{"id":23920,"date":"1998-11-01T00:00:00","date_gmt":"1998-11-01T00:00:00","guid":{"rendered":"http:\/\/192.168.1.157\/istmo\/?p=23920"},"modified":"1998-11-01T00:00:00","modified_gmt":"1998-11-01T00:00:00","slug":"el_maleficio_de_la_mariposa_la_tragedia_naive","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dim-id.com\/pruebaentradas2023\/1998\/11\/01\/el_maleficio_de_la_mariposa_la_tragedia_naive\/","title":{"rendered":"El maleficio de la mariposa: la tragedia naive"},"content":{"rendered":"<button class=\"simplefavorite-button has-count\" data-postid=\"23920\" data-siteid=\"1\" data-groupid=\"1\" data-favoritecount=\"0\" style=\"\">Leer despu\u00e9s <i class=\"sf-icon-star-empty\"><\/i><span class=\"simplefavorite-button-count\" style=\"\">0<\/span><\/button><body><p>\u00abHay azules que se caen de morados\u00bb, dice un famoso verso de Pellicer. Es el caso de El maleficio de la mariposa, comedia azul, tan intensamente azul que toma tintes de morado: es un azul que se cae de morado. Hay, en esta primera obra dram\u00e1tica de Garc\u00eda Lorca, un lirismo cargado de sentimiento tr\u00e1gico, lirismo azul subido de tono, di\u00e1fano, espeso: \u00e1lgido azul que se condensa y se rebasa.<br>\nEl maleficio de la mariposa fue estrenada el 22 de mayo de 1920, en el Teatro Eslava de Madrid, cuando Federico contaba veinti\u00fan a\u00f1os. Un pr\u00f3logo enternecedor antecede la obra:<br>\n\u00abSe\u00f1ores: La comedia que vais a escuchar es humilde e inquietante, comedia rota del que quiere ara\u00f1ar a la luna y se ara\u00f1a su coraz\u00f3n. El amor, lo mismo que pasa con sus burlas y sus fracasos por la vida del hombre, pasa en esta ocasi\u00f3n por una escondida pradera poblada de insectos, donde hac\u00eda mucho tiempo era la vida apacible y serena\u00bb.<br>\nSerena fue antes la aldea, antes de que se abriera el tel\u00f3n, porque apenas comenzado el drama un presagio se cierne sobre el cielo de las otrora felices cucarachas. Se dice que, para suavizar la palabra \u00abcucaracha\u00bb, Federico la cambi\u00f3 por el uso andaluz \u00abcuriana\u00bb, as\u00ed que curianitas y curianitos ser\u00e1n los personajes. Y la Curiana Nigrom\u00e1ntica, cucaracha a\u00f1osa y experimentada, es la primera en advertir el funesto auspicio. Garc\u00eda Lorca pone de una vez en su boca toda la combinaci\u00f3n (l\u00edrica y tr\u00e1gica) que levantar\u00e1 la estructura de El maleficio de la mariposa:<br>\nMi alma tiene gran tristeza, \u00a1vecina!<br>\nMe dijo ayer tarde una golondrina:<br>\n\u00abTodas las estrellas se van a apagar.\u00bb<br>\nDios est\u00e1 dormido, y en el encinar<br>\nvi una estrella roja toda temblorosa<br>\nque se deshojaba como una enorme rosa.<br>\nLa vi perecer<br>\ny sent\u00ed caer<br>\nen mi coraz\u00f3n<br>\nun anochecer.<br>\n\u00abAmigas cigarras grit\u00e9, \u00bfveis las estrellas?\u00bb<br>\n\u00abUn hada se ha muerto\u00bb, respondieron ellas.<br>\nFui junto a los troncos del viejo encinar<br>\ny vi muerta el hada del campo y del mar.<br>\n\u00bfCabe mayor sencillez, y al mismo tiempo mejor complicaci\u00f3n, en estos versos de rima consecutiva? Su l\u00edrica guarda una vibraci\u00f3n que no se cifra s\u00f3lo en el acierto pros\u00f3dico y en la aceleraci\u00f3n intermedia del ritmo (\u00abPoes\u00eda es una palabra a tiempo\u00bb, defini\u00f3 Lorca), sino en los s\u00edmbolos de muerte y desasosiego. El modo de decir es suave y ligero, pero lo dicho aplasta: \u00abDios est\u00e1 dormido\u00bb y esto basta para echarse a temblar. Si a\u00f1adimos que se ha muerto un hada y que todas las estrellas se van a apagar No se puede leer, no se leer\u00eda bien este Garc\u00eda Lorca, si, por concentrarnos demasiado en los insectos que a veces dicen: \u00abYo voy a barrer\/ mi puerta con brisa del amanecer\u00bb, terminamos perdiendo el fondo aciago de la obra: el sacrificio incomprensible de un inocente, que es la esencia de lo tr\u00e1gico.<\/p>\n<p class=\"subtit\"><strong>Sensatez y sentimientos<\/strong><\/p>\n<p>Pero me estoy adelantando mucho, porque el inocente a\u00fan no aparece. Est\u00e1bamos en que una sabia y respetada cucaracha amaneci\u00f3 con \u00e1nimo fat\u00eddico, y su vecina tampoco se levant\u00f3 con las mejores noticias: tiene un hijo que no da golpe, que escribe poemas en cortezas de \u00e1rbol y, mientras m\u00e1s se enamora de una estrella que s\u00f3lo existe en su imaginaci\u00f3n, m\u00e1s hondo desaira a Silvia, curianita que no s\u00f3lo lo idolatra, \u00a1sino adem\u00e1s es rica! Do\u00f1a Curiana, madre del poeta adolescente, le explica que no es fortuna de despreciar la de Silvia, y que, en \u00faltimo caso, tampoco es imprescindible que la ame nada m\u00e1s que se lo diga:<br>\nElla tiene un cristal<br>\nprecioso, que encontr\u00f3<br>\nuna noche su abuelo,<br>\nmuy azul; \u00e9l crey\u00f3<br>\nque era un trozo de cielo.<br>\nTiene casa espaciosa,<br>\nel troje bien repleto.<br>\n\u00a1Mira, si es una sosa!<br>\n\u00a1Requi\u00e9brala discreto!<br>\nDile que te enamora<br>\nsu carita de estrella;<br>\nque te pasas las horas<br>\nsolo pensando en ella.<br>\nSi la Curianita Silvia es una sosa, digo yo, es muy comprensible que al Curianito no le guste y prefiera buscarse otra (claro que habr\u00eda que averiguar bien c\u00f3mo est\u00e1 eso del pedazo de cielo). El asunto se complica cuando el cucaracho, de por s\u00ed contaminado de versos, ve llegar un grupo de Curianas campesinas que traen en brazos a una mariposa blanca, con el ala rota. \u00abViene desmayada\u00bb, escribe Garc\u00eda Lorca en sus indicaciones esc\u00e9nicas. Era lo que faltaba para acabar de perder piso: de inmediato el Curianito est\u00e1 enamorado de la mariposa. El amor imposible, como si lo estuviera pidiendo, llega en forma de gusano con grandes alas.<br>\nEs previsible que un amor as\u00ed no ir\u00e1 por buen camino, pero, para mejor remarcar el sino adverso del cucaracho, no falta en la tragedia un funesto vaticinio: como el or\u00e1culo en Edipo Rey, como las brujas en Macbeth, la Curiana Nigrom\u00e1ntica advierte al cucaracho:<br>\nEste c\u00edrculo m\u00e1gico lo dice claramente.<br>\nSi de ella te enamoras, \u00a1ay de ti!, morir\u00e1s.<br>\nCaer\u00e1 toda la noche sobre tu pobre frente.<br>\nLa noche sin estrellas donde te perder\u00e1s<br>\nPero \u00bfde d\u00f3nde le vino a este Curianito una adolescencia tan feroz, una predisposici\u00f3n tal al fracaso? \u00abQuiz\u00e1 arriesga Federico en su pr\u00f3logo, ley\u00f3 con mucha dificultad alg\u00fan libro de versos que dej\u00f3 abandonado sobre el musgo un poeta de los pocos que van al campo, y se envenen\u00f3 con aquello de \u201cyo te amo, mujer imposible\u201d. Por eso, yo suplico a todos que no dej\u00e9is nunca libros de versos en las praderas, porque pod\u00e9is causar mucha desolaci\u00f3n entre los insectos\u00bb. No sabemos si la Curianita Silvia tambi\u00e9n se tropez\u00f3 con el libro de poemas, o si fue Garc\u00eda Lorca el que desprevenido entr\u00f3 en una biblioteca y, tras un empacho de versos, puso a Silvia a decir:<br>\n\u00a1Amor, qui\u00e9n te conociera!<br>\nDicen que eres dulce y negro,<br>\nnegras tus alas peque\u00f1as,<br>\nnegro tu caparaz\u00f3n<br>\ncomo noche sin estrellas;<br>\ntus ojos son de esmeraldas,<br>\ntus patas son de violeta.<br>\nLa \u00fanica sensata en el reparto es Do\u00f1a Curiana, quien, al o\u00edr semejante desvar\u00edo de la pobre Silvia, le ofrece la receta que oy\u00f3 de un grillo para curar los males de amor. \u00ab\u00bfQu\u00e9 dec\u00eda la receta?\u00bb pregunt\u00f3 la ni\u00f1a Silvia con urgencia.<br>\nD\u00e9se a los enamorados<br>\ndos palos en la cabeza<br>\ny no se los deje nunca<br>\ntumbarse sobre las hierbas.<br>\n<strong>Metamorfosis y ritmo<\/strong><br>\nDos transformaciones dolorosas captura Federico en El maleficio de la mariposa. La primera es el trance del cucaracho ni\u00f1o al adolescente, el despertar de la sexualidad. La imaginaci\u00f3n infantil y feliz del Curianito da paso a la melancol\u00eda; pensamientos tristes la constataci\u00f3n de lo imposible dentro de lo imaginado ocupan su mente; la aldea se le ha quedado chica para sus desproporcionadas emociones. Sabi\u00e9ndose flechado por la mariposa, el cucaracho se pregunta:<br>\n\u00bfQu\u00e9 tengo en mi cabeza?<br>\n\u00bfQu\u00e9 madejas de amores me ha enredado aqu\u00ed el viento?<br>\n\u00bfPor qu\u00e9 ya se marchita la flor de mi pureza<br>\nmientras otra flor nace dentro del pensamiento?<br>\n\u00bfUna flor sustituye a otra, o es el fruto que dolorosamente madura? Como por un declive cae el cucaracho a otra parada de la evoluci\u00f3n, declive inevitable pero trabajoso, escollado. Por v\u00eda de reflexi\u00f3n se sorprende de ver germinar dentro de s\u00ed a un yo desconocido. Desde la oscuridad interior avanza uno que tarde o temprano llegar\u00e1. No sabemos qu\u00e9 clase de bicho crece dentro de nosotros mientras dormimos, y cualquier d\u00eda nos despertar\u00e1 con la nueva de que hemos cambiado.<br>\nLa otra transformaci\u00f3n \u00bfm\u00e1s radical? es la que guarda todav\u00eda en su memoria la mariposa. Un nuevo estado desplaza al anterior; la novedad de una forma constitutiva aniquila la forma precedente. La privaci\u00f3n y la muerte del que fuimos se manifiesta toda en la metamorfosis del gusano que, ganando la libertad de sus alas, pierde la seguridad de la seda.<br>\nHil\u00e9 mi coraz\u00f3n sobre carne<br>\npara rezar en las tinieblas,<br>\ny la muerte me dio dos alas blancas,<br>\npero ceg\u00f3 la fuente de mi seda.<br>\nAhora comprendo el lamentar del agua,<br>\ny el lamentar de las estrellas,<br>\ny el lamentar del viento en la monta\u00f1a,<br>\ny el zumbido punzante<br>\nde la abeja.<br>\nPorque soy la muerte<br>\ny la belleza.<br>\nComo una ceremonia est\u00e1 descrita, con deslumbrante inspiraci\u00f3n, la actividad de la larva: el hilo delgado que enhebra es retiro para rezar en las tinieblas. La ceremonia conduce a una muerte y un nacimiento, y un gemido se adivina en el proceso de la transformaci\u00f3n: se lamenta en su devenir el r\u00edo de Her\u00e1clito; se lamenta en su capullo la abeja reina; muere \u00bfno toda? con la sexualidad la infancia. La vida es fuego abrasador, proceso b\u00e9lico que en su persecuci\u00f3n destruye y funda.<br>\nA un mismo tiempo la muerte y la belleza. \u00bfDe qu\u00e9 manera compaginan? \u00bfPor que no se vuelve incomprensible el mundo en su incesante mutaci\u00f3n? Los contrarios se avienen pens\u00f3 Her\u00e1clito como el arco y la lira: ajuste de contravuelta. Se instaura en el mundo una trama secreta de correspondencias. Y las criaturas todas est\u00e1n atentas al cambio, coordinadas, como por un ritmo universal. Mejor lo expres\u00f3 la poes\u00eda simbolista del Garc\u00eda Lorca en su primera \u00e9poca, cuando lo puso en boca de la mariposa herida:<br>\nLo que dice la nieve sobre el prado,<br>\nlo repite la hoguera;<br>\nlas canciones del humo en la ma\u00f1ana<br>\nlas dicen las ra\u00edces bajo tierra.<br>\nQue cante la ara\u00f1a<br>\nen su cueva;<br>\nque el ruise\u00f1or medite<br>\nmi leyenda;<br>\nque la gota de lluvia se asombre<br>\nal resbalar sobre mis alas muertas.<\/p>\n<p class=\"subtit\"><strong>Comedia rota<\/strong><\/p>\n<p>La f\u00e1bula no puede terminar bien. No es normal que una cucaracha se enamore de una mariposa: contradice a la naturaleza. El cucaracho deb\u00eda resignarse y abandonar el objeto de su deseo; acallar lo que, aun surgido del fondo de su alma, era naturalmente una aberraci\u00f3n.<br>\nEl 5 de junio, d\u00eda en que se cumplieron 100 a\u00f1os del nacimiento de Federico Garc\u00eda Lorca, se estren\u00f3 El maleficio de la mariposa en el Centro Universitario de Teatro de la UNAM, dirigida por Jos\u00e9 Ram\u00f3n Enr\u00edquez, uno de los hombres, por preparaci\u00f3n y capacidad, m\u00e1s prestigiados del teatro en M\u00e9xico. En su montaje, tanto el curianito como la mariposa son representados por varones. Al preguntarle el motivo, Enr\u00edquez explica que la descripci\u00f3n del curianito recuerda el modo en que Garc\u00eda Lorca habla de Verlaine, \u00aby la pasi\u00f3n de Verlaine es Rimbaud\u00bb. Para Jos\u00e9 Ram\u00f3n Enr\u00edquez, este amor imposible, este destino tr\u00e1gico, representa tambi\u00e9n el drama de Federico Garc\u00eda Lorca, joven poeta homosexual, que exclama con el Curianito:<br>\n\u00bfQui\u00e9n me puso estos ojos que no quiero<br>\ny estas manos que tratan<br>\nde prender un amor que no comprendo?<br>\n\u00a1Y con mi vida acaba!<br>\n\u00bfQui\u00e9n me pierde entre sombra?<br>\n\u00bfQui\u00e9n me manda sufrir sin tener alas?<br>\nDesde una primera interpretaci\u00f3n, la tragedia se consuma cuando el poder imaginativo del cucaracho lo pierde, despe\u00f1\u00e1ndolo en el abismo de un amor para el que la naturaleza no lo ha dotado. La mariposa, recuperada, vuela y escapa de su amante para siempre. El ritmo universal tropieza cuando una de las notas no encuentra contrapunto y queda como truncada, rota, impedida de plenificaci\u00f3n. Comedia rota del que quiere ara\u00f1ar la luna y se ara\u00f1a el coraz\u00f3n.<br>\nDesde la otra interpretaci\u00f3n pasa lo mismo: el joven poeta homosexual no tiene respuesta para sus manos y sus ojos, que tratan de prender un amor que no comprende. Queda impedido, en esta perspectiva, de plenificaci\u00f3n. En ambos casos es un impedimento grave: incapacidad natural de consumar su amor.<br>\nEl texto original de Garc\u00eda Lorca est\u00e1 incompleto, le falta el final. De cualquier forma, la \u00faltima indicaci\u00f3n esc\u00e9nica sobrevivi\u00f3 y no deja dudas sobre el desenlace:<br>\n\u00abPor el fondo de la escena aparecen Gusanos de Luz y unas Curianas que cogen el p\u00e9talo de rosa que guarda a Curianito y se lo llevan lentamente con gran ceremonia y solemnidad. Todo est\u00e1 iluminado fant\u00e1sticamente de rosa. La marcha f\u00fanebre se va alejando poco a poco\u00bb.<\/p>\n<\/body><button class=\"simplefavorite-button has-count\" data-postid=\"23920\" data-siteid=\"1\" data-groupid=\"1\" data-favoritecount=\"0\" style=\"\">Leer despu\u00e9s <i class=\"sf-icon-star-empty\"><\/i><span class=\"simplefavorite-button-count\" style=\"\">0<\/span><\/button>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Bien dicen que la obra primera es siempre sombra, perfil, de quien la escribe. 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