de los pobres\u00bb recordaran que, sin racionalidad, hasta las mejores intenciones producen efectos perversos, ver\u00edan que abrir los mercados a capital extranjero en lugar de ser un camino hacia m\u00e1s pobreza y explotaci\u00f3n constituye el \u00fanico medio para ayudar a las naciones emergentes a crear puestos de trabajo, elevar su nivel de vida y fomentar una mejor sanidad y educaci\u00f3n.<br>\nEn noviembre de 1999, antes de la reuni\u00f3n de Seattle, Mike Moore, director general de la OMC, reconoci\u00f3 que su propuesta de eliminar los obst\u00e1culos a las importaciones de pa\u00edses menos desarrollados no hab\u00eda recibido un aplauso generalizado, gracias a las dificultades pol\u00edticas que entra\u00f1a eliminar barreras proteccionistas en sectores como el agr\u00edcola, textil y del calzado.<br>\nContra esta cerraz\u00f3n deben encaminarse las manifestaciones de las ONG, que se dicen respaldadas por millones de firmas. Cuando las Naciones Unidas piden a los pa\u00edses desarrollados que aporten 0.7% del PIB como ayuda a los pa\u00edses pobres, todo el mundo lo aprueba y, a pesar de la inanidad de esta ayuda, las ONG organizan campa\u00f1as para que los respectivos gobiernos adopten este objetivo.<br>\nEn cambio, cuando los pa\u00edses pobres demuestran un deseo sincero de participar en el mercado mundial y adoptar un sistema econ\u00f3mico abierto y un r\u00e9gimen comercial liberal como sucedi\u00f3 en 2000 en la cumbre de El Cairo, entre la Uni\u00f3n Europea y \u00c1frica, los europeos, que s\u00ed aceptan aliviar la deuda contra compromisos de reformas, hacen o\u00eddos sordos a la apertura de los mercados.<br>\n<strong>Los errores del proteccionismo.<\/strong> No es verdad que sea in\u00fatil abrir las barreras a pa\u00edses que no tienen capacidad exportadora. En primer lugar, podr\u00edan exportar sin los impedimentos gubernamentales sus productos agr\u00edcolas y materias primas. Si se permitiera a Ecuador exportar pl\u00e1tanos, habr\u00eda menos inmigrantes ecuatorianos ilegales en los pa\u00edses desarrollados. Pero se prohibe para proteger de la competencia a los agricultores y dem\u00e1s sectores afectados, que constituyen importantes bolsas de votos para los partidos que quieran permanecer o acceder al gobierno de nuestros pr\u00f3speros pa\u00edses.<br>\nLos europeos, dicho sea de paso, han dise\u00f1ado y sostienen la pol\u00edtica agraria com\u00fan (PAC) que sin exagerar puede calificarse como una de las mayores irracionalidades econ\u00f3micas de nuestro siglo para proteger y subvencionar a los agricultores como el extravagante Jos\u00e9 Bov\u00e9, uno de los estandartes contra la globalizaci\u00f3n, al tiempo que impide la entrada de productos del \u00c1frica subsahariana en el mercado europeo.<br>\n<strong>La excusa del \u00abdumping social\u00bb. <\/strong>Para oponerse a la apertura de los mercados, el argumento en el que se escudan los diversos adversarios de la globalizaci\u00f3n especialmente los sindicatos de pa\u00edses ricos es que los pa\u00edses pobres hacen competencia desleal al producir sin respetar los derechos laborales b\u00e1sicos.<br>\nPara ilustrar el sinsentido de esta postura, en orden a la cooperaci\u00f3n al desarrollo, no me resisto a relatar lo sucedido entre Camboya y Estados Unidos. En enero de 1999, Camboya firm\u00f3 un acuerdo con Estados Unidos sobre sus exportaciones textiles. Camboya se compromet\u00eda a mejorar las condiciones laborales en ese sector. A cambio, Estados Unidos promet\u00eda aumentar 14% la cuota de importaciones textiles de empresas camboyanas, lo que supon\u00eda un alza de 50 millones de d\u00f3lares al a\u00f1o.<br>\nLa mayor vigilancia del gobierno camboyano sobre las condiciones laborales tuvo consecuencias positivas para los trabajadores. En un pa\u00eds donde la renta per c\u00e1pita anual es de 180 d\u00f3lares y los profesores universitarios ganan 20 d\u00f3lares mensuales, el salario m\u00ednimo en la industria textil se fij\u00f3 en 40 d\u00f3lares al mes.<br>\nA partir del acuerdo se autoriz\u00f3 que los trabajadores textiles crearan sindicatos y eligieran a sus representantes. Se hizo obligatorio conceder 19 d\u00edas de vacaciones pagadas. La perspectiva del aumento de las exportaciones a Estados Unidos hizo que se crearan nuevas empresas, que dieron trabajo sobre todo a mujeres. Era un trabajo duro: 10 horas al d\u00eda, durante 6 d\u00edas a la semana, cosiendo una prenda tras otra. Pero consiguieron ahorrar dinero para mantenerse y ayudar a sus familias.<br>\nLleg\u00f3 el momento de cosechar. Los representantes del gobierno de Estados Unidos reconocieron que el acuerdo hab\u00eda logrado importantes mejores laborales en muy poco tiempo. Pero el sindicato norteamericano del textil se opuso al aumento de la cuota de importaci\u00f3n de tejidos camboyanos, asegurando que en Camboya persist\u00edan las violaciones a las normas laborales internacionalmente reconocidas. El gobierno de Estados Unidos cedi\u00f3 y no ampli\u00f3 la cuota.<br>\nAunque despu\u00e9s de esta decisi\u00f3n cerraron 18 f\u00e1bricas textiles y multitud de trabajadores perdieron su trabajo e ingresos, los trabajadores camboyanos tienen el consuelo de saber que los sindicatos norteamericanos velan por sus derechos laborales. No cabe mayor hipocres\u00eda. El libre mercado hubiera enriquecido a los trabajadores del textil camboyano; la intervenci\u00f3n estatal, instigada por los intereses de clase, los sume en la miseria.<\/p>\n<p class=\"subtit\"><strong>AYUDARSE A S\u00cd MISMOS<\/strong><\/p>\n<p>Muchos opinar\u00e1n que el camino propuesto para ayudar a los pa\u00edses afectados a salir de la pobreza entrando a disfrutar de los beneficios de la globalizaci\u00f3n es demasiado largo y que m\u00e1s bien urge remediar sus necesidades de inmediato. No me opongo a que se concedan ayudas en forma de donativos o cancelaci\u00f3n de deuda, para necesidades perentorias, pero no como sustituci\u00f3n de los objetivos de fondo.<br>\nAqu\u00ed, como en tantos otros casos, se aplica el antiguo ap\u00f3logo: \u00abSi le das a un hombre un pescado, le has resuelto el problema de un d\u00eda; si le ense\u00f1as a pescar, le has resuelto la vida\u00bb. \u00c9ste deber\u00eda ser el lema de los pa\u00edses desarrollados en relaci\u00f3n con los no desarrollados.<br>\nPienso que los pa\u00edses pobres en contra de quienes pretenden protegerlos y lo que hacen es impedir su desarrollo est\u00e1n entrando en la realidad y empiezan a considerar la globalizaci\u00f3n como lo que es: una esperanza de mejora. As\u00ed se pudo comprobar en Davos en febrero de 2001.<br>\nDurante una cena de l\u00edderes africanos, el dirigente de una ONG pregunt\u00f3 en voz baja al presidente de Senegal, Abdulaye Wade, c\u00f3mo pensaba aliviar los males que la globalizaci\u00f3n estaba causando en su pa\u00eds. Su sorpresa fue may\u00fascula cuando Wade contest\u00f3: \u00ab\u00bfqu\u00e9 globalizaci\u00f3n?, \u00a1la globalizaci\u00f3n todav\u00eda no ha llegado a \u00c1frica y mi gobierno est\u00e1 haciendo todo lo posible para que llegue pronto y podamos beneficiarnos de ella!\u00bb.<br>\nEn la misma reuni\u00f3n, los presidentes de Nigeria, Sud\u00e1frica y Tanzania hablaron en t\u00e9rminos similares. Expresaron la necesidad de que los gobiernos africanos garanticen la paz y la estabilidad, ya que la incertidumbre pol\u00edtica perjudica la inversi\u00f3n. Dijeron que se requieren gobiernos que garanticen el cumplimiento de la ley y los derechos de propiedad, que eliminen las trabas burocr\u00e1ticas para crear empresas y luchen contra la corrupci\u00f3n. Sin estos requisitos, dec\u00edan convencidos, la globalizaci\u00f3n y el progreso nunca llegar\u00e1n al continente negro. Parece que, por fin, algunos l\u00edderes africanos est\u00e1n dispuestos a poner orden en sus pa\u00edses.<br>\nPero los africanos no podr\u00e1n solucionar sus enormes problemas si los pa\u00edses industrializados no cumplimos con la parte que nos toca. Es cierto que en los pa\u00edses subdesarrollados el modelo econ\u00f3mico no es el adecuado y, adem\u00e1s, la corrupci\u00f3n es mucha. Sin embargo, la m\u00e1xima evang\u00e9lica nos obliga a arrancar la viga de nuestro ojo antes de querer sacar la paja del ojo del vecino. Y viga gorda es impedir que los pa\u00edses del tercer mundo trabajen, produzcan y vendan en los mercados mundiales.<br>\nEn 2000, 40 millones de litros de leche se echaron a perder en el norte de Tanzania, mientras los supermercados de la capital solamente vend\u00edan leche holandesa. \u00bfC\u00f3mo es posible que en Tanzania la leche holandesa sea m\u00e1s barata que la leche tanzana? La explicaci\u00f3n es muy simple: los productos europeos disfrutan de ignominiosas subvenciones que les permiten competir deslealmente con los de los pa\u00edses pobres.<br>\nLa globalizaci\u00f3n no es mala. Lo malo es la hipocres\u00eda de los pa\u00edses ricos que, enmascarando su ego\u00edsmo con las rid\u00edculas propuestas encaminadas a destinar 0.7% del PIB a ayudar a los pa\u00edses pobres, les cierran las puertas de la globalizaci\u00f3n que es donde est\u00e1 su verdadero futuro.<\/p>\n<p class=\"textogris\">______________<\/p>\n<p class=\"textogris\">*Resumen de la conferencia pronunciada en el Colegio Pe\u00f1arredonda, el 28 de abril de 2001, en La Coru\u00f1a.<\/p>\n<\/body><button class=\"simplefavorite-button has-count\" data-postid=\"26111\" data-siteid=\"1\" data-groupid=\"1\" data-favoritecount=\"0\" style=\"\">Leer despu\u00e9s <i class=\"sf-icon-star-empty\"><\/i><span class=\"simplefavorite-button-count\" style=\"\">0<\/span><\/button>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Es com&uacute;n culpar a la globalizaci&oacute;n de la situaci&oacute;n de extrema pobreza de algunos pa&iacute;ses. Sin embargo, se puede comprobar que la apertura al mercado global es beneficiosa, siempre y cuando los pa&iacute;ses desarrollados dejen su doble juego de &laquo;apoyar&raquo; a los pa&iacute;ses pobres a la vez que cierran el paso a sus productos. Aun as&iacute;, varios pa&iacute;ses pobres han visto la conveniencia de la expansi&oacute;n, como lo muestran muchos ejemplos que aqu&iacute; se describen.<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"om_disable_all_campaigns":false,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":""},"categories":[1487],"tags":[78],"class_list":["post-26111","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-alta_direccion","tag-ejemplar_261"],"yoast_head":"<!-- This site is optimized with the Yoast SEO Premium plugin v21.2 (Yoast SEO v27.6) - https:\/\/yoast.com\/product\/yoast-seo-premium-wordpress\/ -->\n<title>Globalizaci\u00f3n o la hipocres\u00eda de los pa\u00edses ricos - Revista ISTMO<\/title>\n<meta name=\"robots\" content=\"index, follow, max-snippet:-1, max-image-preview:large, max-video-preview:-1\" \/>\n<link rel=\"canonical\" href=\"https:\/\/dim-id.com\/pruebaentradas2023\/2002\/07\/01\/globalizacion_o_la_hipocresia_de_los_paises_ricos\/\" \/>\n<meta property=\"og:locale\" content=\"es_MX\" \/>\n<meta property=\"og:type\" content=\"article\" \/>\n<meta property=\"og:title\" content=\"Globalizaci\u00f3n o la hipocres\u00eda de los pa\u00edses ricos\" \/>\n<meta property=\"og:description\" content=\"Es com&uacute;n culpar a la globalizaci&oacute;n de la situaci&oacute;n de extrema pobreza de algunos pa&iacute;ses. Sin embargo, se puede comprobar que la apertura al mercado global es beneficiosa, siempre y cuando los pa&iacute;ses desarrollados dejen su doble juego de &laquo;apoyar&raquo; a los pa&iacute;ses pobres a la vez que cierran el paso a sus productos. Aun as&iacute;, varios pa&iacute;ses pobres han visto la conveniencia de la expansi&oacute;n, como lo muestran muchos ejemplos que aqu&iacute; se describen.\" \/>\n<meta property=\"og:url\" content=\"https:\/\/dim-id.com\/pruebaentradas2023\/2002\/07\/01\/globalizacion_o_la_hipocresia_de_los_paises_ricos\/\" \/>\n<meta property=\"og:site_name\" content=\"Revista ISTMO\" \/>\n<meta property=\"article:published_time\" content=\"2002-07-01T00:00:00+00:00\" \/>\n<meta name=\"author\" content=\"Revista ISTMO\" \/>\n<meta name=\"twitter:card\" content=\"summary_large_image\" \/>\n<meta name=\"twitter:label1\" content=\"Escrito por\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:data1\" content=\"Revista ISTMO\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:label2\" content=\"Tiempo de lectura\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:data2\" content=\"22 minutos\" \/>\n<script type=\"application\/ld+json\" class=\"yoast-schema-graph\">{\"@context\":\"https:\\\/\\\/schema.org\",\"@graph\":[{\"@type\":\"Article\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/dim-id.com\\\/pruebaentradas2023\\\/2002\\\/07\\\/01\\\/globalizacion_o_la_hipocresia_de_los_paises_ricos\\\/#article\",\"isPartOf\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/dim-id.com\\\/pruebaentradas2023\\\/2002\\\/07\\\/01\\\/globalizacion_o_la_hipocresia_de_los_paises_ricos\\\/\"},\"author\":{\"name\":\"Revista ISTMO\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/dim-id.com\\\/pruebaentradas2023\\\/#\\\/schema\\\/person\\\/4bb4e04f79b564f5bc9b544cc9b69c60\"},\"headline\":\"Globalizaci\u00f3n o la hipocres\u00eda de los pa\u00edses ricos\",\"datePublished\":\"2002-07-01T00:00:00+00:00\",\"mainEntityOfPage\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/dim-id.com\\\/pruebaentradas2023\\\/2002\\\/07\\\/01\\\/globalizacion_o_la_hipocresia_de_los_paises_ricos\\\/\"},\"wordCount\":4383,\"commentCount\":0,\"keywords\":[\"261\"],\"articleSection\":[\"Alta Direcci\u00f3n\"],\"inLanguage\":\"es\",\"potentialAction\":[{\"@type\":\"CommentAction\",\"name\":\"Comment\",\"target\":[\"https:\\\/\\\/dim-id.com\\\/pruebaentradas2023\\\/2002\\\/07\\\/01\\\/globalizacion_o_la_hipocresia_de_los_paises_ricos\\\/#respond\"]}]},{\"@type\":\"WebPage\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/dim-id.com\\\/pruebaentradas2023\\\/2002\\\/07\\\/01\\\/globalizacion_o_la_hipocresia_de_los_paises_ricos\\\/\",\"url\":\"https:\\\/\\\/dim-id.com\\\/pruebaentradas2023\\\/2002\\\/07\\\/01\\\/globalizacion_o_la_hipocresia_de_los_paises_ricos\\\/\",\"name\":\"Globalizaci\u00f3n o la hipocres\u00eda de los pa\u00edses ricos - Revista ISTMO\",\"isPartOf\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/dim-id.com\\\/pruebaentradas2023\\\/#website\"},\"datePublished\":\"2002-07-01T00:00:00+00:00\",\"author\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/dim-id.com\\\/pruebaentradas2023\\\/#\\\/schema\\\/person\\\/4bb4e04f79b564f5bc9b544cc9b69c60\"},\"breadcrumb\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/dim-id.com\\\/pruebaentradas2023\\\/2002\\\/07\\\/01\\\/globalizacion_o_la_hipocresia_de_los_paises_ricos\\\/#breadcrumb\"},\"inLanguage\":\"es\",\"potentialAction\":[{\"@type\":\"ReadAction\",\"target\":[\"https:\\\/\\\/dim-id.com\\\/pruebaentradas2023\\\/2002\\\/07\\\/01\\\/globalizacion_o_la_hipocresia_de_los_paises_ricos\\\/\"]}]},{\"@type\":\"BreadcrumbList\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/dim-id.com\\\/pruebaentradas2023\\\/2002\\\/07\\\/01\\\/globalizacion_o_la_hipocresia_de_los_paises_ricos\\\/#breadcrumb\",\"itemListElement\":[{\"@type\":\"ListItem\",\"position\":1,\"name\":\"Home\",\"item\":\"https:\\\/\\\/dim-id.com\\\/pruebaentradas2023\\\/\"},{\"@type\":\"ListItem\",\"position\":2,\"name\":\"Globalizaci\u00f3n o la hipocres\u00eda de los pa\u00edses ricos\"}]},{\"@type\":\"WebSite\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/dim-id.com\\\/pruebaentradas2023\\\/#website\",\"url\":\"https:\\\/\\\/dim-id.com\\\/pruebaentradas2023\\\/\",\"name\":\"Revista ISTMO\",\"description\":\"Liderazgo con valores\",\"potentialAction\":[{\"@type\":\"SearchAction\",\"target\":{\"@type\":\"EntryPoint\",\"urlTemplate\":\"https:\\\/\\\/dim-id.com\\\/pruebaentradas2023\\\/?s={search_term_string}\"},\"query-input\":{\"@type\":\"PropertyValueSpecification\",\"valueRequired\":true,\"valueName\":\"search_term_string\"}}],\"inLanguage\":\"es\"},{\"@type\":\"Person\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/dim-id.com\\\/pruebaentradas2023\\\/#\\\/schema\\\/person\\\/4bb4e04f79b564f5bc9b544cc9b69c60\",\"name\":\"Revista ISTMO\",\"image\":{\"@type\":\"ImageObject\",\"inLanguage\":\"es\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/secure.gravatar.com\\\/avatar\\\/856774a17a74f8f46348ed31f3e07a2801c5380414b0aaaa7109d0c2b708d1a5?s=96&d=mm&r=g\",\"url\":\"https:\\\/\\\/secure.gravatar.com\\\/avatar\\\/856774a17a74f8f46348ed31f3e07a2801c5380414b0aaaa7109d0c2b708d1a5?s=96&d=mm&r=g\",\"contentUrl\":\"https:\\\/\\\/secure.gravatar.com\\\/avatar\\\/856774a17a74f8f46348ed31f3e07a2801c5380414b0aaaa7109d0c2b708d1a5?s=96&d=mm&r=g\",\"caption\":\"Revista ISTMO\"},\"sameAs\":[\"https:\\\/\\\/dim-id.com\\\/pruebaentradas2023\"],\"url\":\"https:\\\/\\\/dim-id.com\\\/pruebaentradas2023\\\/author\\\/admin\\\/\"}]}<\/script>\n<!-- \/ Yoast SEO Premium plugin. -->","yoast_head_json":{"title":"Globalizaci\u00f3n o la hipocres\u00eda de los pa\u00edses ricos - Revista ISTMO","robots":{"index":"index","follow":"follow","max-snippet":"max-snippet:-1","max-image-preview":"max-image-preview:large","max-video-preview":"max-video-preview:-1"},"canonical":"https:\/\/dim-id.com\/pruebaentradas2023\/2002\/07\/01\/globalizacion_o_la_hipocresia_de_los_paises_ricos\/","og_locale":"es_MX","og_type":"article","og_title":"Globalizaci\u00f3n o la hipocres\u00eda de los pa\u00edses ricos","og_description":"Es com&uacute;n culpar a la globalizaci&oacute;n de la situaci&oacute;n de extrema pobreza de algunos pa&iacute;ses. Sin embargo, se puede comprobar que la apertura al mercado global es beneficiosa, siempre y cuando los pa&iacute;ses desarrollados dejen su doble juego de &laquo;apoyar&raquo; a los pa&iacute;ses pobres a la vez que cierran el paso a sus productos. Aun as&iacute;, varios pa&iacute;ses pobres han visto la conveniencia de la expansi&oacute;n, como lo muestran muchos ejemplos que aqu&iacute; se describen.","og_url":"https:\/\/dim-id.com\/pruebaentradas2023\/2002\/07\/01\/globalizacion_o_la_hipocresia_de_los_paises_ricos\/","og_site_name":"Revista ISTMO","article_published_time":"2002-07-01T00:00:00+00:00","author":"Revista ISTMO","twitter_card":"summary_large_image","twitter_misc":{"Escrito por":"Revista ISTMO","Tiempo de lectura":"22 minutos"},"schema":{"@context":"https:\/\/schema.org","@graph":[{"@type":"Article","@id":"https:\/\/dim-id.com\/pruebaentradas2023\/2002\/07\/01\/globalizacion_o_la_hipocresia_de_los_paises_ricos\/#article","isPartOf":{"@id":"https:\/\/dim-id.com\/pruebaentradas2023\/2002\/07\/01\/globalizacion_o_la_hipocresia_de_los_paises_ricos\/"},"author":{"name":"Revista ISTMO","@id":"https:\/\/dim-id.com\/pruebaentradas2023\/#\/schema\/person\/4bb4e04f79b564f5bc9b544cc9b69c60"},"headline":"Globalizaci\u00f3n o la hipocres\u00eda de los pa\u00edses ricos","datePublished":"2002-07-01T00:00:00+00:00","mainEntityOfPage":{"@id":"https:\/\/dim-id.com\/pruebaentradas2023\/2002\/07\/01\/globalizacion_o_la_hipocresia_de_los_paises_ricos\/"},"wordCount":4383,"commentCount":0,"keywords":["261"],"articleSection":["Alta Direcci\u00f3n"],"inLanguage":"es","potentialAction":[{"@type":"CommentAction","name":"Comment","target":["https:\/\/dim-id.com\/pruebaentradas2023\/2002\/07\/01\/globalizacion_o_la_hipocresia_de_los_paises_ricos\/#respond"]}]},{"@type":"WebPage","@id":"https:\/\/dim-id.com\/pruebaentradas2023\/2002\/07\/01\/globalizacion_o_la_hipocresia_de_los_paises_ricos\/","url":"https:\/\/dim-id.com\/pruebaentradas2023\/2002\/07\/01\/globalizacion_o_la_hipocresia_de_los_paises_ricos\/","name":"Globalizaci\u00f3n o la hipocres\u00eda de los pa\u00edses ricos - Revista ISTMO","isPartOf":{"@id":"https:\/\/dim-id.com\/pruebaentradas2023\/#website"},"datePublished":"2002-07-01T00:00:00+00:00","author":{"@id":"https:\/\/dim-id.com\/pruebaentradas2023\/#\/schema\/person\/4bb4e04f79b564f5bc9b544cc9b69c60"},"breadcrumb":{"@id":"https:\/\/dim-id.com\/pruebaentradas2023\/2002\/07\/01\/globalizacion_o_la_hipocresia_de_los_paises_ricos\/#breadcrumb"},"inLanguage":"es","potentialAction":[{"@type":"ReadAction","target":["https:\/\/dim-id.com\/pruebaentradas2023\/2002\/07\/01\/globalizacion_o_la_hipocresia_de_los_paises_ricos\/"]}]},{"@type":"BreadcrumbList","@id":"https:\/\/dim-id.com\/pruebaentradas2023\/2002\/07\/01\/globalizacion_o_la_hipocresia_de_los_paises_ricos\/#breadcrumb","itemListElement":[{"@type":"ListItem","position":1,"name":"Home","item":"https:\/\/dim-id.com\/pruebaentradas2023\/"},{"@type":"ListItem","position":2,"name":"Globalizaci\u00f3n o la hipocres\u00eda de los pa\u00edses ricos"}]},{"@type":"WebSite","@id":"https:\/\/dim-id.com\/pruebaentradas2023\/#website","url":"https:\/\/dim-id.com\/pruebaentradas2023\/","name":"Revista ISTMO","description":"Liderazgo con valores","potentialAction":[{"@type":"SearchAction","target":{"@type":"EntryPoint","urlTemplate":"https:\/\/dim-id.com\/pruebaentradas2023\/?s={search_term_string}"},"query-input":{"@type":"PropertyValueSpecification","valueRequired":true,"valueName":"search_term_string"}}],"inLanguage":"es"},{"@type":"Person","@id":"https:\/\/dim-id.com\/pruebaentradas2023\/#\/schema\/person\/4bb4e04f79b564f5bc9b544cc9b69c60","name":"Revista ISTMO","image":{"@type":"ImageObject","inLanguage":"es","@id":"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/856774a17a74f8f46348ed31f3e07a2801c5380414b0aaaa7109d0c2b708d1a5?s=96&d=mm&r=g","url":"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/856774a17a74f8f46348ed31f3e07a2801c5380414b0aaaa7109d0c2b708d1a5?s=96&d=mm&r=g","contentUrl":"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/856774a17a74f8f46348ed31f3e07a2801c5380414b0aaaa7109d0c2b708d1a5?s=96&d=mm&r=g","caption":"Revista ISTMO"},"sameAs":["https:\/\/dim-id.com\/pruebaentradas2023"],"url":"https:\/\/dim-id.com\/pruebaentradas2023\/author\/admin\/"}]}},"jetpack_featured_media_url":"","jetpack_sharing_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/dim-id.com\/pruebaentradas2023\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/26111","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/dim-id.com\/pruebaentradas2023\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/dim-id.com\/pruebaentradas2023\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dim-id.com\/pruebaentradas2023\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dim-id.com\/pruebaentradas2023\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=26111"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/dim-id.com\/pruebaentradas2023\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/26111\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/dim-id.com\/pruebaentradas2023\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=26111"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/dim-id.com\/pruebaentradas2023\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=26111"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/dim-id.com\/pruebaentradas2023\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=26111"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}