{"version":"1.0","provider_name":"Revista ISTMO","provider_url":"https:\/\/dim-id.com\/pruebaentradas2023","author_name":"Francisco Ugarte Corcuera","author_url":"https:\/\/dim-id.com\/pruebaentradas2023\/author\/francisco-ugarte-corcuera\/","title":"\u00bfTe consideras una persona madura?","type":"rich","width":600,"height":338,"html":"<blockquote class=\"wp-embedded-content\" data-secret=\"mH0ZgCdJGs\"><a href=\"https:\/\/dim-id.com\/pruebaentradas2023\/2019\/12\/11\/te-consideras-una-persona-madura\/\">\u00bfTe  consideras  una  persona madura?<\/a><\/blockquote><iframe sandbox=\"allow-scripts\" security=\"restricted\" src=\"https:\/\/dim-id.com\/pruebaentradas2023\/2019\/12\/11\/te-consideras-una-persona-madura\/embed\/#?secret=mH0ZgCdJGs\" width=\"600\" height=\"338\" title=\"&#8220;\u00bfTe  consideras  una  persona madura?&#8221; &#8212; Revista ISTMO\" data-secret=\"mH0ZgCdJGs\" frameborder=\"0\" marginwidth=\"0\" marginheight=\"0\" scrolling=\"no\" class=\"wp-embedded-content\"><\/iframe><script>\n\/*! This file is auto-generated *\/\n!function(d,l){\"use strict\";l.querySelector&&d.addEventListener&&\"undefined\"!=typeof URL&&(d.wp=d.wp||{},d.wp.receiveEmbedMessage||(d.wp.receiveEmbedMessage=function(e){var t=e.data;if((t||t.secret||t.message||t.value)&&!\/[^a-zA-Z0-9]\/.test(t.secret)){for(var s,r,n,a=l.querySelectorAll('iframe[data-secret=\"'+t.secret+'\"]'),o=l.querySelectorAll('blockquote[data-secret=\"'+t.secret+'\"]'),c=new RegExp(\"^https?:$\",\"i\"),i=0;i<o.length;i++)o[i].style.display=\"none\";for(i=0;i<a.length;i++)s=a[i],e.source===s.contentWindow&&(s.removeAttribute(\"style\"),\"height\"===t.message?(1e3<(r=parseInt(t.value,10))?r=1e3:~~r<200&&(r=200),s.height=r):\"link\"===t.message&&(r=new URL(s.getAttribute(\"src\")),n=new URL(t.value),c.test(n.protocol))&&n.host===r.host&&l.activeElement===s&&(d.top.location.href=t.value))}},d.addEventListener(\"message\",d.wp.receiveEmbedMessage,!1),l.addEventListener(\"DOMContentLoaded\",function(){for(var e,t,s=l.querySelectorAll(\"iframe.wp-embedded-content\"),r=0;r<s.length;r++)(t=(e=s[r]).getAttribute(\"data-secret\"))||(t=Math.random().toString(36).substring(2,12),e.src+=\"#?secret=\"+t,e.setAttribute(\"data-secret\",t)),e.contentWindow.postMessage({message:\"ready\",secret:t},\"*\")},!1)))}(window,document);\n\/\/# sourceURL=https:\/\/dim-id.com\/pruebaentradas2023\/wp-includes\/js\/wp-embed.min.js\n<\/script>\n","thumbnail_url":"https:\/\/dim-id.com\/pruebaentradas2023\/wp-content\/uploads\/2019\/12\/revistaIstmo_364_parafrasis_te-consideras-una-persona-madura.png","thumbnail_width":1037,"thumbnail_height":480,"description":"Quien trabaja en cada \u00e1rea de su vida, puede aspirar a la madurez integral, \u00edntimamente relacionada con la felicidad y la plenitud. El t\u00e9rmino madurez se refiere a un estado de la persona que ha alcanzado un determinado grado de perfecci\u00f3n o plenitud en su desarrollo, correspondiente a su edad cronol\u00f3gica. La inmadurez, por el contrario, caracteriza a quien no ha evolucionado lo suficiente para conseguirlo, porque no ha adquirido a\u00fan las cualidades que ser\u00edan propias en sus circunstancias. As\u00ed, por ejemplo, ser\u00eda inmaduro el adolescente que act\u00faa como un ni\u00f1o carente de toda responsabilidad o el adulto incapaz de dominar sus emociones, reaccionando como adolescente. Ordinariamente, cuando se habla de madurez se suele entender principalmente la madurez psicol\u00f3gica o emocional. As\u00ed, se considera madura una persona estable en sus estados de \u00e1nimo o quien posee empat\u00eda y se relaciona bien con los dem\u00e1s. No cabe duda de que esta madurez psicol\u00f3gica, centrada especialmente en el campo afectivo de la personalidad, es fundamental y relevante. Sin embargo, no es la \u00fanica madurez que puede destacarse. Hablar de madurez integral significa preguntarse por todos aquellos \u00e1mbitos que forman parte de la madurez total de la persona. \u00bfCu\u00e1les son y c\u00f3mo se descubren? El camino para acceder a ellos puede tener dos momentos. Primero, la pregunta por la estructura de la persona, es decir, por aquellos elementos que la constituyen esencialmente y cuyo desarrollo dar\u00e1 lugar, en cada caso, a un diverso aspecto de madurez. En segundo lugar, la pregunta por las relaciones de la persona consigo misma y con otras realidades (los dem\u00e1s, el entorno y con Dios), de las cuales derivan otros tantos \u00e1mbitos en los que es preciso desarrollar la madurez para completar el conjunto que dar\u00e1 lugar a la madurez integral. Sin pretender ahora profundizar en cada uno de los \u00e1mbitos que iremos descubriendo, bastar\u00e1 con entender sus caracter\u00edsticas b\u00e1sicas para saber de qu\u00e9 hablamos en cada caso, y para adquirir una visi\u00f3n de conjunto de la madurez integral. Comencemos por la estructura de la persona. Los elementos esenciales que intervienen en su composici\u00f3n son inteligencia, voluntad, afectividad y corporeidad. Cada uno requiere desarrollarse, de manera que se oriente hacia su respectivo perfeccionamiento. En consecuencia cabe hablar de cuatro \u00e1mbitos de madurez, en funci\u00f3n de esa estructura: 1) Madurez intelectual. La funci\u00f3n propia de la inteligencia es conocer la verdad con objetividad, de manera que la madurez en este \u00e1mbito consistir\u00e1 en adquirir un conocimiento verdadero sobre aquellos posibles campos de la realidad que a cada quien le corresponda conocer, seg\u00fan sus circunstancias. El m\u00e9dico tendr\u00e1 dominio de su propia especialidad, el abogado, el artesano o el cient\u00edfico, lo mismo. Pero adem\u00e1s, existen aspectos comunes para todos que corresponde a la inteligencia conocer y que forman tambi\u00e9n parte de esa madurez intelectual, como ser\u00edan las respuestas a las preguntas importantes de la existencia: \u00bfqu\u00e9 es la persona humana?, \u00bfqu\u00e9 sentido tiene la vida?, \u00bfc\u00f3mo se consigue la felicidad?, etc\u00e9tera. Quien tiene claridad sobre estas cuestiones ordinariamente tendr\u00e1 tambi\u00e9n convicciones s\u00f3lidas, criterio seguro para guiar su conducta a corto y largo plazo, con una visi\u00f3n objetiva del momento en que vive. En cambio, la confusi\u00f3n o la superficialidad sobre las cuestiones importantes de la vida, y la subjetividad para juzgar las circunstancias, ser\u00e1n manifestaci\u00f3n de inmadurez intelectual. 2) Madurez de la voluntad. Una voluntad madura se caracteriza por dos notas principales: ser buena y fuerte. Es decir, est\u00e1 orientada habitualmente al bien objetivo \u2212contrario al ego\u00edsmo o al capricho\u2212 y tiene el vigor suficiente para actuar como quiere (por contraste con quien no puede, porque carece de fuerza de voluntad). Esta madurez requiere seguir un proceso de desarrollo, mediante actos buenos que frecuentemente requieren esfuerzo y que, paulatinamente, ir\u00e1n haciendo a la voluntad buena y fuerte. En este camino juegan un papel importante las virtudes: h\u00e1bitos que proporcionan precisamente esas dos caracter\u00edsticas. Por contraste, la falta de madurez en la voluntad conduce a la frustraci\u00f3n, porque falta la capacidad para llevar a la pr\u00e1ctica lo que se quiere, con la consiguiente dificultad para aceptarse a s\u00ed mismo y asumir las propias circunstancias. 3) Madurez emocional. M\u00e1s dif\u00edcil de formar que la inteligencia y la voluntad es el mundo de los sentimientos y las emociones, porque el camino es menos claro. Para la formaci\u00f3n de la inteligencia el cauce suele estar m\u00e1s definido \u2212estudio, reflexi\u00f3n, etc\u00e9tera\u2212, lo mismo que para el desarrollo de la voluntad \u2212la orientaci\u00f3n al bien y el esfuerzo\u2212 mientras que determinar la v\u00eda para la maduraci\u00f3n de la afectividad implica atender y conjuntar diversos factores que la constituyen o influyen en ella \u2212gen\u00e9ticos, familiares, educativos, etc\u00e9tera\u2212 y que dif\u00edcilmente se sistematizan. En buena medida, la formaci\u00f3n de los sentimientos y emociones se adquiere \u00abpor contagio\u00bb en la convivencia con otras personas, especialmente en la familia, aunque ciertamente el apoyo de una voluntad y una inteligencia bien formadas ayudar\u00e1n de manera importante a su maduraci\u00f3n, ya que la madurez emocional consiste, en buena medida, en el autodominio y en la capacidad de encauzar positivamente \u2212que no reprimir\u2212 las emociones. Tambi\u00e9n los valores est\u00e9ticos favorecen considerablemente la madurez emocional, porque el contacto con la belleza modula los sentimientos. 4) Madurez f\u00edsica. El cuerpo juega asimismo un papel importante \u2212aunque no el principal\u2212 en el conjunto de la madurez de una persona. Mente sana en cuerpo sano, sol\u00edan se\u00f1alar lo antiguos. La madurez del cuerpo ser\u00e1, l\u00f3gicamente, relativa a la edad. Pero en todos los casos, puede decirse que tal madurez est\u00e1 relacionada con la salud y el buen funcionamiento del organismo. Ciertamente, aunque haya situaciones que no dependen de la persona \u2212una enfermedad inesperada, un accidente, el paso de los a\u00f1os, etc\u00e9tera\u2212, el cuidado razonable que se ponga en el buen estado del cuerpo \u2212mediante ejercicio, deporte, alimentaci\u00f3n balanceada, atenci\u00f3n m\u00e9dica oportuna, etc\u00e9tera\u2212 colaborar\u00e1 a la madurez f\u00edsica. Cabe destacar la repercusi\u00f3n negativa que el descuido del cuerpo puede tener en la mente, por ejemplo, cuando la falta de ejercicio f\u00edsico conduce al cansancio cr\u00f3nico del que"}