{"id":23014,"date":"1997-05-01T00:00:00","date_gmt":"1997-05-01T00:00:00","guid":{"rendered":"http:\/\/192.168.1.157\/istmo\/?p=23014"},"modified":"2023-11-08T06:06:36","modified_gmt":"2023-11-08T11:06:36","slug":"el_caracter_barroco_mexicano_o_el_milagro_de_la_paradoja","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dim-id.com\/pruebaentradas2023\/1997\/05\/01\/el_caracter_barroco_mexicano_o_el_milagro_de_la_paradoja\/","title":{"rendered":"El car\u00e1cter barroco mexicano o el milagro de la paradoja"},"content":{"rendered":"<button class=\"simplefavorite-button has-count\" data-postid=\"23014\" data-siteid=\"1\" data-groupid=\"1\" data-favoritecount=\"0\" style=\"\">Leer despu\u00e9s <i class=\"sf-icon-star-empty\"><\/i><span class=\"simplefavorite-button-count\" style=\"\">0<\/span><\/button><body><p>El barroco proporciona al hombre de estas tierras las l\u00edneas ad hoc, la pauta precisa para que se sienta liberado de imposiciones y se exprese como quiera y cuando quiera; a su vez, el hombre hispanoamericano da al barroco una tetradimensi\u00f3n que lo hace ancho, alto, largo y profundo, es decir, lo abarca todo, sirve para todo, lo hace d\u00factil, maleable para poner signos de identidad en la personalidad de todo un pa\u00eds y un continente. Como \u201canillo al dedo\u201d lleg\u00f3 el barroco a Nueva Espa\u00f1a, todo se prestaba para que as\u00ed fuera.<br>\nEuropa fue el escenario inicial del barroco, Espa\u00f1a su transmisor directo. Mucho se ha dicho y escrito sobre \u00e9l, mucho y muy discrepante. \u201cPiedra de esc\u00e1ndalo\u201d ha sido el barroco y lo sigue siendo. Califica una \u00e9poca y un estilo art\u00edstico pero es tambi\u00e9n un modo de vida, aspecto \u00e9ste menos conocido y poco valorado.<br>\nEn relaci\u00f3n a nuestro pa\u00eds, creo que no es hist\u00f3ricamente l\u00edcito estudiarlo s\u00f3lo en funci\u00f3n de las teor\u00edas universales del arte. Hay que abordarlo como asunto distinto y totalmente mexicano, como algo que no es s\u00f3lo un quehacer, sino la existencia misma, como algo menos pintoresco y m\u00e1s profundo. Tal vez nuestro \u201cbarroquismo\u201d deje de ser como lo es todav\u00eda un tanto vergonzante y m\u00e1s aprovechable.<\/p>\n<p class=\"subtit\"><strong>M\u00e9xico, rebelde y barroco desde su inicio<\/strong><\/p>\n<p>El barroco abjura de los modos del pasado inmediato, m\u00e1s a\u00fan pretende desasirse de la historia. Es un arte que \u201ctiene un componente ret\u00f3rico que le es substancial, que se siente con el derecho de utilizar cualquier argucia que convenga a su fin\u201d. Aunque como estilo art\u00edstico \u201clleg\u00f3\u201d a nuestro pa\u00eds en determinado momento hist\u00f3rico, a mi parecer, M\u00e9xico ya era barroco desde su nacimiento. Definimos barroco como aquello que se rebela a lo anterior, a los c\u00e1nones, una rebeli\u00f3n intelectual e interior ante lo establecido. Se discute mucho respecto al origen de la palabra pero todas las versiones indican m\u00e1s o menos eso: algo distinto a todo lo que existe, en M\u00e9xico no tuvo que organizarse, que surgir, ya estaba aqu\u00ed, de tal manera que al barroco simplemente le dijimos: \u201cpase usted, est\u00e1 usted en su casa\u201d.<br>\nEl barroco se hace visible en un estilo ornamental caracterizado por la pl\u00e9tora de volutas, rodeos, predominio de curvas sobre lo lineal, profuso, a veces abigarrado y espectacular, sin preocupaciones por la sobriedad de la proporci\u00f3n.<br>\nJos\u00e9 Antonio de Maraval considera el barroco presente en todas las actividades humanas. Lo enfoca como concepto de \u00e9poca, como expresi\u00f3n cultural aristocratizante y como cultura masiva, as\u00ed, con muy espa\u00f1olas reminiscencias hist\u00f3ricas habla de c\u00f3mo se pretendi\u00f3 establecer un \u201cse\u00f1orialismo medievalizante\u201d, como revitalizaci\u00f3n de una sociedad caballeresca; adem\u00e1s lo coloca como cultura masiva que aborda las ciudades y demograf\u00eda; el medio rural y la econom\u00eda agraria.<br>\nLa cosmovisi\u00f3n barroca, la imagen del mundo y del hombre ocupan tambi\u00e9n a Maraval que se empe\u00f1a en demostrar que el barroco nace en cada sociedad de acuerdo a sus precedentes y a la sociedad en que vive, y que nada escapa a sus posibilidades creativas o innovadoras.<br>\n<strong>Un so\u00f1ador insatisfecho<\/strong><br>\nSi analizamos todas las formas, causas y circunstancias que dieron origen a la naci\u00f3n mexicana comprendemos su barroquismo, no puede ser de otro modo: en nuestro interior, somos permanentes rebeldes, aunque nos ajustemos por fuera a una serie de moldes, de instituciones.<br>\nPensando solamente en los or\u00edgenes del pueblo mexicano, nos sorprende que se haya conformado una personalidad especial, ni menos ni m\u00e1s que otras, y eso es lo que no hemos querido entender. Somos un pueblo sui generis y est\u00e1bamos en el lugar ideal para que todo lo heterodoxo y peculiar apareciera.<br>\nM\u00e9xico es un pueblo so\u00f1ador, y sue\u00f1a permanentemente porque nunca ha alcanzado lo que realmente desea, quiere muchas cosas: un poco de la organizaci\u00f3n inglesa, de la forma de trabajar alemana tambi\u00e9n nos ilusiona ese american way of life inalcanzable porque no somos americans: lo somos, s\u00ed, pero ya se sabe que la palabra se la apropiaron ellos para siempre jam\u00e1s y que nosotros somos latins, hispanics.<br>\n<strong>Una historia abigarrada<\/strong><br>\nEn Latinoam\u00e9rica, la historia se incorpora a la cultura occidental tra\u00edda por Espa\u00f1a, primero, a trav\u00e9s de un encuentro terriblemente violento en todas sus fases, por desigualdad; segundo, a partir de un radical y casi instant\u00e1neo cambio existencial de todos los que tomaron parte en tal encuentro, que result\u00f3 en la m\u00e1s inimaginada y desconcertante convivencia; y tercero, con la carga del irregular nivel de etapas hist\u00f3ricas que exist\u00eda entre Europa y Am\u00e9rica.<br>\nEspa\u00f1a era un conjunto de pueblos muy diversos, la \u00faltima parte de Europa, la m\u00e1s occidental, casi una isla, excepto por el norte; los Pirineos unen y a la vez son una barrera. Los barcos de la antig\u00fcedad navegaron por el Mediterr\u00e1neo y forzosamente toparon con Espa\u00f1a.<br>\nEl propio pueblo espa\u00f1ol es muy complejo. La primera gran di\u00e1spora de los jud\u00edos cuando cae Jerusal\u00e9n en manos de los romanos ir\u00e1 a la pen\u00ednsula ib\u00e9rica. Fenicios cartagineses, egipcios, griegos, romanos y muchos otros navegaban por las costas de espa\u00f1olas; a lo largo de los siglos llevaban su influencia y algunos se quedaron, hay que ver que no se trataba de pueblos primitivos, sino de culturas muy hechas.<br>\nHubo convivencia entre musulmanes, jud\u00edos y cristianos descendientes de hispano-romanos y visigodos. Imaginemos la riqueza cultural que eso implica pero tambi\u00e9n la variedad y heterodoxia; nadie ha tenido incrustado en su reino, por casi ocho siglos, a los \u00e1rabes, potencia que hab\u00eda formado un gran imperio; conoc\u00edan todas las ciencias y artes que llegaban de Oriente pasando por Arabia. Llevaron a Espa\u00f1a una inmensa cultura.<br>\nEn ese peque\u00f1o territorio conviv\u00edan tres pueblos con enorme fuerza interior, profundamente religiosos. No estuvieron ocho siglos en guerra, hubo largas \u00e9pocas de paz y estrecho intercambio; la mezcla biol\u00f3gica no fue muy intensa, pero s\u00ed la cultural.<br>\nEsto cre\u00f3 un pueblo complicado; poco a poco se perfilaron las caracter\u00edsticas de cada regi\u00f3n. Por fin, en el siglo XV, se dio la reconquista cristiana. Cuando lleg\u00f3 el momento de Col\u00f3n, los espa\u00f1oles eran gente renacentista, no pudieron escapar a la influencia europea, pero en cambio los europeos no contaban con esa influencia musulmana tan profunda.<br>\nEl que encontraran el Nuevo Mundo justo cuando surgi\u00f3 Castilla y se decret\u00f3 como lengua oficial el castellano, permite comprender la gestaci\u00f3n de un sentido pre-nacional: para ser espa\u00f1ol, hab\u00eda que ser cristiano, demostrar ser hijo y nieto de cristiano; con este hecho empez\u00f3 la separaci\u00f3n y la expulsi\u00f3n de jud\u00edos y musulmanes. Es una coincidencia hist\u00f3rica que hay que entender: la convivencia culmin\u00f3 con la expulsi\u00f3n.<br>\nEsto define al pueblo que, queramos o no, forma parte de nuestra cultura de manera determinante. Ahora, en M\u00e9xico, ya se acepta a Espa\u00f1a, por lo menos de palabra, aunque mucha gente a\u00fan rechaza esta influencia, por dos razones: o porque todav\u00eda tiene en mente lo que le ense\u00f1aron en la escuela una particular aversi\u00f3n hacia lo espa\u00f1ol, o lo acepta porque no hay m\u00e1s remedio, pero sin entenderlo. Es necesario comprenderlo para poder actuar en consecuencia.<br>\n<strong>Criollo y mestizo, agudo y revoltoso<\/strong><br>\nImaginemos a este pueblo que al llegar se encuentra con los ind\u00edgenas, no hay entre ellos el menor punto de contacto. Adem\u00e1s, \u00e9stos no formaban un solo grupo, exist\u00edan tambi\u00e9n culturas muy diversas, con un centro en Tenochtitl\u00e1n, pero muchos grupos distintos en todo el territorio. Las civilizaciones de este continente no correspond\u00edan a las clasificaciones de la evoluci\u00f3n de los pueblos del antiguo mundo.<br>\nLa tarea se inici\u00f3 sobre la marcha, como se pudo. Desde este momento se anunci\u00f3 la enorme discrepancia sobre la que se fincar\u00eda nuestra historia. Estas discrepancias, incompatibilidades y l\u00f3gico rechazo mutuo crearon un piso muy adecuado para la instalaci\u00f3n del barroco.<br>\nTodo ello cuenta para formar una personalidad sumamente compleja que se manifestar\u00e1 en el mestizaje cultural y biol\u00f3gico. Son tan heterog\u00e9neos y distintos los dos pueblos que forman uno completamente diferente. Los mestizos ven y participan, de modo tangencial, del brillo que adquiere la Nueva Espa\u00f1a, pero son due\u00f1os de menos que nada; como no son educados, se hacen revoltosos y destructivos, son agudos observadores, burlones y cr\u00edticos; por miedo, disfrazan la cr\u00edtica con el albur o, si son m\u00e1s inteligentes, con retru\u00e9canos. M\u00e1s tarde, el lenguaje alburero result\u00f3 tan dif\u00edcil de entender como el mensaje de un retablo dorado o los circunloquios de un discurso c\u00edvico.<br>\nEl criollo, tambi\u00e9n mestizo cultural, tampoco era feliz, era un elegante resentido, permanente y consciente. Hijo del amo, part\u00edcipe de su posici\u00f3n y riqueza en cuanto hijo dependiente, pero \u00a1nada m\u00e1s!, nunca hombre independiente capaz de ser algo por s\u00ed mismo. Adem\u00e1s, el mayorazgo fue una instituci\u00f3n muy lesiva para los criollos porque les privaba, salvo a uno, de la posibilidad de intervenir en la vida novohispana; no pod\u00edan ser grandes propietarios, ni empresarios importantes y mucho menos, funcionarios de categor\u00eda. Les quedaba la cultura, el juego, la juerga, la cr\u00edtica casi siempre salpicada de mordaz humorismo y el agravio acumulativo.<br>\n<strong>Al comp\u00e1s del barroco surge M\u00e9xico<\/strong><br>\nEn el siglo XVII las cosas cambian y se empieza a hacer visible la Nueva Espa\u00f1a por lo que surge de su interior, por lo que pueden ver los \u201cotros\u201d. Este siglo XVII mexicano es, por excelencia barroco, es importante no s\u00f3lo por el arte sino \u201cpor el fen\u00f3meno de cultura en el que se enmarcan las diferentes actitudes de los hombres de Nueva Espa\u00f1a\u201d.<br>\nLa desubicaci\u00f3n no s\u00f3lo con respecto al resto del mundo sino a su mismo entorno geohist\u00f3rico, no es cosa que pueda soportarse indefinidamente; as\u00ed, al comp\u00e1s del barroco adm\u00edtaseme la expresi\u00f3n que permit\u00eda libertades y novedades, aquellos nuevos mexicanos tambi\u00e9n se manifestaron con euforia, con exageraci\u00f3n, con grandilocuencia con \u201cfruici\u00f3n exaltada\u201d.<br>\nSe revaloriza el pasado cultural ind\u00edgena: no al indio vivo, sino al indio hist\u00f3rico que hab\u00eda sido capaz de crear un bagaje art\u00edstico, una religi\u00f3n plagada de mitos, una poes\u00eda. Esto responde a la necesidad de aquellos primeros mexicanos que buscan un asidero hist\u00f3rico m\u00e1s propio que el que ofrec\u00eda Espa\u00f1a.<br>\nSe ponderan y publican cosas del pasado ind\u00edgena para fincar el orgullo de \u201clo propio\u201d. De all\u00ed en adelante se exalta todo lo que pueda ser llamado \u201cmexicano\u201d para convertirse en \u201cmexican\u00edsimo\u201d.<br>\nDe la ornamentaci\u00f3n y la arquitectura, hay que insistir en que en las maravillosas cascadas de oro sobre madera tallada o estuco de retablos y altares, est\u00e1 la voz mexicana gritando su religiosidad, su riqueza: la de la tierra en las minas, la de la flora en los campos, la de su devoci\u00f3n a Dios, en suma, su ansia de que Dios la oyera.<br>\nSe vive en un escenario de \u201cestira y afloja\u201d, de morir y renacer simult\u00e1neos, de injusticias cometidas al amparo de la b\u00fasqueda de justicia, de la espectacular creaci\u00f3n de un pueblo cobijado por la destrucci\u00f3n de otros, y saciado de riqueza por fuera y de dram\u00e1ticos cuestionamientos y conflictos por dentro.<br>\nPor eso, en cuanto tiene ocasi\u00f3n de salir del esquema impuesto, se muestra en todas las formas posibles ante \u00e9l mismo y ante los dem\u00e1s. \u201cLas l\u00edneas rectas y claras en que se expande el pensamiento cuando puede seguir un impulso espont\u00e1neo, se esfuman y s\u00f3lo predominan las curvas barrocas agresivas o huidizas de la inquietud provocada por interrogaciones y dudas llenas de ansiedad\u201d.<br>\nY eso es lo que pas\u00f3: \u201cel espa\u00f1ol nacido en Am\u00e9rica se vio obligado a solapar su amargo resentimiento con adulaci\u00f3n hip\u00f3crita () y por su diletantismo insatisfactorio, muchas veces disip\u00f3 su talento en pomposos ritos, en gastos ceremoniales y en paneg\u00edricos versificados para lisonja de su vanidad\u201d. Fue tambi\u00e9n explosi\u00f3n de identidad el surgimiento del talento mexicano. Sabios y escritores del siglo cuya fama sali\u00f3 al mundo.<br>\n<strong>Dos religiosidades profundas<\/strong><br>\nEl mestizaje de la Nueva Espa\u00f1a conlleva el peso enorme de dos religiosidades profundas. Los ind\u00edgenas realizaban sacrificios humanos porque ofrec\u00edan a los dioses la parte m\u00e1s hermosa del hombre: el coraz\u00f3n, donde radica la vida. Desde luego es un hecho sangriento pero con un sentido de honda espiritualidad, aunque muy diferente a la cristiana. La religi\u00f3n mexica se hab\u00eda ido complicando, multitud de secretos que s\u00f3lo conoc\u00edan unos cuantos y que marginaban al pueblo; esta religi\u00f3n era s\u00f3lo patrimonio de sabios y sacerdotes, el pueblo simplemente la aceptaba.<br>\nLlega a estas tierras otra religi\u00f3n que inmiscuye a todos, es de todos, y aunque ser\u00e1 dif\u00edcil que arraigue por la diversidad de lengua y costumbres, no es imposible; conocemos ya la egregia historia de los primeros frailes evangelizadores.<br>\nEste encuentro de razas es una mezcla fuerte desde el punto de vista intelectual y espiritual. Los espa\u00f1oles pueden ser crueles, discriminadores pol\u00edticos y sociales, pero no son discriminadores raciales ni espirituales. Su pensamiento es: \u201clo que yo s\u00e9, lo tienes que saber t\u00fa\u201d, por la simple raz\u00f3n de que en ello les va la salvaci\u00f3n propia. Son muy distintos a otros conquistadores, por ejemplo aquellos puritanos que predican en lat\u00edn o que no tienen contacto racial con los pueblos conquistados.<br>\nNace una religi\u00f3n h\u00edbrida, mestiza, incorrecta en muchos aspectos; el folklore religioso tiene un fondo pagano. L\u00f3gicamente se revuelven tradiciones ind\u00edgenas con cristianas. Son bastante abiertos; cuando los doce frailes se juntan a parlamentar con los principales ind\u00edgenas de Tlatelolco se sientan todos alrededor de una mesa a la misma altura y con el mismo rango, es la pr\u00e9dica, la igualdad de los hijos de Dios.<br>\nClaro que \u00e9se no ser\u00e1 el trato que les den muchos encomenderos y soldados. Imaginemos la dificultad y la cantidad de errores que se producir\u00e1n. Se form\u00f3 una sociedad que se arrellan\u00f3 taimada y rencorosa como mejor pudo y que vivi\u00f3 como testigo y actor de m\u00faltiples mezclas culturales cada vez m\u00e1s embrolladas.<br>\n<strong>Fantas\u00eda complicada<\/strong><br>\nLa causa de la conquista se justifica y entiende por dos actitudes precisas: la evangelizaci\u00f3n y la culturizaci\u00f3n; la educaci\u00f3n se da a trav\u00e9s de la vida cotidiana. Conviven mucho indios y espa\u00f1oles en una cercan\u00eda que todav\u00eda hoy extra\u00f1a a gente de otros pa\u00edses. La marquesa Calder\u00f3n de la Barca, se horrorizaba de que una ind\u00edgena que atend\u00eda la cocina la saludara de mano; para una inglesa eso era inaudito.<br>\nPasemos a otros temas: al llegar aqu\u00ed, los espa\u00f1oles tienen que comer lo que hay, plantan trigo y aprenden a comer el ma\u00edz, se adaptan porque el ma\u00edz es m\u00e1s vers\u00e1til, se pueden elaborar con \u00e9l m\u00e1s alimentos. Los conventos y colegios de ni\u00f1as son ideales para inventar guisos. Hay excedente en la producci\u00f3n de az\u00facar y se inventa una cantidad de dulces inspirados en los que hacen en Espa\u00f1a. Surge una dulcer\u00eda mexicana con magnitud de colores, formas y sabores<br>\nEn lo referente a la vestimenta, los conquistadores se\u00f1alan que los indios ten\u00edan mucha \u201cpol\u00edtica\u201d, es decir, un modo de vivir ordenado y decoroso (a diferencia de los nativos del Caribe que andaban desnudos). La nueva sociedad, empieza a mezclar el algod\u00f3n de estas tierras, con la lana venida de fuera y, m\u00e1s adelante, hasta con la seda.<br>\nEl modo de hablar de las se\u00f1oras criollas y mestizas de la alta sociedad busca imitar los buenos modales de los europeos que viv\u00edan en M\u00e9xico; sin embargo, tienen que entenderse con la servidumbre ind\u00edgena, de ah\u00ed nace mucha de la mezcla barroca en el lenguaje. Los tratos dom\u00e9sticos entre las personas provenientes de diferentes etnias han conseguido, a pesar de los idiomas, una convivencia pac\u00edfica pues se comparten creencias o vivencias.<br>\nEl lenguaje es tambi\u00e9n una mezcla singular. El saludo tan fresco de los ind\u00edgenas, \u201c\u00bfc\u00f3mo est\u00e1, do\u00f1a ust\u00e9?\u201d, o el lenguaje de Cantinflas lleno de circunloquios, mal dicho, pero que siempre termina por decir lo que quiere, enredado y rebuscado, pero que todos lo entendemos. \u00bfNo saludamos as\u00ed los mexicanos?<br>\n<strong>Las infinitas similitudes y ant\u00edtesis de la realidad<\/strong><br>\nComo a los ind\u00edgenas se les prohibe realizar algunas actividades, las copian. No pueden ser plateros u orfebres, pero hacen preciosidades con hojalata y alambres. Carecen de alfombras como en las iglesias, pero las imitan con p\u00e9talos de flores, tierra pintada y, m\u00e1s adelante, con aserr\u00edn de colores, esto es decoraci\u00f3n barroca. Imitan los damascos, con lanas o con lo que se pueda.<br>\nCuando llega la Nao de China en el siglo XVII, se enriquece todav\u00eda m\u00e1s la imitaci\u00f3n en la ornamentaci\u00f3n, la alimentaci\u00f3n, los trajes regionales. La \u201cchina poblana\u201d es un t\u00edpico ejemplo; se llama as\u00ed porque alguien, venido de la China, bord\u00f3 unas faldas con cuentas brillantes y lentejuelas, agreg\u00e1ndoles hilos de plata y oro, influencia \u00e1rabe. Todas estas manifestaciones del pueblo se expresan claramente en nuestro folklore. Son resultado de un siglo, el XVII, en el que cada casta se conoce, asimila, y goza de cierta paz; es una \u00e9poca en donde cada grupo puede expresarse libremente en su creaci\u00f3n y artesan\u00edas (a diferencia del siglo XVIII, per\u00edodo de rebeliones ind\u00edgenas originadas por las reformas borb\u00f3nicas contra los indios o mestizos).<br>\nQueda todav\u00eda por explorar mucho en el campo de las expresiones barrocas, cultas y populares; muy sugestivo es, por ejemplo, el estudio de los discursos y sermones del siglo XVII. Se dice que la \u201cclave que explica mayormente el serm\u00f3n de estos tiempos, la fuerza cultural que lo alienta de principio a fin es el esp\u00edritu barroco, esp\u00edritu que parece haber consistido fundamentalmente en el gozoso descubrimiento de las infinitas similitudes y ant\u00edtesis que constituyen o expresan la realidad\u201d. Contin\u00faa Herrej\u00f3n Peredo, afirmando que lo importante, entre otras cosas, era mostrar el \u201cmilagro de la paradoja\u201d.<br>\nLos ejemplos son infinitos y persistentes hasta nuestros d\u00edas; sin duda lo barroco en M\u00e9xico es una actitud existencial poderosa. En s\u00edntesis, mi idea fundamental es que desde mucho tiempo atr\u00e1s, desde que empez\u00f3 a tomar cuerpo la llamada cultura occidental, se fueron gestando las particularidades hisp\u00e1nicas que al pasar a M\u00e9xico y mezclarse con las no menos singulares culturas ind\u00edgenas, prepararon el camino al barroco que permiti\u00f3, en parte, la expresi\u00f3n inicial de una identidad mexicana angustiosamente buscada. Por eso como se dijo hay que abordar los estudios al respecto a trav\u00e9s de otros cristales diferentes a los que hasta hoy se han usado.<\/p>\n<\/body><button class=\"simplefavorite-button has-count\" data-postid=\"23014\" data-siteid=\"1\" data-groupid=\"1\" data-favoritecount=\"0\" style=\"\">Leer despu\u00e9s <i class=\"sf-icon-star-empty\"><\/i><span class=\"simplefavorite-button-count\" style=\"\">0<\/span><\/button>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El barroco en M&eacute;xico no tuvo que organizarse, que surgir, ya estaba aqu&iacute;, simplemente le dijimos: &quot;pase usted, est&aacute; usted en su casa&quot;. Hay que abordar este tema como asunto distinto y totalmente mexicano, no es s&oacute;lo un quehacer, sino la existencia misma, como algo menos pintoresco y m&aacute;s profundo. 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