{"id":23318,"date":"1997-11-01T00:00:00","date_gmt":"1997-11-01T00:00:00","guid":{"rendered":"http:\/\/192.168.1.157\/istmo\/?p=23318"},"modified":"1997-11-01T00:00:00","modified_gmt":"1997-11-01T00:00:00","slug":"el_misterio_de_la_atlantida","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dim-id.com\/pruebaentradas2023\/1997\/11\/01\/el_misterio_de_la_atlantida\/","title":{"rendered":"El misterio de la Atl\u00e1ntida"},"content":{"rendered":"<button class=\"simplefavorite-button has-count\" data-postid=\"23318\" data-siteid=\"1\" data-groupid=\"1\" data-favoritecount=\"0\" style=\"\">Leer despu\u00e9s <i class=\"sf-icon-star-empty\"><\/i><span class=\"simplefavorite-button-count\" style=\"\">0<\/span><\/button><body><p>Los misteriosos relatos de los camelleros, transmitidos en torno a los oasis, a la luz de la luna, al igual que las narraciones de los navegantes, sobre todo cuando, detenidos a mitad del oc\u00e9ano, esperaban una brisa que los empujara, forjaron, al correr de los siglos, la transmisi\u00f3n de innumerables leyendas. As\u00ed surgieron: El dorado, el buque fantasma, las siete ciudades de C\u00edbola, la fuente de la eterna juventud pero, aunque parezca ins\u00f3lito, el causante de la incesante b\u00fasqueda de la Atl\u00e1ntida fue Plat\u00f3n, quien hace referencia a ella en dos Di\u00e1logos: Timeo y Critias.<br>\n<strong>\u00bfRealidad o leyenda?<\/strong><br>\nSiendo tan connotado el autor de la informaci\u00f3n, ha originado una minuciosa e infructuosa pesquisa que data de hace dos mil a\u00f1os. Quien, alguna vez, fuera hospedado por el tirano de Siracusa narra, en el Timeo, que nueve mil a\u00f1os antes de Sol\u00f3n: \u00ab frente al estrecho que vosotros denomin\u00e1is las columnas de H\u00e9rcules exist\u00eda una isla. Esta isla era mayor que la Libia y el Asia reunidas; los navegantes pasaban de esta isla a otras y de \u00e9stas al continente que tiene sus orillas en aquel mar verdaderamente digno de su nombre\u00bb.<br>\nRefiere que, en esa isla, los reyes hab\u00edan formado un poderoso estado que dominaba de Libia hasta Egipto, y de Europa hasta Tyrrenia. Un buen d\u00eda, decidieron conquistar las tierras restantes, pero los griegos se organizaron y los derrotaron. Poco les dur\u00f3 el sabor del triunfo, ya que, en los a\u00fan tiempos heroicos, ocurrieron terremotos e inundaciones, murieron todos los guerreros griegos tragados por la tierra y la isla Atl\u00e1ntida desapareci\u00f3 entre las olas.<br>\nEn Critias, conocido con el subt\u00edtulo De la Atl\u00e1ntida, ampl\u00eda detalles: al principio de los tiempos, los dioses se repartieron, comarca por comarca, toda la tierra. Hefestos y Palas Atenea se quedaron con Grecia, que armonizaba con \u00absu sabidur\u00eda y su virtud\u00bb y Poseid\u00f3n escogi\u00f3 la isla Atl\u00e1ntida.<br>\nPoseid\u00f3n se enamor\u00f3 de Cleito, una joven que habitaba en la isla, y con ella tuvo cinco pares de hijos varones, motivo por el cual, dividi\u00f3 en diez partes la isla para repartirla entre los hijos; al mayor del primer par, lo hizo rey, como su nombre era Atlas, la isla recibi\u00f3 el nombre de Atl\u00e1ntida.<br>\nLa Atl\u00e1ntida, descrita en Critias, ten\u00eda al centro la colina, de baja altura, donde hab\u00eda habitado Cleito y despu\u00e9s Atlas. Poseid\u00f3n, para aislarla, la rode\u00f3 de dos anillos de agua y tres de tierra. Cada anillo estaba circundado por muros y fosos alternados. La faja de tierra exterior ten\u00eda tres estadios de ancho (cada estadio equival\u00eda a unos 200 metros), la intermedia dos, y la interior uno. El c\u00edrculo interior, o sea el centro, ten\u00eda cinco estadios de di\u00e1metro. El muro de la cintura interior estaba cubierto de cobre, el siguiente de esta\u00f1o y el tercero de bronce, el anillo exterior ten\u00eda la muralla de piedra sin recubrir. El acceso, por tanto, era muy dif\u00edcil, aunque con el tiempo tuvo puentes sobre los fosos. M\u00e1s adelante, en forma no muy clara, indica que, alrededor de la ciudad, se extend\u00eda una llanura que med\u00eda de largo tres mil estadios y del mar al centro m\u00e1s de dos mil. El suelo era muy elevado sobre el nivel del mar y la gran llanura estaba rodeada de monta\u00f1as que se prolongaban hasta el mar.<br>\nAl centro estaba el gran templo de Poseid\u00f3n y Cleito, de un estadio de longitud, recubierto de marfil, oro y plata. Rodeado de varias esculturas, entre las que sobresal\u00eda la \u00e1urea del dios del mar, de pie, en su carro conducido por seis pegasos. Hab\u00eda tambi\u00e9n una columna, en la que estaban grabadas las leyes, en torno a la cual se reun\u00edan, anualmente, los diez reyes, a discutir sobre la cosa p\u00fablica, asamblea que terminaba con la ofrenda de un toro degollado en honor del dios del mar. La sangre del toro, recogida en copas, era esparcida en el fuego, unas gotas las beb\u00edan al tiempo que juraban hacer cumplir las leyes escritas en la columna, no pelear uno contra otro, ayudarse y deliberar en com\u00fan los asuntos importantes.<br>\nSus reyes la embellecieron, cada uno busc\u00f3 mejorar lo hecho por el anterior. Construyeron hip\u00f3dromos, gimnasios, ba\u00f1os termales, palacios, templos, puertos, acueductos, puentes y un gran canal, que atravesaba toda la isla, desde el mar hasta el anillo interior, para que los barcos desembarcaran dentro de la \u00ednsula. El canal y el puerto estaban siempre plet\u00f3ricos de embarcaciones. Los gobernantes y los guerreros viv\u00edan en el c\u00edrculo interior, alrededor de la Acr\u00f3polis.<br>\nLa tierra les brind\u00f3 tal cantidad de productos, que les hizo vivir en la opulencia. Ten\u00edan a su alcance todo aquello con lo que pudieran so\u00f1ar. La Atl\u00e1ntida era una isla f\u00e9rtil, favorecida por el sol, nada faltaba en ella, la naturaleza la llen\u00f3 de sus bondades: r\u00edos, lagos, aguas termales, bosques y praderas, rica en pastizales para toda clase de animales, incluidos elefantes, igualmente rica en metales y toda clase de materiales, en fin, un peque\u00f1o para\u00edso en miniatura.<\/p>\n<p class=\"subtit\"><strong>Los dioses castigan a la Atl\u00e1ntida<\/strong><\/p>\n<p>Mientras fueron sabios y virtuosos, todo fue armon\u00eda y felicidad, pero poco a poco, la esencia divina se debilit\u00f3 en ellos, el poder los hizo ambiciosos, poco virtuosos y Zeus decidi\u00f3 castigarlos por su depravaci\u00f3n. Reuni\u00f3 a los dioses: \u00ab\u2026 y al verlos juntos les dijo\u2026\u00bb nunca hemos sabido qu\u00e9 les dijo porque, bruscamente, aqu\u00ed termina el manuscrito de Plat\u00f3n, lamentablemente incompleto, pero es obvio que, como castigo, les envi\u00f3 las inundaciones y los terremotos que asolaron todas las comarcas y acabaron con ellas. Grecia perdi\u00f3 gran parte de su territorio y de sus habitantes, solamente se salvaron los que habitaban las tierras altas y sufrieron, varias generaciones, para reconstruir sus edificios, cultivar las tierras y volver a adquirir prosperidad. La Atl\u00e1ntida se perdi\u00f3 para siempre.<br>\nEn el Timeo, Plat\u00f3n explica que Sol\u00f3n viaj\u00f3 a Egipto y conoci\u00f3 a sacerdotes de Sais, quienes le refirieron todas las cr\u00f3nicas de la antig\u00fcedad, entre ellas, la referida de la Atl\u00e1ntida. Plat\u00f3n era de familia aristocr\u00e1tica, al parecer, descendiente de Sol\u00f3n lo que explicar\u00eda su conocimiento pormenorizado. En De la Atl\u00e1ntida, Critias explica que los manuscritos de Sol\u00f3n estaban en su casa, de ser cierto, Plat\u00f3n los hered\u00f3 de Critias o, por lo menos, tuvo acceso a ellos.<br>\nHay quienes opinan que el relato del gran fil\u00f3sofo griego es pura invenci\u00f3n, sitio ideado, simplemente, para presentar c\u00f3mo deber\u00eda ser una sociedad ideal.<br>\n<strong>\u00bfEn el Atl\u00e1ntico o en el Mediterr\u00e1neo?<\/strong><br>\nLa Atl\u00e1ntida ha inspirado a todo tipo de artistas, incluso de m\u00fasica popular. En 1969, en plena guerra de Vietnam, \u00abel hippy mayor\u00bb Donovan, lanz\u00f3 su c\u00e9lebre: To Susan o\u00adn the west coast waiting, canci\u00f3n que narraba la carta de un soldado norteamericano a su novia en California. Lo interesante es que, en el lado B (eran los tiempos de los discos de 45 r.p.m.) hab\u00eda una interesante canci\u00f3n: Atlantis, que describe, como lo hiciera Plat\u00f3n, el legendario continente y refiriendo de \u00e9l: \u00abpartieron hacia todos los rincones de la tierra \u2018los doce\u2019: el poeta, el m\u00e9dico, el granjero, el cient\u00edfico, el mago y otros presuntos dioses de nuestras leyendas\u2026\u00bb<br>\nLa Atl\u00e1ntida ha sugerido temas, personajes y tramas a varios literatos, como Pierre Benoit y Jacinto Verdaguer, autores de obras tituladas: La Atl\u00e1ntida. Enlistar los textos escritos sobre la Atl\u00e1ntida, implicar\u00eda varias p\u00e1ginas. Hasta Ortega y Gasset le dedica su atenci\u00f3n en su ensayo sobre las Atl\u00e1ntidas.<br>\nEn 1984, Blazo Krivokapic, numism\u00e1tico yugoslavo, public\u00f3, en la revista Ilustrovana Politika, su teor\u00eda sobre un continente perdido que estuvo en las costas de Yugoslavia, en el mar Adri\u00e1tico. Interpreta a Plat\u00f3n considerando que, al referirse a las columnas de H\u00e9rcules, no lo hace mirando hacia el occidente, sino hacia el oriente, adem\u00e1s de suponer que no estaban en Gibraltar sino en Herzeg Novi. El r\u00edo descrito, ser\u00eda por consiguiente, el Danubio.<br>\nMuchos opinan que las Islas Canarias y las Madeira son los \u00fanicos vestigios del legendario continente. Athanasius Kircher, inmortaliz\u00f3, en el siglo XVII, un mapa con la Atl\u00e1ntida en medio del Oc\u00e9ano Atl\u00e1ntico, con el dato curioso de que los polos est\u00e1n invertidos; Am\u00e9rica est\u00e1 a la derecha y \u00c1frica a la izquierda.<br>\nNumerosos arque\u00f3logos han estudiado el culto al toro: Apis en Egipto, los toros alados de Mesopotamia, el toro de Minos, en busca de alguna pista. La columna con las leyes escritas ha sido asociada con el C\u00f3digo de Hammurabi.<br>\nEs incre\u00edble el nutrido grupo de astr\u00f3nomos, ge\u00f3grafos e historiadores que han profundizado sobre la Atl\u00e1ntida. Hay, incluso, quien la sit\u00faa en el Sahara y como muestra presenta los petroglifos de Tassili y el hecho de que la cordillera se llame Atlas. Del Sahara la han movido hacia Libia, T\u00fanez, Marruecos\u2026 sin importar que esos sitios no fueran islas.<br>\nEn el siglo XVII, el ge\u00f3grafo alem\u00e1n Sebastian Munster, supuso que la Atl\u00e1ntida era Am\u00e9rica del Sur y as\u00ed lo extern\u00f3 en un c\u00e9lebre mapa que circul\u00f3 como Carte conjecturale de L\u2019Atlantide. Antes, el historiador Francisco L\u00f3pez de G\u00f3mara hab\u00eda narrado, en su Historia General de las Indias (Cap. CCXX), que la isla Atl\u00e1ntida era el territorio descubierto por Col\u00f3n: las Indias, e hizo alusi\u00f3n al hecho de que los indios llamaban atl al agua. Consider\u00f3 que las Hesp\u00e9rides quiz\u00e1 fueran las Islas de Cabo Verde. Concluy\u00f3 que, en realidad, nadie sab\u00eda donde estaban Ofir y Tharsis, dado que no eran la Atl\u00e1ntida.<br>\nEn el siglo XX, ha surgido una nueva pl\u00e9yade de investigadores: los que buscan la Atl\u00e1ntida en la zona que, supuestamente, conforma el Tri\u00e1ngulo de las Bermudas, para explicar las misteriosas desapariciones de aviones, que ir\u00edan, seg\u00fan esta versi\u00f3n, a residir en la isla desaparecida. En busca del m\u00edtico territorio, numerosos buzos han explorado y dicen haber encontrado \u00abblue holes\u00bb, agujeros azules de formas piramidales, sobre el fantasmal fondo marino, no ha faltado quien haya visto, en las nebulosas fotograf\u00edas tomadas, restos arqueol\u00f3gicos de culturas tipo incaicas. Hasta el gran explorador noruego Thor Heyerdahl, (quien en 1947 atraves\u00f3 en una balsa de troncos el Pac\u00edfico, para demostrar la posibilidad de viajes interoce\u00e1nicos prehisp\u00e1nicos), dedic\u00f3, en su momento, tiempo a este tipo de investigaciones. Para \u00e9l, la Atl\u00e1ntida ser\u00eda el eslab\u00f3n entre Mesoam\u00e9rica y Egipto, \u00fanicas zonas de construcciones piramidales. As\u00ed se explicar\u00eda, seg\u00fan \u00e9l, la leyenda de Quetzalc\u00f3atl, el hombre blanco, similar a los guanches de las Canarias y los bereberes del \u00c1frica.<br>\n<strong>\u00bfFue la Atl\u00e1ntida la legendaria Tartessos?<\/strong><br>\nEl arque\u00f3logo alem\u00e1n Adolf Schulten, asoci\u00f3 la Atl\u00e1ntida con Tartessos, situada, supuestamente, en la desembocadura del Guadalquivir, cerca de Gades, hoy C\u00e1diz, porque tuvo leyes escritas, m\u00faltiples canales y era una tierra de promisi\u00f3n. Su sue\u00f1o dorado fue encontrar Tartessos, pero muri\u00f3 sin lograrlo. Los cart\u00f3grafos del siglo XVI ubican Tartessos frente a Trafalgar.<br>\nEl libro de Jon\u00e1s se inicia con el mandato divino de ir a N\u00ednive, pero Jon\u00e1s, invadido por el miedo, huye del servicio pedido embarc\u00e1ndose a Tarsis, sitio al que nunca lleg\u00f3, ya que, arrojado al mar, fue engullido por un gran pez.<br>\nEzequiel (27, 25) tambi\u00e9n la alude en su lamentaci\u00f3n por la ca\u00edda de Tiro: \u00abLas naves de Tarsis formaban tu flota comercial\u00bb y (27,12) \u00abTarsis era cliente tuya, por la abundancia de toda riqueza. Con plata, hierro, esta\u00f1o y plomo abastec\u00eda tus mercados\u00bb.<br>\nIsa\u00edas (23, 1) clama: \u00abUlulad naves de Tarsis, porque ha sido destru\u00edda vuestra fortaleza\u00bb.<br>\nEl salmo 48 canta: \u00ab\u2026 as\u00ed como el viento del este desbarata los nav\u00edos de Tarsis\u00bb.<br>\nTarsis es, a su vez, asociada con otra leyenda: Ofir. En el segundo libro de las Cr\u00f3nicas o Paralip\u00f3menos (8, 17) se asienta que: el rey Hiram de Tiro, envi\u00f3 a Salom\u00f3n naves y marineros que hicieron el viaje a Ofir, de donde trajeron cuatrocientos cincuenta talentos de oro, para prevenir los gastos que el mantenimiento del templo originara y (8,10): los vasallos de Hiram con los de Salom\u00f3n trajeron de Ofir oro, maderas y piedras preciosas. M\u00e1s adelante (8, 21) refieren que: la flota del rey iba de tres en tres a\u00f1os a Tarsis con los siervos de Hiram, rey de Tiro y de ah\u00ed tra\u00edan oro, plata, marfil, monas y pavos.<br>\nAl comparar los relatos de Ezequiel con los del Paralip\u00f3menos, da la impresi\u00f3n de que, efectivamente, Tarsis y Ofir son el mismo sitio. Lo interesante de todo esto es que, en ning\u00fan relato, se hace referencia a que Tarsis y Ofir fueran islas. Ahora bien, el que Tarsis y Ofir fueran el mismo sitio, parece m\u00e1s posible a que la Atl\u00e1ntida haya sido la legendaria Tarsis.<br>\n<strong>Leyendas hechas realidad<\/strong><br>\nNo siempre las leyendas han permanecido en el terreno de los sue\u00f1os inalcanzables. Troya fue, hasta 1870, una leyenda similar a Tarsis. Schliemann dedic\u00f3 varios a\u00f1os de su vida a estudiar su posible ubicaci\u00f3n, cuando tuvo los datos que juzg\u00f3 precisos, tuvo que financiar los costos de las excavaciones, porque nadie crey\u00f3 en la veracidad de sus afirmaciones. Hoy todos conocemos los resultados, en las costas de Turqu\u00eda, Troya es tangible, la Iliada no narra una ciudad imaginaria, verdaderamente existi\u00f3.<br>\nEn medio de tanto dato legendario, un hecho es claro e hist\u00f3rico: cuando Cartago domin\u00f3 el extremo occidental del Mediterr\u00e1neo y vigil\u00f3 Gibraltar, no volvi\u00f3 a hacerse referencia alguna a Tarsis ni a Ofir. \u00bfFue entonces el territorio sur de la pen\u00ednsula Ib\u00e9rica el asentamiento de Tarsis? Es lo m\u00e1s probable, pero la leyenda contin\u00faa\u2026<br>\nAnte esto, la pregunta obligada es: \u00bfExisti\u00f3 la Atl\u00e1ntida? Analicemos la narraci\u00f3n plat\u00f3nica. Quitemos los datos fantasiosos sobre una tierra maravillosa, dejemos solamente las referencias m\u00e1s concretas:<br>\n* Comenz\u00f3 a existir nueve mil a\u00f1os antes de Sol\u00f3n, o sea, 9 600 a.C.<br>\n* Era un gran centro comercial.<br>\n* En los tiempos de Plat\u00f3n (400 a.C.) ya no exist\u00eda, hac\u00eda mucho que hab\u00eda desaparecido.<br>\n* La causa de la desaparici\u00f3n fueron terremotos e inundaciones que la sumergieron.<br>\n* Exagerando datos, y hechos los c\u00e1lculos sobre sus dimensiones, no sobrepasar\u00eda la superficie de La Espa\u00f1ola (asiento de Rep\u00fablica Dominicana y Hait\u00ed).<br>\nHemos citado, l\u00edneas arriba, las medidas aportadas en Critias para tratar de determinar su extensi\u00f3n. La interpretaci\u00f3n puede variar, pero en forma general, podr\u00edamos decir que no da la impresi\u00f3n de que est\u00e9 describiendo un extenso territorio, a\u00fan con la descripci\u00f3n de las llanuras, se obtiene una extensi\u00f3n aproximada a la de la isla de Jamaica, lo que dista mucho de ser un continente como muchas veces es considerada. Algunos interpretan que, las medidas dadas a la llanura abarcaban solamente el \u00e1rea sur y por lo tanto habr\u00eda que multiplicarlas por cuatro. A\u00fan as\u00ed, seguimos en lo dicho, no era un continente, a lo m\u00e1s, una isla de regular tama\u00f1o. La cita de que era \u00abtan grande como la Libia y el Asia juntas\u00bb es lo que ha dado pie a la idea de un continente pero, en primer lugar, los conocimientos existentes sobre extensiones territoriales, en \u00e9poca de Sol\u00f3n, no eran lo precisos que son en nuestros d\u00edas, la hip\u00e9rbole suele caracterizar las epopeyas; por otro lado, cabe la posibilidad de que, en lenguaje figurado, el tama\u00f1o se refiriera al dominio alcanzado, no a la isla en s\u00ed. En el mismo Timeo, el sacerdote se refiere a Egipto como zona del Asia, lo que nos hace pensar: \u00bfqu\u00e9 ser\u00eda Asia para el sa\u00edta?<br>\nEn cuanto a Tarsis, nos encontramos con estos datos:<br>\n* Quiz\u00e1 haya sido tambi\u00e9n conocida como Ofir.<br>\n* Exist\u00eda en el siglo X a.C., la era de Salom\u00f3n, esa debi\u00f3 ser su \u00e9poca de esplendor.<br>\n* A\u00fan es mencionada en el siglo VIII a.C., \u00e9poca de Jon\u00e1s, pero a fines de ese siglo VIII y principios del VII, Isa\u00edas lamenta su ca\u00edda. Por tanto, Tarsis y\/o Ofir, desapareci\u00f3 a fines del siglo VIII a.C. o principios del VII.<br>\n* Cartago surgi\u00f3 en el siglo IX a.C. y pronto se hizo notable. Coincide la desaparici\u00f3n de Tarsis con la \u00e9poca del poder\u00edo de Cartago.<br>\nSi Tarsis fuera la Atl\u00e1ntida, cuando le fue hecho el relato a Sol\u00f3n, a fines del siglo VII o principios del VI a.C., har\u00eda alrededor de 50 a\u00f1os de su desaparici\u00f3n. Es muy extra\u00f1o que no lo supiera, dado que al desaparecer la Atl\u00e1ntida, murieron todos los griegos de las tierras bajas y pasaron varias generaciones para que se reorganizaran \u00bfc\u00f3mo pudo Sol\u00f3n no haberse enterado de esto? Para que la Atl\u00e1ntida y Tarsis hayan sido el mismo sitio, se requerir\u00eda que los c\u00e1lculos, para fijar cronol\u00f3gicamente a los personajes y citas b\u00edblicas, estuvieran equivocados en decenas de a\u00f1os, lo cual es, francamente, imposible. Es un hecho que muchas fechas anteriores a nuestra era son aproximadas, compaginar tantos calendarios ha sido muy dif\u00edcil, pero los errores no pueden ser tan dr\u00e1sticos que impliquen decenas o centurias.<br>\nLas citas b\u00edblicas y la ca\u00edda de Tarsis, a la par que el surgimiento de Cartago, s\u00ed coinciden, es posible que la ubicaci\u00f3n de Tarsis al sur de Espa\u00f1a sea correcta, pero, personalmente, creo muy dif\u00edcil que esa zona haya sido la Atl\u00e1ntida.<br>\nUn dato que me llama la atenci\u00f3n es que, al hacer las excavaciones de Troya VII, la Troya hom\u00e9rica, se encontr\u00f3 con que data del siglo XIII a.C. y que sufri\u00f3 un terremoto. La cultura cretense termina br\u00fascamente hacia el siglo XIII a.C. a causa de un terremoto. Entre el siglo XIII y la \u00e9poca de Sol\u00f3n, en la zona griega, ocurren invasiones sucesivas de dorios y de nuevos asentamientos de eolios y jonios. Esto s\u00ed encajar\u00eda cronol\u00f3gicamente con la Atl\u00e1ntida, con estos datos podr\u00edamos decir que: en el siglo XIII a.C. desapareci\u00f3 a causa de terremotos. Los griegos tambi\u00e9n sufrieron las consecuencias y les tom\u00f3 los siglos siguientes para resurgir. Esta \u00e9poca se ubicar\u00eda seis centurias antes de Sol\u00f3n y explicar\u00eda el porqu\u00e9 desconoc\u00eda la informaci\u00f3n que le proporciona el sacerdote sa\u00edta.<br>\nSolamente queda la pregunta: \u00bfd\u00f3nde estaba la Atl\u00e1ntida? Lamentablemente me uno a la lista de sus buscadores.<\/p>\n<\/body><button class=\"simplefavorite-button has-count\" data-postid=\"23318\" data-siteid=\"1\" data-groupid=\"1\" data-favoritecount=\"0\" style=\"\">Leer despu\u00e9s <i class=\"sf-icon-star-empty\"><\/i><span class=\"simplefavorite-button-count\" style=\"\">0<\/span><\/button>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>&iquest;D&oacute;nde termina la realidad y comienza el mito? La existencia de esta isla singular, descrita como un verdadero para&iacute;so ha apasionado a historiadores, arque&oacute;logos y aficionados. 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