{"id":25617,"date":"2001-09-01T00:00:00","date_gmt":"2001-09-01T00:00:00","guid":{"rendered":"http:\/\/192.168.1.157\/istmo\/?p=25617"},"modified":"2023-11-04T14:21:05","modified_gmt":"2023-11-04T19:21:05","slug":"cannes_2001_entre_azul_y_buenas_noches","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dim-id.com\/pruebaentradas2023\/2001\/09\/01\/cannes_2001_entre_azul_y_buenas_noches\/","title":{"rendered":"Cannes 2001, entre azul y buenas noches"},"content":{"rendered":"<button class=\"simplefavorite-button has-count\" data-postid=\"25617\" data-siteid=\"1\" data-groupid=\"1\" data-favoritecount=\"0\" style=\"\">Leer despu\u00e9s <i class=\"sf-icon-star-empty\"><\/i><span class=\"simplefavorite-button-count\" style=\"\">0<\/span><\/button><body><p>\u00abEs preciso terminar con el gigantismo y hacer que el cine ocupe el primer lugar, volver a la \u00e9poca cuando los cineastas pod\u00edan estar sentados en la terraza de un caf\u00e9\u00bb. La declaraci\u00f3n, de Thierry Fr\u00e9maux nuevo delegado art\u00edstico del festival, sucesor de Gilles Jacob, actual presidente, no fue corroborada por los hechos.<br>\nEl gigantismo se mantiene como regla y, de momento, Cannes no puede escapar a su propio \u00e9xito. Es dif\u00edcil precisar las medidas que podr\u00edan tomarse para cambiar las cosas. La nostalgia es inevitable al evocar el tema.<br>\nAl final de los a\u00f1os cincuenta a\u00fan se pod\u00eda encontrar a Fran\u00e7ois Truffaut en la barra de un bar, hablar con Orson Welles o Vincent Minnelli, pasearse al lado de Anthony Perkins o Ingrid Bergman, quienes caminaban desde el Carlton al antiguo Palacio de los Festivales. Con dos pel\u00edculas diarias, quedaba tiempo para ruedas de prensa, entrevistas o simples conversaciones informales con actores y realizadores. Ese tiempo no volver\u00e1 jam\u00e1s.<br>\nReducir el n\u00famero de pel\u00edculas podr\u00eda ser una eficaz lucha contra el gigantismo. Las pel\u00edculas en competici\u00f3n no han variado sustancialmente, pero la selecci\u00f3n oficial se ha multiplicado por tres con las secciones paralelas presentaciones especiales y \u00abUn certain Regard\u00bb, todo ello sum\u00f3 este a\u00f1o 57 filmes a los que es preciso a\u00f1adir otros 10 de la \u00abSemana de la Cr\u00edtica\u00bb y 25 de la \u00abQuincena de los Realizadores\u00bb.<br>\nAgreguemos una retrospectiva de la comedia americana y homenajes a Vittorio de Sica, G\u00e9rard Oury y Melanie Griffith, para comprender que son necesarios media docena de cr\u00edticos y varios especialistas de la cr\u00f3nica mundana para seguir el festival. Un lujo exclusivo para grandes peri\u00f3dicos franceses.<br>\nEl Palacio de los Festivales se ha convertido en un multicinema de funciones continuas, de las ocho y media de la ma\u00f1ana a la medianoche: ritmo verdaderamente infernal que impide la asimilaci\u00f3n.<\/p>\n<p class=\"subtit\"><strong>FESTIVAL NUBLADO<\/strong><\/p>\n<p>La calidad del 54\u00b0 Festival fue media, m\u00e1s bien gris. S\u00f3lo sobresalieron tres o cuatro pel\u00edculas y dominaron las notas l\u00fagubres o pesimistas. Ha sido indispensable la presencia del sol mediterr\u00e1neo, que casi todos los d\u00edas brill\u00f3, para evitar la depresi\u00f3n nerviosa: los cineastas prefieren guiones tristes, por aquello de que la felicidad no tiene historia.<br>\nSobre las viejas pol\u00e9micas entre cine europeo y estadounidense, es decir, cine de autor o de estudio (minoritario o destinado a las masas), la evoluci\u00f3n es lenta.<br>\nEstados Unidos estuvo presente con autores \u00abindependientes\u00bb los hermanos Coen, David Lynch y Sean Penn, y dos grandes compa\u00f1\u00edas: Fox, con Moulin Rouge, y los estudios DreamWorks con Shrek.<br>\nParad\u00f3jicamente, si el festival se muestra reservado hacia cierto cine estadounidense, se esfuerza siempre por atraer el mayor n\u00famero posible de estrellas \u00abhollywoodenses\u00bb. Sin embargo, la desconfianza norteamericana no ha desaparecido. Para ellos, como para otros cr\u00edticos europeos, Cannes se inclina por el cine minoritario y confidencial, a veces tambi\u00e9n in\u00fatilmente provocador, que lo aleja de su destinatario natural: el p\u00fablico.<br>\nDesde el punto geogr\u00e1fico, las ausencias siguen siendo llamativas. Nos referimos a \u00c1frica, Am\u00e9rica Latina y Europa del norte y del este, ausentes sin duda por razones econ\u00f3micas. Aunque Espa\u00f1a, Portugal e Italia est\u00e1n representados, Francia sigue dominando gracias a que coproduce numerosas pel\u00edculas.<br>\nLa influencia creciente del cine oriental se ha traducido en una nutrida participaci\u00f3n de China, Taiwan y sobre todo Jap\u00f3n, que provoc\u00f3 buen n\u00famero de desilusiones.<br>\n<strong>FULGURANTE INAUGURACI\u00d3N<\/strong><br>\nLa presentaci\u00f3n de Moulin Rouge, de Baz Luhrmann, protagonizada por Ewan McGregor y Nicole Kidman, constituy\u00f3 un retorno a la vieja tradici\u00f3n de Cannes: arrancar con una pel\u00edcula de gran espect\u00e1culo avalada por un reparto prestigioso.<br>\nLos viejos t\u00f3picos del g\u00e9nero y de la \u00e9poca son utilizados por Luhrmann con su habitual maestr\u00eda, al servicio de lo que en realidad es una comedia musical. Basada en un melodrama, asume claramente sus opciones y sus numerosas referencias culturales francesas, desde pel\u00edculas sobre Toulouse Lautrec hasta la tisis de Marguerite Gautier.<br>\nLuhrmann de quien ya conoc\u00edamos su mundo kitsch a trav\u00e9s de Romeo y Julieta se impone en su m\u00fasica y ballets, y a la vez deja cierto espacio para la emoci\u00f3n, entre las im\u00e1genes llamativas de un montaje fulgurante.<br>\n<strong>EL CINE VA A LA TRINCHERA<\/strong><br>\nAunque el cine intimista domin\u00f3 este a\u00f1o, tambi\u00e9n los conflictos actuales estuvieron presentes.<br>\nEl iran\u00ed Mohsen Majmalbaf desv\u00eda elegantemente la atenci\u00f3n sobre uno de los temas tratados por cineastas iran\u00edes con respecto a su patria. Kandahar, aborda la preocupante condici\u00f3n de la mujer en Afganist\u00e1n. Nafas (Niloufar Pazira), periodista afgana radicada en Canad\u00e1, debe volver a su pa\u00eds para evitar el suicidio de su hermana. Su viaje es una mezcla ins\u00f3lita de picard\u00eda y horror.<br>\nAlgunos cr\u00edticos le reprocharon a Majmalbaf su excesiva preocupaci\u00f3n est\u00e9tica. Reproche vano, pues abordar un drama no dispensa al artista de cuidar la belleza.<br>\nLa presencia del cine iran\u00ed no estar\u00eda completa sin ABC Africa, de Abbas Kiarostami, un documental sobre los ni\u00f1os africanos v\u00edctimas del SIDA. Con su especial sensibilidad, el prestigioso realizador defiende una causa humanitaria, al mismo tiempo que da una elocuente lecci\u00f3n de cine.<br>\nEl bosnio Danis Tanovic premio al mejor gui\u00f3n aborda en No Mans Land el tema del conflicto en los Balcanes, mediante una historia inteligente que desea reflejar la guerra y, de paso, criticar la intervenci\u00f3n de la OTAN. La visi\u00f3n m\u00e1s favorable ser\u00e1 la de las tropas francesas, ignoramos si por convicci\u00f3n o porque Francia coproduce la pel\u00edcula. Tanovic equilibra comedia y drama, jugando nada f\u00e1cil con ambos elementos.<br>\nCaso ins\u00f3lito fue la pel\u00edcula francesa Roberto Succo, de C\u00e9dric Khan. Prohibida en algunas ciudades, en Cannes provoc\u00f3 manifestaciones policiacas en su contra.<br>\nLa raz\u00f3n es simple: Roberto Succo fue un criminal sanguinario que, despu\u00e9s de una estancia en un hospital psiqui\u00e1trico, asesin\u00f3 a sus padres en Italia. Refugiado en Francia bajo una falsa identidad, fue autor de numerosos asesinatos, entre ellos de polic\u00edas.<br>\nEn Cannes tem\u00edan que evocar al personaje lo transformara en h\u00e9roe pol\u00edtico o rom\u00e1ntico, como hab\u00eda hecho en 1991 el dramaturgo Bernard-Marie Kolt\u00e8s. Khan sigui\u00f3 una direcci\u00f3n completamente diferente; se basa en el libro de Pascale Froment, Je te tue. Histoire vrai de Roberto Succo, y es fiel a la parte conocida de las tristemente c\u00e9lebres haza\u00f1as de Succo, hasta su suicidio en 1988.<br>\nSu estilo es fr\u00edo, con ciertos atisbos de humanidad pero sin complacencia para el asesino. El problema es la objetividad extrema: suprime toda explicaci\u00f3n humana o cl\u00ednica sobre el personaje y queda s\u00f3lo una narraci\u00f3n bien conducida, avalada por el trabajo de Stefano Cassetti, un int\u00e9rprete no profesional.<br>\n<strong>ENTRE EL DESCONTROL Y LA INTIMIDAD<\/strong><br>\nEntre las obras intimistas es preciso colocar la francesa La Repetition, de Catherine Orsini, y Pau i el seu germa, del catal\u00e1n Marc Recha.<br>\nLa primera se pone al servicio de dos actrices Emmanuel B\u00e9art y Pasquale Bussi\u00e8res o, si se prefiere, al servicio de dos personajes: Nathalie y Louise, amigas en la infancia a quienes la vida separa y reencuentra cuando su sue\u00f1o de ser actrices, compartido en la adolescencia, s\u00f3lo se ha realizado para Nathalie.<br>\nLouise est\u00e1 casada y trabaja con su marido en un taller de pr\u00f3tesis dentales. El encuentro despierta en ella frustraciones y confusamente desea contribuir al \u00e9xito de su amiga. Poco a poco la cinta se transforma en melodrama de intrigas femeninas y desciende en inter\u00e9s cuando la amistad neur\u00f3tica degenera en simple atracci\u00f3n lesbiana. Corsini pierde el control de su pel\u00edcula, pues la explicaci\u00f3n de la pasi\u00f3n homosexual priva de toda sutileza la relaci\u00f3n entre ambas amigas.<br>\nLa llegada de Marc Recha a Cannes es un tanto inesperada. Es un joven realizador poco conocido a pesar del \u00e9xito, sobre todo en Francia, de su segunda pel\u00edcula, El \u00e1rbol de las cerezas (1998).<br>\nPau i el seu germa comienza en Barcelona, cuando Pau (David Selvas) debe identificar el cad\u00e1ver de un suicida, su hermano Alex, de quien no ten\u00eda noticias desde hace tiempo. Luego de incinerar el cad\u00e1ver, parte con su madre a una regi\u00f3n de los Pirineos, donde Alex vivi\u00f3 sus \u00faltimos d\u00edas.<br>\nLa pel\u00edcula contiene la esencia de Recha: captar la vida incluida en acontecimientos triviales que definen lentamente a los personajes. Su intenci\u00f3n manifiesta de economizar explicaciones para que cada personaje conserve un secreto se arriesga a dejar en el espectador demasiados interrogantes. Es evidente que s\u00f3lo le interesa el futuro de los personajes, no su pasado.<br>\nLa acogida de la pel\u00edcula en Cannes fue mitigada, salvo ciertos sectores de la prensa francesa que se mostraron incluso entusiastas. En todo caso, Recha ha sido modesto y realista al defender su forma de hacer cine, con medios limitados pero una ambici\u00f3n clara.<br>\n<strong>POLIC\u00cdAS Y LADRONES<\/strong><br>\nLa pel\u00edcula policiaca, g\u00e9nero raro en Cannes, fue curiosamente representada por tres pel\u00edculas americanas independientes y de estilos muy distintos, firmadas por David Lynch, los hermanos Coen y Sean Penn.<br>\nEl primero nos toma el pelo con Mulholland Drive. Destinada a ser una serie de la ABC, un poco en el estilo ya experimentado de Twin Peaks, fue rechazada y Lynch la transform\u00f3 en pel\u00edcula.<br>\nAunque el comienzo posible evocaci\u00f3n a Hitchcock es interesante, el resultado final de la cinta es desastroso. Al t\u00e9rmino de la aventura el espectador comprender\u00e1 que no ha entendido nada. Lynch multiplica, de acuerdo con su estilo, pistas que no conducen a ninguna parte. No falta la nota \u00abperversa\u00bb cuando transforma a sus hero\u00ednas en lesbianas.<br>\nThe Pledge, tercera pel\u00edcula de Sean Penn, introduce una nota metaf\u00edsica. El arranque es cl\u00e1sico, bajo la inspiraci\u00f3n remota de una novela de Friedrich Durrenmatt.<br>\nJerry Black (Jack Nicholson), polic\u00eda pr\u00f3ximo a jubilarse, interviene en la investigaci\u00f3n del asesinato de una ni\u00f1a. La madre le hace jurar que encontrar\u00e1 al culpable y, a pesar de que otro hombre se acusa del crimen, contin\u00faa investigando hasta llegar a resultados sorprendentes e inesperados, que constituyen la originalidad de una obra en la que Nicholson muestra una sobriedad ejemplar.<br>\nEthan y Joel Coen escriben The Man Who Wasnt There, un pastiche de filme negro de los a\u00f1os cuarenta, inspirado en el mundo del novelista James Cain, y protagonizado por Billy Bob Thornton.<br>\nFilmado en impecable blanco y negro, sigue fielmente los modelos narrativos de los Coen (voz en off y planos y \u00e1ngulos que parecen salir directamente de una cinta de la \u00e9poca). El inter\u00e9s est\u00e1 en el tono adoptado entre la parodia y la seriedad m\u00e1s absoluta que, a fin de cuentas, alimenta la posibilidad de leer entre l\u00edneas.<br>\n<strong>DECEPCIONES ORIENTALES<\/strong><br>\nEs evidente que algunos directores orientales realizan sus pel\u00edculas pensando que Cannes puede abrirles las puertas del mercado internacional.<br>\nEs el caso de Lan Yu (secci\u00f3n \u00abUn certain Regard\u00bb), de Stanley Kwan, trivial historia de homosexuales que transcurre en un Pekin occidentalizado. Hecha para otras latitudes, la pel\u00edcula no ser\u00e1 ni siquiera presentada a la censura china.<br>\nSin llegar a tales extremos, otras pel\u00edculas parecen destinadas al p\u00fablico selecto del festival y a cr\u00edticos que se emocionan con s\u00f3lo ver el nombre del realizador en los carteles.<br>\nDistancia, de Kore-Eda Irokazu, es una obra gris y nebulosa que aborda un tema en s\u00ed interesante. La secta \u00abEl Arca de la Verdad\u00bb trascendi\u00f3 internacionalmente al propagar un gas t\u00f3xico en el metro de Tokio y causar la muerte de un centenar de personas, mientras una parte de los miembros de la secta eran eliminados por sus propios correligionarios.<br>\nNumerosos flash back ilustran la identidad de los personajes sin que al final sepamos nada sustancial sobre ellos o la ideolog\u00eda de la secta.<br>\nEn Ni Nei Pien Chi Tien algo as\u00ed como \u00ab\u00bfqu\u00e9 hora es all\u00ed?\u00bb el director Tsai Ming-liang muestra su admiraci\u00f3n por el cine franc\u00e9s, concretamente por Fran\u00e7ois Truffaut.<br>\nEl protagonista interpretado por su actor preferido, Lee Kang-Sheng es un joven de Taipei que vende relojes en las calles. El vendedor se enamora de una compradora que est\u00e1 a punto de partir a Par\u00eds. La obsesi\u00f3n del joven ser\u00e1 poner todos los relojes de Taipei a la hora de Par\u00eds, lo que ocasiona algunas escenas divertidas.<br>\nEl cine une a la pareja: mientras en Taipei \u00e9l compra el video de Les Quatre Cents coups pel\u00edcula de Truffaut, ella encuentra en un cementerio parisino a la protagonista del filme. Desafortunadamente, estas astucias no son capaces de hacer una gran pel\u00edcula.<br>\nLa misma impresi\u00f3n de obra inacabada produce Millennium Mambo, de Hou Hsiao Hsien, reflexi\u00f3n sobre la occidentalizaci\u00f3n de la juventud de Taiwan. Como siempre, el director cuida demasiado sus im\u00e1genes, sin lograr la belleza de su anterior pel\u00edcula, Las flores de Shanghai.<br>\nAunque por motivos de salud Shohei Imamura 75 a\u00f1os, dos veces Palma de Oro por La Balada de Narayama (1983) y La anguila (1996) no pudo asistir al festival, envi\u00f3 Agua tibia bajo un puente rojo, f\u00e1bula realista con ribetes paganos sobre la fuerza dionis\u00edaca del amor.<br>\nImamura expresa su confianza en el papel que la mujer debe jugar en el siglo XXI; sin embargo, los s\u00edmbolos de su historia no son claros y el compromiso entre f\u00e1bula y drama social no queda siempre resuelto adecuadamente.<br>\nM\u00e1s convincente es Desert Moon, de Shinji Aoyama, quien el a\u00f1o pasado narr\u00f3 la reconstrucci\u00f3n de una c\u00e9lula familiar en Eureka. Ahora aborda la crisis de valores que vive Jap\u00f3n y su influencia en la econom\u00eda y la familia. Los acontecimientos de la pel\u00edcula arreglan una escala de valores perdidos y restablecen las relaciones familiares del protagonista.<br>\n<strong>VETERANO HUMOR<\/strong><br>\nLa comedia no es uno de los g\u00e9neros m\u00e1s representados en Cannes. Cuando lo es, la sonrisa que produce tiene el rictus sarc\u00e1stico que oculta la tragedia. Por ello es de agradecer que el realizador en activo m\u00e1s viejo del mundo 92 a\u00f1os, el portugu\u00e9s Manoel de Oliveira, nos ofrezca una obra de particular ligereza.<br>\nVou para Casa cuenta la aventura de un actor de teatro, Gilbert Valence (Michel Piccoli), quien pierde a su esposa, hija y yerno en un accidente automovil\u00edstico. Con su nieto y su trabajo, Gilbert vuelve a gustar la vida, pero un d\u00eda siente que su tiempo profesional ha pasado y decide volver a casa.<br>\nAunque la an\u00e9cdota es m\u00ednima, Manoel de Oliveira la cuenta con una gracia particular y obtiene resultados prodigiosos de sus actores, en particular de Michel Piccoli, nunca mejor como en esta comedia nost\u00e1lgica, donde la vejez no aparece como cat\u00e1strofe, sino como t\u00e9rmino natural de un destino.<br>\nOtro veterano, Jacques Rivette, de 72 a\u00f1os, ha optado tambi\u00e9n por la ligereza en Va savoir, comedia de enredo sentimental. Como en la pel\u00edcula de Oliveira, el teatro ocupa un lugar destacado. Con di\u00e1logos abundantes y bien escritos, asistimos a las idas y venidas de los personajes que ilustran la fragilidad de los sentimientos y la solidez de los lazos matrimoniales.<br>\nVa savoir se inspira en el teatro cl\u00e1sico, pese a la actualidad de los personajes. Y como los actores son todos formidables comenzando por Jeanne Balibar Rivette ofreci\u00f3 uno de los verdaderos momentos de esparcimiento del festival.<br>\nJean Luc Godard, el vestigio m\u00e1s ilustre y el m\u00e1s discutido de la nouvelle vague, regresa a Cannes con Eloge de lamour.<br>\nComo siempre ocurre con Godard, hay que desconfiar del t\u00edtulo. Repite su afici\u00f3n por no contar historias, aunque comience la de un joven cineasta que quiere hacer una pel\u00edcula sobre las diferentes etapas del amor. Pronto, en un desorden estudiado, im\u00e1genes, carteles, voces en off, invaden la pantalla y componen un gran collage l\u00edrico, semejante al de otras obras de Godard.<br>\nTodo ello sucede en dos partes distintas. La primera, actual, rodada en blanco y negro; la otra, del pasado, a colores trabajados como pinturas. Hay que advertir que la pel\u00edcula narra acontecimientos que s\u00f3lo se podr\u00e1n descubrir con una cierta cultura cin\u00e9fila.<br>\nCon todo, esta vez surgen ideas m\u00e1s humanas, sobre la edad adulta, la vejez, los recuerdos, la Historia y, naturalmente, el amor. El cine de Godard es como un estimulante de sensaciones y sugestiones, diferentes seg\u00fan los espectadores, pero nunca inadvertidas.<br>\n<strong>VISITAR LA HISTORIA<\/strong><br>\n\u00abNo se puede contar una historia sin visitar la Historia\u00bb, dice uno de los personajes de Eloge de lamour. La frase podr\u00eda aplicarse a algunas pel\u00edculas del festival que efectivamente visitan la Historia, dirigidas por Olmi, Sokurov y Dupeyron: tres \u00e9pocas diferentes, tres estilos narrativos, una misma preocupaci\u00f3n por la belleza y el clasicismo.<br>\nErmano Olmi ganador de la Palma de Oro en 1978, con El \u00e1rbol de los zuecos estuvo ocho a\u00f1os ausente de las pantallas. Regresa con Le Mestiere delle armi, un episodio de la guerra entre las tropas de Carlos V y las pontificias aliadas de Francia.<br>\nOlmi se entrega a un prodigioso y curioso ejercicio de estilo. Presenta a los personajes en im\u00e1genes pict\u00f3ricas, cortas secuencias did\u00e1cticas que dan una idea de la situaci\u00f3n pol\u00edtica del mometo, para luego centrarse en Jean de Medicis (Hristo Jivkov), herido por un ca\u00f1\u00f3n.<br>\nEl p\u00fablico moderno tendr\u00e1 cierta dificultad para admitir la forma narrativa, que deja de lado el ritmo y se convierte en una sucesi\u00f3n de cuadros de la \u00e9poca, de una belleza formal indiscutible.<br>\nTambi\u00e9n desde una concepci\u00f3n pict\u00f3rica del cine, Alexandre Sokurov recrea un cap\u00edtulo de la historia contempor\u00e1nea en Taurus. Como hizo con Hitler, protagonista de Moloch (1999), esta vez enfoca a otro gran dictador del siglo XX: Lenin.<br>\nAislado del poder, v\u00edctima de ataques cerebrales, medio paralizado, el hombre fuerte de la Revoluci\u00f3n de Octubre es un simple mortal a quien sus servidores apenas respetan.<br>\nM\u00e1s convincente que su visi\u00f3n de Hitler, la de Lenin tambi\u00e9n fruto del guionista Youri Arabov presenta un inter\u00e9s humano y est\u00e9tico: meditar sobre la fragilidad del poder y hacer de cada secuencia una pintura que fije la historia.<br>\nLa Chambre des officiers, del franc\u00e9s Fran\u00e7ois Dupeyron, narra las consecuencias de la Primera Guerra Mundial.<br>\nEl tema es sumamente delicado. En la sala de un hospital, numerosos pacientes desfigurados viven un proceso de retorno al mundo. Dupeyron, confrontado en cada escena con la necesidad de no mostrar directamente el horror, debe sugerirlo, puesto que es el resorte dram\u00e1tico indispensable.<br>\nJunto a detalles emocionantes, angustias y desesperaciones cotidianas, la vida devuelve poco a poco la esperanza a los heridos. Nada m\u00e1s dif\u00edcil que hacer veros\u00edmil esta metam\u00f3rfosis de la mirada de los otros: el horror y la compasi\u00f3n se transforman un d\u00eda en amor.<br>\nEL ERROR CAPITAL DEL JURADO<br>\nSi La pianista de Michael Haneke basada en la novela de Elfriede Jelinek no hubiera acaparado tres premios importantes, su paso por Cannes habr\u00eda sido discreto, a pesar del manifiesto deseo de provocaci\u00f3n de Haneke. Lo hizo antes con Bennys Video (1992) y Funny Games (1997;las cintas provocaron repulsi\u00f3n, pero el olvido se encarg\u00f3 de arrinconarlas.<br>\nEsta vez, un jurado poco inspirado dio a La pianista los premios a la mejor interpretaci\u00f3n femenina y masculina, y el Gran Premio del Jurado (situaci\u00f3n que deb\u00eda haber sido prohibida por el reglamento despu\u00e9s del esc\u00e1ndalo de Lhumanit\u00e9 en 1999).<br>\nEn la pel\u00edcula se narran los detalles m\u00e1s repugnantes del caso cl\u00ednico de una profesora de piano, v\u00edctima de tendencias sexuales perversamente manifiestas, incapaz de responder a la pasi\u00f3n de un joven alumno.<br>\nHaneke no hace ning\u00fan juicio moral o humano sobre su triste personaje, ni trata de elevar el debate. Lo \u00fanico evidente es su voluntad de acumular lo m\u00e1s escabroso en torno a la protagonista.<br>\nQueda por saber la raz\u00f3n aberrante de que recibiera los premios, cuando hab\u00eda actores de mejor calidad: Michel Piccoli, Billy Bob Thornton, Jack Nicholson y Jeanne Balibar. Es claro que el jurado requiere personas experimentadas, equilibradas y no sectarias, capaces de decidir serenamente sin ceder a presiones o caprichos irresponsables.<br>\nTambi\u00e9n resulta extra\u00f1o que no figuraran en el palmar\u00e9s La chambre des officiers o Va savoir. Quiz\u00e1 el jurado quiso evitar ser acusado de conformista al otorgar la Palma de Oro a pel\u00edculas aclamadas por el p\u00fablico y la cr\u00edtica.<br>\n<strong>LA EMOCI\u00d3N VUELVE A CANNES<\/strong><br>\nBien merecido fue el triunfo de Nanni Moretti, que suele despertar admiraci\u00f3n y simpat\u00eda, incluso entusiasmo. Sus pel\u00edculas est\u00e1n marcadas por un egocentrismo divertido, que es la originalidad de su obra y a la vez limita su valor universal: siempre es Moretti quien toma la palabra, se irrita contra la mediocridad del ambiente, reflexiona sobre el mundo.<br>\nSin embargo, en La Stanza dei Figlio \u00e6 su novena pel\u00edcula\u00e6 cambia radicalmente; su personaje ya no es \u00e9l mismo, sino el hombre sacudido por una tragedia, la de toda una familia, con una evidente proyecci\u00f3n universal.<br>\nSe le agradece, en el clima tantas veces siniestro del festival, la descripci\u00f3n de esta familia. Dio con ella una bocanada de aire puro normalidad, armon\u00eda y sentido com\u00fan, un tipo de familia que el cine tiende a olvidar.<br>\nEntre el padre, Giovanni interpretado por Moretti, que es psiquiatra; su esposa Paola (Laura Morante) y dos hijos adolescentes, Andrea (Giuseppe Sanfelice) e Irene (Jasmine Trinca) quienes crecen sin problemas ni rebeliones, reina la comprensi\u00f3n y el respeto, unidos por fuertes lazos afectivos.<br>\nSurge el inesperado drama: Andrea es acusado de un robo y la familia cierra filas en torno suyo, pero muere inesperadamente.<br>\n\u00bfC\u00f3mo aceptar la realidad de la muerte, sobrevivir al duelo, olvidar la ausencia del hijo y hermano, pilar de una familia que corre ahora el riesgo de agriarse, sin el consuelo de la fe? El dolor es trivial y terrible a la vez, como una experiencia que Moretti hace vivir al espectador de forma radical, sin aspavientos ni gritos, pero extraordinariamente fuerte.<br>\nPara no terminar con una nota negativa, Moretti introduce una idea eficaz: Adriana, de quien Andrea empezaba a enamorarse, prolonga la presencia de \u00e9l en su familia que, de forma natural, vuelve a unirse.<br>\nLa emoci\u00f3n se serena, pero se mantiene intensa. Es la raz\u00f3n de ser de la historia, y le devuelve al S\u00e9ptimo Arte una noci\u00f3n que los defensores de la \u00abmodernidad cinematogr\u00e1fica\u00bb querr\u00edan ver borrada de las pantallas, pero que se manifiesta, cada vez con m\u00e1s fuerza, cuando encuentra creadores capaces de hacerla revivir.<\/p>\n<\/body><button class=\"simplefavorite-button has-count\" data-postid=\"25617\" data-siteid=\"1\" data-groupid=\"1\" data-favoritecount=\"0\" style=\"\">Leer despu\u00e9s <i class=\"sf-icon-star-empty\"><\/i><span class=\"simplefavorite-button-count\" style=\"\">0<\/span><\/button>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Este a&ntilde;o Cannes se dej&oacute; eclipsar por Hollywood. La estrepitosa cantidad de pel&iacute;culas proyectadas y el espect&aacute;culo estuvieron por encima del arte. &Aacute;frica, Europa, Asia y Am&eacute;rica ofrecieron obras geniales y decepcionantes cintas. 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