{"id":26013,"date":"1982-05-27T00:00:00","date_gmt":"1982-05-27T00:00:00","guid":{"rendered":"http:\/\/192.168.1.157\/istmo\/?p=26013"},"modified":"1982-05-27T00:00:00","modified_gmt":"1982-05-27T00:00:00","slug":"mujer_y_empresa_en_el_nuevo_siglo_7_preguntas_clave","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dim-id.com\/pruebaentradas2023\/1982\/05\/27\/mujer_y_empresa_en_el_nuevo_siglo_7_preguntas_clave\/","title":{"rendered":"Mujer y empresa en el nuevo siglo: 7 preguntas clave"},"content":{"rendered":"<button class=\"simplefavorite-button has-count\" data-postid=\"26013\" data-siteid=\"1\" data-groupid=\"1\" data-favoritecount=\"0\" style=\"\">Leer despu\u00e9s <i class=\"sf-icon-star-empty\"><\/i><span class=\"simplefavorite-button-count\" style=\"\">0<\/span><\/button><body><p>\u00abSi el siglo XXI va a funcionar es porque la mujer va a estar mucho m\u00e1s presente en las estructuras sociales, que se encuentran en un estado lamentable, mal dise\u00f1adas, consecuencia de un racionalismo decadente y absurdo. Pero esta misi\u00f3n s\u00f3lo puede ser aceptada por la mujer si no conlleva su deshumanizaci\u00f3n, si no pierde su feminidad, porque ella es el n\u00facleo de la familia, y la familia, la base de la sociedad\u00bb.<br>\nEsta es una de las m\u00faltiples sentencias que acu\u00f1\u00f3 el profesor Juan Antonio P\u00e9rez L\u00f3pez, adelant\u00e1ndose a la realidad que vivimos. No puedo hablar de mujer y empresa sin hacer una especial menci\u00f3n a sus ideas. Gracias a \u00e9l, mi maestro y mentor, me adentr\u00e9 en la investigaci\u00f3n de la direcci\u00f3n femenina, y su esquema conceptual est\u00e1 en la base de mi obra.<br>\nFue decano del IESE varios a\u00f1os y siempre un gran defensor de la feminidad y de la complementariedad de los puntos de vista y de los modos de actuar masculino y femenino. Y nos invitaba constantemente a elevar el punto de mira.<br>\nHoy, a las puertas del nuevo panorama que auguraba el profesor P\u00e9rez L\u00f3pez, resulta imposible entender este avance femenino en las estructuras sociales sin responder primero a siete preguntas clave.<\/p>\n<p class=\"subtit\"><strong>APRENDER, NO IMITAR<\/strong><\/p>\n<p><strong>1. \u00bfCuales son las diferencias entre el var\u00f3n y la mujer?<\/strong><br>\nEs evidente que var\u00f3n y mujer, desde un punto de vista antropol\u00f3gico, somos iguales; participamos de una misma naturaleza humana y de una misma misi\u00f3n: crecer, multiplicarnos y dominar la tierra. Sin embargo, no debemos confundir igualdad con uniformidad.<br>\nLas diferencias existen en los modos de conocer y de sentir; por lo tanto, a nivel psicol\u00f3gico y de percepci\u00f3n de la realidad, somos algo diferentes, es decir, en las capacidades de unos y de otras existe una cierta especializaci\u00f3n.<br>\nEl mayor peso del conocimiento abstracto, m\u00e1s extensivo en el hombre, y del conocimiento experimental, m\u00e1s intensivo en la mujer, conlleva dos maneras de enfocar las decisiones. Ambas resultan muy necesarias, porque inciden en momentos distintos del proceso de toma de decisiones y porque a lo largo de la vida cada persona necesita la ayuda de los dem\u00e1s para desarrollar una personalidad madura con el cultivo de todas las virtudes humanas.<br>\nPero, seg\u00fan Blanca Castilla, no se trata de que cada sexo imite al otro, sino que aprenda del otro encarnando las cualidades a su estilo. Un var\u00f3n, sin perder su masculinidad, puede ser delicado y captar detalles concretos. Y una mujer, sin dejar de ser femenina, puede encabezar una organizaci\u00f3n o estar al frente de un pa\u00eds.<br>\nEstas bases fisiol\u00f3gicas de las distintas formas de conocer quedaron recogidas en las fotograf\u00edas que public\u00f3 la revista Time de un cerebro masculino y otro femenino mientras estaban pensando.<br>\nLos varones son muy buenos generando alternativas, y las mujeres, fijando los criterios o l\u00edmites a la decisi\u00f3n. As\u00ed, el modo de ser masculino aporta a toda la naturaleza humana cualidades como la capacidad de proyectos a largo plazo, cierta tendencia a la racionalizaci\u00f3n, la exactitud, la inclinaci\u00f3n hacia la t\u00e9cnica y hay otras cualidades que, aunque las tienen que vivir tambi\u00e9n los varones, las aprenden por la aportaci\u00f3n de la feminidad. Esta igualdad y diferencia simult\u00e1nea es lo que nos hace complementarios.<br>\nSiguiendo con Blanca Castilla, \u00abas\u00ed como para traer un hijo al mundo y ayudarle a que se integre equilibradamente en \u00e9l hace falta la colaboraci\u00f3n imprescindible del var\u00f3n y de la mujer, de un modo an\u00e1logo, para construir un mundo humano en el terreno de la empresa, de las finanzas, de la pol\u00edtica o de las relaciones internacionales, es imprescindible la colaboraci\u00f3n de los dos. La aportaci\u00f3n espec\u00edfica de la mujer podr\u00eda llegar a resumirse en un solo aspecto: la sensibilidad por lo humano, que comporta la delicadeza en el trato, la generosidad y una capacidad peculiar para estar en lo concreto, conocer a las personas, acogerlas como son, quererlas por s\u00ed mismas y advertir lo que necesitan\u00bb.<br>\nPara el beato Josemar\u00eda Escriv\u00e1 de Balaguer, fundador de nuestra alma mater, la Universidad de Navarra, \u00abla mujer est\u00e1 llamada a llevar a la familia, a la sociedad civil, a la Iglesia, algo caracter\u00edstico que le es propio y que s\u00f3lo ella puede dar: su delicada ternura, su generosidad incansable, su amor por lo concreto, su agudeza de ingenio, su capacidad de intuici\u00f3n, su piedad profunda y sencilla, su tenacidad\u00bb.<br>\nJuan Pablo II afirma que Dios ha confiado a la mujer de una manera especial el hombre, es decir, el ser humano, y a\u00f1ade que la sociedad tecnificada, materializada y en cierto modo deshumanizada en la que vivimos, requiere la manifestaci\u00f3n del \u00abgenio\u00bb de la mujer. Esperemos no defraudarle.<br>\n<strong>2. \u00bfCu\u00e1l ser\u00e1 el papel de la mujer en la empresa del pr\u00f3ximo milenio?, \u00bfseremos un objeto de usar y tirar, una herramienta reciclable o un socio activo en el devenir empresarial?<\/strong><br>\n\u00abMirar al mundo con ojos de mujer\u00bb fue el lema de la IV Conferencia Mundial de la Mujer que tuvo lugar en China en 1995. Lo que se estaba pidiendo aquella vez era introducir criterios m\u00e1s humanos en las distintas instancias de decisi\u00f3n de las sociedades actuales. Desde entonces, ha pasado m\u00e1s de un lustro. Aunque algunos avances son evidentes \u00e6las mujeres han salido del \u00ab\u00e1mbito privado\u00bb y colaboran ya en todas las profesiones\u00e6, ambas \u00e1reas todav\u00eda se bifurcan como tareas incompatibles, lo cual afecta a la convivencia diaria y a la estructura mundial. Hombres y mujeres siguen cuestion\u00e1ndose su identidad personal y su papel en la familia y en la sociedad.<br>\nActualmente, el esquema puramente economicista sobre el que est\u00e1n montadas gran cantidad de empresas da\u00f1a la salud mental y f\u00edsica de quienes trabajan para ellas. Para evitarlo, hay que empezar por reconocer que cualquier cultura empresarial es el resultado de las decisiones de sus distintos niveles directivos. Si estos resultados directivos tienen una concepci\u00f3n reduccionista de la persona y, por ende, de la empresa, estar\u00e1n tomando decisiones como quien trabaja con m\u00e1quinas y quiere amortizarlas lo antes posible. Eso es dirigir pensando que la empresa es un puro negocio financiero. Y por supuesto lo es, pero no s\u00f3lo consiste en eso.<br>\nEl modelo de empresa que puede aportar la mujer desde una verdadera concepci\u00f3n humanista est\u00e1 mucho m\u00e1s acorde con lo que requieren los tiempos actuales:<\/p>\n<ul>\n<li>En los \u00faltimos a\u00f1os, los empresarios est\u00e1n aplicando una serie de pol\u00edticas que dieron buenos resultados durante una \u00e9poca para unas personas y en una realidad concreta. Sin embargo, si siguen manteniendo, por inercia, est\u00e1s pr\u00e1cticas, pueden llegar a destrozar el mundo en un per\u00edodo relativamente corto. Hoy, las empresas necesitan adaptarse a los nuevos retos que plantean la acelerada globalizaci\u00f3n y la creciente incorporaci\u00f3n de la mujer al mundo laboral.<\/li>\n<\/ul>\n<ul>\n<li>Las empresas deben reaprender a dirigir a las personas que en ellas trabajan y encontrar un nuevo equilibrio para el nuevo mundo. Todo ello implica un redise\u00f1o estructural en las pol\u00edticas empresariales, que deben fundamentarse en verdaderos valores humanos y en una descentralizaci\u00f3n en los estilos directivos.<\/li>\n<\/ul>\n<ul>\n<li>Se trata de que las empresas sean instituciones que encarnen unos valores s\u00f3lidos y que permitan el desarrollo profesional y personal de los que en ella trabajan<\/li>\n<\/ul>\n<p class=\"subtit\"><strong>DEMASIADO CORAZ\u00d3N<\/strong><\/p>\n<p><strong>3. \u00bfEn qu\u00e9 se caracteriza la forma de dirigir de las mujeres?<\/strong><br>\nEl estilo de dirigir femenino se caracteriza, ante todo, por ser participativo y dar un gran valor a la comunicaci\u00f3n interpersonal. El tipo de direcci\u00f3n que suelen desarrollar las mujeres se apoya m\u00e1s en el concepto de cooperaci\u00f3n que en el de competencia. Adem\u00e1s, las mujeres tienden a fomentar el trabajo en equipo entre los colaboradores. Ellas no perciben la participaci\u00f3n y la delegaci\u00f3n como p\u00e9rdidas de autoridad \u00e6lo cual s\u00ed sucede con bastantes varones\u00e6, sino como parte integrante de su funci\u00f3n directiva.<br>\nCongruente con este estilo parece ser la tendencia a no formalizar m\u00e1s que lo estrictamente necesario.<br>\n<strong>4. \u00bfCu\u00e1les son los peligros de la forma de dirigir femenina?<\/strong><br>\nMientras que en los varones la tendencia es caer en el racionalismo, seg\u00fan el cual s\u00f3lo se valora lo cuantificable, en la mujer el peligro suele recaer en el sentimentalismo, que antepone el coraz\u00f3n a la cabeza.<br>\nEste fantasma resulta peligroso para la empresa y para la mujer, porque le lleva a involucrarse excesivamente con los problemas personales de quienes trabajan con ella, se lleva esos problemas a casa y le quitan el sue\u00f1o casi como si fueran propios. La mujer va perdiendo racionalidad a la hora de valorar las situaciones y puede acabar siendo injusta al mantener en el puesto de trabajo a personas que, a ojos de cualquier observador imparcial, no tiene capacidad para desempe\u00f1ar el trabajo asignado: se empe\u00f1a una y otra vez en dar oportunidades, encubrir y excusar.<br>\nUna de las consecuencias de no introducir racionalidad en las decisiones es continuar con rutinas y h\u00e1bitos poco adecuados. Por ejemplo, gestionar mal el tiempo, por no tener claras las prioridades o por la incapacidad de planificar con antelaci\u00f3n. Como resultado de dichas rutinas, en algunas personas se manifiesta el estr\u00e9s. Es entonces cuando se trabaja muchas horas, pero se obtiene un bajo rendimiento, una escasa dedicaci\u00f3n a la vida privada y familiar, una sensaci\u00f3n de fracaso, y dificultad para descansar y concentrarse Y todos conocemos las terribles consecuencias que provoca una situaci\u00f3n de estr\u00e9s continuada.<br>\nEvitar este caos requiere voluntad y cierto grado de disciplina. Es fundamental para la felicidad y el equilibrio personal aprender a gestionar adecuadamente el propio tiempo, ese recurso escaso y limitado del que todos recibimos la misma cantidad diariamente. La principal clave para lograrlo consiste, en primer lugar, en establecer las prioridades de nuestra vida completa, con todos los roles que nos toca desplegar: madre\/padre, hija\/hijo, esposa\/esposo, amiga\/amigo, profesional. En segundo lugar, ordenar y gestionar nuestro tiempo seg\u00fan esas prioridades, y en tercer lugar, reconocer que solos no podemos llegar a todo y que habr\u00e1 que delegar todo lo posible, tanto en casa como en el trabajo.<br>\nLo importante es que cada persona \u00e6hombre o mujer\u00e6 se pregunte cu\u00e1l es su misi\u00f3n en esta vida, cu\u00e1les son las cosas que s\u00f3lo ella puede desarrollar y para las que est\u00e1 especialmente dotada, y de organizar el tiempo consecuentemente con el resultado de estas reflexiones.<\/p>\n<p class=\"subtit\"><strong>DIRECCI\u00d3N EMOCIONAL<\/strong><\/p>\n<p><strong>5. \u00bfTiene cabida este estilo de direcci\u00f3n en las empresas de finales del siglo XX y comienzos del tercer milenio?<\/strong><br>\nRotundamente, s\u00ed. Si la fuerza motriz de la inteligencia en las empresas del siglo XX ha sido el coeficiente intelectual, cada vez abundan m\u00e1s pruebas de que la del siglo XXI ser\u00e1 la inteligencia emocional, con sus formas emparentadas de inteligencia pr\u00e1ctica y creativa. De ah\u00ed el nuevo protagonismo de la mujer en la sociedad en general.<br>\nUna de las grandes paradojas que enfrentan las mujeres de finales del siglo XX es la dificultad para acceder a algunos trabajos, especialmente a los puestos directivos, debido a la maternidad, que aparentemente \u00abdiscapacita\u00bb a la mujer para el desempe\u00f1o de este tipo de funciones. Es curioso: las mujeres pueden asumir la responsabilidad de criar a un hijo, incluso a una familia numerosa, pero no pueden desempe\u00f1ar puestos de responsabilidad en una empresa. Las consecuencias de este problema incumben a toda la sociedad. Creo que no hace falta recordar que en Espa\u00f1a tenemos el \u00edndice de natalidad m\u00e1s bajo de mundo, con todos los efectos negativos que ello comporta en cuanto a empobrecimiento personal y social.<br>\nVolviendo al profesor P\u00e9rez L\u00f3pez: \u00ab\u00bfQu\u00e9 empresa es digna de tal nombre si no es capaz de compatibilizar trabajo y maternidad?\u00bb. Las bajas por maternidad se pueden conocer con ocho meses de antelaci\u00f3n, y el crecimiento en la generosidad y en la capacidad de servir que surge de la experiencia de vivir la maternidad o la paternidad es un activo de primer orden para cualquier directivo que se precie, ya que permite incrementar la capacidad de servicio y, por tanto, de cohesi\u00f3n y liderazgo en los equipos de trabajo.<br>\nEl acceso de las mujeres al mundo empresarial es un fen\u00f3meno imparable que pone de manifiesto la necesidad de llevar a cabo ciertos cambios en las concepciones m\u00e1s tradicionales de lo que la empresa significa, ya que determinadas pol\u00edticas y formas de organizar el trabajo pueden desencadenar la ruptura del precario equilibrio entre la vida profesional y la familiar.<br>\nY no olvidemos que el \u00e1mbito de humanizaci\u00f3n de las personas, por antonomasia, es la familia. Esta es la primera estructura de ecolog\u00eda humana, donde se nos quiere por nosotros mismos, y donde la ley b\u00e1sica es la de compartir. Y aunque el hombre parece irse adaptando a las nuevas circunstancias, la mujer sigue siendo la variable estrat\u00e9gica en la familia. Hacer bien la s\u00edntesis entre familia y trabajo es un problema de ingenio y de disciplina personal. A\u00fan son las mujeres las que, siendo el comod\u00edn de la familia, no deben permitir que su marido sea el \u00abcomod\u00f3n\u00bb.<br>\nLa estabilidad social es imposible con familias inestables. Y la econom\u00eda s\u00f3lo funciona si hay confianza, lealtad y dem\u00e1s virtudes que se aprenden en el \u00e1mbito familiar (las llamadas \u00abexternalidades\u00bb en la ciencia econ\u00f3mica).<br>\nLa responsabilidad social de las mujeres tambi\u00e9n se extiende, por tanto, a las empresas. En este sentido, las nuevas tecnolog\u00edas suponen un gran avance, ya que permiten evitar desplazamientos, viajes y dem\u00e1s. A la vez, ante el nuevo milenio se hace necesario desarrollar formas de trabajo m\u00e1s flexibles, como facilidades para trabajar en casa, trabajos de media jornada, evitar viajes innecesarios y reuniones interminables a horas intempestivas, o establecer guarder\u00edas cerca del lugar de trabajo. Gracias a Dios, actualmente existen muchos ejemplos de mujeres que no est\u00e1n dispuestas a sacrificar su \u00e1mbito privado y que se est\u00e1n convirtiendo en verdaderos ejemplos en las empresas en las que trabajan con profesionalidad. De hecho, ellas est\u00e1n siendo las catalizadoras de todas estas transformaciones.<br>\nEn Estados Unidos ya son 25% las personas que trabajan desde su hogar, y desde hace varios a\u00f1os existe un \u00edndice de empresas familiarmente responsables, con pol\u00edticas muy concretas, que eliminan obst\u00e1culos para una buena armonizaci\u00f3n de la esfera laboral y personal. De hecho, est\u00e1n empezando a considerar a la familia del empleado como uno m\u00e1s de sus stakeholders, puesto que est\u00e1 demostrado que un buen clima familiar es un buen reductor del estr\u00e9s generado en la oficina.<br>\nSi partimos del paradigma humanista o antropol\u00f3gico, veremos que, adem\u00e1s de lo anterior, es necesario promover, sobre todo a trav\u00e9s del sistema informal, un cierto cambio de cultura. Deben ir desapareciendo los viejos t\u00f3picos, los prejuicios o las largas jornadas laborales que esconden tantas p\u00e9rdidas de tiempo por el camino.<br>\n<strong>6. \u00bfPero no existen demasiadas excepciones como para poder definir el estilo de direcci\u00f3n femenino como lo vengo haciendo?<\/strong><br>\nPor supuesto que s\u00ed. Muchas de las mujeres que llegaron en el pasado a puestos de responsabilidad y que actualmente siguen ah\u00ed, consiguieron el ascenso mimetizando el estilo directivo de quienes las promocionaron, de manera que parecen m\u00e1s clones de sus predecesores que mujeres que pivotan sobre sus puntos fuertes diferenciales para ponerlos al servicio de una visi\u00f3n empresarial m\u00e1s completa.<br>\nVemos, pues, que el potencial diferenciador est\u00e1 en las mujeres, pero el hecho de que se despierte y desarrolle o no ese potencial depender\u00e1, por un lado, de que ellas quieran y, por otro, del contexto empresarial en el que se encuentren.<br>\nAqu\u00ed, las organizaciones tienen una importante responsabilidad social: introducir la dimensi\u00f3n \u00e9tica como criterio empresarial. Incorporar esta nueva dimensi\u00f3n supone echar por tierra definitivamente los modelos de desarrollo laboral que no tienen en cuenta el desarrollo personal que debe acompa\u00f1ar a toda carrera profesional. No olvidemos que la superwoman y el yuppie de los ochenta no son m\u00e1s que caricaturas, concepciones parciales de la persona, si bien podemos entender que algunas personas llegaran a asumir estos roles por la encrucijada cultural y los mensajes poco coherentes que recibieron acerca de su papel en la sociedad.<br>\nEn cambio, en las empresas mecanicistas cuyos sistemas formales s\u00f3lo tienen en cuenta el beneficio a corto plazo y cuyos directivos acostumbran a ser miopes en su visi\u00f3n de la realidad, porque tienen unos motivos puramente extr\u00ednsecos \u00e6dinero, fama, estatus, poder\u00e6, es muy dif\u00edcil que pueda surgir el \u00abgenio\u00bb femenino. Este tipo de empresas acaban anulando cualquier intento de ampliaci\u00f3n de su marco de referencia. Ah\u00ed, el gran riesgo para la mujer es que acabe adapt\u00e1ndose a esos modos de hacer, teniendo que violentar a menudo su modo de entender lo que est\u00e1 bien o mal.<br>\nLa oraci\u00f3n del emperador Marco Aurelio: \u00abDios m\u00edo, dame fuerzas para cambiar lo que puedo cambiar, y paciencia para aguantar lo que no puedo cambiar y, sobre todo, sabidur\u00eda para distinguir lo uno de lo otro\u00bb, supone todo un ejercicio de racionalidad para hacer frente a dichas incoherencias empresariales.<br>\nSiempre hemos de asumir nuestra cuota de responsabilidad ante los problemas, pero cuando nos sentimos como David frente a Goliat, quiz\u00e1 debamos pasar la p\u00e1gina: ya sea buscando una empresa m\u00e1s acorde con nuestros motivos o emprendiendo una nueva aventura empresarial.<br>\nHombre y mujer deber\u00edan tener claro que la empresa m\u00e1s importante es nuestra propia vida y la de quienes de nosotros dependen. Por ello, hemos de ser ante todo capaces de gobernar nuestro destino y priorizar bien los pesos que damos a las distintas esferas. Evitemos dejarnos iluminar por espejuelos de carreras profesionales que pueden hacernos perder el rumbo vital y convertirnos en esclavos de la profesi\u00f3n.<\/p>\n<p class=\"subtit\"><strong>LA FUERZA DEL SEXO D\u00c9BIL<\/strong><\/p>\n<p><strong>7. \u00bfCu\u00e1les son los desaf\u00edos para la empresa del nuevo siglo?, \u00bfes la empresa un espacio rudo y \u00e1spero donde s\u00f3lo los m\u00e1s fuertes y dotados son capaces de sobrevivir, o un lugar afable y hospitalario donde el ser humano puede aspirar a obtener algo m\u00e1s que una n\u00f3mina?<\/strong><br>\nMi tesis defiende que vale la pena trabajar por esta segunda l\u00ednea, y que, como dec\u00eda Arist\u00f3teles hace muchos siglos, en nuestras manos recae generar una comunidad de personas que puedan desarrollarse en la familia y en la empresa, ya que \u00e9sa es la misi\u00f3n gen\u00e9rica de cualquier organizaci\u00f3n humana, y una condici\u00f3n sine qua non para que la empresa pueda cumplir mejor su funci\u00f3n espec\u00edfica de generar y distribuir riqueza.<br>\nEstamos viviendo una fecha decisiva, inicio de siglo y de milenio, que sirve de est\u00edmulo para repensar con altura el tipo de vida y de empresa que queremos. Tenemos delante una oportunidad hist\u00f3rica para dar un salto de calidad en el aprendizaje de formas nuevas y m\u00e1s humanas de convivencia social que faciliten la prosperidad y la paz de los pueblos.<br>\nEl siglo que comenzamos ser\u00e1 lo que cada uno de nosotros queramos que sea. Dec\u00eda Oscar Wilde que, a diferencia de los asesinos que matan a sus v\u00edctimas con un cuchillo, los humanos vamos matando las realidades que m\u00e1s nos importan por dejaci\u00f3n. Empecemos, pues, por descubrir nuestra verdadera misi\u00f3n personal y vayamos dando los pasos pertinentes para cumplirla ante los desaf\u00edos que nos ofrece cada nuevo d\u00eda.<br>\nDejar una huella positiva a las generaciones venideras no es f\u00e1cil. Hace falta la virtud, es decir, hallar un punto medio en la vida. No nos dejemos arrollar por la avalancha de las prisas y el hiperactivismo a que nos invita la sociedad actual \u00e6lo cual no deja de ser un modo de escapismo mental\u00e6. Reservemos tiempos de agenda para lo importante. La vida es larga (\u00bfo corta?) y exige encontrar el tiempo necesario para hacer cada cosa en su debido momento. Se trata de que cada uno, desde nuestra realidad m\u00e1s concreta, empresarias\/os, directivas\/os, madres y padres, seamos agentes de cambio de una sociedad con falta de referentes, que va a una velocidad de v\u00e9rtigo, pero sin norte.<br>\nDebemos esforzarnos por aportar desde nuestra especificidad, masculina o femenina, y desde nuestra realidad \u00fanica e irrepetible, nuevas v\u00edas de concreci\u00f3n de ese modelo humanista que promueve cadenas de solidaridad, que no pone obst\u00e1culos a la consecuci\u00f3n del equilibrio personal y profesional, que va de la mano de la felicidad y que ser\u00e1 nuestro mejor \u00e9xito: una vida lograda. S\u00f3lo as\u00ed todos saldremos ganando.<br>\n__________________<\/p>\n<p class=\"textogris\">* (Art\u00edculo publicado en Revista de Antiguos Alumnos del IESE, n. 79. Septiembre de 2000.)<\/p>\n<\/body><button class=\"simplefavorite-button has-count\" data-postid=\"26013\" data-siteid=\"1\" data-groupid=\"1\" data-favoritecount=\"0\" style=\"\">Leer despu\u00e9s <i class=\"sf-icon-star-empty\"><\/i><span class=\"simplefavorite-button-count\" style=\"\">0<\/span><\/button>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La incorporaci&oacute;n de la mujer al mundo laboral y la globalizaci&oacute;n presentan nuevos retos a las empresas. Pero s&oacute;lo aquellas instituciones que encarnen una cultura basada en los s&oacute;lidos valores humanos propios de la concepci&oacute;n humanista femenina, lograr&aacute;n ser competitivas en el pr&oacute;ximo milenio. Para adoptar esa cultura es necesario aclarar algunos puntos.<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"om_disable_all_campaigns":false,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":""},"categories":[1487],"tags":[77],"class_list":["post-26013","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-alta_direccion","tag-ejemplar_260"],"yoast_head":"<!-- This site is optimized with the Yoast SEO Premium plugin v21.2 (Yoast SEO v27.6) - https:\/\/yoast.com\/product\/yoast-seo-premium-wordpress\/ -->\n<title>Mujer y empresa en el nuevo siglo: 7 preguntas clave - Revista ISTMO<\/title>\n<meta name=\"robots\" content=\"index, follow, max-snippet:-1, max-image-preview:large, max-video-preview:-1\" \/>\n<link rel=\"canonical\" href=\"https:\/\/dim-id.com\/pruebaentradas2023\/1982\/05\/27\/mujer_y_empresa_en_el_nuevo_siglo_7_preguntas_clave\/\" \/>\n<meta property=\"og:locale\" content=\"es_MX\" \/>\n<meta property=\"og:type\" content=\"article\" \/>\n<meta property=\"og:title\" content=\"Mujer y empresa en el nuevo siglo: 7 preguntas clave\" \/>\n<meta property=\"og:description\" content=\"La incorporaci&oacute;n de la mujer al mundo laboral y la globalizaci&oacute;n presentan nuevos retos a las empresas. Pero s&oacute;lo aquellas instituciones que encarnen una cultura basada en los s&oacute;lidos valores humanos propios de la concepci&oacute;n humanista femenina, lograr&aacute;n ser competitivas en el pr&oacute;ximo milenio. Para adoptar esa cultura es necesario aclarar algunos puntos.\" \/>\n<meta property=\"og:url\" content=\"https:\/\/dim-id.com\/pruebaentradas2023\/1982\/05\/27\/mujer_y_empresa_en_el_nuevo_siglo_7_preguntas_clave\/\" \/>\n<meta property=\"og:site_name\" content=\"Revista ISTMO\" \/>\n<meta property=\"article:published_time\" content=\"1982-05-27T00:00:00+00:00\" \/>\n<meta name=\"author\" content=\"Revista ISTMO\" \/>\n<meta name=\"twitter:card\" content=\"summary_large_image\" \/>\n<meta name=\"twitter:label1\" content=\"Escrito por\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:data1\" content=\"Revista ISTMO\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:label2\" content=\"Tiempo de lectura\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:data2\" content=\"18 minutos\" \/>\n<script type=\"application\/ld+json\" class=\"yoast-schema-graph\">{\"@context\":\"https:\\\/\\\/schema.org\",\"@graph\":[{\"@type\":\"Article\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/dim-id.com\\\/pruebaentradas2023\\\/1982\\\/05\\\/27\\\/mujer_y_empresa_en_el_nuevo_siglo_7_preguntas_clave\\\/#article\",\"isPartOf\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/dim-id.com\\\/pruebaentradas2023\\\/1982\\\/05\\\/27\\\/mujer_y_empresa_en_el_nuevo_siglo_7_preguntas_clave\\\/\"},\"author\":{\"name\":\"Revista ISTMO\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/dim-id.com\\\/pruebaentradas2023\\\/#\\\/schema\\\/person\\\/4bb4e04f79b564f5bc9b544cc9b69c60\"},\"headline\":\"Mujer y empresa en el nuevo siglo: 7 preguntas clave\",\"datePublished\":\"1982-05-27T00:00:00+00:00\",\"mainEntityOfPage\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/dim-id.com\\\/pruebaentradas2023\\\/1982\\\/05\\\/27\\\/mujer_y_empresa_en_el_nuevo_siglo_7_preguntas_clave\\\/\"},\"wordCount\":3564,\"commentCount\":0,\"keywords\":[\"260\"],\"articleSection\":[\"Alta Direcci\u00f3n\"],\"inLanguage\":\"es\",\"potentialAction\":[{\"@type\":\"CommentAction\",\"name\":\"Comment\",\"target\":[\"https:\\\/\\\/dim-id.com\\\/pruebaentradas2023\\\/1982\\\/05\\\/27\\\/mujer_y_empresa_en_el_nuevo_siglo_7_preguntas_clave\\\/#respond\"]}]},{\"@type\":\"WebPage\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/dim-id.com\\\/pruebaentradas2023\\\/1982\\\/05\\\/27\\\/mujer_y_empresa_en_el_nuevo_siglo_7_preguntas_clave\\\/\",\"url\":\"https:\\\/\\\/dim-id.com\\\/pruebaentradas2023\\\/1982\\\/05\\\/27\\\/mujer_y_empresa_en_el_nuevo_siglo_7_preguntas_clave\\\/\",\"name\":\"Mujer y empresa en el nuevo siglo: 7 preguntas clave - Revista ISTMO\",\"isPartOf\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/dim-id.com\\\/pruebaentradas2023\\\/#website\"},\"datePublished\":\"1982-05-27T00:00:00+00:00\",\"author\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/dim-id.com\\\/pruebaentradas2023\\\/#\\\/schema\\\/person\\\/4bb4e04f79b564f5bc9b544cc9b69c60\"},\"breadcrumb\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/dim-id.com\\\/pruebaentradas2023\\\/1982\\\/05\\\/27\\\/mujer_y_empresa_en_el_nuevo_siglo_7_preguntas_clave\\\/#breadcrumb\"},\"inLanguage\":\"es\",\"potentialAction\":[{\"@type\":\"ReadAction\",\"target\":[\"https:\\\/\\\/dim-id.com\\\/pruebaentradas2023\\\/1982\\\/05\\\/27\\\/mujer_y_empresa_en_el_nuevo_siglo_7_preguntas_clave\\\/\"]}]},{\"@type\":\"BreadcrumbList\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/dim-id.com\\\/pruebaentradas2023\\\/1982\\\/05\\\/27\\\/mujer_y_empresa_en_el_nuevo_siglo_7_preguntas_clave\\\/#breadcrumb\",\"itemListElement\":[{\"@type\":\"ListItem\",\"position\":1,\"name\":\"Home\",\"item\":\"https:\\\/\\\/dim-id.com\\\/pruebaentradas2023\\\/\"},{\"@type\":\"ListItem\",\"position\":2,\"name\":\"Mujer y empresa en el nuevo siglo: 7 preguntas clave\"}]},{\"@type\":\"WebSite\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/dim-id.com\\\/pruebaentradas2023\\\/#website\",\"url\":\"https:\\\/\\\/dim-id.com\\\/pruebaentradas2023\\\/\",\"name\":\"Revista ISTMO\",\"description\":\"Liderazgo con valores\",\"potentialAction\":[{\"@type\":\"SearchAction\",\"target\":{\"@type\":\"EntryPoint\",\"urlTemplate\":\"https:\\\/\\\/dim-id.com\\\/pruebaentradas2023\\\/?s={search_term_string}\"},\"query-input\":{\"@type\":\"PropertyValueSpecification\",\"valueRequired\":true,\"valueName\":\"search_term_string\"}}],\"inLanguage\":\"es\"},{\"@type\":\"Person\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/dim-id.com\\\/pruebaentradas2023\\\/#\\\/schema\\\/person\\\/4bb4e04f79b564f5bc9b544cc9b69c60\",\"name\":\"Revista ISTMO\",\"image\":{\"@type\":\"ImageObject\",\"inLanguage\":\"es\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/secure.gravatar.com\\\/avatar\\\/856774a17a74f8f46348ed31f3e07a2801c5380414b0aaaa7109d0c2b708d1a5?s=96&d=mm&r=g\",\"url\":\"https:\\\/\\\/secure.gravatar.com\\\/avatar\\\/856774a17a74f8f46348ed31f3e07a2801c5380414b0aaaa7109d0c2b708d1a5?s=96&d=mm&r=g\",\"contentUrl\":\"https:\\\/\\\/secure.gravatar.com\\\/avatar\\\/856774a17a74f8f46348ed31f3e07a2801c5380414b0aaaa7109d0c2b708d1a5?s=96&d=mm&r=g\",\"caption\":\"Revista ISTMO\"},\"sameAs\":[\"https:\\\/\\\/dim-id.com\\\/pruebaentradas2023\"],\"url\":\"https:\\\/\\\/dim-id.com\\\/pruebaentradas2023\\\/author\\\/admin\\\/\"}]}<\/script>\n<!-- \/ Yoast SEO Premium plugin. -->","yoast_head_json":{"title":"Mujer y empresa en el nuevo siglo: 7 preguntas clave - Revista ISTMO","robots":{"index":"index","follow":"follow","max-snippet":"max-snippet:-1","max-image-preview":"max-image-preview:large","max-video-preview":"max-video-preview:-1"},"canonical":"https:\/\/dim-id.com\/pruebaentradas2023\/1982\/05\/27\/mujer_y_empresa_en_el_nuevo_siglo_7_preguntas_clave\/","og_locale":"es_MX","og_type":"article","og_title":"Mujer y empresa en el nuevo siglo: 7 preguntas clave","og_description":"La incorporaci&oacute;n de la mujer al mundo laboral y la globalizaci&oacute;n presentan nuevos retos a las empresas. Pero s&oacute;lo aquellas instituciones que encarnen una cultura basada en los s&oacute;lidos valores humanos propios de la concepci&oacute;n humanista femenina, lograr&aacute;n ser competitivas en el pr&oacute;ximo milenio. Para adoptar esa cultura es necesario aclarar algunos puntos.","og_url":"https:\/\/dim-id.com\/pruebaentradas2023\/1982\/05\/27\/mujer_y_empresa_en_el_nuevo_siglo_7_preguntas_clave\/","og_site_name":"Revista ISTMO","article_published_time":"1982-05-27T00:00:00+00:00","author":"Revista ISTMO","twitter_card":"summary_large_image","twitter_misc":{"Escrito por":"Revista ISTMO","Tiempo de lectura":"18 minutos"},"schema":{"@context":"https:\/\/schema.org","@graph":[{"@type":"Article","@id":"https:\/\/dim-id.com\/pruebaentradas2023\/1982\/05\/27\/mujer_y_empresa_en_el_nuevo_siglo_7_preguntas_clave\/#article","isPartOf":{"@id":"https:\/\/dim-id.com\/pruebaentradas2023\/1982\/05\/27\/mujer_y_empresa_en_el_nuevo_siglo_7_preguntas_clave\/"},"author":{"name":"Revista ISTMO","@id":"https:\/\/dim-id.com\/pruebaentradas2023\/#\/schema\/person\/4bb4e04f79b564f5bc9b544cc9b69c60"},"headline":"Mujer y empresa en el nuevo siglo: 7 preguntas clave","datePublished":"1982-05-27T00:00:00+00:00","mainEntityOfPage":{"@id":"https:\/\/dim-id.com\/pruebaentradas2023\/1982\/05\/27\/mujer_y_empresa_en_el_nuevo_siglo_7_preguntas_clave\/"},"wordCount":3564,"commentCount":0,"keywords":["260"],"articleSection":["Alta Direcci\u00f3n"],"inLanguage":"es","potentialAction":[{"@type":"CommentAction","name":"Comment","target":["https:\/\/dim-id.com\/pruebaentradas2023\/1982\/05\/27\/mujer_y_empresa_en_el_nuevo_siglo_7_preguntas_clave\/#respond"]}]},{"@type":"WebPage","@id":"https:\/\/dim-id.com\/pruebaentradas2023\/1982\/05\/27\/mujer_y_empresa_en_el_nuevo_siglo_7_preguntas_clave\/","url":"https:\/\/dim-id.com\/pruebaentradas2023\/1982\/05\/27\/mujer_y_empresa_en_el_nuevo_siglo_7_preguntas_clave\/","name":"Mujer y empresa en el nuevo siglo: 7 preguntas clave - Revista ISTMO","isPartOf":{"@id":"https:\/\/dim-id.com\/pruebaentradas2023\/#website"},"datePublished":"1982-05-27T00:00:00+00:00","author":{"@id":"https:\/\/dim-id.com\/pruebaentradas2023\/#\/schema\/person\/4bb4e04f79b564f5bc9b544cc9b69c60"},"breadcrumb":{"@id":"https:\/\/dim-id.com\/pruebaentradas2023\/1982\/05\/27\/mujer_y_empresa_en_el_nuevo_siglo_7_preguntas_clave\/#breadcrumb"},"inLanguage":"es","potentialAction":[{"@type":"ReadAction","target":["https:\/\/dim-id.com\/pruebaentradas2023\/1982\/05\/27\/mujer_y_empresa_en_el_nuevo_siglo_7_preguntas_clave\/"]}]},{"@type":"BreadcrumbList","@id":"https:\/\/dim-id.com\/pruebaentradas2023\/1982\/05\/27\/mujer_y_empresa_en_el_nuevo_siglo_7_preguntas_clave\/#breadcrumb","itemListElement":[{"@type":"ListItem","position":1,"name":"Home","item":"https:\/\/dim-id.com\/pruebaentradas2023\/"},{"@type":"ListItem","position":2,"name":"Mujer y empresa en el nuevo siglo: 7 preguntas clave"}]},{"@type":"WebSite","@id":"https:\/\/dim-id.com\/pruebaentradas2023\/#website","url":"https:\/\/dim-id.com\/pruebaentradas2023\/","name":"Revista ISTMO","description":"Liderazgo con valores","potentialAction":[{"@type":"SearchAction","target":{"@type":"EntryPoint","urlTemplate":"https:\/\/dim-id.com\/pruebaentradas2023\/?s={search_term_string}"},"query-input":{"@type":"PropertyValueSpecification","valueRequired":true,"valueName":"search_term_string"}}],"inLanguage":"es"},{"@type":"Person","@id":"https:\/\/dim-id.com\/pruebaentradas2023\/#\/schema\/person\/4bb4e04f79b564f5bc9b544cc9b69c60","name":"Revista ISTMO","image":{"@type":"ImageObject","inLanguage":"es","@id":"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/856774a17a74f8f46348ed31f3e07a2801c5380414b0aaaa7109d0c2b708d1a5?s=96&d=mm&r=g","url":"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/856774a17a74f8f46348ed31f3e07a2801c5380414b0aaaa7109d0c2b708d1a5?s=96&d=mm&r=g","contentUrl":"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/856774a17a74f8f46348ed31f3e07a2801c5380414b0aaaa7109d0c2b708d1a5?s=96&d=mm&r=g","caption":"Revista ISTMO"},"sameAs":["https:\/\/dim-id.com\/pruebaentradas2023"],"url":"https:\/\/dim-id.com\/pruebaentradas2023\/author\/admin\/"}]}},"jetpack_featured_media_url":"","jetpack_sharing_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/dim-id.com\/pruebaentradas2023\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/26013","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/dim-id.com\/pruebaentradas2023\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/dim-id.com\/pruebaentradas2023\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dim-id.com\/pruebaentradas2023\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dim-id.com\/pruebaentradas2023\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=26013"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/dim-id.com\/pruebaentradas2023\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/26013\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/dim-id.com\/pruebaentradas2023\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=26013"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/dim-id.com\/pruebaentradas2023\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=26013"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/dim-id.com\/pruebaentradas2023\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=26013"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}