{"id":22522,"date":"1996-07-01T00:00:00","date_gmt":"1996-07-01T00:00:00","guid":{"rendered":"http:\/\/192.168.1.157\/istmo\/?p=22522"},"modified":"1996-07-01T00:00:00","modified_gmt":"1996-07-01T00:00:00","slug":"transformar_la_realidad_ordinaria","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dim-id.com\/pruebaentradas2023\/1996\/07\/01\/transformar_la_realidad_ordinaria\/","title":{"rendered":"Transformar la realidad ordinaria"},"content":{"rendered":"<button class=\"simplefavorite-button has-count\" data-postid=\"22522\" data-siteid=\"1\" data-groupid=\"1\" data-favoritecount=\"0\" style=\"\">Leer despu\u00e9s <i class=\"sf-icon-star-empty\"><\/i><span class=\"simplefavorite-button-count\" style=\"\">0<\/span><\/button><body><p><strong>En un momento de crisis eclesi\u00e1stica, de cara a las vocaciones por ejemplo, da la impresi\u00f3n de que este problema no existe en el Opus Dei, que cada d\u00eda cuenta con nuevos miembros, laicos y sacerdotes. \u00bfA qu\u00e9 se debe esta situaci\u00f3n?<\/strong><br>\nExiste cierta tendencia a considerar el Opus Dei, para bien o para mal, una excepci\u00f3n. Es verdad que un gran n\u00famero de personas se acercan a la Obra, como tambi\u00e9n es evidente que muchos seminarios y di\u00f3cesis, est\u00e1n atravesando un momento de gran expansi\u00f3n apost\u00f3lica.<br>\n\u00bfA qu\u00e9 se debe? La mejor manera de saberlo es intentar ponerse en el lugar de cada persona que, hoy, decide trabajar por Dios con plena generosidad. Si pudi\u00e9ramos atisbar en su interior entender\u00edamos enseguida el porqu\u00e9 de su decisi\u00f3n: servir a Dios es seguir a Cristo, y Cristo es siempre actual. Por la llamada universal a la santidad dirigida -insisto- a todos, ser disc\u00edpulos suyos significa luchar para vivir sus ense\u00f1anzas, esforzarse por identificarse con \u00c9l. En esta estupenda pelea se concreta el af\u00e1n de santidad, algo que vale la pena hoy como hace veinte siglos.<br>\nY \u00e9se es el proyecto de vida de los fieles de la Prelatura del Opus Dei: buscar la santidad cristiana en el trabajo profesional y en las realidades cotidianas. El mensaje es sencillo y claro. En la sencillez y la claridad est\u00e1 precisamente su atractivo.<br>\n<strong>\u00bfC\u00f3mo se entiende la m\u00e1xima del fundador, Monse\u00f1or Escriv\u00e1 de Balaguer, de \u201csantificar el trabajo\u201d? Porque, sin \u00e1nimo de menoscabar ninguna actividad, es dif\u00edcil imaginar la \u201csantificaci\u00f3n\u201d de algunas labores socialmente menos reconocidas, como por ejemplo las empleadas dom\u00e9sticas\u2026<\/strong><br>\nMinusvalorar el servicio a los dem\u00e1s refleja una actitud poco humana y poco cristiana. Porque, \u00bfno ha sido el mismo Cristo quien nos ha dicho que no he venido a ser servido sino a servir? El hombre se encuentra a s\u00ed mismo y se realiza en la donaci\u00f3n. Descubrir el amor que se esconde detr\u00e1s de un detalle de servicio es muestra de profunda sabidur\u00eda.<br>\nSi el servicio se realiza adem\u00e1s en el \u00e1mbito de la familia, como labor dom\u00e9stica, su valor se multiplica. Porque la familia y el hogar no son un conjunto tedioso de tareas materiales menudas. El hogar y la familia, que tienen su punto de arranque en el amor sincero y luminoso de una mujer y un hombre, son la primera escuela de la vida, el lugar donde la persona aprende a comportarse: quien sabe vivir en familia, sabe vivir en sociedad. Y la mujer es como la clave del arco en la familia: gracias a ella -y no pretendo hacer una concesi\u00f3n- todo se sostiene.<br>\nEn la familia se desarrollan las aptitudes de car\u00e1cter m\u00e1s espiritual: el di\u00e1logo, la relaci\u00f3n con Dios, el respeto a los dem\u00e1s, la comprensi\u00f3n, las virtudes en general. Y en la familia se adquieren tambi\u00e9n los h\u00e1bitos m\u00e1s cotidianos: la atm\u00f3sfera de un hogar, el clima de afecto, el ambiente de limpieza y de orden, el hecho de compartir la mesa, etc\u00e9tera, son aspectos que componen esa hermosa cualidad humana de la hospitalidad y crean el ambiente propicio para la educaci\u00f3n de las nuevas generaciones. El padre, la madre, los hijos, la empleada del hogar, los abuelos: todos colaboran a construir ese ambiente de familia. Por eso, estoy convencido de que quien percibe el valor de la familia, reconoce el valor important\u00edsimo del trabajo de las empleadas del hogar.<br>\nNo est\u00e1 de m\u00e1s recordar que la Iglesia es la familia de los hijos de Dios. Y que el Papa, la m\u00e1s alta dignidad de la Iglesia, tiene como t\u00edtulo de honor el de siervo de los siervos de Dios.<br>\nAunque pueda sonar algo tajante, pienso que quienes minusvaloran el trabajo de las empleadas dom\u00e9sticas son personas que no han terminado de superar cierta mentalidad clasista.<br>\nQuiz\u00e1 haya o\u00eddo hablar de la Universidad de Navarra, una labor apost\u00f3lica de la Prelatura, que cuenta con una Cl\u00ednica Universitaria de renombre internacional. Recuerdo que el beato Josemar\u00eda Escriv\u00e1 sol\u00eda se\u00f1alar que el prestigio de esa Cl\u00ednica se debe tanto a los eminentes doctores que all\u00ed trabajan, como a los empleados y empleadas que se ocupan de la limpieza, comida, atenci\u00f3n material de los enfermos. Ellos, junto con m\u00e9dicos y enfermeras, han logrado que el paciente vea -y palpe, dir\u00eda- la gran categor\u00eda del oficio de curar y del arte de cuidar.<br>\nEl beato Josemar\u00eda Escriv\u00e1 nos lo hac\u00eda notar porque era profundamente justo -se rebelaba ante cualquier injusticia- , no porque buscara una eficacia humana. Y ahora, los expertos en el tema de la eficiencia en el trabajo en los pa\u00edses m\u00e1s desarrollados, est\u00e1n llegando a las mismas conclusiones: la aut\u00e9ntica calidad de vida depende de esas cosas, peque\u00f1as en apariencia, pero que hacen habitable nuestro mundo.<br>\n<strong>Ese perfeccionismo impulsado por la Obra en las labores diarias, en las cuestiones materiales, en la forma, \u00bflimita o, por el contrario, refuerza, el sentido del Evangelio?<\/strong><br>\nEl perfeccionismo, es decir, la b\u00fasqueda de la perfecci\u00f3n en el trabajo como fin en s\u00ed mismo, supone, desde luego, un empobrecimiento del sentido del Evangelio, por emplear la expresi\u00f3n mencionada por usted. Ese perfeccionismo es un defecto, una limitaci\u00f3n. En el esp\u00edritu del Opus Dei, el trabajo no es un fin, como no lo es la perfecci\u00f3n material. El fin es Dios, y el trabajo constituye un camino que nos lleva a Dios, a condici\u00f3n de que sea un trabajo honrado, hecho en servicio a los dem\u00e1s, y realizado en uni\u00f3n con Jesucristo que, repito, vino a servir, y asumi\u00f3 en su plan redentor la realidad del trabajo humano.<br>\n\u00bfQu\u00e9 significa realizar bien el trabajo, visto que no se trata de ser perfeccionistas? En su ocupaci\u00f3n profesional el hombre, la mujer, ponen en juego su inteligencia, voluntad, creatividad; en el trabajo se desarrollan m\u00faltiples virtudes, como la justicia, caridad, prudencia, esp\u00edritu de servicio, etc\u00e9tera. En el trabajo, la persona se forja a s\u00ed misma y se integra en la sociedad. Esas tareas modifican y transforman el mundo creado, y son el motor del progreso. Pues en el coraz\u00f3n mismo de ese proceso, as\u00ed lo dispuso el Se\u00f1or, Dios est\u00e1 presente y ocupa el lugar principal. Dios Creador, que de la nada sac\u00f3 este mundo en el que desplegamos nuestra actividad. Dios Redentor, que quiso ser un trabajador, como nosotros. Dios Santificador que, con su gracia, nos impulsa a elevar al orden sobrenatural todas nuestras ocupaciones. Mientras trabajamos, levantamos a Dios nuestra mirada, como un hijo mira a su padre, y as\u00ed, Dios se encuentra presente de un modo nuevo en todo lo que llevamos a cabo.<br>\n<strong>Es innegable la importancia que la Obra da a la econom\u00eda. Despu\u00e9s del derrumbamiento de los reg\u00edmenes del Este parece que el vencedor es el sistema liberal. Ahora bien, la econom\u00eda libre enfatiza la iniciativa privada y se le critica que da paso al individualismo, matriz del liberalismo. \u00bfCu\u00e1l considera usted que es el camino correcto, teniendo en cuenta que hay pruebas emp\u00edricas que han demostrado que sin este ingrediente -la iniciativa privada- el desarrollo econ\u00f3mico es lento o nulo?<\/strong><br>\nNo estoy tan seguro de que el liberalismo haya vencido al comunismo. M\u00e1s que como el resultado de una batalla entre dos contendientes, o como la claudicaci\u00f3n ante m\u00e9ritos ajenos, la ca\u00edda del muro -aparte del factor fundamental de la oraci\u00f3n de muchos- podr\u00eda entenderse como el desmoronamiento de un sistema que se encontraba internamente deshecho.<br>\nEn cualquier caso, el Opus Dei no tiene una doctrina social propia, y mucho menos una teor\u00eda econ\u00f3mica. En ese sentido, corporativamente no damos ni quitamos importancia a la econom\u00eda. Como cat\u00f3licos, sabemos que es necesario superar la falsa oposici\u00f3n entre libertad y justicia social: en la actividad humana en general, y en la actividad econ\u00f3mica en particular, no puede defenderse s\u00f3lo una libertad entendida como contrapuesta a la solidaridad ni s\u00f3lo una justicia que pretenda afirmarse coartando la libertad personal. Las consecuencias negativas son evidentes: el hambre de libertad -m\u00e1s que el sistema econ\u00f3mico liberal- termin\u00f3 con el muro; y es el deseo de justicia -m\u00e1s que el sistema colectivista- lo que cuestiona el liberalismo.<br>\nY perdone que insista en algo obvio: esa articulaci\u00f3n entre libertad y justicia es como el nervio de la doctrina social de la Iglesia, no una teor\u00eda particular del Opus Dei.<br>\n<strong>Siguiendo con el tema econ\u00f3mico, \u00bfc\u00f3mo es posible que una instituci\u00f3n de la Iglesia pueda ofrecer el mismo camino de santidad al banquero y al campesino?<\/strong><br>\nDesde el primer momento, el Evangelio se difundi\u00f3 entre personas de toda condici\u00f3n social y formaci\u00f3n cultural, sin discriminaci\u00f3n de ning\u00fan tipo. Discriminar no es cristiano. Como le dec\u00eda al principio, tampoco en esto el Opus Dei es una excepci\u00f3n en la Iglesia. Piense, por otra parte, que el camino es el mismo precisamente porque consiste en santificar cada uno su trabajo y las dem\u00e1s realidades ordinarias de la vida. Entre los amigos y disc\u00edpulos de Cristo hab\u00eda ricos, pobres, sanos, enfermos, viejos, j\u00f3venes, y a todos los llamaba a ser santos y a difundir el Evangelio.<br>\n<strong>El Tercer Milenio impondr\u00e1 nuevos desaf\u00edos a la Iglesia, entre otros el ecumenismo y la reconciliaci\u00f3n. \u00bfC\u00f3mo se prepara el Opus Dei para esta nueva realidad?<\/strong><br>\nPodr\u00eda resumir la preparaci\u00f3n del Opus Dei ante el Tercer Milenio con cuatro palabras: normalidad, receptividad, esp\u00edritu constructivo.<br>\nNormalidad, porque el a\u00f1o 2,000 no es una fecha m\u00e1gica. Entre el \u00faltimo d\u00eda del presente milenio y el primero del nuevo, no tienen por qu\u00e9 producirse cambios espectaculares. A las mujeres y a los hombres del Opus Dei nos gusta aprovechar al m\u00e1ximo la vida corriente, sin esperar acontecimientos extraordinarios.<br>\nReceptividad, porque la conmemoraci\u00f3n del Nacimiento de Cristo es un momento de gracia para la Iglesia y para la Humanidad. Queremos estar abiertos, receptivos, concretamente a la gracia de Dios, que todos necesitamos para la conversi\u00f3n personal, preludio de todas las dem\u00e1s conversiones.<br>\nY esp\u00edritu constructivo, porque cada una y cada uno har\u00e1 lo que est\u00e9 a su alcance para que se transformen en realidad esos anhelos que el Papa abriga en su coraz\u00f3n. Entre todos, mencionar\u00eda la lucha constante de Juan Pablo II por la unidad: unidad entre las naciones; unidad de todos los cristianos; uni\u00f3n dentro de la Iglesia; unidad del g\u00e9nero humano, hombres y mujeres, sin conflictos est\u00e9riles; unidad Norte-Sur, tendiendo puentes que salven los abismos de v\u00e9rtigo que separan ricos de pobres. Servidores de la unidad, quisi\u00e9ramos ser como buenos cristianos en estas v\u00edsperas del tercer milenio.<br>\n<strong>Desde el punto de vista doctrinal, la Obra \u00bfes tradicionalista o tradicional, y c\u00f3mo se explica esa postura de cara al Concilio Vaticano II?<\/strong><br>\nEl tradicionalismo es una enfermedad que, en sus diversas formas, se basa en un concepto equivocado de Tradici\u00f3n. Pero la Tradici\u00f3n, en su genuino sentido, tiene en la Iglesia una importancia esencial junto a la Sagrada Escritura, de la que es inseparable.<br>\nAdem\u00e1s, la Iglesia posee una historia espl\u00e9ndida; unos tesoros espirituales, los santos, que iluminaron con sus vidas los pasados veinte siglos e iluminan hoy nuestra existencia. La Iglesia se ha hecho cultura, arte incomparable, ciencia, literatura, escuelas, obras de caridad. A la vez, la Iglesia es una historia viva en el coraz\u00f3n de cada hombre, a quien se sigue dirigiendo Cristo, que es el mismo hoy, ayer y siempre.<br>\nDe todo esto nos ha hablado el Concilio Vaticano II. Y en los textos del Concilio se escucha el eco de muchas de las ideas que nuestro Fundador predicaba desde los a\u00f1os treinta. Todos los Concilios forman una unidad de magisterio, en la que no hay contradicci\u00f3n. Pero -si se pudiera hablar as\u00ed- le dir\u00eda que el Opus Dei tiene en el Concilio Vaticano II su \u201cpatria doctrinal\u201d, compuesta de tradici\u00f3n y de novedad.<br>\n<strong>Inmediatamente despu\u00e9s de su designaci\u00f3n, usted se\u00f1al\u00f3 que entre sus prioridades estaban la cultura, la familia y la juventud. Monse\u00f1or, \u00bfpor qu\u00e9 la Obra da tanta importancia a la cultura? Prueba de ello son sus numerosas universidades. \u00bfQu\u00e9 tipo de ense\u00f1anza se imparte en esos centros: cat\u00f3lica o pluralista?<\/strong><br>\nLa preocupaci\u00f3n del Opus Dei por la cultura se remonta a los comienzos del apostolado del beato Josemar\u00eda Escriv\u00e1 de Balaguer.<br>\nEn el Opus Dei no tratamos de prolongar pol\u00e9micas al viejo estilo sobre un supuesto conflicto entre fe y ciencia, entre fe y cultura. Consideramos que existe una respuesta a los ojos de todos: cada intelectual cristiano, cada cient\u00edfico cristiano, cada artista cristiano demuestra con su conducta que es posible conciliar fe y cultura. En \u00e9l o en ella -en su inteligencia y en sus obras- se resuelve la unidad entre fe, cultura, ciencia y arte. \u00c9l o ella vivifican con la fe la cultura, y hacen que la fe aparezca fecunda, verdadera, hermosa y profundamente humana, ante sus semejantes.<br>\nEn las universidades que han promovido fieles de la Prelatura, con la colaboraci\u00f3n de otras personas que no son del Opus Dei, se imparte una ense\u00f1anza que es a la vez cat\u00f3lica y pluralista. Los fieles de la Prelatura deben actuar de acuerdo con su identidad cristiana. Pero me interesa subrayar que el cat\u00f3lico se caracteriza por su apasionado amor a la libertad, del que nace un pluralismo que en el \u00e1mbito de la Universidad es especialmente enriquecedor y necesario.<br>\n<strong>En los \u00faltimos a\u00f1os han sido designados obispos destacados sacerdotes de la Obra, sobre todo en Chile, Per\u00fa y Brasil. \u00bfEntra en la estrategia de la Obra ocupar di\u00f3cesis para tener un peso mayor en el interior de los episcopados nacionales, o ha constituido s\u00f3lo una excepci\u00f3n?<\/strong><br>\nNo es ni una estrategia ni una excepci\u00f3n, porque la Obra no \u201cocupa\u201d ninguna di\u00f3cesis. Cuando un sacerdote de la Obra es llamado por el Papa a la dignidad episcopal, quien recibe el sacramento y el mandato es exclusivamente el mismo interesado, y es \u00e9l quien asume toda la responsabilidad. Lo que hace la Prelatura es fomentar en todos sus fieles un deseo de servir a la Iglesia como la Iglesia quiera ser servida: estando disponible cada uno seg\u00fan sus circunstancias personales, cuando el Papa pide un servicio pastoral, o con otras mil formas de servir.<br>\n<strong>La Conferencia de Pek\u00edn sobre la Mujer ha sido, todo el a\u00f1o pasado, un tema dominante. \u00bfCu\u00e1l piensa que debe ser el rol de la mujer en la sociedad?<\/strong><br>\nLa mujer est\u00e1 llamada a desempe\u00f1ar en la sociedad y en la Iglesia un papel tan relevante como el del hombre. Y digo \u201cest\u00e1 llamada\u201d porque, por desgracia, todav\u00eda se suele reducir la presencia de la mujer al \u00e1mbito de lo privado, con escasa participaci\u00f3n en tareas de responsabilidad p\u00fablica. Son pocas las mujeres que act\u00faan en los mundos de la pol\u00edtica, la econom\u00eda, las relaciones internacionales; siguen siendo los hombres los principales configuradores de nuestra sociedad. Pero los cambios en este terreno se producen a gran velocidad, y en una medida sin precedentes en la historia.<br>\nEl papel de la mujer est\u00e1 definido, en mi opini\u00f3n, por dos elementos: su identidad y autodeterminaci\u00f3n. La mujer -como el hombre- tiene que estar en condiciones de orientar con autonom\u00eda su futuro, su proyecto vital. Para lograrlo ha de disponer de las mismas oportunidades que el var\u00f3n. Y lo har\u00e1 desde su identidad, siendo quien es, sin caer en la tentaci\u00f3n del mimetismo, sin imitar las costumbres y ademanes del var\u00f3n, pensando que as\u00ed se encontrar\u00e1 a s\u00ed misma.<br>\nLa mujer est\u00e1 reclamando, a veces en silencio, no discursos, promesas, adulaciones, sino hechos que confirmen las tan cacareadas buenas intenciones. Es decir, est\u00e1 reclamando dejar de ser un \u201ctema\u201d, un motivo de conferencias internacionales, un inc\u00f3modo sector a quien se le asigna -como una concesi\u00f3n- una cuota de poder. La mujer es, sencillamente, una persona m\u00e1s, destinada a construir, junto con el hombre, la sociedad que junto con \u00e9l forma, con iguales derechos y oportunidades.<br>\nYo doy gracias a Dios con frecuencia al ver c\u00f3mo trabajan las mujeres del Opus Dei en todos los \u00e1mbitos de la sociedad: dirigen empresas, hospitales; trabajan en el campo y en las f\u00e1bricas; ense\u00f1an en c\u00e1tedras universitarias y en colegios; son jueces, pol\u00edticos, periodistas, artistas; o se dedican exclusivamente al trabajo en el hogar, con la misma pasi\u00f3n e id\u00e9ntica profesionalidad; cada una siguiendo su propio camino, todas conscientes de su dignidad, orgullosas de ser mujeres y gan\u00e1ndose el respeto d\u00eda tras d\u00eda.<br>\n<strong>En su opini\u00f3n, \u00bfexiste una disyuntiva entre el trabajo de la mujer fuera de casa y el trabajo del hogar?<\/strong><br>\nEn mi opini\u00f3n, entre el trabajo en el hogar y el trabajo fuera de casa no existe disyuntiva, pero s\u00ed -cuando se da ese pluriempleo- una indudable tensi\u00f3n. Todas las mujeres que est\u00e1n en esas circunstancias notan c\u00f3mo \u201ctira\u201d el hogar: atender a un hijo enfermo, llevar al d\u00eda las mil tareas que genera una casa, por no hablar del embarazo o la maternidad. Otras veces \u201ctira\u201d el trabajo fuera, porque esos ingresos econ\u00f3micos son necesarios para sacar adelante la familia; porque las empresas -no siempre de forma razonable y flexible- , quieren resultados; porque existe mucha competencia profesional y mucho desempleo, etc\u00e9tera. De ese doble reclamo nace la tensi\u00f3n. Y para resolverla es preciso replantear ciertas formas de organizaci\u00f3n social y laboral que hoy se dan por descontadas.<br>\nQuisiera a\u00f1adir una consideraci\u00f3n que quiz\u00e1 pueda parecer una evasiva, pero que pienso que no lo es. En estos a\u00f1os se ha hablado mucho, justamente, de la necesidad de que la mujer no vea reducida su actividad s\u00f3lo al trabajo dom\u00e9stico, de la conveniencia de que las mujeres que lo deseen puedan salir del hogar, trabajar fuera. Pienso que, para completar el razonamiento, habr\u00eda que mencionar tambi\u00e9n la obligaci\u00f3n que tiene el hombre de entrar en el hogar. El hombre ha de notar tambi\u00e9n personalmente esa \u201ctensi\u00f3n\u201d entre su trabajo en el hogar y su trabajo fuera. S\u00f3lo si comparte con la mujer esa experiencia, y la resuelve de acuerdo con ella, podr\u00e1 adquirir esa sensibilidad -que es lucidez, abnegaci\u00f3n y delicadeza- que la familia de nuestros d\u00edas necesita.<br>\nLe dec\u00eda, antes, que mi respuesta podr\u00e1 parecer a algunos evasiva. Pero yo les preguntar\u00eda: \u00bfcu\u00e1l es el problema mayor, la tensi\u00f3n que padece la mujer entre el trabajo en el hogar y el trabajo fuera, o el hecho de que la mujer sufra esa inquietud en solitario, por qu\u00e9 los hombres se desentienden de sus deberes familiares?<br>\n<strong>La Carta que el Papa dirigi\u00f3 a las mujeres el a\u00f1o pasado constituye una gran apertura hacia el mundo femenino, incluso hacia el feminismo; sin embargo, hace poco el Cardenal Ratzinger reiter\u00f3 la oposici\u00f3n de la Iglesia al sacerdocio femenino, subrayando la infalibilidad de la decisi\u00f3n. \u00bfPor qu\u00e9 estas dos posiciones, que podr\u00edan parecer contradictorias?<\/strong><br>\nJuan Pablo II -con la Mulieris Dignitatem y otros documentos- ha \u201cdesarmado\u201d de argumentos a quienes pretend\u00edan buscar razones en la Sagrada Escritura para considerar a la mujer inferior al hombre. En uno de esos documentos, el Papa ha descrito la misi\u00f3n de la mujer en el mundo con una expresi\u00f3n densa de significado: \u201cDios ha confiado la humanidad a la mujer\u201d, por su fuerza moral, por su capacidad de preocuparse por toda persona, por cada persona. La mujer es la experta en humanidad por excelencia.<br>\nAlgo similar se podr\u00eda decir sobre la misi\u00f3n de la mujer en la Iglesia: \u201cDios ha confiado la Iglesia a la mujer\u201d. Hemos le\u00eddo y meditado muchas veces los pasajes de los Evangelios que narran la Crucifixi\u00f3n y Muerte del Se\u00f1or. Jes\u00fas dedic\u00f3 algunas de sus \u00faltimas palabras a su Madre, Santa Mar\u00eda, para decirle: \u201cMujer, he ah\u00ed a tu hijo\u201d, se\u00f1alando a Juan. Como es sabido, en el Evangelista -el Ap\u00f3stol, el disc\u00edpulo amado- est\u00e1 representada toda la Iglesia; en esa \u201cMujer\u201d, est\u00e1 Mar\u00eda y, de alg\u00fan modo, est\u00e1n todas las cat\u00f3licas recibiendo del Se\u00f1or el encargo de cuidar de su Iglesia.<br>\nPienso que no es s\u00f3lo una consideraci\u00f3n piadosa, porque, de hecho, la historia de la Iglesia, ha sido -muchas veces- la historia de la transmisi\u00f3n de la fe \u201cde madres a hijos\u201d. La inteligencia de la fe, la misericordia, la fidelidad y la ejemplaridad de tantas mujeres han sido como una cadena ininterrumpida -parte integrante de la Tradici\u00f3n viva de la Iglesia- , que comenz\u00f3 con Mar\u00eda y que trae hasta nuestros d\u00edas el eco de las ense\u00f1anzas de Cristo.<br>\nLa Iglesia se adorna con las virtudes de sus santas. Volvamos los ojos, por ejemplo, a esos millones de mujeres que, en todas las \u00e9pocas, ambientes y profesiones dieron y dan testimonio de Jesucristo. O pensemos en la vida consagrada, y me da alegr\u00eda decir esto, como fiel del Opus Dei, cuyo camino es distinto de la vocaci\u00f3n al estado religioso: \u00bfQu\u00e9 instituci\u00f3n sobre la tierra puede presentar el impresionante testimonio de esas ochocientas mil religiosas que sirven a Dios y a la humanidad rezando, cuidando enfermos, educando a la juventud?<br>\nPero esta conciencia de la dignidad de la mujer no significa que la mujer deba hacer las mismas cosas y del mismo modo que el hombre, o viceversa. Antes habl\u00e1bamos de la Tradici\u00f3n de la Iglesia. Y del servicio. Pues el acceso al sacerdocio planteado como una reivindicaci\u00f3n para alcanzar cotas mayores de poder es un planteamiento que en la Iglesia est\u00e1 fuera de lugar. Estas realidades han de verse desde una perspectiva de fe. As\u00ed es m\u00e1s f\u00e1cil comprender que no todo lo que es diferente tiene inferior o superior dignidad.<br>\nY perm\u00edtame a\u00f1adir que no han sido Juan Pablo II y el Cardenal Ratzinger quienes han tomado esa posici\u00f3n. El Papa y el Prefecto de la Congregaci\u00f3n para la Doctrina de la Fe han recordado lo que es voluntad de Jesucristo, Cabeza de la Iglesia. Les agradezco -y pienso que millones y millones de personas reaccionan as\u00ed- su firmeza al afirmar lo que es patrimonio de la Fe, aunque a veces esa actitud resulte gravemente inc\u00f3moda.<br>\n<strong>Cay\u00f3 el Muro de Berl\u00edn y las ideolog\u00edas entraron en crisis; sin embargo, otros fantasmas -nacionalismo, consumismo, integrismo, pauperismo- empezaron en forma prepotente a ocupar el lugar que dejaron vac\u00edo las ideolog\u00edas. \u00bfC\u00f3mo ve el futuro de la sociedad y de la Iglesia?<\/strong><br>\nSus palabras me traen a la memoria el reciente mensaje del Papa en la Organizaci\u00f3n de las Naciones Unidas, cuando nos invitaba a no tener miedo al futuro, a confiar en que el hombre y la mujer -imagen de Dios- , encierran la suficiente sabidur\u00eda, la suficiente virtud como para no renunciar a la esperanza. Con la gracia de Dios podemos construir juntos una civilizaci\u00f3n nueva, a la medida de la dignidad de la persona, donde la fraternidad universal de los hijos de Dios sea una realidad.<\/p>\n<\/body><button class=\"simplefavorite-button has-count\" data-postid=\"22522\" data-siteid=\"1\" data-groupid=\"1\" data-favoritecount=\"0\" style=\"\">Leer despu\u00e9s <i class=\"sf-icon-star-empty\"><\/i><span class=\"simplefavorite-button-count\" style=\"\">0<\/span><\/button>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Doctrina: &iquest;tradici&oacute;n o tradicionalismo?; obispos del Opus Dei: &iquest;estrategia o excepci&oacute;n?; trabajo: &iquest;perfeccionismo como limitante? &iquest;mujeres al sacerdocio?&#8230; La periodista chilena Patricia Mayorga interroga, engarza, una tras otra, preguntas candentes, abiertas, sobre temas que se debaten en el candelero, al actual Prelado del Opus Dei, quien responde con la misma apertura y claridad.<\/p>\n","protected":false},"author":3,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"om_disable_all_campaigns":false,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":""},"categories":[2],"tags":[42],"class_list":["post-22522","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-miscelanea","tag-ejemplar_225"],"yoast_head":"<!-- This site is optimized with the Yoast SEO Premium plugin v21.2 (Yoast SEO v27.6) - https:\/\/yoast.com\/product\/yoast-seo-premium-wordpress\/ -->\n<title>Transformar la realidad ordinaria - Revista ISTMO<\/title>\n<meta name=\"robots\" content=\"index, follow, max-snippet:-1, max-image-preview:large, max-video-preview:-1\" \/>\n<link rel=\"canonical\" href=\"https:\/\/dim-id.com\/pruebaentradas2023\/1996\/07\/01\/transformar_la_realidad_ordinaria\/\" \/>\n<meta property=\"og:locale\" content=\"es_MX\" \/>\n<meta property=\"og:type\" content=\"article\" \/>\n<meta property=\"og:title\" content=\"Transformar la realidad ordinaria\" \/>\n<meta property=\"og:description\" content=\"Doctrina: &iquest;tradici&oacute;n o tradicionalismo?; obispos del Opus Dei: &iquest;estrategia o excepci&oacute;n?; trabajo: &iquest;perfeccionismo como limitante? &iquest;mujeres al sacerdocio?... La periodista chilena Patricia Mayorga interroga, engarza, una tras otra, preguntas candentes, abiertas, sobre temas que se debaten en el candelero, al actual Prelado del Opus Dei, quien responde con la misma apertura y claridad.\" \/>\n<meta property=\"og:url\" content=\"https:\/\/dim-id.com\/pruebaentradas2023\/1996\/07\/01\/transformar_la_realidad_ordinaria\/\" \/>\n<meta property=\"og:site_name\" content=\"Revista ISTMO\" \/>\n<meta property=\"article:published_time\" content=\"1996-07-01T00:00:00+00:00\" \/>\n<meta name=\"author\" content=\"Revista ISTMO\" \/>\n<meta name=\"twitter:card\" content=\"summary_large_image\" \/>\n<meta name=\"twitter:label1\" content=\"Escrito por\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:data1\" content=\"Revista ISTMO\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:label2\" content=\"Tiempo de lectura\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:data2\" content=\"20 minutos\" \/>\n<script type=\"application\/ld+json\" class=\"yoast-schema-graph\">{\"@context\":\"https:\\\/\\\/schema.org\",\"@graph\":[{\"@type\":\"Article\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/dim-id.com\\\/pruebaentradas2023\\\/1996\\\/07\\\/01\\\/transformar_la_realidad_ordinaria\\\/#article\",\"isPartOf\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/dim-id.com\\\/pruebaentradas2023\\\/1996\\\/07\\\/01\\\/transformar_la_realidad_ordinaria\\\/\"},\"author\":{\"name\":\"Revista ISTMO\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/dim-id.com\\\/pruebaentradas2023\\\/#\\\/schema\\\/person\\\/4e32b4f542913811211d27f750b1d747\"},\"headline\":\"Transformar la realidad ordinaria\",\"datePublished\":\"1996-07-01T00:00:00+00:00\",\"mainEntityOfPage\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/dim-id.com\\\/pruebaentradas2023\\\/1996\\\/07\\\/01\\\/transformar_la_realidad_ordinaria\\\/\"},\"wordCount\":4034,\"commentCount\":0,\"keywords\":[\"225\"],\"articleSection\":[\"Miscel\u00e1nea\"],\"inLanguage\":\"es\",\"potentialAction\":[{\"@type\":\"CommentAction\",\"name\":\"Comment\",\"target\":[\"https:\\\/\\\/dim-id.com\\\/pruebaentradas2023\\\/1996\\\/07\\\/01\\\/transformar_la_realidad_ordinaria\\\/#respond\"]}]},{\"@type\":\"WebPage\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/dim-id.com\\\/pruebaentradas2023\\\/1996\\\/07\\\/01\\\/transformar_la_realidad_ordinaria\\\/\",\"url\":\"https:\\\/\\\/dim-id.com\\\/pruebaentradas2023\\\/1996\\\/07\\\/01\\\/transformar_la_realidad_ordinaria\\\/\",\"name\":\"Transformar la realidad ordinaria - Revista ISTMO\",\"isPartOf\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/dim-id.com\\\/pruebaentradas2023\\\/#website\"},\"datePublished\":\"1996-07-01T00:00:00+00:00\",\"author\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/dim-id.com\\\/pruebaentradas2023\\\/#\\\/schema\\\/person\\\/4e32b4f542913811211d27f750b1d747\"},\"breadcrumb\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/dim-id.com\\\/pruebaentradas2023\\\/1996\\\/07\\\/01\\\/transformar_la_realidad_ordinaria\\\/#breadcrumb\"},\"inLanguage\":\"es\",\"potentialAction\":[{\"@type\":\"ReadAction\",\"target\":[\"https:\\\/\\\/dim-id.com\\\/pruebaentradas2023\\\/1996\\\/07\\\/01\\\/transformar_la_realidad_ordinaria\\\/\"]}]},{\"@type\":\"BreadcrumbList\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/dim-id.com\\\/pruebaentradas2023\\\/1996\\\/07\\\/01\\\/transformar_la_realidad_ordinaria\\\/#breadcrumb\",\"itemListElement\":[{\"@type\":\"ListItem\",\"position\":1,\"name\":\"Home\",\"item\":\"https:\\\/\\\/dim-id.com\\\/pruebaentradas2023\\\/\"},{\"@type\":\"ListItem\",\"position\":2,\"name\":\"Transformar la realidad ordinaria\"}]},{\"@type\":\"WebSite\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/dim-id.com\\\/pruebaentradas2023\\\/#website\",\"url\":\"https:\\\/\\\/dim-id.com\\\/pruebaentradas2023\\\/\",\"name\":\"Revista ISTMO\",\"description\":\"Liderazgo con valores\",\"potentialAction\":[{\"@type\":\"SearchAction\",\"target\":{\"@type\":\"EntryPoint\",\"urlTemplate\":\"https:\\\/\\\/dim-id.com\\\/pruebaentradas2023\\\/?s={search_term_string}\"},\"query-input\":{\"@type\":\"PropertyValueSpecification\",\"valueRequired\":true,\"valueName\":\"search_term_string\"}}],\"inLanguage\":\"es\"},{\"@type\":\"Person\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/dim-id.com\\\/pruebaentradas2023\\\/#\\\/schema\\\/person\\\/4e32b4f542913811211d27f750b1d747\",\"name\":\"Revista ISTMO\",\"image\":{\"@type\":\"ImageObject\",\"inLanguage\":\"es\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/secure.gravatar.com\\\/avatar\\\/3f3dd9a8e2e7c48cd2d98d04dbbe77ab63b5d2b71d61c302a8687e4bb5d4a44c?s=96&d=mm&r=g\",\"url\":\"https:\\\/\\\/secure.gravatar.com\\\/avatar\\\/3f3dd9a8e2e7c48cd2d98d04dbbe77ab63b5d2b71d61c302a8687e4bb5d4a44c?s=96&d=mm&r=g\",\"contentUrl\":\"https:\\\/\\\/secure.gravatar.com\\\/avatar\\\/3f3dd9a8e2e7c48cd2d98d04dbbe77ab63b5d2b71d61c302a8687e4bb5d4a44c?s=96&d=mm&r=g\",\"caption\":\"Revista ISTMO\"},\"sameAs\":[\"http:\\\/\\\/www.istmo.mx\"],\"url\":\"https:\\\/\\\/dim-id.com\\\/pruebaentradas2023\\\/author\\\/leograndini\\\/\"}]}<\/script>\n<!-- \/ Yoast SEO Premium plugin. -->","yoast_head_json":{"title":"Transformar la realidad ordinaria - Revista ISTMO","robots":{"index":"index","follow":"follow","max-snippet":"max-snippet:-1","max-image-preview":"max-image-preview:large","max-video-preview":"max-video-preview:-1"},"canonical":"https:\/\/dim-id.com\/pruebaentradas2023\/1996\/07\/01\/transformar_la_realidad_ordinaria\/","og_locale":"es_MX","og_type":"article","og_title":"Transformar la realidad ordinaria","og_description":"Doctrina: &iquest;tradici&oacute;n o tradicionalismo?; obispos del Opus Dei: &iquest;estrategia o excepci&oacute;n?; trabajo: &iquest;perfeccionismo como limitante? &iquest;mujeres al sacerdocio?... La periodista chilena Patricia Mayorga interroga, engarza, una tras otra, preguntas candentes, abiertas, sobre temas que se debaten en el candelero, al actual Prelado del Opus Dei, quien responde con la misma apertura y claridad.","og_url":"https:\/\/dim-id.com\/pruebaentradas2023\/1996\/07\/01\/transformar_la_realidad_ordinaria\/","og_site_name":"Revista ISTMO","article_published_time":"1996-07-01T00:00:00+00:00","author":"Revista ISTMO","twitter_card":"summary_large_image","twitter_misc":{"Escrito por":"Revista ISTMO","Tiempo de lectura":"20 minutos"},"schema":{"@context":"https:\/\/schema.org","@graph":[{"@type":"Article","@id":"https:\/\/dim-id.com\/pruebaentradas2023\/1996\/07\/01\/transformar_la_realidad_ordinaria\/#article","isPartOf":{"@id":"https:\/\/dim-id.com\/pruebaentradas2023\/1996\/07\/01\/transformar_la_realidad_ordinaria\/"},"author":{"name":"Revista ISTMO","@id":"https:\/\/dim-id.com\/pruebaentradas2023\/#\/schema\/person\/4e32b4f542913811211d27f750b1d747"},"headline":"Transformar la realidad ordinaria","datePublished":"1996-07-01T00:00:00+00:00","mainEntityOfPage":{"@id":"https:\/\/dim-id.com\/pruebaentradas2023\/1996\/07\/01\/transformar_la_realidad_ordinaria\/"},"wordCount":4034,"commentCount":0,"keywords":["225"],"articleSection":["Miscel\u00e1nea"],"inLanguage":"es","potentialAction":[{"@type":"CommentAction","name":"Comment","target":["https:\/\/dim-id.com\/pruebaentradas2023\/1996\/07\/01\/transformar_la_realidad_ordinaria\/#respond"]}]},{"@type":"WebPage","@id":"https:\/\/dim-id.com\/pruebaentradas2023\/1996\/07\/01\/transformar_la_realidad_ordinaria\/","url":"https:\/\/dim-id.com\/pruebaentradas2023\/1996\/07\/01\/transformar_la_realidad_ordinaria\/","name":"Transformar la realidad ordinaria - Revista ISTMO","isPartOf":{"@id":"https:\/\/dim-id.com\/pruebaentradas2023\/#website"},"datePublished":"1996-07-01T00:00:00+00:00","author":{"@id":"https:\/\/dim-id.com\/pruebaentradas2023\/#\/schema\/person\/4e32b4f542913811211d27f750b1d747"},"breadcrumb":{"@id":"https:\/\/dim-id.com\/pruebaentradas2023\/1996\/07\/01\/transformar_la_realidad_ordinaria\/#breadcrumb"},"inLanguage":"es","potentialAction":[{"@type":"ReadAction","target":["https:\/\/dim-id.com\/pruebaentradas2023\/1996\/07\/01\/transformar_la_realidad_ordinaria\/"]}]},{"@type":"BreadcrumbList","@id":"https:\/\/dim-id.com\/pruebaentradas2023\/1996\/07\/01\/transformar_la_realidad_ordinaria\/#breadcrumb","itemListElement":[{"@type":"ListItem","position":1,"name":"Home","item":"https:\/\/dim-id.com\/pruebaentradas2023\/"},{"@type":"ListItem","position":2,"name":"Transformar la realidad ordinaria"}]},{"@type":"WebSite","@id":"https:\/\/dim-id.com\/pruebaentradas2023\/#website","url":"https:\/\/dim-id.com\/pruebaentradas2023\/","name":"Revista ISTMO","description":"Liderazgo con valores","potentialAction":[{"@type":"SearchAction","target":{"@type":"EntryPoint","urlTemplate":"https:\/\/dim-id.com\/pruebaentradas2023\/?s={search_term_string}"},"query-input":{"@type":"PropertyValueSpecification","valueRequired":true,"valueName":"search_term_string"}}],"inLanguage":"es"},{"@type":"Person","@id":"https:\/\/dim-id.com\/pruebaentradas2023\/#\/schema\/person\/4e32b4f542913811211d27f750b1d747","name":"Revista ISTMO","image":{"@type":"ImageObject","inLanguage":"es","@id":"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/3f3dd9a8e2e7c48cd2d98d04dbbe77ab63b5d2b71d61c302a8687e4bb5d4a44c?s=96&d=mm&r=g","url":"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/3f3dd9a8e2e7c48cd2d98d04dbbe77ab63b5d2b71d61c302a8687e4bb5d4a44c?s=96&d=mm&r=g","contentUrl":"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/3f3dd9a8e2e7c48cd2d98d04dbbe77ab63b5d2b71d61c302a8687e4bb5d4a44c?s=96&d=mm&r=g","caption":"Revista ISTMO"},"sameAs":["http:\/\/www.istmo.mx"],"url":"https:\/\/dim-id.com\/pruebaentradas2023\/author\/leograndini\/"}]}},"jetpack_featured_media_url":"","jetpack_sharing_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/dim-id.com\/pruebaentradas2023\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/22522","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/dim-id.com\/pruebaentradas2023\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/dim-id.com\/pruebaentradas2023\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dim-id.com\/pruebaentradas2023\/wp-json\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dim-id.com\/pruebaentradas2023\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=22522"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/dim-id.com\/pruebaentradas2023\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/22522\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/dim-id.com\/pruebaentradas2023\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=22522"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/dim-id.com\/pruebaentradas2023\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=22522"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/dim-id.com\/pruebaentradas2023\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=22522"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}