{"id":24020,"date":"1999-01-09T00:00:00","date_gmt":"1999-01-09T00:00:00","guid":{"rendered":"http:\/\/192.168.1.157\/istmo\/?p=24020"},"modified":"1999-01-09T00:00:00","modified_gmt":"1999-01-09T00:00:00","slug":"piratas_filibusteros_corsarios_bucaneros","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dim-id.com\/pruebaentradas2023\/1999\/01\/09\/piratas_filibusteros_corsarios_bucaneros\/","title":{"rendered":"Piratas, filibusteros, corsarios, bucaneros"},"content":{"rendered":"<button class=\"simplefavorite-button has-count\" data-postid=\"24020\" data-siteid=\"1\" data-groupid=\"1\" data-favoritecount=\"0\" style=\"\">Leer despu\u00e9s <i class=\"sf-icon-star-empty\"><\/i><span class=\"simplefavorite-button-count\" style=\"\">0<\/span><\/button><body><p>Quienes le\u00edmos, en nuestra infancia, los libros de Emilio Salgari, nos familiarizamos con Malasia y Filipinas, con James Broocke, el raj\u00e1 de Sarawak, con Labu\u00e1n, Mindanao y Mompracem que eran el centro de operaciones del feroz y rom\u00e1ntico, Sandokan, \u00abEl Tigre de la Malasia\u00bb.<br>\nEsa apartada zona, lleg\u00f3 a ser parte de nuestro lenguaje. Conocimos las partes de un buque: babor, estribor, proa y popa (izquierda, derecha, adelante y atr\u00e1s, respectivamente), eslora y manga (longitud y anchura), palo trinquete y palo de mesana (a proa y a popa). \u00ab\u00a1Tim\u00f3n todo a babor!\u00bb, \u00ab\u00a1arr\u00eden las gavias!\u00bb y \u00ab\u00a1al abordaje!\u00bb, nos obligaron a leer a mayor velocidad.<br>\nCon el kriss al cinto y la cimitarra en la mano, se iniciaba el asalto\u2026 Sandokan es imaginario, pero no las correr\u00edas narradas, obra de los piratas de la zona, que Salgari concentr\u00f3 en el c\u00e9lebre personaje.Hay quien, al escuchar hablar de piratas se remonta al siglo XVI. Los imagina listos para asaltar galeones espa\u00f1oles portadores de valiosas mercanc\u00edas rumbo al Viejo Continente.<br>\n\u00c9sa es solamente una p\u00e1gina de la historia, ya que, en el Mediterr\u00e1neo, los piratas griegos, egipcios y fenicios, entre otros, asolaban los barcos dos milenios antes de nuestra era.<br>\nEn esa remota \u00e9poca, surgi\u00f3 la palabra: pirata, del griego peiraw, que significa emprender y, por derivaci\u00f3n, el que busca fortuna en el mar.Los romanos resultaron tan afectados por la pirater\u00eda que, durante la Rep\u00fablica, hacia 67 a.C., nombraron a Pompeyo, \u00abproc\u00f3nsul de los mares\u00bb.<br>\nLe otorgaron mando supremo, hasta 50 millas (75 km.) mar adentro, en todas las costas del Mare Nostrum (el Mar Mediterr\u00e1neo) y le entregaron una fuerte suma de dinero y una flota bien guarnecida. En operaciones tan r\u00e1pidas como un rel\u00e1mpago, cerr\u00f3 las salidas de Gibraltar y Dardanelos.<br>\nCuarenta d\u00edas despu\u00e9s elimin\u00f3 a todos los piratas de la zona occidental; al vencer, en Korakesion, a los piratas de Cilicia, acab\u00f3 en cuarenta y nueve d\u00edas con los de la zona oriental.<br>\nPuede afirmarse que, las cuatro primeras centurias de nuestra era, el Mediterr\u00e1neo se vio libre de los asaltantes.La conquista de Am\u00e9rica, en el siglo XVI, despert\u00f3 la codicia y origin\u00f3 la nueva generaci\u00f3n de piratas que, con nuevas armas, embarcaciones m\u00e1s poderosas y cartas de navegaci\u00f3n, dominaron los mares.<br>\n<strong>RUTAS, EMBARCACIONES Y LA PATENTE DE CORSO<\/strong><br>\nTres fueron los grandes centros de la pirater\u00eda: el Mar Oc\u00e9ano o Atl\u00e1ntico (b\u00e1sicamente el Golfo de M\u00e9xico y el Mar Caribe), el Mediterr\u00e1neo y, en el Mar del Sur (Pac\u00edfico), la zona de Malasia y Filipinas. La ruta m\u00e1s codiciada, sin lugar a dudas, fue la de Indias.<br>\nLos buques eran de vela, por lo que, a pesar de los galeotes, deb\u00edan buscar los vientos y las corrientes mar\u00edtimas, tanto las ecuatoriales como la del Golfo. Esto hac\u00eda estables las rutas mar\u00edtimas y predecibles las zonas de abordaje.<br>\nLa Ruta de las Indias, que segu\u00edan las embarcaciones espa\u00f1olas, cruzaba el Mar Oc\u00e9ano rumbo a Cuba o a la Espa\u00f1ola (Hait\u00ed-Dominicana). De estas islas part\u00edan dos itinerarios: a la Villa Rica de la Veracruz y a Cartagena de Indias.<br>\nNo eran las viejas carabelas colombinas las que hac\u00edan la ruta, sino embarcaciones mayores. La carraca era el buque de carga por excelencia, muy pesado por lo mismo y de escasa movilidad, su \u00fanica protecci\u00f3n eran sus potentes ca\u00f1ones y deb\u00eda ser abordado de frente. El gale\u00f3n era una pesada embarcaci\u00f3n de dos o tres cubiertas, lento pero capaz de trasladar mucha carga, tambi\u00e9n transportaba pasajeros, requer\u00eda tres palos y velamen completo para avanzar. Era la presa ideal de los piratas.<br>\nFelipe II, para evitar tanto saqueo, orden\u00f3 que nadie hiciera la Ruta de Indias sin protecci\u00f3n de la armada. Opt\u00f3 por enviar los galeones y carracas protegidos por fragatas, buques de tres palos y velamen completo, de poco tonelaje y viraje r\u00e1pido, ideales para combate. Eran el equivalente a los torpederos de la segunda guerra mundial. Raras veces un pirata se atrev\u00eda a atacar una fragata.<br>\nEl bergant\u00edn era el nav\u00edo preferido de los piratas para su propio uso. De tres palos, ligero, de gran movilidad. Temido cuando en su palo mayor era izada la bandera negra, con una calavera, identificando a los piratas. Recordemos al poeta Jos\u00e9 de Espronceda:<br>\n<em>Con diez ca\u00f1ones por banda,<\/em><br>\n<em>Viento en popa a toda vela,<\/em><br>\n<em>No corta el mar, sino vuela<\/em><br>\n<em>Un velero bergant\u00edn;<\/em><br>\n<em>Bajel pirata que llaman <\/em><br>\n<em>Por su bravura el Temido<\/em><br>\n<em>En todo mar conocido<\/em><br>\n<em>Del uno al otro confin.<\/em><br>\nCon su archiconocido estribillo:<br>\n<em>Que es mi barco mi tesoro,<\/em><br>\n<em>Que es mi Dios la libertad,<\/em><br>\n<em>Mi ley la fuerza y el viento, <\/em><br>\n<em>Mi \u00fanica patria la mar.<\/em><br>\nEl m\u00e1s famoso pirata del siglo XVI es, sin lugar a dudas, Sir Francis Drake, sobrino de otro pirata: Sir John Hawkins. Juntos asaltaron Veracruz, en 1568, cuando a\u00fan carec\u00eda de baluartes por lo que, desde el islote de San Juan de Ul\u00faa, pudieron planearlo todo. Drake tiene en su haber el m\u00e1s cuantioso asalto recordado en la historia: dos buques espa\u00f1oles que transportaban oro y plata, en Nombre de Dios (Panam\u00e1), lo que le vali\u00f3 que Isabel I lo armara caballero. Durante a\u00f1os merode\u00f3 el Mar de las Antillas hasta que muri\u00f3, de v\u00f3mito negro, cerca de Puerto Bello (hoy Portobelo, Panam\u00e1) en 1596.<br>\nPara los ingleses, la pirater\u00eda se convirti\u00f3 en negocio. Enrique VII expidi\u00f3 las: \u00abpatentes de corso\u00bb, palabra que viene de curso, que significa recorrer. Eran una especie de patentes de asalto: un permiso para atacar a cualquier enemigo y quedarse parte del bot\u00edn.<br>\nLa reina Isabel I se convirti\u00f3, por este medio, en \u00abempresaria mar\u00edtima\u00bb, otorgaba los permisos a cambio de parte de la ganancia.<br>\nPor estos servicios alcanzaron rango de caballero varios piratas, ahora llamados corsarios, por el permiso que ostentaban; asaltantes que serv\u00edan como tales a una corona. Zarpaban, hacia el Nuevo Mundo, como simples aventureros y retornaban convertidos en hijosdalgo.<br>\n<strong>EL \u00abSIGLO DE ORO\u00bb DE LA PIRATER\u00cdA<\/strong><br>\nPor lo que al Caribe se refiere, sin lugar a dudas, el siglo XVII fue el \u00abSiglo de Oro de la Pirater\u00eda\u00bb. Espa\u00f1a, Inglaterra y Francia se enfrascaron en guerras entre s\u00ed, los Pa\u00edses Bajos luchaban por independizarse de la corona espa\u00f1ola. Eso, unido a las grandes riquezas provenientes del Nuevo Mundo, propici\u00f3 el auge de la pirater\u00eda. En ese siglo, siguieron los abordajes en alta mar pero los piratas prefirieron tomar por asalto los puertos principales, el bot\u00edn obtenido era mucho mayor.<br>\nLos centros de la organizaci\u00f3n pirata fueron: Port Royal, en Jamaica, y la isla La Tortuga, frente a las costas de Hait\u00ed, rodeada de islotes, lo que hace que, a veces, sea mencionada en plural como: Las Tortugas. Los principales exponentes de la pirater\u00eda de este siglo fueron: Henry Morgan, El Olon\u00e9s (de nombre Jean David Fran\u00e7oise de Nau) y Lorencillo (cuyo nombre era Laurent Graf, algunos hacen referencia a \u00e9l como Lorent J\u00e1come). Los peores asaltos que se recuerda fueron: Maracaibo por El Olon\u00e9s, Veracruz por Lorencillo y Puerto Bello por Morgan.<br>\n<strong>TRES TIPOS DE CUIDADO<\/strong><br>\n* Henry Morgan, de origen gal\u00e9s, se estableci\u00f3 en Jamaica, donde vivi\u00f3 como un rey. Su principal sistema de ataque era pedir rescate. Asalt\u00f3 Puerto Bello y se retir\u00f3, tras gran saqueo, a cambio de miles de escudos. De igual manera tom\u00f3, tras varios intentos, la casi inexpugnable Maracaibo.<br>\nCarlos II de Inglaterra lo design\u00f3 almirante de flota y teniente gobernador de Jamaica, era un corsario al servicio de Inglaterra. Muri\u00f3, pl\u00e1cidamente, en 1688 en su residencia de Jamaica. No siempre los malos mueren en la pobreza\u2026<br>\n* El Olon\u00e9s era franc\u00e9s, tambi\u00e9n llamado Lolois, originario de Sables dOlonne (de donde procede su apodo). La historia lo recuerda como el m\u00e1s sanguinario. Personalmente degollaba a los prisioneros. Su fin fue acorde a su crueldad: muri\u00f3 devorado por los can\u00edbales al intentar penetrar en la selva a trav\u00e9s del Golfo de Dari\u00e9n. Su fama la hizo al asaltar Maracaibo, verdadera fortaleza portuaria, construida contra piratas. El Golfo de Venezuela y el Lago de Maracaibo, juntos, parecen un reloj de arena, en la parte angosta, cerrando el paso hacia el Lago de Maracaibo est\u00e1 precisamente la ciudad del mismo nombre.<br>\nEl Olon\u00e9s perteneci\u00f3 a otro grupo, el de los bucaneros. En la lengua tupi-guaran\u00ed, que se hablaba en el Caribe, boucan era el nombre que daban a la carne ahumada de jabal\u00ed que preparaban los cazadores que habitaban las Antillas. Un gran porcentaje de ellos era franc\u00e9s, hab\u00eda huido por problemas con la justicia. Dedicados despu\u00e9s a la pirater\u00eda, fueron conocidos como bucaneros.<br>\nEran libres, no regresaron jam\u00e1s a su tierra de origen no pod\u00edan hacerlo, permanecieron en las Antillas. La isla de Santo Domingo, del lado haitiano, Port Royal y La Tortuga fueron sus refugios. Se preciaban de no necesitar la \u00abpatente de corso\u00bb, aunque en varias ocasiones se unieron, para asaltos, a los corsarios.<br>\n* Lorencillo, flamenco por nacimiento, cobr\u00f3 triste fama con el asalto a Veracruz en 1683. Lo hizo con 15 nav\u00edos y quiz\u00e1 todos los piratas de la zona, entre ellos, Grammont. Exist\u00eda ya el fuerte de San Juan de Ul\u00faa, incluso funcionaba algunas veces como prisi\u00f3n. Los baluartes, a excepci\u00f3n del de Santiago, terminado en 1635, estaban en construcci\u00f3n. Las cr\u00f3nicas consignan, en espeluznante narraci\u00f3n, el suceso. En el puerto estaba toda la mercanc\u00eda (metales, plata labrada, joyas\u2026), lista para ser recogida por la flota que deb\u00eda llegar de Espa\u00f1a. Favorecido por la ineptitud del gobernador Fern\u00e1ndez de C\u00f3rdoba, que no tom\u00f3 medida alguna al ser avistadas las naves, diezm\u00f3 la poblaci\u00f3n e hizo cuantioso saqueo.<br>\nEncerr\u00f3 en la parroquia a los prisioneros, sin espacio, alimentos ni agua, durante tres d\u00edas. Varios murieron sofocados y deshidratados. Se llev\u00f3 a negros y mulatos, as\u00ed como a ni\u00f1os de 8 \u00f3 9 a\u00f1os, para ser vendidos. Muri\u00f3, o fue presa, la mitad de los habitantes. La ciudad fue arrasada. Hay quien menciona que fueron 3000 personas el bot\u00edn humano, pero dada la poblaci\u00f3n de Veracruz fue, posiblemente, la mitad de esa cifra.<br>\nAl a\u00f1o siguiente, pero ya con menos barcos, asalt\u00f3 Tampico. Saque\u00f3 e incendi\u00f3 el puerto, pero tuvo que huir ante la llegada de la Armada de Barlovento. Meses despu\u00e9s regres\u00f3, lo volvi\u00f3 a incendiar y huy\u00f3, nuevamente, ante la llegada de tropas.<br>\nEn 1685 tom\u00f3 Campeche, el \u00fanico puerto de la Pen\u00ednsula de Yucat\u00e1n, con diez nav\u00edos apoyados por piraguas y balandras, seg\u00fan narra H\u00e9ctor P\u00e9rez Mart\u00ednez en Pirater\u00edas de Campeche. Casi dos meses ocup\u00f3 la plaza, la saque\u00f3 y zarp\u00f3, tranquilamente, antes de que llegara auxilio a la poblaci\u00f3n.<br>\nCabe se\u00f1alar que Campeche sufri\u00f3 varios ataques de piratas, motivo por el cual, tras el asalto de Lorencillo, fue amurallada. Toda la ciudad fue circundada por la muralla, de la cual queda una buena parte, y protegida por fuertes, a\u00fan en pie, terminados en 1704.<br>\nEl peor asalto, sin embargo, no fue el de Lorencillo, sino el sufrido en 1597 de parte de William Park, a pesar de que la poblaci\u00f3n se sobrepuso y rechaz\u00f3 el ataque. Tambi\u00e9n fue asaltado, por El Olon\u00e9s, en 1664, ataque tambi\u00e9n repelido. La leyenda cuenta que, disfrazado, el Olon\u00e9s particip\u00f3 en los festejos de su supuesta muerte.<br>\n<strong>MERCENARIOS FILIBUSTEROS<\/strong><br>\nTambi\u00e9n en este siglo XVII aparecieron los filibusteros. No existe unificaci\u00f3n en cuanto al origen de la palabra. Unos la derivan del ingl\u00e9s: free booter (algo as\u00ed como \u00abreclutas libres\u00bb). Otros afirman que puede venir del nombre de las canoas fabricadas en la zona de Las Tortugas, muy veloces por su proa afilada, por lo que eran llamadas: flyboats o buques voladores, los franceses lo pronunciaban \u00abfilibuts\u00bb y de ah\u00ed pudo surgir filibustero. Existe una tercera versi\u00f3n que opina que pudo surgir de la hermandad pirata fundada en las Tortugas, la hermandad de los hijos de los botes: filiboat.<br>\nEran piratas independientes, mercenarios las m\u00e1s de las veces. Al principio iban en docenas de canoas, asaltaban ciudades sin protecci\u00f3n y emprend\u00edan la huida, siempre costeando. Despu\u00e9s compraron toda clase de botes y armas, asaltando una y otra vez peque\u00f1as poblaciones. Al unirse a los bucaneros, fueron los grupos de asalto, los que desembarcaban pr\u00f3ximos a la ciudad objetivo del ataque, y cubiertos por la noche, se distribu\u00edan por las calles, asaltaban sitios estrat\u00e9gicos y preparaban la situaci\u00f3n para el desembarco de las grandes naves.<br>\n<strong>M\u00c1S DE SALGARI Y EL OCASO<\/strong><br>\nMencion\u00e9 al principio, la serie de Sandokan, escrita por Salgari. Tambi\u00e9n a su creativa pluma se debe otra serie, la del Corsario Negro. Desfilan por sus p\u00e1ginas: Morgan, El Olon\u00e9s y Lorent (Lorencillo). Mezclando sucesos imaginarios con reales, produjo historias muy vendidas en su tiempo (fines del siglo pasado). Radicado en Tur\u00edn, es obvio que su h\u00e9roe deb\u00eda ser del Piamonte. El valiente Caballero de Ventimiglia, El Corsario Negro, aparece en la serie como un noble caballero piamont\u00e9s, que toma Maracaibo y Gibraltar (puerto interior del Lago de Maracaibo), ayudado por El Olon\u00e9s. Escoltado por Lorent y Grammont, asalta Veracruz. Yolanda, la hija del Corsario Negro es secuestrada. Morgan, al frente de sus corsarios va a su rescate y \u00e9se es el motivo de la toma de Maracaibo \u00a1vaya justificaci\u00f3n!<br>\nLo curioso es que este fantasioso relato de los cruentos asaltos reales, ha logrado filtrarse en narraciones hist\u00f3ricas, en las que, obviamente, no aparece el Conde de Ventimiglia y Rocabruna, pero s\u00ed la visi\u00f3n novelesca de Salgari. Caso concreto es el ataque a Veracruz. Algunas gu\u00edas de la ciudad lo narran con los ojos del escritor italiano, \u00a1el colmo!<br>\nBelice o Walix, fue importante refugio filibustero en el siglo XVII. Pertenec\u00eda a la Capitan\u00eda de Guatemala. El tener una costa resguardada por arrecifes y ser de dif\u00edcil acceso a trav\u00e9s de Guatemala, propici\u00f3 que los piratas lo utilizaran para ocultarse.<br>\nFueron exterminados en sucesivas incursiones en el siglo XVIII. En 1737, Manuel Saucedo, gobernador de Yucat\u00e1n, envi\u00f3 una escuadra, los tomaron por sorpresa, capturaron gran cantidad de palo de tinte listo para ser embarcado y aprehendieron a la mayor\u00eda. Similares incursiones realizaron los gobernadores: Juan Jos\u00e9 de Clou en 1751, Melchor de Navarrete en 1752 y Roberto Rivas Betancourt en 1779.<br>\nInglaterra aprovech\u00f3 la invasi\u00f3n francesa en Espa\u00f1a para conquistar el territorio, pero el tiempo de los piratas hab\u00eda terminado.<br>\nEl siglo XIX ya s\u00f3lo da cuenta de Jean Lafitte (natural de Burdeos), que desde Nueva Orl\u00e9ans asaltaba buques. Apoy\u00f3 a Estados Unidos en la guerra contra Inglaterra a quien venci\u00f3, en la c\u00e9lebre batalla de Nueva Orl\u00e9ans, en 1814. Se estableci\u00f3 en Galveston, fue esp\u00eda para Espa\u00f1a y se le perdi\u00f3 la pista en 1821. Hay quien dice que sus descendientes viven en Isla Mujeres y Cozumel.<br>\nLa Revoluci\u00f3n Francesa, las guerras de independencia en las colonias americanas, el surgiente dominio norteamericano, fueron la tumba de los piratas. Ya ninguna naci\u00f3n auspici\u00f3 corsarios o solap\u00f3 bucaneros y filibusteros. \u00bfQu\u00e9 fue de los \u00faltimos piratas? Los que no tomaron residencia fija y buscaron otras formas de vida, fueron muriendo en sus incursiones a tierra firme. En Los \u00faltimos filibusteros, Salgari los hace tomar residencia en Panam\u00e1, como propietarios de la Posada del Toro de Oro.<br>\nPor cierto, quien se interese por las narraciones de piratas, no debe dejar de visitar Campeche, ciudad que, adem\u00e1s de los restos de la muralla y de los fuertes, ostenta un interesante museo, en el que se conservan armas, vestuario, documentos y objetos diversos de piratas c\u00e9lebres.<br>\nY \u00bfqu\u00e9 fue de Salgari? acorde a sus relatos, opt\u00f3 por una salida cruenta: se suicid\u00f3 por la v\u00eda del hara kiri.<\/p>\n<\/body><button class=\"simplefavorite-button has-count\" data-postid=\"24020\" data-siteid=\"1\" data-groupid=\"1\" data-favoritecount=\"0\" style=\"\">Leer despu\u00e9s <i class=\"sf-icon-star-empty\"><\/i><span class=\"simplefavorite-button-count\" style=\"\">0<\/span><\/button>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Muy lejos de las fascinantes aventuras interpretadas por los populares h&eacute;roes de Salgari, la realidad eran los saqueos, violaciones, asaltos sanguinarios, ,junto a barcos y ciudades incendiadas. 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