{"id":20611,"date":"1993-05-01T00:00:00","date_gmt":"1993-05-01T05:00:00","guid":{"rendered":"http:\/\/192.168.1.157\/istmo\/?p=20611"},"modified":"2023-11-08T06:07:36","modified_gmt":"2023-11-08T11:07:36","slug":"familia_y_empresa_una_relacion_esquizoide","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dim-id.com\/pruebaentradas2023\/1993\/05\/01\/familia_y_empresa_una_relacion_esquizoide\/","title":{"rendered":"Familia y empresa. Una relaci\u00f3n esquizoide"},"content":{"rendered":"<button class=\"simplefavorite-button has-count\" data-postid=\"20611\" data-siteid=\"1\" data-groupid=\"1\" data-favoritecount=\"0\" style=\"\">Leer despu\u00e9s <i class=\"sf-icon-star-empty\"><\/i><span class=\"simplefavorite-button-count\" style=\"\">0<\/span><\/button><body><p>La tautol\u00f3gica expresi\u00f3n del business is business, como lo dicen los sajones, o los negocios son los negocios, como lo decimos nosotros, es elocuente muestra de ese car\u00e1cter cerrado o insular a que hemos llevado las actividades del hombre.<br>\nUna de las manifestaciones m\u00e1s graves de este desguace de las realidades humanas es el que se practic\u00f3 y se practica entre el trabajo y la familia. O, en concreto, para los fines del presente estudio, la divisi\u00f3n tajante entre la familia y la empresa. Se trata en ellas no ya de dos instituciones diferentes, sino de dos campos de actividad que han venido a entrar en el callej\u00f3n sin salida de lo inconciliable.<br>\nAnte el real o aparente ocaso de la modernidad han quedado al descubierto las fallas originales que nos han conducido a los callejones sin salida que todos atisbamos. Nos encontramos ya en condiciones de decir que uno de los principales defectos de origen de la modernidad o ilustraci\u00f3n es lo que denominaremos racionalismo por desmembramiento.<br>\nA fin de entender la realidad y poderla manejar en vista de nuestros intereses, era preciso desmontarla en sus diversas piezas (esto es, despedazarla).<br>\nTal vez \u00abEl padrino\u00bb sea un ejemplar ilustrativo de lo que se\u00f1alamos. Marlon Brando encarna el papel del abuelo tierno y cari\u00f1oso porque se atiene a las leyes abunculares al tiempo que el de gangster vindicativo y despiadado porque sigue fielmente a las de la mafia. El racionalismo por desmembramiento trae como consecuencia el predominio del oficio del hombre por encima de su condici\u00f3n humana: se asume err\u00f3neamente que \u00e9sta deber\u00eda ser distinta dependiendo del campo o \u00e1mbito en donde se desenvuelva. No es ya la realidad, sino el hombre el que queda as\u00ed desmembrado.<br>\nEl comportamiento de una persona como padre de familia resulta entonces opuesto a su conducta como miembro del parlamento: defiende all\u00ed leyes que no le gustar\u00eda que se viviesen en su hogar. Las entra\u00f1ables relaciones de amistad se dejan a un lado en un juego de cartas. El proceder de un hombre de negocios resulta contrario a sus valores personales m\u00e1s b\u00e1sicos.<br>\n<strong>Exposici\u00f3n de sombreros ontol\u00f3gicos<\/strong><br>\nHoy advertimos, como acertadamente nos lo puso a la vista Etienne Gilson, que no existe puente, intelectual u operativo, capaz de unir aquello que, para entenderlo, hab\u00eda sido separado. No habr\u00e1 ya nexo posible, gl\u00e1ndula pineal, que logre la conjunci\u00f3n entre el esp\u00edritu y la materia, la conciencia personal y el trabajo profesional, la vida p\u00fablica y la privada, el trabajo directivo y el trabajo operativo. Pues se trataba no s\u00f3lo de realidades correspondientes a ideas distintas sino opuestas, entre las que no cab\u00eda m\u00e1s relaci\u00f3n que la adversativa, al del intento de predominio de la una sobre la otra. Para poner un ejemplo, la cultura ten\u00eda que ser aburrida, y la diversi\u00f3n, para serIo, ten\u00eda que ser inculta.<br>\nDominar la realidad seria el equivalente a imponer sobre ella nuestra raz\u00f3n. Este fue el verdadero giro copernicano de nuestra cultura, desde Kepler y Galileo hasta Descartes y Kant: no se trataba de descubrir las leyes del comportamiento de lo real, sino, al rev\u00e9s, de ajustarlo a nuestros modelos racionales preconcebidos. Como la realidad es demasiado rica, heterog\u00e9nea y poliforme, fue preciso desmembrarla de modo que cupiese dentro de alguno de los sistemas racionales prefigurados para cada una de sus partes. El criterio operativo se deposit\u00f3 enteramente en la insularidad de las ideas claras y distintas de Descartes.<br>\nEl criterio de la idea clara y distinta no tuvo en cuenta otros dos principios tan fundamentales como el suyo. En primer lugar olvid\u00f3 que casi todo si no todo tiene que ver con casi todo sino con todo. En segundo lugar, el racionalismo por desmembramiento incurri\u00f3 en otro olvido m\u00e1s grave. No ya que la realidad desmembrada cuenta con una unidad original que debe respetarse, sino que el sujeto practicante de los diversos an\u00e1lisis desmembradores es el mismo en todos ellos. El hombre, para serlo, ha de conservar una unidad de vida humana en todos los campos de su existencia y de su acci\u00f3n, en lugar de cambiarse de sombrero ontol\u00f3gico en cada uno de ellos.<br>\nHay una manera de comportamiento que hace al hombre serlo, de modo subyacente y fundamental, cual fuere la actividad que emprenda. Que las actividades sean distintas, y sometidas a leyes diversas, no significa que el hombre deba perder su cong\u00e9nita densidad interior, adapt\u00e1ndose por entero (y perdiendo su car\u00e1cter propio) al \u00e1mbito, instancias y exigencias de su actividad. El racionalismo ha hecho al hombre un poiquilot\u00e9rmico \u00e9tico. As\u00ed como el saurio carece de temperatura propia, tampoco el hombre tiene ya convicciones axiol\u00f3gicas personales, que supedita a las del ambiente. El racionalismo se ha caracterizado por el abandono del sabio apotegama escolasta, piedra de toda acertada metodolog\u00eda: distinguir sin separar y unir sin confundir.<\/p>\n<p class=\"subtit\"><strong>\u00abBussines is bussines\u00bb<\/strong><\/p>\n<p>La confusi\u00f3n entre las instancias familiares y los requerimientos de la empresa hizo ver a principios de siglo la necesidad de institucionalizar la tarea de los negocios dot\u00e1ndolos de la autonom\u00eda que les era propia y sujet\u00e1ndola a leyes racionales administrativas, diversas de las leyes, usos y costumbres hasta entonces imperantes en la empresa: la confusi\u00f3n entre jefatura y paternidad y entre subordinaci\u00f3n y filiaci\u00f3n; la indistinci\u00f3n entre sueldo y manutenci\u00f3n familiar; entre pago de dividendos, al tenor de las posibilidades del negocio, y gastos dom\u00e9sticos, al tenor de las necesidades de la familia; entre inversi\u00f3n y trabajo no remunerado; entre primogenitura sangu\u00ednea y capacidad gerencial; entre ventas a un cliente y servicios familiares, etc\u00e9tera, requer\u00eda sin duda una clara distinci\u00f3n de los conceptos prevalecientes en la familia y necesarios en el negocio.<br>\nNo obstante, por causa del antes denominado racionalismo por desmembramiento, al distinguir y depurar los aspectos meramente mercantiles de los puramente familiares, se desgaj\u00f3 al hombre mismo. No s\u00f3lo se depuraron los valores espec\u00edficamente familiares sino los esencialmente humanos: valores que hab\u00edan de estar omnipresentes en todo tipo de actividad del hombre, como el de la veracidad, lealtad, honradez humana y, para resumirlo, hombr\u00eda de bien, fueron desgajados de las actividades mercantiles como elementos exp\u00fareos y desechables; el business is business tiene ahora el siguiente significado: en el negocio caben comportamientos que no caben en el hombre honrado.<br>\nLos te\u00f3ricos del management han comenzado a ver con cada vez m\u00e1s meridiana claridad que este camino debe retrotraerse: es preciso dar acogida a en las relaciones de la empresa a los valores familiares para que vuelvan a entrar en ella los valores humanos. O, dicho de otra manera, habr\u00e1 que evitar primero que la empresa deje de ser in\u00f3spita, para que llegue a ser humana. Si en las antiguas empresas familiares se trataba a los hijos m\u00e1s como hijos que como empleados con todo lo bueno y lo malo que en ello pudiera implicarse, ahora a los empleados se les trata como proveedores de mano de obra. Esto es lo que en otra ocasi\u00f3n advertimos como una de las consecuencias de la modernidad para la empresa: la empresa puede no resultar hostil con sus miembros sindicatos norteamericanos al margen, pero resulta indudablemente inh\u00f3spita con ellos (1). No los trata como enemigos, pero s\u00ed como extra\u00f1os, en lo que consiste para nosotros la inhospitalidad: tratar como ajenos a quienes son propios; en tanto que el buen anfitri\u00f3n, que practica la hospitalidad, es aquel que consigue un clima en el que se sienten como en su casa los que no pertenecen a ella, y son acogidos como propios los que en verdad, si no fuera por la hospitalidad, ser\u00edan extra\u00f1os.<\/p>\n<p class=\"subtit\"><strong>Un ambiente demasiado est\u00e9ril<\/strong><\/p>\n<p>Podr\u00eda pensarse que estamos exagerando.. Pero lo que entonces afirmamos desde la filosof\u00eda, ha sido recientemente corroborado y enfatizado desde la empresa. Con el lenguaje propio de \u00e9sta, Anthony Rucci, vicepresidente de Baxter Inc., describe de manera pragm\u00e1tica y mercantil lo que nosotros hemos llamado racionalismo por desmembramiento: \u00abpagamos a los gerentes para que sean objetivos, cuantitativo, anal\u00edticos y l\u00f3gicos. Pero hemos implicado que no queremos que las opiniones y valores personales de nuestros gerentes influyan sobre las decisiones que tomen\u00bb(2).<br>\nAnthony Rucci, como muchos otros directivos, echan de menos en sus empresas esos valores personales que fueron tan dolorosamente purificados en la apuesta racionalista: \u00abmediante nuestras propias acciones el mundo de negocios quiz\u00e1 ha creado un ambiente demasiado est\u00e9ril\u00bb (3). (Hacemos notar ahora, para volver a ello desp\u00faes, que este ambiente se describe como est\u00e9ril y no como ineficaz). Al grado de poder afirmar que los problemas de la empresa contempor\u00e1nea no se encuentran, como solemos pensar; en la escasez de recursos financieros o recursos imaginativos. Hay que referirse m\u00e1s bien a la \u00abescasez de dos elementos cr\u00edticos en los negocios estadounidenses\u00bb: la capacidad de riesgo directamente relacionada con el valor personal en el sentido m\u00e1s fuerte del t\u00e9rmino y un principed leadeship, que podr\u00edamos nosotros traducir como \u00abun liderazgo basado en principios\u00bb (4), e interpretado en el doble sentido que puede conllevar la expresi\u00f3n: los principios de liderazgo aquello fundamental en que el l\u00edder se sostiene y el liderazgo de los principios la capacidad de arrastre que llevan consigo los principios trascendentes del ser humano.<br>\nEl propio Rucci se encarga de hacernos patente la indisoluble conexi\u00f3n que se da entre los principios y los valores fundamentales, pues, seg\u00fan \u00e9l, la clave para desarrollar dirigentes con principios se cimenta en buena parte en \u00abthe fundamental values they display\u00bb, en los valores fundamentales que muestren o desplieguen.<br>\nDespu\u00e9s, por tanto, de haberse perseguido en la empresa la objetividad matem\u00e1tica y la l\u00f3gica, lo que le faltar\u00edan ahora son los valores fundamentales y los principios en que estos valores se expresan y definen.<\/p>\n<p class=\"subtit\"><strong>La familia expulsada<\/strong><\/p>\n<p>Es el momento de decir que los valores echados de menos, y los principios en que estos valores se expresan y definen, tienen su h\u00e1bitat m\u00e1s propio precisamente en el \u00e1mbito familiar expulsado de la empresa. No es causal que en el lenguaje heraclitiano el ethos significara primariamente el lugar dom\u00e9stico, donde surgir\u00e1n los compromisos generosos, nobles y desinteresados. As\u00ed como podemos aseverar ya no heraclitiana sino personalmente que sin principios no hay familia, podemos hacerlo tambi\u00e9n a la inversa: sin familia no hay principios.<br>\nLa familia es tanto el principio biol\u00f3gico como el punto original \u00e9tico fuente de la conducta b\u00e1sica o principal del ser humano. Si la empresa se encuentra carente de valores debe volver los ojos, otra vez, a la familia.<br>\nLa ya c\u00e9lebre teor\u00eda Z de William Ouchi (5) representa tal vez la mas conocida exposici\u00f3n de las \u00edntimas relaciones que se dan de hecho en la empresa entre el mundo del Estado y mercado, por una parte, y el lebenswelt o mundo de la vida corriente, por la otra. Se ha dicho que est\u00e1 teor\u00eda es un intento de llevar a las empresas los v\u00ednculos que las personas guardan entre s\u00ed en el ambiente familiar: amistad, compa\u00f1erismo, ayuda desinteresada, cooperaci\u00f3n, buen humor, conocimiento mutuo, participaci\u00f3n de penas y alegr\u00edas, sinceridad(6), as\u00ed como la pretensi\u00f3n de mostrar el ben\u00e9fico influjo que estos valores pueden tener en la empresa, no s\u00f3lo para la satisfacci\u00f3n de las personas, lo cual es evidente, sino para la eficacia misma del trabajo, lo que, hasta la obra de Ouchi, no s\u00f3lo no se ten\u00eda como evidente, sino como profundamente err\u00f3neo. Deslindar los campos correspondientes a la empresa y. a la familia era (junto con la diferenciaci\u00f3n entre lo p\u00fablico y lo privado, la direcci\u00f3n y la operaci\u00f3n), una de las m\u00e1s intensas pretensiones de la actitud racionalista de la empresa.<br>\nPero la teor\u00eda Z representa tambi\u00e9n la contraparte de este movimiento: no s\u00f3lo el beneficio que reporta a al empresa la presencia en ella de los valores de la vida familiar, sino adem\u00e1s el perjuicio que se ocasiona a la familia cuando el mundo del trabajo se halla vac\u00edo de ellos.<\/p>\n<p class=\"subtit\"><strong>Una hogare\u00f1a v\u00e1lvula de escape<\/strong><\/p>\n<p>Ouchi, en efecto, pone a la vista las tensiones que se producen en el mundo laboral cuando los valores dominantes son, uno por uno, los adversos de aquellos que prevalecen en el ethos dom\u00e9stico. La organizaci\u00f3n se convierte en una ficci\u00f3n inhabitable.<br>\nSe trata de una ficci\u00f3n, porque pretende ser una organizaci\u00f3n, cuando el resultado no es el de organizar sino el de reunir a los hombres para enfrentarlos entre s\u00ed: enemistad, grupos beligerantes, inter\u00e9s personal, competencia exacerbada, mal humor, indiferencia bilateral, mutismo de intimidad\u2026 La llega da al hogar, desde este ambiente, se convierte en un desaguadero de tensiones. En lugar de un remanso pac\u00edfico, se constituye en una v\u00e1lvula de escape o en una explosi\u00f3n de presiones contenidas, que se reduplican cuando no s\u00f3lo el hombre sino tambi\u00e9n la mujer trabajan en aquellos ambientes de inhospitalidad. Se desencadena as\u00ed un c\u00edrculo vicioso en el que el \u00e1mbito laboral y el \u00e1mbito familiar se van degradando de manera paulatina y progresiva (7). Parecer\u00eda inexplicable que un fen\u00f3meno tan ordinario haya quedado al margen durante a\u00f1os en la literatura del management, si no fuera porque la modernidad quiso separar estos dos \u00e1mbitos con el objeto de resolver los conflictos, pertenecientes a cada uno de ellos, prescindiendo del hombre com\u00fan a ambos.<br>\nPero el mayor acierto de Ouchi es el haber puesto a descubierto la importancia de la cultura de la empresa para la eficacia de ella. Tal vez por ocasi\u00f3n primera se asocian ambos conceptos, que estuvieron intelectualmente separados, y aun enfrentados casi una centuria.<br>\nEstas relaciones entre la vida de la familia y la vida de la empresa, en sus mutuos enriquecimientos y conflictos, ha sido despu\u00e9s v\u00edvidamente descrita en The goal, cuya popularidad adquirida en poco tiempo es una prueba de que nos encontramos ante un problema de la vida corriente que no resulta en modo alguno trivial para la empresa (8). En esa obra, se vive existencialmente la unidad indisoluble del hombre que tiene una responsabilidad en la empresa y una responsabilidad familiar. Se vive algo que ya sabemos pero que pretendemos ignorar: se trata del mismo hombre en uno y otro caso. Los \u00e9xitos y fracasos de la empresa y los obst\u00e1culos y victorias en la familia se interfluyen por raz\u00f3n de ser el mismo sujeto quien los goza y quien los padece.<br>\nErnesto Bolio ha puesto en evidencia que los caracteres propios de lo que ha dado en llamarse cultura o ethos de las organizaciones tiene un punto en com\u00fan con las relaciones familiares: las culturas de la organizaci\u00f3n como las culturas familiares fuertes nacen de adentro (9), porque son el reflejo de las convicciones de sus integrantes, y no de ideas t\u00e9cnicas originadas en las cabezas de los expertos.<\/p>\n<p class=\"subtit\"><strong>Del siglo XVIII a Wall Street<\/strong><\/p>\n<p>Estamos hablando de algo muy sabido desde antiguo, pero que fue olvidado por las tendencias anal\u00edticas, es decir, aisladoras y desmembradoras, de la modernidad imperante: la distinci\u00f3n del mundo del trabajo y del mundo de la familia equivale para el racionalismo modernista a su separaci\u00f3n. Edmund Burke dijo ya en el siglo XVIII: \u00abning\u00fan grupo puede actuar con eficacia si falta el concierto; ning\u00fan grupo puede actuar en concierto si le falta confianza; ning\u00fan grupo puede actuar en confianza si no se halla ligado por opciones comunes, afectos comunes, intereses comunes\u00bb. Es una verdadera l\u00e1stima que los se dicientes administradores cient\u00edficos no lo hayan tenido en cuenta y hayan privilegiado la divisi\u00f3n de funciones y la diversidad de niveles de mando, sobre el concierto, la confianza y la comunidad de intereses, opiniones y afectos.<br>\nPor otro lado, la teor\u00eda Z no es una mera teor\u00eda. Representa un conjunto de intuiciones que subsist\u00edan en las empresas no ya en forma incubada, sino pr\u00e1cticamente inconfesada y oculta. Tal vez sea m\u00e1s llamativo el caso de Salomon Brothers porque no parecer\u00eda que Wall Street, a la que Salomon Brothers pertenece, pudiera ser el lugar m\u00e1s apropiado para la vigencia de estos conceptos. Con motivo de su septuag\u00e9simo quinto aniversario, esta importante casa de bolsa neoyorquina nos describe la base de su cultura (10), a la que nos limitaremos aqu\u00ed, por su elocuencia, a dos \u00fanicos puntos.<br>\na) A pesar de la pr\u00e1ctica generalizada en el ramo, esta compa\u00f1\u00eda se prohibe a s\u00ed misma la remuneraci\u00f3n del trabajo mediante comisiones individuales derivadas de actividades personales. La remuneraci\u00f3n adicional al salario se logra mediante un \u00abprorrateo\u00bb de los beneficios globales de la compa\u00f1\u00eda, porque se considera que tiene m\u00e1s peso motivante la colaboraci\u00f3n que la competencia. Asistimos as\u00ed, curiosamente, en la m\u00e1s espesa selva de las finanzas, a la confluencia de dos mundos: en el de la empresa rige el principio de la competencia; en la familia rige el principio de la colaboraci\u00f3n. Salomon Brothers opta (\u00bfparad\u00f3jica o sabiamente?) por la fuerza motivacional de la familia antes que por la fuerza motivacional de la empresa (11).<br>\nb) El desempe\u00f1o de un empleado del negocio no se juzga s\u00f3lo con la \u00f3ptica de los frutos que se obtienen de sus tareas financieras, sino que se incorpora en esta valoraci\u00f3n el esfuerzo puesto para integrar al personal ne\u00f3fito dentro de la organizaci\u00f3n. A cada funcionario de Salomon se le asigna un ne\u00f3fito con cuya relaci\u00f3n personal debe llevar a cabo esa misi\u00f3n, que implica no s\u00f3lo ense\u00f1ar los procedimientos propios de la compa\u00f1\u00eda sino particularmente impregnarlo del ethos de Salomon Brothers. Se traslada as\u00ed al ambiente de los negocios, el principio educativo familiar de la ense\u00f1anza individual por ejemplaridad, tutor\u00eda y contagio.<\/p>\n<p class=\"subtit\"><strong>Un arcaico muro berlin\u00e9s<\/strong><\/p>\n<p>Si deseamos superar el racionalismo por desmembramiento, si deseamos trascender la modernidad, no se nos ofrece otro camino que el volver los ojos a las comunidades familiares con el objeto de que las organizaciones, empresas y sistemas retornen a su original condici\u00f3n de comunidades en donde como en la familia y en otras an\u00e1logas mantienen los nexos de car\u00e1cter personal. Es decir, en donde la persona subsiste como persona, y no como pieza, no como unidad o elemento del sistema racional establecido o impuesto. Ello, sin convertir la empresa en una familia, porque hemos aprendido a unir sin confundir ya que antes no supimos distinguir sin separar. Si esto se admite pac\u00edficamente, deber\u00edamos contestar las siguientes preguntas: \u00bfNo ser\u00eda mejor que la empresa y la familia no tuvieran entre s\u00ed un arcaico muro berlin\u00e9s infranqueable? \u00bfNo ser\u00eda mejor que el individuo considerado como persona en su hogar, tuviera la misma consideraci\u00f3n y trato en su empresa? \u00bfNo avanzar\u00edamos m\u00e1s en la calidad de nuestra vida si intent\u00e1ramos comunicar nuestros intereses, como naturalmente sucede en la familia, en vez de antagonizarlos como acaece en cuanto se cruzan los linderos de la empresa? \u00bfNo nos ir\u00eda a todos mejor en la empresa si en lugar de inspirarnos en el funcionamiento de una m\u00e1quina nos acogi\u00e9ramos a los procesos que surgen espont\u00e1neamente en el hogar, diferenciando los unos de los otros?<br>\nAcabamos de afirmar, a prop\u00f3sito de los recursos motivacionales de Salomon Brothers que la competencia y la colaboraci\u00f3n son el factor definitivo correspondiente a los dos mundos cuya relaci\u00f3n se problematiza: la empresa y la familia. En el orden individual de la persona, una de sus principales tensiones se halla precisamente en la contraposici\u00f3n de esos dos \u00e1mbitos (como versi\u00f3n espec\u00edfica y muy universalizada de las oposiciones, tambi\u00e9n modernistas, entre lo p\u00fablico y lo privado).<\/p>\n<p class=\"subtit\"><strong>Mercantilmente eficaz y existencialmente est\u00e9ril<\/strong><\/p>\n<p>V\u00e9ase que el eje de la empresa es la eficacia: lograr lo pretendido. Se pretende el logro de algo decidido y previamente calculado con frialdad racional. La eficacia depende de seguir la racionalidad del proceso requerido para conseguir lo propuesto. En la empresa se trata de alcanzar lo que no se tiene. V\u00e9ase en cambio que el eje de la familia no es la eficacia sino la fecundidad. Ah\u00ed no se trata de conseguir una meta fr\u00edamente calculada, sino de comunicar lo que ya sobreabundantemente se posee. M\u00e1s que el logro prevalece la entrega, el amor. Es justo decir que en muchos aspectos de la familia deber\u00edan de incidir los factores de eficacia; pero m\u00e1s lo es que en la empresa deber\u00edan incidir los de la fecundidad. Se puede ser matem\u00e1ticamente mercantilmente muy eficaz, siendo existencialmente est\u00e9ril.<br>\nPor el contrario, para la modernidad, ambos elementos trabajo y familia deber\u00edan estar lo m\u00e1s separados entre s\u00ed ya que su proximidad no s\u00f3lo produce disfuncionales interferencias sino conflictivos corto-circuitos. Los problemas familiares quedar\u00edan as\u00ed desplazados del \u00e1mbito de la empresa, por pertenecer al orden privado del individuo, y porque su mezcla con los problemas laborales producir\u00edan dos indeseables efectos. En primer lugar, se introducir\u00edan en el espacio exclusivo del objetivismo racionalista factores sentimentales subjetivos que se hallar\u00edan fuera de sitio. En segundo lugar, si, por el motivo que fuese, se les diera acogida a esos factores sentimentales tomar\u00eda fuerza el vicio de organizaci\u00f3n que ha dado en llamarse paternalismo, que se equiparar\u00eda al ejercido de las relaciones de paternidad en un \u00e1mbito, como el de la empresa, del todo inapropiado para ellas.<br>\nPor su parte, ser\u00eda a su vez un error introducir los problemas de la organizaci\u00f3n en el orden familiar. La esposa y los hijos no estar\u00edan preparados para entender y asimilar tan obtrusos problemas, pertenecientes a una mentalidad varonil y madura. Se les preocupar\u00eda in\u00fatilmente y brotar\u00eda ese tinte sensiblero que siempre se ha de evitar en asuntos serios como aqu\u00e9llos de los que estamos tratando.<\/p>\n<p class=\"subtit\"><strong>Relaciones con tratamiento esquizoide<\/strong><\/p>\n<p>Se procura ocultar que las tensiones de la empresa y la familia, cuando son ignoradas por la una la empresa y la otra la familia, producen m\u00e1s problemas que los que, de ser el caso, se derivar\u00edan de una franca apertura de la cuesti\u00f3n, de un tratamiento transparente de los involucrados en ambas instituciones. Que la esposa se comporte como si su marido no tuviera un trabajo espec\u00edfico en circunstancias peculiares y hasta \u00fanicas; y que los directores de la empresa marginen met\u00f3dicamente que sus subordinados se encuentran integralmente influidos por una familia tambi\u00e9n \u00fanica y propia, es un tratamiento esquizoide de las vinculaciones m\u00e1s estrechas a las que el individuo se encuentra sometido. Para colocar al individuo en esta situaci\u00f3n que podr\u00edamos llamar de \u00absuspenso abstracto\u00bb, como si se encontrase neutralmente puesto entre la familia y la empresa, considerado como una posici\u00f3n absoluta irreal, se requiere una notable carga de racionalismo. El individuo, desvinculado de sus relaciones m\u00e1s entra\u00f1ables (esto es, las relaciones laborales y familiares), no s\u00f3lo es una cifra impersonal: es propiamente nada. Por no caer en el paternalismo se opta por la deshumanizaci\u00f3n aniquiladora.<br>\nLas anteriores disquisiciones te\u00f3ricas han sido hechas por nosotros advirtiendo que el poner a la vista, descaradamente, estas relaciones es uno de los cambios m\u00e1s importantes que debe perpetrar la empresa llamada moderna, en el ocaso de la modernidad (12).<br>\nLa atenci\u00f3n a este notable asunto no pod\u00eda ser omitida en la obra de Charles Garfield que analiza profundamente las contradicciones a que se encuentra sometida la empresa actual. Garfield otorga un puesto importante a este asunto decisivo para todos, para el trabajador, para su empresa y para su familia: c\u00f3mo conciliar el trabajo con la vida familiar (13). Se recoge ah\u00ed un reportaje de Fortune con este llamativo t\u00edtulo: \u00abPor qu\u00e9 los ejecutivos de rendimiento excelente son p\u00e9simos padres de familia\u00bb. Brian O\u2019Reilly se\u00f1ala que los hijos cuyos padres logran mayor \u00e9xito tienden a sufrir m\u00e1s problemas de salud que los de los padres \u00abmenos exitosos\u00bb. Si los datos emp\u00edricos en que se fundamenta este aserto son firmes, tendr\u00edamos una comprobaci\u00f3n emp\u00edrica de que el racionalismo por desmembramiento como constitutivo de la modernidad, es disfuncional: en un estudio efectuado en Arbor (Michigan) se detecta que el 36% de los hijos de ejecutivos reciben cada a\u00f1o tratamiento psiqui\u00e1trico por problemas relacionados con el abuso de drogas, en comparaci\u00f3n con el 15% de los hijos cuyos padres no ocupan posiciones directivas en sus correspondientes compa\u00f1\u00edas.<br>\nEntre las causas principales de este hecho no extra\u00f1ar\u00eda encontramos una larga jornada laboral de h\u00e1bitos personales como perfeccionismo (que debe distinguirse del natural deseo de perfecci\u00f3n) (14), impaciencia y eficiencia, bien sea nos atrevemos a a\u00f1adir basados en nuestras experiencias radiales y extensas porque al llegar al hogar los h\u00e1bitos se derrumban por no encontrar sentido para ellos en el ambiente de familia, bien sea porque se imponen en \u00e9l de manera inflexible y exigente por mera inercia, considerando el hogar una simple prolongaci\u00f3n de sus actividades en donde s\u00f3lo cambian los escenarios extr\u00ednsecos.<\/p>\n<p class=\"subtit\"><strong>Conciliar a los contrarios<\/strong><\/p>\n<p>Ante estos complejos fen\u00f3menos, la empresa moderna reacciona con el dogma de que el trabajo de la empresa choca de manera inevitable con la vida familiar, y la empresa no tiene ni la funci\u00f3n ni la responsabilidad de conciliar ambas cosas.<br>\nSi en alg\u00fan punto debe aplicarse el principio de complementariedad puesto a la luz por Alejandro Llano es aqu\u00ed (15). Aqu\u00ed, m\u00e1s que en ning\u00fan otro aspecto de la vida cotidiana actual del hombre, es donde deben conciliarse los contrarios que habr\u00e1n de dejar de serIo, esto es, conciliar las naturales e irrenunciables necesidades del individuo con las de la organizaci\u00f3n. Su irresoluble antagonismo no es m\u00e1s que una artificial consecuencia provocada por el desmembramiento racionalista que descoyunta el todo en sus partes \u00e1tomas con el prop\u00f3sito de encontrar en cada una de ellas una supuesta (y falsa) funcionalidad.<br>\nEste desmembramiento se hace cada vez m\u00e1s disfuncional por m\u00e1s antip\u00e1tico. Si entendemos por misi\u00f3n el conjunto de valores que cada instituci\u00f3n mercantil o no tiene, por destino o decisi\u00f3n, que aportar a la comunidad en que vive, est\u00e1 claro que ninguna misi\u00f3n institucional podr\u00eda recibir este serio nombre si fuera la que fuese hubiera de lograrse a costa de la misi\u00f3n, m\u00e1s fundamental y primigenia, que cada familia, como instituci\u00f3n que es, a\u00fan con m\u00e1s derechos, debe aportar igualmente a la sociedad (y a los individuos que componen esa sociedad que es ella misma).<br>\nPoner una frontera intransitable entre el trabajo y la vida familiar es la m\u00e1s honda aberraci\u00f3n del racionalismo modernista: no pueden desconocerse ya, con las anteojeras de ese racionalismo, las preocupaciones por la atenci\u00f3n diaria de los hijos; no puede desconocerse que en Estados Unidos, en 1991, exist\u00edan 10 millones de madres, con ni\u00f1os de edad preescolar, ejerciendo su profesi\u00f3n fuera del hogar dom\u00e9stico (16).<br>\nUna empresa tan poco sospechosa de romanticismo como Levy Strauss considera que, indudablemente, el trabajo y la vida familiar es un todo integral. Esto lo dec\u00edamos antes desde diversos foros: escuelas, clubes deportivos de j\u00f3venes, asociaciones de padres de familia, psic\u00f3logos\u2026 Es consolador saber que lo dice ahora una de las m\u00e1s renombradas negociaciones de ropa casual, que no puede tacharse de tradicionalista.<br>\nDeben, pues, tenderse redes de uni\u00f3n entre los diversos aspectos que constituyen la vers\u00e1til vida de la empresa y las heterog\u00e9neas, ricas y profundas facetas que concurren en la vida de cada familia: esto es lo contrario de obligar a los empleados a escoger entre la vida de familia y el trabajo. Cualquier elecci\u00f3n que hagan ser\u00e1 equivocada, porque es err\u00f3nea la concepci\u00f3n social que insta a tomarla: cuando se dice que la empresa capitalista contempor\u00e1nea es inhumana se puede incurrir tal vez en una indebida generalizaci\u00f3n; pero no se incurre en ella cuando se\u00f1alamos enf\u00e1ticamente este hecho: porque, ante \u00e9l, el calificativo de inhumanidad se encuentra realmente justipreciado. Es a la empresa m\u00e1s fuerte, no a la familia m\u00e1s d\u00e9bil, a la que corresponde acoger la paradoja, en lugar de ignorarla o suprimirla por la dr\u00e1stica v\u00eda de la amputaci\u00f3n; es a la empresa a la que le toca ahora advertir la conexi\u00f3n natural y beneficios\u00edsima que existe entre la vida laboral de la persona y todos los otros interesantes aspectos de su vida, teniendo el familiar el puesto preminente. Un individuo sin familia carece de un sitio para repostar, de un ambiente en donde ser s\u00ed mismo; se convertir\u00eda en una m\u00e1quina a la que se le privase de todo mantenimiento.<br>\nNadie podr\u00eda confiar en un gerente activamente eficaz pero descastado.<br>\n<strong>Espacio y tiempo flexibles<\/strong><br>\nAparece pronto una dificultad: el manejo de esta paradoja exige flexibilizar los horarios de trabajo. Lo sorprendente es que se llegue iahora! a esta conclusi\u00f3n. Si se da el predomino a la racionalidad del trabajo por encima de la convivencia familiar, en la que priva no la raz\u00f3n sino la vida en su m\u00e1s intenso sentido, no la eficacia sino la profundidad, ser\u00e1 la familia que se vea deteriorada. \u00bfEs eso lo que quiere en verdad la sociedad racionalista?<br>\nPensamos que no; y por ello hacemos la pregunta en forma m\u00e1s agresiva: \u00bfes racional un sistema comunitario que de preferencia a las instancias del trabajo por encima de las instancias familiares? \u00bfQu\u00e9 racionalidad seria esa?<br>\nSi cada familia tiene notas peculiares y propias, tambi\u00e9n las tiene cada empresa. La necesidad de erigir un horario nacional de trabajo es una exigencia anticuada. No es preciso hoy que todos trabajen juntos durante todo el tiempo. No s\u00f3lo no es preciso, sino perjudicial. Esta imposici\u00f3n habr\u00eda sido quiz\u00e1s necesaria tal vez cuando la empresa era considerada corno una maquinaria centrada en su producto y regulada por un sistema end\u00f3geno inamovible. Cuando la organizaci\u00f3n se inspira en los procesos de una maquinaria, todas las piezas deben estar juntas. Pero cuando la empresa se visualiza seg\u00fan una comunidad de personas, la materialidad de amontonarse en el mismo edificio resulta, como se dijo, no s\u00f3lo superflua sino perjudicial.<br>\nEn los tiempos en que la empresa se centraba, adem\u00e1s, en el producto, era quiz\u00e1 provechoso trabajar simult\u00e1neamente sobre \u00e9l, y las fuerzas de al organizaci\u00f3n eran por esta causa centr\u00edpetas. Pero cuando, como hoy, la empresa no se centra en el producto sino en el mercado, los vectores de fuerza son, al rev\u00e9s, preferentemente centr\u00edfugos. Las personas no han de encontrarse donde se encuentran las otras personas de la organizaci\u00f3n, sino donde, al contrario, se hallan los clientes, los proveedores, las autoridades, los socios, los competidores Como dicen mis colegas Le\u00f3n y Arana, podemos tener empresa sin producto. Pero all\u00ed donde hay mercado. Las preposiciones resultan entonces equ\u00edvocas: no deber\u00edan decir \u00abtrabajo en esta empresa\u00bb, sino \u00abtrabajo para ella\u00bb. El objetivo prevalece sobre el lugar.<br>\nNo se trata de una posibilidad abierta por los nuevos instrumentos de la inform\u00e1tica. Las redes de computaci\u00f3n, las comunicaciones televisivas, los tel\u00e9fonos celulares, las posibilidades de reunirse en una pantalla sin necesidad de hacerlo en una sala f\u00edsica, han hecho posible, s\u00ed, que las personas de una misma empresa trabajen juntas estando en lugares diversos y sometidas a horarios diferentes. M\u00e1s bien habr\u00e1 de decirse que estos instrumentos de comunicaci\u00f3n son la respuesta a la necesidad de trabajos radiales y dispersos. La flexibilidad de horarios y de lugares constituye una necesidad creada por las interconexiones de la globalizaci\u00f3n (de mercado, de proveedur\u00eda, de producci\u00f3n;los instrumentos de comunicaci\u00f3n son respuesta a esta necesidad. Constituye una ceguera nuestra no aprovechar esta flexibilidad imprescindible en bien de las relaciones familiares. Pero constituye, tambi\u00e9n, una miop\u00eda el no haberlo visto antes.<br>\n<strong>Demasiado control, escasa responsabilida<\/strong>d<br>\n\u00bfCu\u00e1l es la causa de esta ceguera, de esta cortedad de vista? El trabajo f\u00edsicamente conjunto (todos en el mismo lugar, todos bajo el mismo reloj), respond\u00eda m\u00e1s que a una instancia de funcionalidad, a una exigencia de control. Otra vez el racionalismo. Los espacios y tiempos flexibles dificultan ese control (en muchos aspectos, en otros no), pero requieren un incremento de la responsabilidad, que es exigida por razones m\u00e1s importantes que las que invitan a la concentraci\u00f3n f\u00edsica o a la concurrencia temporal, y hemos sido tambi\u00e9n o miopes o ciegos para no haberlo visto as\u00ed.<br>\nLa ruptura entre familia y empresa, con la exclusi\u00f3n final de alguno de alguno de los dos factores, deriva, en resumen, de un exceso de confianza en el control f\u00edsico y de un d\u00e9ficit de confianza en la responsabilidad moral.<br>\nDijimos antes que la empresa era el mundo de la competencia y la familia el mundo de la cooperaci\u00f3n; que en el mundo de la empresa prevalec\u00eda la eficacia y en el mundo de la familia, la fecundidad. A\u00f1adimos ahora que en la empresa priva el control y en la familia la confianza.<br>\n\u00bfNo estamos afirmando con esto que los dominios de la empresa y de la familia no son excluyentes sino claramente complementarios?<\/p>\n<p class=\"textogris\">(1) LLANO,Carlos. \u00abHospitalidad: vanguardia empresarial\u00bb. istmo no.186, enero-febrero, 1990, p\u00e1gs. 24-31.<\/p>\n<p>(2) Cfr. LINDER, Jane C. y SMITH H. Jeff. \u00abThe complex case of management education\u00bb. Harvard Business Revue, septiembre- octubre, 1992, p.16 y ss.<br>\n(3) lbidem.<br>\n(4) lbidem.<br>\n(5) OUCHI, William. La teor\u00eda Z. Fondo Educativo Interamericano. M\u00e9xico, 1968, y SITESA, M\u00e9xico, 1986.<br>\n(6) COROMINAS, Fernando. Educar hoy. Mi-Nos. M\u00e9xico, 1989.<br>\n(7) OUCHI, William, op. cit.<br>\n(8) GOLDRATT, EIi y COX, Jeff. The goal. Abraham Goldratt Institute. New Haven, USA, 1984. Trad. esp. La meta. North R\u00edver Press, 1986.<br>\n(9) BOLlO, Ernesto. \u201cProcesos culturales\u00bb. IPADE, (p) FHN-68. M\u00e9xico, 1989, p.4.<br>\n(10) LABEL, Robert. Salomon Brothes. 1919-1985. Label, USA, 1986. Cfr. especialmente cap. XI: \u00abThe ethos of SaIomon Brothers\u00bb.<br>\n(11) No es el momento, por desgracia, para se\u00f1alar aqu\u00ed las razones por las que nos encontramos en posici\u00f3n de afirmar que las dificultades advenidas a esta casa de bolsa neoyorquina en los \u00faltimos meses derivan precisamente de haber revertido (\u00bfinconscientemente?) la primogenitura de estos principios motivacionales, dando primer lugar a la competencia sobre la colaboraci\u00f3n, y perdiendo por eso el esp\u00edritu de compa\u00f1erismo familiar que hab\u00eda sido originalmente su car\u00e1cter diferencial.<br>\n(12) Cfr. LLANO, Carlos. op.cit.<br>\n(13) GARFIELD, Charles. Second to none. Garfield Group, 1992. Trad. esp. McGraw-Hill Interamericana de M\u00e9xico, 1992, p.116 y ss.<br>\n(14) Para nosotros el perfeccionismo se distingue del deseo de perfecci\u00f3n, en que el primero versa sobre las cosas en dem\u00e9rito de las personas involucradas, y el segundo atiende directamente a la persona, de la que brota como consecuencia la perfecci\u00f3n en las cosas que realiza. Es claro que no podemos entrar ahora en esta interesant\u00edsima cuesti\u00f3n.<br>\n(15) LLANO, Alejandro. La nueva sensibilidad. Espasa CaIpe. Espa\u00f1a, 1988.<br>\n(16) Cfr. GARFIELD. op.cit., p.11<\/p>\n<\/body><button class=\"simplefavorite-button has-count\" data-postid=\"20611\" data-siteid=\"1\" data-groupid=\"1\" data-favoritecount=\"0\" style=\"\">Leer despu\u00e9s <i class=\"sf-icon-star-empty\"><\/i><span class=\"simplefavorite-button-count\" style=\"\">0<\/span><\/button>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La familia y la empresa se han ido alejando por decenios y un muro aparentemente infranqueable surgi&oacute; entre ambas separando espacios, tiempos y personas. Carlos Llano profundiza en este asunto que asoma a la realidad actual pero est&aacute; lejos de verse superado. Conciliar el trabajo con la vida familiar permitir&aacute; un beneficio doble: hacer eficaz a la familia y fecunda a la empresa, ya que es el mismo hombre quien las vive y las crea.<\/p>\n","protected":false},"author":16,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"om_disable_all_campaigns":false,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":""},"categories":[1487],"tags":[10],"class_list":["post-20611","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-alta_direccion","tag-ejemplar_206"],"yoast_head":"<!-- This site is optimized with the Yoast SEO Premium plugin v21.2 (Yoast SEO v27.6) - https:\/\/yoast.com\/product\/yoast-seo-premium-wordpress\/ -->\n<title>Familia y empresa. Una relaci\u00f3n esquizoide - Revista ISTMO<\/title>\n<meta name=\"robots\" content=\"index, follow, max-snippet:-1, max-image-preview:large, max-video-preview:-1\" \/>\n<link rel=\"canonical\" href=\"https:\/\/dim-id.com\/pruebaentradas2023\/1993\/05\/01\/familia_y_empresa_una_relacion_esquizoide\/\" \/>\n<meta property=\"og:locale\" content=\"es_MX\" \/>\n<meta property=\"og:type\" content=\"article\" \/>\n<meta property=\"og:title\" content=\"Familia y empresa. Una relaci\u00f3n esquizoide\" \/>\n<meta property=\"og:description\" content=\"La familia y la empresa se han ido alejando por decenios y un muro aparentemente infranqueable surgi&oacute; entre ambas separando espacios, tiempos y personas. Carlos Llano profundiza en este asunto que asoma a la realidad actual pero est&aacute; lejos de verse superado. Conciliar el trabajo con la vida familiar permitir&aacute; un beneficio doble: hacer eficaz a la familia y fecunda a la empresa, ya que es el mismo hombre quien las vive y las crea.\" \/>\n<meta property=\"og:url\" content=\"https:\/\/dim-id.com\/pruebaentradas2023\/1993\/05\/01\/familia_y_empresa_una_relacion_esquizoide\/\" \/>\n<meta property=\"og:site_name\" content=\"Revista ISTMO\" \/>\n<meta property=\"article:published_time\" content=\"1993-05-01T05:00:00+00:00\" \/>\n<meta property=\"article:modified_time\" content=\"2023-11-08T11:07:36+00:00\" \/>\n<meta name=\"author\" content=\"Carlos Llano Cifuentes\" \/>\n<meta name=\"twitter:card\" content=\"summary_large_image\" \/>\n<meta name=\"twitter:label1\" content=\"Escrito por\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:data1\" content=\"Carlos Llano Cifuentes\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:label2\" content=\"Tiempo de lectura\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:data2\" content=\"30 minutos\" \/>\n<script type=\"application\/ld+json\" class=\"yoast-schema-graph\">{\"@context\":\"https:\\\/\\\/schema.org\",\"@graph\":[{\"@type\":\"Article\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/dim-id.com\\\/pruebaentradas2023\\\/1993\\\/05\\\/01\\\/familia_y_empresa_una_relacion_esquizoide\\\/#article\",\"isPartOf\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/dim-id.com\\\/pruebaentradas2023\\\/1993\\\/05\\\/01\\\/familia_y_empresa_una_relacion_esquizoide\\\/\"},\"author\":{\"name\":\"Carlos Llano Cifuentes\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/dim-id.com\\\/pruebaentradas2023\\\/#\\\/schema\\\/person\\\/469f3a430b5936ba056b6a1b66fe8d25\"},\"headline\":\"Familia y empresa. Una relaci\u00f3n esquizoide\",\"datePublished\":\"1993-05-01T05:00:00+00:00\",\"dateModified\":\"2023-11-08T11:07:36+00:00\",\"mainEntityOfPage\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/dim-id.com\\\/pruebaentradas2023\\\/1993\\\/05\\\/01\\\/familia_y_empresa_una_relacion_esquizoide\\\/\"},\"wordCount\":6010,\"commentCount\":0,\"keywords\":[\"206\"],\"articleSection\":[\"Alta Direcci\u00f3n\"],\"inLanguage\":\"es\",\"potentialAction\":[{\"@type\":\"CommentAction\",\"name\":\"Comment\",\"target\":[\"https:\\\/\\\/dim-id.com\\\/pruebaentradas2023\\\/1993\\\/05\\\/01\\\/familia_y_empresa_una_relacion_esquizoide\\\/#respond\"]}]},{\"@type\":\"WebPage\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/dim-id.com\\\/pruebaentradas2023\\\/1993\\\/05\\\/01\\\/familia_y_empresa_una_relacion_esquizoide\\\/\",\"url\":\"https:\\\/\\\/dim-id.com\\\/pruebaentradas2023\\\/1993\\\/05\\\/01\\\/familia_y_empresa_una_relacion_esquizoide\\\/\",\"name\":\"Familia y empresa. Una relaci\u00f3n esquizoide - Revista ISTMO\",\"isPartOf\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/dim-id.com\\\/pruebaentradas2023\\\/#website\"},\"datePublished\":\"1993-05-01T05:00:00+00:00\",\"dateModified\":\"2023-11-08T11:07:36+00:00\",\"author\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/dim-id.com\\\/pruebaentradas2023\\\/#\\\/schema\\\/person\\\/469f3a430b5936ba056b6a1b66fe8d25\"},\"breadcrumb\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/dim-id.com\\\/pruebaentradas2023\\\/1993\\\/05\\\/01\\\/familia_y_empresa_una_relacion_esquizoide\\\/#breadcrumb\"},\"inLanguage\":\"es\",\"potentialAction\":[{\"@type\":\"ReadAction\",\"target\":[\"https:\\\/\\\/dim-id.com\\\/pruebaentradas2023\\\/1993\\\/05\\\/01\\\/familia_y_empresa_una_relacion_esquizoide\\\/\"]}]},{\"@type\":\"BreadcrumbList\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/dim-id.com\\\/pruebaentradas2023\\\/1993\\\/05\\\/01\\\/familia_y_empresa_una_relacion_esquizoide\\\/#breadcrumb\",\"itemListElement\":[{\"@type\":\"ListItem\",\"position\":1,\"name\":\"Home\",\"item\":\"https:\\\/\\\/dim-id.com\\\/pruebaentradas2023\\\/\"},{\"@type\":\"ListItem\",\"position\":2,\"name\":\"Familia y empresa. Una relaci\u00f3n esquizoide\"}]},{\"@type\":\"WebSite\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/dim-id.com\\\/pruebaentradas2023\\\/#website\",\"url\":\"https:\\\/\\\/dim-id.com\\\/pruebaentradas2023\\\/\",\"name\":\"Revista ISTMO\",\"description\":\"Liderazgo con valores\",\"potentialAction\":[{\"@type\":\"SearchAction\",\"target\":{\"@type\":\"EntryPoint\",\"urlTemplate\":\"https:\\\/\\\/dim-id.com\\\/pruebaentradas2023\\\/?s={search_term_string}\"},\"query-input\":{\"@type\":\"PropertyValueSpecification\",\"valueRequired\":true,\"valueName\":\"search_term_string\"}}],\"inLanguage\":\"es\"},{\"@type\":\"Person\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/dim-id.com\\\/pruebaentradas2023\\\/#\\\/schema\\\/person\\\/469f3a430b5936ba056b6a1b66fe8d25\",\"name\":\"Carlos Llano Cifuentes\",\"image\":{\"@type\":\"ImageObject\",\"inLanguage\":\"es\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/secure.gravatar.com\\\/avatar\\\/4ddf47482768e1e9bca0a155cc68ce6ce2dedeb9fec08c3ee4348a19a5049abc?s=96&d=mm&r=g\",\"url\":\"https:\\\/\\\/secure.gravatar.com\\\/avatar\\\/4ddf47482768e1e9bca0a155cc68ce6ce2dedeb9fec08c3ee4348a19a5049abc?s=96&d=mm&r=g\",\"contentUrl\":\"https:\\\/\\\/secure.gravatar.com\\\/avatar\\\/4ddf47482768e1e9bca0a155cc68ce6ce2dedeb9fec08c3ee4348a19a5049abc?s=96&d=mm&r=g\",\"caption\":\"Carlos Llano Cifuentes\"},\"url\":\"https:\\\/\\\/dim-id.com\\\/pruebaentradas2023\\\/author\\\/carlosllanocifuentes\\\/\"}]}<\/script>\n<!-- \/ Yoast SEO Premium plugin. -->","yoast_head_json":{"title":"Familia y empresa. Una relaci\u00f3n esquizoide - Revista ISTMO","robots":{"index":"index","follow":"follow","max-snippet":"max-snippet:-1","max-image-preview":"max-image-preview:large","max-video-preview":"max-video-preview:-1"},"canonical":"https:\/\/dim-id.com\/pruebaentradas2023\/1993\/05\/01\/familia_y_empresa_una_relacion_esquizoide\/","og_locale":"es_MX","og_type":"article","og_title":"Familia y empresa. Una relaci\u00f3n esquizoide","og_description":"La familia y la empresa se han ido alejando por decenios y un muro aparentemente infranqueable surgi&oacute; entre ambas separando espacios, tiempos y personas. Carlos Llano profundiza en este asunto que asoma a la realidad actual pero est&aacute; lejos de verse superado. Conciliar el trabajo con la vida familiar permitir&aacute; un beneficio doble: hacer eficaz a la familia y fecunda a la empresa, ya que es el mismo hombre quien las vive y las crea.","og_url":"https:\/\/dim-id.com\/pruebaentradas2023\/1993\/05\/01\/familia_y_empresa_una_relacion_esquizoide\/","og_site_name":"Revista ISTMO","article_published_time":"1993-05-01T05:00:00+00:00","article_modified_time":"2023-11-08T11:07:36+00:00","author":"Carlos Llano Cifuentes","twitter_card":"summary_large_image","twitter_misc":{"Escrito por":"Carlos Llano Cifuentes","Tiempo de lectura":"30 minutos"},"schema":{"@context":"https:\/\/schema.org","@graph":[{"@type":"Article","@id":"https:\/\/dim-id.com\/pruebaentradas2023\/1993\/05\/01\/familia_y_empresa_una_relacion_esquizoide\/#article","isPartOf":{"@id":"https:\/\/dim-id.com\/pruebaentradas2023\/1993\/05\/01\/familia_y_empresa_una_relacion_esquizoide\/"},"author":{"name":"Carlos Llano Cifuentes","@id":"https:\/\/dim-id.com\/pruebaentradas2023\/#\/schema\/person\/469f3a430b5936ba056b6a1b66fe8d25"},"headline":"Familia y empresa. Una relaci\u00f3n esquizoide","datePublished":"1993-05-01T05:00:00+00:00","dateModified":"2023-11-08T11:07:36+00:00","mainEntityOfPage":{"@id":"https:\/\/dim-id.com\/pruebaentradas2023\/1993\/05\/01\/familia_y_empresa_una_relacion_esquizoide\/"},"wordCount":6010,"commentCount":0,"keywords":["206"],"articleSection":["Alta Direcci\u00f3n"],"inLanguage":"es","potentialAction":[{"@type":"CommentAction","name":"Comment","target":["https:\/\/dim-id.com\/pruebaentradas2023\/1993\/05\/01\/familia_y_empresa_una_relacion_esquizoide\/#respond"]}]},{"@type":"WebPage","@id":"https:\/\/dim-id.com\/pruebaentradas2023\/1993\/05\/01\/familia_y_empresa_una_relacion_esquizoide\/","url":"https:\/\/dim-id.com\/pruebaentradas2023\/1993\/05\/01\/familia_y_empresa_una_relacion_esquizoide\/","name":"Familia y empresa. Una relaci\u00f3n esquizoide - Revista ISTMO","isPartOf":{"@id":"https:\/\/dim-id.com\/pruebaentradas2023\/#website"},"datePublished":"1993-05-01T05:00:00+00:00","dateModified":"2023-11-08T11:07:36+00:00","author":{"@id":"https:\/\/dim-id.com\/pruebaentradas2023\/#\/schema\/person\/469f3a430b5936ba056b6a1b66fe8d25"},"breadcrumb":{"@id":"https:\/\/dim-id.com\/pruebaentradas2023\/1993\/05\/01\/familia_y_empresa_una_relacion_esquizoide\/#breadcrumb"},"inLanguage":"es","potentialAction":[{"@type":"ReadAction","target":["https:\/\/dim-id.com\/pruebaentradas2023\/1993\/05\/01\/familia_y_empresa_una_relacion_esquizoide\/"]}]},{"@type":"BreadcrumbList","@id":"https:\/\/dim-id.com\/pruebaentradas2023\/1993\/05\/01\/familia_y_empresa_una_relacion_esquizoide\/#breadcrumb","itemListElement":[{"@type":"ListItem","position":1,"name":"Home","item":"https:\/\/dim-id.com\/pruebaentradas2023\/"},{"@type":"ListItem","position":2,"name":"Familia y empresa. Una relaci\u00f3n esquizoide"}]},{"@type":"WebSite","@id":"https:\/\/dim-id.com\/pruebaentradas2023\/#website","url":"https:\/\/dim-id.com\/pruebaentradas2023\/","name":"Revista ISTMO","description":"Liderazgo con valores","potentialAction":[{"@type":"SearchAction","target":{"@type":"EntryPoint","urlTemplate":"https:\/\/dim-id.com\/pruebaentradas2023\/?s={search_term_string}"},"query-input":{"@type":"PropertyValueSpecification","valueRequired":true,"valueName":"search_term_string"}}],"inLanguage":"es"},{"@type":"Person","@id":"https:\/\/dim-id.com\/pruebaentradas2023\/#\/schema\/person\/469f3a430b5936ba056b6a1b66fe8d25","name":"Carlos Llano Cifuentes","image":{"@type":"ImageObject","inLanguage":"es","@id":"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/4ddf47482768e1e9bca0a155cc68ce6ce2dedeb9fec08c3ee4348a19a5049abc?s=96&d=mm&r=g","url":"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/4ddf47482768e1e9bca0a155cc68ce6ce2dedeb9fec08c3ee4348a19a5049abc?s=96&d=mm&r=g","contentUrl":"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/4ddf47482768e1e9bca0a155cc68ce6ce2dedeb9fec08c3ee4348a19a5049abc?s=96&d=mm&r=g","caption":"Carlos Llano Cifuentes"},"url":"https:\/\/dim-id.com\/pruebaentradas2023\/author\/carlosllanocifuentes\/"}]}},"jetpack_featured_media_url":"","jetpack_sharing_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/dim-id.com\/pruebaentradas2023\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/20611","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/dim-id.com\/pruebaentradas2023\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/dim-id.com\/pruebaentradas2023\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dim-id.com\/pruebaentradas2023\/wp-json\/wp\/v2\/users\/16"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dim-id.com\/pruebaentradas2023\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=20611"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/dim-id.com\/pruebaentradas2023\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/20611\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":2661604,"href":"https:\/\/dim-id.com\/pruebaentradas2023\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/20611\/revisions\/2661604"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/dim-id.com\/pruebaentradas2023\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=20611"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/dim-id.com\/pruebaentradas2023\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=20611"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/dim-id.com\/pruebaentradas2023\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=20611"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}