{"id":24214,"date":"1999-05-01T00:00:00","date_gmt":"1999-05-01T00:00:00","guid":{"rendered":"http:\/\/192.168.1.157\/istmo\/?p=24214"},"modified":"1999-05-01T00:00:00","modified_gmt":"1999-05-01T00:00:00","slug":"las_esclavitudes_del_mundo_libre","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dim-id.com\/pruebaentradas2023\/1999\/05\/01\/las_esclavitudes_del_mundo_libre\/","title":{"rendered":"Las esclavitudes del mundo libre"},"content":{"rendered":"<button class=\"simplefavorite-button has-count\" data-postid=\"24214\" data-siteid=\"1\" data-groupid=\"1\" data-favoritecount=\"0\" style=\"\">Leer despu\u00e9s <i class=\"sf-icon-star-empty\"><\/i><span class=\"simplefavorite-button-count\" style=\"\">0<\/span><\/button><body><p>Las adicciones, en particular a las drogas, est\u00e1n demasiado extendidas como para darles la espalda. Sin embargo, parece que los gobiernos empiezan a arrojar la toalla, aunque sin dejar de aplicar parches. De modo que, tras la guerra total contra la droga, la tendencia actual es la rendici\u00f3n incondicional a la metadona. Con estas pol\u00edticas de control de da\u00f1os, se renuncia a ir al origen del problema. La desintegraci\u00f3n familiar, la exaltaci\u00f3n de lo f\u00e1cil y la intolerancia al sufrimiento fomentan las dependencias m\u00e1s que el narcotr\u00e1fico.<br>\nAnte un problema tan \u00abintratable\u00bb como el de las drogas, unos responden que el problema es s\u00f3lo el narcotr\u00e1fico. Si las sustancias adictivas fueran legales, desaparecer\u00eda la delincuencia relacionada con el comercio clandestino. Esto es dudoso y ser\u00eda arriesgado hacer la prueba. En cualquier caso, muchos de los que as\u00ed piensan se basan en una raz\u00f3n de fondo: hay que dejar al individuo que opte por consumir drogas o no, cuesti\u00f3n en la que no ha de entrometerse el Estado.<br>\nLos partidarios de esta tesis parecen no conocer de cerca a un adicto: de hecho, los que trabajan en la rehabilitaci\u00f3n de toxic\u00f3manos no la suscriben. En la pr\u00e1ctica, el primer contacto con la droga es una decisi\u00f3n mucho menos racional e informada que como esos te\u00f3ricos la pintan. La droga quita la libertad, y el adicto no la toma en virtud de un c\u00e1lculo de ventajas e inconvenientes: precisamente, la dependencia consiste en seguir consumiendo pese a las consecuencias negativas.<br>\nAs\u00ed pues, esa postura \u00abliberal\u00bb olvida que en las adicciones se da un fen\u00f3meno de escalada, que lleva del uso experimental al ocasional, y de ah\u00ed al abuso. Es verdad que no todo consumidor de hach\u00eds acaba heroin\u00f3mano, pero todos los heroin\u00f3manos empezaron por un <em>porro<\/em>. Lo que sugiere otra objeci\u00f3n: puesto que unos sujetos son m\u00e1s vulnerables a caer en la droga, el \u00abque cada cual haga lo que quiera\u00bb equivale, en la pr\u00e1ctica, a una especie de darwinismo social.<strong><\/strong><br>\n<strong>CORD\u00d3N SANITARIO <\/strong><br>\nEsta corriente radical no ha tenido fortuna en los medios oficiales. Los Estados parecen inclinarse cada vez m\u00e1s por otra, que se podr\u00eda llamar \u00absanitarista\u00bb: tratar las adicciones como una cuesti\u00f3n de salud p\u00fablica. M\u00e1s que curar las adicciones se pretende <em>controlarlas<\/em>, aliviar y contener los problemas sanitarios y sociales que provocan. Abundan los ejemplos de pol\u00edticas sanitaristas en el mundo: reparto de jeringas y preservativos a toxic\u00f3manos, administraci\u00f3n controlada de hero\u00edna (Suiza y Holanda) y empleo de sustitutivos como la metadona, que es la opci\u00f3n m\u00e1s extendida.<br>\n\u00bfQu\u00e9 se consigue con eso? Ante todo reducir riesgos. Pero no disminuye el n\u00famero de adictos, si bien una porci\u00f3n de ellos deja de delinquir y desaparece de la vista del p\u00fablico, pues el adicto que recibe metadona no se droga en la calle, sino en la farmacia o en el hospital. Mientras tanto, sigue siendo adicto a los opi\u00e1ceos y tambi\u00e9n, si es politoxic\u00f3mano, a las otras sustancias que la metadona no sustituye. Por otra parte, en muchos casos, el tratamiento no permite llevar una vida normal.<br>\nLos programas de metadona son \u00fatiles si se toman como paso intermedio hacia la rehabilitaci\u00f3n sin droga, seg\u00fan dicen quienes trabajan en la cura de drogadictos. Con ellos se puede atraer a toxic\u00f3manos que no se someter\u00edan a otro tratamiento, y as\u00ed vigilar su salud y limitar los da\u00f1os. Pero no se motiva al adicto a dar un paso m\u00e1s \u2014lo que requiere una atenci\u00f3n distinta a la simplemente sanitaria\u2014, el problema s\u00f3lo se perpet\u00faa. De hecho, en los programas estatales se observa que es preciso aumentar las dosis de metadona para mantener la situaci\u00f3n. Y \u2014lo que es m\u00e1s grave\u2014 la proliferaci\u00f3n de estos programas est\u00e1 provocando que lleguen menos toxic\u00f3manos a los tratamientos libres de drogas.<br>\nEl sanitarismo se impone. De hecho, en casi todos los pa\u00edses hay m\u00e1s heroin\u00f3manos en programas de metadona que en tratamientos libres de drogas. Pero estas pol\u00edticas no se adoptan tanto por convicci\u00f3n, cuanto por des\u00e1nimo: los poderes p\u00fablicos arrojan la toalla, por considerar imposible erradicar el problema.<\/p>\n<h4>EL PROBLEMA ES EL SUJETO<\/h4>\n<p>Sin embargo, hay razones para dudar seriamente de la eficacia de las pol\u00edticas sanitaristas. Los que trabajan con toxic\u00f3manos afirman que el fallo fundamental es que centran la atenci\u00f3n en la sustancia, cuando el problema est\u00e1 en el sujeto. De ah\u00ed que semejante enfoque se enfrente al menos a tres objeciones.<br>\nPrimera, actualmente el consumo de drogas se caracteriza por la politoxicoman\u00eda, o adicci\u00f3n a varias sustancias. El problema, en el fondo, no es la dependencia de una sustancia, sino m\u00e1s bien una tendencia a las adicciones en general. As\u00ed, los programas de metadona no s\u00f3lo perpet\u00faan \u2014aunque con menos riesgos\u2014 la dependencia de los opi\u00e1ceos, sino que no hacen nada con las otras dependencias.<br>\nSegunda, el adicto est\u00e1 enganchado no s\u00f3lo a una sustancia, sino tambi\u00e9n a un estilo de vida. Toda adicci\u00f3n se satisface seg\u00fan un rito y en un ambiente determinado, y acaba por configurar la actitud vital del sujeto. Por eso, no sirve tratar la dependencia f\u00edsica si no se ataca a la vez la dependencia ps\u00edquica. A base de f\u00e1rmacos, y encerrado en una cl\u00ednica o en una granja, un toxic\u00f3mano puede abstenerse de la droga durante varios meses; pero recaer\u00e1 cuando salga, si no ha aprendido a vivir sin drogas.<br>\nTercera, existen adicciones sin drogas: ludopat\u00eda, bulimia, adicci\u00f3n al sexo\u2026 Tienen la misma din\u00e1mica destructiva, aunque \u2014en principio\u2014 sin consecuencias biol\u00f3gicas. Estas otras dependencias, cuyos efectos perjudiciales son tambi\u00e9n cada vez m\u00e1s patentes en la sociedad, escapan al tratamiento sanitarista.<\/p>\n<h4>PERSONALIDADES INMADURAS<\/h4>\n<p>Todo esto indica que es preciso ir a la ra\u00edz: la pregunta clave no es \u00bfqu\u00e9 hacer para que este individuo deje de drogarse?, sino \u00bfpor qu\u00e9 necesita drogarse?<br>\nMirando al sujeto, en vez de a la sustancia (adem\u00e1s, no siempre la hay), es f\u00e1cil dibujar el retrato-robot de un adicto. Suele tener autoestima baja; se mueve por impulsos m\u00e1s que por deliberaci\u00f3n; tolera mal la frustraci\u00f3n y busca satisfacciones inmediatas; le falta realismo: se plantea objetivos sin comprender el esfuerzo que exige conseguirlos; no sabe enfrentarse a los problemas: los rehuye; tiene poco desarrollado el sentido de responsabilidad, no ha aprendido a cargar con las consecuencias de sus actos; est\u00e1 acostumbrado a las soluciones f\u00e1ciles. En suma, es una persona inmadura, que cubre con la adicci\u00f3n su falta de recursos interiores para tomar las riendas de su vida. Es, en ese aspecto, como un ni\u00f1o: por eso es frecuente que la adicci\u00f3n comience en la adolescencia, cuando no ha concluido el proceso de maduraci\u00f3n, que la droga interrumpe.<br>\nTodos esos rasgos, cuando son incipientes, identifican a las personas m\u00e1s predispuestas a caer en la droga. Las m\u00e1s vulnerables son las que manifiestan problemas que proceden de los mismos trastornos de la personalidad o que los favorecen. As\u00ed, corren m\u00e1s peligro quienes abandonan los estudios o sobrevaloran el ocio, por un lado; y por el otro, quienes proceden de familias conflictivas o desestructuradas, que no les prestan la atenci\u00f3n que necesitan, o bien de familias sobreprotectoras, que envuelven a los hijos entre algodones pero no les ense\u00f1an a administrar su libertad. En cualquier caso, el peligro es mayor cuanto m\u00e1s temprano es el primer contacto con la droga, porque es menor el grado de madurez.<\/p>\n<h4>ESTO NO ES HOLLYWOOD<\/h4>\n<p>Si seguimos empe\u00f1ados en ir al fondo, el siguiente paso es preguntarse qu\u00e9 tiene la sociedad actual que pueda favorecer las adicciones. El fil\u00f3sofo <strong>Jos\u00e9 Antonio Marina<\/strong> da una pista: \u00abUno de los elementos del sistema de creencias adictivo es la exaltaci\u00f3n de lo f\u00e1cil\u00bb. La otra cara de la misma moneda es la incitaci\u00f3n a evitar el esfuerzo y el dolor. Los dos aspectos se combinan en el consumismo: la publicidad, de modo difuso pero real, induce a creer que hay un producto para ahorrarse cada molestia o satisfacer cada deseo.<br>\nUna de las manifestaciones del \u00absistema de creencias adictivo\u00bb es la \u00abmedicalizaci\u00f3n\u00bb de las ansiedades y frustraciones. Un m\u00e9dico reconoc\u00eda hac\u00eda tiempo por qu\u00e9 se recetan hoy tantos tranquilizantes; se trata de un recurso c\u00f3modo: \u00abEn primer lugar, para el paciente, a quien el medicamento \u2014que le proporciona la calma\u2014 le quita la responsabilidad, de modo que ya no tiene que interrogarse personalmente por sus problemas existenciales. Pero es c\u00f3modo tambi\u00e9n para el m\u00e9dico, que se ahorra el tiempo que requerir\u00eda una psicoterapia o simplemente una entrevista profunda\u00bb.<br>\nLa salida es tan c\u00f3moda como falsa. Las cuestiones serias de la vida no se resuelven con productos o mecanismos \u2014como invita a pensar la exaltaci\u00f3n de lo f\u00e1cil\u2014, sino m\u00e1s bien con personalidad madura. El objeto que tapa pero no arregla los problemas crea f\u00e1cilmente dependencia, porque la persona no aprende a afrontarlos sin \u00e9l. Quien huye de las dificultades mediante el artificial nirvana de la hero\u00edna, cuando pasan los efectos de la dosis, encuentra el mundo igual que antes, s\u00f3lo que m\u00e1s insoportable.<br>\n<strong>NO HAY ATAJOS<\/strong><br>\nLas pol\u00edticas sanitaristas ahondan en el mismo error. No s\u00f3lo con respecto a la droga: tambi\u00e9n en el caso del SIDA, tan relacionado con algunas adicciones, se descubre la tendencia a buscar remedios en la t\u00e9cnica. Como la metadona para el heroin\u00f3mano, el preservativo puede reducir riesgos, pero nada m\u00e1s. Al igual que en la promiscuidad, los que lo usan corren menos peligro de contraer el virus del SIDA. Pero si el preservativo se usa como suced\u00e1neo de educaci\u00f3n sexual y autodominio, habr\u00e1 menos gente capaz de vivir la sexualidad responsablemente, con lo que aumentar\u00e1 la probabilidad de incurrir en \u00abpr\u00e1cticas de riesgo\u00bb.<br>\n<strong>SEXOADICTOS<br>\n<\/strong><br>\nEl consumismo ha engendrado al <em>ciudadano adicto<\/em>. Es un caso extremo, pero cada vez m\u00e1s frecuente. Ya no son s\u00f3lo las drogas. Lo que pasa es que la falta de moderaci\u00f3n se ha cubierto durante mucho tiempo con el honroso t\u00edtulo de <em>libertad<\/em>; as\u00ed se ha hecho \u2014y sigue haci\u00e9ndose\u2014 con la llamada <em>revoluci\u00f3n sexual<\/em>, hasta que un buen n\u00famero de consumidores asiduos de pornograf\u00eda y clientes fijos de la <em>barra libre<\/em> del sexo piden socorro porque dicen que no pueden m\u00e1s. Cuando la fractura personal y social de los excesos se hace insoportable, suena el timbre de alarma. Seg\u00fan optimistas proclamas de sus heraldos, la <em>revoluci\u00f3n sexual<\/em> traer\u00eda, con la desinhibici\u00f3n total, el sano disfrute del propio cuerpo y la libertad completa.<br>\nGente que en su d\u00eda obedeci\u00f3 la consigna de la \u00abliberaci\u00f3n sexual\u00bb, ahora pide ayuda para reprimirse. En muchas naciones est\u00e1n ya constituidas asociaciones de Sexoadictos An\u00f3nimos. Los socios son hombres y mujeres para quienes la actividad sexual se ha convertido en una especie de droga. Como en el caso de los lud\u00f3patas, su apetito se ha hecho insaciable e irresistible. El sexoadicto acaba por ver en los dem\u00e1s simples objetos \u00fatiles s\u00f3lo para satisfacer la propia lujuria. Los adictos suelen empezar consumiendo pornograf\u00eda, que generalmente no abandonan cuando pasan a emplear otros medios. Las consecuencias son semejantes a las de otras dependencias.<br>\nUna condici\u00f3n imprescindible para curarse de la sexoadicci\u00f3n es reconocer que se est\u00e1 <em>enganchado<\/em>. Pero el mismo ambiente social que favorece el mal dificulta precisamente ese primer paso.<br>\n<strong>V\u00cdCTIMAS Y CADENAS<\/strong><br>\nEl cat\u00e1logo de las adicciones contempor\u00e1neas incluye muchas modalidades. Se habla desde hace algunos a\u00f1os, de los <strong><em>workaholics<\/em><\/strong> o adictos al trabajo, generalmente <strong><em>yuppies<\/em><\/strong> ansiosos de dinero y de \u00e9xito profesional, que suelen cosechar estrepitosos fracasos familiares. En Jap\u00f3n llaman a este mal <strong><em>karoshi<\/em><\/strong>, y lo definen como la dedicaci\u00f3n de m\u00e1s de tres mil horas anuales al trabajo. Seg\u00fan una asociaci\u00f3n de asistencia a las v\u00edctimas, el <strong><em>karoshi<\/em><\/strong> ocasiona 10.000 muertes anuales, sobre todo ejecutivos y oficinistas de 40 a 50 a\u00f1os. Sin embargo, no todos son adictos con una ambici\u00f3n desmedida: existen muchos simplemente explotados por sus empresas.<br>\nLa lista prosigue. En estos tiempos de recesi\u00f3n, muchos psicoterapeutas atienden a personas habituadas al lujo que, cuando tienen que apretarse el cintur\u00f3n, sufren una crisis de identidad. Por otro lado, los psic\u00f3logos est\u00e1n cada vez m\u00e1s convencidos de que ver televisi\u00f3n \u2014o navegar por Internet\u2014 puede ser una conducta compulsiva, con s\u00edntomas similares a los propios de las dependencias. La bulimia es otro problema, por lo que tambi\u00e9n han surgido asociaciones de ayuda a los que tienen por compulsi\u00f3n comer, aunque, por motivos evidentes, estos adictos no pueden ser an\u00f3nimos.<br>\n\u00c9stas son algunas cadenas forjadas por el consumismo y el hedonismo. Cuando parec\u00eda que se hab\u00eda desterrado la idea de que se puede pecar por exceso, aparecen adicciones que aguan la fiesta del placer. Y se acaba descubriendo que, si no se practica la templanza, al final puede ser preciso acudir al psic\u00f3logo.<br>\n<strong>LA EXPERIENCIA DE AGUST\u00cdN<br>\n<\/strong><br>\nEn el siglo V no hab\u00eda psic\u00f3logos, pero se conoc\u00edan de sobra casi todas las adicciones actuales. S\u00f3lo que entonces se llamaban simplemente <em>vicios<\/em>. Tal vez Agust\u00edn de Hipona tiene algo que ense\u00f1ar a los sexoadictos de hoy. Aunque no lleg\u00f3 tan lejos como \u00e9stos, tambi\u00e9n \u00e9l \u2014as\u00ed lo reconoce en las <strong>Confesiones<\/strong>\u2014 estuvo parte de su vida sometido al \u00ab<strong><em>desiderium concubitus<\/em><\/strong>\u00bb. Gran conocedor del alma humana, Agust\u00edn descubri\u00f3 admirablemente el proceso que conduce a la adicci\u00f3n: \u00abDe la voluntad torcida nace el deseo, y cuando se obedece al deseo, nace la costumbre, y cuando no se combate la costumbre, nace la necesidad\u00bb. Esta necesidad que \u00e9l llama <em>cadena<\/em>, es precisamente el impulso irresistible del que hablan los adictos contempor\u00e1neos. Y eso que despectivamente se llama hoy <em>represi\u00f3n<\/em>, no es otra cosa que combatir los h\u00e1bitos que encadenan.<br>\nLa libertad se considera un valor moderno. Pero con frecuencia se reduce a la libertad de elecci\u00f3n, sin prestar suficiente atenci\u00f3n a los h\u00e1bitos que se originan en las opciones voluntarias. Se olvida, en suma, la <em>libertad moral<\/em> que se adquiere ejerciendo la voluntad, pero no de cualquier manera; queriendo, pero no cualquier cosa. Los fil\u00f3sofos antiguos, subrayaban que la libertad moral exige la templanza y el desprendimiento de las riquezas. Sin esas virtudes, la voluntad queda presa de unos h\u00e1bitos que la <em>enganchan<\/em> a los objetivos exteriores. Esa servidumbre, cuando llega a cierto grado, se puede llamar <em>adicci\u00f3n<\/em>.<br>\nEn fin, no existe ning\u00fan \u00abautomatismo\u00bb que libere de las dependencias. Lo que necesitamos para liberarnos de las adicciones es aprender a vivir.<\/p>\n<\/body><button class=\"simplefavorite-button has-count\" data-postid=\"24214\" data-siteid=\"1\" data-groupid=\"1\" data-favoritecount=\"0\" style=\"\">Leer despu\u00e9s <i class=\"sf-icon-star-empty\"><\/i><span class=\"simplefavorite-button-count\" style=\"\">0<\/span><\/button>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Las adicciones son el resultado de pretender ir hacia la felicidad por un atajo. Pero no existen atajos que lleven a ella sin el esfuerzo de formarse una personalidad equilibrada. La vida no es un mecanismo sino una tarea &eacute;tica.<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"om_disable_all_campaigns":false,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":""},"categories":[1218],"tags":[61],"class_list":["post-24214","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-coloquio","tag-ejemplar_242"],"yoast_head":"<!-- This site is optimized with the Yoast SEO Premium plugin v21.2 (Yoast SEO v27.6) - https:\/\/yoast.com\/product\/yoast-seo-premium-wordpress\/ -->\n<title>Las esclavitudes del mundo libre - Revista ISTMO<\/title>\n<meta name=\"robots\" content=\"index, follow, max-snippet:-1, max-image-preview:large, max-video-preview:-1\" \/>\n<link rel=\"canonical\" href=\"https:\/\/dim-id.com\/pruebaentradas2023\/1999\/05\/01\/las_esclavitudes_del_mundo_libre\/\" \/>\n<meta property=\"og:locale\" content=\"es_MX\" \/>\n<meta property=\"og:type\" content=\"article\" \/>\n<meta property=\"og:title\" content=\"Las esclavitudes del mundo libre\" \/>\n<meta property=\"og:description\" content=\"Las adicciones son el resultado de pretender ir hacia la felicidad por un atajo. Pero no existen atajos que lleven a ella sin el esfuerzo de formarse una personalidad equilibrada. La vida no es un mecanismo sino una tarea &eacute;tica.\" \/>\n<meta property=\"og:url\" content=\"https:\/\/dim-id.com\/pruebaentradas2023\/1999\/05\/01\/las_esclavitudes_del_mundo_libre\/\" \/>\n<meta property=\"og:site_name\" content=\"Revista ISTMO\" \/>\n<meta property=\"article:published_time\" content=\"1999-05-01T00:00:00+00:00\" \/>\n<meta name=\"author\" content=\"Revista ISTMO\" \/>\n<meta name=\"twitter:card\" content=\"summary_large_image\" \/>\n<meta name=\"twitter:label1\" content=\"Escrito por\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:data1\" content=\"Revista ISTMO\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:label2\" content=\"Tiempo de lectura\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:data2\" content=\"13 minutos\" \/>\n<script type=\"application\/ld+json\" class=\"yoast-schema-graph\">{\"@context\":\"https:\\\/\\\/schema.org\",\"@graph\":[{\"@type\":\"Article\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/dim-id.com\\\/pruebaentradas2023\\\/1999\\\/05\\\/01\\\/las_esclavitudes_del_mundo_libre\\\/#article\",\"isPartOf\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/dim-id.com\\\/pruebaentradas2023\\\/1999\\\/05\\\/01\\\/las_esclavitudes_del_mundo_libre\\\/\"},\"author\":{\"name\":\"Revista ISTMO\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/dim-id.com\\\/pruebaentradas2023\\\/#\\\/schema\\\/person\\\/4bb4e04f79b564f5bc9b544cc9b69c60\"},\"headline\":\"Las esclavitudes del mundo libre\",\"datePublished\":\"1999-05-01T00:00:00+00:00\",\"mainEntityOfPage\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/dim-id.com\\\/pruebaentradas2023\\\/1999\\\/05\\\/01\\\/las_esclavitudes_del_mundo_libre\\\/\"},\"wordCount\":2560,\"commentCount\":0,\"keywords\":[\"242\"],\"articleSection\":[\"Coloquio\"],\"inLanguage\":\"es\",\"potentialAction\":[{\"@type\":\"CommentAction\",\"name\":\"Comment\",\"target\":[\"https:\\\/\\\/dim-id.com\\\/pruebaentradas2023\\\/1999\\\/05\\\/01\\\/las_esclavitudes_del_mundo_libre\\\/#respond\"]}]},{\"@type\":\"WebPage\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/dim-id.com\\\/pruebaentradas2023\\\/1999\\\/05\\\/01\\\/las_esclavitudes_del_mundo_libre\\\/\",\"url\":\"https:\\\/\\\/dim-id.com\\\/pruebaentradas2023\\\/1999\\\/05\\\/01\\\/las_esclavitudes_del_mundo_libre\\\/\",\"name\":\"Las esclavitudes del mundo libre - Revista ISTMO\",\"isPartOf\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/dim-id.com\\\/pruebaentradas2023\\\/#website\"},\"datePublished\":\"1999-05-01T00:00:00+00:00\",\"author\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/dim-id.com\\\/pruebaentradas2023\\\/#\\\/schema\\\/person\\\/4bb4e04f79b564f5bc9b544cc9b69c60\"},\"breadcrumb\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/dim-id.com\\\/pruebaentradas2023\\\/1999\\\/05\\\/01\\\/las_esclavitudes_del_mundo_libre\\\/#breadcrumb\"},\"inLanguage\":\"es\",\"potentialAction\":[{\"@type\":\"ReadAction\",\"target\":[\"https:\\\/\\\/dim-id.com\\\/pruebaentradas2023\\\/1999\\\/05\\\/01\\\/las_esclavitudes_del_mundo_libre\\\/\"]}]},{\"@type\":\"BreadcrumbList\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/dim-id.com\\\/pruebaentradas2023\\\/1999\\\/05\\\/01\\\/las_esclavitudes_del_mundo_libre\\\/#breadcrumb\",\"itemListElement\":[{\"@type\":\"ListItem\",\"position\":1,\"name\":\"Home\",\"item\":\"https:\\\/\\\/dim-id.com\\\/pruebaentradas2023\\\/\"},{\"@type\":\"ListItem\",\"position\":2,\"name\":\"Las esclavitudes del mundo libre\"}]},{\"@type\":\"WebSite\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/dim-id.com\\\/pruebaentradas2023\\\/#website\",\"url\":\"https:\\\/\\\/dim-id.com\\\/pruebaentradas2023\\\/\",\"name\":\"Revista ISTMO\",\"description\":\"Liderazgo con valores\",\"potentialAction\":[{\"@type\":\"SearchAction\",\"target\":{\"@type\":\"EntryPoint\",\"urlTemplate\":\"https:\\\/\\\/dim-id.com\\\/pruebaentradas2023\\\/?s={search_term_string}\"},\"query-input\":{\"@type\":\"PropertyValueSpecification\",\"valueRequired\":true,\"valueName\":\"search_term_string\"}}],\"inLanguage\":\"es\"},{\"@type\":\"Person\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/dim-id.com\\\/pruebaentradas2023\\\/#\\\/schema\\\/person\\\/4bb4e04f79b564f5bc9b544cc9b69c60\",\"name\":\"Revista ISTMO\",\"image\":{\"@type\":\"ImageObject\",\"inLanguage\":\"es\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/secure.gravatar.com\\\/avatar\\\/856774a17a74f8f46348ed31f3e07a2801c5380414b0aaaa7109d0c2b708d1a5?s=96&d=mm&r=g\",\"url\":\"https:\\\/\\\/secure.gravatar.com\\\/avatar\\\/856774a17a74f8f46348ed31f3e07a2801c5380414b0aaaa7109d0c2b708d1a5?s=96&d=mm&r=g\",\"contentUrl\":\"https:\\\/\\\/secure.gravatar.com\\\/avatar\\\/856774a17a74f8f46348ed31f3e07a2801c5380414b0aaaa7109d0c2b708d1a5?s=96&d=mm&r=g\",\"caption\":\"Revista ISTMO\"},\"sameAs\":[\"https:\\\/\\\/dim-id.com\\\/pruebaentradas2023\"],\"url\":\"https:\\\/\\\/dim-id.com\\\/pruebaentradas2023\\\/author\\\/admin\\\/\"}]}<\/script>\n<!-- \/ Yoast SEO Premium plugin. -->","yoast_head_json":{"title":"Las esclavitudes del mundo libre - Revista ISTMO","robots":{"index":"index","follow":"follow","max-snippet":"max-snippet:-1","max-image-preview":"max-image-preview:large","max-video-preview":"max-video-preview:-1"},"canonical":"https:\/\/dim-id.com\/pruebaentradas2023\/1999\/05\/01\/las_esclavitudes_del_mundo_libre\/","og_locale":"es_MX","og_type":"article","og_title":"Las esclavitudes del mundo libre","og_description":"Las adicciones son el resultado de pretender ir hacia la felicidad por un atajo. Pero no existen atajos que lleven a ella sin el esfuerzo de formarse una personalidad equilibrada. La vida no es un mecanismo sino una tarea &eacute;tica.","og_url":"https:\/\/dim-id.com\/pruebaentradas2023\/1999\/05\/01\/las_esclavitudes_del_mundo_libre\/","og_site_name":"Revista ISTMO","article_published_time":"1999-05-01T00:00:00+00:00","author":"Revista ISTMO","twitter_card":"summary_large_image","twitter_misc":{"Escrito por":"Revista ISTMO","Tiempo de lectura":"13 minutos"},"schema":{"@context":"https:\/\/schema.org","@graph":[{"@type":"Article","@id":"https:\/\/dim-id.com\/pruebaentradas2023\/1999\/05\/01\/las_esclavitudes_del_mundo_libre\/#article","isPartOf":{"@id":"https:\/\/dim-id.com\/pruebaentradas2023\/1999\/05\/01\/las_esclavitudes_del_mundo_libre\/"},"author":{"name":"Revista ISTMO","@id":"https:\/\/dim-id.com\/pruebaentradas2023\/#\/schema\/person\/4bb4e04f79b564f5bc9b544cc9b69c60"},"headline":"Las esclavitudes del mundo libre","datePublished":"1999-05-01T00:00:00+00:00","mainEntityOfPage":{"@id":"https:\/\/dim-id.com\/pruebaentradas2023\/1999\/05\/01\/las_esclavitudes_del_mundo_libre\/"},"wordCount":2560,"commentCount":0,"keywords":["242"],"articleSection":["Coloquio"],"inLanguage":"es","potentialAction":[{"@type":"CommentAction","name":"Comment","target":["https:\/\/dim-id.com\/pruebaentradas2023\/1999\/05\/01\/las_esclavitudes_del_mundo_libre\/#respond"]}]},{"@type":"WebPage","@id":"https:\/\/dim-id.com\/pruebaentradas2023\/1999\/05\/01\/las_esclavitudes_del_mundo_libre\/","url":"https:\/\/dim-id.com\/pruebaentradas2023\/1999\/05\/01\/las_esclavitudes_del_mundo_libre\/","name":"Las esclavitudes del mundo libre - Revista ISTMO","isPartOf":{"@id":"https:\/\/dim-id.com\/pruebaentradas2023\/#website"},"datePublished":"1999-05-01T00:00:00+00:00","author":{"@id":"https:\/\/dim-id.com\/pruebaentradas2023\/#\/schema\/person\/4bb4e04f79b564f5bc9b544cc9b69c60"},"breadcrumb":{"@id":"https:\/\/dim-id.com\/pruebaentradas2023\/1999\/05\/01\/las_esclavitudes_del_mundo_libre\/#breadcrumb"},"inLanguage":"es","potentialAction":[{"@type":"ReadAction","target":["https:\/\/dim-id.com\/pruebaentradas2023\/1999\/05\/01\/las_esclavitudes_del_mundo_libre\/"]}]},{"@type":"BreadcrumbList","@id":"https:\/\/dim-id.com\/pruebaentradas2023\/1999\/05\/01\/las_esclavitudes_del_mundo_libre\/#breadcrumb","itemListElement":[{"@type":"ListItem","position":1,"name":"Home","item":"https:\/\/dim-id.com\/pruebaentradas2023\/"},{"@type":"ListItem","position":2,"name":"Las esclavitudes del mundo libre"}]},{"@type":"WebSite","@id":"https:\/\/dim-id.com\/pruebaentradas2023\/#website","url":"https:\/\/dim-id.com\/pruebaentradas2023\/","name":"Revista ISTMO","description":"Liderazgo con valores","potentialAction":[{"@type":"SearchAction","target":{"@type":"EntryPoint","urlTemplate":"https:\/\/dim-id.com\/pruebaentradas2023\/?s={search_term_string}"},"query-input":{"@type":"PropertyValueSpecification","valueRequired":true,"valueName":"search_term_string"}}],"inLanguage":"es"},{"@type":"Person","@id":"https:\/\/dim-id.com\/pruebaentradas2023\/#\/schema\/person\/4bb4e04f79b564f5bc9b544cc9b69c60","name":"Revista ISTMO","image":{"@type":"ImageObject","inLanguage":"es","@id":"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/856774a17a74f8f46348ed31f3e07a2801c5380414b0aaaa7109d0c2b708d1a5?s=96&d=mm&r=g","url":"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/856774a17a74f8f46348ed31f3e07a2801c5380414b0aaaa7109d0c2b708d1a5?s=96&d=mm&r=g","contentUrl":"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/856774a17a74f8f46348ed31f3e07a2801c5380414b0aaaa7109d0c2b708d1a5?s=96&d=mm&r=g","caption":"Revista ISTMO"},"sameAs":["https:\/\/dim-id.com\/pruebaentradas2023"],"url":"https:\/\/dim-id.com\/pruebaentradas2023\/author\/admin\/"}]}},"jetpack_featured_media_url":"","jetpack_sharing_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/dim-id.com\/pruebaentradas2023\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/24214","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/dim-id.com\/pruebaentradas2023\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/dim-id.com\/pruebaentradas2023\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dim-id.com\/pruebaentradas2023\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dim-id.com\/pruebaentradas2023\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=24214"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/dim-id.com\/pruebaentradas2023\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/24214\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/dim-id.com\/pruebaentradas2023\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=24214"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/dim-id.com\/pruebaentradas2023\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=24214"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/dim-id.com\/pruebaentradas2023\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=24214"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}