{"id":23120,"date":"1997-07-01T00:00:00","date_gmt":"1997-07-01T00:00:00","guid":{"rendered":"http:\/\/192.168.1.157\/istmo\/?p=23120"},"modified":"1997-07-01T00:00:00","modified_gmt":"1997-07-01T00:00:00","slug":"una_radio_entre_dos_reinos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dim-id.com\/pruebaentradas2023\/1997\/07\/01\/una_radio_entre_dos_reinos\/","title":{"rendered":"Una radio entre dos reinos"},"content":{"rendered":"<button class=\"simplefavorite-button has-count\" data-postid=\"23120\" data-siteid=\"1\" data-groupid=\"1\" data-favoritecount=\"0\" style=\"\">Leer despu\u00e9s <i class=\"sf-icon-star-empty\"><\/i><span class=\"simplefavorite-button-count\" style=\"\">0<\/span><\/button><body><p>John R. Brinkley el famoso doctor que injertaba en los humanos gl\u00e1ndulas de chivo para acrecentar su virilidad, fue un charlat\u00e1n fuera de serie. Cre\u00f3 un emporio econ\u00f3mico explotando la ingenuidad de millones de pacientes, ayudado por la magia que supon\u00eda la radio en los a\u00f1os treinta y logr\u00f3, con una combinaci\u00f3n de lucidez, audacia y falta de escr\u00fapulos, manejar la emisora m\u00e1s poderosa del mundo y pasar a la historia de la radiodifusi\u00f3n con una serie de innovaciones t\u00e9cnicas y mercadol\u00f3gicas que abrieron brecha.<br>\nIgual que en sus libros anteriores (M\u00e9xico en guerra y La guerra de las o\u00adndas), Jos\u00e9 Luis Ortiz encontr\u00f3 la f\u00f3rmula para ofrecer la investigaci\u00f3n hist\u00f3rica de una manera tan amable y atractiva que semeja una novela. Como en sus otras obras, t\u00edtulo y subt\u00edtulos, son frases de canciones, pel\u00edculas, dichos y anuncios publicitarios que encajan bien y hacen amena la lectura. La historia que narra en este volumen es tan curiosa que a ratos parece novela de ficci\u00f3n y en otros, de humor. Una radio entre dos reinos no s\u00f3lo entretiene, sino que logra una buena dosis de intriga con un ritmo \u00e1gil.<br>\nLa originalidad del tema se enriquece con la reflexi\u00f3n sobre los criterios, o m\u00e1s bien la falta de criterios, \u00e9tico-jur\u00eddicos que se manejan en toda esa historia, tanto en las actuaciones personales como a nivel de gobiernos; esto y la innovadora forma de presentar una acuciosa investigaci\u00f3n (el autor consigna 155 fuentes diversas), son algunas caracter\u00edsticas que hacen este libro recomendable, en primer lugar para la gente de la radio y de medios de comunicaci\u00f3n, pero adem\u00e1s para cualquier aficionado a la historia, al an\u00e1lisis de las relaciones mexico-norteamericanas, o simplemente al que desee conocer una parcela casi inveros\u00edmil de nuestra historia.<br>\nHay que destacar c\u00f3mo la informaci\u00f3n, la extensa investigaci\u00f3n que integra este libro se colorea ingeniosamente dando cuenta de matices especiales y detalles \u00edntimos entresacados de los peri\u00f3dicos locales que vuelven el texto muy atrayente. El autor, adem\u00e1s de gran conocedor de toda la bibliograf\u00eda sobre la historia de la radio en M\u00e9xico, tiene un doctorado en Ciencias de la Informaci\u00f3n, es profesor de la Universidad Panamericana, consejero de varias empresas y de esta revista.<\/p>\n<p class=\"subtit\"><strong>Un comerciante \u201cm\u00e9dico\u201d y un hallazgo \u201cmaravilloso\u201d<\/strong><\/p>\n<p>John R. Brinkley, \u201cdoctor en medicina\u201d que nunca pudo comprobar la veracidad de su t\u00edtulo profesional, empieza a trabajar en Estados Unidos en 1911, asociado con un m\u00e9dico charlat\u00e1n que cuestiona burdamente la virilidad de sus clientes y los explota inyect\u00e1ndoles agua destilada de colores. Tras varias aventuras frustradas, Brinkley se establece en Memphis y obtiene un t\u00edtulo de la Escuela de Medicina Ecl\u00e9ctica de Kansas, famosa por traficar con t\u00edtulos. Como en la mayor\u00eda de los Estados de la Uni\u00f3n Americana, este t\u00edtulo no es reconocido, viaja a Europa para tratar de obtener una licencia m\u00e9dica, cosa que obtiene en Pav\u00eda, Italia y despu\u00e9s en Londres; aunque posteriormente, la Asociaci\u00f3n M\u00e9dica Americana (AMA), lograr\u00e1 que ambos sean anulados.<br>\nSe instala en un villorio de Kansas a practicar la medicina y all\u00ed logra su \u201cmaravilloso hallazgo\u201d. Por primera vez opera a un granjero y le injerta los test\u00edculos de un chivo para que recupere su virilidad. Ni tardo ni perezoso, imprime millares de folletos para difundir esta llamada \u201cOperaci\u00f3n compuesta\u201d que cura \u201cla impotencia, alta presi\u00f3n sangu\u00ednea, pr\u00f3stata crecida, esterilidad, algunas formas de diabetes, epilepsia y demencia precoz\u201d. Afirma que a las mujeres les puede trasplantar otras gl\u00e1ndulas semejantes.<br>\nSu magn\u00edfico sentido de los negocios lo lleva a contratar de inmediato un publicista para difundir su hallazgo en peri\u00f3dicos, revistas m\u00e9dicas y de todo tipo. Una invitaci\u00f3n para hablar de sus logros en una de las primeras radiodifusoras de California, lo pone en contacto con ese nuevo medio que crece a pasos agigantados. Inmediatamente consigue una licencia del Departamento de Comercio y funda la KFKB, emisora que pronto destaca en el cuadrante por su tipo de programaci\u00f3n: desde lecturas mas\u00f3nicas o charlas religiosas hasta m\u00fasica ligera y pl\u00e1ticas salpicadas de lenguaje picaresco y prosaico.<br>\nNuestro m\u00e9dico se revela como un extraordinario comunicador que atrae grandes audiencias por su carisma. Tres veces al d\u00eda aborda temas m\u00e9dicos y pronto surge el m\u00e1s exitoso de sus programas y tambi\u00e9n el m\u00e1s controvertido de la radio norteamericana: el Buz\u00f3n de preguntas m\u00e9dicas, por medio del cual contesta al aire toda clase de consultas m\u00e9dicas que le llegan por correo. Desde esta \u00e9poca recibe m\u00e1s de 3 mil cartas diarias, lo que lo lleva a financiar una nueva oficina de correos para el pueblo.<br>\nResponde a las consultas m\u00e9dicas a trav\u00e9s del aire durante m\u00e1s de tres horas y media cada d\u00eda, y se vuelve el m\u00e9dico de cabecera de millares de estadounidenses. Receta sus propios medicamentos: \u201ctome usted la medicina n\u00famero 10, pero acompa\u00f1ada de la 16 y la 17, le har\u00e1n mucho bien\u201d y crea la Brinkley Pharmaceutical Association, cadena que llega a tener 1500 establecimientos, adem\u00e1s de que vende sus medicinas en otras farmacias y h\u00e1bilmente recomienda a los due\u00f1os que, si no tienen una radio, la adquieran para que los parroquianos oigan sus programas y crezca el negocio. En plena depresi\u00f3n econ\u00f3mica \u201cel m\u00e9dico de las gl\u00e1ndulas de chivo\u201d, como era conocido, se embolsa cantidades exorbitantes.<br>\nEste singular charlat\u00e1n conduce su estaci\u00f3n por caminos in\u00e9ditos; en una \u00e9poca en que la radio era seria y solemne, instaura un estilo informal, ligado sin ambajes ni disimulo al entretenimiento y la b\u00fasqueda de utilidades. El p\u00fablico identifica a sus locutores por su sola voz y la emisora convierte a cantantes, grupos musicales y astr\u00f3logos en las primeras estrellas del micr\u00f3fono. En 1929 la KFKB recibe el \u201cmicr\u00f3fono de oro\u201d por ser la m\u00e1s popular.<br>\n<strong>Se le cierra una puerta y abre tres ventanas<\/strong><br>\nLa AMA ha recibido ya innumerables quejas de las operaciones de Brinkley y se empiezan a publicar art\u00edculos en su contra en revistas m\u00e9dicas; el Kansas City Star recoge el reto e inicia una serie de 50 art\u00edculos buscando que se le retiren las licencias para ejercer la medicina y para operar una radiodifusora.<br>\nEn junio de 1930, la Comisi\u00f3n Federal de Radio rechaza la renovaci\u00f3n de su licencia radiof\u00f3nica y le es retirada la licencia m\u00e9dica, pero no lo obligan a cerrar su cl\u00ednica; el resto del personal sigue trabajando all\u00ed, por lo que el negocio no se detiene.<br>\nSu persona es inmensamente pol\u00e9mica, cuenta con miles de detractores y de defensores que lo consideran un m\u00e1rtir. Se lanza como candidato independiente a la gubernatura de Kansas. Con una r\u00e1pida y centelleante campa\u00f1a se echa al bolsillo a los granjeros y gana la elecci\u00f3n, pero el stablishment americano realiza, a su manera, una alquimia electoral: como su campa\u00f1a inici\u00f3 tarde, su nombre no aparec\u00eda impreso en las boletas y deciden invalidar todos los votos en que nombre y apellido no estuvieran perfectamente escritos.<br>\nAnte la embarazosa situaci\u00f3n vuelve sus ojos a la estaci\u00f3n XED que opera en Reynosa, Tamaulipas, y dirige sus emisiones hacia el norte y decide imitarla. Viene a M\u00e9xico, se entrevista con el Secretario de Comunicaciones, Juan Andrew Almaz\u00e1n, y consigue una licencia. Todav\u00eda en las \u00faltimas emisiones de la KFKB, sus amigos alcanzan a organizar una colecta para el \u201cpobre m\u00e9dico\u201d, v\u00edctima de la falta de libertad de expresi\u00f3n, que tendr\u00e1 que hacer una gran inversi\u00f3n al otro lado de la frontera con tal de no abandonar a su p\u00fablico seguidor. Se presenta a M\u00e9xico como el para\u00edso de las libertades informativas.<br>\nSale as\u00ed del cuadrante radiof\u00f3nico norteamericano, la figura m\u00e1s destacada de la radio de los a\u00f1os 20 que transform\u00f3 la atm\u00f3sfera de la radiodifusi\u00f3n.<br>\n<strong>La emisora pirata en villa acu\u00f1a<\/strong><br>\nSobrevuela la zona fronteriza y elige para su objetivo dos poblaciones hermanas, una a cada lado del Bravo: Villa Acu\u00f1a en Coahuila y Del Rio en Texas, unidas por un puente internacional. Empieza a buscar contactos en la ciudad de M\u00e9xico y a repartir dinero para poder establecer la emisora. De acuerdo a la ley mexicana, un extranjero no puede ser due\u00f1o de una radiodifusora, pero r\u00e1pidamente se crea la Compa\u00f1\u00eda Radiodifusora Acu\u00f1a, S.A., CRASA, con prestanombres.<br>\nEl Departamento de Estado protesta de inmediato ante el gobierno mexicano, pero, aun as\u00ed, en Villa Acu\u00f1a, se prepara un terreno, se desbroza un camino y obreros mexicanos construyen la estaci\u00f3n. Como no hay electricidad en esa poblaci\u00f3n, se importa de Del Rio, Texas. Pretende emitir con una potencia de 75 mil watts, una aut\u00e9ntica locura en esos momentos en que las estaciones norteamericanas m\u00e1s potentes no pasaban de los 50 mil y todas las emisoras mexicanas juntas hac\u00edan apenas 35 mil watts.<br>\nSale al aire la XER con dos inmensas torres orientadas hacia el norte y la prensa del vecino pa\u00eds da amplia cuenta del suceso, la llaman la \u201cRadio forajida de M\u00e9xico\u201d y dicen que se escucha desde el Mississippi hasta las Rocallosas. En 1931, en plena depresi\u00f3n, la emisora cuyo lema era \u201cLa voz de las Am\u00e9ricas\u201d, recibe cartas de 14 pa\u00edses distintos. Desde su casa en Del Rio, Brinkley env\u00eda a la emisora sus cuatro transmisiones diarias y encarecidamente suplica a sus millares de radioescuchas que no manden las cartas-consulta sin los correspondientes 2 d\u00f3lares, para que \u00e9l pueda seguir atendi\u00e9ndolos y recetando por aire. Un peque\u00f1o ej\u00e9rcito en Del Rio recibe y organiza la correspondencia.<br>\n<strong>Las intrincadas razones de M\u00e9xico<\/strong><br>\nCuando la radio se iniciaba en el mundo, Estados Unidos estableci\u00f3 el \u201cderecho de prioridad\u201d para las frecuencias del espectro radiof\u00f3nico; como all\u00ed dicha industria se desarroll\u00f3 vertiginosamente, cuando los pa\u00edses vecinos iniciamos la radiodifusi\u00f3n, pr\u00e1cticamente no hab\u00eda frecuencias disponibles; cualquier banda que se utilizara interfer\u00eda con alguna emisora norteamericana que de inmediato protestaba, acogi\u00e9ndose a los acuerdos de Washington.<br>\nM\u00e9xico y Canad\u00e1 llevaban tiempo pugnando por un reparto m\u00e1s justo, se esperaba alguna soluci\u00f3n de una reuni\u00f3n internacional que habr\u00eda en Madrid, pero al comprobar que no hab\u00eda voluntad de ceder, para presionar a Estados Unidos, M\u00e9xico aprob\u00f3 el incremento en potencia de la XER a 500 mil watts. Era como una declaraci\u00f3n de guerra contra el imperialismo del espacio, puesto que ya con 75 mil watts, centenares de emisoras sufr\u00edan la interferencia de los programas de Brinkley; ante el Gobierno protestaban emisoras, audiencias, m\u00e9dicos, pacientes y estudiantes.<br>\nM\u00e9xico se neg\u00f3 a firmar los protocolos de Madrid afirmando que no quer\u00eda \u201cconsolidar hegemon\u00edas\u201d y la XER qued\u00f3 como reh\u00e9n de nuestro gobierno, lo que ayud\u00f3 a su permanencia. Los a\u00f1os que emiti\u00f3 desde M\u00e9xico, Brinkley tuvo que lidiar con un juego esquizofr\u00e9nico de nuestras autoridades que consist\u00eda en alentarlo y desalentarlo continuamente.<br>\nLa XER profanaba impunemente el espacio a\u00e9reo de varios pa\u00edses transgrediendo la letra y el esp\u00edritu de los convenios internacionales, pero era el arma m\u00e1s poderosa con la que M\u00e9xico amedrentaba a su vecino para obtener un orden jur\u00eddico internacional m\u00e1s justo. El Departamento de Salubridad, presionado por la embajada norteamericana y con todos los antecedentes de fraudes m\u00e9dicos, la atacaba continuamente y ped\u00eda que se cancelara su licencia, la SCOP (Secretar\u00eda de Comunicaciones y Obras P\u00fablicas), en cambio, lo defend\u00eda a capa y espada, no por lo que hac\u00eda, sino por lo que significaba en las negociaciones.<br>\n<strong>R\u00edos de d\u00f3lares y narcisismo<\/strong><br>\nPara 1932 la emisora de Brinkley sigue \u201carrebatando\u201d d\u00f3lares a los radioescuchas. \u00bfC\u00f3mo? Con un graf\u00f3logo, el buz\u00f3n m\u00e9dico, adivinos que comercializan sus servicios, publicidad de toda clase de productos nuevos y de poco fiar; ofertas con f\u00f3rmulas novedosas e interesantes, e incluso, mercado negro con art\u00edculos prohibidos en Estados Unidos.<br>\nPor si fuera poco, con sus tarifas publicitarias enga\u00f1a al fisco de los dos pa\u00edses y a los anunciantes; las tarifas aprobadas por la SCOP en moneda mexicana, las cobra a los clientes como d\u00f3lares y paga impuestos como si fueran pesos. Crea su propia agencia de publicidad: Inter-Nation Advertising Agency y logra el 27% de la audiencia de los Estados Unidos con su mezcla de locutores-vendedores-artistas.<br>\nBrinkley es el showman de las o\u00adndas por su capacidad de atracci\u00f3n, su magnetismo que irradia fe, confianza y sinceridad, y su conocimiento de la psicolog\u00eda b\u00e1sica que le permiten jugar con la credulidad de los radioescuchas y manipularlos a su antojo. Para contentar a las autoridades mexicanas emite una programaci\u00f3n mestiza, traduciendo al castellano cosas de poca importancia, pero no los programas de mayor duraci\u00f3n, m\u00e9dicos o de otra \u00edndole.<br>\nTraslada su millonaria cl\u00ednica de Kansas a Del Rio e inicia una campa\u00f1a de atracci\u00f3n tur\u00edstica con postales, souvenirs y cuanto hay, para que la gente vaya a curarse al mismo tiempo que hace un viaje placentero. Compra y remodela una opulenta mansi\u00f3n de cuatro hect\u00e1reas que, en la verja, con letras doradas anuncia: Doctor Brinkley, leyenda que se repite varias veces en su Cadillac rojo, en la piscina y en las fuentes de altos chorros con los que se entremezclan luces de colores que repiten intermitentemente el nombre de su due\u00f1o. En los jardines se levantan estatuas varias y dos monumentos escult\u00f3ricos, mausoleos para \u00e9l y su esposa. Por dentro, la propiedad no es menos ostentosa y alberga, entre muchas otras cosas de valor, colecciones de perfumes, escopetas y trajes orientales.<br>\nEn 1933 se compra un yate y viaja varios meses con su esposa; aunque las cosas van mal para su emisora, no se preocupa porque cree en los astros y un astr\u00f3logo le prometi\u00f3 un cambio radical, para bien, en el 34. Despu\u00e9s se obsesiona por un \u00f3rgano que desea para su casa y la estaci\u00f3n. Se lo fabrican a la medida y paga en aquel entonces, la cantidad equivalente al costo de 26 autom\u00f3viles Dodge.<br>\nEs adem\u00e1s un destacado fil\u00e1ntropo con lo que se gana la estima de mucha gente: crea la \u201cUniversidad del Aire\u201d, ayuda a asilos de hu\u00e9rfanos y lisiados, impulsa una escuela parroquial y un club de beisbol, todos, por supuesto, llevan su nombre y publicita convenientemente sus donaciones. Participa tambi\u00e9n muy activamente en asociaciones de servicio, cient\u00edficas, religiosas y c\u00e1maras de comercio.<br>\nContra la predicci\u00f3n astrol\u00f3gica, la SCOP ordena en febrero del 34 la suspensi\u00f3n de la estaci\u00f3n y poco despu\u00e9s el ej\u00e9rcito toma posesi\u00f3n de las instalaciones. La prensa norteamericana hace amplio eco del asunto. Nuestras autoridades informan que viol\u00f3 547 veces las distintas reglamentaciones. La desaparici\u00f3n de \u201cla Forajida\u201d parece un hecho, pero los emisarios de Brinkley en M\u00e9xico se mueven r\u00e1pido, alentados por fuertes sumas de billetes verdes y crean a todo vapor la Compa\u00f1\u00eda Radio Difusora Fronteriza que afirma que adquiri\u00f3 la estaci\u00f3n antes de la orden del cierre y se ampara.<br>\nEl que los micr\u00f3fonos de la XER est\u00e9n en silencio no impide que Brinkley se movilice para seguir atrayendo pacientes a su cl\u00ednica, adquiere la XEAW en Reynosa y emite tambi\u00e9n a trav\u00e9s del XEPN de Piedras Negras.<br>\n<strong>Ahora es \u201cla reina del aire\u201d<\/strong><br>\nTras 21 meses de cabildeo y m\u00e1s de 60 mil d\u00f3lares de gratificaciones se concede una nueva autorizaci\u00f3n para la XERA, la \u201cA\u201d final la convierte en \u201cLa Reina del Aire\u201d. Su reconstrucci\u00f3n trajo dinero y mucho movimiento a las poblaciones involucradas en ambos lados de la frontera y el \u201cbenefactor\u201d recibe homenajes de todo tipo. En noviembre del 35 sale al aire con 250 mil watts, una se\u00f1al tan poderosa que en la zona imped\u00eda la captaci\u00f3n de cualquier otra; afectaba las emisoras de la polic\u00eda y hasta las de la aeronavegaci\u00f3n. La atm\u00f3sfera estaba tan cargada de energ\u00eda que en Villa Acu\u00f1a, donde no hab\u00eda electricidad, encend\u00edan un foco conectando un alambre a la cerca de la estaci\u00f3n y otro a tierra.<br>\nBrinkley sigue innovando en sus negocios; organiza paquetes con viaje incluido que llama: Tratamiento para el hombre promedio, Tratamiento para el hombre de negocios y Tratamiento para los hombres pobres. Vende libros suyos y copias de sus conferencias y lucha contra los imitadores que ofrecen lo mismo que \u00e9l a mucho menor precio.<br>\nMuchas estaciones de Canad\u00e1, notoriamente afectadas, protestan junto con el gobierno de Estados Unidos. M\u00e9xico contesta abiertamente que las estaciones fronterizas (especialmente la XERA y XEAW, propiedad de Brinkley) son \u201cel baluarte de que disponemos para hacer respetar nuestros derechos al equitativo uso de las frecuencias\u201d. Se programa una nueva conferencia regional de radiodifusi\u00f3n entre los pa\u00edses de Am\u00e9rica del Norte.<br>\nEntretanto, por si fuera poco, M\u00e9xico autoriza a estas estaciones a transmitir pl\u00e1ticas sobre astrolog\u00eda s\u00f3lo en ingl\u00e9s a pesar de que nuestras leyes lo prohiben, con lo que se logra una nueva paradoja \u00e9tica: \u201cincomunican al comunicar y enga\u00f1an al informar\u201d.<br>\nPor fin, en el intrincado rejuego pol\u00edtico se convoca a una junta regional en La Habana para marzo del 37, asiste como delegado e int\u00e9rprete oficial, Emilio Azc\u00e1rraga Vidaurreta, quien con el tiempo se vuelve el m\u00e1s peligroso enemigo del doctor Brinkley en M\u00e9xico. En diciembre de ese a\u00f1o se firma por fin un convenio entre los pa\u00edses participantes que equivale a una sentencia de muerte para las radiodifusoras fronterizas.<br>\nA pesar de esto, Brinkley y su ingeniero en jefe, Jim Beldon, trabajan activamente para aumentar la potencia de la XERA y en septiembre del 38 logran, gracias a una serie de innovaciones t\u00e9cnicas, convertirla en la m\u00e1s poderosa del mundo con 520 mil watts.<br>\n<strong>A pesar de los astr\u00f3logos<\/strong><br>\nLas acusaciones contra Brinkley en la prensa norteamericana arrecian, analizan las \u201cmedicinas\u201d y desenmascaran todas sus f\u00f3rmulas (agua y colorantes que vend\u00eda en veinte d\u00f3lares). La Asociaci\u00f3n M\u00e9dica de Texas instituye un boicot inmediato y activo en contra del turismo en M\u00e9xico que despu\u00e9s se generaliza a otras asociaciones m\u00e9dicas y a otros renglones comerciales, hasta que el pa\u00eds ponga fin a esas emisiones denigrantes.<br>\nBrinkley enfrenta y pierde un juicio contra Morris Fishbein, viejo enemigo que durante a\u00f1os sigui\u00f3 los pasos de sus fraudes. Esta derrota desencadena una cascada de demandas. Para pagar vende sus dos aviones, su yate, sus coches y hasta su hospital; entra en franca bancarrota. En su desesperaci\u00f3n consulta cada vez m\u00e1s al astr\u00f3logo quien le predice nada menos que la Presidencia de los Estados Unidos; \u00e9l mismo corre la voz y recibe 500 mil cartas urgi\u00e9ndolo a nominar su candidatura para 1940.<br>\nPor fin, en febrero de 1940, tras numerosas presiones, M\u00e9xico ratifica oficialmente el Convenio Regional Norte Americano de Radiodifusi\u00f3n, que redistribuye las frecuencias de toda la regi\u00f3n y entra en vigor el 29 de marzo del 41. Las estaciones cambian su frecuencia para ajustarse al nuevo reparto y ese mismo d\u00eda hist\u00f3rico, la SCOP pone el sello de clausurado en las instalaciones de la XERA. Cumpli\u00f3 su misi\u00f3n de instrumento y deja de ser \u00fatil, por lo tanto es eliminada.<br>\nBrinkley, que jam\u00e1s se da por vencido, vuela a M\u00e9xico en un \u00faltimo intento por recuperarla, pero ya el gobierno mexicano hab\u00eda decretado un paso m\u00e1s: la expropiaci\u00f3n.<br>\nEl derrotado doctor regresa a Del Rio y d\u00edas despu\u00e9s sufre un infarto, lo hospitalizan y meses m\u00e1s tarde, en mayo de 1942, muere de otro infarto. Su esposa Minnie le sobrevive hasta 1980, y su \u00fanico hijo fallece cuatro a\u00f1os antes v\u00edctima de depresi\u00f3n y alcoholismo.<br>\nMurieron sucesivamente las tres estaciones del mago Brinkley: KFKB, XER y XERA y luego \u00e9l. Desafortunadamente su escuela no desapareci\u00f3 ni mucho menos, los que aprendieron a su lado las innumerables chapuzas y muchos otros imitadores surgieron primero en el norte del pa\u00eds y luego se desparramaron.<br>\nTras la historia de este personaje y sus emisoras est\u00e1 un pasaje de la historia de la radio y una trama pol\u00edtica en la que M\u00e9xico lucha contra su poderoso vecino en una \u201cguerra sucia\u201d por un orden m\u00e1s justo en materia de telecomunicaci\u00f3n.<\/p>\n<\/body><button class=\"simplefavorite-button has-count\" data-postid=\"23120\" data-siteid=\"1\" data-groupid=\"1\" data-favoritecount=\"0\" style=\"\">Leer despu\u00e9s <i class=\"sf-icon-star-empty\"><\/i><span class=\"simplefavorite-button-count\" style=\"\">0<\/span><\/button>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Un carism&aacute;tico y falso m&eacute;dico gringo &quot;que injertaba gl&aacute;ndulas de chivo para &quot;solucionar&quot;, entre otros, problemas de impotencia&quot; fue uno de los m&aacute;s audaces comunicadores en la radio mundial. En los a&ntilde;os 30, instal&oacute; en M&eacute;xico la m&aacute;s potente radiodifusora del mundo. &iquest;Quiere saber m&aacute;s? 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