{"id":23511,"date":"1998-03-01T00:00:00","date_gmt":"1998-03-01T00:00:00","guid":{"rendered":"http:\/\/192.168.1.157\/istmo\/?p=23511"},"modified":"1998-03-01T00:00:00","modified_gmt":"1998-03-01T00:00:00","slug":"dimensiones_esteticas_de_la_empresa","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dim-id.com\/pruebaentradas2023\/1998\/03\/01\/dimensiones_esteticas_de_la_empresa\/","title":{"rendered":"Dimensiones est\u00e9ticas de la empresa"},"content":{"rendered":"<button class=\"simplefavorite-button has-count\" data-postid=\"23511\" data-siteid=\"1\" data-groupid=\"1\" data-favoritecount=\"0\" style=\"\">Leer despu\u00e9s <i class=\"sf-icon-star-empty\"><\/i><span class=\"simplefavorite-button-count\" style=\"\">0<\/span><\/button><body><p>Uno de los \u00e9xitos notables de la empresa actual, en su relaci\u00f3n con el mundo de la pol\u00edtica y de la opini\u00f3n p\u00fablica, o, si se quiere, uno de los \u00e9xitos de esa modernidad cuyo fin pr\u00f3ximo algunos auguraban, es el haber evitado en buena medida que se ponga abiertamente en el banquillo de los acusados a las nuevas tecnolog\u00edas, por el delito de leso puesto de trabajo.<br>\nY, con todo, es notorio que el problema actual del desempleo no tiene su origen principal en complicados problemas de estructura econ\u00f3mica, sino simplemente en las nuevas m\u00e1quinas. Ahora bien, ellas nos gustan demasiado. Pero no sabemos si nos gustan tanto por lo impresionantes que son, por la sensaci\u00f3n de novedad y de dominio libre que nos conceden, o por el tiempo libre que nos deparan. Con seguridad, nos complacen por las dos cosas. Pero eso quiere decir que hay un atractivo, una belleza, en el dominio y la novedad, como la hay en el pausado reposo. Y que en esa belleza y ese atractivo se encuentra una clave fundamental, que no podemos descuidar cuando tratamos de la realidad de la empresa.<br>\nEn nuestros d\u00edas, el descubrimiento del papel primordial de lo humano en la empresa ha llevado sobre todo al desarrollo de la business ethics, pero la \u00e9tica es s\u00f3lo un aspecto del mundo human\u00edstico. Y, adem\u00e1s, no es el primero. En efecto, ya los m\u00e1s antiguos investigadores de las ciencias del comportamiento sab\u00edan que un determinado discurso \u00e9tico s\u00f3lo puede ser entendido por el que ya practica esa precisa manera de entender la \u00e9tica, pues, como se\u00f1ala el dicho popular, \u00abcree el ladr\u00f3n que todos son de su condici\u00f3n\u00bb, y, en el fondo, todo el mundo halla en la vida lo que estaba buscando en ella. La \u00e9tica es primero un acostumbrarse a un modo de vida, bajo la condici\u00f3n de las inclinaciones y el entorno. Y luego, en algunos casos, una rectificaci\u00f3n de esa conducta a partir de la reflexi\u00f3n.<br>\nPero la reflexi\u00f3n, y una reflexi\u00f3n bien hecha, que me lleve a rectificar mi vida en orden al bien, para hacerla m\u00e1s perfecta, es patrimonio de pocos. Y a\u00fan est\u00e1 por ver si esos pocos ven el bien con tanta claridad como para tener la fuerza de perseguirlo. As\u00ed pues, antes de lograr que alguien mejore \u00e9ticamente, es menester hacer brillar el bien ante sus ojos. Y ese es un problema no \u00e9tico, sino est\u00e9tico. Porque, adem\u00e1s, hay veces que el verdadero bien no se puede mostrar directamente, dado que la vista no est\u00e1 preparada para recibirlo. Hay que buscar la \u00abest\u00e9tica intermedia\u00bb que vaya preparando para avances m\u00e1s s\u00f3lidos. Igual que a un drogadicto no se le puede administrar directamente el n\u00e9ctar del buen vino en sustituci\u00f3n de la dosis de hero\u00edna.<br>\nEl problema, pues, de qu\u00e9 est\u00e9tica elegir, reviste una importancia no peque\u00f1a. Una est\u00e9tica siempre hay. La belleza es, junto a la verdad y la bondad, un radical humano. Sin relaci\u00f3n a lo verdadero, lo bueno y lo bello, no se constituye eso que llamamos mundo humano. Pero lo caracter\u00edstico de la belleza es que tiene car\u00e1cter de inmediata para nosotros. Para saber qu\u00e9 es verdadero o bueno, debemos reflexionar. La belleza, por contra, se nos impone: me gusta algo o no me gusta. Por eso un empresario, quiz\u00e1 de vez en cuando, habr\u00e1 podido descuidar la \u00e9tica. Pero sabe bien que si descuida la est\u00e9tica se arruina. El producto tiene que gustar.<br>\n<strong>\u00bfSin est\u00e9tica no hay \u00e9tica?<\/strong><br>\nSi no se procura mostrar la belleza de lo que es moralmente bueno, no conseguiremos inculcar el bien a nadie. Verdad, bien y belleza se deben distinguir, pero no se pueden separar. Sin est\u00e9tica no hay \u00e9tica. No hay \u00e9tica de la empresa, por tanto, sin est\u00e9tica de la empresa.<br>\n\u00c9tica y est\u00e9tica no se pueden separar, pero, como se distinguen, pueden distorsionar su relaci\u00f3n. Puede haber una buen \u00e9tica mal presentada est\u00e9ticamente, y una bella presentaci\u00f3n est\u00e9tica que conduzca al mal. Es menester, pues, atender a este problema en su detalle, ya que tiene, adem\u00e1s, m\u00faltiples dimensiones, tantas como la realidad misma.<br>\nVoy a intentar se\u00f1alar aqu\u00ed brevemente algunas que, a mi juicio, tienen se\u00f1aladamente que ver con el mundo econ\u00f3mico y empresarial. Me referir\u00e9 primero al aspecto m\u00e1s general, que ata\u00f1e al estilo profundo de vida, para pasar luego a cuestiones m\u00e1s particulares.<br>\nEn la presentaci\u00f3n de la cobertura del libro Innovation de Richard Foster, director de Mckinsey and Company, publicado en U.S.A. en 1986, se puede leer:<br>\n\u00abInnovation es una gu\u00eda de c\u00f3mo sobrevivir y triunfar en esta \u00e9poca de cambio tecnol\u00f3gico acelerado. El mensaje es claro: en la \u00e9poca m\u00e1s competitiva de la historia empresarial, las compa\u00f1\u00edas tienen que volver al ataque.<br>\n\u00bbLos anales del mundo de los negocios est\u00e1n llenos con los restos de grandes y exitosas compa\u00f1\u00edas que perdieron sus mercados casi en una noche frente a nuevos competidores armados con tecnolog\u00edas de desarrollo m\u00e1s r\u00e1pido y mejores productos\u2026<br>\n\u00bbReconociendo que la ventaja siempre est\u00e1 del lado del atacante, (algunas) grandes compa\u00f1\u00edas tienen la perspicacia de dar la espalda a pasados \u00e9xitos y enfrentarse a la competencia\u2026 con nuevos productos que garanticen el futuro.<br>\n\u00bbEn el centro de este notable libro se encuentra la idea crucial de que la clave del \u00e9xito descansa en la constante innovaci\u00f3n\u00bb.<br>\nY, en el \u00faltimo cap\u00edtulo de la obra de Marvin Minsky titulada Robotics, y publicada en Nueva York en 1985, leemos:<br>\n\u00abEl tema del tiempo impregna la moderna ciencia de la rob\u00f3tica. Ya no nos modernizamos a ritmo lento. Actualmente el progreso es tan r\u00e1pido que cada innovaci\u00f3n queda anticuada antes de llegar a su producci\u00f3n comercial\u2026<br>\n\u00bbHasta ahora las m\u00e1quinas nos han ayudado sobre todo en las cosas que no nos gustaba hacer. \u00bfQu\u00e9 pasar\u00e1 cuando nos encontremos con nuevas opciones en nuestro trabajo y en casa, cuando m\u00e1quinas m\u00e1s inteligentes puedan hacer mejor lo que a nosotros nos agradaba realizar?<br>\n\u00bbSin duda, una nueva ola de automatizaci\u00f3n y rob\u00f3tica de grandes dimensiones acarrear\u00e1 nuevos problemas, dificultades y trastornos sociales. Pero no est\u00e1 muy claro lo que el pasado pueda ense\u00f1arnos\u2026<br>\n\u00bb\u00bfQu\u00e9 pasar\u00e1 en el lejano d\u00eda en que gran parte de lo que nosotros valoremos y respetemos lo compartan tambi\u00e9n las m\u00e1quinas que hemos creado? En aquel momento, cuando comencemos a crearnos a nosotros mismos, tendremos que enfrentarnos a nosotros mismos de una forma totalmente nueva\u00bb.<br>\nFrente a estos textos, no lejanos, quiero traer, a continuaci\u00f3n, uno escrito en 1913, publicado en Francia, y cuyo autor es Charles P\u00e9guy. Dice as\u00ed:<br>\n\u00abEn mis tiempos, todos cantaban. La mayor parte de los trabajadores cantaban. Hoy se dan bufidos. En aquellos tiempos se ganaban cuatro pesos. Es dif\u00edcil de imaginar hasta qu\u00e9 punto los salarios eran bajos. A pesar de ello, todos gastaban bromas. Incluso en la casa m\u00e1s humilde hab\u00eda un desahogo del que se ha perdido incluso el recuerdo.<br>\n\u00bbNo hab\u00eda este ahogo econ\u00f3mico de nuestros d\u00edas, este ahogo cient\u00edfico, fr\u00edo, rectangular, regular, medido, neto, implacable, docto, constante\u2026<br>\n\u00bbNo se sabr\u00e1 nunca hasta donde llegaba la decencia y la bondad de \u00e1nimo de este pueblo; una finura similar, una cultura tan profunda, no se volver\u00e1 a encontrar. Ni una tal finura se cuida demasiado del discurso. Esas personas se ruborizar\u00edan de nuestro tono mejor de hoy, que es el tono burgu\u00e9s. Y hoy todos son burgueses.<br>\n\u00bbNosotros, cr\u00e9aseme, hemos conocido trabajadores que ten\u00edan ganas de trabajar. No se pensaba m\u00e1s que en trabajar. Nosotros hemos conocido trabajadores que por la ma\u00f1ana no pensaban en otra cosa que en el trabajo. Se levantaban por la ma\u00f1ana, \u00a1y a qu\u00e9 hora!, y cantaban, con la idea de partir para el trabajo. A las o\u00adnce cantaban yendo a comer. Es una expresi\u00f3n de V\u00edctor Hugo\u2026: andaban, cantaban. Trabajar era su alegr\u00eda y la ra\u00edz profunda de su ser\u2026 Trabajar era un honor indecible\u2026<br>\n\u00bbNo se trataba de ser visto o no. Era el ser mismo del trabajo, que deb\u00eda estar bien hecho\u2026<br>\n\u00bbTodos los honores converg\u00edan en este honor. Una decencia y una finura de lenguaje. Un respeto del hogar. Un sentido de respeto, de todos los respetos, del ser mismo del respeto. Una ceremonia, por decirlo as\u00ed, constante. De otro lado, el hogar se confund\u00eda todav\u00eda muy frecuentemente con el lugar de trabajo y el honor del hogar y el honor del trabajo eran el mismo honor. Era el honor del mismo lugar. Era el honor del mismo fuego. \u00bfQu\u00e9 ha sido de todo esto? Todo era un ritmo y un rito y una ceremonia, comenzando por el levantarse. Todo era un suceso; sacro. Todo era una tradici\u00f3n, una ense\u00f1anza, todo estaba enlazado, todo era la m\u00e1s santa costumbre. Todo era una elevaci\u00f3n interior, y una oraci\u00f3n, toda la jornada\u2026\u00bb.<\/p>\n<p class=\"subtit\"><strong>Cantar al futuro<\/strong><\/p>\n<p>Si toda recogida de testimonios est\u00e1 condicionada por criterios e intereses previos, \u00e9ste es un ejemplo bien claro de ello. He forzado, para que saliera una contraposici\u00f3n de estilos neta. Adem\u00e1s, los textos mismos tienen tambi\u00e9n su peculiar forzamiento. Ni antes todos cantaban, ni ahora todos piensan en el \u00e9xito y la novedad. Adem\u00e1s, quiz\u00e1 se pueda cantar y buscar \u00e9xito al mismo tiempo; tal vez es incluso lo m\u00e1s natural. Y no todos antes pensaban en el pasado, lo acostumbrado y la ceremonia, ni todos ahora en el futuro, lo novedoso y lo expeditivo.<br>\nY, sin embargo, he montado esa contraposici\u00f3n no carente de base hist\u00f3rica, porque me parece que muestra dos estilos, dos est\u00e9ticas, unilaterales, y que no hacen justicia, por tanto, al ser del hombre. La una carga la mano en el pasado, en lo espacial y en lo eterno, en la naturaleza y la contemplaci\u00f3n. La otra, en el futuro, en lo temporal y pasajero, en la creatividad y el placer. Ambas tocan unos resortes profundamente humanos, pero tienden a excluir los otros.<br>\nMe parece que la primera tarea del mundo empresarial de hoy, si quiere entrar por la v\u00eda human\u00edstica ahora en alza, est\u00e1 en contrabalancear su imagen global. No se trata de la imagen de una empresa determinada o de otra, sino del empresarismo en su conjunto. Hay que ser capaces de integrar ese esp\u00edritu de futuro y dominio del tiempo, con la canci\u00f3n del trabajo. Que no sea la radio la que cante por m\u00ed en los pocos ratos en que no da noticias o entrevistas, sino que sea yo el que cante. Para eso hace falta introducir ese esp\u00edritu de aprobaci\u00f3n, de agradecimiento ante los dones recibidos, de profunda fiesta, que se expresa en deseo de \u00e9xito, pero no de sometimiento, de derrota total del otro. Tomarse el esp\u00edritu de cooperaci\u00f3n y armon\u00eda empresariales en toda su honda dimensi\u00f3n, y no simplemente como un \u00fatil de moda. La armon\u00eda es lo m\u00e1s bello, y la armon\u00eda m\u00e1s profunda es el mayor estimulante para la creatividad.<br>\nA mi entender, no se conseguir\u00e1 quitar la dureza y sequedad de las relaciones humanas, y de la misma vida de cada uno, con el recurso a puros m\u00e9todos psicol\u00f3gicos, nuevas formas de motivaci\u00f3n o de satisfacci\u00f3n por la excelencia. Est\u00e1 muy bien el recurso a la psicolog\u00eda, pero si no se retoca el esp\u00edritu de fondo, todos los arreglos m\u00e1s tarde o m\u00e1s temprano aparecer\u00e1n como postizos, como t\u00e9cnicas \u00fatiles para aumentar el rendimiento de un sistema. Pero un hombre y una sociedad a los que hay que arreglar con meras t\u00e9cnicas son un hombre y una sociedad anulados, envilecidos.<\/p>\n<p class=\"subtit\"><strong>Cuando la persona vale un mundo<\/strong><\/p>\n<p>Paso ahora a tratar de cuestiones m\u00e1s particulares. Pienso que las facetas en las que la est\u00e9tica se muestra como fundamental en una empresa son m\u00faltiples. Me referir\u00e9 a siete:<br>\n1) Est\u00e9tica en el comportamiento de las personas que integran la empresa;<br>\n2) En el ritmo (tiempo) de trabajo;<br>\n3) En el lugar (espacio) de trabajo;<br>\n4) En la estructura de la empresa;<br>\n5) En el producto;<br>\n6) En la imagen corporativa de la empresa;<br>\n7) En la publicidad.<br>\nEn todas ellas aparecen cuestiones y problemas est\u00e9ticos cuya soluci\u00f3n condiciona profundamente la vida de la empresa. No todas las personas son capaces de darse cuenta de la relevancia del problema. Muchos consideran estas cuestiones como superfluas, pero son justamente los que carecen de experiencia y est\u00e1n en peligro de retroceder en las actuales circunstancias. Por primera vez, quiz\u00e1, en la historia reciente, se atisba que lo m\u00e1s rentable va a ser la finura de esp\u00edritu.<br>\nCon respecto al primer punto, son los franceses los que nos han recordado que \u00abel estilo es el hombre\u00bb. No basta la buena intenci\u00f3n moral en el trato con las personas. Si de verdad consideramos que cada persona vale un mundo, hemos de tratarle con cortes\u00eda, con elegancia; hemos de envolver nuestro trato con los dem\u00e1s al menos con tanta delicadeza como envolvemos los productos para la venta. Una sonrisa, un agradecimiento bien expresado, o una disculpa bien solicitada, valen un mundo. Cada gesto es un universo significativo. La est\u00e9tica del comportamiento son las formas. Sin formas sociales el trato es inhumano y se acaba destruyendo la misma sociedad. La excesiva inmediatez en el trato, t\u00edpica de nuestros d\u00edas, es prueba de rudeza de formas, de que no hemos tomado una actitud contemplativa ante la otra persona, de que en suma no le hemos dado valor. Es como la comida prefabricada, con la que no se puede organizar una fiesta comer en com\u00fan y, adem\u00e1s, sabe siempre igual. S\u00f3lo los pueblos contemplativos tienen cocina refinada.<br>\nNo basta tener buena intenci\u00f3n moral. Si no se sabe tratar elegantemente a las personas, \u00e9stas se sienten rebajadas en su dignidad. Y entonces responden con actitudes de rechazo o bien de retroceso a formas inmediatas y zafias de comportamiento.<br>\nLos brit\u00e1nicos han sido quiz\u00e1s los que en exceso mejor han sabido darse cuenta de esto en los \u00faltimos siglos, y en ello se ha basado su superioridad social. Se dieron cuenta de que sin formas no hay sociedad. Un exceso de formas (manierismo) produce una sociedad enferma, pero una supresi\u00f3n de formas de comportamiento trae consigo la desaparici\u00f3n de la sociedad; del mismo modo que un h\u00edgado hinchado, hipertrofiado, est\u00e1 enfermo, pero sin h\u00edgado no se puede vivir.<\/p>\n<p class=\"subtit\"><strong>Un tiempo bien afinado<\/strong><\/p>\n<p>Si pasamos ahora al tema del trabajo, vemos, en primer lugar, que \u00e9ste se da en un tiempo. Estar atentos a la organizaci\u00f3n del tiempo es uno de los puntos b\u00e1sicos en una empresa. Pero no hay que mirar s\u00f3lo a la cantidad de horas de trabajo y el modo general de distribuirlas, sino tambi\u00e9n a la intensidad, al modo de variaci\u00f3n de ella, al tono, etc\u00e9tera. No se puede trabajar al mismo ritmo todo el d\u00eda, y es dif\u00edcil rendir bien si todas las horas se hace exactamente lo mismo. Nos encontramos aqu\u00ed con el problema b\u00e1sico de la medida y medida cualitativa, no meramente cuantitativa del tiempo.<br>\nEst\u00e1 muy claro que la empresa que sepa pensar bien estos detalles, y acertar con su puesta en pr\u00e1ctica, multiplicar\u00e1 grandemente el rendimiento de cada persona y de la empresa en su conjunto.<br>\nEs extra\u00f1o que, a pesar de ser el car\u00e1cter temporal algo tan profundo en nuestras vidas, sean pocos los que sepan medir bien el tiempo. Ese medir es un arte, en concreto el arte musical. Falta musicalidad en nuestras vidas\u2026 la formaci\u00f3n musical es deficiente, y por eso se pierde tanto el tiempo. Pues no falta gente, incluso, que est\u00e1 en actividad todo el d\u00eda y lo pierde lamentablemente, por no saber disponerlo bien.<br>\nFue un avance interesante descubrir que un poco de m\u00fasica ambiental pod\u00eda hacer m\u00e1s agradable la tarea y propiciar, as\u00ed, un aumento de rendimiento. Pero, a mi juicio, se ha de considerar que la m\u00fasica ambiental tiene sentido para los trabajos mec\u00e1nicos muy repetitivos, o en las horas de cansancio. Cuando se oye m\u00fasica ambiental, o simplemente un programa de radio, en horas buenas de labor no muy mec\u00e1nica, hay que sospechar que falta concentraci\u00f3n, que hay carencia de amor al trabajo. Pues la m\u00fasica ambiental cumple una funci\u00f3n parecida a la de los premios: incentivar el trabajo del que no tiene ganas de hacerlo. Por lo tanto, la m\u00fasica y los premios han de ser considerados como remedios circunstanciales, medicina sintom\u00e1tica. Lo interesante es lograr que se ame el trabajo, que como se\u00f1al\u00e9 antes se pueda cantar yendo a \u00e9l, y no esperar que te canten.<br>\nEs la m\u00fasica interna lo que se ha de poner de relieve. Un empresario, a mi entender, ha de estar muy atento a este aspecto y lo est\u00e1 de hecho, normalmente, porque en realidad su funci\u00f3n es, en buena medida, la de director de orquesta. Se trata de lograr por una parte que cada persona desarrolle su ritmo de trabajo y sus variaciones tonales del modo conveniente, y por otra que los trabajos de todos armonicen bien. Un buen empresario tiene que tener o\u00eddo y buena batuta.<\/p>\n<p class=\"subtit\"><strong>Entre el decoro y la decoraci\u00f3n<\/strong><\/p>\n<p>Junto al tiempo, es fundamental la referencia al lugar de trabajo. \u00c9ste es un tema de los m\u00e1s estudiados. No hay duda de que la peculiar configuraci\u00f3n del espacio en el que alguien se mueve, influye enormemente en la propia vida. Y la configuraci\u00f3n espacial es un problema est\u00e9tico. Pero adem\u00e1s, es imprescindible atender a la decoraci\u00f3n, que tanto y tan profundamente tiene que ver con el decoro. Una cueva no es decorosa para el hombre porque, precisamente, no est\u00e1 decorada.<br>\nEl tema de la habitaci\u00f3n afecta a la radicalidad del hombre. Lo habitado es lo tenido y lo acostumbrado, y aquello en lo que me expreso. S\u00f3lo el hombre, entre todos los seres vivientes, habita. Por eso la configuraci\u00f3n del espacio arquitect\u00f3nico es fundamental para encontrarse a gusto y para desarrollarse de manera humana.<br>\nPara el hombre, tener casa no es puro accidente del que pueda prescindir. Y la casa es una de las realidades m\u00e1s radicalmente m\u00edas. No s\u00e9 si se ha estudiado a fondo la variaci\u00f3n de rendimiento de las personas cuando trabajan en un lugar que puedan considerar en cierta medida su casa, o cuando operan en un sitio que les resulta extra\u00f1o, que no les es en absoluto acogedor. No hay que dejar de lado que, si aspiramos a una mayor participaci\u00f3n en la empresa, si queremos que todos los miembros la sientan m\u00e1s como suya, lo primero que se debe lograr es que encuentren un lugar amable de trabajo. Hay sitios en los cuales se entra deseando irse lo antes posible.<br>\nSobre qui\u00e9n y c\u00f3mo era Felipe II nos dice m\u00e1s El Escorial que el retrato de Pantoja. Porque una persona expresa su personalidad en la configuraci\u00f3n del medio espacial en el que vive. Se puede saber en buena parte qui\u00e9n es una persona al observar su casa o simplemente su armario. Pero entonces sucede que, a su vez, hay disposiciones arquitect\u00f3nicas y decorativas dentro de las cuales cabe un tipo de persona y no cabe otra, cabe un tipo de trabajo y no cabe otro. Viendo la sala de redactores de un peri\u00f3dico se puede deducir qu\u00e9 estilo tiene esa publicaci\u00f3n.<br>\nHabr\u00eda que estudiar detalladamente, si no est\u00e1 hecho ya, las variaciones de rendimiento de una persona seg\u00fan el tipo de lugar de trabajo en el que lleva a cabo sus prestaciones.<br>\nNo se puede olvidar, adem\u00e1s, que una buena parte de nuestra vida discurre en el lugar de trabajo, en la empresa. Ser\u00eda interesante examinar hasta qu\u00e9 punto el descuido de la est\u00e9tica empresarial en este aspecto ha contribuido a la sensaci\u00f3n de desarraigo tan caracter\u00edstica del hombre moderno en Occidente.<\/p>\n<p class=\"subtit\"><strong>Crear estilos y espacios humanos<\/strong><\/p>\n<p>Otra faceta que se debe tomar en cuenta es la \u00edntima relaci\u00f3n de los problemas est\u00e9ticos con los relativos al poder, en lo que a la configuraci\u00f3n espacial se refiere. \u00c9ste es un tema muy sutil, pero muy real. Todo poder se despliega necesariamente en un espacio, f\u00edsico, ps\u00edquico o espiritual. Por eso, la repartici\u00f3n de espacios en una empresa ha de ser cuidadosamente estudiada. Basta ver c\u00f3mo est\u00e1n distribuidos los espacios para darse cuenta de cu\u00e1l es la estructura de poder que reina en una empresa.<br>\nY si tratamos de la estructura general de una empresa, se ha de tener en cuenta que ella es siempre un orden complejo, una diversidad unificada, dispuesta de un modo determinado. Ahora bien, los problemas del modo de disposici\u00f3n son siempre problemas est\u00e9ticos.<br>\nLa misma palabra estructura alude al arte arquitect\u00f3nico. Que la empresa tiene una estructura quiere decir que su vida es, metaf\u00f3ricamente, una especie de casa.<br>\nSu vida es un habitar en que se entremezclan los aspectos est\u00e1ticos con los din\u00e1micos, lo que tiene car\u00e1cter espacial con lo que tiene car\u00e1cter temporal.<br>\nOrganizar la complejidad en la empresa es muy especialmente arte porque se est\u00e1n organizando vidas humanas. Sobre todo las de los miembros de la empresa, pero, cada vez m\u00e1s, las de quienes est\u00e1n directa o indirectamente en su radio de fulguraci\u00f3n.<br>\n\u00c9ste es el punto en el que los dirigentes empresariales tienen que tener las ideas m\u00e1s claras. Si el empresario es hoy, sin duda, un arist\u00f3crata, es porque cumple una funci\u00f3n universal, que es la esencia del esp\u00edritu aristocr\u00e1tico. El empresario es el que organiza y da el tono a la vida social en muy buena medida.<br>\nEl verdadero arist\u00f3crata y la aristocracia ha sido siempre la clase de la est\u00e9tica es el que tiene esp\u00edritu magn\u00e1nimo e intenta elevar a los dem\u00e1s, hacer que participen en la medida de lo posible en su mismo esp\u00edritu.<br>\nSalta a la vista que a la sociedad actual excesivamente burguesa le falta el toque de grandeza, siempre unida a la est\u00e9tica, propio de quien es consciente de que debe ganar dinero en el servicio universal de organizar bien la sociedad, de hacer que cada hombre se eleve lo m\u00e1s posible. No podemos olvidar que una fea escritura no es suficientemente humana.<br>\nQue los grandes empresarios cumplen hoy, de hecho, funciones aristocr\u00e1ticas se deja ver aparte de lo ya se\u00f1alado en varios detalles. Basta darse cuenta de que los palacios actuales son los edificios de las grandes empresas, y de que ellos los empresarios y ellas las empresas est\u00e1n comprando y disponiendo en sus edificios el mejor arte actual.<br>\nMe parece que el nuevo \u00abhumanismo empresarial\u00bb consiste, en no peque\u00f1a medida, en la toma de conciencia por parte del empresariado de que organizar la complejidad social no es una mera operaci\u00f3n de desarrollo de sistemas m\u00e1s eficaces de rendimiento humano. El problema de la \u00abhuman organization\u00bb (Rensis Likert) o del dise\u00f1o de \u00abcomplex organizations\u00bb (Jay Galbraith) es el problema, sobre todo, de c\u00f3mo crear un estilo humano de vida, que incluya el inter\u00e9s b\u00e1sico por lo econ\u00f3mico, pero que no coloque a todo el mundo bajo la primordial obsesi\u00f3n de vivir para producir m\u00e1s rentablemente.<\/p>\n<p class=\"subtit\"><strong>El arte del producto<\/strong><\/p>\n<p>Porque sin duda, adem\u00e1s, una rentabilidad que no se apoya en la superioridad del esp\u00edritu, se muestra a la larga como enga\u00f1osa. Me parece que esto se percibe hoy cada vez de modo m\u00e1s patente, y, por ello, la empresa busca ofrecer calidad, es decir, arte en todos sus productos. Ya no se considera adecuado que algo simplemente funcione bien o sea \u00fatil, sino que ha de tener un toque art\u00edstico de calidad. El cliente se ha hecho cada vez m\u00e1s exigente a este respecto. Pero es que, adem\u00e1s, es una exigencia moral el ofrecer el producto m\u00e1s humano, m\u00e1s acabado, m\u00e1s art\u00edstico posible. Porque el fundamento de toda oferta es el amor tomado en sentido amplio y el amor se fija en los detalles y es inventivo, art\u00edstico. Si se me ofrece algo puramente rutinario no me siento atendido con ese m\u00ednimo de afecto que convierte en humanas las relaciones entre los hombres.<br>\nPor lo mismo, se ha de considerar que si los miembros de la empresa no trabajan con el deseo vivo de producir con calidad art\u00edstica, no se podr\u00e1n sentir satisfechos ni \u00abrealizados\u00bb, y sentir\u00e1n adem\u00e1s que fallan moralmente con respecto al cliente.<br>\nHay que conseguir en la medida de lo posible que cada miembro de la empresa convierta en arte, en poes\u00eda viviente, su actividad. S\u00f3lo as\u00ed ser\u00e1 feliz en su trabajo y cumplir\u00e1 su tarea moral hacia la sociedad.<\/p>\n<p class=\"subtit\"><strong>Cuando la imagen es virtud<\/strong><\/p>\n<p>Con respecto a la imagen, es menester se\u00f1alar que, como se dec\u00eda al principio, pocas personas reflexionan sobre los principios constitutivos de algo, o sobre el entramado de su configuraci\u00f3n moral. Pero, de modo inmediato, expresan un juicio de gusto o disgusto acerca de cada realidad. Se trata de una actitud est\u00e9tica, que es primaria. La empresa hacia dentro y hacia fuera tiene una imagen, que es esa fachada inmediata frente a la cual surge el juicio de gusto aludido.<br>\nAs\u00ed como un educador puede arriesgarse a tener una mala imagen ante el educando, en algunos momentos, si esto sirve para el bien del educando; esto se ha de calibrar con mucho m\u00e1s detalle en la vida empresarial. Por supuesto, no se puede hacer algo inmoral, pero, al mismo tiempo, hay que esforzarse en todo momento en no perder buena imagen, pues esto puede costar mucho dinero. \u00c9ste es un tema ampliamente estudiado hoy, y en el que habr\u00eda que considerar despacio si se tienen en cuenta siempre los requisitos morales.<br>\nDe todos modos, no se ha de olvidar que lo hoy indicado con el nombre de imagen es el paralelo a lo que la \u00e9tica cl\u00e1sica llamaba el honor. \u00c9l depend\u00eda tambi\u00e9n del juicio de los dem\u00e1s, pero ese juicio no inclu\u00eda s\u00f3lo el elemento externo como en la imagen, sino sobre todo la apreciaci\u00f3n de la virtud de cada uno. Mientras el c\u00f3digo admitido sea de pura imagen externa y no incluya los aspectos profundos, la est\u00e9tica social ser\u00e1 meramente inmediata y rom\u00e1ntica, con detrimento para la estabilidad de las empresas y las personas.<br>\nQue la est\u00e9tica es fundamental en la publicidad para recoger el \u00faltimo de los puntos se\u00f1alados al principio se entiende por s\u00ed mismo. Por ello ha despertado tanto el inter\u00e9s de los expertos en el arte del buen decir, en el arte ret\u00f3rica. La publicidad, como un nuevo g\u00e9nero ret\u00f3rico, ocupa hoy lugar preeminente en las investigaciones de los especialistas en el arte del uso del lenguaje. Y plantea, como es obvio, muchos problemas relativos a la relaci\u00f3n \u00e9tica-est\u00e9tica. Por ejemplo, el disimulo de la intenci\u00f3n persuasiva, tan t\u00edpico en nuestros d\u00edas, y al que se ha referido, entre nosotros, Spang en sus Fundamentos de Ret\u00f3rica.<br>\nPor \u00faltimo, y a modo de recapitulaci\u00f3n, se puede decir que la vida de la empresa, en el conjunto de sus dimensiones, se muestra como una textura, como una especie de texto literario complejo, en el que aparece o deber\u00eda aparecer una s\u00edntesis de los tres g\u00e9neros cl\u00e1sicos. Hay un aspecto dram\u00e1tico, relativo a la belleza del d\u00eda a d\u00eda, de lo acostumbrado y consuetudinario, de las risas y las penas de cada jornada. Hay un aspecto muy caracter\u00edstico \u00e9pico, que el profesor Polo ha puesto de relieve. La \u00e9pica de la empresa es esa dimensi\u00f3n de lucha heroica para la conquista de nuevas y ambiciosas metas. Y hay un aspecto l\u00edrico, que quiz\u00e1 se echa m\u00e1s en falta. Es el calor y el color de una relaci\u00f3n verdaderamente cordial. Si ella no est\u00e1 presente en la sociedad, todas las otras bellezas resultar\u00e1n, al final, fr\u00edas.<\/p>\n<\/body><button class=\"simplefavorite-button has-count\" data-postid=\"23511\" data-siteid=\"1\" data-groupid=\"1\" data-favoritecount=\"0\" style=\"\">Leer despu\u00e9s <i class=\"sf-icon-star-empty\"><\/i><span class=\"simplefavorite-button-count\" style=\"\">0<\/span><\/button>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>&iquest;Se puede cantar y buscar &eacute;xito al mismo tiempo? 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