{"id":22315,"date":"1996-03-01T00:00:00","date_gmt":"1996-03-01T00:00:00","guid":{"rendered":"http:\/\/192.168.1.157\/istmo\/?p=22315"},"modified":"2023-11-08T06:08:12","modified_gmt":"2023-11-08T11:08:12","slug":"el_presente_amnesico","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dim-id.com\/pruebaentradas2023\/1996\/03\/01\/el_presente_amnesico\/","title":{"rendered":"El presente amn\u00e9sico"},"content":{"rendered":"<button class=\"simplefavorite-button has-count\" data-postid=\"22315\" data-siteid=\"1\" data-groupid=\"1\" data-favoritecount=\"0\" style=\"\">Leer despu\u00e9s <i class=\"sf-icon-star-empty\"><\/i><span class=\"simplefavorite-button-count\" style=\"\">0<\/span><\/button><body><p class=\"subtit\">La literatura, porque es palabra, \u201chace imaginar\u201d. Una \u201cimagen\u201d literaria es susceptible de tantas formas (representaciones visuales) como lectores tenga. Por su parte, el cine, porque es imagen, \u201chace pensar\u201d. Una \u201cidea\u201d cinematogr\u00e1fica es un\u00edvoca, s\u00f3lo posee una imagen: es entonces susceptible de lecturas (interpretaciones verbales), una por cada espectador. Cada cabeza es un mundo: ante la abstracci\u00f3n literaria, la mente buscar\u00e1 concreciones \u201cimaginarias\u201d; ante la concreci\u00f3n cinematogr\u00e1fica, actuar\u00e1 en sentido opuesto -siempre en pos de la \u201cclaridad\u201d- rastreando abstracciones \u201cverbales\u201d, juicios de valor, traducciones. Hollywood entiende que ambas mec\u00e1nicas coinciden en la mirada: de ah\u00ed que fabrique im\u00e1genes mudas.<\/p>\n<p class=\"subtit\"><strong>EL ENCUADRE<\/strong><\/p>\n<p>La fotograf\u00eda parece sustituir al instante porque permanece. Ante una foto antigua tenemos la certeza no de ver un objeto poseedor de ciertos procesos fotoqu\u00edmicos, sino de estar en presencia del pasado. Cuando esa convenci\u00f3n original, el encuadre (umbral, ventana), cobra movimiento, voz, color, termina por sustituir a lo que encarna: es sin\u00f3nimo del instante porque lo atrapa, modifica, revierte. Estar ante un documental a\u00f1ejo (por ejemplo, las im\u00e1genes tomadas en distintas partes del mundo por los hermanos Lumi\u00e8re y sus camar\u00f3grafos entre 1895 y 1900) no es percibir la \u201cs\u00edntesis\u201d fotogr\u00e1fica de esos a\u00f1os: es tocar lo pret\u00e9rito directamente con los ojos. Ese es el pasado. Curiosamente, una id\u00e9ntica conclusi\u00f3n brotar\u00e1 al contemplar ficciones rodadas durante el mismo periodo (por ejemplo, las primeras comedias de Mack Sennett;ello demuestra que una delgad\u00edsima cortina de humo separa el testimonio f\u00edlmico verista y una puesta en escena. M\u00e1ximo sobreentendido: ambos \u201cson\u201d el pasado, ambos son naturalmente realistas.<br>\nPara ser \u201creconocido\u201d, el realismo siempre se coteja con el ayer: no s\u00f3lo se trata de comparar la \u201cusanza\u201d realista contempor\u00e1nea con las de tiempos lejanos, sino de revalidarla. Tal obra ser\u00e1 realista no \u00fanicamente al reflejar \u201cla\u201d realidad: lo ser\u00e1 sobre todo al destacarse de las maneras en que obras antecesoras han reflejado su propia \u00e9poca. La historia no envejece: lo hacen los realismos correspondientes a sus diversas etapas. Hollywood nos quiere actuales, es decir, sin ayer \u201ccaduco\u201d (y sin futuro \u201cidealizado\u201d). Con el fin de arrebatar toda ra\u00edz a la experiencia cotidiana, hace todo lo posible por ba\u00f1ar lo pret\u00e9rito de artificial a\u00f1ejamiento, lejan\u00eda polvosa, halo de eras primitivas.<br>\nNada m\u00e1s odioso a la estrategia esencial de la \u201cMeca del cine\u201d que la posibilidad de que un individuo \u201cactual\u201d se sintiera \u00edntimamente contempor\u00e1neo del hombre prehist\u00f3rico (es decir, aqu\u00e9l a quien se le sit\u00faa \u201cantes del principio\u201d) o del que perteneci\u00f3 a la Edad Media (es decir, que a quien nos figuramos viviendo a mitad de una l\u00ednea que -como siempre- culmina en el presente). A estos hombres, Hollywood los mira con piedad y s\u00f3lo tolera que sean tra\u00eddos a cuento si se hace a trav\u00e9s de la conmiseraci\u00f3n o de un desprecio vestido de fervor incierto: carecieron de progreso, en el fondo nada les debemos; es imprescindible verlos tan estancados como nosotros en un presente amn\u00e9sico.<\/p>\n<p class=\"subtit\"><strong>LA MESURA<\/strong><\/p>\n<p>La imposici\u00f3n de un presente amn\u00e9sico est\u00e1 directamente relacionada con lo que podr\u00eda llamarse mesura. Una pel\u00edcula realista suspende nuestra incredulidad al impactarnos o conmovernos; con gusto nos rendimos a la evidencia aunque los pormenores de la an\u00e9cdota no sean del todo \u201cnaturales\u201d: tal personaje se topa con otro en el preciso momento en que es imprescindible su acci\u00f3n conjunta; determinado suceso desencadena otro no necesariamente l\u00f3gico; con oportuna casualidad, cierto objeto llega a manos de alguien para despertarle una sospecha que ha de satisfacer los intereses de la trama. La mesura en el uso de tales recursos determina el realismo: es ella la que propicia toda verosimilitud. Sin embargo, m\u00e1s que \u201cmesura\u201d, Hollywood manifiesta un declarado p\u00e1nico a forzar demasiado la an\u00e9cdota; as\u00ed, hacer permanecer estos resortes en la superficie de la convenci\u00f3n, cuidadosamente modulados para que no laceren la \u201ccredibilidad\u201d del producto. Porque en cuanto se subraya su presencia y se juega con ellos en cualquier otra forma que la instituida, ese mismo elemento se convierte en \u201ccoincidencia forzada\u201d, inadmisible artificio, detonador de nuestra sonrisa. Entonces exclamamos: \u201c\u00a1qu\u00e9 casualidad!\u201d (Cuando un espectador califica de \u201cmalo\u201d a un producto hollywoodense no es porque encuentre en \u00e9l una traici\u00f3n a lo real sino simplemente porque este tipo de frases se suscita m\u00e1s de un par de veces en el transcurso de una pel\u00edcula: \u00e9sta es \u201cmala\u201d porque ha roto la mesura).<br>\nLas primeras d\u00e9cadas de la historia del cine no llegan de modo \u201cnatural\u201d a ese l\u00edmite entre verosimilitud e irrisi\u00f3n, entre lo aceptable y lo que se impugna. Las convenciones que demarcan tales juicios no formaron parte de un crecimiento interno del lenguaje cinematogr\u00e1fico, sino de una estrategia minuciosa que bajo la denominaci\u00f3n \u201crealismo\u201d fue estrechando el campo de lo veros\u00edmil hasta hacerlo coincidir no con las m\u00e1s \u201csueltas\u201d realidades sino con las m\u00e1s duras convenciones. El desarrollo del fen\u00f3meno f\u00edlmico fue inmovilizado en unas cuantas f\u00f3rmulas que en nuestros d\u00edas no hacen sino fortalecerse a medida que se usan hasta la saciedad. Ya planteado este yugo en los albores del siglo, los cineastas daneses Urban Gad, Holger Madsen, Dinesen, Stallan Rye, se apartan de la v\u00eda que en un principio cultivaran -el melodrama realista, la intriga mundana- y comienzan a experimentar con la forma exigiendo para el lenguaje del cine su verdadera enunciaci\u00f3n. Parten de una triple infidelidad -una triple responsabilidad- para ser fieles m\u00e1s all\u00e1 de todo equ\u00edvoco; en primer lugar, intentan explicarse por qu\u00e9 el espectador sonr\u00ede ante una coincidencia forzada, rechaz\u00e1ndola autom\u00e1ticamente sin que en ello intervenga una actitud cr\u00edtica.<br>\n<strong>\u00bfTRAICIONAR LA REALIDAD?<\/strong><br>\nLos daneses contemplan su entorno: en la vida diaria, el azar depara coincidencias que narradas con total exactitud en un filme nos har\u00edan rechazar este \u00faltimo con un gesto de indignaci\u00f3n. \u00bfEllo obedece -se preguntan- a la primera caracter\u00edstica del arte, traicionar a su modelo?, \u00bfo es la evidencia de que el p\u00fablico sufre una segunda traici\u00f3n estrat\u00e9gica, y de esta manera asocia lo real con el c\u00famulo de definiciones compuestas? \u00bfLa mesura es un recurso art\u00edstico -abierto- , una forma de la cautela que exige traicionar lo menos posible a la realidad?, \u00bfo es una maniobra que encubre el m\u00e9todo de perduraci\u00f3n de las convenciones, su virulenta y doble traici\u00f3n? Los primeros verdaderos realistas sienten imprescindible saturar las convenciones que infestan la pantalla: entonces dejan de considerar las coincidencias forzadas como un \u201cerror realista\u201d y empiezan a verlas como el arma \u00f3ptica del verdadero realismo, umbrales hacia un lenguaje intocado.<br>\nLos cineastas experimentales daneses no inventan ese lenguaje, pero tampoco lo consiguen como artificio -o no s\u00f3lo como artificio- : su triple traici\u00f3n crea mapas aparentemente opuestos al territorio (o aun sin territorio referente), para ejercitar la mirada m\u00e1s all\u00e1 de las apariencias. Es una triple responsabilidad con lo real, una triple exigencia de oponerse al uso de la fuerza por medio de la cual se doblega la percepci\u00f3n del individuo. Porque el enfermizo temor a forzar la an\u00e9cdota lleva a forzar todo lo dem\u00e1s. Hollywood suspende nuestra incredulidad porque todo lo suspende. No busca verdades sino verosimilitudes; desprecia al mundo -al que considera un caos inveros\u00edmil- y lo sustituye por lo mundano -definido como un orden sin artificios. No teme forzar los equilibrios por ir a traicionarlos: lo teme porque entonces se notar\u00eda su uso de la fuerza, el monumental desequilibrio instituido.<br>\nSin embargo, \u00bfhay temor a lo desmesurado en el fondo de las atronadoras y sistem\u00e1ticas inverosimilitudes de las pel\u00edculas de consumo? Buen ejemplo de \u00e9stas se encuentra en un opulento \u201cthriller de acci\u00f3n\u201d como las versiones de \u201cDuro de matar\u201d (1988): un villano, a quien el espectador ha visto morir inequ\u00edvocamente por ahorcamiento, revive de pronto para adornar con su segunda muerte la secuencia del ep\u00edlogo. Esta flagrante \u201cinverosimilitud\u201d es uno de los m\u00faltiples objetos de burla en una cinta que tambi\u00e9n surge como \u201cthriller de acci\u00f3n\u201d de gran presupuesto, \u201cEl \u00faltimo gran h\u00e9roe\u201d (1993), pero con plena conciencia se satura de los \u201cerrores de realismo\u201d (no s\u00f3lo las peripecias incre\u00edbles en que los h\u00e9roes milagrosamente salvan la vida sino las man\u00edas que a fuerza de repetici\u00f3n se han vuelto ley, como la mec\u00e1nica de los villanos que hablan en lugar de matar al protagonista, dando tiempo a \u00e9ste para contraatacar, etc\u00e9tera).<\/p>\n<p class=\"subtit\"><strong>EL ORDEN QUE LA SONRISA DESCARTA<\/strong><\/p>\n<p>Resulta muy significativo que mientras el espectador norteamericano convirti\u00f3 a \u201cDuro de matar\u201d y secuelas en grandes \u00e9xitos de taquilla, rechaz\u00f3 la saturaci\u00f3n cr\u00edtica de \u201cEl \u00faltimo gran h\u00e9roe\u201d hasta convertirla en un \u201cfracaso de p\u00fablico\u201d. (Existen coleccionistas de errores y man\u00edas hollywoodenses que publican libros de gran aceptaci\u00f3n siempre y cuando se limiten a enumerar y renuncien a cuestionar). Y es que la angustiada mesura de Hollywood no se contradice con el desquiciado culto que se hace de lo inveros\u00edmil en las celebradas superproducciones: de hecho, el protagonista de las series \u201cDuro de matar\u201d, Bruce Willis, es uno de los actores que han encontrado una veta: el solemne y mortuorio \u201cduro\u201d de las d\u00e9cadas pasadas, en el que ya nadie cree, recobra de golpe toda la credibilidad de su audiencia si a todas sus acciones antepone la autoburla. Curiosamente, si los nuevos \u201cduros\u201d resultan tan cre\u00edbles para su p\u00fablico de origen es porque son los primeros en no creer en s\u00ed mismos.<br>\nEs la mec\u00e1nica que marc\u00f3 el fin de la sarta de pel\u00edculas tipo \u201cvengador an\u00f3nimo\u201d de Charles Bronson (quien consideraba demasiado sagrada su misi\u00f3n fascista como para satirizarla) y que \u201csalv\u00f3\u201d la carrera de Sylvester Stallone y de sus seguidores de \u201csegunda divisi\u00f3n\u201d como Chuck Norris, Jean-Claude van Damme, Rolf Lundgren, Boris Sagal; es incluso la mec\u00e1nica que dise\u00f1a de antemano a ciertos \u201ch\u00e9roes de primera divisi\u00f3n\u201d como los desempe\u00f1ados por el propio Willis o el Mel Gibson de \u201cArma mortal\u201d (1987). Ante ellos, el espectador norteamericano acepta la inverosimilitud no como atentado a la mesura sino como una forma c\u00f3mplice de vivificarla. Bastar\u00e1 a estos actores mezclar la autoburla con inciertos momentos de \u201chonestidad\u201d (generalmente confesi\u00f3n de carencias, debilidades y\/o torpezas) para que se tolere y hasta festeje todo lo infinitamente inveros\u00edmil con que construyen su ulterior verosimilitud. El realismo hollywoodense sabe que no importa cu\u00e1nto traicione su supuesto verismo si contin\u00faa con su gran tradici\u00f3n de transmitir una verosimilitud ulterior. Suma de paradojas: para que no se note su uso de la fuerza, Hollywood la convierte en espect\u00e1culo; para que prospere el desequilibrio instituido, el realismo surge como aparente atentado contra s\u00ed mismo (ser\u00e1 enumeraci\u00f3n de rupturas y nunca cuestionamiento de lo roto). El p\u00fablico de todas las nacionalidades demanda una verosimilitud: se le ofrece una credibilidad \u201cde fondo\u201d a cambio de su fe en lo superficial.<br>\nProcede plantear aqu\u00ed una pregunta clave: \u00bfpor qu\u00e9 exigimos en la pantalla una verosimilitud (una mesura) que no demandamos a lo cotidiano? \u00bfSe trata de un conjuro de sustituciones? Un orden arbitrario nos molesta agudamente en una pel\u00edcula: no lo creemos, es inveros\u00edmil; lo descartamos con una sonrisa. \u00bfQu\u00e9 estamos haciendo entonces sino requerir que se haga hiperarbitrario, para que en ese momento comience a parecerse al orden cotidiano, ese al que la estrategia ahoga y sujeta? Dentro de su visionaria plataforma, los daneses detectaron una mec\u00e1nica que aun en el presente prospera: impugnar de esa forma un discurso dram\u00e1tico es aprender indirectamente -v\u00eda la Gran Inercia- que la realidad no es impugnable y que todo oprobio es fatal.<\/p>\n<\/body><button class=\"simplefavorite-button has-count\" data-postid=\"22315\" data-siteid=\"1\" data-groupid=\"1\" data-favoritecount=\"0\" style=\"\">Leer despu\u00e9s <i class=\"sf-icon-star-empty\"><\/i><span class=\"simplefavorite-button-count\" style=\"\">0<\/span><\/button>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El p&uacute;blico de todas las nacionalidades demanda al cine una verosimilitud; Hollywood le ofrece credibilidad &quot;de fondo&quot; a cambio de su fe en lo superficial.<\/p>\n","protected":false},"author":7,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"om_disable_all_campaigns":false,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":""},"categories":[1218],"tags":[37],"class_list":["post-22315","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-coloquio","tag-ejemplar_223"],"yoast_head":"<!-- This site is optimized with the Yoast SEO Premium plugin v21.2 (Yoast SEO v27.6) - https:\/\/yoast.com\/product\/yoast-seo-premium-wordpress\/ -->\n<title>El presente amn\u00e9sico - Revista ISTMO<\/title>\n<meta name=\"robots\" content=\"index, follow, max-snippet:-1, max-image-preview:large, max-video-preview:-1\" \/>\n<link rel=\"canonical\" href=\"https:\/\/dim-id.com\/pruebaentradas2023\/1996\/03\/01\/el_presente_amnesico\/\" \/>\n<meta property=\"og:locale\" content=\"es_MX\" \/>\n<meta property=\"og:type\" content=\"article\" \/>\n<meta property=\"og:title\" content=\"El presente amn\u00e9sico\" \/>\n<meta property=\"og:description\" content=\"El p&uacute;blico de todas las nacionalidades demanda al cine una verosimilitud; Hollywood le ofrece credibilidad &quot;de fondo&quot; a cambio de su fe en lo superficial.\" \/>\n<meta property=\"og:url\" content=\"https:\/\/dim-id.com\/pruebaentradas2023\/1996\/03\/01\/el_presente_amnesico\/\" \/>\n<meta property=\"og:site_name\" content=\"Revista ISTMO\" \/>\n<meta property=\"article:published_time\" content=\"1996-03-01T00:00:00+00:00\" \/>\n<meta property=\"article:modified_time\" content=\"2023-11-08T11:08:12+00:00\" \/>\n<meta name=\"author\" content=\"danielgonzalezduenas\" \/>\n<meta name=\"twitter:card\" content=\"summary_large_image\" \/>\n<meta name=\"twitter:label1\" content=\"Escrito por\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:data1\" content=\"danielgonzalezduenas\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:label2\" content=\"Tiempo de lectura\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:data2\" content=\"10 minutos\" \/>\n<script type=\"application\/ld+json\" class=\"yoast-schema-graph\">{\"@context\":\"https:\\\/\\\/schema.org\",\"@graph\":[{\"@type\":\"Article\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/dim-id.com\\\/pruebaentradas2023\\\/1996\\\/03\\\/01\\\/el_presente_amnesico\\\/#article\",\"isPartOf\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/dim-id.com\\\/pruebaentradas2023\\\/1996\\\/03\\\/01\\\/el_presente_amnesico\\\/\"},\"author\":{\"name\":\"danielgonzalezduenas\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/dim-id.com\\\/pruebaentradas2023\\\/#\\\/schema\\\/person\\\/9f57176b237057ce618a5c307cad93d1\"},\"headline\":\"El presente amn\u00e9sico\",\"datePublished\":\"1996-03-01T00:00:00+00:00\",\"dateModified\":\"2023-11-08T11:08:12+00:00\",\"mainEntityOfPage\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/dim-id.com\\\/pruebaentradas2023\\\/1996\\\/03\\\/01\\\/el_presente_amnesico\\\/\"},\"wordCount\":2025,\"commentCount\":0,\"keywords\":[\"223\"],\"articleSection\":[\"Coloquio\"],\"inLanguage\":\"es\",\"potentialAction\":[{\"@type\":\"CommentAction\",\"name\":\"Comment\",\"target\":[\"https:\\\/\\\/dim-id.com\\\/pruebaentradas2023\\\/1996\\\/03\\\/01\\\/el_presente_amnesico\\\/#respond\"]}]},{\"@type\":\"WebPage\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/dim-id.com\\\/pruebaentradas2023\\\/1996\\\/03\\\/01\\\/el_presente_amnesico\\\/\",\"url\":\"https:\\\/\\\/dim-id.com\\\/pruebaentradas2023\\\/1996\\\/03\\\/01\\\/el_presente_amnesico\\\/\",\"name\":\"El presente amn\u00e9sico - Revista ISTMO\",\"isPartOf\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/dim-id.com\\\/pruebaentradas2023\\\/#website\"},\"datePublished\":\"1996-03-01T00:00:00+00:00\",\"dateModified\":\"2023-11-08T11:08:12+00:00\",\"author\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/dim-id.com\\\/pruebaentradas2023\\\/#\\\/schema\\\/person\\\/9f57176b237057ce618a5c307cad93d1\"},\"breadcrumb\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/dim-id.com\\\/pruebaentradas2023\\\/1996\\\/03\\\/01\\\/el_presente_amnesico\\\/#breadcrumb\"},\"inLanguage\":\"es\",\"potentialAction\":[{\"@type\":\"ReadAction\",\"target\":[\"https:\\\/\\\/dim-id.com\\\/pruebaentradas2023\\\/1996\\\/03\\\/01\\\/el_presente_amnesico\\\/\"]}]},{\"@type\":\"BreadcrumbList\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/dim-id.com\\\/pruebaentradas2023\\\/1996\\\/03\\\/01\\\/el_presente_amnesico\\\/#breadcrumb\",\"itemListElement\":[{\"@type\":\"ListItem\",\"position\":1,\"name\":\"Home\",\"item\":\"https:\\\/\\\/dim-id.com\\\/pruebaentradas2023\\\/\"},{\"@type\":\"ListItem\",\"position\":2,\"name\":\"El presente amn\u00e9sico\"}]},{\"@type\":\"WebSite\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/dim-id.com\\\/pruebaentradas2023\\\/#website\",\"url\":\"https:\\\/\\\/dim-id.com\\\/pruebaentradas2023\\\/\",\"name\":\"Revista ISTMO\",\"description\":\"Liderazgo con valores\",\"potentialAction\":[{\"@type\":\"SearchAction\",\"target\":{\"@type\":\"EntryPoint\",\"urlTemplate\":\"https:\\\/\\\/dim-id.com\\\/pruebaentradas2023\\\/?s={search_term_string}\"},\"query-input\":{\"@type\":\"PropertyValueSpecification\",\"valueRequired\":true,\"valueName\":\"search_term_string\"}}],\"inLanguage\":\"es\"},{\"@type\":\"Person\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/dim-id.com\\\/pruebaentradas2023\\\/#\\\/schema\\\/person\\\/9f57176b237057ce618a5c307cad93d1\",\"name\":\"danielgonzalezduenas\",\"image\":{\"@type\":\"ImageObject\",\"inLanguage\":\"es\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/secure.gravatar.com\\\/avatar\\\/4ab04cbf9be31a9cc58571cdb1d7f1610871c7063b55564a4cd3b1cfb3e1be5e?s=96&d=mm&r=g\",\"url\":\"https:\\\/\\\/secure.gravatar.com\\\/avatar\\\/4ab04cbf9be31a9cc58571cdb1d7f1610871c7063b55564a4cd3b1cfb3e1be5e?s=96&d=mm&r=g\",\"contentUrl\":\"https:\\\/\\\/secure.gravatar.com\\\/avatar\\\/4ab04cbf9be31a9cc58571cdb1d7f1610871c7063b55564a4cd3b1cfb3e1be5e?s=96&d=mm&r=g\",\"caption\":\"danielgonzalezduenas\"},\"url\":\"https:\\\/\\\/dim-id.com\\\/pruebaentradas2023\\\/author\\\/danielgonzalezduenas\\\/\"}]}<\/script>\n<!-- \/ Yoast SEO Premium plugin. -->","yoast_head_json":{"title":"El presente amn\u00e9sico - Revista ISTMO","robots":{"index":"index","follow":"follow","max-snippet":"max-snippet:-1","max-image-preview":"max-image-preview:large","max-video-preview":"max-video-preview:-1"},"canonical":"https:\/\/dim-id.com\/pruebaentradas2023\/1996\/03\/01\/el_presente_amnesico\/","og_locale":"es_MX","og_type":"article","og_title":"El presente amn\u00e9sico","og_description":"El p&uacute;blico de todas las nacionalidades demanda al cine una verosimilitud; Hollywood le ofrece credibilidad &quot;de fondo&quot; a cambio de su fe en lo superficial.","og_url":"https:\/\/dim-id.com\/pruebaentradas2023\/1996\/03\/01\/el_presente_amnesico\/","og_site_name":"Revista ISTMO","article_published_time":"1996-03-01T00:00:00+00:00","article_modified_time":"2023-11-08T11:08:12+00:00","author":"danielgonzalezduenas","twitter_card":"summary_large_image","twitter_misc":{"Escrito por":"danielgonzalezduenas","Tiempo de lectura":"10 minutos"},"schema":{"@context":"https:\/\/schema.org","@graph":[{"@type":"Article","@id":"https:\/\/dim-id.com\/pruebaentradas2023\/1996\/03\/01\/el_presente_amnesico\/#article","isPartOf":{"@id":"https:\/\/dim-id.com\/pruebaentradas2023\/1996\/03\/01\/el_presente_amnesico\/"},"author":{"name":"danielgonzalezduenas","@id":"https:\/\/dim-id.com\/pruebaentradas2023\/#\/schema\/person\/9f57176b237057ce618a5c307cad93d1"},"headline":"El presente amn\u00e9sico","datePublished":"1996-03-01T00:00:00+00:00","dateModified":"2023-11-08T11:08:12+00:00","mainEntityOfPage":{"@id":"https:\/\/dim-id.com\/pruebaentradas2023\/1996\/03\/01\/el_presente_amnesico\/"},"wordCount":2025,"commentCount":0,"keywords":["223"],"articleSection":["Coloquio"],"inLanguage":"es","potentialAction":[{"@type":"CommentAction","name":"Comment","target":["https:\/\/dim-id.com\/pruebaentradas2023\/1996\/03\/01\/el_presente_amnesico\/#respond"]}]},{"@type":"WebPage","@id":"https:\/\/dim-id.com\/pruebaentradas2023\/1996\/03\/01\/el_presente_amnesico\/","url":"https:\/\/dim-id.com\/pruebaentradas2023\/1996\/03\/01\/el_presente_amnesico\/","name":"El presente amn\u00e9sico - Revista ISTMO","isPartOf":{"@id":"https:\/\/dim-id.com\/pruebaentradas2023\/#website"},"datePublished":"1996-03-01T00:00:00+00:00","dateModified":"2023-11-08T11:08:12+00:00","author":{"@id":"https:\/\/dim-id.com\/pruebaentradas2023\/#\/schema\/person\/9f57176b237057ce618a5c307cad93d1"},"breadcrumb":{"@id":"https:\/\/dim-id.com\/pruebaentradas2023\/1996\/03\/01\/el_presente_amnesico\/#breadcrumb"},"inLanguage":"es","potentialAction":[{"@type":"ReadAction","target":["https:\/\/dim-id.com\/pruebaentradas2023\/1996\/03\/01\/el_presente_amnesico\/"]}]},{"@type":"BreadcrumbList","@id":"https:\/\/dim-id.com\/pruebaentradas2023\/1996\/03\/01\/el_presente_amnesico\/#breadcrumb","itemListElement":[{"@type":"ListItem","position":1,"name":"Home","item":"https:\/\/dim-id.com\/pruebaentradas2023\/"},{"@type":"ListItem","position":2,"name":"El presente amn\u00e9sico"}]},{"@type":"WebSite","@id":"https:\/\/dim-id.com\/pruebaentradas2023\/#website","url":"https:\/\/dim-id.com\/pruebaentradas2023\/","name":"Revista ISTMO","description":"Liderazgo con valores","potentialAction":[{"@type":"SearchAction","target":{"@type":"EntryPoint","urlTemplate":"https:\/\/dim-id.com\/pruebaentradas2023\/?s={search_term_string}"},"query-input":{"@type":"PropertyValueSpecification","valueRequired":true,"valueName":"search_term_string"}}],"inLanguage":"es"},{"@type":"Person","@id":"https:\/\/dim-id.com\/pruebaentradas2023\/#\/schema\/person\/9f57176b237057ce618a5c307cad93d1","name":"danielgonzalezduenas","image":{"@type":"ImageObject","inLanguage":"es","@id":"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/4ab04cbf9be31a9cc58571cdb1d7f1610871c7063b55564a4cd3b1cfb3e1be5e?s=96&d=mm&r=g","url":"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/4ab04cbf9be31a9cc58571cdb1d7f1610871c7063b55564a4cd3b1cfb3e1be5e?s=96&d=mm&r=g","contentUrl":"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/4ab04cbf9be31a9cc58571cdb1d7f1610871c7063b55564a4cd3b1cfb3e1be5e?s=96&d=mm&r=g","caption":"danielgonzalezduenas"},"url":"https:\/\/dim-id.com\/pruebaentradas2023\/author\/danielgonzalezduenas\/"}]}},"jetpack_featured_media_url":"","jetpack_sharing_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/dim-id.com\/pruebaentradas2023\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/22315","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/dim-id.com\/pruebaentradas2023\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/dim-id.com\/pruebaentradas2023\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dim-id.com\/pruebaentradas2023\/wp-json\/wp\/v2\/users\/7"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dim-id.com\/pruebaentradas2023\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=22315"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/dim-id.com\/pruebaentradas2023\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/22315\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":2661671,"href":"https:\/\/dim-id.com\/pruebaentradas2023\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/22315\/revisions\/2661671"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/dim-id.com\/pruebaentradas2023\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=22315"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/dim-id.com\/pruebaentradas2023\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=22315"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/dim-id.com\/pruebaentradas2023\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=22315"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}