{"id":22412,"date":"1996-05-01T00:00:00","date_gmt":"1996-05-01T05:00:00","guid":{"rendered":"http:\/\/192.168.1.157\/istmo\/?p=22412"},"modified":"1996-05-01T00:00:00","modified_gmt":"1996-05-01T05:00:00","slug":"doce_mitos_en_la_etica_de_los_negocios","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dim-id.com\/pruebaentradas2023\/1996\/05\/01\/doce_mitos_en_la_etica_de_los_negocios\/","title":{"rendered":"Doce mitos en la \u00e9tica de los negocios"},"content":{"rendered":"<button class=\"simplefavorite-button has-count\" data-postid=\"22412\" data-siteid=\"1\" data-groupid=\"1\" data-favoritecount=\"0\" style=\"\">Leer despu\u00e9s <i class=\"sf-icon-star-empty\"><\/i><span class=\"simplefavorite-button-count\" style=\"\">0<\/span><\/button><body><p>En una ocasi\u00f3n se le pregunt\u00f3 a un pol\u00edtico latinoamericano: \u00bfQu\u00e9 es para usted la moral?. Contest\u00f3: Moral es el \u00e1rbol que da moras. Hasta aqu\u00ed el alarde de republicanismo bananero.<br>\nCon todo, la ausencia de \u00e9tica no es un privilegio ni de los pol\u00edticos latinoamericanos, ni de los yuppies de Wall Street. La historia guarda memorables hechos. El pr\u00edncipe Alberto, consorte de la reina Victoria, agonizaba en el Palacio de Bukingham. Un astuto comerciante londin\u00e9s soborn\u00f3 a un paje de palacio para que nada m\u00e1s morir el pr\u00edncipe, lo supiera \u00e9l. El paje le avis\u00f3 antes de que la noticia se hiciera p\u00fablica. El comerciante r\u00e1pidamente compr\u00f3 todas las existencias de tafet\u00e1n negro en Londres y sus alrededores. Cuando los funcionarios de palacio quisieron comprar tafet\u00e1n para elaborar los adornos luctuosos, se encontraron con que el comerciante hab\u00eda monopolizado el tafet\u00e1n y lo vend\u00eda tres veces m\u00e1s caro.<br>\nLos Rotschild tampoco escapan inmaculados. Se cuenta que el origen de la fabulosa fortuna de estos financieros tuvo un origen peculiar. El imperio de Bonaparte agonizaba y la econom\u00eda inglesa depend\u00eda, en buena medida, de la derrota del Corso. Wellington luchaba contra Napole\u00f3n en Waterloo. El resultado de la batalla era decisivo para la Bolsa inglesa. Una derrota inglesa implicar\u00eda una ca\u00edda en la Bolsa de Londres. Rotschild envi\u00f3 mensajeros privados al campo de suerte para que, nada m\u00e1s decidirse la batalla, \u00e9l tuviera noticia. Para Rotschild, saber el resultado antes que los dem\u00e1s, incluida la corona, era crucial. El mensajero avis\u00f3 inmediatamente a Rotschild que Napole\u00f3n hab\u00eda perdido. El astuto financiero acudi\u00f3 prontamente a la Bolsa y vendi\u00f3 documentos con frenes\u00ed. Los dem\u00e1s, al percatarse de que hab\u00eda recibido noticias frescas de la batalla y al verlo vender barato y r\u00e1pidamente, supusieron -a ello los induc\u00eda Rotschild- que sab\u00eda que Wellington hab\u00eda perdido. Todos vendieron y la Bolsa se desplom\u00f3. Cuando los precios tocaban fondo y poco antes de que el mensajero oficial llegase con la nueva, Rotschild compr\u00f3 todo. Al hacerse oficial el triunfo ingl\u00e9s, la Bolsa se recuper\u00f3. Los Rotschild se convirtieron en una de las familias m\u00e1s opulentas del mundo hasta el d\u00eda de hoy.<br>\nHoy por hoy, las comunicaciones son mejores. No obstante, el mercado dista de ser transparente, limpio de trampas y especulaciones. Los hombres \u201cde a pie\u201d -la infanter\u00eda de la sociedad- reclaman una actitud \u00e9tica en los dos grandes espacios tecnoestructurales: el mercado y el Estado. Los empresarios tambi\u00e9n se est\u00e1n uniendo a este clamor. Los consultores, las escuelas de negocios y algunos intelectuales -m\u00e1s bien pocos- se han atrevido a hablar de \u00e9tica en la empresa, de \u00e9tica de los negocios, o para decirlo con terminolog\u00eda \u201ct\u00e9cnica\u201d, de Business Ethics. La literatura es abundante. Aunque, mirando atentamente, se percibe una falta de solidez en muchos planteamientos de la Business Ethics. El sincretismo y el irenismo (una especie de concertacesi\u00f3n) rondan la \u00e9tica de los negocios. Se han publicado libros de \u00e9tica de los negocios, donde las palabras mal, bien o vicio y virtud aparecen t\u00edmida y escasamente. En su lugar se habla de palabras como excelencia, cultura corporativa, realizaci\u00f3n. Tal fraseolog\u00eda no pocas veces esconde la ausencia de una estructura firme y compacta, cuando no un vergonzante escepticismo \u00e9tico. En definitiva -quemo mis cartuchos- o la \u00e9tica de los negocios se construye a partir de un concepto filos\u00f3fico del hombre, o queda reducida a un \u201crollo\u201d m\u00e1s o menos cursi y filantr\u00f3pico, si no es que se convierte en un instrumento de manipulaci\u00f3n utilitarista.<br>\nSiendo como soy un admirador de Arist\u00f3teles, me tomo la libertad de se\u00f1alar 12 mitos que giran alrededor de la \u00e9tica de los negocios. No niego mi enfoque aristot\u00e9lico; en mi opini\u00f3n, el viejo Arist\u00f3teles algo puede aportar a esta sociedad donde \u201cel dinero no duerme\u201d. Es m\u00e1s, creo que si Arist\u00f3teles hubiera nacido en nuestra \u00e9poca, Peter Drucker se hubiera quedado sin trabajo.<\/p>\n<p class=\"subtit\"><strong>1. EL MITO DE LA DOBLE MORAL<br>\n<\/strong><br>\nExiste una tajante divisi\u00f3n entre lo privado y lo p\u00fablico. Falso. Ciertamente existen asuntos que son privados y asuntos que son p\u00fablicos. Mi afici\u00f3n por el Am\u00e9rica o el Guadalajara carece de relevancia p\u00fablica. No es de incumbencia p\u00fablica. Tambi\u00e9n es irrelevante desde el punto de vista p\u00fablico mi preferencia por el martini seco y por los caracoles a la bordalesa. Sin embargo, si mi preferencia por el martini me lleva a conducir en estado de ebriedad, y mi afici\u00f3n al Guadalajara me lleva a romper el rostro de cuanto \u201camericanista\u201d me encuentro al paso, mis gustos privados tienen una dimensi\u00f3n p\u00fablica.<br>\nEl actor de la vida social es un hombre real, con creencias, convicciones, cualidades y h\u00e1bitos de comportamiento. Es absurdo suponer que las convicciones y cualidades \u00e9ticas son algo que pueda ponerse y quitarse como quien se anuda la corbata para entrar a una junta y se la quita para asolearse en la playa. Las convicciones y cualidades \u00e9ticas tienen necesariamente un influjo en la vida p\u00fablica. Las cualidades \u00e9ticas inhieren directamente en la persona: la transforman aut\u00e9nticamente. No puede despojarse de ellas. En consecuencia, la \u00e9tica empresarial est\u00e1 cimentada en la \u00e9tica de cada uno de los individuos que la integran. La vida privada de los obreros, empleados, directivos y accionistas incide directamente en la \u00e9tica de la corporaci\u00f3n. Esta incidencia es mayor en la medida que se posee mayor poder de decisi\u00f3n.<br>\nEn consecuencia, el liberalismo (de quien ahora reniegan tantos), no es un marco adecuado para hablar de la \u00e9tica de los negocios. La doble moral es una esquizofrenia antropol\u00f3gica: Dr. Jekyll y Mr. Hyde. El dogma liberal de la autonom\u00eda de lo privado (privacy) no es verdadero. En el mundo real, lo privado y lo p\u00fablico se entremezclan, pues el actor de la vida social es uno. El sujeto porta a donde va -ya sea al despacho, ya sea a la casa- sus cualidades personales. Nadie se puede despojar de sus h\u00e1bitos, positivos o negativos, al momento de administrar fondos, y retomarlos en la reuni\u00f3n con los amigos. El liberalismo es miope. No ve las continuas intersecciones entre la esfera p\u00fablica y la esfera privada. Intersecciones, insistimos, que tienen su ra\u00edz en la unidad de la persona. La naturaleza humana es la misma en la mesa de negociaciones y en la intimidad del hogar.<\/p>\n<p class=\"subtit\"><strong>2. EL\u00a0 MITO DEL \u201cB\u00c1JALE A TU ROLLO\u201d<br>\n<\/strong><br>\nLa \u00e9tica de los negocios no requiere de fundamentos te\u00f3ricos. Falso. La \u00e9tica asume una visi\u00f3n del hombre y una visi\u00f3n de la vida. La \u00e9tica de los negocios se inserta -lo quiera o no el consejo de administraci\u00f3n- en una determinada tradici\u00f3n antropol\u00f3gica. Los c\u00f3digos de deber y de valores sin un fundamento antropol\u00f3gico devienen un manual de \u201cbuenas maneras\u201d. Exigir el cumplimiento del deber en condiciones adversas requiere de algo m\u00e1s que el dictado del Chairman. Exigir al director jur\u00eddico que env\u00ede los asuntos al notario mejor cualificado y no al notario que le ofrece regalos, requiere algo m\u00e1s que un memor\u00e1ndum de la direcci\u00f3n general. El director jur\u00eddico debe admitir una tradici\u00f3n que reconozca que el dinero no es el \u00fanico regulador del comportamiento profesional, lo que supone, entre otras cosas, una concepci\u00f3n de la felicidad humana no reducida a la acumulaci\u00f3n de bienes.<br>\nLa \u00e9tica, ll\u00e1mese \u00e9tica de los negocios o \u00e9tica profesional, est\u00e1 insertada en una tradici\u00f3n. No existe una \u00e9tica \u201cas\u00e9ptica\u201d. Consolidar una \u00e9tica implica consolidar una visi\u00f3n del ser humano y del mundo. No hay \u00e9tica sin una teor\u00eda de felicidad humana. Hablar de \u00e9tica de los negocios sin hablar de \u201cvicios\u201d y \u201cvirtudes\u201d, de \u201cbien\u201d y \u201cmal\u201d, y de \u201cfinalidades \u00faltimas\u201d es tan absurdo como hablar de m\u00fasica sin hablar de sonidos, o hablar de comida sin hablar de sabores. Quienes se dedican a la \u00e9tica de los negocios -y tambi\u00e9n sus destinatarios- deben definir una postura clara sobre el hombre y su finalidad. Mientras no se tome postura -en aras de la tolerancia y del pluralismo- la \u00e9tica de los negocios ser\u00e1 una tenue capa de buenas intenciones, inconexas con el sistema de producci\u00f3n y con el sistema de creencias.<\/p>\n<p class=\"subtit\"><strong>3. EL MITO DEL SABER MISTERIOSO<br>\n<\/strong><br>\nLa \u00e9tica de los negocios no se puede ense\u00f1ar. El mito de la intransferibilidad de la \u00e9tica arranca de un malentendido: suponer que la \u00e9tica es una habilidad sin respaldo te\u00f3rico. La \u00e9tica de los negocios, como cualquier aplicaci\u00f3n de la \u00e9tica, no es un conocimiento te\u00f3rico, es un conocimiento pr\u00e1ctico. Existe una diferencia radical entre saber historia del derecho y saber marketing. Sabe marketing quien vende, no quien conoce las teor\u00edas actuales del marketing. Sabe tocar piano quien es capaz de tocar \u201cClaro de Luna\u201d, no quien sabe cu\u00e1l tecla es Re y cual Do. De manera semejante, sabe \u00e9tica, no quien conoce el significado de la palabra justicia, sino quien reparte las utilidades con justicia.<br>\nLos saberes pr\u00e1cticos -es el caso de la \u00e9tica- se adquieren ejercit\u00e1ndose. Nadie aprende a tocar piano sin practicar, pero tampoco basta la pr\u00e1ctica aislada para ser un pianista profesional. Hace falta el consejo y ayuda de un buen concertista. De manera similar, no se aprende \u00e9tica sin pr\u00e1ctica, pero una \u00e9tica s\u00f3lida requiere de la orientaci\u00f3n de otro hombre. Por ejemplo, algunos profesores de la Escuela de Negocios de Harvard hablan de la conveniencia de que el profesor sea a la vez un mentor. Los influjos externos (profesores, directivos, guidelines) tienen un valor en la adquisici\u00f3n de habilidades \u00e9ticas. Sin esos influjos, por ejemplo, es dif\u00edcil adquirir los conocimientos te\u00f3ricos (concepto del hombre y visi\u00f3n del mundo) presupuestos en las acciones \u00e9ticamente acertadas. El ejemplo y la experiencia de los otros, as\u00ed como el sistema de valores corporativamente aceptados, son decisivos en la adquisici\u00f3n de habilidades \u00e9ticas. Para decirlo de una manera m\u00e1s radical, tanto los vicios como las virtudes se contagian.<\/p>\n<p class=\"subtit\"><strong>4. EL MITO DEL PRONTUARIO<br>\n<\/strong><br>\nLa \u00e9tica es un conjunto de reglas. Cay\u00f3 en mis manos un libro de moral del siglo XVIII. El autor hace gala de sus conocimientos de casu\u00edstica. Por ejemplo, cuando un verdugo ejecuta a varios hombres con una misma operaci\u00f3n, \u00bfdebe cobrar por cabeza o por la ejecuci\u00f3n global?, o cuando un arriero recibe un cargamento, \u00bfqu\u00e9 tanto es l\u00edcito alejarse de la ruta m\u00e1s corta? Tengo la impresi\u00f3n de que m\u00e1s de un directivo espera que un libro de \u00e9tica de negocios sea una especie de recetario para solucionar todos los casos habidos y por haber, una especie de prontuario. Hace unos d\u00edas acudi\u00f3 a mi despacho un abogado para consultarme a qu\u00e9 tasa de inter\u00e9s comenzaba la usura. Sobra decir que sali\u00f3 decepcionado de mi oficina cuando le expliqu\u00e9 que no cab\u00eda una respuesta matem\u00e1tica.<br>\nLa \u00e9tica no es exclusivamente un conjunto de reglas. No es solamente un c\u00f3digo de conducta. Es, tambi\u00e9n, un conjunto de habilidades que me permiten identificar lo correcto aqu\u00ed y ahora, y obrar en consecuencia. Los hombres de negocios reclaman de los fil\u00f3sofos, libros de \u00e9tica donde se resuelvan todos los casos posibles, en definitiva, a\u00f1oran los libros de casu\u00edstica.<br>\nSin embargo, lo fundamental en la \u00e9tica es la posesi\u00f3n de habilidades (los griegos las llamaron virtudes) que me disponen a obrar habitualmente con correcci\u00f3n en cada una de las diversas circunstancias de la vida. Por ello, los cursos de inducci\u00f3n a la \u00e9tica, los an\u00e1lisis de casos \u00e9ticos, los estudios de c\u00f3digos de comportamiento, tienen un valor limitado. Lo esencial es la consecuci\u00f3n de habilidades \u00e9ticas en los miembros de la corporaci\u00f3n. Si los miembros de la organizaci\u00f3n no poseen un m\u00ednimo de h\u00e1bitos \u00e9ticos, la \u00e9tica de la empresa est\u00e1 sostenida por alfileres.<\/p>\n<p class=\"subtit\"><strong>5. EL MITO DE LA INGENIER\u00cdA \u00c9TICA<br>\n<\/strong><br>\nLa \u00e9tica de los negocios es un saber t\u00e9cnico. La \u00e9tica no es una habilidad t\u00e9cnica. Las habilidades t\u00e9cnicas -lo mismo las finanzas que la carpinter\u00eda- se caracterizan por transformar el mundo exterior. El m\u00e9dico cura enfermos, el ingeniero programa l\u00edneas de producci\u00f3n, el tornero elabora engranes, el analista calcula riesgos. En todas estas ocupaciones, el objeto transformado es el mundo externo. Por el contrario, en la \u00e9tica, el objeto que se transforma es el sujeto. Las habilidades \u00e9ticas transforman, ante todo, al sujeto que las ejercita. El hombre austero se perfecciona a s\u00ed mismo con su austeridad y el hombre justo se perfecciona a s\u00ed mismo con su justicia. En este sentido, la \u00e9tica no redunda inmediatamente en la empresa; s\u00ed redunda inmediatamente, en cambio, en los hombres de la empresa. Los h\u00e1bitos \u00e9ticos modifican la empresa indirectamente, pero \u00fanica y exclusivamente en la medida que los individuos se han autotransformado.<\/p>\n<p class=\"subtit\"><strong>6. EL MITO DEL BUEN LADR\u00c1ON<\/strong><\/p>\n<p>Las cualidades \u00e9ticas -h\u00e1bitos- se pueden poseer aisladamente. Falso: los h\u00e1bitos \u00e9ticos (positivos o negativos) forman un entramado indisoluble. Una cualidad \u00e9tica reclama las otras. El car\u00e1cter \u00e9tico es una trama de virtudes. Cada cualidad \u00e9tica da sost\u00e9n y consistencia a las otras. As\u00ed como a un tejido lo componen hilos entrelazados, el car\u00e1cter \u00e9tico est\u00e1 compuesto de virtudes amalgamadas. La justicia requiere de la fortaleza, y la prudencia de la templanza. Para ser justo con los proveedores y no \u201cjinetear\u201d los pagos, no basta la justicia; hace falta fortaleza y austeridad para resistir la tentaci\u00f3n de comprar un autom\u00f3vil con los productos financieros de los \u201cjineteos\u201d. Para ser prudente (saber qu\u00e9 es correcto aqu\u00ed y ahora) hace falta ser sobrio y templado, pues un directivo irascible y alcoh\u00f3lico, dif\u00edcilmente tendr\u00e1 la cabeza despejada para decidir con prudencia si debe despedir a los mayores de 50 a\u00f1os en tiempos de crisis.<\/p>\n<p class=\"subtit\"><strong>7. EL MITO DEL LEGALISMO<br>\n<\/strong><br>\nLa \u00e9tica equivale al derecho. Falso por inexacto. No basta cumplir las leyes positivas (constituci\u00f3n, c\u00f3digos, reglamentos) para ser \u00e9tico. La \u00e9tica va m\u00e1s all\u00e1 de lo escrito y de los hechos visibles. Las cualidades \u00e9ticas engloban las intenciones, los deseos y los pensamientos. Una empresa de comunicaciones puede mantener una fundaci\u00f3n cultural editorial para deducir impuestos, para fomentar la cultura, para repartir indirectamente la riqueza, para lograr una buena imagen ante el p\u00fablico o, sencillamente, para sobornar a los intelectuales. El hecho -mantener una fundaci\u00f3n editorial- es jur\u00eddicamente l\u00edcito, pero la finalidad permea la operaci\u00f3n y puede llegar a ser \u00e9ticamente incorrecta.<br>\nEl derecho no regula sino lo m\u00ednimo indispensable para mantener la armon\u00eda en convivencia social. La \u00e9tica va mucho m\u00e1s all\u00e1: la \u00e9tica es el modo de desarrollar positivamente la propia personalidad, y por ende, la de los hombres circundantes.<\/p>\n<p class=\"subtit\"><strong>8. EL MITO DE LA EFICACIA DE LA KGB<br>\n<\/strong><br>\nLos controles excesivos generan actitudes \u00e9ticas. Los controles excesivos de suyo generan burocracia, a mediano plazo asfixian la iniciativa de los empleados, y a la larga propician la corrupci\u00f3n. La desconfianza genera desconfianza. Institucionalizar la desconfianza no produce actitudes \u00e9ticas. Hace unos d\u00edas respond\u00eda un pol\u00edtico latinoamericano a la pregunta del entrevistador: \u00bfC\u00f3mo va a luchar el gobierno contra la corrupci\u00f3n? \u201cReduciremos la discrecionalidad de los funcionarios y aumentaremos los controles del sistema\u201d. Craso error. Controlar no es dirigir. La honradez no se alcanza quitando poder y autoridad. Un funcionario sin m\u00e1s poder que el de poner un sello, puede ser un hombre corrupto, y un funcionario con amplio poder de decisi\u00f3n puede ser un hombre honrado.<\/p>\n<p class=\"subtit\"><strong>9. EL MITO DEL MITOTE (ORGANIGRAMA)<\/strong><\/p>\n<p>La \u00e9tica es un problema de organizaci\u00f3n. Ambiguo. El entorno pol\u00edtico, social, econ\u00f3mico y cultural influye decisivamente en los valores corporativamente aceptados por la empresa. Los valores corporativos influyen, a su vez, en los miembros de la organizaci\u00f3n. Sin embargo, hay una fractura entre organizaci\u00f3n e individuo. El individuo vive en la organizaci\u00f3n, pero conserva siempre un margen de autonom\u00eda. El individuo no es un mero agente del sistema, no funciona \u00fanica y exclusivamente por las fuerza del sistema. En consecuencia, no basta una transformaci\u00f3n del sistema para transformar al individuo. El individuo debe querer transformarse y asumir los valores del sistema, libre y conscientemente. Como lo hicieron notar Bartlett y Ghoshal, la reestructuraci\u00f3n de las organizaciones requiere de una previa estructuraci\u00f3n mental. La \u00e9tica de la empresa no se logra cambiando \u00fanicamente los aspectos duros de la organizaci\u00f3n, es menester un cambio en los agentes de la organizaci\u00f3n.<\/p>\n<p class=\"subtit\"><strong>10. EL MITO DEL BUEN NEGOCIANTE<\/strong><\/p>\n<p>La \u00e9tica en los negocios es un valor agregado. La \u00e9tica no es un \u201cbien\u201d que se agrega al producto. No es una cereza que se agrega a un pastel. Carece de sentido vender agua mineral \u201ccon \u00e9tica\u201d y agua mineral \u201csin \u00e9tica\u201d, como si se tratara de \u201cgas\u201d o \u201ccafe\u00edna\u201d. La \u00e9tica no puede contabilizarse ni medirse. Los contadores no podr\u00e1n asentar en sus libros los ingresos obtenidos por ventas de productos \u201ccon \u00e9tica\u201d. La \u00e9tica se encuentra presente a lo largo de todo el proceso de producci\u00f3n. La \u00e9tica es un modo de vida, y se manifiesta tanto en el mundo laboral como en la esfera familiar.<\/p>\n<p class=\"subtit\"><strong>11. EL MITO PURITANO<br>\n<\/strong><br>\nNo deben premiarse las actitudes \u00e9ticas. Falso, por puritano. El empleado no debe ser \u00e9tico por el premio (\u201c\u00bfqu\u00e9 tal si un d\u00eda no me dan premio?\u201d), pero la instituci\u00f3n debe facilitar los comportamientos \u00e9ticos. No basta castigar al cajero que roba, hay que premiar a los cajeros que no estafan. La mejor manera de premiar -no le demos m\u00e1s vueltas- es el sueldo justo y el ambiente de trabajo satisfactorio. Las cualidades \u00e9ticas no son algo que puedan comprarse. Ser\u00eda absurdo poner un anuncio que dijera: \u201cSe solicita contralor honrado. Se ofrece excelente sueldo. Contadores pillos, no presentarse\u201d. Sin embargo, los incentivos -incentivo no equivale s\u00f3lo a remuneraci\u00f3n econ\u00f3mica- facilitan la ejecuci\u00f3n de actos virtuosos. El director de empresa debe hacer que la pr\u00e1ctica de las virtudes sea algo atractivo en su empresa.<\/p>\n<p class=\"subtit\"><strong>12. EL MITO DEL P\u00cdPILA<br>\n<\/strong><br>\nLa \u00e9tica consiste en un conjunto de prohibiciones. Puede compararse la \u00e9tica con el instructivo de funcionamiento de un auto. Cuando se compra un coche nuevo, el vendedor nos entrega un manual con indicaciones para su buen uso. Se nos indica, por ejemplo, que no debemos correrlo a m\u00e1s de 80 km\/hr durante los primeros 1,000 kil\u00f3metros. Se trata, evidentemente, de una prohibici\u00f3n. El due\u00f1o puede molestarse con el vendedor y decirle: \u201cA m\u00ed nadie me dice qu\u00e9 debo hacer con mis cosas, yo hago con mi coche lo que quiero\u201d. Pero en tal caso, el auto se estropear\u00e1 en poco tiempo.<br>\nLa \u00e9tica -y por tanto la \u00e9tica de los negocios- es una guideline para el \u00f3ptimo uso de la naturaleza humana. S\u00f3lo comport\u00e1ndonos \u00e9ticamente podremos explotar todas las capacidades de la naturaleza humana. Equivocadamente se piensa que el comportamiento irracional, es decir el compartamiento no-\u00e9tico, realiza al ser humano. Falso. La \u00e9tica no es una l\u00e1pida que aplasta la personalidad, como la piedra que cargaba el mexican\u00edsimo P\u00edpila. La \u00e9tica es una plataforma para desarrollar la personalidad, es un trampol\u00edn para un desarrollo pleno.<br>\nSuele identificarse la \u00e9tica con los c\u00f3digos prohibitivos. \u00c9sta es una vision reductiva y patol\u00f3gica de la \u00e9tica. Ciertamente, los c\u00f3digos \u00e9ticos prohiben algunos comportamientos -por anti-naturales- pero al lado de esas prohibiciones, la \u00e9tica promueve una multitud de comportamientos positivos. Por ello algunos autores, como Alasdair McIntyre, prefieren hablar de \u00e9tica de virtudes, m\u00e1s que de \u00e9tica de reglas. En \u00e9tica de los negocios se nos puede prohibir dar cierto tipo de regalos, pero junto a esa prohibici\u00f3n existe una dimensi\u00f3n positiva: s\u00e9 justo. Y la justicia se puede vivir de muchas maneras: vendiendo autom\u00f3viles, cobrando por reciclar basura, fabricando insecticidas, elaborando softwares, capacitando secretarias\u2026 Las virtudes son un abanico inabarcable de posibilidades. Para los griegos, la \u00e9tica era el arte de lograr la felicidad de acuerdo a la propia naturaleza, y la naturaleza humana es multiforme.<\/p>\n<p class=\"subtit\"><strong>COLOF\u00d3N<\/strong><\/p>\n<p>La \u00e9tica no es algo que se a\u00f1ade a la empresa para incrementar utilidades. La \u00e9tica es una dimensi\u00f3n natural del hombre, como lo es su corporeidad. Sin duda, vivir \u00e9ticamente exige esfuerzo, comportarse habitualmente al margen de la \u00e9tica lo exige tambi\u00e9n. Adem\u00e1s, si \u201cguardar la l\u00ednea\u201d exige privaciones (dietas, horas de gimnasio, etc\u00e9tera), no debe extra\u00f1arnos que el desarrollo de los \u201cm\u00fasculos\u201d \u00e9ticos exija privaciones.<br>\nEn todo caso, debe escaparse a la tentaci\u00f3n de legitimar la \u00e9tica porque es \u00fatil, porque ahorra dinero. La \u00e9tica se legitima porque es natural, porque es humana y nada m\u00e1s. La \u00e9tica se legitima porque es el camino por donde el hombre se realiza como ser racional y solidario. Mientras la empresa no asuma este principio, me temo que la \u00e9tica seguir\u00e1 siendo \u201cuna extra\u00f1a entre nosotros\u201d (como el t\u00edtulo de una pel\u00edcula).<\/p>\n<\/body><button class=\"simplefavorite-button has-count\" data-postid=\"22412\" data-siteid=\"1\" data-groupid=\"1\" data-favoritecount=\"0\" style=\"\">Leer despu\u00e9s <i class=\"sf-icon-star-empty\"><\/i><span class=\"simplefavorite-button-count\" style=\"\">0<\/span><\/button>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Hablar de &eacute;tica de los negocios sin hablar de vicios, virtudes, bien, mal, y de &quot;finalidades &uacute;ltimas&quot;, es tan absurdo como hablar de m&uacute;sica sin hablar de sonidos. La &eacute;tica de los negocios debe definir una postura clara sobre el hombre y su finalidad. 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