{"id":22523,"date":"1996-07-01T00:00:00","date_gmt":"1996-07-01T00:00:00","guid":{"rendered":"http:\/\/192.168.1.157\/istmo\/?p=22523"},"modified":"2023-11-04T14:20:51","modified_gmt":"2023-11-04T19:20:51","slug":"amistad_historia_de_una_aventura","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dim-id.com\/pruebaentradas2023\/1996\/07\/01\/amistad_historia_de_una_aventura\/","title":{"rendered":"Amistad: historia de una aventura"},"content":{"rendered":"<button class=\"simplefavorite-button has-count\" data-postid=\"22523\" data-siteid=\"1\" data-groupid=\"1\" data-favoritecount=\"0\" style=\"\">Leer despu\u00e9s <i class=\"sf-icon-star-empty\"><\/i><span class=\"simplefavorite-button-count\" style=\"\">0<\/span><\/button><body><p>El inter\u00e9s que encierra el tema de la amistad tal vez se deba a dos factores: que todo mundo valora la posibilidad de tener amigos\u2026 y que muy pocos lo logran. Y es que la amistad es una necesidad para el ser humano debida a su insuficiencia individual no es capaz de valerse por s\u00ed mismo y a su natural apertura a los otros, a quienes requiere como complemento.<br>\nEn la medida en que se tenga una idea m\u00e1s completa de lo que es la amistad, de c\u00f3mo se origina, de cu\u00e1les son sus elementos, resulta m\u00e1s f\u00e1cil realizar la experiencia de hacer verdaderos amigos.<br>\nLa amistad requiere un proceso. No es algo que surja de repente. De ordinario nos relacionamos con muchas personas, por motivos muy variados familiares, laborales, sociales, religiosos, deportivos, etc\u00e9tera, sin que, en la mayor\u00eda de los casos, establezcamos lazos de amistad. Sin embargo, esos encuentros iniciales son siempre el punto de partida para llegar a hacer amigos.<\/p>\n<p class=\"subtit\"><strong>COMPA\u00d1ERISMO<\/strong><\/p>\n<p>Si el encuentro inicial se contin\u00faa, mediante el trato y la comunicaci\u00f3n, las personas comienzan a conocerse. Por ejemplo, si trabajan juntas, cada una va captando aspectos de la otra, de manera que paulatinamente va dejando de serle desconocida. Se establece una relaci\u00f3n entre ellas, cuyo contenido se encuentra constituido por la actividad que realizan en com\u00fan y por el incipiente conocimiento que hasta el momento tienen una de la otra.<br>\nA esta relaci\u00f3n se le puede llamar compa\u00f1erismo. Compa\u00f1eros son los alumnos de un mismo sal\u00f3n de clases; los integrantes de un equipo de f\u00fatbol; los empleados de una f\u00e1brica; los socios de una empresa; los miembros de una organizaci\u00f3n religiosa. Sus v\u00ednculos son d\u00e9biles y demasiado dependientes del motivo que los une la actividad que realizan juntos, de manera que si \u00e9ste faltara, dejar\u00edan de verse. El alumno que cambia de colegio pierde a sus antiguos compa\u00f1eros, el deportista que abandona el equipo no ve m\u00e1s a aqu\u00e9llos con los que sol\u00eda jugar, quien se muda de trabajo pierde la relaci\u00f3n con sus anteriores colegas, etc\u00e9tera. En cada uno de estos casos se refleja hasta qu\u00e9 punto la relaci\u00f3n de compa\u00f1erismo es d\u00e9bil.<\/p>\n<p class=\"subtit\"><strong>DEBILIDAD DEL COMPA\u00d1ERISMO<br>\n<\/strong><br>\nLa principal debilidad del compa\u00f1erismo radica en el escaso contenido personal de la relaci\u00f3n. La persona del compa\u00f1ero viene a ser como una simple circunstancia de lo que fundamentalmente se busca: la actividad realizada en com\u00fan. Esta situaci\u00f3n puede presentarse incluso de manera prolongada, como el que trabaja al lado de un compa\u00f1ero durante a\u00f1os y no consigue establecer una relaci\u00f3n propiamente personal con \u00e9l, porque no tiene acceso a su intimidad. El desinter\u00e9s por la persona es, pues, caracter\u00edstico del simple compa\u00f1erismo.<br>\nPor contraste con lo anterior, a veces ocurre que, entre dos o m\u00e1s compa\u00f1eros, de pronto nace un deseo de relacionarse m\u00e1s estrechamente. Esto se debe a que descubren la afinidad que existe entre ellos, de la que deriva la inclinaci\u00f3n al acercamiento.<br>\nHasta aqu\u00ed no cabe hablar todav\u00eda de amistad, pero se puede intuir que el compa\u00f1erismo va a ser la matriz, el origen, de la amistad, en cuanto que los amigos siempre habr\u00e1n sido antes compa\u00f1eros en alg\u00fan sentido. \u00bfEn qu\u00e9 consiste la afinidad que produce el impulso para pasar del compa\u00f1erismo a la amistad?<br>\nAfinidad, en abstracto, significa semejanza de una cosa con otra, coincidencia en alg\u00fan aspecto. Cuando se trata de afinidad entre personas, esa semejanza o coincidencia puede darse en dos niveles, subjetivo y objetivo.<\/p>\n<p class=\"subtit\"><strong>SIMPAT\u00cdA: AFINIDAD SUBJETIVA<\/strong><\/p>\n<p>La afinidad subjetiva consiste en la inclinaci\u00f3n o afecto natural que una persona experimenta hacia otra. Se da entre ellas, espont\u00e1neamente, una coincidencia afectiva, una sinton\u00eda emocional que les hace experimentar los mismos sentimientos. A este fen\u00f3meno se le suele llamar simpat\u00eda, que etimol\u00f3gicamente significa &lt;sentir con&gt; el otro, sentir al un\u00edsono. Ordinariamente la simpat\u00eda proviene de la semejanza entre los sentimientos de los sujetos.<br>\nHay quienes tienen una especial facilidad para &lt;simpatizar&gt; con los dem\u00e1s, desde el primer momento de la relaci\u00f3n, por su capacidad para captar y transmitir sentimientos. Esta cualidad los hace agradables y les ayuda a &lt;caer bien&gt; a quienes los tratan. En general, la mujer, por su car\u00e1cter m\u00e1s afectivo, suele gozar de esta cualidad en mayor grado que el hombre. Sin embargo, como tambi\u00e9n existen sentimientos negativos que producen alejamiento y antipat\u00eda entre las personas, la mujer, por la misma raz\u00f3n, es decir, por su mayor carga sentimental, puede experimentar m\u00e1s intensamente estas inclinaciones.<\/p>\n<p class=\"subtit\"><strong>COMUNICACI\u00d3N DE SENTIMIENTOS Y CONVIVENCIA<br>\n<\/strong><br>\nCuando la afinidad subjetiva se despierta entre quienes ven\u00edan manteniendo una relaci\u00f3n de simple compa\u00f1erismo, experimenta un cambio. Nace una atracci\u00f3n espont\u00e1nea y rec\u00edproca, se siente agrado en el trato y la relaci\u00f3n fluye con naturalidad. La comunicaci\u00f3n se favorece y no solamente se realiza mediante el lenguaje verbal. Un gesto, una mirada, una actitud, pueden decir m\u00e1s que las mismas palabras, porque son veh\u00edculos que transmiten sentimientos.<br>\nLa atracci\u00f3n rec\u00edproca en estos casos favorece tambi\u00e9n la convivencia. Se buscan ocasiones para coincidir, el afecto aumenta, el trato se facilita y todo apunta, paulatinamente, hacia la uni\u00f3n e identificaci\u00f3n mutua, que formar\u00e1 parte esencial de la amistad.<br>\nLa afinidad subjetiva, \u00edntimamente vinculada a la comunicaci\u00f3n de los sentimientos, juega un papel muy importante en la convivencia, porque las personas &lt;no pueden convivir si no tienen los mismos gustos y no gozan y se interesan por las mismas cosas&gt;. Por eso, cuando se da la sinton\u00eda afectiva, se produce una fuerte compenetraci\u00f3n entre quienes se relacionan.<\/p>\n<p class=\"subtit\"><strong>LA FUERZA DEL AFECTO<\/strong><\/p>\n<p>El afecto que procede del sentimiento se distingue del amor de la voluntad, al que nos referiremos m\u00e1s adelante. Santo Tom\u00e1s, para explicar la fuerza del amor sentimental, afirma que se ama por el sentimiento &lt;cuando el hombre no sabe vivir sin aquello que ama&gt;. Y Ortega, aludiendo a este mismo tipo de amor, advierte que amar a una persona &lt;es estar empe\u00f1ado en que exista; no admitir, en lo que depende de uno, la posibilidad de un universo donde aquella persona este ausente&gt;. Se trata, por tanto, de una fuerza que se orienta a la uni\u00f3n, a la identificaci\u00f3n con la persona querida, quien pasa a formar parte inseparable de la propia vida. Por eso se reclama y se exige su presencia.<br>\nCabe advertir que, cuando existe afinidad entre las personas, la comunicaci\u00f3n de los sentimientos beneficia, adem\u00e1s, a los sentimientos mismos. Por ejemplo, la alegr\u00eda, lejos de disminuir, aumenta cuando la comunicamos a los dem\u00e1s; o las penas, cuando son participadas por otros, reducen su efecto depresivo.<br>\nTodo esto pone de manifiesto que la afinidad subjetiva proporciona a la relaci\u00f3n entre los sujetos un car\u00e1cter personal, \u00edntimo, del que el compa\u00f1erismo carec\u00eda, y que ser\u00e1 esencial para la aut\u00e9ntica amistad.<\/p>\n<p class=\"subtit\"><strong>DEBILIDAD DE LA AFINIDAD SUBJETIVA<br>\n<\/strong><br>\nSin embargo, no deber\u00e1 confundirse la simpat\u00eda con la amistad propiamente dicha. Ni siquiera es el factor m\u00e1s determinante para que los compa\u00f1eros se conviertan en amigos, como tendremos ocasi\u00f3n de comprobar. Su debilidad est\u00e1 en que la afinidad subjetiva, emocional, no ofrece, por s\u00ed misma, un contenido suficiente para que la relaci\u00f3n adquiera solidez y consistencia. Si la relaci\u00f3n se apoya exclusivamente en los sentimientos compartidos, resultar\u00e1 superficial e inestable, estar\u00e1 sujeta a la volubilidad de esos fen\u00f3menos emocionales. Adem\u00e1s, si carece de otros contenidos, lo m\u00e1s probable ser\u00e1 que la relaci\u00f3n fracase: o se termina, porque el contenido es pobre y no despierta el suficiente inter\u00e9s; o el car\u00e1cter exclusivamente sentimental de la relaci\u00f3n, hace que se deforme y acabe, por ejemplo, en apegamientos impropios de la verdadera amistad.<br>\nLa afinidad subjetiva es como el lubricante para que las piezas del motor puedan funcionar con facilidad y sin forzarse. Cuando a un motor le falta aceite, suele estropearse o al menos paralizarse. Si en la relaci\u00f3n humana no hay simpat\u00eda, si no se da esa comunicaci\u00f3n de sentimientos que tanto favorece el acercamiento personal, dif\u00edcilmente se podr\u00e1 ir m\u00e1s all\u00e1 del compa\u00f1erismo. Pero, \u00bfde qu\u00e9 sirve el lubricante, si el motor carece de piezas? Las piezas son el contenido objetivo de la relaci\u00f3n, del que ahora debemos ocuparnos.<\/p>\n<p class=\"subtit\"><strong>AFINIDAD OBJETIVA: INTERESES COMUNES<br>\n<\/strong><br>\nLas piezas del motor son, pues, el contenido objetivo de la relaci\u00f3n. En este nivel puede tambi\u00e9n haber afinidad, que consistir\u00e1 en coincidir con otra persona en alg\u00fan objeto de inter\u00e9s com\u00fan, que no se comparte de igual manera con los dem\u00e1s compa\u00f1eros, y que da a la relaci\u00f3n un cierto car\u00e1cter de exclusividad.<br>\nSeg\u00fan esto, la afinidad que se genera tiene car\u00e1cter objetivo, en el sentido de que las personas se sienten atra\u00eddas por un mismo objeto, que va a ser el punto de encuentro entre ellas. No se trata ya de dos subjetividades relacionadas entre s\u00ed, por la sola atracci\u00f3n afectiva afinidad subjetiva, sino de una relaci\u00f3n con contenido real y concreto: el objeto de inter\u00e9s com\u00fan. La \u00f3pera, por ejemplo, puede ser ese objeto que sirva de punto de encuentro entre quienes se sienten atra\u00eddos por ella.<br>\nLa diferencia con el compa\u00f1erismo es muy clara. Mientras el contenido de \u00e9ste se reduc\u00eda a una actividad que se realizaba en com\u00fan, y en cierta manera casualmente, ahora ha surgido un aut\u00e9ntico inter\u00e9s com\u00fan, que no se comparte con la mayor\u00eda de los compa\u00f1eros, y que origina una relaci\u00f3n diferente.<br>\nEn efecto, a partir de este momento, la comunicaci\u00f3n fluye con facilidad y aparece como en la afinidad subjetiva la inclinaci\u00f3n al acercamiento mutuo, a convivir, a frecuentarse, aunque en este caso movidos por el objeto de inter\u00e9s com\u00fan.<\/p>\n<p class=\"subtit\"><strong>DIVERSIDAD Y COMPLEMENTARIEDAD<br>\n<\/strong><br>\nHay que tener en cuenta que la afinidad en este nivel objetivo no consiste necesariamente en ver las cosas de la misma manera, ni en estar de acuerdo con las soluciones planteadas a los problemas, sino en coincidir en el inter\u00e9s por unas mismas cuestiones. Por ejemplo, el punto en com\u00fan puede ser el avance tecnol\u00f3gico en materia de computaci\u00f3n, aunque cada quien tenga sus preferencias sobre los sistemas o los programas m\u00e1s acertados.<br>\nM\u00e1s a\u00fan, las diferencias en los enfoques sobre un asunto, que para ambos resulta importante y, por tanto, interesante, pueden favorecer la relaci\u00f3n al aumentar las posibilidades de captarlo mejor, con la aportaci\u00f3n del otro. El inter\u00e9s de dos personas puede estar centrado en la econom\u00eda, aunque no coincidan en el sistema m\u00e1s adecuado para un determinado pa\u00eds, lo cual les llevar\u00e1 a cambiar impresiones y a enriquecer el punto de vista de cada uno. Tal vez nunca lleguen a ponerse de acuerdo, pero les seguir\u00e1 resultando apasionante conversar sobre ese tema, que llenar\u00e1 muchas horas de convivencia. Lo m\u00e1s probable es que acaben siendo amigos.<\/p>\n<p class=\"subtit\"><strong>DEBILIDAD DE LA AFINIDAD OBJETIVA<br>\n<\/strong><br>\nAcabar\u00e1n siendo amigos, siempre y cuando no falte el lubricante que hace fluir la relaci\u00f3n, es decir, aquella afinidad subjetiva que hemos llamado simpat\u00eda. En efecto, ocurre en la pr\u00e1ctica que un grupo de cient\u00edficos trabajan conjuntamente en campos apasionantes para todos, durante a\u00f1os, y nunca trascienden la relaci\u00f3n de compa\u00f1erismo, porque se mantienen en el nivel objetivo de sus intereses, sin acceder a lo personal de cada uno. Aqu\u00ed radica la debilidad de la afinidad objetiva, en que no necesariamente produce una relaci\u00f3n personal, \u00edntima, entre quienes se comunican. Por eso requiere del complemento de la simpat\u00eda, es decir, de la comunicaci\u00f3n de sentimientos, para que pueda convertirse en amistad.<br>\nPor contraste con los cient\u00edficos anteriores, y con quienes se vinculan exclusivamente mediante la afinidad subjetiva, San Agust\u00edn refiere c\u00f3mo era la relaci\u00f3n con sus amigos y en su descripci\u00f3n aparecen compenetrados ambos elementos, los intereses comunes y los sentimientos compartidos: &lt;Hab\u00eda cosas -dice-que cautivaban con m\u00e1s fuerza mi alma en relaci\u00f3n a ellos: conversar, re\u00edr,servirnos mutuamente con agrado, leer juntos libros bien escritos, chancearnos unos con otros y divertirnos en compa\u00f1\u00eda; discutir a veces, pero sin animadversi\u00f3n, como cuando uno disiente de s\u00ed mismo, y con tales disensiones, muy raras, condimentar las muchas\u00a0 onformidades; ense\u00f1arnos mutuamente alguna cosa, suspirar por los ausentes con pena y recibir con alegr\u00eda a los que llegaban. Con estos signos y otros semejantes (\u2026) se derret\u00edan nuestras almas y de muchas se hac\u00eda una sola&gt;.<br>\nCuando el complemento de la simpat\u00eda existe, los intereses comunes favorecen tambi\u00e9n el car\u00e1cter personal de la relaci\u00f3n, ya que, a trav\u00e9s de ellos, se descubre a la otra persona. Dicho de otra forma, los intereses comunes se convierten en v\u00ednculo de conocimiento y uni\u00f3n entre las personas relacionadas. A diferencia de los cient\u00edficos que abordaban su tema de manera neutral y objetiva, sin involucrarse ellos mismos, ahora se tratan las cuestiones de inter\u00e9s com\u00fan, dejando que la propia personalidad se proyecte, permitiendo que cada uno de los interlocutores capte el modo de pensar y el modo de ser del otro, quien a su vez posee una disposici\u00f3n propicia para recibir ese conocimiento.<\/p>\n<p class=\"subtit\"><strong>CANTIDAD Y CALIDAD DE LOS INTERESES<\/strong><\/p>\n<p>Cabe se\u00f1alar, a prop\u00f3sito del papel fundamental que los intereses comunes juegan en el proceso hacia la amistad, que mientras mayor riqueza encierren esos intereses puente para la relaci\u00f3n entre los sujetos, m\u00e1s fuerte y m\u00e1s profunda ser\u00e1 la vinculaci\u00f3n entre ellos. La riqueza de los intereses se refiere tanto al aspecto cuantitativo como al cualitativo, y en ambos casos se trata, l\u00f3gicamente, de intereses buenos en el sentido de que favorecen la mejora de las personas. Si son muchos los puntos de inter\u00e9s com\u00fan, la relaci\u00f3n resulta m\u00e1s f\u00e1cil y m\u00e1s entretenida por la variedad; si el contenido posee calidad y es profundo porque incluye, por ejemplo, valores humanos, intelectuales, art\u00edsticos, espirituales, la uni\u00f3n entre las personas ser\u00e1 m\u00e1s plena y personal.<br>\nDe aqu\u00ed cabe derivar una consecuencia. La capacidad para hacer amigos, supuesta la afinidad subjetiva, depender\u00e1 de los intereses que se tengan o de la capacidad para adquirirlos, tanto en n\u00famero como en calidad. El n\u00famero de intereses favorece la cantidad de amigos: mientras m\u00e1s intereses se tengan, mayor ser\u00e1 la facilidad para coincidir con un n\u00famero mayor de personas y establecer lazos de amistad. La calidad de los intereses favorece la calidad de la amistad: mientras mayor sea la riqueza de esos intereses, mejores amigos se podr\u00e1n hacer. No es lo mismo, por ejemplo, coincidir con alguien exclusivamente en el inter\u00e9s por un deporte, que compartir adem\u00e1s el inter\u00e9s por la cultura, los problemas humanos o las cuestiones religiosas. Y como la posibilidad de ampliar el \u00e1mbito y el contenido de nuestros intereses depende de nosotros mismos, se puede decir que en nuestras manos est\u00e1 la posibilidad de incrementar la capacidad personal para hacer amigos.<\/p>\n<p class=\"subtit\"><strong>ELECCI\u00d3N DE LA PERSONA<\/strong><\/p>\n<p>Los elementos aparecidos hasta ahora, en el origen y proceso de la amistad entre dos o m\u00e1s personas, son el afecto rec\u00edproco y los intereses comunes. Seg\u00fan este an\u00e1lisis, la voluntad humana, con su acto propio que es el querer, ha intervenido en el segundo de los elementos mencionados: un objeto interesa cuando atrae a la voluntad y suscita el acto de querer. Sin embargo, esta operaci\u00f3n de la voluntad puede ser movida, ya no por un objeto de inter\u00e9s com\u00fan, sino por la persona misma con la que me relaciono. \u00bfEn qu\u00e9 consiste este querer volitivo que tiene por objeto a una persona humana? La respuesta a esta pregunta nos introduce en el tercer elemento necesario para la amistad.<br>\nEl acto de querer, en su sentido m\u00e1s pleno, se llama amor. Se trata de un deseo que habr\u00e1 de traducirse en obras, es decir, de una decisi\u00f3n de poner todos los medios a mi alcance para ayudar al otro a superarse, a que alcance el m\u00e1ximo bien de que sea capaz.<\/p>\n<p class=\"subtit\"><strong>INTERVENCI\u00d3N DE LA VOLUNTAD<br>\n<\/strong><br>\nEl acto de voluntad implica una elecci\u00f3n de la persona del amigo, de la que a su vez deriva el compromiso de buscar su bien real, objetivo, aunque esto exija tantas veces la renuncia a gustos o intereses personales. Es una elecci\u00f3n que recae sobre la persona en su totalidad, a la que se quiere en y por s\u00ed misma, y no en funci\u00f3n de algunas cualidades parciales. Quien dice ser amigo de alguien por el beneficio material o econ\u00f3mico que se deriva de esa relaci\u00f3n, evidentemente no ha entendido lo que es la amistad. Lo mismo habr\u00eda que pensar de quien no estuviera dispuesto a aceptar al amigo como es, con sus defectos y cualidades, o no fuera capaz de ayudarlo a superarse.<br>\nCuando la elecci\u00f3n es aut\u00e9ntica, la persona del amigo queda situada en el centro de la relaci\u00f3n, es decir, se convierte en el contenido principal, por encima de aquellos intereses comunes que hasta entonces ven\u00edan ocupando el lugar fundamental. El salto es trascendental por lo que implica de incremento en el car\u00e1cter personal de la relaci\u00f3n. \u00a1El amigo interesa m\u00e1s que aquellas cosas que ven\u00edan ocupando nuestra atenci\u00f3n, nuestro tiempo, nuestros esfuerzos, porque nos resultaban apasionantes! Ahora el inter\u00e9s por el amigo se extiende a todo lo que forma parte de su vida. Por eso, deseamos conocerlo mejor, penetrar en su interioridad, descubrir sus ideales, sus convicciones, para compenetrarnos de todo lo que le pertenece.<br>\nEn un proceso natural y espont\u00e1neo hacia la amistad, el paso a la elecci\u00f3n del amigo suele darse de manera casi inconsciente, porque es el t\u00e9rmino l\u00f3gico de un camino ascendente y continuo, cuando los dem\u00e1s elementos lo favorecen.<\/p>\n<p class=\"subtit\"><strong>PRIMAC\u00cdA DE LA ELECCI\u00d3N SOBRE LAS DOS AFINIDADES<br>\n<\/strong><br>\nPero no siempre ocurrir\u00e1 as\u00ed. Cabe, por ejemplo, que la elecci\u00f3n del amigo se realice sin estar precedida de la afinidad subjetiva o de la objetiva, y que, como consecuencia de esa elecci\u00f3n, aparezca posteriormente la afinidad de la que se carec\u00eda.<br>\nCuando tomamos la decisi\u00f3n de querer a una persona que no nos simpatiza, cambia nuestra disposici\u00f3n hacia ella, comenzamos a descubrir sus cualidades, la empezamos a valorar, y muchas veces el resultado final es que la antipat\u00eda original se transforma en afinidad. En cambio, cu\u00e1ntas veces amistades que parec\u00edan invulnerables han terminado por peque\u00f1as diferencias que generaron reacciones emocionales que no se supieron resolver. En realidad, no se trataba de aut\u00e9nticas amistades, porque les faltaba la consistencia de una voluntad capaz de mantener la relaci\u00f3n, m\u00e1s all\u00e1 de esas reacciones sentimentales.<br>\nOtro tanto puede ocurrir con los intereses comunes, que comienzan a aflorar despu\u00e9s de haber optado por la persona. Por ejemplo, si antes la m\u00fasica cl\u00e1sica nos dejaba indiferentes, a partir de la elecci\u00f3n de un determinado amigo nos comienza a gustar, porque el amigo nos ha contagiado el inter\u00e9s por ella.<br>\nEsto puede abrir horizontes a quien desee ampliar el n\u00famero de amigos, ya que el punto de partida puede ser una decisi\u00f3n personal de alcanzar ese objetivo. Otro tanto cabr\u00eda advertir para quien desee profundizar en una amistad ya iniciada, o quiera mantener viva la amistad con el paso del tiempo, por ejemplo, entre los esposos, entre padres e hijos, etc\u00e9tera: la voluntad puede ser el motor que enriquezca continuamente el proceso.<\/p>\n<p class=\"subtit\"><strong>RECIPROCIDAD<br>\n<\/strong><br>\nCiertamente, para que haya amistad no basta con que alguien lo decida unilateralmente. Aunque ha estado impl\u00edcito en todo lo que hemos venido diciendo, vale la pena destacar que la amistad, independientemente del proceso que siga, exige reciprocidad. Cuando falta la correspondencia, no existe la amistad.<br>\nPor eso, un s\u00edntoma inequ\u00edvoco de aut\u00e9ntica amistad, es que los amigos mejoran y se superan continuamente, por la ayuda que se proporcionan entre s\u00ed. Cada uno ofrece al otro lo mejor de s\u00ed mismo, lo que m\u00e1s pueda favorecerle. Y el mayor bien que se puede hacer al amigo es acercarlo a Dios.<\/p>\n<p class=\"subtit\"><strong>CONCLUSI\u00d3N<br>\n<\/strong><br>\nDespu\u00e9s de estos an\u00e1lisis, el gran valor de la amistad, como componente de la vida humana, ha quedado ratificado. Los hombres somos seres complementarios, no nos bastamos a nosotros mismos. Tenemos necesidad de los dem\u00e1s, para suplir nuestra insuficiencia existencial. Los amigos son el complemento natural para superar esas limitaciones. De ellos recibimos afecto, comprensi\u00f3n y ayuda. Con ellos compartimos lo que poseemos, en un proceso permanente de enriquecimiento rec\u00edproco. A ellos entregamos lo mejor de nosotros mismos, con el fin de que alcancen su plenitud.<br>\nLos amigos simpatizan, se comunican sus sentimientos. Sufren juntos, se alegran juntos. Se identifican fuertemente por el afecto que los une, y se apoyan entre s\u00ed de manera incondicional. Conviven con sumo agrado, unas veces cambiando impresiones en conversaciones apasionantes; otras, pasando ratos inolvidables, donde las palabras ni siquiera se echan en falta. Esta convivencia fluye con espontaneidad, por la identificaci\u00f3n afectiva, por la sinton\u00eda emocional, que existe en la verdadera amistad.<br>\nLos amigos tienen intereses comunes, que les sirven como v\u00ednculo de uni\u00f3n. Esos intereses poseen un cierto car\u00e1cter de exclusividad, en cuanto que no son compartidos, de la misma manera, por los dem\u00e1s. Precisamente por eso, la relaci\u00f3n entre los amigos se torna diferente: s\u00f3lo con ellos se puede hablar de ciertos temas, s\u00f3lo con ellos se pueden discutir determinadas ideas, s\u00f3lo con ellos se pueden intercambiar algunos puntos de vista, que a los dem\u00e1s dejar\u00edan indiferentes. En ese intercambio, los amigos se complementan y se enriquecen. Tambi\u00e9n, al proyectarse cada uno en aquello que comparte con los dem\u00e1s, el conocimiento mutuo crece y favorece la amistad. Los verdaderos amigos llegan a tener abundantes intereses comunes, entre los que destacan algunos de mayor contenido y calidad, que enriquecen la relaci\u00f3n.<br>\nLos amigos se quieren; cada uno desea el bien para el otro. Se aceptan como son, con sus cualidades y defectos. Se ayudan a superarse, a crecer como seres humanos. Su respuesta es incondicional ante cualquier necesidad. El amigo se compromete a hacer todo lo que est\u00e9 de su parte para conseguir que sus amigos sean felices, que alcancen la plenitud a la que est\u00e1n llamados: que encuentren y se unan con Dios. La decisi\u00f3n de buscar el bien del amigo es total, absoluta, incondicional.<br>\nPodemos concluir con unas palabras de la Sagrada Escritura, que sintetizan y expresan admirablemente el valor de la amistad, que a lo largo de estas p\u00e1ginas se ha querido poner de manifiesto: &lt;Un amigo fiel es poderoso protector; el que lo encuentra halla un tesoro. El amigo fiel es un tesoro&gt;.<\/p>\n<\/body><button class=\"simplefavorite-button has-count\" data-postid=\"22523\" data-siteid=\"1\" data-groupid=\"1\" data-favoritecount=\"0\" style=\"\">Leer despu\u00e9s <i class=\"sf-icon-star-empty\"><\/i><span class=\"simplefavorite-button-count\" style=\"\">0<\/span><\/button>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El amigo es casa donde se comparte; sol que alegra; ra&iacute;z de la que es posible sostenerse; oc&eacute;ano por descubrir; abrazo contra tempestades y sonrisa compa&ntilde;era en la voluntad firme de crecer.<\/p>\n","protected":false},"author":11,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"om_disable_all_campaigns":false,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":""},"categories":[2],"tags":[42],"class_list":["post-22523","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-miscelanea","tag-ejemplar_225"],"yoast_head":"<!-- This site is optimized with the Yoast SEO Premium plugin v21.2 (Yoast SEO v27.6) - 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