{"id":23919,"date":"1998-11-01T00:00:00","date_gmt":"1998-11-01T00:00:00","guid":{"rendered":"http:\/\/192.168.1.157\/istmo\/?p=23919"},"modified":"1998-11-01T00:00:00","modified_gmt":"1998-11-01T00:00:00","slug":"federico_garcia_lorca_la_espiritualidad_de_un_poeta","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dim-id.com\/pruebaentradas2023\/1998\/11\/01\/federico_garcia_lorca_la_espiritualidad_de_un_poeta\/","title":{"rendered":"Federico Garc\u00eda Lorca: la espiritualidad de un poeta"},"content":{"rendered":"<button class=\"simplefavorite-button has-count\" data-postid=\"23919\" data-siteid=\"1\" data-groupid=\"1\" data-favoritecount=\"0\" style=\"\">Leer despu\u00e9s <i class=\"sf-icon-star-empty\"><\/i><span class=\"simplefavorite-button-count\" style=\"\">0<\/span><\/button><body><p>Soy un admirador tard\u00edo de Garc\u00eda Lorca. Su tragedia existencial y vital al comienzo de la guerra civil en Espa\u00f1a no me lo hicieron atractivo en mis a\u00f1os universitarios. Sus connotaciones pol\u00edticas verdaderas o falsas no facilitaron mi encuentro con \u00e9l. Con el paso del tiempo cay\u00f3 en mis manos una biograf\u00eda suya de Marcelle Auclair, de quien me hab\u00eda entusiasmado su espl\u00e9ndido trabajo sobre Santa Teresa. Aunque \u00e9ste no me gust\u00f3 tanto como aqu\u00e9l, me dej\u00f3 un cierto vac\u00edo y, por qu\u00e9 no decirlo, curiosidad, que por una raz\u00f3n u otra tard\u00e9 a\u00f1os en saciar. Con el paso del tiempo cayeron en mis manos las obras completas de Federico, que le\u00ed en su totalidad; me sucedi\u00f3 un fen\u00f3meno raro, acostumbrado a que todo el mundo de las letras hablara de \u00e9l como poeta o dramaturgo, lo que verdaderamente me impresion\u00f3 fue su prosa. Me llam\u00f3 la atenci\u00f3n que no se destacara esta dimensi\u00f3n, a mi juicio important\u00edsima, as\u00ed como el olvido \u00bfocultaci\u00f3n programada? de los matices espirituales y religiosos, que jam\u00e1s oculta.<br>\nEn este aniversario merecen la pena algunos comentarios al hilo de sus escritos que ayuden a conocer m\u00e1s a fondo, y en una dimensi\u00f3n trascendente, la personalidad de nuestro autor.<\/p>\n<p class=\"subtit\"><strong>El interior de las cosas<\/strong><\/p>\n<p>La existencia y la importancia del esp\u00edritu es incuestionable en nuestro poeta: \u00abHay en nuestra alma algo que sobrepuja a todo lo existente\u00bb (Obras Completas, tomo III. Aguilar M\u00e9xico 1991, p.5). Al admirar la majestuosidad de las viejas ciudades (\u00c1vila, Zamora, Palencia) arruinadas por el progreso y mutiladas por la civilizaci\u00f3n actual, el artista desbord\u00f3 su alma po\u00e9tica sobre impresiones que le llenaron el esp\u00edritu de melancol\u00eda y le hirieron el alma de nostalgia. Cuando visit\u00f3 \u00c1vila no habl\u00f3 fuerte ni pis\u00f3 recio: \u00abpara no ahuyentar el esp\u00edritu de la sublime Teresa\u00bb (Ibid, p.12). La catedral, por su oscuridad tranquila, \u00abinvita a la meditaci\u00f3n de lo supremo\u2026 El alma que crea y est\u00e9 llena de fe celestial que sue\u00f1e en esta catedral\u2026 El alma que vea la grandeza de Jes\u00fas que se suma en estas sombras h\u00famedas con ojos de cirios para sentir consuelo espiritual\u2026 As\u00ed, en un rinc\u00f3n\u2026 podr\u00e1 pensar sin ser visto y gozar de una dulzura que \u00fanicamente encuentra all\u00ed. Eso es adoraci\u00f3n a Dios\u2026 Hace pensar aunque el alma est\u00e9 despose\u00edda de la luz de la fe\u00bb (Ibid, pp.13-14).<br>\nAl visitar la Cartuja, se quej\u00f3 de la perfecci\u00f3n t\u00e9cnica de ciertas im\u00e1genes que rodeaban a Cristo: \u00ab\u00a1Estas esculturas son magn\u00edficas! S\u00ed, pero a m\u00ed \u00fanicamente me convence el interior de las cosas, es decir, el alma incrustada en ellas, para que cuando las contemplemos puedan nuestras almas unirse con las suyas\u00bb (Ibid, p.23). Admiti\u00f3 que \u00abla soledad es la gran talladora de esp\u00edritus\u00bb, pero no le gust\u00f3 la Cartuja, porque se puede sepultar el cuerpo pero no encerrar el alma: \u00abEl alma est\u00e1 donde ella quiere. Todas nuestras fuerzas son in\u00fatiles para arrancarla donde se clava\u00bb (Ibid, p.25). Consideraba in\u00fatiles las torturas de la carne cuando el esp\u00edritu pide otra cosa. No entendi\u00f3 lo que \u00e9l mismo llam\u00f3 \u00abla gran pasi\u00f3n del silencio\u00bb. Le parec\u00eda abrumador, sobrehumano. La paz y tranquilidad las consideraba inquietud y desasosiego\u2026 pasi\u00f3n formidable jam\u00e1s calmada. Evidentemente Garc\u00eda Lorca no ten\u00eda vocaci\u00f3n de cartujo. Su naturaleza sensual le dificult\u00f3 entender la penitencia cartujana, el estilo de vida que no se divorcia del amor, como pensaba el poeta, sino exactamente lo contrario: nace del amor a Dios y lo expresa.<br>\nEn el Monasterio de Silos particip\u00f3 en la Misa con los monjes, y el canto gregoriano le pareci\u00f3: \u00abformidable y emocionante\u00bb, aunque \u00ablejos de la tragedia del coraz\u00f3n\u00bb (Ibid, p.49).<br>\n<strong>Amo y detesto las pasiones<\/strong><br>\nEn algunos momentos, Garc\u00eda Lorca descubri\u00f3 el estado de su esp\u00edritu, sus luchas interiores, sus pasiones y ca\u00eddas: \u00abMi vida y mi pensamiento luchan desesperadamente por arrancar el manto de impureza de mi coraz\u00f3n, pero mi cuerpo, lleno de sangre y de calor, se arroja sobre las llamaradas geniales de la pasi\u00f3n\u2026 la pasi\u00f3n es en m\u00ed algo que me da muerte y me da vida al mismo tiempo: muerte al cuerpo y vida al esp\u00edritu\u2026 Yo amo las pasiones y las detesto, porque mi esp\u00edritu es doble\u2026 mi voluntad est\u00e1 muerta y por eso soy un n\u00e1ufrago en la pendiente escabrosa del amor\u2026\u00a1Cu\u00e1ndo terminar\u00e1 mi calvario carnal! Todos los d\u00edas mi cuerpo es m\u00e1s fuego y mi alma m\u00e1s alta. \u00bfCu\u00e1ndo alcanzar\u00e9 felicidad y amor de verdad? \u00bfCu\u00e1ndo ser\u00e9 limpio de amor tr\u00e1gico y de coraz\u00f3n? \u00bfCu\u00e1ndo amar\u00e9 a lo que me ama?\u00bb. (Ibid, p.181).<br>\nPas\u00f3 mal el verano de 1928: \u00abSe necesita tener la cantidad de alegr\u00eda que Dios me ha dado para no sucumbir ante la cantidad de conflictos que me han asaltado \u00faltimamente. Pero Dios no me abandona nunca\u00bb (Ibid, p.979).<br>\nSe lamentaba de los que sufren persecuciones de la justicia humana \u00absin creer en los cielos de Jes\u00fas\u00bb. Para \u00e9l, son bienaventurados los que se acercan \u00abal pavoroso y m\u00edstico Nazareno\u00bb, pero se quejaba por tantos que se conforman con una idea mezquina de Dios. En Ansiedad de regeneraci\u00f3n se duele de las deformaciones que los hombres hacemos del buen Dios: \u00abAhora se le toma como motivo de pol\u00edtica y de lucro\u2026 se le adora hip\u00f3critamente y todos los que le aman en p\u00fablico lo olvidan despu\u00e9s\u2026\u00bb (Ibid, p.185).<br>\n<strong>\u00abLo que m\u00e1s me importa es vivir\u00bb<\/strong><br>\nA Lorca lo que le importaba por encima de todo era la vida: \u00abYo sue\u00f1o ahora lo que viv\u00ed en mi ni\u00f1ez\u00bb. A una pregunta de un reportero: \u00ab\u00bfCu\u00e1ndo trabaja usted?\u00bb respondi\u00f3: \u00abCuando ya no tengo otro remedio. Lo que m\u00e1s me importa es vivir\u00bb (Ibid, p.537). En otra ocasi\u00f3n le preguntan: \u00ab\u00bfA qu\u00e9 hora acostumbra trabajar?\u00bb \u00abA todas. Si me pusiera estar\u00eda todo el d\u00eda escribiendo, pero no quiero encadenarme\u00bb (Ibid, p.622).<br>\nRefiri\u00e9ndose a Antonio Machado apunt\u00f3: \u00abYo no quiero admirar al artista en s\u00ed. Eso no tiene importancia\u2026 Es el hombre como realizaci\u00f3n lo que vale\u2026 la humanidad del individuo, su capacidad de humanidad\u2026\u00bb. Ten\u00eda verdadera devoci\u00f3n por Manuel de Falla: \u00abEs un santo\u2026 un m\u00edstico\u2026 con una sed de perfecci\u00f3n que admira y aterra al mismo tiempo\u2026 Su fe no necesita pruebas para creer\u2026\u00bb (Ibid, pp.546-547).<br>\nEn el verano de 1927 escribi\u00f3: \u00abYo siento cada d\u00eda m\u00e1s el talento de Dal\u00ed. Me parece \u00fanico, y posee una serenidad y una claridad de juicio para lo que piensa que es verdaderamente emocionante. Se equivoca y no importa. Est\u00e1 vivo. Su inteligencia agud\u00edsima se une a su infantilidad desconcertante, en una mezcla tan ins\u00f3lita que es absolutamente original y cautivadora. Lo que m\u00e1s me conmueve en \u00e9l ahora es su delirio de construcci\u00f3n (es decir, de creaci\u00f3n) en donde pretende crear de la nada y hace m\u00e1s esfuerzos y se lanza a m\u00e1s r\u00e1fagas con tanta fe y con tanta intensidad que parece incurable. Nada m\u00e1s dram\u00e1tico que esta objetividad y esta busca de la alegr\u00eda por la alegr\u00eda misma. Recuerda que \u00e9ste ha sido el canon mediterr\u00e1neo. \u201cCreo en la resurrecci\u00f3n de la carne\u201d, dice Roma\u2026 Pero Dal\u00ed no quiere dejarse llevar. Necesita llevar el volante y adem\u00e1s la fe en la geometr\u00eda astral. Me conmueve; me produce Dal\u00ed la misma emoci\u00f3n pura (y que Dios nuestro Se\u00f1or me perdone) que me produce el Ni\u00f1o Jes\u00fas abandonado en el p\u00f3rtico de Bel\u00e9n, con todo el germen de la crucifixi\u00f3n ya latente bajo las pajas de la cuna\u00bb (Ibid, p.968). En otra ocasi\u00f3n fue Dal\u00ed el que le dijo a Federico: \u00abT\u00fa eres una borrasca cristiana y necesitas de mi paganismo\u00bb (Ibid, p.977).<br>\nCuando le preguntaron por qu\u00e9 en sus dibujos aparecen con preferencia los caracoles, explic\u00f3 c\u00f3mo en cierta ocasi\u00f3n estaba dibujando, y acerc\u00e1ndose su madre y contemplando sus garabatos le dijo: \u00abHijo m\u00edo, me morir\u00e9 sin poder comprender c\u00f3mo te puedes ganar la vida haciendo caracoles\u00bb. \u00abNi el poeta ni nadie tienen la clave y el secreto del mundo. Quiero ser bueno. S\u00e9 que la poes\u00eda eleva, y siendo bueno, con el asno y el fil\u00f3sofo, creo firmemente que si hay un m\u00e1s all\u00e1 tendr\u00e9 la agradable sorpresa de encontrarme en \u00e9l\u00bb (Ibid, p.681). Bella afirmaci\u00f3n de nuestro poeta.<br>\nTampoco era ajeno a los problemas sociales: \u00abEl d\u00eda que el hambre desaparezca va a producirse en el mundo la explosi\u00f3n espiritual m\u00e1s grande que jam\u00e1s conoci\u00f3 la Humanidad\u00bb (Ibid, p.675). No estaba de acuerdo con el arte puro, con el arte por el arte: \u00aben este momento dram\u00e1tico del mundo (1936) el artista debe llorar y re\u00edr con su pueblo. Hay que dejar el ramo de azucenas y meterse en el fango hasta la cintura para ayudar a los que buscan las azucenas\u00bb (Ibid, p.681).<br>\n<strong>Hombre del mundo, hermano de todos<\/strong><br>\nTambi\u00e9n estaba en desacuerdo con los nacionalismos patrioteros que pintaban con sangre el mundo entero y parec\u00edan querer volver a los reinos de Taifas de la edad media: \u00ab\u00bfNo crees, Federico, que la patria no es nada, que las fronteras est\u00e1n llamadas a desaparecer?\u00bb, le pregunta el entrevistador. \u00abYo soy espa\u00f1ol integral contest\u00f3 y me ser\u00eda imposible vivir fuera de mis l\u00edmites geogr\u00e1ficos; pero odio al que es espa\u00f1ol por ser espa\u00f1ol nada m\u00e1s. Yo soy hermano de todos y execro al hombre que se sacrifica por una idea nacionalista abstracta por el solo hecho de que ama a su patria con una venda en los ojos. El chino bueno est\u00e1 m\u00e1s cerca de m\u00ed que el espa\u00f1ol malo. Canto a Espa\u00f1a y la siento hasta la m\u00e9dula; pero antes que esto soy hombre del mundo y hermano de todos. Desde luego no creo en la frontera pol\u00edtica\u00bb (Ibid, p.687).<br>\n<strong>Po\u00e9tica de la religi\u00f3n<\/strong><br>\nSu viaje a Estados Unidos (1929) le permiti\u00f3, con su sensibilidad de poeta, comparar lo que podr\u00edamos llamar dimensi\u00f3n po\u00e9tica de la religi\u00f3n. Su visi\u00f3n, no por particular, deja de ser interesante: \u00abHe asistido tambi\u00e9n a oficios de diferentes religiones. Y he salido dando vivas al portentoso, bell\u00edsimo, sin igual catolicismo espa\u00f1ol. No digamos nada de los cultos protestantes. No me cabe en la cabeza (en mi cabeza latina) c\u00f3mo hay gentes que pueden ser protestantes\u00bb (dice en una carta a sus padres y hermanos, fechada el 14 de julio de 1929, en Nueva York).<br>\n\u00abEst\u00e1 suprimido todo lo que es humano y consolador y bello, en una palabra. Aun el catolicismo de aqu\u00ed es distinto. Est\u00e1 minado por el protestantismo y tiene esa misma frialdad. Esta ma\u00f1ana fui a ver una misa cat\u00f3lica dicha en ingl\u00e9s. Y ahora veo lo prodigioso que es cualquier cura andaluz dici\u00e9ndola. Hay un instinto innato de belleza en el pueblo espa\u00f1ol y una alta idea de la presencia de Dios en el templo. Ahora comprendo el espect\u00e1culo fervoroso, \u00fanico en el mundo, que es una misa en Espa\u00f1a. La lentitud, la grandeza, el adorno del altar, la cordialidad en la adoraci\u00f3n del Sacramento, el culto a la Virgen, son en Espa\u00f1a de una absoluta personalidad y de una enorme poes\u00eda y belleza\u00bb.<br>\nJunto a los defectos, no dej\u00f3 de se\u00f1alar las cualidades: \u00abLo que el catolicismo de los Estados Unidos no tiene es solemnidad, es decir, calor humano. La solemnidad en lo religioso es cordialidad, porque es una prueba viva, prueba para los sentidos de la inmediata presencia de Dios. Es como decir: Dios est\u00e1 con nosotros, d\u00e9mosle culto y adoraci\u00f3n. Pero es una gran equivocaci\u00f3n suprimir el ceremonial. Es la gran cosa de Espa\u00f1a. Son las formas exquisitas, la hidalgu\u00eda con Dios\u2026 Espa\u00f1a es el \u00fanico pa\u00eds fuerte y vivo que queda en el mundo. Sin embargo, yo he observado al p\u00fablico cat\u00f3lico esta ma\u00f1ana y he visto una devoci\u00f3n extraordinaria, sobre todo en los hombres, cosa rara en Espa\u00f1a. Han comulgado muchas gentes y era un p\u00fablico serio, sin pamplinas y con una disciplina extraordinaria\u2026\u00bb (Ibid, p.847).<br>\n\u00abTambi\u00e9n he estado en una sinagoga jud\u00eda, de los jud\u00edos espa\u00f1oles. Cantaron cosas hermos\u00edsimas y hab\u00eda un cantante que era un prodigio de voz y de emoci\u00f3n\u2026 Hicieron una ceremonia muy bonita, muy solemne, pero que a m\u00ed me result\u00f3 vac\u00eda de sentido. Me parece demasiado fuerte la figura de Cristo para negarla\u00bb (Ibid, p.833).<br>\nEn la carta a sus padres del ocho de agosto, les coment\u00f3 su visita a una iglesia rusa con unos amigos: \u00abEs casi como la cat\u00f3lica\u2026 el rito es a\u00fan m\u00e1s esplendoroso que el nuestro\u2026 los c\u00e1nticos y los coros son insuperables. Es todo bizantino y m\u00e1s complicado y primitivo que lo romano\u2026 y hay en la misa un momento de mucha emoci\u00f3n, que es cuando el pope, despu\u00e9s de consagrar, se vuelve al pueblo y presenta un crucifijo, dando grandes voces, una especie de lamento de melod\u00eda preciosa\u00bb. Termina: \u00abSigo diciendo que la belleza y profundidad del catolicismo es infinitamente superior. De ser religioso en una religi\u00f3n positiva no hay m\u00e1s perfecci\u00f3n que en el catolicismo\u00bb. Sin embargo, parece que el pope tiene un \u00abpatriarcalismo\u00bb del que emana una autoridad y bondad que le pareci\u00f3 no existir en el simple cura cat\u00f3lico. Sea por el rito, el traje o por su prestancia, emana una categor\u00eda superior de hombre iniciado en misterios de la que carece el cura cat\u00f3lico (Cfr. Ibid, p.840).<br>\nEn otra carta (octubre 22), recuerda: \u00abS\u00f3lo Dios tiene la verdad en sus manos\u00bb.<br>\n<strong>Cristos: impresiones y paisajes<\/strong><br>\nDec\u00eda Garc\u00eda Lorca: \u00abHay en el alma del pueblo una devoci\u00f3n que sobrepuja todas las devociones: la de los crucificados\u00bb. Se lamentaba de que se admiraran m\u00e1s por la tr\u00e1gica realidad de los terribles dolores del cuerpo y no por el mar sin orillas, amoroso, de su alma: \u00ablloran por la corona de espinas, sin meditar y amar al esp\u00edritu de Dios sufriendo por dar el supremo consuelo\u00bb\u2026 \u00abera Dios y estaba en la Cruz ya consumado el sacrificio genial. Nos olvidamos del Jes\u00fas en el Huerto\u2026 con la amargura del temor a lo tremendo no nos asombramos ante el Jes\u00fas con amor de hombre en la \u00faltima cena\u2026 lo grandioso nos desconcierta\u00bb (Ibid, p.72).<br>\n\u00abEstos Cristos sentidos se esconden en las capillitas pueblerinas, donde son el orgullo de sus habitantes\u2026 al llegar los escultores genios de Espa\u00f1a\u2026 hicieron sus Calvarios poniendo su alma en la ejecuci\u00f3n de los ojos. Y Mora y Hern\u00e1ndez, y Juni y el Monta\u00f1\u00e9s, y Salzillo y Silos, y Mena y Rold\u00e1n, etc\u00e9tera, supieron decir con dulzura dram\u00e1tica los ojos de Jes\u00fas\u2026 y los pusieron entornados, escalofriantes\u2026 supieron que aunque en el cuerpo una contorsi\u00f3n diga mucho, dicen mucho m\u00e1s unos ojos en la agon\u00eda, y pusieron en los ojos todo el sufrimiento de aquel cuerpo ideal\u2026\u00bb (Ibid, p.75).<br>\nEn sus obras no dej\u00f3 de hacer referencias al dolor y a la cruz: \u00abLa cruz \u00a1y vamos andando!\u00bb. \u00abSoy una gran pecadora \/ pero he amado de una manera \/ que Dios me perdonar\u00e1 \/ como a santa Mar\u00eda Magdalena. \/ Si usted supiera, \/ estoy muy herida, hermana, \/ por las cosas de la tierra\u00bb (Mariana Pineda). En otro pasaje de esa misma obra cristaliz\u00f3 esta hermosa frase: \u00abDios est\u00e1 cubierto de heridas de amor que jam\u00e1s se cierran\u00bb. \u00ab\u00a1Oh cruz! \u00a1oh clavos! \u00a1oh espina clavada en el hueso hasta que se oxiden los planetas!\u00bb. Verdad teol\u00f3gica, genialidad po\u00e9tica.<br>\n<strong>\u00abDejad que corra el aire\u00bb<\/strong><br>\nProbablemente hacia 1928, escribi\u00f3: \u00abLa verdad es lo vivo y ahora quieren llenarnos de muertes y de aserr\u00edn de corcho. El disparate, si est\u00e1 vivo, es verdad; el teorema, si est\u00e1 muerto, es mentira. \u00a1Dejad que corra el aire! \u00bfNo te angustia la idea de un mar con todos los peces atados con cadenita a un solo punto, sin conciencia? No discuto el dogma. Pero no quiero ver el punto donde se acaba \u201cese dogma\u201d\u00bb (fragmento de carta, op.cit. p.971). Enfrascado en la Oda al Sant\u00edsimo Sacramento del Altar, afirm\u00f3: \u00abEs dificil\u00edsima. Pero mi fe la har\u00e1\u00bb (Ibid, p.978), y en otra ocasi\u00f3n dec\u00eda: \u00abpor disciplina, hago estas \u201cacademias\u201d precisas de ahora y abro mi alma ante el s\u00edmbolo del sacramento\u00bb (Ibid, p.981).<br>\nEn uno de sus poemas en prosa, al hablar de Santa Luc\u00eda, afirm\u00f3: \u00abfue una hermosa doncella de Siracusa\u2026 como todos los santos plante\u00f3 y resolvi\u00f3 teoremas deliciosos ante los que rompen sus cristales los aparatos de F\u00edsica. Ella demostr\u00f3 en la plaza p\u00fablica, ante el asombro del pueblo, que mil hombres o cincuenta pares de bueyes no pueden con la palomilla luminosa del Esp\u00edritu Santo\u00bb (Ibid, p.144).<br>\n<strong>Una interrogaci\u00f3n<\/strong><br>\n\u00abUn sepulcro es siempre una interrogaci\u00f3n\u00bb (Ibid, p.61). A la pregunta del famoso caricaturista Bagaria, de si no ser\u00e1 mejor el silencio de la nada que la vida futura de los creyentes, respondi\u00f3: \u00abBon\u00edsimo y atormentado Bagaria, \u00bfno sabes que la Iglesia habla de la resurrecci\u00f3n de la carne como el gran premio a sus fieles?\u00bb. El profeta Isa\u00edas lo dice en un vers\u00edculo tremendo: \u00abSe regocijar\u00e1n en el Se\u00f1or los huesos abatidos\u00bb\u2026 y cit\u00f3 una l\u00e1pida que hab\u00eda le\u00eddo en un cementerio: Aqu\u00ed espera la resurrecci\u00f3n do\u00f1a Micaela G\u00f3mez; y a\u00f1adi\u00f3: \u00abuna idea se expresa y es posible porque tenemos cabeza y manos. Las criaturas no quieren ser sombras\u00bb (Ibid, p.687).<br>\n<strong>Muerte, nube obsesiva<\/strong><br>\nEn la nueva edici\u00f3n de sus obras completas, a cargo de Miguel Garc\u00eda Posada, \u00e9ste afirma que la poes\u00eda de Garc\u00eda Lorca canta como la de Quevedo, tiembla como la de San Juan de la Cruz, se llena de hombres y mujeres como la de Lope, se refrena como la de Fray Luis. Su teatro se empareja con la frescura de Lope y tambi\u00e9n con la dimensi\u00f3n dram\u00e1tica de Calder\u00f3n. En su prosa habla de la genialidad imaginativa y la desenvoltura de nuestros prosistas mayores. Garc\u00eda Lorca amaba lo popular, lo instintivo, lo irracional, o mejor, lo transracional. Su poes\u00eda es a la vez culta y popular. Tiene ambas dimensiones. En ella se funden lo tradicional y la modernidad. Quiz\u00e1 su fama se deba en parte a su tr\u00e1gica muerte: \u00absin su muerte no hubiera levantado pronto el vuelo\u00bb.<br>\nSu injusto fusilamiento choca violentamente con la fragilidad de su persona. No se ha explicado hasta ahora por qu\u00e9 abandon\u00f3 Madrid, republicano, por Granada dominada por insurrectos. Buscando la vida encontr\u00f3 parad\u00f3jicamente la muerte. Federico no ten\u00eda temperamento revolucionario, aunque s\u00ed, como cualquier persona normal, simpat\u00edas que se pueden advertir en sus escritos sobre el progreso y la justicia social. Por ejemplo, en septiembre de 1931 dirigi\u00f3 una alocuci\u00f3n al pueblo de Fuente Vaqueros: \u00abNo s\u00f3lo de pan vive el hombre\u2026 bien est\u00e1 que todos los hombres coman, pero que todos los hombres sepan, que gocen todos los frutos del esp\u00edritu humano, porque lo contrario es convertirlos en m\u00e1quinas al servicio del Estado, es convertirlos en esclavos de una terrible organizaci\u00f3n social. Yo tengo mucha m\u00e1s l\u00e1stima de un hombre que quiere saber y no puede, que de un hambriento. Porque un hambriento puede calmar su hambre f\u00e1cilmente con un pedazo de pan o con unas frutas, pero un hombre que tiene ansia de saber y no tiene medios sufre una terrible agon\u00eda, porque son libros, libros, muchos libros los que necesita\u2026 \u00a1Libros! \u00a1Libros! He aqu\u00ed una palabra m\u00e1gica que equivale a decir: \u201camor\u201d, \u201camor\u201d, y que deb\u00edan los pueblos de pedir como piden pan o como anhelan la lluvia para su sementera\u00bb (Ibid, pp.422-423).<br>\nTuvo amigos comunistas (como Alberti) y socialistas (como Fernando de los R\u00edos). Pero tambi\u00e9n una admiraci\u00f3n grande por Ortega, enemigo declarado de la II Rep\u00fablica a partir de 1932. Tambi\u00e9n se ve\u00eda con frecuencia con Jos\u00e9 Antonio, fusilado por los republicanos. Como dijo Ortega: \u00abVida es una cosa y poes\u00eda otra\u00bb.<br>\n\u00bfQui\u00e9n orden\u00f3 la muerte de Garc\u00eda Lorca? Seg\u00fan cuenta el profesor Luis de Hera Esteban (de la Real Academia de Historia, actualmente profesor en la Universidad de G\u00e9nova), su muerte no se debi\u00f3 a un pleito entre homosexuales, como se comentaba en algunos c\u00edrculos de postguerra, sino a un hombre cercano a la CEDA que quiso congraciarse con los militares por temer que su filiaci\u00f3n pol\u00edtica no fuese suficiente.<br>\nVarios autores famosos intentaron salvarle. Su amigo, el poeta Luis Rosales (falangista), que la \u00faltima vez que lo vio escuch\u00f3 de sus labios: \u00abLuis, estoy rezando\u00bb. Y el no menos conocido Jos\u00e9 Mar\u00eda Pem\u00e1n, amigo de Franco en los primeros a\u00f1os de la guerra, conociendo las extra\u00f1as rivalidades entre las nuevas autoridades y algunos grupos de derechas, temi\u00f3 por su vida y pidi\u00f3 personalmente a Franco que interviniese. \u00c9ste accedi\u00f3 a ello, pero ya fue tarde: d\u00eda y medio antes hab\u00eda sido asesinado.<br>\nGarc\u00eda Lorca sufri\u00f3 de modo particular la cercan\u00eda de la muerte. No era de car\u00e1cter decidido ni sobresal\u00eda por su coraje. Su car\u00e1cter alegre, pero t\u00edmido, no le abandon\u00f3. Aunque pone en boca de Bernarda Alba, \u00abyo no quiero llantos; la muerte hay que mirarla cara a cara\u00bb, en todo parece que la muerte le sigui\u00f3 persigui\u00f3 siempre como nube obsesiva. La injusticia lo desplom\u00f3; una servidora de su cortijo de Granada ha contado que lo vio en la c\u00e1rcel hundido f\u00edsicamente, sin fuerzas, incapaz de hablar. Podemos suponer que la fuerza religiosa que se manifest\u00f3 tantas veces en su obra y en su vida le apoyar\u00edan en el momento culminante de su existencia, y que tampoco perder\u00eda la esperanza que atribuy\u00f3 a los gitanos de Granada y a los negros de Harlem.<br>\n<strong>A modo de conclusi\u00f3n<\/strong><br>\nNo tengo la menor intenci\u00f3n apolog\u00e9tica. Garc\u00eda Lorca, especialmente en sus a\u00f1os j\u00f3venes, atac\u00f3 algunos aspectos de la moral cat\u00f3lica, pero no perdi\u00f3 un cierto sentido cat\u00f3lico de la vida. En carta a Encarnaci\u00f3n L\u00f3pez (la famosa Argentinita) dice: \u00abEspero que me tendr\u00e1 presente en sus oraciones y no me olvidar\u00e1\u00bb (Granada, 1931, Ibid, p.1004). Comentando la muerte de un conocido, escribi\u00f3 dando el p\u00e9same: \u00abCuando le dije a mi madre la frase del encantador Gitanillo sobre la Virgen, se ech\u00f3 a llorar y una costurera, muy andaluza, dec\u00eda: \u00a1Hijo de mi alma, \u00e9l s\u00ed que estar\u00e1 ya en los brazos de la Virgen! Dios tambi\u00e9n tiene que ser bueno contigo, y lo mismo la Virgen, la Sant\u00edsima Virgen, llena de espadas como un toro, que ampara a los toreros y que se lleva con ella a los que son guapos y buenos como era Gitanillo\u00bb (Carta, 1931, Ibid, p.996). Este tipo de referencias a lo sobrenatural no son infrecuentes en los escritos del poeta. Precisamente, por buen poeta, hizo referencia a lo m\u00e1s bello de la religi\u00f3n: la liturgia. Era capaz de captar y admirar lo que otros son incapaces de ver: los signos lit\u00fargicos, la piedad popular que bebi\u00f3 en su tierra andaluza, \u00aby [como afirma Marcelo Gonz\u00e1lez Mart\u00edn, Cardenal arzobispo de Toledo y primado de Espa\u00f1a] junto a la belleza de los signos externos, la otra, la interior, la del alma de la liturgia: a un esp\u00edritu tan fino como el suyo no se le escapa que all\u00ed, en esa misa, en esa adoraci\u00f3n al Sacramento, en ese culto a la Virgen que \u00e9l recuerda, hay una idea de la presencia de Dios en el templo, una solemnidad que se transforma en cordialidad, una prueba viva, prueba para los sentidos de la inmediata presencia de Dios\u00bb.<br>\nEra dif\u00edcil encontrar qui\u00e9n hablara as\u00ed por entonces en Espa\u00f1a. No olvidemos que corr\u00edan los a\u00f1os 30. Su genio po\u00e9tico le permit\u00eda captar el valor singular y la riqueza interior de la liturgia y piedad populares.<br>\nEl valor de muchas de las afirmaciones es su sinceridad. Son cartas a su familia y amigos. No hab\u00eda que fingir ni disimular. Quiz\u00e1 no tuvo una formaci\u00f3n religiosa profunda como tantos otros, pero no fue ateo ni agn\u00f3stico.<br>\nDicen sus bi\u00f3grafos que al llegar a Nueva York estaba torturado por la angustia de su \u00abpasi\u00f3n imposible\u00bb. Sus cartas no lo manifiestan as\u00ed. Las primeras semanas fueron dif\u00edciles, pero su temperamento amigable y alegre hicieron que pronto se sobrepusiera. Por donde pasaba desbordaba alegr\u00eda, ganas de vivir y conocer, sentido positivo de la vida. Junto a la gente se sent\u00eda feliz. Sus cartas reflejan comprensi\u00f3n de las personas, tristeza por la injusticia y lo deshumano.<\/p>\n<\/body><button class=\"simplefavorite-button has-count\" data-postid=\"23919\" data-siteid=\"1\" data-groupid=\"1\" data-favoritecount=\"0\" style=\"\">Leer despu\u00e9s <i class=\"sf-icon-star-empty\"><\/i><span class=\"simplefavorite-button-count\" style=\"\">0<\/span><\/button>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Parte de la riqueza en su obra literaria es ese esp&iacute;ritu que se devela y refleja la poes&iacute;a que lleva dentro. &laquo;Mi alma est&aacute; absolutamente sin abrir, y con raz&oacute;n creo algunas veces que tengo el coraz&oacute;n de lata&raquo;.<\/p>\n","protected":false},"author":3,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"om_disable_all_campaigns":false,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":""},"categories":[2],"tags":[58],"class_list":["post-23919","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-miscelanea","tag-ejemplar_239"],"yoast_head":"<!-- This site is optimized with the Yoast SEO Premium plugin v21.2 (Yoast SEO v27.6) - 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