{"id":22420,"date":"1996-05-01T00:00:00","date_gmt":"1996-05-01T00:00:00","guid":{"rendered":"http:\/\/192.168.1.157\/istmo\/?p=22420"},"modified":"1996-05-01T00:00:00","modified_gmt":"1996-05-01T00:00:00","slug":"el_gran_juego_del_arte","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dim-id.com\/pruebaentradas2023\/1996\/05\/01\/el_gran_juego_del_arte\/","title":{"rendered":"El gran juego del arte"},"content":{"rendered":"<button class=\"simplefavorite-button has-count\" data-postid=\"22420\" data-siteid=\"1\" data-groupid=\"1\" data-favoritecount=\"0\" style=\"\">Leer despu\u00e9s <i class=\"sf-icon-star-empty\"><\/i><span class=\"simplefavorite-button-count\" style=\"\">0<\/span><\/button><body><p>No soy experto en literatura ni fil\u00f3sofo de la cultura; ni siquiera soy especialista en literatura infantil internacional. As\u00ed pues, nada de lo que diga puede tener el atributo de una validez universal, tampoco soy un orador experto, sino s\u00f3lo un narrador de historias. Por lo tanto, perm\u00edtanme comenzar con un peque\u00f1o relato que fuera escrito -o al menos plasmado en un papel por vez primera- por el autor alem\u00e1n Gustav Meyrink.<br>\nTodos los d\u00edas, cuando el sol brillaba, un milpi\u00e9s bailaba a la misma hora sobre una piedra grande y lisa. Los otros animales ven\u00edan de todas partes para verlo realizar sus piruetas y arabescos inimitablemente graciosos; su cuerpo centelleante y resplandeciente bajo la luz, como si estuviera hecho de joyas preciosas. Era un placer observarlo, y todos los animales alababan su talento y gracia. Sin embargo, el milpi\u00e9s no bailaba por fama o admiraci\u00f3n. Se concentraba tanto en su danza que apenas se percataba de la presencia del auditorio.<br>\nAhora bien, muy cerca de all\u00ed, bajo la ra\u00edz de un \u00e1rbol, viv\u00eda un sapo grande y gordo al cual disgustaba enormemente la danza del milpi\u00e9s. Ya fuera porque le envidiaba la gracia y la fama, o porque sencillamente no gustaba de actividades tan superfluas como la danza, el sapo decidi\u00f3 arruinarle la situaci\u00f3n al milpi\u00e9s. Sin duda esto no era algo f\u00e1cil, pues no quer\u00eda provocar la censura y los reproches de los otros animales. Lo pes\u00f3 una y otra vez hasta que, un d\u00eda, tuvo una brillante idea. Escribi\u00f3 al milpi\u00e9s una carta que dec\u00eda m\u00e1s o menos as\u00ed:<br>\n\u201c\u00a1Oh, tres veces admirable maestro de la graciosa danza! \u00a1Oh, ejecutor de las piruetas y arabescos m\u00e1s intrincados! No soy m\u00e1s que un sapo miserable, h\u00famedo y viscoso, sin m\u00e1s que cuatro torpes y desgarbadas patas. Por eso te admiro m\u00e1s all\u00e1 de toda medida, t\u00fa que logras mover tus mil pies en tan consumado orden. Gustosamente aprender\u00eda de ti tan s\u00f3lo una cosita, muy reverenciado maestro; dime, entonces, cuando comienzas a danzar, \u00bfmueves antes que nada tu primer pie izquierdo delantero y luego tu nonigent\u00e9simo nonag\u00e9simo noveno pie derecho? \u00bfEmpiezas con tu \u00faltimo pie izquierdo y luego levantas el quingent\u00e9simo vig\u00e9simo tercer pie derecho, despu\u00e9s de lo cual mueves tu septingent\u00e9simo trig\u00e9simo pie izquierdo seguido por el septingent\u00e9simo duod\u00e9cimo pie derecho? \u00bfO es al rev\u00e9s? \u00a1Oh, por favor expl\u00edcame (a m\u00ed; miserable, h\u00famedo, viscoso cuadr\u00fapedo sumido en la oscuridad) c\u00f3mo haces para que incluso una indigna criatura resbaladiza como yo pueda aspirar a algo de tu gracia\u201d.<br>\nEl sapo coloc\u00f3 esta carta en la piedra ba\u00f1ada por el sol, donde el milpi\u00e9s la descubri\u00f3 y la ley\u00f3 al ejecutar su danza. La carta lo puso a pensar. \u00bfC\u00f3mo danzaba? Mov\u00eda primero un pie y luego el otro, tratando de recordar c\u00f3mo lo hab\u00eda hecho hasta ese momento. Pronto descubri\u00f3 que sencillamente no sab\u00eda c\u00f3mo lo lograba. Y se qued\u00f3 as\u00ed, pensando, y de cuando en cuando retorc\u00eda in\u00fatilmente uno y otro de sus mil pies; empero, ya no pudo danzar m\u00e1s. De hecho nunca nadie volvi\u00f3 a ver al milpi\u00e9s danzar otra vez.<br>\nAhora bien, yo no me atrevo a compararme con un artista tan consumado como nuestro milpi\u00e9s. \u00a1La modestia me lo impida! Menos a\u00fan pretendo dar a entender, ni siquiera remotamente, una semejanza entre nuestros queridos y respetados anfitriones y el malvado sapo, lo cual ser\u00eda una ofensa contra las leyes de la amistad y la cortes\u00eda. No obstante, debo confesarles abiertamente que, cuando se me notific\u00f3 el tema de la conferencia del d\u00eda de hoy, \u201c\u00bfPor qu\u00e9 escribimos para los ni\u00f1os?\u201d, no sent\u00ed que hubiera mucha diferencia entre nuestro milpi\u00e9s y yo.<\/p>\n<p class=\"subtit\"><strong>EL JUEGO DEL NI\u00d1O ETERNO<br>\n<\/strong><br>\nAs\u00ed, \u00bfpor qu\u00e9 escribimos para los ni\u00f1os? Desde ese d\u00eda me la he pasado sentado, retorciendo in\u00fatilmente primero una pierna y luego la otra (para continuar con mi met\u00e1fora del milpi\u00e9s) sin saber a ciencia cierta si alguna vez he sabido por qu\u00e9 lo hago.<br>\nMe doy cuenta de que tendr\u00e9 que formular nuevamente mi pregunta con el objeto de avanzar, pues fundamentalmente, yo no escribo de ninguna manera para los ni\u00f1os. Lo m\u00e1s que puedo decir acerca de m\u00ed mismo es que escribo libros cuya lectura yo hubiera disfrutado de ni\u00f1o. Por bien que pueda sonar este giro de la frase tampoco se acerca del todo a la verdad, pues no escribo en recuerdo o proyecci\u00f3n de mi propia ni\u00f1ez. El ni\u00f1o que yo sol\u00eda ser pervive en m\u00ed actualmente, y no existe un abismo de la edad madura que me separe de \u00e9l. Considero que en la actualidad soy, b\u00e1sicamente, la misma persona que era en ese entonces. En este punto, y con el ojo de mi mente, puedo imaginar a m\u00e1s de un psic\u00f3logo frunciendo el ce\u00f1o y farfullando desde su barba: \u201cAh\u00ed est\u00e1, \u00bflo ven? Nunca lleg\u00f3 a crecer en realidad\u201d.<\/p>\n<p class=\"subtit\">Y en la actualidad ese error se considera muy grave.<\/p>\n<p>Bueno, tambi\u00e9n podr\u00eda poner las manos en alto y confesar que, de hecho, tal vez nunca haya crecido en realidad.<br>\nA lo largo de mi vida me he resistido a convertirme en lo que hoy en d\u00eda se llama un adulto bien adaptado, con lo cual me refiero a uno de esos lisiados desencantados, conocibles, ordinarios, que viven en un mundo desencantado, conocible y ordinario de los llamados \u201chechos\u201d. Y en defensa apelo a las palabras de un gran poeta franc\u00e9s que escribiera: Cuando hemos dejado de ser del todo ni\u00f1os, ya estamos muertos.<br>\nYo considero que este ni\u00f1o a\u00fan pervive en todo aquel que no se ha vuelto totalmente prosaico y est\u00e9ril; que todos los grandes fil\u00f3sofos y sabios s\u00f3lo volvieron a formularse los interrogantes intemporales de la ni\u00f1ez: \u00bfDe d\u00f3nde vengo? \u00bfPor qu\u00e9 estoy aqu\u00ed? \u00bfHacia d\u00f3nde me dirijo? \u00bfCu\u00e1l es el significado de la vida? Yo creo que las obras de los grandes escritores, artistas y m\u00fasicos se derivan del juego del ni\u00f1o eterno y divino que llevan dentro de ellos. Un ni\u00f1o que vive en cada uno de nosotros, sin importar que tengamos nueve a\u00f1os o noventa, un ni\u00f1o que nunca pierde su capacidad para maravillarse, para cuestionar, para sentir emoci\u00f3n, que es vulnerable y expuesto, que sufre, busca la comodidad, experimenta la esperanza\u2026 y que encarna nuestro futuro hasta el d\u00eda de nuestra muerte.<br>\nCon su permiso (y con toda la modestia del caso) me gustar\u00eda colocar junto al eterno femenino de Goethe, el eterno juvenil sin el cual los seres humanos dejamos de ser humanos.<br>\nEs por ese ni\u00f1o que est\u00e1 en m\u00ed y en todos nosotros, que cuento mis relatos. \u00bfQu\u00e9 otra raz\u00f3n existe para hacer algo?<br>\nEn otras palabras, al escribir no me gu\u00edo por principios pedag\u00f3gicos o did\u00e1cticos. He dado a mis libros su forma visible exclusivamente por razones po\u00e9ticas y art\u00edsticas. Cuando alguien desea hablar de hechos misteriosos, debe describir el mundo de tal manera que los sucesos misteriosos parezcan posibles, e incluso probables, sin embargo, esto es un asunto de inflexi\u00f3n y estilo.<br>\nNo obstante, resulta revelador acerca de nuestros d\u00edas y de nuestra \u00e9poca el que ning\u00fan escritor o poeta se atreva a retratar un mundo de la fantas\u00eda con caracter\u00edsticas infantiles sin correr el riesgo de ser calificado peyorativamente de \u201cautor para ni\u00f1os\u201d. El objetivo de esta clasificaci\u00f3n es relegar los libros infantiles a una especie inferior de literatura (si de alguna manera puede llam\u00e1rsele \u201cliteratura\u201d) escrita por gente que no tiene talento para llegar a ser \u201cverdaderos\u201d escritores.<br>\nRetomemos nuestro tema central. Despu\u00e9s de haber explicado (espero que con cierto grado de coherencia) en qu\u00e9 sentido no escribo en realidad \u201cpara los ni\u00f1os\u201d, a\u00fan me queda la pregunta de por qu\u00e9 escribo de alguna manera.<\/p>\n<p class=\"subtit\"><strong>RASPUT\u00cdN Y LA SEGUNDA GUERRA MUNDIAL<br>\n<\/strong><br>\nTradicionalmente, los poetas y los escritores han encontrado dos maneras de responder esta pregunta: una respuesta llamada arcana y una respuesta llamada racional.<br>\nLa respuesta arcana es m\u00e1s o menos la siguiente: un poeta sencillamente \u201ctiene\u201d que escribir. Una misi\u00f3n interior, un llamado divino, no le deja opci\u00f3n en el asunto. Si no escribiera, perecer\u00eda.<br>\nLa llamada justificaci\u00f3n racional podr\u00eda adoptar la siguiente manifestaci\u00f3n: el arte y la literatura s\u00f3lo se justifican en la medida en que son edificantes. Su objetivo es crear im\u00e1genes de la realidad con el prop\u00f3sito de cambiar dicha realidad. En suma, un escritor debe funcionar como una especie de maestro para quienes lo leen.<br>\nAhora bien, para poner mis cartas sobre la mesa, considero que la existencia del artista, o del escritor, no es ni arcana ni racional.<br>\nAmbas respuestas, por contradictorias que pudieran parecer, tienen un rasgo en com\u00fan: son resultado de una mentalidad burguesa para la cual la trascendencia s\u00f3lo puede ser concebida como sin\u00f3nimo de utilidad, y todas las otras posibilidades se vuelven patol\u00f3gicas.<br>\nMiren ustedes, la primera respuesta (la llamada arcana) hace del artista o del poeta una especie de neur\u00f3tico compulsivo quien -al trabajar bajo una maldici\u00f3n inescrutable o por una misi\u00f3n divina- experimenta un impulso interior por \u201cexpresarse\u201d. Si tiene suerte, se le proclama genio. De esta manera, su p\u00fablico se desentiende del inquietante interrogante que plantea su existencia al volverlo un ser especial, una especie de Rasput\u00edn de la literatura, en una anomal\u00eda relacionada, aunque de manera distante, con los santos y los locos de anta\u00f1o. De aqu\u00ed se sigue que un poeta de esta especie no tiene ninguna obligaci\u00f3n de hacerse inteligible para su p\u00fablico; al contrario, el p\u00fablico tiene el deber de entenderlo.<br>\nLa otra respuesta \u201cracional\u201d a la pregunta, \u00bfpor qu\u00e9 decidimos escribir?, se encuentra a\u00fan m\u00e1s difundida; curiosamente, aunque se trate de un producto tropical del siglo XIX, hoy en d\u00eda sigue consider\u00e1ndosele progresivo. En particular en mi pa\u00eds, Alemania, toda la vida literaria de los treinta a\u00f1os que siguieron al fin de la segunda guerra mundial estuvo dominada por un intento retorcido de considerar todas las cosas, sin excepci\u00f3n, desde una perspectiva pol\u00edtica, emancipatoria, socio-cr\u00edtica, o -dicho de otro modo- sin incluir en ella la ilusi\u00f3n.<br>\nCualquier tipo de literatura que no fuera considerada \u201csocialmente importante\u201d era clasificada a priori como \u201cescapista\u201d, como una huida de la realidad, y por ende, no digna de comentarse. Nuestros escritores de manera cada vez m\u00e1s acentuada, se lanzaron en una vor\u00e1gine de pesimismo y rabia, de amargura y rencor; as\u00ed que todo el que se opusiera a esta tendencia era considerado superficial o est\u00fapido. El criterio clave para juzgar a un escritor era el \u201cmensaje\u201d, como se le llamaba, que sus obras conten\u00edan.<br>\nEn suma, el todo de la literatura era contemplado desde una sola perspectiva: como una l\u00ednea de argumentaci\u00f3n. Y esto mismo se aplicaba a los libros infantiles, incluso a los libros ilustrados.<\/p>\n<p class=\"subtit\"><strong>CONJURAR MUNDOS<br>\n<\/strong><br>\nAhora bien, por favor no malinterpreten esta observaciones un tanto cuestionables en el sentido de que yo considero prescindible o superflua toda esta escuela de la literatura. No es as\u00ed. Es, y siempre ha sido, una parte indispensable e importante de la literatura universal. A lo que me opongo, terminantemente, es a las sinceras protestas de verdad universal formuladas, aun hoy d\u00eda, por los partidarios de este tipo de literatura. Es este odioso desequilibrio el que materialmente desautoriza a muchos escritores cuyo talento no est\u00e1 en tela de duda. \u00bfNo son precisamente las grandes obras de la literatura universal las que quedan fuera de cuestionamiento? La Odisea y La Il\u00edada, Las mil y una noches, Don Quijote, nuestros cuentos de hadas, Fausto, las grandes novelas de Balzac y de Dostoievski, las tragedias y comedias de Shakespeare\u2026, ninguna de estas obras prueba o desaprueba nada. Simplemente \u201cson\u201d. Conjuran mundos pero no explican el mundo.<br>\nUna cosa es defender los valores y otra muy distinta crearlos o renovarlos. \u00bfQu\u00e9 se gana con denunciar la contaminaci\u00f3n y la destrucci\u00f3n de la naturaleza cuando, b\u00e1sicamente, el \u00e1rbol en s\u00ed ya no significa nada para nosotros? No obstante, un poeta cuyo poema reenciende mi conciencia de la belleza de un \u00e1rbol, de mi relaci\u00f3n de parentesco con este misterioso ser, es considerado un anacronismo, una reliquia casi extravagante del pasado; en tanto que el autor de un panfleto feroz contra la destrucci\u00f3n del ambiente es considerado como progresista, incluso valiente, aunque el bosque no signifique para \u00e9l m\u00e1s que el fundamento bioqu\u00edmico de nuestra existencia.<br>\nLos valores no nacen de s\u00ed mismos; no se transmiten gen\u00e9ticamente ni se manifiestan por s\u00ed solos. Por el contrario, para poder existir deben ser creados y constantemente renovados. Toda cr\u00edtica social presupone un valor com\u00fan: el valor de la vida humana. La tarea del escritor es recrear una y otra vez este valor, cada uno en su estilo propio, en su \u00e9poca propia y en su cultura propia. De no hacerlo, este valor pronto perder\u00eda su color y su forma\u2026 su realidad. La consecuencia ser\u00eda el barbarismo y la bestialidad. Los escritores y los artistas que, en nombre de un muy cuestionable \u201camor a la verdad\u201d, obtienen satisfacci\u00f3n en degradar o destruir a\u00fan m\u00e1s el valor de la vida humana, tienen buenas posibilidades de triunfar en nuestro mundo moderno de intelectualismo puro; pero en realidad est\u00e1n serruchando la rama sobre la que se encuentran sentados.<\/p>\n<p class=\"subtit\"><strong>UN NI\u00d1O QUE QUIERE JUGAR <\/strong><\/p>\n<p>Lo anterior me conduce al punto de mis especulaciones en el que, finalmente, he de \u201crevelar mi secreto\u201d como suele decirse, y explicar por qu\u00e9 escribo. Ustedes habr\u00e1n notado que titubeo. Tengo buenas razones para ello, pues estoy consciente de que cualquier cosa que pudiera decir acerca de esta cuesti\u00f3n resultar\u00e1 diametralmente opuesta a lo que hoy en d\u00eda se considera correcto y apropiado; empero, har\u00e9 el intento.<br>\nProbablemente recordar\u00e1n la famosa frase de Friedrich Nietzsche: En toda persona hay un ni\u00f1o que quiere jugar.<br>\nReconozco abierta y sinceramente que el verdadero impulso que me mueve a escribir es el placer que experimento en el juego libre e ilimitado de mi imaginaci\u00f3n. Con cada nueva obra emprendo un viaje con destino desconocido, o una aventura que opone obst\u00e1culos que nunca antes hab\u00eda encontrado y que plantea experiencias, pensamientos, ideas antes desconocidas para m\u00ed; una aventura que, al final, me deja convertido en un hombre distinto del que era al principio. Este tipo de juego s\u00f3lo puede ser jugado cuando no se tiene en mente ning\u00fan objetivo, pues saber o planear de antemano hacia d\u00f3nde va a conducirnos nuestra aventura, de alguna manera, es evitar que ocurra.<br>\nAhora bien, \u00bfqu\u00e9 es de hecho este juego del libre esp\u00edritu creador? \u00bfSe trata sencillamente de un pasatiempo superfluo, de un lujo intelectual? \u00bfO es una de las necesidades m\u00e1s profundas de la existencia humana, sin la cual dejamos de ser humanos? En esta coyuntura, me gustar\u00eda mostrar a ustedes un largo tapiz que constituye un impresionante testimonio de muchos siglos y culturas, todo en elogio del juego espont\u00e1neo, como el \u00e1mbito apropiado de la libertad y la dignidad humanas. Empezar\u00eda con el Ion de Plat\u00f3n, y concluir\u00eda con la famosa ocurrencia de Picasso: Yo no busco; yo encuentro. Incluso el Creador de este mundo nuestro hizo la naturaleza dentro del esp\u00edritu de un juego; pues nunca nadie me convencer\u00e1 de que la interminable diversidad de formas y colores del mundo animal, vegetal y mineral surgi\u00f3 \u00fanicamente de las necesidades de hierro indispensables para la supervivencia y la adaptaci\u00f3n.<br>\nSin embargo, no es mi intenci\u00f3n divulgar una filosof\u00eda del juego, pues esto sin duda nos alejar\u00eda mucho del campo de nuestro inter\u00e9s. Aun as\u00ed, me gustar\u00eda llamar la atenci\u00f3n de ustedes hacia una peculiaridad del juego que, en mi opini\u00f3n, resulta importante para nuestro tema. El juego, en la medida en que siga siendo juego, nunca puede ser moralista. De ra\u00edz es amoral, o sea que trasciende todas las categor\u00edas morales. Cuando jugamos al ajedrez o tocamos m\u00fasica, cuando jugamos a las escondidillas, el asunto de la moralidad nunca llega a plantearse mientras los jugadores se apeguen a las reglas y el juego siga siendo un juego. El que rompe las reglas destruye la \u00edndole del juego al confundir los niveles del juego y de la realidad.<br>\nPerm\u00edtanme tratar de aclarar estas observaciones con un ejemplo dr\u00e1stico. Si ustedes van caminando por la calle y descubren que un tipo est\u00e1 golpeando a una mujer en la otra acera, inmediatamente se encuentran ante una decisi\u00f3n moral. Pueden ir a buscar ayuda, acudir ustedes mismos en auxilio de la mujer o hacer de cuenta que no ha pasado nada y proseguir su camino. Cualquiera que sea el caso, ustedes habr\u00e1n tomado una decisi\u00f3n moral, para bien o para mal. No obstante, si se encontraran sentados en un teatro, observando a Otelo estrangular a Desd\u00e9mona, ser\u00eda absolutamente rid\u00edculo que se lanzaran al escenario a detener su brazo. No s\u00f3lo no hay necesidad de que intervengan, sino que al contrario, en cierto sentido, incluso disfrutan este asesinato. Saben que se trata de un juego, que todo el hecho tiene lugar en el \u00e1mbito de la fantas\u00eda, donde, por as\u00ed decir, el bien y el mal disfrutan de derechos iguales. Durante el transcurso de la obra, son ustedes sustra\u00eddos del \u00e1mbito de la necesidad moral. Es por eso precisamente que experimentamos libertad en el disfrute del arte, y por \u201carte\u201d me refiero a la manifestaci\u00f3n m\u00e1s evolucionada del juego.<\/p>\n<p class=\"subtit\"><strong>UN TITIRITERO RUSO<\/strong><\/p>\n<p>Por supuesto, estoy bien consciente de que, para mucha gente, esta visi\u00f3n m\u00eda debe sonar como una aut\u00e9ntica blasfemia. Vivimos en un mundo amenazado por el holocausto nuclear, un mundo donde las dictaduras y los campos de concentraci\u00f3n han existido y siguen existiendo, un mundo de injusticia social y explotaci\u00f3n, donde la agresi\u00f3n y la brutalidad, el abuso de las drogas y toda suerte de depravaci\u00f3n espiritual parecen ir en aumento d\u00eda a d\u00eda. \u00bfC\u00f3mo pueden el arte y la poes\u00eda, de entre todas las cosas, estar exentos de obligaci\u00f3n moral y limitarse al mundo del juego? Sin duda que sugerir esto en serio ser\u00eda el cinismo mayor.<br>\nY sin embargo, lo que estoy hablando no es m\u00e1s c\u00ednico o blasfemo que la conducta de un doctor que, en una guerra o una epidemia, trata de curar a los enfermos, salvar vidas y atender a los moribundos. Si es un buen m\u00e9dico, no tratar\u00e1 de aleccionar o reformar a sus pacientes; tratar\u00e1 de curarlos.<br>\nVivimos en un siglo de ideolog\u00eda, en una \u00e9poca en la que todos quieren imponer sus opiniones y consideraciones a todos los dem\u00e1s, persuadir y debatir, empero, en medio del vocer\u00edo y la griter\u00eda, a menudo las cosas m\u00e1s celosamente profesadas son las que se pierden.<br>\nUna de ellas es el hecho de que el arte y la poes\u00eda tienen, antes que nada, una funci\u00f3n terap\u00e9utica, pues el verdadero arte y la verdadera poes\u00eda siempre son producto de una unidad sagrada del intelecto, el coraz\u00f3n y los sentidos. Ellos recrean esta unidad en la mente del receptor, y la hacen un todo otra vez. Y \u00e9ste es el significado original de la palabra \u201ccurar\u201d. Al salir de un buen concierto, ustedes no son m\u00e1s sabios que antes de entrar: no obstante han experimentado algo que les ha restituido su totalidad, que ha curado en ustedes algo que antes estaba abierto.<br>\nAqu\u00ed tengo que traer a colaci\u00f3n a un titiritero ruso con el que alguna vez tuve el honor de encontrarme. Este hombre hab\u00eda pasado a\u00f1os en un campo de concentraci\u00f3n nazi. Poco a poco, vali\u00e9ndose de residuos de pur\u00e9 de papa, construy\u00f3 un grupo de min\u00fasculos t\u00edteres de dedo con los cuales sol\u00eda representar cuentos de hadas para los ni\u00f1os, cuando no hab\u00eda guardias a la vista. Los hac\u00eda re\u00edr. A veces representaba su propio destino, incluso su propia muerte. M\u00e1s adelante, muchos prisioneros adultos iban a verlo tambi\u00e9n, y \u00e9l jugaba con ellos de la misma manera. A menudo, la noche previa a una ejecuci\u00f3n, \u00e9l se reun\u00eda con el condenado y representaba su suerte. El modo como hac\u00eda esto, restauraba en estos hombres y mujeres un sentido de su dignidad. Ten\u00edan que morir, pero mor\u00edan de una manera distinta, m\u00e1s calmadamente, y en algunos casos, incluso se reconciliaban con la muerte.<br>\nClaro est\u00e1, podemos preguntar: \u00bfDe qu\u00e9 le serv\u00eda esto a la gente? Yo no preguntar\u00eda eso. Para m\u00ed, el titiritero es un hombre muy valiente y un verdadero artista.<\/p>\n<p class=\"subtit\"><strong>BELLEZA QUE LIBERA<\/strong><\/p>\n<p>Esta unidad de intelecto, coraz\u00f3n y sentidos que s\u00f3lo el juego espont\u00e1neo puede darnos, \u00bfqu\u00e9 es, en resumidas cuentas, sino la belleza?<br>\nPrecisamente a esta conexi\u00f3n entre juego espont\u00e1neo y belleza es a la que se refer\u00eda Friedrich Schiller en su famoso ensayo Cartas sobre la educaci\u00f3n est\u00e9tica del hombre. Las reflexiones de Schiller culminan en una proposici\u00f3n curiosa y aparentemente parad\u00f3jica que, al mismo tiempo, resume toda su l\u00ednea de pensamiento: deber\u00edamos jugar s\u00f3lo con la belleza, pero deber\u00edamos jugar con belleza.<br>\n\u00bfQu\u00e9 significa esto? El valor del juego espont\u00e1neo (y por lo tanto del arte y la poes\u00eda, los cuales para Schiller representan el juego en su manifestaci\u00f3n m\u00e1s acabada) est\u00e1 determinado por su belleza; pues la belleza, y s\u00f3lo ella, es lo que nos ennoblece y nos cura, con lo cual nos libera de las limitaciones de la condici\u00f3n humana y de los v\u00ednculos del intelecto y la moral. La belleza nos libera, y por ende, para Schiller, constituye la norma \u00e9tica suprema. Sin embargo, contin\u00faa Schiller, \u201cs\u00f3lo\u201d en ese \u00e1mbito, en el juego libre de trabas, la norma de la belleza tiene el derecho de reinar de manera absoluta. Separada del contexto del juego, la belleza (como imperativo categ\u00f3rico) necesariamente habr\u00eda de volverse inhumana. Cualquier medicamento que pueda volver la salud a una persona cuando se administra adecuadamente, puede transformarse en un narc\u00f3tico destructivo si se aplica de manera inapropiada.<br>\nAhora bien, es un hecho el que, hoy en d\u00eda, nuestra vida cultural e intelectual propende m\u00e1s que nunca a mezclar sus categor\u00edas en vez de mantenerlas diferenciadas. La gente se sentir\u00eda de lo m\u00e1s feliz si hallara una sola llave universal que abriera todas las puertas. En esta indolencia intelectual, la cuesti\u00f3n de la belleza ha quedado al margen. Las obras de arte, las representaciones teatrales, las obras literarias modernas se analizan de manera general en funci\u00f3n de su mensaje, su originalidad, sus innovaciones (\u00a1antes que nada, una obra art\u00edstica debe tener innovaciones!;cuando mucho con una palabra acerca de su belleza. Resulta l\u00f3gico que el conjunto del arte y la literatura modernos no se precie de ser bello. La belleza ha dejado de ser un objetivo.<br>\n\u00bfA qu\u00e9 se debe esto?<\/p>\n<p class=\"subtit\"><strong>LA ESFERA DE LO MARAVILLOSO<br>\n<\/strong><br>\nPor su \u00edndole misma, la belleza es trascendental. El \u00fanico lugar donde no puede ser desentra\u00f1ada es en este mundo. No puede ser objetivada, lo cual quiere decir que no puede ser medida, pesada o contada. Para ser percibida de alg\u00fan modo, la belleza requiere de seres humanos que puedan percibirla. \u00bfSignifica esto que la belleza es meramente subjetiva? Todo lo que el conocimiento material nos indica es que en el mundo cada cultura, cada \u00e9poca, cada generaci\u00f3n, ha formulado conceptos acerca de la belleza que, aunque no siempre son diferentes, en ocasiones resultan excluyentes: empero, \u00bfqu\u00e9 tienen en com\u00fan? Dado que nadie que haya sido formado en los rigores de la ciencia natural puede identificar ya su v\u00ednculo com\u00fan, el tema total de la belleza se ha vuelto relativo. El argumento dice que las cosas son bellas porque la gente las considera bellas. La belleza, como tal, ya ha dejado de existir.<br>\nPeor a\u00fan es la absurda afirmaci\u00f3n de que la belleza no es m\u00e1s que un eufemismo, una mentira sol\u00edcita destinada a encubrir, reducir al m\u00ednimo u ocultar el aspecto intolerable, grosero y brutal del mundo en que vivimos. Por encima de todo -contin\u00faa la afirmaci\u00f3n- debemos ser veraces y descubrir lo intolerable, lo grosero y lo brutal exactamente tal y como son. Y result\u00f3 que, bajo la protecci\u00f3n de un concepto desvirtuado acerca de la verdad, lo repulsivo fue virtualmente elevado a criterio dominante del arte y la poes\u00eda. As\u00ed, algunos cr\u00edticos y ciertas escuelas de artistas crearon un culto a la fealdad. Pareciera que olvidaron que ni Homero ni Dante, ni Goya ni Gruenewald, evitaron la fealdad de este mundo, y sin embargo, la transfiguraron en belleza. \u00bfY qu\u00e9 podemos decir acerca del p\u00fablico? \u00bfAcerca de la gente? En manso sometimiento, permanecieron en silencio; una gran parte de la presi\u00f3n cultural los persuadi\u00f3 de que esperar la belleza en el arte era un signo de estrechez de miras reaccionarias. Se encog\u00edan de hombros y acataban las disposiciones, pues, \u00bfa qui\u00e9n le gusta que lo tachen de reaccionario de criterio estrecho? Hoy en d\u00eda seguimos viviendo con esta mansedumbre. Y, no obstante, la mayor\u00eda de nosotros deseamos, incluso anhelamos la belleza, tal vez hoy m\u00e1s que nunca antes. Yo considero que la gente nunca se siente m\u00e1s agradecida que cuando se le da algo bello, por peque\u00f1o que sea. Esto se aplica m\u00e1s a los ni\u00f1os que a los adultos, y, cuando se les priva de la belleza, buscan sustitutos, reemplazos, imitaciones, con el objeto de mitigar esta sed.<br>\nRepito: la belleza es, por su \u00edndole propia, trascendental; s\u00f3lo en el \u00e1mbito mundano resulta insondable; es una luz que brilla desde otros mundos hasta el nuestro, una luz que transfigura el significado de todas las cosas. La esencia de la belleza se halla en la esfera del misterio y la maravilla. En su luz, los objetos ordinarios de nuestra vida cotidiana adoptan otra realidad, una realidad de la cual provenimos y a la que regresaremos; una realidad que, aunque olvidada, anhelamos durante todo el transcurso de nuestra vida.<br>\nPara citar el Manifiesto Surrealista del poeta Andr\u00e9 Breton: \u201cLo Maravilloso siempre es bello; en realidad s\u00f3lo lo Maravilloso es bello\u201d.<br>\nAs\u00ed pues, les pedir\u00eda que consideraran una vez m\u00e1s en qu\u00e9 medida nosotros, los habitantes del mundo moderno hemos logrado recorrer los velos de nuestro mundo y arrancarle sus secretos y sus maravillas. Consideremos por un momento la imagen que toda la gente moderna tiene del mundo, la que se imbuye en todo ni\u00f1o en edad escolar.<\/p>\n<p class=\"subtit\"><strong>\u201cHAB\u00cdA UNA VEZ\u2026\u201d<\/strong><\/p>\n<p>\u201cHab\u00eda una vez, en alg\u00fan rinc\u00f3n oscuro del universo, una enorme nube de hidr\u00f3geno que (por alguna raz\u00f3n desconocida), comenz\u00f3 a girar. De manera gradual se form\u00f3 una serie de fragmentos de materia y comenzaron a moverse alrededor de un sol com\u00fan. Despu\u00e9s de estar sometidos a la radiaci\u00f3n c\u00f3smica durante algunos miles de millones de a\u00f1os, dichos fragmentos produjeron la primera c\u00e9lula prote\u00ednica, la cual a su vez comenz\u00f3 a reproducirse. En el transcurso de otro lapso de tiempo inimaginable, dicha c\u00e9lula prote\u00ednica evolucion\u00f3 cada vez m\u00e1s hasta que, siguiendo la inmutable ley de adaptaci\u00f3n y selecci\u00f3n de las especies, produjo un ser humano. Al principio este ser era torpe y supersticioso; pensaba que el mundo circundante estaba habitado por entes misteriosos: duendes, hadas, gnomos\u2026, esa especie de cosas: pensaba que los seres divinos habitaban entre las estrellas y m\u00e1s lejos de ellas. Incluso les rend\u00eda reverencia y les dec\u00eda oraciones; pensaba que estaba en deuda con la Madre Tierra por todo lo que ella le daba. Y sobre todo, ten\u00eda la opini\u00f3n de que \u00e9l tambi\u00e9n ten\u00eda un alma inmortal. Hoy en d\u00eda sabemos que todo esto, por conmovedor que pueda parecer, es mera insensatez. Inclusive el alma humana no es m\u00e1s que la suma de todos los procesos electroqu\u00edmicos del cerebro y el sistema nervioso\u201d.<br>\nEs precisamente esta mentalidad iluminada, libre de valores, la que nos ha permitido gradualmente someter la naturaleza a nuestra voluntad y hacerla nuestra, abyecta y esclava. Y en el supuesto de que la humanidad no acabe prematuramente con la vida de este fragmento de materia (llamado Tierra) con sus bombas at\u00f3micas, este sistema seguir\u00eda girando durante otros cuantos millones, o miles de millones de a\u00f1os, hasta el d\u00eda en que perezca en hielo o fuego, lo que corresponda, de acuerdo con las leyes de la entrop\u00eda. Entonces, en el silencio sepulcral que envolver\u00e1 al universo, la historia toda del g\u00e9nero humano (con sus sufrimientos y sus triunfos, sus culturas y sus guerras, sus santos, sus genios y sus locos) se habr\u00e1 reducido a la nada, un interludio infinitesimal en una sucesi\u00f3n impredeciblemente gigantesca de acontecimientos de gran importancia pero carentes de significado.<\/p>\n<p class=\"subtit\"><strong>LA SONRISA SABIA <\/strong><\/p>\n<p>Perm\u00edtanme llamar su atenci\u00f3n sobre la absoluta desolaci\u00f3n y trivialidad de esta descripci\u00f3n del mundo. En lo que a m\u00ed respecta, no me sorprende en lo absoluto, que la gente (sobre todo la gente joven) que toma esta visi\u00f3n del mundo como una verdad de los Evangelios, se d\u00e9 un balazo en la cabeza o se destruya a s\u00ed misma con narc\u00f3ticos cuando se enfrenta a una de las dificultades m\u00ednimas de la vida. No existe un solo valor moral, religioso o est\u00e9tico que se derive de esta imagen del mundo. Todo, incluso las funciones m\u00e1s perif\u00e9ricas de la vida, se vuelven absurdas y sin sentido desde esta perspectiva.<br>\nYa es hora de que contrarrestemos esta visi\u00f3n con otra distinta que devuelva al mundo su misterio sagrado, y al g\u00e9nero humano su dignidad. Una buena parte de esta tarea corresponder\u00e1 a los artistas, a los poetas y a los escritores, pues es su obra la que confiere magia y misterio a la vida.<br>\nCon este punto he llegado al cuarto y \u00faltimo paso en mi l\u00ednea de argumentaci\u00f3n. Se supone que he de informar a ustedes por qu\u00e9 escribo para los ni\u00f1os, o sencillamente por qu\u00e9 escribo. Mi primera respuesta fue el juego espont\u00e1neo de mi imaginaci\u00f3n; esto deriv\u00f3 en la norma de la belleza, la cual a su vez nos condujo al mundo del misterio y de la maravilla. Si puedo referirme a estos tres conceptos como a tres puntos de mi c\u00edrculo po\u00e9tico, me queda por describir el cuarto: el humor.<br>\n\u00bfSe dan cuenta?<br>\nTodo lo que he dicho hasta ahora podr\u00eda, no obstante, descarriarnos hacia un tipo de dogmatismo. Podr\u00eda yo hacer del escritor una especie de gur\u00fa o profeta esot\u00e9rico para sus lectores; empero, esto significar\u00eda que trabaja con recursos distintos de los art\u00edsticos. Se volver\u00eda no m\u00e1s que un propagandista de su propio mensaje, y su poes\u00eda har\u00eda las veces de una especie de empaquetado. Esto es precisamente lo que quiero evitar.<\/p>\n<p class=\"subtit\">Lo \u00fanico que nos salva de esta situaci\u00f3n cr\u00edtica es el humor.<\/p>\n<p>Aqu\u00ed tambi\u00e9n, huelga decir que nunca encontraremos una definici\u00f3n exhaustiva del humor, el cual tampoco puede ser medido o cuantificado; ni siquiera contamos con una manera de ponerlo a prueba pues elude las metas y los prop\u00f3sitos.<br>\nNunca puede ser fan\u00e1tico o dogm\u00e1tico; siempre es humano y amigable. El humor es ese marco mental que nos permite reconocer, sin amargura, nuestra propia inadecuaci\u00f3n y sacar luz de nosotros mismos, as\u00ed como percatarnos, con una sonrisa, de las inadecuaciones de los otros. El humor no es lo mismo que la sabidur\u00eda, pero los dos est\u00e1n \u00edntimamente relacionados.<br>\nLos inventores del humor fueron, creo yo, los jud\u00edos, y hay buenas razones para ello. En la mayor\u00eda de las otras culturas, la gente es idealista o realista. Si somos idealistas, s\u00f3lo observamos lo esencial, lo sublime, las cosas divinas de la vida, y evitamos afanosamente las trivialidades que nos causan incomodidad. Si somos realistas, s\u00f3lo vemos la miseria del mundo y consideramos ilusorios todos los \u00f3rdenes elevados de las cosas. En la larga historia de sus sufrimientos, los jud\u00edos han aprendido a sostenerse en los dos extremos. Viven en una tensi\u00f3n entre lo elevado y lo inferior, y padecen esta tensi\u00f3n con su celebrada obstinaci\u00f3n. Saben cu\u00e1n doloroso puede ser el pie plano, y conocen a Dios; tienen el valor de plantarse, con la debida modestia -y con todo y el pie plano- , ante el trono de Dios. \u00c9ste es el verdadero humor.<br>\nY puesto que, despu\u00e9s de todo, lo que quer\u00edamos era hablar acerca de la literatura para ni\u00f1os, o para el ni\u00f1o que vive dentro de cada uno de nosotros, estoy seguro de que no les digo nada nuevo al agregar que los ni\u00f1os no reaccionan tan vivamente ante otras cosas como lo hacen ante el humor. El humor les dice que podemos cometer errores y tener debilidades; y de hecho, somos amados precisamente por nuestros errores y debilidades. Esto, creo yo, completa el c\u00edrculo y nos conduce nuevamente a nuestro punto de partida: el juego espont\u00e1neo. El milpi\u00e9s puede danzar otra vez.<\/p>\n<\/body><button class=\"simplefavorite-button has-count\" data-postid=\"22420\" data-siteid=\"1\" data-groupid=\"1\" data-favoritecount=\"0\" style=\"\">Leer despu\u00e9s <i class=\"sf-icon-star-empty\"><\/i><span class=\"simplefavorite-button-count\" style=\"\">0<\/span><\/button>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Al a&ntilde;o de su muerte, volvemos a publicar un texto de este autor alem&aacute;n (archiconocido por La historia interminable y Momo) que supo convocar &bdquo;opara todos&bdquo;o el misterio de la palabra.<\/p>\n","protected":false},"author":3,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"om_disable_all_campaigns":false,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":""},"categories":[2],"tags":[41],"class_list":["post-22420","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-miscelanea","tag-ejemplar_224"],"yoast_head":"<!-- This site is optimized with the Yoast SEO Premium plugin v21.2 (Yoast SEO v27.6) - 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