{"id":25923,"date":"2002-03-01T00:00:00","date_gmt":"2002-03-01T00:00:00","guid":{"rendered":"http:\/\/192.168.1.157\/istmo\/?p=25923"},"modified":"2002-03-01T00:00:00","modified_gmt":"2002-03-01T00:00:00","slug":"razones_del_corazon","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dim-id.com\/pruebaentradas2023\/2002\/03\/01\/razones_del_corazon\/","title":{"rendered":"Razones del coraz\u00f3n"},"content":{"rendered":"<button class=\"simplefavorite-button has-count\" data-postid=\"25923\" data-siteid=\"1\" data-groupid=\"1\" data-favoritecount=\"0\" style=\"\">Leer despu\u00e9s <i class=\"sf-icon-star-empty\"><\/i><span class=\"simplefavorite-button-count\" style=\"\">0<\/span><\/button><body><p>El mundo de las pasiones humanas es realmente misterioso. Quienes se dejan llevar por ellas no pueden explicarlo, pero tampoco quienes no las padecen. Es evidente que carecemos de instrumentos intelectuales id\u00f3neos para expresar nuestra intimidad, de donde emerge constantemente el ansia de felicidad, de plenitud, de autorrealizaci\u00f3n personal y, al mismo tiempo, los abismos m\u00e1s o menos oscuros con los que nos topamos para encontrarla.<br>\nA lo largo de esta exposici\u00f3n haremos diversas pausas creativas que faciliten desvelar la clave, no s\u00f3lo de c\u00f3mo funciona el coraz\u00f3n, sino muy en particular d\u00f3nde y c\u00f3mo debe estar para que esa anhelada felicidad se haga realidad.<br>\nEl ilustre Chesterton se\u00f1alaba que dentro de cada hombre hay una selva de ruidos, temores, a\u00f1oranzas, ilusiones\u2026 \u00a1una selva!; y que la madurez humana consistir\u00e1 en dar autoridad a algunos de esos ruidos y silenciar otros. Pero, \u00bfc\u00f3mo organizar esa sinfon\u00eda? Ah\u00ed estar\u00eda una de las claves de la felicidad, un don no disponible que, como la vida, nos viene dado, lleno de riqueza y fragilidad.<br>\nEn estos contextos de inefabilidad e incomunicabilidad, el subsuelo humano de los sentimientos refleja en parte la distancia entre lo que tengo y lo que deseo (J.R. Ayll\u00f3n). En ese aspecto, los sentimientos sirven de medida de la autorrealizaci\u00f3n personal, que ser\u00e1 falsa si ponemos los deseos o las realizaciones donde no tienen que estar.<br>\nDe cualquier forma, es obvio que no s\u00f3lo funcionamos por la raz\u00f3n o la teor\u00eda, sino tambi\u00e9n sentimentalmente. Por eso conviene detenerse ante nosotros mismos para reflexionar sobre qui\u00e9nes somos, c\u00f3mo nos comportamos, por qu\u00e9 hacemos cosas de un modo y no de otro.<br>\n<strong>\u00bfQUI\u00c9N SOY YO?<\/strong><br>\nAunque, en su cabal entendimiento, la persona es misterio rompedor de l\u00edmites e incluso haya gente que no sepa qu\u00e9 hacer con ella misma, cualquiera es capaz de afirmar de s\u00ed mismo la siguiente idea lapidaria: \u00abyo s\u00e9 que siempre he sido yo\u00bb.<br>\nY si bien es imposible describir a la persona en su totalidad, s\u00ed podemos merodear en y a trav\u00e9s de ella. La persona supone unas propiedades entitativas muy importantes \u00e6identidad gen\u00e9tica, singularidad biol\u00f3gica, individualidad humana, unicidad e irrepetibilidad\u00e6, pero sobre todo identidad personal: \u00abyo soy yo\u00bb.<br>\nEsta riqueza personal puede ser estudiada desde distintos niveles \u00e6f\u00edsico, metaf\u00edsco, cultural, art\u00edstico\u00e6, pero quiz\u00e1s el \u00e1ngulo que m\u00e1s nos interesa en esta ocasi\u00f3n sea el fenomenol\u00f3gico, lo que pasa en la conciencia. Es ah\u00ed donde la persona aparece como alma servida en un cuerpo (Max Jacob), con tal compenetraci\u00f3n que podemos transformar una idea en sentimiento y convicci\u00f3n. Esta perspectiva desvela la necesidad de comunicarnos a todos los niveles personales.<br>\nEn nuestra experiencia, y de modo evidente, nos descubrimos due\u00f1os de una permeabilidad que nos permite vivir con los otros, por los otros y para los otros, de forma tan necesaria que ni siquiera podr\u00edamos ser si ellos no estuvieran. Basta recordar a Machado: \u00abPoned atenci\u00f3n, un coraz\u00f3n solitario, no es un coraz\u00f3n\u00bb.<br>\nLa permeabilidad me identifica con la naturaleza en la que estoy y de la que participo como creatura. Ese encontrarse con el mundo es ya encontrarse con uno mismo, es encontrarse en casa. Adem\u00e1s, la permeabilidad nos hace emplear el esp\u00edritu. Un esp\u00edritu exterior que propone, y otro interior que dispone, organiza el ruido e inserta las piezas del rompecabezas de la existencia. Entonces, entran en juego la raz\u00f3n y el coraz\u00f3n.<br>\nEl hombre no puede vivir sin razonar y sin amar, sobre todo sin amar. En tanto que ama \u00e6\u00e9ste es el quid de la naturaleza humana\u00e6, la persona es nada m\u00e1s y nada menos que semejante a Dios, por eso, encontrarse en el mundo no es s\u00f3lo encontrarse en casa, sino saberse amado y amarlo. Y es tal la fuerza de esta aseveraci\u00f3n, que una persona aislada dejar\u00eda de serlo porque no tendr\u00eda a quien amar.<br>\nAhora contamos con elementos para responder a la pregunta inicial de manera adecuada y profunda: \u00bfQui\u00e9n soy? Soy alguien amado. Lo anterior no s\u00f3lo tiene sentido, sino que es el sentido de la vida (J. Mar\u00edas). La condici\u00f3n amorosa de nuestro ser es fundamental. En cuanto m\u00e1s amo, m\u00e1s soy. Todas las manifestaciones sentimentales son condicionamientos de nuestro ser, pero no su causa. Ojo con los reduccionismos, porque este amor no es s\u00f3lo pensar y sentir, ha de ser pensar bien, sentir bien.<br>\nEn su libro Gu\u00eda para perplejos, Schumacher sostiene que as\u00ed como una pechuga no es el resultado de un proceso fisiol\u00f3gico, ni un perro es una col que ladra, el hombre no es el culmen de la animalizaci\u00f3n. No somos el \u00faltimo escal\u00f3n del mundo, sino creaturas que valen por s\u00ed mismas, no en especie o conjunto; \u00fanicas, irrepetibles, exclusivas, abiertas al mundo y a los otros.<br>\nEsto se refleja en la obra del artista Pablo Serrano, quien esculp\u00eda hombres en cuyo torso hab\u00eda una puerta; a veces cerrada \u00e6para guardar la intimidad personal\u00e6, y otras abierta \u00e6para relacionarse con los dem\u00e1s.<br>\nAnte esta realidad, el profesor Viladrich define a la persona como un ser no s\u00f3lo biol\u00f3gico o biogr\u00e1fico, sino cobiogr\u00e1fico, es decir, que establece una serie de correlaciones hasta formar la red de su identidad personal, donde padres, maestros y amigos son indispensables.<br>\nEs as\u00ed, cobiogr\u00e1ficamente, como el hombre se realiza en la existencia, se dirige hacia un camino infinito bajo sus condiciones de finitud, descubriendo con gozo que la experiencia humana, la formaci\u00f3n cultural en su m\u00e1s amplio sentido y la transcendencia, no s\u00f3lo son compatibles, sino mutua y estrechamente solidarias en el m\u00e1s noble empe\u00f1o: esculpir personas.<br>\nUN DIAGN\u00d3STICO DE LA SOCIEDAD<br>\nBusquemos ahora una nueva pausa creativa. \u00bfLa sociedad actual ofrece todo lo anterior? En definitiva no. En ella el valor de la persona \u00e6el de la vida humana\u00e6 sufre una especie de \u00abeclipse\u00bb.<br>\nVivimos en un mundo muy rico, plural, grande. Conceptos como globalizaci\u00f3n, teleinformaci\u00f3n, redistribuci\u00f3n de la riqueza, armonizaci\u00f3n de avances cient\u00edficos y recursos naturales, tecnolog\u00eda inform\u00e1tica e interculturalismo, son familiares.<br>\nPero su valoraci\u00f3n resulta ahora m\u00e1s compleja. A veces es ambivalente, otras, pr\u00e1cticamente esquizofr\u00e9nica. Posos de escepticismo, individualismo ego\u00edsta, materialismo o soledad, pueden recogerse tanto en gente muy joven, como en personas que est\u00e1n en toda su madurez. Por ello, Paul Ricoeur clasific\u00f3 nuestro tiempo de forma tan pragm\u00e1tica: hay una hipertrofia de medios y una atrofia de fines.<br>\nEn esa atrofia de fines, el profesor Carlo Cafarra ve un aut\u00e9ntico colapso espiritual bastante grave. Si la persona no sabe a d\u00f3nde va, devasta y destruye su humanidad; es una especie de castraci\u00f3n de su capacidad de pensar y amar; la raz\u00f3n ya no tiene el deseo m\u00e1s noble y m\u00e1s humano de preguntarse por las \u00faltimas verdades y el coraz\u00f3n no se atreve a conseguirlas. Si la libertad no busca la verdad se reduce a mala espontaneidad; si el razonamiento no busca la verdad no puede darse una reflexi\u00f3n profunda sobre nuestra identidad.<br>\nEl drama de nuestro tiempo es que, a nivel individual y cultural \u00e6el lugar propio del mundo para la humanizaci\u00f3n\u00e6, lo que se ofrece no coincide con nuestra esencia. La sociedad no responde a lo que somos, a lo que nos falta ni a lo que deseamos.<br>\nDesde los puntos negros de la cultura actual, podemos diagnosticar la siguiente situaci\u00f3n (Ure\u00f1a):<\/p>\n<ul>\n<li>No refleja la insuficiencia del hombre, la modernidad olvida la necesidad de ayuda de la persona, s\u00f3lo interesa la autonom\u00eda y se busca lo externo. Conduce a un individualismo feroz, a una coexistencia reglamentada de ego\u00edsmos opuestos. A una sociedad con leyes pero sin verdad ni amor. Incluso m\u00e1s, el vac\u00edo de verdad se llena con plenitud de reglas.<\/li>\n<\/ul>\n<ul>\n<li>No refleja la leg\u00edtima suficiencia del hombre. Su justa autonom\u00eda. Conduce a unos nihilismos tr\u00e1gicos y existencialistas. La realidad no existe. Todo es m\u00e1s o menos un juego, una ilusi\u00f3n.<\/li>\n<\/ul>\n<ul>\n<li>Pasa por encima del rostro humano sin detenerse en \u00e9l ni en el valor de la insuficiencia y suficiencia personales. Es el mundo de los c\u00ednicos, de no tomarse en serio el aut\u00e9ntico peso o\u00adntol\u00f3gico del ser humano. Es la cultura de la hu\u00edda, se queda en el umbral. No importan la distinci\u00f3n moral entre el bien y el mal. S\u00f3lo importa lo \u00fatil o perjudicial.<\/li>\n<\/ul>\n<ul>\n<li>Por \u00faltimo, existe otra triste opci\u00f3n, la cultura que desconecta el pensamiento de la acci\u00f3n es violenta y opresiva porque no da respuestas apremiantes al ansia de bien y verdad del hombre. Se encuadran en este campo las importantes tecnolog\u00edas cuando no quieren ponerse al servicio de la persona. Todo resulta abstracto, virtual.<\/li>\n<\/ul>\n<p>Podr\u00edamos enumerar otras posibilidades \u00e6el pluralismo \u00e9tico y \u00e9tnico, por ejemplo\u00e6, pero basta lo expuesto para hacer un diagn\u00f3stico.<br>\n\u00bfQu\u00e9 pausa creativa podemos hacer ahora? \u00bfQu\u00e9 se puede interpelar? Debemos recuperar la construcci\u00f3n de una cultura para la persona, el sentimiento de la existencia humana, es decir, la intervenci\u00f3n del coraz\u00f3n en nuestra vida personal, pero no en abstracto, sino como una cultura para seres reales, hist\u00f3ricos, lacerados ahora por tantas contradicciones. Para ello hay que ahondar en el coraz\u00f3n humano, sede de la \u00e9tica, peso de la vida.<br>\n<strong>AMOR, AMORES, AMOR\u00cdOS<\/strong><br>\n\u00bfCu\u00e1les son nuestras posibilidades amorosas? El coraz\u00f3n ama porque capta la verdad de las cosas y personas. En la medida que capta lo verdadero y lo quiere como tal, sus sentimientos son aut\u00e9nticos. A veces no queremos cada realidad como corresponde y surgen respuestas desafortunadas.<br>\nBien es cierto que siempre hay retornos para poner las cosas en su sitio, pero ante los modelos que la sociedad muestra \u00e6que aturden m\u00e1s que aclarar\u00e6, es importante entender c\u00f3mo funcionamos sentimentalmente.<br>\nAunque siempre habr\u00e1 sorpresas en nuestro querer y nunca podremos acotarlo ni agotarlo, resulta muy pr\u00e1ctica la clasificaci\u00f3n realizada por mi admirado autor C.S. Lewis, quien distingue entre afecto, amistad, eros y caridad.<br>\n<strong>1. Afecto. <\/strong>El afecto es un amor que da, pero porque \u00abnecesita ser necesitado\u00bb. Es c\u00e1lido bienestar y el menos discriminatorio de los amores. No hace preferencias.<br>\nCasi todo puede ser objeto de afecto. Es el m\u00e1s humilde y familiar. Tiene la cara de ir por casa. Vive en el \u00e1mbito de lo privado. Es casi 90% de la felicidad s\u00f3lida y duradera de la vida natural. Produce felicidad \u00fanicamente si hay sentido com\u00fan, pues si tratamos de vivir s\u00f3lo de afecto nos har\u00e1 da\u00f1o. Si se convierte en el amor absoluto, germina el odio; es como si ese amor, al haberse convertido en Dios, se transformara en demonio.<br>\nEn su obra maestra Los Novios, Manzoni se\u00f1ala que si basta un solo deseo para enredar el coraz\u00f3n de una persona \u00a1qu\u00e9 ser\u00e1 si tiene dos! As\u00ed de inseguros son los afectos: pueden facilitar mucho la comunicaci\u00f3n pero tambi\u00e9n pueden bloquearla. Son como el eco de nuestros amores, son un conjunto de tendencias sensibles y actos que las manifiestan y que, por lo tanto, se insertan en la respuesta corporal. Los animales y plantas tambi\u00e9n participan de este tipo de amor.<br>\n<strong>2. Amistad.<\/strong> Mientras m\u00e1s cosas nobles y buenas comunicamos a quien nos entiende \u00e6aunque no comparta nuestros puntos de vista\u00e6, m\u00e1s personal ser\u00e1 el trato, m\u00e1s \u00edntimo, como una arquitectura del sosiego que convierte hasta lo m\u00e1s sensible en realidad espiritual.<br>\nPor esto, tradicionalmente se considera la amistad como el m\u00e1s feliz y m\u00e1s humano de los amores. Coronaci\u00f3n de la vida. Escuela de virtudes. No la valoran quienes no la han experimentado. Es el amor menos natural, instintivo, org\u00e1nico y biol\u00f3gico, no gregario.<br>\nAl darse entre dos personas, la amistad de alguna manera supone la separaci\u00f3n de los dem\u00e1s. Es el mundo luminoso y tranquilo, racional, de las relaciones libremente elegidas. Es un amor sustantivo; los amigos van el uno al lado del otro, absortos en alg\u00fan inter\u00e9s com\u00fan; es el menos celoso de los amores.<br>\nEl compa\u00f1erismo es la matriz de la amistad. Mientras que los enamorados se miran cara a cara, los amigos est\u00e1n uno al lado del otro mirando hacia delante. Quienes no tienen nada, no pueden compartir nada; quienes no van a ninguna parte, no pueden ser compa\u00f1eros de ruta. No tiene valor de supervivencia, m\u00e1s bien le da valor. Los hombres con verdaderos amigos son menos vulnerables y manejables.<br>\nSin embargo, como los dem\u00e1s amores naturales, es incapaz de salvarse a s\u00ed misma. La amistad es el instrumento mediante el cual Dios revela a cada uno las bellezas de todos los dem\u00e1s, nos abre los ojos a ellas.<br>\nPara S\u00f3crates la amistad era el centro de su vida, y el placer de contemplar a fondo a los hombres y las cosas estaba cercano a la felicidad. En el mismo tenor habla Arist\u00f3teles: \u00abIgual que nos resulta agradable la sensaci\u00f3n de vivir, nos resulta grata la compa\u00f1\u00eda de nuestros amigos; y aquello en lo que ponemos el atractivo de la vida es lo que deseamos compartir con ellos\u00bb. El fil\u00f3sofo tambi\u00e9n dir\u00e1 que la amistad, adem\u00e1s de algo hermoso, es lo m\u00e1s necesario en la vida.La amistad es una relaci\u00f3n entra\u00f1able (Horacio;libre, rec\u00edproca y exigente; desinteresada y ben\u00e9fica; aunque preferimos ser queridos, la amistad consiste m\u00e1s en querer. Por eso, los amigos que saben querer son seguros; la amistad nace de la inclinaci\u00f3n natural y se alimenta del convivir compartiendo (Arist\u00f3teles).<br>\n<strong>3. Eros.<\/strong> Hay que desterrar la sexualidad sin amor, la b\u00fasqueda de un m\u00e1ximo de placer con un m\u00ednimo de compromiso personal. Con la efigie del amor es f\u00e1cil acu\u00f1ar monedas falsas. El enamoramiento es personal, no podemos mentirle al cuerpo. La conyugalidad no es s\u00f3lo un acto corporal, sino personal.<br>\nEl eros siempre supone ayuda y amor mutuos, reafirma la uni\u00f3n amorosa. Hay que rescatar la grandeza de este amor. Hablar de eros no implica tanto la sexualidad \u00e6com\u00fan al mundo biol\u00f3gico\u00e6, sino una variedad humana de ella desarrollada dentro del amor.<br>\nEl deseo sexual sin eros quiere la cosa en s\u00ed; mientras que el deseo sexual con eros quiere a la amada o al amado. No se desea a cualquier var\u00f3n o cualquier mujer, sino a alguien en particular. De forma misteriosa, pero indiscutible, los enamorados se quieren por s\u00ed mismos, no por el placer que pueden proporcionarse. No es un placer de necesidad, sino de apreciaci\u00f3n.<br>\nEn la vida conyugal el eros nunca ser\u00e1 suficiente por s\u00ed mismo, s\u00f3lo sobrevivir\u00e1 en la medida en que sea continuamente purificado y corroborado por principios superiores. Necesita ayuda y ser dirigido. Lo permanente y la gran tentaci\u00f3n del matrimonio no est\u00e1 en la sensualidad, sino en la avaricia: querer dominar a la otra persona.El amor es una de las fuerzas m\u00e1s importantes que mueven al mundo. Amar quiere decir aprobar \u00abqu\u00e9 bien que existas\u00bb, recordar\u00e1 el fil\u00f3sofo Piepper.<br>\n<strong>4. Caridad.<\/strong> Aunque no todos podemos afirmar \u00e6como Andr\u00e9 Frossard\u00e6 Dios existe, yo me lo encontr\u00e9, al menos s\u00ed descubrimos que los distintos amores se muestran indignos de ocupar el lugar de Dios, porque ni siquiera pueden permanecer como tales y cumplir lo que prometen sin su ayuda.<br>\nAmar significa siempre ser vulnerables. La gracia de Dios es la invitaci\u00f3n a que nuestros amores sigan su curso como un r\u00edo sin fondo, por su propio cauce. Nunca nos falta por parte de Dios la invitaci\u00f3n a que nuestros amores naturales transciendan y no se achiquen.<br>\nLa caridad es el Amor con may\u00fascula, que sostiene y enriquece a los dem\u00e1s amores; de ella se derivan y en ella se sostienen. Los amor\u00edos est\u00e1n desvinculados de esta correlaci\u00f3n, porque oscurecen la m\u00e1s aut\u00e9ntica realizaci\u00f3n humana: la libertad de donar lo mejor de uno mismo.<br>\n<strong>LA EDUCACI\u00d3N SENTIMENTAL<\/strong><br>\nDado que la libertad humana est\u00e1 herida, en ocasiones nuestros deseos enferman, como si se sustituyera el deseo de infinito \u00e6lo propio del ser personal\u00e6 por un indefinido n\u00famero de deseos finitos. La libertad queda disociada, rota, en una soluci\u00f3n de continuidad de elecciones contradictorias entre s\u00ed: un yo sin historia que anula al anterior. No hay argumento qu\u00e9 mirar con los ojos: no hay alma ni intimidad. La libertad est\u00e1 mutilada.<br>\nEntonces, se precisa de la ayuda desinteresada, la \u00fanica que nos hace rectificar el rumbo. Todos sabemos que no siempre queremos aprender, y que al hacerlo, casi por instinto, se quiere aprender de quien nos quiere. Por ello, la familia es el mejor h\u00e1bitat de la educaci\u00f3n y m\u00e1s de la educaci\u00f3n sentimental.<br>\n\u00abAmar significa dar y recibir lo que no se puede comprar ni vender, sino s\u00f3lo regalar libre y rec\u00edprocamente\u00bb. (Juan Pablo II. Carta a las familias. 2.2.94, n.11).<br>\nLas relaciones m\u00e1s verdaderas son las amorosas. Desde esta perspectiva, el coraz\u00f3n \u00e6sede de la personalidad \u00e9tica\u00e6 se encauza adecuadamente, porque se aprende con la vida, y los sentimientos que se despiertan son los aut\u00e9nticos, en la medida que son fieles a la realidad que se vive.<br>\nEn la familia vemos lo que hemos recibido \u00e6nuestra vida es como un regalo para los nuestros, seg\u00fan se\u00f1alamos\u00e6 y, en consecuencia, queremos hacer de ella un proyecto, un camino de plenitud en donde el intercambio de esa sensaci\u00f3n de ser deudores y acreedores mutuos es un intercambio amoroso. La pel\u00edcula Una historia verdadera, compara las ramitas d\u00e9biles con la rama fuerte que surge del entrecruzamiento de varias fr\u00e1giles: \u00e9sa es la riqueza familiar.<br>\nY ese capital familiar es la semilla del capital social. Putnam, profesor de pol\u00edtica de la Universidad de Harvard, en su libro The colapse and revival of American Community, afirma que la ya dominante virtud de la solidaridad debe vivirse como radical interdependencia social y moral; es decir, como solidaridad firme y perseverante determinaci\u00f3n de dedicarse personalmente al bien com\u00fan; al bien de todos y de cada uno, ya que todos somos de verdad responsables de todos.<br>\nAs\u00ed, nuestra sociedad recuperar\u00e1 el alma que tanto necesita y que en el contexto de cualquier actividad conectar\u00e1 la esencia de nuestra intimidad con la aut\u00e9ntica propensi\u00f3n humana a la sociabilidad y la apertura a los significados \u00faltimos de la vida, que dan al hombre la felicidad de ser copart\u00edcipe de la obra de la creaci\u00f3n.<br>\nLa educaci\u00f3n sentimental enriquece la comprensi\u00f3n del mundo y contribuye a la plena verdad de las relaciones humanas. Es la fuerza positiva de la intimidad humana que ilumina la propia existencia y dilata el esp\u00edritu gracias a los v\u00ednculos acogedores. Entonces, nuestra imaginaci\u00f3n es creadora, la mente l\u00facida, el coraz\u00f3n grande y los afectos m\u00e1s puros.<br>\nDesde la familia, con su proyecci\u00f3n social, mejoraremos este mundo a trav\u00e9s del reconocimiento y fomento de caminos amorosos en las encrucijadas de nuestra vida.<br>\nSirvan estas l\u00edneas como conocimiento representativo, referencial y enriquecedor de la realidad para educar en los sentimientos adecuados y no dejar que nos entendamos con todo de un modo desordenado. Quiz\u00e1s pase como con las tareas del campo, las art\u00edsticas y las dom\u00e9sticas, que exigen cuidado, faenar y, al parecer, nunca se acaban.<br>\nPero \u00e9se es el camino, un modo de actuar no regalado emocionalmente, sino conquistado y afianzado. \u00abLa tarea de los educadores modernos \u00e6dice C.S. Lewis\u00e6 no es destrozar junglas, sino regar desiertos. La defensa adecuada de los falsos sentimientos es inculcar sentimientos rectos\u00bb.<br>\nCrear el clima fluido de la gratuidad. Invertir no s\u00f3lo lo que tengo, sino lo que soy, tambi\u00e9n a trav\u00e9s del esfuerzo, la rectificaci\u00f3n y el ejemplo. A trav\u00e9s del respeto a la realidad. Alentar, contemplar, escuchar, aprender, ceder\u2026; la vida personal va teji\u00e9ndose en la apertura de amor al otro. Se crean y recrean espacios de humanidad. As\u00ed se hace cultura. As\u00ed se forjan personas. As\u00ed amamos, tambi\u00e9n sentimentalmente, nuestra existencia y la de los dem\u00e1s.<br>\n<strong>HACIA LAS SOLUCIONES<\/strong><br>\nTras atender a estos diagn\u00f3sticos sociales y personales, sobre todo el cultural, vale recordar la desesperanzada reflexi\u00f3n de Macbeth despu\u00e9s del asesinato de su padre: \u00ab\u2026la vida es tan s\u00f3lo una sombra que transcurre; un pobre actor que, orgulloso, consume su turno sobre el escenario. Es una historia contada por un necio, llena de ruido y de furia, que nada significa\u00bb.<br>\nNo puede ser esa nuestra soluci\u00f3n ni actitud, es momento de poner en juego los resortes de la creatividad de la vida, convertir nuestras actividades en punto de encuentro entre naturaleza, cultura y realidad sobrenatural. La familia bien constituida y el esfuerzo personal facilitan definitivamente esa tarea.<br>\nLa soluci\u00f3n cultural a la que se apuntaba \u00e6el verdadero sentimiento de la existencia, que a\u00fana la cultura con la verdadera realidad de la persona\u00e6 supone el trabajo como mediaci\u00f3n material entre el mundo y su ideal.<br>\nEl trabajo humano se hace instrumento de la creaci\u00f3n en el mundo, que s\u00f3lo estar\u00e1 terminada all\u00ed donde la gloria de Dios se manifieste como algo definitivo en el mundo, sin sombras ni limitaciones; por eso es un fin escatol\u00f3gico.<br>\nPorque el hombre es esp\u00edritu y materia, el mundo es el lugar definitivo y natural donde el Creador se encuentra con su obra. All\u00ed, Dios y los hombres de buena voluntad descansar\u00e1n de la obra bien hecha, goz\u00e1ndose en el fruto eterno, el Uno de su Creaci\u00f3n, y los otros de su trabajo (H. Pacheco).<br>\nY aunque los lugares donde enfrentamos estos desaf\u00edos son todos, el basilar es la familia \u00e6ra\u00edz de la educaci\u00f3n y el trabajo\u00e6, desde donde cualquier sitio es id\u00f3neo para la construcci\u00f3n de una sociedad m\u00e1s humana, donde se pueda obrar conforme a lo que se es y se aspira a ser, sin miedo a ser testigos de la dignidad de toda persona, de apreciarla sin condiciones.<br>\nHay que recuperar el sentimiento positivo de la vida, la certeza individual de saberse previamente queridos, el sentimiento cierto de pertenecer a alguien, \u00abde ser de\u00bb. Vivir en un clima familiar y de amistad en donde respirar afecto incondicional.<br>\nLo anterior se consigue al comunicar el gozo de un destino. Partir de esta maravilla: nuestros padres y Dios desearon nuestra vida a cambio de nada (Teresa Su\u00e1rez del Villar). \u00bfNo est\u00e1 aqu\u00ed el verdadero sentimiento de la existencia?<\/p>\n<\/body><button class=\"simplefavorite-button has-count\" data-postid=\"25923\" data-siteid=\"1\" data-groupid=\"1\" data-favoritecount=\"0\" style=\"\">Leer despu\u00e9s <i class=\"sf-icon-star-empty\"><\/i><span class=\"simplefavorite-button-count\" style=\"\">0<\/span><\/button>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>&iquest;De verdad el coraz&oacute;n tiene razones que la raz&oacute;n no entiende? &iquest;Hasta qu&eacute; grado puede complicarse la b&uacute;squeda de la felicidad? &iquest;C&oacute;mo engarzar sentimiento e intelecto? La cultura actual &quot;confusa y estridente&quot; no ofrece respuestas satisfactorias. La reflexi&oacute;n sobre nosotros mismos se impone para encontrar soluciones v&aacute;lidas al enigma de la existencia humana: aspirar a grandes cosas y, a la vez, reconocerse impotente.<\/p>\n","protected":false},"author":3,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"om_disable_all_campaigns":false,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":""},"categories":[2],"tags":[76],"class_list":["post-25923","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-miscelanea","tag-ejemplar_259"],"yoast_head":"<!-- This site is optimized with the Yoast SEO Premium plugin v21.2 (Yoast SEO v27.6) - https:\/\/yoast.com\/product\/yoast-seo-premium-wordpress\/ -->\n<title>Razones del coraz\u00f3n - Revista ISTMO<\/title>\n<meta name=\"robots\" content=\"index, follow, max-snippet:-1, max-image-preview:large, max-video-preview:-1\" \/>\n<link rel=\"canonical\" href=\"https:\/\/dim-id.com\/pruebaentradas2023\/2002\/03\/01\/razones_del_corazon\/\" \/>\n<meta property=\"og:locale\" content=\"es_MX\" \/>\n<meta property=\"og:type\" content=\"article\" \/>\n<meta property=\"og:title\" content=\"Razones del coraz\u00f3n\" \/>\n<meta property=\"og:description\" content=\"&iquest;De verdad el coraz&oacute;n tiene razones que la raz&oacute;n no entiende? &iquest;Hasta qu&eacute; grado puede complicarse la b&uacute;squeda de la felicidad? &iquest;C&oacute;mo engarzar sentimiento e intelecto? La cultura actual &quot;confusa y estridente&quot; no ofrece respuestas satisfactorias. La reflexi&oacute;n sobre nosotros mismos se impone para encontrar soluciones v&aacute;lidas al enigma de la existencia humana: aspirar a grandes cosas y, a la vez, reconocerse impotente.\" \/>\n<meta property=\"og:url\" content=\"https:\/\/dim-id.com\/pruebaentradas2023\/2002\/03\/01\/razones_del_corazon\/\" \/>\n<meta property=\"og:site_name\" content=\"Revista ISTMO\" \/>\n<meta property=\"article:published_time\" content=\"2002-03-01T00:00:00+00:00\" \/>\n<meta name=\"author\" content=\"Revista ISTMO\" \/>\n<meta name=\"twitter:card\" content=\"summary_large_image\" \/>\n<meta name=\"twitter:label1\" content=\"Escrito por\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:data1\" content=\"Revista ISTMO\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:label2\" content=\"Tiempo de lectura\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:data2\" content=\"19 minutos\" \/>\n<script type=\"application\/ld+json\" class=\"yoast-schema-graph\">{\"@context\":\"https:\\\/\\\/schema.org\",\"@graph\":[{\"@type\":\"Article\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/dim-id.com\\\/pruebaentradas2023\\\/2002\\\/03\\\/01\\\/razones_del_corazon\\\/#article\",\"isPartOf\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/dim-id.com\\\/pruebaentradas2023\\\/2002\\\/03\\\/01\\\/razones_del_corazon\\\/\"},\"author\":{\"name\":\"Revista ISTMO\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/dim-id.com\\\/pruebaentradas2023\\\/#\\\/schema\\\/person\\\/4e32b4f542913811211d27f750b1d747\"},\"headline\":\"Razones del coraz\u00f3n\",\"datePublished\":\"2002-03-01T00:00:00+00:00\",\"mainEntityOfPage\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/dim-id.com\\\/pruebaentradas2023\\\/2002\\\/03\\\/01\\\/razones_del_corazon\\\/\"},\"wordCount\":3889,\"commentCount\":0,\"keywords\":[\"259\"],\"articleSection\":[\"Miscel\u00e1nea\"],\"inLanguage\":\"es\",\"potentialAction\":[{\"@type\":\"CommentAction\",\"name\":\"Comment\",\"target\":[\"https:\\\/\\\/dim-id.com\\\/pruebaentradas2023\\\/2002\\\/03\\\/01\\\/razones_del_corazon\\\/#respond\"]}]},{\"@type\":\"WebPage\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/dim-id.com\\\/pruebaentradas2023\\\/2002\\\/03\\\/01\\\/razones_del_corazon\\\/\",\"url\":\"https:\\\/\\\/dim-id.com\\\/pruebaentradas2023\\\/2002\\\/03\\\/01\\\/razones_del_corazon\\\/\",\"name\":\"Razones del coraz\u00f3n - Revista ISTMO\",\"isPartOf\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/dim-id.com\\\/pruebaentradas2023\\\/#website\"},\"datePublished\":\"2002-03-01T00:00:00+00:00\",\"author\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/dim-id.com\\\/pruebaentradas2023\\\/#\\\/schema\\\/person\\\/4e32b4f542913811211d27f750b1d747\"},\"breadcrumb\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/dim-id.com\\\/pruebaentradas2023\\\/2002\\\/03\\\/01\\\/razones_del_corazon\\\/#breadcrumb\"},\"inLanguage\":\"es\",\"potentialAction\":[{\"@type\":\"ReadAction\",\"target\":[\"https:\\\/\\\/dim-id.com\\\/pruebaentradas2023\\\/2002\\\/03\\\/01\\\/razones_del_corazon\\\/\"]}]},{\"@type\":\"BreadcrumbList\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/dim-id.com\\\/pruebaentradas2023\\\/2002\\\/03\\\/01\\\/razones_del_corazon\\\/#breadcrumb\",\"itemListElement\":[{\"@type\":\"ListItem\",\"position\":1,\"name\":\"Home\",\"item\":\"https:\\\/\\\/dim-id.com\\\/pruebaentradas2023\\\/\"},{\"@type\":\"ListItem\",\"position\":2,\"name\":\"Razones del coraz\u00f3n\"}]},{\"@type\":\"WebSite\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/dim-id.com\\\/pruebaentradas2023\\\/#website\",\"url\":\"https:\\\/\\\/dim-id.com\\\/pruebaentradas2023\\\/\",\"name\":\"Revista ISTMO\",\"description\":\"Liderazgo con valores\",\"potentialAction\":[{\"@type\":\"SearchAction\",\"target\":{\"@type\":\"EntryPoint\",\"urlTemplate\":\"https:\\\/\\\/dim-id.com\\\/pruebaentradas2023\\\/?s={search_term_string}\"},\"query-input\":{\"@type\":\"PropertyValueSpecification\",\"valueRequired\":true,\"valueName\":\"search_term_string\"}}],\"inLanguage\":\"es\"},{\"@type\":\"Person\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/dim-id.com\\\/pruebaentradas2023\\\/#\\\/schema\\\/person\\\/4e32b4f542913811211d27f750b1d747\",\"name\":\"Revista ISTMO\",\"image\":{\"@type\":\"ImageObject\",\"inLanguage\":\"es\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/secure.gravatar.com\\\/avatar\\\/3f3dd9a8e2e7c48cd2d98d04dbbe77ab63b5d2b71d61c302a8687e4bb5d4a44c?s=96&d=mm&r=g\",\"url\":\"https:\\\/\\\/secure.gravatar.com\\\/avatar\\\/3f3dd9a8e2e7c48cd2d98d04dbbe77ab63b5d2b71d61c302a8687e4bb5d4a44c?s=96&d=mm&r=g\",\"contentUrl\":\"https:\\\/\\\/secure.gravatar.com\\\/avatar\\\/3f3dd9a8e2e7c48cd2d98d04dbbe77ab63b5d2b71d61c302a8687e4bb5d4a44c?s=96&d=mm&r=g\",\"caption\":\"Revista ISTMO\"},\"sameAs\":[\"http:\\\/\\\/www.istmo.mx\"],\"url\":\"https:\\\/\\\/dim-id.com\\\/pruebaentradas2023\\\/author\\\/leograndini\\\/\"}]}<\/script>\n<!-- \/ Yoast SEO Premium plugin. -->","yoast_head_json":{"title":"Razones del coraz\u00f3n - Revista ISTMO","robots":{"index":"index","follow":"follow","max-snippet":"max-snippet:-1","max-image-preview":"max-image-preview:large","max-video-preview":"max-video-preview:-1"},"canonical":"https:\/\/dim-id.com\/pruebaentradas2023\/2002\/03\/01\/razones_del_corazon\/","og_locale":"es_MX","og_type":"article","og_title":"Razones del coraz\u00f3n","og_description":"&iquest;De verdad el coraz&oacute;n tiene razones que la raz&oacute;n no entiende? &iquest;Hasta qu&eacute; grado puede complicarse la b&uacute;squeda de la felicidad? &iquest;C&oacute;mo engarzar sentimiento e intelecto? La cultura actual &quot;confusa y estridente&quot; no ofrece respuestas satisfactorias. La reflexi&oacute;n sobre nosotros mismos se impone para encontrar soluciones v&aacute;lidas al enigma de la existencia humana: aspirar a grandes cosas y, a la vez, reconocerse impotente.","og_url":"https:\/\/dim-id.com\/pruebaentradas2023\/2002\/03\/01\/razones_del_corazon\/","og_site_name":"Revista ISTMO","article_published_time":"2002-03-01T00:00:00+00:00","author":"Revista ISTMO","twitter_card":"summary_large_image","twitter_misc":{"Escrito por":"Revista ISTMO","Tiempo de lectura":"19 minutos"},"schema":{"@context":"https:\/\/schema.org","@graph":[{"@type":"Article","@id":"https:\/\/dim-id.com\/pruebaentradas2023\/2002\/03\/01\/razones_del_corazon\/#article","isPartOf":{"@id":"https:\/\/dim-id.com\/pruebaentradas2023\/2002\/03\/01\/razones_del_corazon\/"},"author":{"name":"Revista ISTMO","@id":"https:\/\/dim-id.com\/pruebaentradas2023\/#\/schema\/person\/4e32b4f542913811211d27f750b1d747"},"headline":"Razones del coraz\u00f3n","datePublished":"2002-03-01T00:00:00+00:00","mainEntityOfPage":{"@id":"https:\/\/dim-id.com\/pruebaentradas2023\/2002\/03\/01\/razones_del_corazon\/"},"wordCount":3889,"commentCount":0,"keywords":["259"],"articleSection":["Miscel\u00e1nea"],"inLanguage":"es","potentialAction":[{"@type":"CommentAction","name":"Comment","target":["https:\/\/dim-id.com\/pruebaentradas2023\/2002\/03\/01\/razones_del_corazon\/#respond"]}]},{"@type":"WebPage","@id":"https:\/\/dim-id.com\/pruebaentradas2023\/2002\/03\/01\/razones_del_corazon\/","url":"https:\/\/dim-id.com\/pruebaentradas2023\/2002\/03\/01\/razones_del_corazon\/","name":"Razones del coraz\u00f3n - Revista ISTMO","isPartOf":{"@id":"https:\/\/dim-id.com\/pruebaentradas2023\/#website"},"datePublished":"2002-03-01T00:00:00+00:00","author":{"@id":"https:\/\/dim-id.com\/pruebaentradas2023\/#\/schema\/person\/4e32b4f542913811211d27f750b1d747"},"breadcrumb":{"@id":"https:\/\/dim-id.com\/pruebaentradas2023\/2002\/03\/01\/razones_del_corazon\/#breadcrumb"},"inLanguage":"es","potentialAction":[{"@type":"ReadAction","target":["https:\/\/dim-id.com\/pruebaentradas2023\/2002\/03\/01\/razones_del_corazon\/"]}]},{"@type":"BreadcrumbList","@id":"https:\/\/dim-id.com\/pruebaentradas2023\/2002\/03\/01\/razones_del_corazon\/#breadcrumb","itemListElement":[{"@type":"ListItem","position":1,"name":"Home","item":"https:\/\/dim-id.com\/pruebaentradas2023\/"},{"@type":"ListItem","position":2,"name":"Razones del coraz\u00f3n"}]},{"@type":"WebSite","@id":"https:\/\/dim-id.com\/pruebaentradas2023\/#website","url":"https:\/\/dim-id.com\/pruebaentradas2023\/","name":"Revista ISTMO","description":"Liderazgo con valores","potentialAction":[{"@type":"SearchAction","target":{"@type":"EntryPoint","urlTemplate":"https:\/\/dim-id.com\/pruebaentradas2023\/?s={search_term_string}"},"query-input":{"@type":"PropertyValueSpecification","valueRequired":true,"valueName":"search_term_string"}}],"inLanguage":"es"},{"@type":"Person","@id":"https:\/\/dim-id.com\/pruebaentradas2023\/#\/schema\/person\/4e32b4f542913811211d27f750b1d747","name":"Revista ISTMO","image":{"@type":"ImageObject","inLanguage":"es","@id":"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/3f3dd9a8e2e7c48cd2d98d04dbbe77ab63b5d2b71d61c302a8687e4bb5d4a44c?s=96&d=mm&r=g","url":"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/3f3dd9a8e2e7c48cd2d98d04dbbe77ab63b5d2b71d61c302a8687e4bb5d4a44c?s=96&d=mm&r=g","contentUrl":"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/3f3dd9a8e2e7c48cd2d98d04dbbe77ab63b5d2b71d61c302a8687e4bb5d4a44c?s=96&d=mm&r=g","caption":"Revista ISTMO"},"sameAs":["http:\/\/www.istmo.mx"],"url":"https:\/\/dim-id.com\/pruebaentradas2023\/author\/leograndini\/"}]}},"jetpack_featured_media_url":"","jetpack_sharing_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/dim-id.com\/pruebaentradas2023\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/25923","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/dim-id.com\/pruebaentradas2023\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/dim-id.com\/pruebaentradas2023\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dim-id.com\/pruebaentradas2023\/wp-json\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dim-id.com\/pruebaentradas2023\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=25923"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/dim-id.com\/pruebaentradas2023\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/25923\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/dim-id.com\/pruebaentradas2023\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=25923"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/dim-id.com\/pruebaentradas2023\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=25923"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/dim-id.com\/pruebaentradas2023\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=25923"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}