{"id":23416,"date":"1998-01-01T00:00:00","date_gmt":"1998-01-01T00:00:00","guid":{"rendered":"http:\/\/192.168.1.157\/istmo\/?p=23416"},"modified":"2023-11-08T06:06:38","modified_gmt":"2023-11-08T11:06:38","slug":"caminar_los_senderos_de_la_afectividad","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dim-id.com\/pruebaentradas2023\/1998\/01\/01\/caminar_los_senderos_de_la_afectividad\/","title":{"rendered":"Caminar los senderos de la afectividad"},"content":{"rendered":"<button class=\"simplefavorite-button has-count\" data-postid=\"23416\" data-siteid=\"1\" data-groupid=\"1\" data-favoritecount=\"0\" style=\"\">Leer despu\u00e9s <i class=\"sf-icon-star-empty\"><\/i><span class=\"simplefavorite-button-count\" style=\"\">0<\/span><\/button><body><p>Es un pedagogo espa\u00f1ol que habla con simpat\u00eda. Tiene ideas claras y su cerebro parece una productiva f\u00e1brica de ideas. Viene a M\u00e9xico con cierta regularidad, por compromisos, cierto, pero tambi\u00e9n por nostalgia de un pa\u00eds que lo quiere bien.<br>\n<strong> \u00bfLa mujer depende m\u00e1s de la parte psicosom\u00e1tica que el hombre? \u00bfO la afectividad se manifiesta seg\u00fan la nacionalidad, la educaci\u00f3n, la raza\u2026?<\/strong><br>\nLa igualdad del hombre y la mujer, a nivel racional, no puede discutirse; pero a nivel psicosom\u00e1tico s\u00ed existen diferencias. No es muy actual decirlo, pero existe una gran distinci\u00f3n entre la psiquis del hombre y la mujer, sin que eso signifique ning\u00fan dem\u00e9rito, ni m\u00e9rito, a favor de la igualdad radical de los derechos de las personas. La diferencia entre estas afectividades diversas no menoscaba la dignidad de ninguno de los dos, pues normalmente los hombres son m\u00e1s fuertes constitucionalmente que las mujeres, y no decimos por eso que sean \u00abm\u00e1s hombres\u00bb que las mujeres, es decir, son de diversa constituci\u00f3n.<br>\n\u00bfC\u00f3mo influye esto en lo psicosom\u00e1tico? El distinto funcionamiento hormonal en los dos sexos origina un tipo de afectividad diversa. Una cierta corriente psicol\u00f3gica se\u00f1ala que el car\u00e1cter sentimental tiende a ser m\u00e1s femenino porque le va m\u00e1s por temperamento, lo cual tiene una cierta l\u00f3gica de planteamiento; y ha considerado que el car\u00e1cter col\u00e9rico se inclina a ser masculino m\u00e1s que femenino. Entonces, se ha hecho el siguiente juicio il\u00f3gico: \u00abes mejor la afectividad del hombre que de la mujer\u00bb. Es decir, lo sentimental se minusvalora y lo agresivo se valora cuando en realidad es el mismo movimiento pero de facultades distintas.<br>\nSentimental es la expresi\u00f3n m\u00e1xima de la facultad concupiscible, y la agresividad es el movimiento t\u00edpico y caracter\u00edstico de la facultad irascible, pero los dos son movimientos psicoafectivos. Si una persona se deja llevar por un ataque de ira, es tan afectivo como quien se deja llevar por las l\u00e1grimas; es exactamente el mismo movimiento de la afectividad. En ese sentido, s\u00ed hay una inversi\u00f3n que viene inducida por un desprestigio social: un individuo que manifieste car\u00e1cter irascible se considera que domina su afectividad, pero es todo lo contrario: se deja arrebatar exactamente igual que el sentimental. Ni la afectividad masculina ni la femenina est\u00e1n correctamente conducidas si no est\u00e1n gobernadas y dominadas por la voluntad.<br>\nSer\u00eda muy conveniente modificar este reconocimiento ya que, incluso, las empresas consideran la personalidad A mejor que la personalidad B. Ser brusco en el trato o tomar decisiones r\u00e1pidas no viene inducido por la racionalidad sino por la ira, es dejarse arrebatar por la fuerza de la afectividad exactamente igual que llorar ante una situaci\u00f3n de ternura. Si analizamos su naturaleza, se trata de dos problema similares; las personas muy sentimentales pierden tiempo y eficacia en su labor, pero las que no son sentimentales le sacan poco jugo a la vida. Todo es cuesti\u00f3n de equilibrio. El tipo de afectividad no es lo importante, sino que est\u00e9 siempre gobernada y moderada por la voluntad. \u00c9sta sabe entresacar las partes positivas y negativas de la personalidad.<br>\nMucho se pregunta por el \u00abcar\u00e1cter ideal\u00bb. El car\u00e1cter ideal es el propio de cada uno, con sus ventajas e inconvenientes. Todos tenemos que dominar nuestro car\u00e1cter, sacar jugo a lo positivo y controlar lo negativo; exactamente igual ocurre con la afectividad. No se es menos hombre o menos mujer por tener una afectividad tierna o por tener una afectividad dura; se trata de saberla encauzar. Las palabras claves son gobierno y moderaci\u00f3n de los movimientos de la afectividad por parte de la voluntad, pero cada uno tiene que gobernar lo suyo.<\/p>\n<p class=\"subtit\"><strong>Debido a la influencia hormonal, \u00bf la mujer se encuentra m\u00e1s dependiente de la afectividad?<\/strong><\/p>\n<p>Gracias a ella, la mujer puede estar m\u00e1s predispuesta a tener movimientos sentimentales, as\u00ed como el hombre m\u00e1s predispuesto a tener movimientos irascibles, pero debemos dominarnos exactamente igual. Se trata del bagaje sobre el cual uno tiene que construir su conducta. La mujer y el hombre dominan su conducta orden\u00e1ndola a su parte racional, aqu\u00ed no hay distingos. Lo que var\u00eda entre hombre y mujer, desde el punto de vista de la personalidad, est\u00e1 m\u00e1s ligado a lo psicosom\u00e1tico que a lo racional porque lo racional es de naturaleza espiritual, y ah\u00ed la distinci\u00f3n pr\u00e1cticamente no existe. Es decir en un lenguaje gr\u00e1fico, las almas son unisex, no existe una inteligencia masculina y una inteligencia femenina como facultad, pero el ejercicio de la inteligencia depende instrumentalmente del cuerpo y es ah\u00ed donde aparecen las divergencias. Cuanto m\u00e1s subamos o\u00adntol\u00f3gicamente en el ser, menos diferencia existe entre la mujer y el hombre. En el n\u00facleo mismo de la persona pasa igual: no existen diferencias.<br>\n<strong>Se dice que en M\u00e9xico, las telenovelas han educado a muchas generaciones y provocado respuestas da\u00f1inas en lo referente a la afectividad\u2026<\/strong><br>\nNo es exclusivo de M\u00e9xico, es un fen\u00f3meno mundial; lo que pasa es que existe una forma de realizar este tipo de programas \u00abmuy mexicana\u00bb. Con estas telenovelas ocurre que uno puede proyectarse en el protagonista y sentir emociones, sentimientos, subir y bajar en ese desarrollo de la afectividad; uno siente placer porque toda la afectividad funciona. La din\u00e1mica propia de la afectividad es la b\u00fasqueda del placer y la huida del dolor mediante el cuerpo. Por ejemplo, la venganza produce placer porque en la imaginaci\u00f3n se va disfrutando c\u00f3mo sufrir\u00e1 el otro ante nuestro acto. Disfrutar del mundo, de ese placer, est\u00e1 de moda. Las expresiones coloquiales \u00abme caes bien\u00bb, \u00abme siento bien contigo\u00bb, \u00abno me nace\u00bb, \u00abno me gusta hacer esto\u00bb, \u00abme late hacerlo\u00bb, dan cuenta de ello. Si en realidad uno viviera as\u00ed, nos encontrar\u00edamos en la selva: todos aquellos que abogan por implantar el reino de la afectividad sin ninguna sombra racional, se indignar\u00edan si, en un transporte colectivo, alguien los lastimara porque le \u00abnaci\u00f3\u00bb golpearlos.<br>\nComo la televisi\u00f3n no llega racionalmente al hombre porque \u00e9ste vive desde un punto de vista afectivo, est\u00e1n triunfando los programas que excitan la sensibilidad, tanto en sentido positivo como negativo. El argumento fundamental es sentimental. Hay muchos programas que atienden directamente la situaci\u00f3n de una sensaci\u00f3n afectiva y corporal. Incluso es el mecanismo de los comerciantes: no crean informaci\u00f3n, sino sensaci\u00f3n de compra. Pero no se puede construir y mantener nada que sea humano s\u00f3lo por el sentimiento ya que \u00e9ste, por s\u00ed mismo, es oscilante; uno no puede sostener el amor por el sentimiento porque, primariamente, es un acto de la voluntad no del enamoramiento; no se puede continuar un trabajo ni ser un buen profesional si nos dejamos llevar por los sentimientos: son variables.<br>\nSe est\u00e1 creando una civilizaci\u00f3n donde lo racional no funciona, y esto es grave ya que el compromiso es lo t\u00edpicamente humano. Los hombres nunca se han fiado, para una tarea importante, \u00fanicamente de los sentimientos para cualquier tipo de transacci\u00f3n hay que firmar papeles porque, si nos dej\u00e1ramos llevar s\u00f3lo por los sentimientos, al d\u00eda siguiente tendr\u00edamos ya otra opini\u00f3n. En las culturas de todos los tiempos, de cualquier civilizaci\u00f3n, siempre ha existido un reconocimiento p\u00fablico del matrimonio, \u00bfpor qu\u00e9?, porque se sabe lo oscilante que es el amor cuando no existe un compromiso que lo respalde.<br>\n<strong>\u00bfA qu\u00e9 conduce dejarse llevar por la afectividad, con este tipo de programas?<\/strong><br>\nComo el hombre necesita el bien, requiere un horizonte que active la voluntad, cuando \u00e9ste no existe, aparece la afectividad como soberana. Una sociedad que hace el mal posee complejos de culpa; una sociedad que hace el bien tiene certeza de que eso funciona y la gente es feliz; pero una sociedad que no sabe a d\u00f3nde va, arrastra como problema la depresi\u00f3n. La voluntad necesita un ancla, un fondeadero hacia el que dirigirse; cuando el hombre no sabe a d\u00f3nde ir se queda en las sensaciones. Desde una perspectiva econ\u00f3mica, la publicidad busca que afloren las sensaciones porque al no saber hacia d\u00f3nde orientarse, la gente busca vivir s\u00f3lo bajo la afectividad, pero como \u00e9sta no puede mantenerse siempre a un mismo nivel, degenera en patolog\u00eda, ansiedad, angustia.<br>\n<strong>Comercialmente hablando, \u00bfcree que podr\u00eda resultar exitosa una programaci\u00f3n que se fijara m\u00e1s en el compromiso que en la afectividad?<\/strong><br>\nTenemos que volver a hacer las cosas, no s\u00f3lo a sentirlas; es necesario para que la humanidad vaya a m\u00e1s. El mejor sentimiento es el del deber cumplido, el problema es que tendemos a la satisfacci\u00f3n inmediata: en nuestra vida todo va tan r\u00e1pido, que la satisfacci\u00f3n inmediata nos conduce al sentimiento, a la sensaci\u00f3n; entonces, cuando no se obtiene satisfacci\u00f3n inmediata, creemos que lo pasaremos mal.<br>\nUn ejemplo: estudiar o no estudiar. No estudiar es satisfacer ahora mi necesidad inmediata, pasarla bien por ahora, pero no tendr\u00e9 el disfrute de una calificaci\u00f3n alta, ello requerir\u00eda dejar estacionada la afectividad, moment\u00e1neamente, y dedicarse al cumplimiento del deber. Ese cumplimiento es mucho m\u00e1s gratificante para el ser humano que la mera afectividad y, como el hombre es una unidad, tambi\u00e9n tiene una resonancia afectiva. La clave radica en volver a pensar las cosas guiados por la responsabilidad no por la afectividad: no es que yo est\u00e9 a gusto o no lo est\u00e9, es que existe un nivel superior, la responsabilidad que me lleva a ser cada vez una persona m\u00e1s plena.<br>\n<strong>Durante los primeros a\u00f1os, la afectividad est\u00e1 muy influenciada por los padres. \u00bfLos maestros y educadores, tambi\u00e9n pueden influir en ella?<\/strong><br>\nS\u00ed, despu\u00e9s de la familia, se encuentra el entorno social y dentro de \u00e9ste, lo que m\u00e1s influye es la escuela; no s\u00f3lo las actitudes del maestro, sino tambi\u00e9n las actitudes de los compa\u00f1eros, el lugar que la persona ocupa en el grupo. Pero con los maestros, sobre todo mientras que los ni\u00f1os son peque\u00f1os, existe una dependencia muy grande. Ellos idealizan en gran medida la figura del padre, la del maestro, entonces s\u00ed puede haber una sensaci\u00f3n de rechazo o de afecto especial que quede marcado en la personalidad desde el punto de vista afectivo.<br>\nLo que hay que decir es que todas estas experiencias, tanto familiares como sociales y escolares, marcan la afectividad, pero no determinan el comportamiento de las personas. A veces se afirma uno de los errores t\u00edpicos del psicoan\u00e1lisis que estamos determinados a cierto comportamiento posterior por nuestras experiencias. Es decir, se va creando una disposici\u00f3n de la afectividad a reaccionar de una manera concreta. Pero la racionalidad puede dominarla mientras no exista patolog\u00eda, cuando \u00e9sta se presenta debe recurrirse a determinados especialistas.<br>\nTodo este tipo de experiencias afectivas de la infancia y adolescencia inclinan a ciertos comportamientos; pero como la racionalidad ejecuta la conducta del hombre, no estamos determinados a actuar de una manera porque de peque\u00f1itos hayamos tenido una serie de experiencias afectivas. El hombre puede reconvertir todo eso para bien o mal, depende de la voluntad. Es verdad que eso puede influir en la forma de respuesta pero, despu\u00e9s, la racionalidad modera y formaliza los actos humanos y, por tanto, todo puede reconvertirse para actuar en contra de la disposici\u00f3n inicial.<br>\n<strong>\u00bfAlgunos consejos pr\u00e1cticos para que los padres sepan c\u00f3mo educar la afectividad de sus hijos?<\/strong><br>\nEl primero es simple y poco elaborado, pero de resultados maravillosos sobre todo si los hijos son peque\u00f1os: tener un horario familiar que se respete. Esto significa un horario flexible, no de empresa.<br>\nLa explicaci\u00f3n es sencilla, cuando uno se propone hacer la tarea correspondiente a determinada hora, se establecen unas prioridades que dicta la racionalidad para caminar ordenadamente. Cuando llega el momento de realizar aquello, hay siempre una pugna interna entre los requerimientos de la afectividad y los de la voluntad. \u00abTengo que hacer esto\u00bb es un requerimiento de la voluntad, pero como son de naturaleza distinta, normalmente el cuerpo no est\u00e1 de acuerdo; \u00abtengo que estudiar\u00bb, pero el cuerpo dice \u00abno quiero\u00bb, y es l\u00f3gico.<br>\nSi uno hace lo que tiene que hacer, la racionalidad vence la situaci\u00f3n afectiva. Entonces, de una manera gradual, pr\u00e1cticamente sin darse cuenta, se logra un ejercicio en el que, a lo largo del d\u00eda, siempre vence la racionalidad frente a los movimientos instant\u00e1neos, afectivos. Es una gimnasia que, a la larga, como el hombre es una unidad, crea dentro de la propia afectividad una disposici\u00f3n a seguir los movimientos de la voluntad, permitiendo que oscile menos la voluntad y est\u00e9 m\u00e1s predispuesta a obedecer las \u00f3rdenes de la racionalidad. Existe una incre\u00edble desproporci\u00f3n entre la sencillez del remedio y los efectos que produce en la personalidad.<br>\nEl segundo consejo es crear en la familia un clima de serenidad, es decir, que el entorno sea, afectivamente, m\u00e1s o menos igual. Que no vean nunca malas caras ni malos tratos entre madre y padre. Dec\u00edamos que gran parte de nuestra afectividad viene inducida por nuestra forma de reaccionar y \u00e9sta se marca mucho en los primeros a\u00f1os. En un hogar donde no prevalece el equilibrio afectivo, donde hay peleas familiares y el ambiente es tenso, se va marcando una forma de reaccionar en el ni\u00f1o que, como la afectividad es irracional, despu\u00e9s brotar\u00e1 espont\u00e1neamente.<br>\nAlgo que los padres no piensan mucho es que cualquier problema afectivo llegar\u00e1 a los hijos, y no le es f\u00e1cil asimilarlo, sobre todo a los m\u00e1s peque\u00f1os, porque no distinguen la objetividad del problema y la reacci\u00f3n afectiva que suscita a veces hay desproporci\u00f3n o falta de cari\u00f1o; ellos s\u00f3lo perciben la desproporci\u00f3n, no son capaces de objetivar esa situaci\u00f3n. Por otro lado, para los ni\u00f1os, su padre es su padre y su madre es su madre; no entienden que las personas que m\u00e1s quieren se traten mal entre s\u00ed; para ellos representa un shock profundo porque, para un ni\u00f1o, tanto su padre como su madre son las figuras m\u00e1ximas, no pueden entender que esas personas se da\u00f1en. Este tipo de comportamientos crea aut\u00e9nticas dificultades afectivas que, en los ni\u00f1os normales y corrientes, es un punto a tener muy en cuenta.<br>\nY el tercer consejo es tener cuidado con los caprichos, porque la afectividad es buscar el placer para el cuerpo y escapar del dolor. Invertir esa ecuaci\u00f3n significa ense\u00f1ar a los hijos a afrontar el dolor desde peque\u00f1itos, de una manera gradual, progresiva, en funci\u00f3n de la edad, ya que se toparan con \u00e9l tarde o temprano y no sabemos en qu\u00e9 medida. Como eso es contrario a lo que exige la afectividad, rompe su propia din\u00e1mica y facilita su dominio. Esto se actualiza muy bien en el cumplimiento del deber cotidiano por parte de los ni\u00f1os. Ni es bueno ni es malo que los ni\u00f1os compren chucher\u00edas, lo es malo es \u00abquiero tomar una chucher\u00eda\u00bb y tomarla. Debe contarse con normas familiares claras en este sentido, es decir, los ni\u00f1os tomar\u00e1n chucher\u00edas tales d\u00edas o d\u00edas de cumplea\u00f1os, o \u00abaqu\u00ed te doy este dinero para que te organices a lo largo de la semana\u00bb. El problema es hacer, siempre, lo que viene en gana, ya desde peque\u00f1ito; como \u00e9se es el mecanismo propio de la afectividad, \u00e9sta se dispara y despu\u00e9s tenemos los graves conflictos de la personalidad adulta, acostumbrada a funcionar teniendo como br\u00fajula la afectividad. Eso es criar hijos para dejarlos a merced del viento.<\/p>\n<\/body><button class=\"simplefavorite-button has-count\" data-postid=\"23416\" data-siteid=\"1\" data-groupid=\"1\" data-favoritecount=\"0\" style=\"\">Leer despu\u00e9s <i class=\"sf-icon-star-empty\"><\/i><span class=\"simplefavorite-button-count\" style=\"\">0<\/span><\/button>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Entrevista a al doctor Benigno Freire<br \/>\n&iquest;Qu&eacute; tan cierto es aquello de genio y figura&#8230; ni Dios lo cura? &iquest;De qu&eacute; depende nuestra afectividad? &iquest;Es posible educarla o cambiarla por otra &laquo;mejor&raquo;? Con dosis de voluntad comprometida, la afectividad puede ordenarse, salv&aacute;ndose de seguir indefectiblemente sus tendencias m&aacute;s inmediatas.<\/p>\n","protected":false},"author":115,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"om_disable_all_campaigns":false,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":""},"categories":[1218],"tags":[53],"class_list":["post-23416","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-coloquio","tag-ejemplar_234"],"yoast_head":"<!-- This site is optimized with the Yoast SEO Premium plugin v21.2 (Yoast SEO v27.6) - https:\/\/yoast.com\/product\/yoast-seo-premium-wordpress\/ -->\n<title>Caminar los senderos de la afectividad - Revista ISTMO<\/title>\n<meta name=\"robots\" content=\"index, follow, max-snippet:-1, max-image-preview:large, max-video-preview:-1\" \/>\n<link rel=\"canonical\" href=\"https:\/\/dim-id.com\/pruebaentradas2023\/1998\/01\/01\/caminar_los_senderos_de_la_afectividad\/\" \/>\n<meta property=\"og:locale\" content=\"es_MX\" \/>\n<meta property=\"og:type\" content=\"article\" \/>\n<meta property=\"og:title\" content=\"Caminar los senderos de la afectividad\" \/>\n<meta property=\"og:description\" content=\"Entrevista a al doctor Benigno Freire &iquest;Qu&eacute; tan cierto es aquello de genio y figura... ni Dios lo cura? &iquest;De qu&eacute; depende nuestra afectividad? &iquest;Es posible educarla o cambiarla por otra &laquo;mejor&raquo;? Con dosis de voluntad comprometida, la afectividad puede ordenarse, salv&aacute;ndose de seguir indefectiblemente sus tendencias m&aacute;s inmediatas.\" \/>\n<meta property=\"og:url\" content=\"https:\/\/dim-id.com\/pruebaentradas2023\/1998\/01\/01\/caminar_los_senderos_de_la_afectividad\/\" \/>\n<meta property=\"og:site_name\" content=\"Revista ISTMO\" \/>\n<meta property=\"article:published_time\" content=\"1998-01-01T00:00:00+00:00\" \/>\n<meta property=\"article:modified_time\" content=\"2023-11-08T11:06:38+00:00\" \/>\n<meta name=\"author\" content=\"Benigno Freire\" \/>\n<meta name=\"twitter:card\" content=\"summary_large_image\" \/>\n<meta name=\"twitter:label1\" content=\"Escrito por\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:data1\" content=\"Benigno Freire\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:label2\" content=\"Tiempo de lectura\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:data2\" content=\"13 minutos\" \/>\n<script type=\"application\/ld+json\" class=\"yoast-schema-graph\">{\"@context\":\"https:\\\/\\\/schema.org\",\"@graph\":[{\"@type\":\"Article\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/dim-id.com\\\/pruebaentradas2023\\\/1998\\\/01\\\/01\\\/caminar_los_senderos_de_la_afectividad\\\/#article\",\"isPartOf\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/dim-id.com\\\/pruebaentradas2023\\\/1998\\\/01\\\/01\\\/caminar_los_senderos_de_la_afectividad\\\/\"},\"author\":{\"name\":\"Benigno Freire\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/dim-id.com\\\/pruebaentradas2023\\\/#\\\/schema\\\/person\\\/d30c56822ea95eed322c67af4524556d\"},\"headline\":\"Caminar los senderos de la afectividad\",\"datePublished\":\"1998-01-01T00:00:00+00:00\",\"dateModified\":\"2023-11-08T11:06:38+00:00\",\"mainEntityOfPage\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/dim-id.com\\\/pruebaentradas2023\\\/1998\\\/01\\\/01\\\/caminar_los_senderos_de_la_afectividad\\\/\"},\"wordCount\":2699,\"commentCount\":0,\"keywords\":[\"234\"],\"articleSection\":[\"Coloquio\"],\"inLanguage\":\"es\",\"potentialAction\":[{\"@type\":\"CommentAction\",\"name\":\"Comment\",\"target\":[\"https:\\\/\\\/dim-id.com\\\/pruebaentradas2023\\\/1998\\\/01\\\/01\\\/caminar_los_senderos_de_la_afectividad\\\/#respond\"]}]},{\"@type\":\"WebPage\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/dim-id.com\\\/pruebaentradas2023\\\/1998\\\/01\\\/01\\\/caminar_los_senderos_de_la_afectividad\\\/\",\"url\":\"https:\\\/\\\/dim-id.com\\\/pruebaentradas2023\\\/1998\\\/01\\\/01\\\/caminar_los_senderos_de_la_afectividad\\\/\",\"name\":\"Caminar los senderos de la afectividad - Revista ISTMO\",\"isPartOf\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/dim-id.com\\\/pruebaentradas2023\\\/#website\"},\"datePublished\":\"1998-01-01T00:00:00+00:00\",\"dateModified\":\"2023-11-08T11:06:38+00:00\",\"author\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/dim-id.com\\\/pruebaentradas2023\\\/#\\\/schema\\\/person\\\/d30c56822ea95eed322c67af4524556d\"},\"breadcrumb\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/dim-id.com\\\/pruebaentradas2023\\\/1998\\\/01\\\/01\\\/caminar_los_senderos_de_la_afectividad\\\/#breadcrumb\"},\"inLanguage\":\"es\",\"potentialAction\":[{\"@type\":\"ReadAction\",\"target\":[\"https:\\\/\\\/dim-id.com\\\/pruebaentradas2023\\\/1998\\\/01\\\/01\\\/caminar_los_senderos_de_la_afectividad\\\/\"]}]},{\"@type\":\"BreadcrumbList\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/dim-id.com\\\/pruebaentradas2023\\\/1998\\\/01\\\/01\\\/caminar_los_senderos_de_la_afectividad\\\/#breadcrumb\",\"itemListElement\":[{\"@type\":\"ListItem\",\"position\":1,\"name\":\"Home\",\"item\":\"https:\\\/\\\/dim-id.com\\\/pruebaentradas2023\\\/\"},{\"@type\":\"ListItem\",\"position\":2,\"name\":\"Caminar los senderos de la afectividad\"}]},{\"@type\":\"WebSite\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/dim-id.com\\\/pruebaentradas2023\\\/#website\",\"url\":\"https:\\\/\\\/dim-id.com\\\/pruebaentradas2023\\\/\",\"name\":\"Revista ISTMO\",\"description\":\"Liderazgo con valores\",\"potentialAction\":[{\"@type\":\"SearchAction\",\"target\":{\"@type\":\"EntryPoint\",\"urlTemplate\":\"https:\\\/\\\/dim-id.com\\\/pruebaentradas2023\\\/?s={search_term_string}\"},\"query-input\":{\"@type\":\"PropertyValueSpecification\",\"valueRequired\":true,\"valueName\":\"search_term_string\"}}],\"inLanguage\":\"es\"},{\"@type\":\"Person\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/dim-id.com\\\/pruebaentradas2023\\\/#\\\/schema\\\/person\\\/d30c56822ea95eed322c67af4524556d\",\"name\":\"Benigno Freire\",\"image\":{\"@type\":\"ImageObject\",\"inLanguage\":\"es\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/secure.gravatar.com\\\/avatar\\\/49a99f45ba8c941241f6af14ac7e9f9872c046b0088a4421e54334bcf47c475c?s=96&d=mm&r=g\",\"url\":\"https:\\\/\\\/secure.gravatar.com\\\/avatar\\\/49a99f45ba8c941241f6af14ac7e9f9872c046b0088a4421e54334bcf47c475c?s=96&d=mm&r=g\",\"contentUrl\":\"https:\\\/\\\/secure.gravatar.com\\\/avatar\\\/49a99f45ba8c941241f6af14ac7e9f9872c046b0088a4421e54334bcf47c475c?s=96&d=mm&r=g\",\"caption\":\"Benigno Freire\"},\"url\":\"https:\\\/\\\/dim-id.com\\\/pruebaentradas2023\\\/author\\\/benignofreire\\\/\"}]}<\/script>\n<!-- \/ Yoast SEO Premium plugin. -->","yoast_head_json":{"title":"Caminar los senderos de la afectividad - Revista ISTMO","robots":{"index":"index","follow":"follow","max-snippet":"max-snippet:-1","max-image-preview":"max-image-preview:large","max-video-preview":"max-video-preview:-1"},"canonical":"https:\/\/dim-id.com\/pruebaentradas2023\/1998\/01\/01\/caminar_los_senderos_de_la_afectividad\/","og_locale":"es_MX","og_type":"article","og_title":"Caminar los senderos de la afectividad","og_description":"Entrevista a al doctor Benigno Freire &iquest;Qu&eacute; tan cierto es aquello de genio y figura... ni Dios lo cura? &iquest;De qu&eacute; depende nuestra afectividad? &iquest;Es posible educarla o cambiarla por otra &laquo;mejor&raquo;? Con dosis de voluntad comprometida, la afectividad puede ordenarse, salv&aacute;ndose de seguir indefectiblemente sus tendencias m&aacute;s inmediatas.","og_url":"https:\/\/dim-id.com\/pruebaentradas2023\/1998\/01\/01\/caminar_los_senderos_de_la_afectividad\/","og_site_name":"Revista ISTMO","article_published_time":"1998-01-01T00:00:00+00:00","article_modified_time":"2023-11-08T11:06:38+00:00","author":"Benigno Freire","twitter_card":"summary_large_image","twitter_misc":{"Escrito por":"Benigno Freire","Tiempo de lectura":"13 minutos"},"schema":{"@context":"https:\/\/schema.org","@graph":[{"@type":"Article","@id":"https:\/\/dim-id.com\/pruebaentradas2023\/1998\/01\/01\/caminar_los_senderos_de_la_afectividad\/#article","isPartOf":{"@id":"https:\/\/dim-id.com\/pruebaentradas2023\/1998\/01\/01\/caminar_los_senderos_de_la_afectividad\/"},"author":{"name":"Benigno Freire","@id":"https:\/\/dim-id.com\/pruebaentradas2023\/#\/schema\/person\/d30c56822ea95eed322c67af4524556d"},"headline":"Caminar los senderos de la afectividad","datePublished":"1998-01-01T00:00:00+00:00","dateModified":"2023-11-08T11:06:38+00:00","mainEntityOfPage":{"@id":"https:\/\/dim-id.com\/pruebaentradas2023\/1998\/01\/01\/caminar_los_senderos_de_la_afectividad\/"},"wordCount":2699,"commentCount":0,"keywords":["234"],"articleSection":["Coloquio"],"inLanguage":"es","potentialAction":[{"@type":"CommentAction","name":"Comment","target":["https:\/\/dim-id.com\/pruebaentradas2023\/1998\/01\/01\/caminar_los_senderos_de_la_afectividad\/#respond"]}]},{"@type":"WebPage","@id":"https:\/\/dim-id.com\/pruebaentradas2023\/1998\/01\/01\/caminar_los_senderos_de_la_afectividad\/","url":"https:\/\/dim-id.com\/pruebaentradas2023\/1998\/01\/01\/caminar_los_senderos_de_la_afectividad\/","name":"Caminar los senderos de la afectividad - Revista ISTMO","isPartOf":{"@id":"https:\/\/dim-id.com\/pruebaentradas2023\/#website"},"datePublished":"1998-01-01T00:00:00+00:00","dateModified":"2023-11-08T11:06:38+00:00","author":{"@id":"https:\/\/dim-id.com\/pruebaentradas2023\/#\/schema\/person\/d30c56822ea95eed322c67af4524556d"},"breadcrumb":{"@id":"https:\/\/dim-id.com\/pruebaentradas2023\/1998\/01\/01\/caminar_los_senderos_de_la_afectividad\/#breadcrumb"},"inLanguage":"es","potentialAction":[{"@type":"ReadAction","target":["https:\/\/dim-id.com\/pruebaentradas2023\/1998\/01\/01\/caminar_los_senderos_de_la_afectividad\/"]}]},{"@type":"BreadcrumbList","@id":"https:\/\/dim-id.com\/pruebaentradas2023\/1998\/01\/01\/caminar_los_senderos_de_la_afectividad\/#breadcrumb","itemListElement":[{"@type":"ListItem","position":1,"name":"Home","item":"https:\/\/dim-id.com\/pruebaentradas2023\/"},{"@type":"ListItem","position":2,"name":"Caminar los senderos de la afectividad"}]},{"@type":"WebSite","@id":"https:\/\/dim-id.com\/pruebaentradas2023\/#website","url":"https:\/\/dim-id.com\/pruebaentradas2023\/","name":"Revista ISTMO","description":"Liderazgo con valores","potentialAction":[{"@type":"SearchAction","target":{"@type":"EntryPoint","urlTemplate":"https:\/\/dim-id.com\/pruebaentradas2023\/?s={search_term_string}"},"query-input":{"@type":"PropertyValueSpecification","valueRequired":true,"valueName":"search_term_string"}}],"inLanguage":"es"},{"@type":"Person","@id":"https:\/\/dim-id.com\/pruebaentradas2023\/#\/schema\/person\/d30c56822ea95eed322c67af4524556d","name":"Benigno Freire","image":{"@type":"ImageObject","inLanguage":"es","@id":"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/49a99f45ba8c941241f6af14ac7e9f9872c046b0088a4421e54334bcf47c475c?s=96&d=mm&r=g","url":"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/49a99f45ba8c941241f6af14ac7e9f9872c046b0088a4421e54334bcf47c475c?s=96&d=mm&r=g","contentUrl":"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/49a99f45ba8c941241f6af14ac7e9f9872c046b0088a4421e54334bcf47c475c?s=96&d=mm&r=g","caption":"Benigno Freire"},"url":"https:\/\/dim-id.com\/pruebaentradas2023\/author\/benignofreire\/"}]}},"jetpack_featured_media_url":"","jetpack_sharing_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/dim-id.com\/pruebaentradas2023\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/23416","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/dim-id.com\/pruebaentradas2023\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/dim-id.com\/pruebaentradas2023\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dim-id.com\/pruebaentradas2023\/wp-json\/wp\/v2\/users\/115"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dim-id.com\/pruebaentradas2023\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=23416"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/dim-id.com\/pruebaentradas2023\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/23416\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":2661498,"href":"https:\/\/dim-id.com\/pruebaentradas2023\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/23416\/revisions\/2661498"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/dim-id.com\/pruebaentradas2023\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=23416"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/dim-id.com\/pruebaentradas2023\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=23416"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/dim-id.com\/pruebaentradas2023\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=23416"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}