{"id":25014,"date":"2000-09-01T00:00:00","date_gmt":"2000-09-01T00:00:00","guid":{"rendered":"http:\/\/192.168.1.157\/istmo\/?p=25014"},"modified":"2023-11-08T06:05:53","modified_gmt":"2023-11-08T11:05:53","slug":"la_fascinacion_por_lo_morboso_algunas_claves_antropologicas","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dim-id.com\/pruebaentradas2023\/2000\/09\/01\/la_fascinacion_por_lo_morboso_algunas_claves_antropologicas\/","title":{"rendered":"La fascinaci\u00f3n por lo morboso. Algunas claves antropol\u00f3gicas"},"content":{"rendered":"<button class=\"simplefavorite-button has-count\" data-postid=\"25014\" data-siteid=\"1\" data-groupid=\"1\" data-favoritecount=\"0\" style=\"\">Leer despu\u00e9s <i class=\"sf-icon-star-empty\"><\/i><span class=\"simplefavorite-button-count\" style=\"\">0<\/span><\/button><body><p>El observador atento a la realidad, no puede hoy sino inquietarse, hacerse preguntas, indagar en el mundo de las im\u00e1genes, de esos millones de est\u00edmulos que por v\u00eda visual impactan durante horas en millones de espectadores. Es preciso reflexionar, aunque s\u00f3lo sea durante unos minutos, acerca de lo cotidiano. La invasi\u00f3n de los hogares por la imagen constituye hoy un hecho obvio. La televisi\u00f3n y la computadora son en la actualidad elementos dom\u00e9sticos, cercanos, familiares y, seg\u00fan parece, imprescindibles e irrenunciables. Sin duda alguna, han contribuido a proveer al hombre de nuestro tiempo de un recurso tecnol\u00f3gico antes impensable, que arma con poder\u00edo sus posibilidades de estar informado.<br>\nPero no todo son bonanzas ni progreso en el modo en que la persona usa y se relaciona con estos medios. M\u00e1s all\u00e1 de sus luces y sombras, el hecho es que, en la pr\u00e1ctica, ninguna persona ha sido educada para su uso adecuado. Se ha procedido m\u00e1s bien por ensayo y error, por moda que se ha hecho costumbre, como algo consuetudinario, sin que ni siquiera el usuario haya le\u00eddo previamente las instrucciones para su uso.<br>\nL\u00f3gicamente, los medios de comunicaci\u00f3n han devenido tambi\u00e9n en una nueva actividad empresarial, en la que si algo importa son los resultados econ\u00f3micos. De aqu\u00ed la vital importancia que se atribuye a la cuota de audiencia en los diversos programas, algo de lo que directamente depende la cuenta de resultados que se obtenga. La multiplicaci\u00f3n de los canales de televisi\u00f3n ha incrementado exponencialmente la competitividad. Por lo que resulta imprescindible hacerse con el mercado, ara\u00f1ar en la masa informe de los potenciales telespectadores una porci\u00f3n mayor, de manera que sean m\u00e1s rentables las inversiones realizadas.<br>\nLa proliferaci\u00f3n de programas, m\u00e1s o menos igualitarios y homog\u00e9neos, ha hecho que se estimule la imaginaci\u00f3n de los programadores, de manera que lo que se ofrezca sea cada vez m\u00e1s excitante, m\u00e1s sorprendente. En esta carrera apresurada, cada d\u00eda se ofrecen contenidos m\u00e1s all\u00e1 de los l\u00edmites humanos, con tal de asegurar la imprescindible y necesaria cota de mercado; problema generalizado a todo lo ancho de las redes de telecomunicaci\u00f3n.<\/p>\n<p class=\"subtit\"><strong>LOS \u00abTELEENCARCELADOS\u00bb<\/strong><\/p>\n<p>Pondr\u00e9 algunos ejemplos. Es el caso del concurso \u00abGran Hermano\u00bb que se exhibe actualmente en un canal de la televisi\u00f3n espa\u00f1ola. Un grupo de hombres y mujeres, previamente seleccionados, conviven juntos durante varios meses, sin comunicaci\u00f3n alguna con el exterior, mientras se graba su comportamiento las veinticuatro horas del d\u00eda a trav\u00e9s de m\u00e1s de una veintena de c\u00e1maras, cuyos sensores permanecen en estado de alerta ininterrumpida. El concurso se rige por unas reglas pautadas, que entre otras cosas exigen la eliminaci\u00f3n peri\u00f3dica de los diversos participantes \u2013 seg\u00fan el resultado de las votaciones entre ellos o, en su defecto, de los telespectadores-, de manera que despu\u00e9s de algunos meses quede un solo vencedor, que ganar\u00e1 veinte millones de pesetas. Cada participante obtendr\u00e1 una ganancia proporcional, en funci\u00f3n de los d\u00edas de \u00abconvivencia\u00bb que haya resistido en esa situaci\u00f3n experimental antes de haber sido eliminado. Por supuesto, no existe ninguna limitaci\u00f3n para la filmaci\u00f3n y difusi\u00f3n de sus respectivos comportamientos.<br>\nEl modo en que se ha conducido la audiencia espa\u00f1ola e internacional, a este respecto, est\u00e1 constituyendo un total \u00e9xito, llegando en algunos momentos a m\u00e1s de quince millones de espectadores espa\u00f1oles. La televisi\u00f3n digital trasmite durante las veinticuatro horas de cada d\u00eda, sin selecci\u00f3n previa, las im\u00e1genes de cuanto acontece en la casa habitada por estos teleencarcelados.<br>\nEn realidad, el experimento espa\u00f1ol no es nuevo, tiempo atr\u00e1s tuvo una edici\u00f3n con el mismo dise\u00f1o en Holanda. Algo parecido sucedi\u00f3 tambi\u00e9n, meses antes, en Chile.<br>\n<strong>COMERCIALIZAR LO PRIVADO, BUEN NEGOCIO<\/strong><br>\nLa invasi\u00f3n de la imagen no se limita a s\u00f3lo la televisi\u00f3n sino tambi\u00e9n a las fotograf\u00edas, a los videos, a las p\u00e1ginas web. Prueba de ello es la exposici\u00f3n, que bajo el t\u00edtulo de \u00abmiradas imp\u00fadicas\u00bb ha organizado el Centro Cultural de la Fundaci\u00f3n La Caixa de Barcelona, en la que se re\u00fanen fotograf\u00edas, videos y webs. En ella la persona no se reserva nada para s\u00ed. Basta con que satisfaga el compromiso de desvelar su intimidad.<br>\nLos participantes son personas que ense\u00f1an su casa, su entorno, su cuerpo, sus deseos, aspiraciones y frustraciones, en una palabra, exhiben ante los espectadores su intimidad al desnudo. Los antecedentes pr\u00f3ximos de estas \u00faltimas manifestaciones est\u00e1n en los reality shows, programas en los que se exhib\u00edan las intenciones m\u00e1s rec\u00f3nditas que dirigen el comportamiento humano, sin ahorrar a los telespectadores \u2013 m\u00e1s bien al contrario, seg\u00fan las exigencias del gui\u00f3n-las heridas lacerantes y desgarradoras, todav\u00eda no cicatrizadas.<br>\nEn los medios de otros pa\u00edses sucede algo muy parecido, tanto en los telediarios informativos como en otros programas. Hoy se ofrece al espectador, imp\u00fadicamente, im\u00e1genes, por ejemplo, de la muerte real de una persona relevante, que tal vez sufri\u00f3 un infarto de miocardio. En algunos films se certifica -como para autentizar y llamar la atenci\u00f3n de los potenciales videoconsumidores-, que la muerte del actor que acontece en la pel\u00edcula es la muerte realiter de la persona que fue.<br>\nEsta obsesi\u00f3n por manifestar y comercializar el \u00e1mbito de lo privado y personal se ha generalizado. Tal vez por ello, algunas compa\u00f1\u00edas han optado por \u00abcapitalizar\u00bb econ\u00f3micamente el comportamiento de sus clientes. Este es el caso, por ejemplo, de Telef\u00f3nica. Junto a la factura que la empresa presenta al usuario, le env\u00eda un escrito, con letra insignificante, advirti\u00e9ndole que \u00absus datos personales de contrataci\u00f3n, junto a los obtenidos durante la vigencia del contrato est\u00e1n incorporados en ficheros automatizados, titularidad de esta empresa; (\u2026) si no desea que este tratamiento se produzca puede comunicarlo dirigiendo un escrito a la anterior direcci\u00f3n; (\u2026) si no recibimos noticias suyas en el plazo de un mes, entenderemos otorgado su consentimiento\u00bb.<br>\nObviamente, la inmensa mayor\u00eda de los abonados ni siquiera se apercibir\u00e1n ni leer\u00e1n esta informaci\u00f3n, que es muy relevante, puesto que constituye el residuo, exacto, riguroso y acumulado, de la conducta del abonado, en lo que se refiere a la comunicaci\u00f3n.<br>\nObs\u00e9rvese que a trav\u00e9s de esos datos, la compa\u00f1\u00eda conoce con todo rigor las horas en que el usuario llama o no, cu\u00e1ndo no atiende las llamadas que recibe por no estar en casa o la oficina, los tel\u00e9fonos y personas a las que llama, las entidades bancarias y los movimientos econ\u00f3micos que realiza, es decir, sus h\u00e1bitos de comportamiento. En este caso, el conocimiento de la vida privada del usuario puede ser utilizado en su contra por la compa\u00f1\u00eda a la que est\u00e1 abonado, a trav\u00e9s del tratamiento inform\u00e1tico de las huellas residuales que su conducta genera.<br>\nEsta valiosa informaci\u00f3n otorga a la compa\u00f1\u00eda muchas posibilidades como, por ejemplo, el conocimiento del mercado, el an\u00e1lisis de la demanda, la capacidad de dise\u00f1ar una oferta m\u00e1s competitiva, en definitiva, la columna vertebral de la vida privada del cliente, de la que ahora se hace un uso p\u00fablico. \u00bfD\u00f3nde ha quedado el respeto y el derecho a la intimidad y privacidad de esos datos de la persona? \u00bfNo es acaso una explotaci\u00f3n poder analizar, copiar, exportar ceder o vender estos datos privados a otras compa\u00f1\u00edas o entidades colaboradoras? \u00bfEn virtud de qu\u00e9 principio jur\u00eddico puede esa empresa limitar a s\u00f3lo un mes el derecho del cliente para ejercitar su derecho de cancelar el abuso que se comete?<br>\nNo, a lo que parece el derecho a la intimidad se est\u00e1 extinguiendo, lo que sit\u00faa a los consumidores en un encrespado escenario, en el que la lucha por sus libertades individuales se presenta cada d\u00eda m\u00e1s dif\u00edcil. \u00bfQu\u00e9 le acontecer\u00eda a un hacker si se introdujera en los ficheros automatizados de la compa\u00f1\u00eda, dispusiera de ellos y los vendiera a otra empresa? Ciertamente, habr\u00eda incurrido en un delito inform\u00e1tico, respecto del cual casi todos estar\u00edamos de acuerdo en que deber\u00eda ser penalizado. De ser as\u00ed, \u00bfpor qu\u00e9 lo que se califica como delito en una persona no se puede calificar tambi\u00e9n como delito en una empresa, cuando \u00e9sta invade millones de veces la intimidad de millones de usuarios? \u00bfEs que acaso son m\u00e1s impunes hoy las empresas que las personas? \u00bfHay tal vez dos instrumentos de medida en el actual derecho?<br>\n<strong>LA FASCINACI\u00d3N DE LA IMAGEN<\/strong><br>\nSe ha dicho que \u00abuna imagen vale m\u00e1s que mil palabras\u00bb. No concuerdo con esta afirmaci\u00f3n, cualquiera que sea su validez social, aunque \u00e9ste no es el momento de probar su alcance o la fundamentaci\u00f3n de mi opini\u00f3n personal. Baste se\u00f1alar aqu\u00ed, entre otras cosas, que la palabra, el verbo, expresa la intimidad, mientras que el ojo ve, pero ni ve su intimidad, ni puede verse a s\u00ed mismo.<br>\nGracias a la palabra, al dictum, a lo dicho, la persona se encuentra consigo misma, se reconoce como quien es y puede regalar su intimidad a quien desee para compartirla con ella. Los conceptos tienen mayor alcance que las im\u00e1genes, pues como representaciones simb\u00f3licas que son, est\u00e1n m\u00e1s all\u00e1 y asientan m\u00e1s profundamente en la intimidad que las representaciones meramente ic\u00f3nicas, propias de las im\u00e1genes.<br>\nAdem\u00e1s, gracias a los conceptos es como realmente conocemos la realidad. Las im\u00e1genes, a pesar de la indudable frescura que nos aportan, est\u00e1n cautivas y son rehenes de lo particular, lo singular, lo inmediato. Por el contrario, a trav\u00e9s de los conceptos, lo particular se universaliza en el espacio y el tiempo, con absoluta independencia de la realidad designada por ellos, casi siempre restringida y limitada seg\u00fan las peculiaridades del observador.<br>\nLas palabras tienen siempre vocaci\u00f3n a la universalidad \u0192{liberadas como est\u00e1n de las coordenadas espaciales y temporales\u0192{, por lo que a trav\u00e9s de ellas \u0192{el verbum mentis, la palabra entendida\u0192{ nos introducimos en el proceso de abstracci\u00f3n. Esto es lo que acontece, por ejemplo, con palabras como concepto, sustancia, esencia, eternidad, infinito, etc\u00e9tera, tan relevantes que jam\u00e1s podr\u00e1 apresarse su significado a trav\u00e9s de ninguna imagen. Por eso hay que concluir que una sola palabra vale m\u00e1s que mil im\u00e1genes y esto, aunque les pese a los charlatanes de la nueva pedagog\u00eda.<br>\nCosa muy distinta es que las im\u00e1genes act\u00faen como encantadores de serpientes. Sin duda alguna, tras las im\u00e1genes las personas son arrastradas con muy poco esfuerzo. El comportamiento humano es mucho m\u00e1s pasivo frente a las im\u00e1genes que respecto a los conceptos. Las palabras, por estar m\u00e1s cerca de la reflexi\u00f3n implican un comportamiento m\u00e1s activo en quienes las pronuncian y quienes las acogen; el yo de cada persona queda m\u00e1s comprometido con las palabras que con las im\u00e1genes. Es preciso reconocer que las im\u00e1genes suscitan o pueden suscitar mayor fascinaci\u00f3n que las palabras, pero al fin y al cabo s\u00f3lo eso: fascinaci\u00f3n.<br>\nEl t\u00e9rmino fascinaci\u00f3n tiene hoy, en el uso com\u00fan del lenguaje, un significado muy positivo, que en modo alguno le es propio. La fascinaci\u00f3n, seg\u00fan el Diccionario de la Real Academia de la Lengua Espa\u00f1ola, no es otra cosa que \u00abenga\u00f1o o alucinaci\u00f3n\u00bb. Lamento mucho que este significado pueda aniquilar el prestigio de esa palabra, pero es el que consta en el diccionario y\u2026 doctores tiene la Real Academia de la Lengua Espa\u00f1ola.<br>\nFascina, siguiendo la citada fuente, lo que enga\u00f1a, lo que alucina u ofusca. Fascinar es tambi\u00e9n \u00abhacer mal de ojo\u00bb. La fascinaci\u00f3n tiene que ver con el ojo; es sin\u00f3nimo de \u00abaojo\u00bb, \u00abacci\u00f3n y efecto de aojar, de ojear\u00bb, es decir, de \u00abdirigir los ojos y mirar con atenci\u00f3n a determinada parte\u00bb (sic).<br>\nDespu\u00e9s de esta breve excursi\u00f3n por los t\u00e9rminos del diccionario, parece congruente que el prestigio de las im\u00e1genes se desvanezca, un desvanecimiento que ser\u00e1 tanto mayor cuanto el contenido de aquellas sea lo morboso y perverso, es decir, cuando lo que en ellas se representa coincida con los contenidos a los que ya he aludido en la introducci\u00f3n. En efecto, lo morboso es lo que \u00abcausa enfermedad o concierne a ella\u00bb, de la misma manera que lo perverso es lo \u00absumamente malo, depravado en las costumbres u obligaciones de su estado\u00bb (d\u00edc).<br>\nNo se trata aqu\u00ed de satanizar ni las im\u00e1genes ni el uso que se hace de ellas en muchos programas de televisi\u00f3n. Tampoco se trata de psiquiatrizar las consecuencias que se generan en quienes se exponen visualmente a su observaci\u00f3n, aunque sobre ello habr\u00eda mucho que decir (confrontar el videotexto del autor de estas l\u00edneas, \u00abTelecomunicaciones: \u00bfC\u00f3mo modifican el comportamiento social?\u00bb, IESE, Madrid 2000). Se trata tan solo de poner de manifiesto que el hecho de que una imagen pueda suscitarnos cierta fascinaci\u00f3n, en modo alguno queda por ello legitimada.<br>\n<strong>\u00bfQU\u00c9 HILO UNE LA FASCINACI\u00d3N CON EL MORBO?<\/strong><br>\nEl misterio del comportamiento humano constituye un reto siempre atractivo que nunca defrauda. Desde una perspectiva emp\u00edrica puede establecerse que las im\u00e1genes morbosas constituyen un poderoso atractivo para la mayor\u00eda de las personas. \u00bfDe d\u00f3nde le viene al hombre esta atracci\u00f3n por lo morboso? \u00bfCu\u00e1l es el fundamento antropol\u00f3gico de la fascinaci\u00f3n que suscita lo morboso en la persona?<br>\nAdmitamos, por el momento, que lo morboso suscita fascinaci\u00f3n, que atrae, que lo morboso impele a la atenta observaci\u00f3n de determinadas im\u00e1genes. Pero si como hemos observado, la fascinaci\u00f3n es, por su propia naturaleza, enga\u00f1osa y lo morboso es lo concerniente a la enfermedad, \u00bfc\u00f3mo explicar, entonces, el grueso hilo que les une y articula, hasta el punto de disparar el comportamiento humano en esa direcci\u00f3n? En definitiva, \u00bfqu\u00e9 tiene lo s\u00f3rdido que atraiga tanto a las personas?<br>\nLa mayor\u00eda de los telespectadores que observan estos programas, de hecho, reconocen que son zafios, s\u00f3rdidos, morbosos, de mal gusto, inconvenientes. Sin embargo, se exponen una y otra vez a ellos, es decir, que dicen una cosa y hacen la contraria, que en ellos lo dicho y lo hecho no son coincidentes, poniendo as\u00ed de manifiesto la incongruencia de su comportamiento. \u00bfPor qu\u00e9?<br>\nExisten algunas razones que hacen m\u00e1s comprensible \u0192{aunque no del todo explicable\u0192{ la incongruencia de estos comportamientos. En primer lugar, muchas personas suponen que si no hablan de lo que habla la gente, si no comentan estos programas, no \u00abest\u00e1n al d\u00eda\u00bb. Esta raz\u00f3n carece de fundamento. Cada d\u00eda acontecen miles de eventos de los que la mayor\u00eda ni nos percatamos ni nos apercibimos, y eso en modo alguno obstaculiza que realmente seamos y nos consideremos personas de nuestro tiempo. Hay tambi\u00e9n, por ejemplo, eventos muy dignos que acontecen cada d\u00eda \u0192{especialmente, en el \u00e1mbito de la investigaci\u00f3n\u0192{ que nos pasan inadvertidos y no nos atraen. Pero tan actuales son unos como otros. M\u00e1s a\u00fan, los segundos tienen mayor vigencia y actualidad que los primeros, pues de ellos depende, en gran medida, el futuro de nuestras vidas.<br>\nEn segundo lugar, podr\u00eda apelarse a la curiositas, a la curiosidad, como posible explicaci\u00f3n de la incongruencia de estos comportamientos. Esta raz\u00f3n acaso tenga mayor alcance explicativo que la anterior. La curiosidad es apenas una circunstancia, una situaci\u00f3n vital que invita a conocer sin conocer, a hurgar superficialmente en ciertas realidades sin comprometerse con ellas, a \u00abpasar el rato\u00bb o \u00abmatar el tiempo\u00bb, sin que de ello se genere ning\u00fan enriquecimiento personal. Pero como el transcurrir de la vida humana es irreversible, cualquier tiempo gastado en este menester es tiempo-basura, disoluci\u00f3n de la vida personal en una acci\u00f3n ruinosa, por lo que tampoco parece que esta raz\u00f3n nos ayude a comprender mejor el comportamiento de la persona que libremente se expone a la observaci\u00f3n de lo morboso.<br>\n<strong>SALTAR LOS L\u00cdMITES DEL TEDIO<\/strong><br>\nEn tercer lugar, algunos teleconsumidores experimentan esa atracci\u00f3n por lo morboso para tratar de saltar sobre los propios l\u00edmites de la vida tediosa y aburrida en que est\u00e1n metidos. Son personas, simplemente, que est\u00e1n aburridas, es decir, que se encuentran en esa situaci\u00f3n vital en la que su propio vivir, su propio ser se ha vuelto ininteresante para ellas mismas. Tal vez por eso, hastiadas como est\u00e1n, no saben o ignoran qu\u00e9 hacer con sus propias vidas, lo que les hace especialmente vulnerables a entre-tenerse (pseudotenerse) con aquello que aparece como desconocido en su horizonte vital y dom\u00e9stico. Quienes as\u00ed se comportan adolecen de un porqu\u00e9 vivir, es decir, tratan de encontrar un \u00e1mbito ajeno a su propia persona que les saque de la indiferencia que experimentan. Pero es una mala elecci\u00f3n, porque nada de lo que encuentren podr\u00e1 fundar y dar raz\u00f3n del sentido de sus vidas. Entre otras cosas, porque tal elecci\u00f3n no la realizan desde s\u00ed sino desde la circunstancia, y por consiguiente, es la circunstancia \u2013\u00a0\u00ablo que echan o ponen por la televisi\u00f3n\u00bb- la que decide por ellos.<br>\nEn cuarto lugar, algunas personas se sienten atra\u00eddas por estos programas-basura por el af\u00e1n de comprobar en otros unas experiencias que no quieren para s\u00ed. Si de verdad no las quieren para s\u00ed, no se entiende por qu\u00e9 quieren comprobarla en otros, ya que a trav\u00e9s de ellas, ni reconocer\u00e1n a los otros ni se reconocer\u00e1n a s\u00ed mismas. No se percatan que al comportarse as\u00ed devienen en actores de otros actores, transformando su vida en una falsaci\u00f3n o una impostura. Han dimitido de ser autores de sus propias vidas y por eso gastan su tiempo \u0192{una parte de sus vidas\u0192{ en consumir representaciones ic\u00f3nicas, que en modo alguno les concitan, ata\u00f1en o interpelan.<br>\nEn quinto lugar, otras personas parecen desear escandalizarse, escapar a la rutina de cada d\u00eda, evadirse de su situaci\u00f3n personal, huir de s\u00ed. La experiencia del esc\u00e1ndalo, sin embargo, est\u00e1 muy lejos de la experiencia del asombro. Se escandalizan, pero no por ello se asombran. Experimentan una cierta ganancia a trav\u00e9s del esc\u00e1ndalo consistente, la mayor\u00eda de las veces, en que les prodiga un motivo de conversaci\u00f3n, un pretexto para manifestar lo que ni piensan ni son. El esc\u00e1ndalo tiene mucho que ver con la manifestaci\u00f3n de un hecho diferencial: la diversidad o contraposici\u00f3n entre el escandalizador y el hablante en que ha impactado el esc\u00e1ndalo. Pero el escandalizado, en modo alguno se comporta mejor que el escandalizador.<br>\nEn sexto lugar, algunos seguidores de estas im\u00e1genes morbosas se sienten atra\u00eddos por ellas, desde su peculiar posici\u00f3n en el mundo. Son personas que han quedado presas en el \u00abvoyerismo\u00bb social. Han puesto el centro de sus gratificaciones en la modalidad sensorial visual y, por eso, se comportan como atentos observadores de las situaciones l\u00edmite en que otros est\u00e1n o representan estar atrapados.<br>\nPero un voyeur no satisfar\u00eda sus deseos sin la copresencia de un exhibicionista: he aqu\u00ed la dependencia de su comportamiento. Sin publico no hay actores, como sin actores tampoco hay espectadores. Y esto, poco importa que lo que se exhiba sea el cuerpo o la intimidad. Es probable que algunos magnifiquen y den mayor importancia a la exhibici\u00f3n corporal, mientras que parecen tolerar mejor la exhibici\u00f3n de la intimidad. Sin duda alguna, el streep-tease de la intimidad tiene peores consecuencias para unos y otros que el streep-tease corporal, a\u00fan cuando ambos sean nefastos.<br>\nEs probable que las razones anteriores dejen insatisfecho al lector, como al autor le sucede. Pero es tambi\u00e9n muy probable, no obstante, que muchas de ellas se conciten parcial o totalmente entre las motivaciones que subyacen en la poderosa atracci\u00f3n ejercida por muchas de estas zafias im\u00e1genes. Sea como fuere, el hecho es que esa fascinaci\u00f3n de la que aqu\u00ed se habla constituye un misterio de la existencia humana. Un misterio que desvela la fugacidad de la vida, la levedad del ser y la fragilidad de la propia existencia personal. Es precisamente al filo de estas \u00faltimas caracter\u00edsticas de la persona, donde el autor y los lectores debieran continuar haciendo las precisas indagaciones, tanto para explicar esa fascinaci\u00f3n de los medios como parar robustecer un poco m\u00e1s la congruencia personal de su comportamiento.<br>\n<strong>\u00bfCULTURA DE SIMULACI\u00d3N O CULTURA DE MUERTE?<\/strong><br>\nLas representaciones ic\u00f3nicas de los medios no describen un mundo virtual, como en principio podr\u00eda pensarse, sino que hoy forman parte de nuestras rutinas cotidianas. A trav\u00e9s del ciberespacio, por ejemplo, podemos establecer, parad\u00f3jicamente, relaciones muy \u00edntimas con personas con las que, ciertamente, nunca nos encontraremos. Las representaciones ic\u00f3nicas de la realidad sustituyen a la propia realidad, pero no del todo.<br>\nExiste una realidad \u00abadicional\u00bb emanada de esas representaciones que, sin duda alguna, nos afecta. La afectividad o la instintividad que logran activar esas representaciones, aunque sean suscitadas por una realidad virtual, no por ello dejan de ser reales y experimentadas como tales por quienes las observan. La realidad de las im\u00e1genes es ficticia en tanto que im\u00e1genes que sustituyen a la realidad, es decir, en tanto que causa del comportamiento humano. Y, sin embargo, son reales las experiencias vividas que suscitan. Las im\u00e1genes no hacen cosas por nosotros, sino que hacen cosas a y en nosotros.<br>\nEs cierto que estas im\u00e1genes tienen mucho de simulaci\u00f3n, en tanto que borran las diferencias entre lo real y lo virtual, lo animado y lo inanimado, la unidad y la multiplicidad del tejido \u00edntimo que constituye nuestra identidad personal. Pero no todo es simulaci\u00f3n. Sus efectos, por ejemplo, en modo alguno son simulados; est\u00e1n dotados de un inmenso poder para configurar y moldear la propia conducta, incluso aunque s\u00f3lo sea a trav\u00e9s de esas im\u00e1genes, representaciones ic\u00f3nicas, presentaciones simuladas de la realidad o personas virtuales. Poco importa cu\u00e1l sea la naturaleza de esas im\u00e1genes, importan m\u00e1s las consecuencias que generan y su poder suscitatorio en la conducta de la persona.<br>\nLa generalizaci\u00f3n de estos usos y costumbres est\u00e1 transformando nuestra cultura en una cultura simulada y, lo que es peor, en una cultura fragmentaria, automatizada y atomizada. Fragmentaria, porque esas im\u00e1genes impactan transitoriamente en el vivir de cada persona, sin apenas vinculaci\u00f3n con lo que siente, piensa y experimenta antes o despu\u00e9s de verlas. Automatizada, porque para poner en marcha esas im\u00e1genes apenas si se necesita emitir una respuesta motora, oprimir un bot\u00f3n, hacer click. De inmediato aparecer\u00e1n en la pantalla. Atomizada, por \u00faltimo, porque la unicidad de la trayectoria biogr\u00e1fica personal queda as\u00ed desvertebrada y presa en el instantaneismo circunstancial de cada imagen que se exhibe.<br>\nEl efecto del morbo, de la atracci\u00f3n por lo morboso, hace de la cultura actual una cultura de la simulaci\u00f3n capaz de devorar, deglutir y aniquilar la unidad de la persona, que deviene con su concurso en un mosaico de fragmentos simulados. Sobre estas experiencias, es l\u00f3gico que no pueda alzarse la vertebraci\u00f3n que necesita nuestra sociedad, como tampoco pueden articularse unos y otros comportamientos, de manera que se genere un tejido social de alta densidad, que pueda ser de cierta utilidad a todos, como marco de referencias.<br>\nUna cultura como la aqu\u00ed descrita exige otra denominaci\u00f3n m\u00e1s acertada que sin ning\u00fan eufemismo la defina cabalmente: la cultura de muerte. El vaciamiento de la intimidad personal y el desfondamiento en la persona que le sigue, constituyen los s\u00edntomas inequ\u00edvocos de un proceso ag\u00f3nico cuya siguiente etapa no puede ser otra que la muerte del hombre. Una cultura de muerte es el fundamento contrario a lo que pomposamente se ha dado hoy en llamar \u00absociedad del conocimiento\u00bb.<br>\nInformar o estar informado est\u00e1 muy lejos del hecho de conocer, aunque el conocimiento precise de cierta informaci\u00f3n. El exceso de informaci\u00f3n al que hoy est\u00e1 sometida la persona en absoluto garantiza un mejor conocimiento de la realidad. La saciaci\u00f3n de est\u00edmulos, por el exceso de tanta informaci\u00f3n irrelevante, aleja de s\u00ed el conocimiento, como el exceso de conocimientos frustra la posibilidad de alcanzar la sabidur\u00eda.<\/p>\n<\/body><button class=\"simplefavorite-button has-count\" data-postid=\"25014\" data-siteid=\"1\" data-groupid=\"1\" data-favoritecount=\"0\" style=\"\">Leer despu\u00e9s <i class=\"sf-icon-star-empty\"><\/i><span class=\"simplefavorite-button-count\" style=\"\">0<\/span><\/button>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Sabemos que en programas de televisi&oacute;n, pel&iacute;culas y revistas abundan im&aacute;genes y referencias a la violencia, al sexo, a las situaciones &iacute;ntimas que se sacan a la luz como lo m&aacute;s natural. Pero &iquest;por qu&eacute; aceptamos y, a&uacute;n m&aacute;s, disfrutamos de ello? &iquest;Qu&eacute; nos mueve a buscarlo?<\/p>\n","protected":false},"author":32,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"om_disable_all_campaigns":false,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":""},"categories":[2],"tags":[3],"class_list":["post-25014","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-miscelanea","tag-ejemplar_250"],"yoast_head":"<!-- This site is optimized with the Yoast SEO Premium plugin v21.2 (Yoast SEO v27.6) - https:\/\/yoast.com\/product\/yoast-seo-premium-wordpress\/ -->\n<title>La fascinaci\u00f3n por lo morboso. Algunas claves antropol\u00f3gicas - Revista ISTMO<\/title>\n<meta name=\"robots\" content=\"index, follow, max-snippet:-1, max-image-preview:large, max-video-preview:-1\" \/>\n<link rel=\"canonical\" href=\"https:\/\/dim-id.com\/pruebaentradas2023\/2000\/09\/01\/la_fascinacion_por_lo_morboso_algunas_claves_antropologicas\/\" \/>\n<meta property=\"og:locale\" content=\"es_MX\" \/>\n<meta property=\"og:type\" content=\"article\" \/>\n<meta property=\"og:title\" content=\"La fascinaci\u00f3n por lo morboso. Algunas claves antropol\u00f3gicas\" \/>\n<meta property=\"og:description\" content=\"Sabemos que en programas de televisi&oacute;n, pel&iacute;culas y revistas abundan im&aacute;genes y referencias a la violencia, al sexo, a las situaciones &iacute;ntimas que se sacan a la luz como lo m&aacute;s natural. Pero &iquest;por qu&eacute; aceptamos y, a&uacute;n m&aacute;s, disfrutamos de ello? &iquest;Qu&eacute; nos mueve a buscarlo?\" \/>\n<meta property=\"og:url\" content=\"https:\/\/dim-id.com\/pruebaentradas2023\/2000\/09\/01\/la_fascinacion_por_lo_morboso_algunas_claves_antropologicas\/\" \/>\n<meta property=\"og:site_name\" content=\"Revista ISTMO\" \/>\n<meta property=\"article:published_time\" content=\"2000-09-01T00:00:00+00:00\" \/>\n<meta property=\"article:modified_time\" content=\"2023-11-08T11:05:53+00:00\" \/>\n<meta name=\"author\" content=\"Aquilino Polaino Lorente\" \/>\n<meta name=\"twitter:card\" content=\"summary_large_image\" \/>\n<meta name=\"twitter:label1\" content=\"Escrito por\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:data1\" content=\"Aquilino Polaino Lorente\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:label2\" content=\"Tiempo de lectura\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:data2\" content=\"21 minutos\" \/>\n<script type=\"application\/ld+json\" class=\"yoast-schema-graph\">{\"@context\":\"https:\\\/\\\/schema.org\",\"@graph\":[{\"@type\":\"Article\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/dim-id.com\\\/pruebaentradas2023\\\/2000\\\/09\\\/01\\\/la_fascinacion_por_lo_morboso_algunas_claves_antropologicas\\\/#article\",\"isPartOf\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/dim-id.com\\\/pruebaentradas2023\\\/2000\\\/09\\\/01\\\/la_fascinacion_por_lo_morboso_algunas_claves_antropologicas\\\/\"},\"author\":{\"name\":\"Aquilino Polaino Lorente\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/dim-id.com\\\/pruebaentradas2023\\\/#\\\/schema\\\/person\\\/c92b4e2d53e077e93c0941383a643c9a\"},\"headline\":\"La fascinaci\u00f3n por lo morboso. Algunas claves antropol\u00f3gicas\",\"datePublished\":\"2000-09-01T00:00:00+00:00\",\"dateModified\":\"2023-11-08T11:05:53+00:00\",\"mainEntityOfPage\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/dim-id.com\\\/pruebaentradas2023\\\/2000\\\/09\\\/01\\\/la_fascinacion_por_lo_morboso_algunas_claves_antropologicas\\\/\"},\"wordCount\":4203,\"commentCount\":0,\"keywords\":[\"250\"],\"articleSection\":[\"Miscel\u00e1nea\"],\"inLanguage\":\"es\",\"potentialAction\":[{\"@type\":\"CommentAction\",\"name\":\"Comment\",\"target\":[\"https:\\\/\\\/dim-id.com\\\/pruebaentradas2023\\\/2000\\\/09\\\/01\\\/la_fascinacion_por_lo_morboso_algunas_claves_antropologicas\\\/#respond\"]}]},{\"@type\":\"WebPage\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/dim-id.com\\\/pruebaentradas2023\\\/2000\\\/09\\\/01\\\/la_fascinacion_por_lo_morboso_algunas_claves_antropologicas\\\/\",\"url\":\"https:\\\/\\\/dim-id.com\\\/pruebaentradas2023\\\/2000\\\/09\\\/01\\\/la_fascinacion_por_lo_morboso_algunas_claves_antropologicas\\\/\",\"name\":\"La fascinaci\u00f3n por lo morboso. Algunas claves antropol\u00f3gicas - Revista ISTMO\",\"isPartOf\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/dim-id.com\\\/pruebaentradas2023\\\/#website\"},\"datePublished\":\"2000-09-01T00:00:00+00:00\",\"dateModified\":\"2023-11-08T11:05:53+00:00\",\"author\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/dim-id.com\\\/pruebaentradas2023\\\/#\\\/schema\\\/person\\\/c92b4e2d53e077e93c0941383a643c9a\"},\"breadcrumb\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/dim-id.com\\\/pruebaentradas2023\\\/2000\\\/09\\\/01\\\/la_fascinacion_por_lo_morboso_algunas_claves_antropologicas\\\/#breadcrumb\"},\"inLanguage\":\"es\",\"potentialAction\":[{\"@type\":\"ReadAction\",\"target\":[\"https:\\\/\\\/dim-id.com\\\/pruebaentradas2023\\\/2000\\\/09\\\/01\\\/la_fascinacion_por_lo_morboso_algunas_claves_antropologicas\\\/\"]}]},{\"@type\":\"BreadcrumbList\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/dim-id.com\\\/pruebaentradas2023\\\/2000\\\/09\\\/01\\\/la_fascinacion_por_lo_morboso_algunas_claves_antropologicas\\\/#breadcrumb\",\"itemListElement\":[{\"@type\":\"ListItem\",\"position\":1,\"name\":\"Home\",\"item\":\"https:\\\/\\\/dim-id.com\\\/pruebaentradas2023\\\/\"},{\"@type\":\"ListItem\",\"position\":2,\"name\":\"La fascinaci\u00f3n por lo morboso. Algunas claves antropol\u00f3gicas\"}]},{\"@type\":\"WebSite\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/dim-id.com\\\/pruebaentradas2023\\\/#website\",\"url\":\"https:\\\/\\\/dim-id.com\\\/pruebaentradas2023\\\/\",\"name\":\"Revista ISTMO\",\"description\":\"Liderazgo con valores\",\"potentialAction\":[{\"@type\":\"SearchAction\",\"target\":{\"@type\":\"EntryPoint\",\"urlTemplate\":\"https:\\\/\\\/dim-id.com\\\/pruebaentradas2023\\\/?s={search_term_string}\"},\"query-input\":{\"@type\":\"PropertyValueSpecification\",\"valueRequired\":true,\"valueName\":\"search_term_string\"}}],\"inLanguage\":\"es\"},{\"@type\":\"Person\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/dim-id.com\\\/pruebaentradas2023\\\/#\\\/schema\\\/person\\\/c92b4e2d53e077e93c0941383a643c9a\",\"name\":\"Aquilino Polaino Lorente\",\"image\":{\"@type\":\"ImageObject\",\"inLanguage\":\"es\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/secure.gravatar.com\\\/avatar\\\/97dfd151ed7f6b05172ea36f6ba969290460aef80da1ea4a1dff4fa0047d1bdd?s=96&d=mm&r=g\",\"url\":\"https:\\\/\\\/secure.gravatar.com\\\/avatar\\\/97dfd151ed7f6b05172ea36f6ba969290460aef80da1ea4a1dff4fa0047d1bdd?s=96&d=mm&r=g\",\"contentUrl\":\"https:\\\/\\\/secure.gravatar.com\\\/avatar\\\/97dfd151ed7f6b05172ea36f6ba969290460aef80da1ea4a1dff4fa0047d1bdd?s=96&d=mm&r=g\",\"caption\":\"Aquilino Polaino Lorente\"},\"url\":\"https:\\\/\\\/dim-id.com\\\/pruebaentradas2023\\\/author\\\/aquilinopolainolorente\\\/\"}]}<\/script>\n<!-- \/ Yoast SEO Premium plugin. -->","yoast_head_json":{"title":"La fascinaci\u00f3n por lo morboso. Algunas claves antropol\u00f3gicas - Revista ISTMO","robots":{"index":"index","follow":"follow","max-snippet":"max-snippet:-1","max-image-preview":"max-image-preview:large","max-video-preview":"max-video-preview:-1"},"canonical":"https:\/\/dim-id.com\/pruebaentradas2023\/2000\/09\/01\/la_fascinacion_por_lo_morboso_algunas_claves_antropologicas\/","og_locale":"es_MX","og_type":"article","og_title":"La fascinaci\u00f3n por lo morboso. Algunas claves antropol\u00f3gicas","og_description":"Sabemos que en programas de televisi&oacute;n, pel&iacute;culas y revistas abundan im&aacute;genes y referencias a la violencia, al sexo, a las situaciones &iacute;ntimas que se sacan a la luz como lo m&aacute;s natural. Pero &iquest;por qu&eacute; aceptamos y, a&uacute;n m&aacute;s, disfrutamos de ello? &iquest;Qu&eacute; nos mueve a buscarlo?","og_url":"https:\/\/dim-id.com\/pruebaentradas2023\/2000\/09\/01\/la_fascinacion_por_lo_morboso_algunas_claves_antropologicas\/","og_site_name":"Revista ISTMO","article_published_time":"2000-09-01T00:00:00+00:00","article_modified_time":"2023-11-08T11:05:53+00:00","author":"Aquilino Polaino Lorente","twitter_card":"summary_large_image","twitter_misc":{"Escrito por":"Aquilino Polaino Lorente","Tiempo de lectura":"21 minutos"},"schema":{"@context":"https:\/\/schema.org","@graph":[{"@type":"Article","@id":"https:\/\/dim-id.com\/pruebaentradas2023\/2000\/09\/01\/la_fascinacion_por_lo_morboso_algunas_claves_antropologicas\/#article","isPartOf":{"@id":"https:\/\/dim-id.com\/pruebaentradas2023\/2000\/09\/01\/la_fascinacion_por_lo_morboso_algunas_claves_antropologicas\/"},"author":{"name":"Aquilino Polaino Lorente","@id":"https:\/\/dim-id.com\/pruebaentradas2023\/#\/schema\/person\/c92b4e2d53e077e93c0941383a643c9a"},"headline":"La fascinaci\u00f3n por lo morboso. Algunas claves antropol\u00f3gicas","datePublished":"2000-09-01T00:00:00+00:00","dateModified":"2023-11-08T11:05:53+00:00","mainEntityOfPage":{"@id":"https:\/\/dim-id.com\/pruebaentradas2023\/2000\/09\/01\/la_fascinacion_por_lo_morboso_algunas_claves_antropologicas\/"},"wordCount":4203,"commentCount":0,"keywords":["250"],"articleSection":["Miscel\u00e1nea"],"inLanguage":"es","potentialAction":[{"@type":"CommentAction","name":"Comment","target":["https:\/\/dim-id.com\/pruebaentradas2023\/2000\/09\/01\/la_fascinacion_por_lo_morboso_algunas_claves_antropologicas\/#respond"]}]},{"@type":"WebPage","@id":"https:\/\/dim-id.com\/pruebaentradas2023\/2000\/09\/01\/la_fascinacion_por_lo_morboso_algunas_claves_antropologicas\/","url":"https:\/\/dim-id.com\/pruebaentradas2023\/2000\/09\/01\/la_fascinacion_por_lo_morboso_algunas_claves_antropologicas\/","name":"La fascinaci\u00f3n por lo morboso. Algunas claves antropol\u00f3gicas - Revista ISTMO","isPartOf":{"@id":"https:\/\/dim-id.com\/pruebaentradas2023\/#website"},"datePublished":"2000-09-01T00:00:00+00:00","dateModified":"2023-11-08T11:05:53+00:00","author":{"@id":"https:\/\/dim-id.com\/pruebaentradas2023\/#\/schema\/person\/c92b4e2d53e077e93c0941383a643c9a"},"breadcrumb":{"@id":"https:\/\/dim-id.com\/pruebaentradas2023\/2000\/09\/01\/la_fascinacion_por_lo_morboso_algunas_claves_antropologicas\/#breadcrumb"},"inLanguage":"es","potentialAction":[{"@type":"ReadAction","target":["https:\/\/dim-id.com\/pruebaentradas2023\/2000\/09\/01\/la_fascinacion_por_lo_morboso_algunas_claves_antropologicas\/"]}]},{"@type":"BreadcrumbList","@id":"https:\/\/dim-id.com\/pruebaentradas2023\/2000\/09\/01\/la_fascinacion_por_lo_morboso_algunas_claves_antropologicas\/#breadcrumb","itemListElement":[{"@type":"ListItem","position":1,"name":"Home","item":"https:\/\/dim-id.com\/pruebaentradas2023\/"},{"@type":"ListItem","position":2,"name":"La fascinaci\u00f3n por lo morboso. Algunas claves antropol\u00f3gicas"}]},{"@type":"WebSite","@id":"https:\/\/dim-id.com\/pruebaentradas2023\/#website","url":"https:\/\/dim-id.com\/pruebaentradas2023\/","name":"Revista ISTMO","description":"Liderazgo con valores","potentialAction":[{"@type":"SearchAction","target":{"@type":"EntryPoint","urlTemplate":"https:\/\/dim-id.com\/pruebaentradas2023\/?s={search_term_string}"},"query-input":{"@type":"PropertyValueSpecification","valueRequired":true,"valueName":"search_term_string"}}],"inLanguage":"es"},{"@type":"Person","@id":"https:\/\/dim-id.com\/pruebaentradas2023\/#\/schema\/person\/c92b4e2d53e077e93c0941383a643c9a","name":"Aquilino Polaino Lorente","image":{"@type":"ImageObject","inLanguage":"es","@id":"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/97dfd151ed7f6b05172ea36f6ba969290460aef80da1ea4a1dff4fa0047d1bdd?s=96&d=mm&r=g","url":"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/97dfd151ed7f6b05172ea36f6ba969290460aef80da1ea4a1dff4fa0047d1bdd?s=96&d=mm&r=g","contentUrl":"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/97dfd151ed7f6b05172ea36f6ba969290460aef80da1ea4a1dff4fa0047d1bdd?s=96&d=mm&r=g","caption":"Aquilino Polaino Lorente"},"url":"https:\/\/dim-id.com\/pruebaentradas2023\/author\/aquilinopolainolorente\/"}]}},"jetpack_featured_media_url":"","jetpack_sharing_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/dim-id.com\/pruebaentradas2023\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/25014","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/dim-id.com\/pruebaentradas2023\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/dim-id.com\/pruebaentradas2023\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dim-id.com\/pruebaentradas2023\/wp-json\/wp\/v2\/users\/32"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dim-id.com\/pruebaentradas2023\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=25014"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/dim-id.com\/pruebaentradas2023\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/25014\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":2661415,"href":"https:\/\/dim-id.com\/pruebaentradas2023\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/25014\/revisions\/2661415"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/dim-id.com\/pruebaentradas2023\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=25014"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/dim-id.com\/pruebaentradas2023\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=25014"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/dim-id.com\/pruebaentradas2023\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=25014"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}