{"id":24522,"date":"2002-11-26T00:00:00","date_gmt":"2002-11-26T00:00:00","guid":{"rendered":"http:\/\/192.168.1.157\/istmo\/?p=24522"},"modified":"2023-11-04T12:58:39","modified_gmt":"2023-11-04T17:58:39","slug":"umberto_eco_cinco_escritos_morales","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dim-id.com\/pruebaentradas2023\/2002\/11\/26\/umberto_eco_cinco_escritos_morales\/","title":{"rendered":"Umberto Eco: Cinco escritos morales"},"content":{"rendered":"<button class=\"simplefavorite-button has-count\" data-postid=\"24522\" data-siteid=\"1\" data-groupid=\"1\" data-favoritecount=\"0\" style=\"\">Leer despu\u00e9s <i class=\"sf-icon-star-empty\"><\/i><span class=\"simplefavorite-button-count\" style=\"\">0<\/span><\/button><body><p>El muro de Berl\u00edn cay\u00f3 y trajo consigo un nuevo mal: las llamadas \u00ablimpiezas \u00e9tnicas\u00bb. La nueva geograf\u00eda ha sido y contin\u00faa siendo labrada a bayoneta calada, con sangre de inocentes. La OTAN se abroga el papel de pacificador humanitario pero, \u00bfrealmente es posible evitar guerras con guerras, cr\u00edmenes con muertes? Han vuelto los nacionalismos intolerantes. S\u00ed, pero ambas partes utilizan el mismo calificativo \u00abfascista\u00bb para referirse al otro; ambas partes se acusan de cr\u00edmenes de guerra; ambas partes tildan de intolerantes a los dem\u00e1s; ambas partes reclaman el derecho a la misma tierra y a expulsar a los otros. \u00bfQui\u00e9n tiene la raz\u00f3n? A todas luces es urgente aclarar los t\u00e9rminos, definir y delimitar palabras y acciones, acabar con los nuevos sofistas, emprender una nueva cruzada socr\u00e1tica que coloque las cosas en su lugar.<br>\nComo pensador actual y hermen\u00e9uta, \u00e9sa es la tarea emprendida por Umberto Eco en su libro Cinco escritos morales. As\u00ed, enfrenta cinco problemas acuciantes: guerra, fascismo, prensa, la relaci\u00f3n con el otro, y la intolerancia ante las migraciones en la Europa finimilenaria. Propuestas de vida para el futuro.<br>\nEstos escritos surgieron por diversas razones y en distintas fechas. Como en la introducci\u00f3n Eco se encarga de situarlos, s\u00f3lo mencionar\u00e9 ahora dos de esos casos: el art\u00edculo Pensar la guerra fue motivado por la intervenci\u00f3n de la OTAN ante la invasi\u00f3n de Kuwait (la Guerra del Golfo), y resulta actual por la situaci\u00f3n similar en Yugoeslavia a ra\u00edz de los acontecimientos de Kosovo; Las migraciones, la tolerancia y lo intolerable es, en palabras de Eco, un collage que abre perspectivas para vislumbrar algunas soluciones a esos problemas frente al tercer milenio. Los aspectos circunstanciales de los cinco cap\u00edtulos y, en algunos casos, un inevitable contexto italiano, no los demeritan. La profundidad con que son tratados tampoco impiden su claridad y valor divulgativo.<br>\nEco ejerce con fuerza su funci\u00f3n de intelectual y lo hace con una declaraci\u00f3n de principios: \u00abla lealtad es categor\u00eda moral y la verdad es categor\u00eda teor\u00e9tica\u00bb (p.16), que recuerda aquel dicho atribuido a Arist\u00f3teles: \u00absoy amigo de Plat\u00f3n, pero m\u00e1s amigo de la verdad\u00bb.<br>\nInsisto: para Eco es indispensable aclarar los t\u00e9rminos, saber sobre qu\u00e9 discutimos, con cu\u00e1l base y cu\u00e1les l\u00edmites. \u00abLa funci\u00f3n intelectual consiste en excavar las ambig\u00fcedades y sacarlas a la luz\u00bb (p.15): en definir. As\u00ed procede en cuatro de los cinco escritos: s\u00f3lo queda fuera Sobre la prensa, pero en \u00e9ste lo que no aparece de manera expl\u00edcita se encuentra en el trasfondo. No podr\u00edamos esperar menos de un semi\u00f3tico, se me dir\u00e1. En efecto, mas la cuesti\u00f3n aqu\u00ed no estriba en una posible revelaci\u00f3n sensacional: ante la evidencia no caben revelaciones. La pregunta, m\u00e1s bien, es si una opini\u00f3n moral (aqu\u00ed presenta cinco) se puede fundar sobre un saber, la semi\u00f3tica, que se define como ciencia de los signos. No nos compliquemos la vida antes de tiempo. Veamos primero aquellos aspectos de la tarea emprendida por Eco que, en mi opini\u00f3n, son ben\u00e9ficos para todos.<\/p>\n<p class=\"subtit\"><strong>1. PENSAR EN LA GUERRA <\/strong><\/p>\n<p>Como ya dije, el primer escrito (Pensar la guerra) define la funci\u00f3n intelectual y la distingue de la posici\u00f3n tomada por quienes pertenecen a o se autosit\u00faan en los \u00abintelectuales como categor\u00eda\u00bb. De ah\u00ed la necesidad de la declaraci\u00f3n de principios: no confundir la lealtad con la verdad. Es la manera de evitar las acusaciones con etiquetas. Al referirse al caso de la Guerra del Golfo, recuerda que \u00absi alguien se pronunciaba de forma contraria a las expectativas del otro, se le tachaba de intelectual traidor, ya fuera belicista filocapitalista, ya fuera pacifista filo\u00e1rabe\u00bb (p.14). Bien recuerda Eco que antes, la guerra era un modo de aplicar determinadas pol\u00edticas. Hoy, por los diversos intereses, grupos sociales y elementos que intervienen \u00abla guerra es un juego aut\u00f3fago\u00bb. Ya no hay posibilidad de llegar al jaque mate. Ahora todos pierden. De ah\u00ed que \u00abes deber del intelectual proclamar la imposibilidad de la guerra\u00bb (p.28), lo que no le impide a aqu\u00e9l evitar las declaraciones \u00aben caliente\u00bb a los medios de comunicaci\u00f3n social, pero sin olvidar que los medios no son territorio neutral, sino uno de los instrumentos de la guerra: se trata de evitar la guerra de mutuas acusaciones con calificativos, a la que p\u00e1ginas despu\u00e9s nuestro autor calificar\u00e1 de \u00abverborreas de Taberna\u00bb.<br>\nPara evitar esas verborreas de taberna, Eco define y distingue los t\u00e9rminos. Es una manera de eliminar la ambig\u00fcedad de los (des)calificativos actuales frente a los otros. Por eso nos remite a una noci\u00f3n por dem\u00e1s negativa, la etiqueta negativa m\u00e1s socorrida en la segunda mitad de nuestro siglo: \u00abfascismo\u00bb. Esta necesidad proviene de las confusiones (intencionadas o no) sobre distintas situaciones hist\u00f3rico-pol\u00edticas: \u00abLe sucede a la noci\u00f3n de \u201cfascismo\u201d lo que, seg\u00fan Wittgenstein, acontece con la noci\u00f3n de \u201cjuego\u201d. Un juego puede ser competitivo o no, puede interesar a una o m\u00e1s personas, puede requerir alguna habilidad particular o ninguna, puede poner dinero en el platillo o no. Los juegos son una serie de actividades diferentes que muestran s\u00f3lo un cierto \u201cparecido de familia\u201d.<br>\n1 \u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 2 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 3 \u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 4<br>\nabc\u00a0\u00a0\u00a0 dcd\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 cde\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 def<br>\n\u00bbSupongamos que exista una serie de grupos pol\u00edticos. El grupo 1 se caracteriza por los aspectos abc, el grupo 2 por bcd, etc\u00e9tera. 2 se parece a 1 en cuanto comparten dos aspectos. 3 se parece a 2, y 4 se parece a 3 por la misma raz\u00f3n. N\u00f3tese que 3 tambi\u00e9n se parece a 1 (tienen en com\u00fan el aspecto c). El caso m\u00e1s curioso es el de 4, obviamente parecido a 3 y a 2, pero sin ninguna caracter\u00edstica en com\u00fan con 1. Sin embargo, en raz\u00f3n de la serie ininterrumpida de parecidos decrecientes entre 1 y 4, sigue habiendo, por una especie de transitividad ilusoria, un aire de familia entre 1 y 4\u00bb (pp.46-47). De aqu\u00ed que Eco califique al fascismo de ser \u00abun totalitarismo fuzzy. No era una ideolog\u00eda monol\u00edtica, sino, m\u00e1s bien, un collage de diferentes ideas pol\u00edticas y filos\u00f3ficas, una colmena de contradicciones\u00bb (p.42).<\/p>\n<p class=\"subtit\"><strong>2. FASCISMO ETERNO<\/strong><\/p>\n<p>En el escrito El fascismo eterno tiene la paciencia de ir desmenuzando catorce notas de una nueva noci\u00f3n que nos propone, la de \u00abUr-Fascismo\u00bb o \u00abfascismo eterno\u00bb. La tarea de miniaturista obtiene como resultado una mayor claridad en la discusi\u00f3n intelectual y en las posiciones pol\u00edticas.<br>\nEsta nueva noci\u00f3n de \u00abUr-Fascismo\u00bb es digna de ser estudiada y discutida con seriedad y, a la vez, la actitud de Eco es un ejemplo de aut\u00e9ntica \u00abfunci\u00f3n intelectual\u00bb, en la l\u00ednea de la b\u00fasqueda de argumentos y lejos de la pereza del ataque con adjetivos. Para quienes aplican habitualmente el adjetivo \u00abfascista\u00bb vendr\u00e1 muy bien conocer sus ra\u00edces y alcances: tal vez se sorprendan con que ser\u00eda m\u00e1s justo d\u00e1rselo a ellos mismos.<br>\nLa claridad en los t\u00e9rminos evita la guerra de los calificativos, esta din\u00e1mica de la provocaci\u00f3n, de la agresi\u00f3n verbal (o f\u00edsica), que es carnada que buscan permanentemente los medios de comunicaci\u00f3n social. No es otro el contenido de los reality shows y tambi\u00e9n del resto de los medios. Quienes participan en estos \u00abdebates\u00bbque muchas veces parecen verborreas de taberna olvidan que, cuando concluyen, el precio pagado por este protagonismo es muy caro: la falta de credibilidad ante el p\u00fablico, pues con frecuencia requieren desmentidos, disculpas p\u00fablicas y rectificaciones. El problema es que, al final, \u00ablo que queda y crea h\u00e1bito es el tono del debate, la convicci\u00f3n de que todo est\u00e1 permitido\u00bb (p.86). Y esto, desde luego, no es una actitud responsable. Los medios deben replantearse su postura \u00e9tica ante el p\u00fablico y ante s\u00ed mismos.<\/p>\n<p class=\"subtit\"><strong>3. SOBRE LA PRENSA <\/strong><\/p>\n<p>De aqu\u00ed la tercera propuesta: la \u00abinvitaci\u00f3n, tanto para la prensa como para el mundo pol\u00edtico, a que miren m\u00e1s al mundo, y a que se miren menos en el espejo\u00bb (p.98). \u00c9sta viene no como una mera opini\u00f3n de un cr\u00edtico de los medios, sino tambi\u00e9n por los resultados obtenidos en las encuestas sobre ellos: en t\u00e9rminos generales, la gente com\u00fan y corriente (\u00ablas amas de casa de Voghera\u00bb, en el ambiente italiano) ignoran lo m\u00e1s elemental del contexto noticioso: no son capaces de distinguir y, muchas veces, ni les interesa entre un candidato y otro, o de acertar a cu\u00e1l partido pertenece cada uno, y mucho menos saben acerca de los ataques verbales entre ellos.<br>\nEn Sobre la prensa, Eco hace un an\u00e1lisis detallado de dos aspectos de ella: contenido y forma. La politizaci\u00f3n del espect\u00e1culo medi\u00e1tico, la dependencia que los medios tienen de las declaraciones pol\u00edticas e ideol\u00f3gicas, de los esc\u00e1ndalos de la vida privada de los hombres p\u00fablicos Y la forma, la influencia de la televisi\u00f3n (e Internet) en la radio y la prensa escrita. Este doble an\u00e1lisis se fundamenta en el principio de que \u00abvivimos en un pa\u00eds donde una prensa libre y sin prejuicios es capaz de procesarse a s\u00ed misma\u00bb (p.63). De ah\u00ed viene tambi\u00e9n la invitaci\u00f3n con que concluye. Pero el contenido de las treinta y cinco p\u00e1ginas de este escrito es mucho m\u00e1s rico. Resulta de inter\u00e9s general. Las ideas de Eco sobre el futuro de los medios, su visi\u00f3n sobre el papel de la prensa escrita (peri\u00f3dicos y revistas), radio y televisi\u00f3n, perfilan un futuro diferente para cada uno de ellos, y las razones est\u00e1n expuestas aqu\u00ed de una manera por dem\u00e1s atractiva.<\/p>\n<p class=\"subtit\"><strong>4. MIGRACIONES, LA TOLERANCIA Y LO INTOLERABLE <\/strong><\/p>\n<p>Esa misma actitud intelectual la encontramos en el escrito, las migraciones, la tolerancia y lo intolerable. Primero define y distingue el sentido de las palabras inmigraci\u00f3n como fen\u00f3meno proporcionalmente reducido y relativamente programable, mientras que la migraci\u00f3n es el traslado incontrolable (pac\u00edfico o violento) de todo un pueblo (o la mayor\u00eda de \u00e9l) que modifica radicalmente la cultura del territorio al que llega. As\u00ed, trata de aclarar los t\u00e9rminos de un problema pol\u00edtico social; sobre esta base parecer\u00eda que nos dar\u00eda la clave acerca de la intolerancia racial de algunos grupos extremistas europeos (igualmente aplicable a nuestro pa\u00eds con los problemas del indigenismo y el racismo, entre otros). Pero no, vuelve a distinguir y definir, en este caso entre fundamentalismo e integrismo: \u00abEn t\u00e9rminos hist\u00f3ricos el \u201cfundamentalismo\u201d es un principio hermen\u00e9utico, vinculado a la interpretaci\u00f3n de un libro sagrado [\u2026] El fundamentalismo, \u00bfes necesariamente intolerante? Lo es en el plano hermen\u00e9utico, pero no necesariamente en el pol\u00edtico [] Se entiende, en cambio, por \u201cintegrismo\u201d una posici\u00f3n religiosa y pol\u00edtica por la cual los principios religiosos deben convertirse al mismo tiempo en modelo de vida pol\u00edtica y fuente de las leyes de Estado. Si fundamentalismo y tradicionalismo son, en l\u00ednea de principio, conservadores, hay integrismos que se quieren progresistas y revolucionarios\u00bb (pp.126-127).<br>\nAl tocar el tema del fundamentalismo y dar ciertas opiniones negativas sobre religi\u00f3n es cuando aparecen poderosas dudas sobre las propuestas de Eco. Nadie puede pasar por alto sus antecedentes, concretamente esas dos novelas que fueron best-sellers mundiales, El nombre de la rosa y El p\u00e9ndulo de Foucault. Un escritor que se dice realista y a cuyas obras pretende otorgar un car\u00e1cter verdadero, no puede pretender convertir sus fantas\u00edas en realidad. El mundo descrito en cada una de esas novelas dista mucho de ser real. Un ambiente de un monasterio medieval donde lo que no aparece para nada es el car\u00e1cter religioso, el aspecto sobrenatural; o un mundo de intriga (al igual que en la anterior) suscitado esta vez por un escrito aparentemente esot\u00e9rico proveniente de los viejos Templarios, acarrea varias muertes, y en donde al final se descubre que el tal escrito no es sino una vulgar lista de lavander\u00eda, resultan demasiado retorcidos y complicados, ajenos a esto que llamamos mundo. \u00bfA qu\u00e9 se debe esta actitud de Eco? \u00bfPor qu\u00e9 retorcer tanto el mundo? \u00c9l mismo, en otro escrito, muestra c\u00f3mo la semi\u00f3tica corre el riesgo de acudir f\u00e1cilmente a interpretaciones herm\u00e9ticas en una cadena ad infinitum, en las lecturas de escritos por dem\u00e1s naturales y sencillos.<\/p>\n<p class=\"subtit\"><strong>5. CUANDO ENTRA EN ESCENA EL OTRO <\/strong><\/p>\n<p>Si \u00e9sa ha sido su posici\u00f3n ante el mundo medieval o ante las actitudes esot\u00e9ricas, ello no le permite hacer de esas interpretaciones la verdad. Esto \u00faltimo nos conduce directamente al cuarto escrito, que a prop\u00f3sito he dejado para el final.<br>\nCuando entra en escena el otro, es el art\u00edculo m\u00e1s importante. Y vale la pena se\u00f1alar que se trata de la inclusi\u00f3n de una parte del di\u00e1logo que sostuvo con Carlo Mar\u00eda Martini en la revista italiana Liberal y luego fue publicado como libro. El porqu\u00e9 de esta inserci\u00f3n la veo en que es el escrito que da sentido a los otros cuatro: donde encontramos la base de la \u00e9tica de Eco. Ah\u00ed expone claramente los fundamentos de su \u00abreligiosidad laica\u00bb: \u00abQuisiera abordar el asunto desde lejos. Algunos problemas \u00e9ticos se me han vuelto m\u00e1s claros al reflexionar sobre algunos problemas sem\u00e1nticos [] Mi problema consist\u00eda en si existen \u201cuniversales sem\u00e1nticos\u201d, esto es, nociones elementales comunes a toda la especie humana, que pueden ser expresadas por todas las lenguas\u00bb (pp.102-103). \u00bfLa \u00e9tica fundada en palabras comunes a todos los hombres? Sorprende, pero en el ya citado libro Interpretaci\u00f3n y sobreinterpretaci\u00f3n afirma: \u00abEn \u201cInterpretaci\u00f3n e historia\u201d [cap\u00edtulo anterior de ese libro] repas\u00e9 un m\u00e9todo de interpretar el mundo y los textos basado en la individualizaci\u00f3n de las relaciones de simpat\u00eda que vinculan entre s\u00ed el microcosmos y el macrocosmos. Tanto una metaf\u00edsica como una f\u00edsica de la simpat\u00eda universal tiene que basarse en una semi\u00f3tica (expl\u00edcita o impl\u00edcita) de la semejanza\u00bb. Est\u00e1 claro: primero la semi\u00f3tica y despu\u00e9s la metaf\u00edsica y la f\u00edsica. \u00c9ste es el trasfondo de la discusi\u00f3n \u00e9tica con Eco. \u00bfQui\u00e9n tiene prioridad, el mundo (la f\u00edsica y metaf\u00edsica) o su interpretaci\u00f3n (la semi\u00f3tica)? Vayamos por pasos.<br>\nAl principio, Eco halla los \u00abuniversales sem\u00e1nticos\u00bb por lo m\u00e1s elemental y primitivo en el hombre: su cuerpo y las relaciones espaciales derivadas de \u00e9l, es decir, ideas comunes en todas las culturas (como pueden ser: izquierda-derecha, arriba-abajo, frente-atr\u00e1s). Sin embargo, estos \u00abuniversales sem\u00e1nticos\u00bb no son capaces de fundar una \u00e9tica. \u00abLa dimensi\u00f3n \u00e9tica empieza cuando entra en escena el otro. Toda ley, moral o jur\u00eddica, regula siempre las relaciones interpersonales, incluidas las relaciones con ese Otro que la ley la impone\u00bb (p.104). Los universales sem\u00e1nticos esas \u00abnociones elementales comunes a toda la especie humana\u00bb que se refieren exclusivamente a m\u00ed, al hombre aislado, \u00aba una especie de Ad\u00e1n bestial y solitario\u00bb, no conforman una \u00e9tica, seg\u00fan Eco, porque no hay relaci\u00f3n con un otro: no habr\u00eda nada que regular. Esta posici\u00f3n no coincide con una \u00e9tica realista siempre basada en el car\u00e1cter creatural del hombre y, por tanto, en la relaci\u00f3n antropol\u00f3gica con su Creador, ese Otro que lo pone en el ser y al cual se debe; se basa en el reconocimiento de que Ad\u00e1n fue creado y no es \u00abbestial y solitario\u00bb. Pero la \u00e9tica laica de Eco parte de la posici\u00f3n de un no creyente y, por tanto, s\u00f3lo cuando se postula o aparece el otro (u Otro) puede haber leyes morales y jur\u00eddicas. Entonces ese \u00abAd\u00e1n bestial y solitario\u00bb \u00abpuede llegar a entender, no s\u00f3lo que desea hacer ciertas cosas y que no desea que se le hagan otras, sino tambi\u00e9n que no deber\u00eda hacer a los dem\u00e1s lo que no quiere que le hagan a \u00e9l\u00bb (p.105). La base kantiana de esta \u00e9tica queda a la vista (p.107).<br>\nEco reclama para esta \u00e9tica un car\u00e1cter universal, por partir de esos \u00abuniversales sem\u00e1nticos\u00bb, pero tambi\u00e9n objetivo: \u00abante lo intolerable caen los distingos sobre las intenciones, la buena fe, el error: existe s\u00f3lo responsabilidad objetiva\u00bb (p.139). Sin embargo, queda en el aire una duda no peque\u00f1a ni intrascendente: \u00bfpuede fundarse la objetividad de una ley \u00e9tica tan s\u00f3lo en el car\u00e1cter universal de esos \u00abuniversales sem\u00e1nticos\u00bb, en esas nociones elementales reconocidas por todos los hombres? Eco no debe olvidar que estas nociones, conceptos o ideas son de algo. En sus propias palabras, \u00absi hay algo que interpretar, la interpretaci\u00f3n tiene que hablar de algo que debe encontrarse en alg\u00fan sitio y que de alg\u00fan modo debe respetarse\u00bb. Aqu\u00ed nuestro autor se refiere a la interpretaci\u00f3n de textos: si tal libro o documento quiere decir esto o aquello. Pero de acuerdo con la cita previa del mismo libro, el sentido de estas palabras es m\u00e1s profundo, es metaf\u00edsico.<br>\nSi hay algo de qu\u00e9 hablar, si me puedo entender con todo el mundo con otros signos que no son palabras porque la noci\u00f3n que \u00e9stas nombran es universal (la se\u00f1a que indica \u00aba la izquierda\u00bb o \u00aba la derecha\u00bb, \u00abarriba\u00bb o \u00ababajo\u00bb), se debe a que la noci\u00f3n se refiere a la realidad, a que existe una izquierda, una derecha, un arriba, un abajo, siempre con relaci\u00f3n a algo o alguien, pero siempre algo real. Si la discusi\u00f3n fuera sobre estos conceptos meramente espaciales y relativos, se parecer\u00eda a aquellas famosas del medioevo decadente sobre el n\u00famero de plumas de las alas de los \u00e1ngeles. Pero no es as\u00ed. Hay mucho m\u00e1s de fondo.<\/p>\n<p class=\"subtit\"><strong>LA \u00c9TICA PUESTA EN VOTACI\u00d3N<\/strong><\/p>\n<p>Est\u00e1 detr\u00e1s, como ya dije, la discusi\u00f3n sobre la prioridad entre la metaf\u00edsica y la semi\u00f3tica o, en t\u00e9rminos m\u00e1s vulgares, entre las cosas reales y los signos o palabras. \u00bfQu\u00e9 es m\u00e1s importante: el animal que ma\u00falla y pasa su lomo por mi pierna, o la noci\u00f3n o el nombre gato, cat, \u00abMisif\u00fas\u00bb, su dibujo, su foto, etc\u00e9tera? El ejemplo es trivial con todo prop\u00f3sito. Ahora volvamos a la \u00e9tica.<br>\n\u00bfLos derechos del otro lo son porque en todas las culturas hay conceptos aceptados universal y eternamente (arriba-abajo, derecha-izquierda, vigilia-sue\u00f1o), o se tienen y aceptan porque hay una base en la naturaleza, una base o\u00adntol\u00f3gica? Aqu\u00ed encontramos la fuerza y la debilidad de la moral semi\u00f3tica: los universales no fundan la moral por gozar de un reconocimiento general, m\u00e1s bien manifiestan la naturaleza esencialmente com\u00fan del hombre que es la base de la \u00e9tica natural. En otras palabras, todos los hombres poseen una misma naturaleza real, de la que derivan unas responsabilidades \u00e9ticas, que son (o deber\u00edan ser) aceptadas universalmente a trav\u00e9s del conocimiento de los conceptos universales. Los conceptos obedecen a una realidad. Como \u00e9sta es objetiva, todas las culturas la aceptan.<br>\n\u00bfCu\u00e1l es la diferencia esencial entre ambas posturas? Muy sencillo. En la de Eco las responsabilidades \u00e9ticas se deciden: \u00abHay que asumir la responsabilidad de decidir qu\u00e9 es intolerable y despu\u00e9s actuar, dispuestos a pagar el precio del error Cuando aparece un intolerable inaudito, el umbral de la intolerabilidad ya no es el que fijan las antiguas leyes. Hay que legislar de nuevo. Desde luego, debemos estar seguros de que el consenso sobre el nuevo umbral de la intolerabilidad es lo m\u00e1s amplio posible, supera las fronteras nacionales, est\u00e1 garantizado de alguna manera por la \u201ccomunidad\u201d: concepto inaprensible, pero que est\u00e1 en la base incluso de nuestro creer que la tierra gira. Pero luego es preciso elegir\u00bb (p.138). En resumen, para Eco las leyes \u00e9ticas se deciden de acuerdo con un consenso, sin que quede claro si este consenso se establece por mayor\u00eda, por lo que casi todos creen, piensan o desean, pero s\u00ed eligen. La situaci\u00f3n es seria.<br>\nDec\u00eda antes que la \u00e9tica realista busca una naturaleza com\u00fan, una base real y objetiva por s\u00ed misma, no por consenso. Ciertamente en ambos casos existen las violaciones a esas leyes. Pero Eco nos recuerda que \u00abla fuerza de una \u00e9tica se juzga por la conducta de los santos, no de los incipientes cujus deus venter est\u00bb (p.108). La fuerza de esta aseveraci\u00f3n se encuentra en su objetividad, no tanto en su belleza literaria. M\u00e1s a\u00fan, me atrever\u00eda a descomponer esa belleza para se\u00f1alar que el ejemplo arrastra, pero no es la raz\u00f3n ni el fundamento de la \u00e9tica. La debilidad de una \u00e9tica por consenso, como acabamos de ver es la de Eco, se encuentra en su misma universalidad condicionada a su aceptaci\u00f3n por todos o la mayor\u00eda. Es una \u00e9tica relativista. Esto es m\u00e1s notorio cuando ese consenso es el de unos cuantos, como un Consejo de Seguridad de la o\u00adnU, o espec\u00edmenes gemelos. La arbitrariedad de ciertas intervenciones b\u00e9licas en pa\u00edses juzgados criminales va a la par de participaciones humanitarias. \u00bfPor qu\u00e9 intervenir en Kuwait y no en Timor? \u00bfPor qu\u00e9 decidir pol\u00edticas \u00abuniversales\u00bb sobre la mujer en contra de culturas ancestrales y no siempre objetivamente violatorias de los derechos humanos?<br>\nEsta situaci\u00f3n coloca en dificultades a la \u00e9tica laica semi\u00f3tica. \u00bfBasta que entre en escena el otro para que aparezcan las normas morales? \u00ab\u00bfC\u00f3mo es posible entonces que haya o haya habido culturas que aprueban la matanza, el canibalismo, la humillaci\u00f3n del cuerpo ajeno? Sencillamente, porque restringen el concepto de \u201cotros\u201d a la comunidad tribal (o a la etnia) y consideran a los \u201cb\u00e1rbaros\u201d como seres inhumanos\u00bb (p.106). Bien, es verdad que algunos grupos humanos restringen el concepto de otros, pero como se ve por los ejemplos de la ONU no s\u00f3lo son tribus retr\u00f3gradas o etnias b\u00e1rbaras. Debemos reconocer, m\u00e1s bien, que es el peligro del consenso.<\/p>\n<p class=\"subtit\"><strong>LA FUERZA DE LA VERDAD <\/strong><\/p>\n<p>El prop\u00f3sito de Eco va m\u00e1s all\u00e1: \u00abdonde se ve que lo que he definido como \u201c\u00e9tica laica\u201d es, en el fondo, una \u00e9tica natural, que ni siquiera el creyente desconoce. El instinto natural, llevado a justa maduraci\u00f3n y autoconciencia, \u00bfno es un fundamento que da suficientes garant\u00edas?\u00bb. Si por \u00abinstinto natural\u00bb hemos de entender el dictado de la raz\u00f3n natural, estoy de acuerdo. Sin embargo, por todo lo dicho en los p\u00e1rrafos precedentes no parece ser as\u00ed. En realidad, Eco busca que aceptemos como ese \u00abinstinto natural\u00bb el consenso de los universales semi\u00f3ticos, el estar de acuerdo todos en algo, independientemente de su fundamento en la realidad, lo cual es algo muy distinto de la raz\u00f3n natural, porque \u00e9sta se funda como su nombre lo indica en el reconocimiento de una naturaleza com\u00fan a todo hombre, algo objetivo, ajeno a la voluntad y consenso humano, esencia sobre la que no decide el mundo. Pero recordemos que la ambici\u00f3n de Eco es distinta: \u00abTanto una metaf\u00edsica como una f\u00edsica de la simpat\u00eda universal tienen que basarse en una semi\u00f3tica (expl\u00edcita o impl\u00edcita) de la semejanza\u00bb. La metaf\u00edsica realista contempor\u00e1nea insiste en poner de manifiesto la necesidad de volver a la analog\u00eda como base para la comprensi\u00f3n de la realidad. Y la analog\u00eda es semejanza. Pero la semejanza expresada en los conceptos es tal porque se funda en la semejanza de las cosas reales. No a la inversa. La \u00e9tica de los \u00abuniversales semi\u00f3ticos\u00bb adolece de historicismo, decisionismo y, por tanto, de relativismo: el ejemplo del mismo Eco, sobre la necesidad de \u00abampliar\u00bb el umbral de la intolerabilidad porque ya no es el que fijan las antiguas leyes, no puede ser m\u00e1s claro.<br>\nPor eso este cap\u00edtulo cuarto del libro es tan importante. Como propuesta de vida (y fundamento de las otras cuatro) la \u00e9tica semi\u00f3tica de Eco adolece de relativismo.<br>\nFinalmente, hechas estas aclaraciones no tan simples ni intrascendentes, me gustar\u00eda resaltar otro aspecto loable de este peque\u00f1o libro de gran fuerza moral. Quiero recordar que el origen del cuarto escrito, Cuando entra en escena el otro, lo encontramos en el citado di\u00e1logo entre dos personalidades bastante representativas del ambiente intelectual italiano: Umberto Eco, por parte de los pensadores laicos (no creyentes), y Carlo Mar\u00eda Martini, Cardenal de Mil\u00e1n, por los cat\u00f3licos. Fue la revista quien los eligi\u00f3 y ellos participaron a nombre propio, no por encargo de grupos o instituciones. La fuerza de este intercambio de ideas consisti\u00f3, en mi opini\u00f3n, en el deseo y la actitud para entablar un di\u00e1logo sobre las cuestiones m\u00e1s candentes para el hombre actual. Y Eco lo dice con estas palabras: \u00abNo quisiera que se instaurase una oposici\u00f3n tajante entre quienes creen en un Dios trascendente y quienes no creen en ning\u00fan principio supraindividual\u00bb (p.110). Al proponernos en este nuevo libro cinco planteamientos \u00e9ticos (dir\u00eda que cuatro cuestiones y un fundamento) nos invita a continuar con ese di\u00e1logo. Un ejemplo a seguir. Para ello habr\u00eda que recordar que la Summa contra gentiles, de Tom\u00e1s de Aquino, fue escrita con un prop\u00f3sito similar: entablar un di\u00e1logo con los musulmanes sobre la base de una \u00e9tica natural, reconocida por ambas partes cuando aplicaran la raz\u00f3n natural. No s\u00e9 si Eco se encuentre m\u00e1s cerca de los escritores de la Patr\u00edstica (aunque a la inversa). No s\u00e9 tampoco si sea un resabio de su formaci\u00f3n cat\u00f3lica original (p.101). O quiz\u00e1, como en el caso de Octavio Paz con su frase \u00abalguien me deletrea\u00bb, una vuelta no reconocida a sus ra\u00edces.<br>\n_________________<br>\n1 Umberto Eco Cinco escritos morales Lumen Barcelona 1998, 140 pags.<br>\n2 En nuestro contexto la actualidad de esta queja de Eco viene a la palestra tras la muerte de Jaime Sabines y a pol\u00e9mica sobre los neozapatistas<br>\n3 \u201cUsado actualmente en L\u00f3gica para indicar conluntos difuminados \u201c, cuyos contornos son imprecisos el t\u00e9rmino fuzzy podria traducirse como difuminado, confuso, impreciso, desenfocado\u00a0 (Esta nota aparece en el Iibro)<br>\n4 La analog\u00eda es de Eco<br>\n5 (Todo eso que llamamos la verdad en e mundo de la realidad puede ser cuestionado. Quiz\u00e1 un d\u00eda descubramos que Einstein se ha equivocado mientras que -en la ficci\u00f3n- el hecho de que Emma Bovary muera es algo seguro. Eso es algo que no se discute), Umberto Eco Seis paseos por el bosque de la novela citado por Juan Jose Garcia Noblsjas en Comunicacion y mundos posibles EUNSA Pamplona 1996,\u00a0 p. 146.<br>\n6 Umberto Eco: Interpretaci\u00f3n y sobreinterpretaci\u00f3n,\u00a0 Cambridge, 2a ed, Madrid, 1997, pp. 33 55<br>\n7 Cfr. Istmo, No. 234, Enero-febrero, 1998, p.53<br>\n8 Umberto Eco: lnterpretaci\u00f3n y sobreinterpretaci\u00f3n, ed. cit. p. 56.<br>\n9 El final de la frase es terriblemente confuso por la traducci\u00f3n pero una consulta a la versibn del libro \u00bfEn qu\u00e9 creen los que no creen? permite entenderla (que las impone) (que impone las leyes) Si solo incluyo estas tres ultimas palabras es porque esta versi\u00f3n tiene el inconveniente de tomar a ese Otro en minuscula creando otra\u00a0 confusion no se sabe si la frase se refiere al legislador humano o abre la posibilidad de aceptar un Legislador Divino y es este- pienso- el sentido original de Eco.<br>\n10 Umberto Eco lnterpretaci\u00f3n y sobreinterpretaci\u00f3n, ed. cit. p 55.<br>\n11 Las cursivas las coloque para resaltar los puntos clave<br>\n12 Umberto Eco: Interpretaci\u00f3n y sobreinterpretaci\u00f3n, ed. cit. p 56.<\/p>\n<\/body><button class=\"simplefavorite-button has-count\" data-postid=\"24522\" data-siteid=\"1\" data-groupid=\"1\" data-favoritecount=\"0\" style=\"\">Leer despu\u00e9s <i class=\"sf-icon-star-empty\"><\/i><span class=\"simplefavorite-button-count\" style=\"\">0<\/span><\/button>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La frontera del entendimiento est&aacute; pertrechada de palabras. 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