{"version":"1.0","provider_name":"Revista ISTMO","provider_url":"https:\/\/dim-id.com\/pruebaentradas2023","author_name":"Fabiola Eunice Sa\u00fal Gavito","author_url":"https:\/\/dim-id.com\/pruebaentradas2023\/author\/fabiola-eunice-saul-gavito\/","title":"Odiseo, el c\u00edclope y la migraci\u00f3n","type":"rich","width":600,"height":338,"html":"<blockquote class=\"wp-embedded-content\" data-secret=\"dsyb5JiRX3\"><a href=\"https:\/\/dim-id.com\/pruebaentradas2023\/2019\/10\/23\/odiseo-el-ciclope-y-la-migracion\/\">Odiseo, el c\u00edclope y la migraci\u00f3n<\/a><\/blockquote><iframe sandbox=\"allow-scripts\" security=\"restricted\" src=\"https:\/\/dim-id.com\/pruebaentradas2023\/2019\/10\/23\/odiseo-el-ciclope-y-la-migracion\/embed\/#?secret=dsyb5JiRX3\" width=\"600\" height=\"338\" title=\"&#8220;Odiseo, el c\u00edclope y la migraci\u00f3n&#8221; &#8212; Revista ISTMO\" data-secret=\"dsyb5JiRX3\" frameborder=\"0\" marginwidth=\"0\" marginheight=\"0\" scrolling=\"no\" class=\"wp-embedded-content\"><\/iframe><script>\n\/*! This file is auto-generated *\/\n!function(d,l){\"use strict\";l.querySelector&&d.addEventListener&&\"undefined\"!=typeof URL&&(d.wp=d.wp||{},d.wp.receiveEmbedMessage||(d.wp.receiveEmbedMessage=function(e){var t=e.data;if((t||t.secret||t.message||t.value)&&!\/[^a-zA-Z0-9]\/.test(t.secret)){for(var s,r,n,a=l.querySelectorAll('iframe[data-secret=\"'+t.secret+'\"]'),o=l.querySelectorAll('blockquote[data-secret=\"'+t.secret+'\"]'),c=new RegExp(\"^https?:$\",\"i\"),i=0;i<o.length;i++)o[i].style.display=\"none\";for(i=0;i<a.length;i++)s=a[i],e.source===s.contentWindow&&(s.removeAttribute(\"style\"),\"height\"===t.message?(1e3<(r=parseInt(t.value,10))?r=1e3:~~r<200&&(r=200),s.height=r):\"link\"===t.message&&(r=new URL(s.getAttribute(\"src\")),n=new URL(t.value),c.test(n.protocol))&&n.host===r.host&&l.activeElement===s&&(d.top.location.href=t.value))}},d.addEventListener(\"message\",d.wp.receiveEmbedMessage,!1),l.addEventListener(\"DOMContentLoaded\",function(){for(var e,t,s=l.querySelectorAll(\"iframe.wp-embedded-content\"),r=0;r<s.length;r++)(t=(e=s[r]).getAttribute(\"data-secret\"))||(t=Math.random().toString(36).substring(2,12),e.src+=\"#?secret=\"+t,e.setAttribute(\"data-secret\",t)),e.contentWindow.postMessage({message:\"ready\",secret:t},\"*\")},!1)))}(window,document);\n\/\/# sourceURL=https:\/\/dim-id.com\/pruebaentradas2023\/wp-includes\/js\/wp-embed.min.js\n<\/script>\n","thumbnail_url":"https:\/\/dim-id.com\/pruebaentradas2023\/wp-content\/uploads\/2019\/10\/revistaIstmo_363_odiseo-el-ciclope-y-la-migracion.png","thumbnail_width":1037,"thumbnail_height":480,"description":"La crisis migratoria actual puede enfocarse desde el punto de vista de la hospitalidad y una ic\u00f3nica descripci\u00f3n de los roles del hu\u00e9sped y el anfitri\u00f3n en la edad antigua. \u00a0 En 2009 recib\u00ed la invitaci\u00f3n por parte del ESDAI de la Universidad Panamericana para realizar una investigaci\u00f3n sobre la antropolog\u00eda de la hospitalidad. Mi trabajo consist\u00eda en estudiar los fundamentos filos\u00f3ficos de lo que constituye el n\u00facleo de esa carrera, que en la actualidad se llama Administraci\u00f3n y Hospitalidad. Con el tiempo me apasion\u00f3 tanto el tema que se convirti\u00f3 en mi tema de investigaci\u00f3n doctoral. Efectivamente, he reflexionado mucho sobre qu\u00e9 constituye realmente la hospitalidad y qu\u00e9 pr\u00e1cticas pueden parecer hospitalarias, pero en realidad no lo son. Me he hecho multitud de preguntas sobre si realmente se puede hablar de una \u00abindustria de la hospitalidad\u00bb, o si simplemente es el turismo el \u00e1mbito en el que se mueve la industria que recibe ese nombre y la hospitalidad per se es algo m\u00e1s, algo intangible que radica en las personas, sobre la que no se puede construir un modelo de negocios. Pero a ra\u00edz de la crisis migratoria actual, confieso que mis interrogantes se han multiplicado, pues a pesar de que la hospitalidad es un ideal deseable, me queda claro que un pa\u00eds no se puede comprometer a recibir a todos los que migran hacia su territorio. Hay tristes experiencias: entre las numerosas v\u00edctimas de violencia, maltrato, pobreza, etc\u00e9tera, hay tambi\u00e9n quienes usan la posibilidad de ser recibidos en otro lugar para aprovecharse. No pienso que se deba criminalizar al migrante, como hacen algunos, y tampoco se le debe tratar como alguien inferior. \u00bfCu\u00e1l es la actitud ideal? \u00bfDebemos recibirlos? \u00bfDebemos elegir a qui\u00e9n recibir? \u00bfCon qu\u00e9 par\u00e1metros? Extendiendo estos cuestionamientos al \u00e1mbito de la \u00e9tica personal, \u00bfc\u00f3mo debo tratar al otro, distinto a m\u00ed? \u00bfSu llegada representa una amenaza real, o simplemente atenta contra mi estado de confort? LA PROTECCI\u00d3N DE ZEUS X\u00c9NIOS A fin de cuentas, la migraci\u00f3n, ya sea masiva o individual, pone de manifiesto dos cosas: que por un lado es un hecho que el hombre tiene pies y por otro, que la tierra es redonda; el hombre naci\u00f3 con capacidad de moverse por la tierra y los territorios actualmente delimitados son fruto de un devenir hist\u00f3rico, hasta cierto punto artificial. No hay que olvidar que para los antiguos, la palabra griega para \u00abhospitalario\u00bb, es el adjetivo phil\u00f3xenos, que etimol\u00f3gicamente significa \u00abamante de los extra\u00f1os\u00bb. Vendr\u00eda a ser lo opuesto al xen\u00f3fobo. Y lo curioso, es que en el mundo antiguo, el extranjero ten\u00eda el derecho de ser recibido, pues estaba encomendado al dios Zeus X\u00e9nios, a Zeus-hospitalario u hospital. As\u00ed, en esa \u00e9poca pasaba lo contrario de lo que sucede ahora, que el extranjero es alguien que nos amenaza con su presencia, o al menos alguien de quien sospechamos malas intenciones. Con este art\u00edculo busco compartir una serie de reflexiones sobre migraci\u00f3n y hospitalidad a partir de la literatura. En este caso, de una de las obras fundamentales de la literatura occidental, que es la Odisea de Homero. Estoy convencida de que los cl\u00e1sicos son un excelente lugar desde el cual reflexionar para entender cuestiones complejas, especialmente las que tienen en el centro al hombre, que no ha cambiado tanto como a veces pensamos. Recordemos que en la Il\u00edada, Homero narra los \u00faltimos d\u00edas de la guerra de Troya, que hab\u00eda durado 10 a\u00f1os. En la Odisea, nos relata los periplos de uno de los h\u00e9roes aqueos, Odiseo, a quien le toma otros 10 a\u00f1os regresar, pues es detenido por m\u00faltiples adversidades, monstruos, etc\u00e9tera. en su camino hacia su isla de \u00cdtaca, donde lo esperan su querida esposa Pen\u00e9lope y su hijo Tel\u00e9maco. Ciertamente, Odiseo se mueve en sentido inverso del migrante, pues no sale de su casa, sino que va hacia ella. Pero el hecho de hacer un recorrido en estado de vulnerabilidad, ser detenido en distintos lugares y enfrentar distintas personas y situaciones peligrosas a lo largo del camino, s\u00ed nos ofrece elementos para analizar la cuesti\u00f3n de la migraci\u00f3n y su posible relaci\u00f3n con la hospitalidad. En el canto IX del poema, se encuentra Odiseo en la corte de Esqueria, donde el rey Alc\u00ednoo y su esposa Arete han hecho un gran despliegue de bienes y atenciones a favor del desconocido extranjero, Ulises. Una vez que ha pasado la cena y la primera noche con los feacios, por fin inquieren la identidad del forastero, \u00e9ste se identifica y comienza a narrar su historia desde el fin de la guerra de Troya hasta su llegada all\u00ed. Despu\u00e9s de ir a \u00cdsmaro, saquear la ciudad de los cicones, y huir de los lot\u00f3fagos, quienes daban loto a los hombres, provocando que no quisieran regresar a su hogar, Odiseo y sus compa\u00f1eros se acercan a la tierra de los c\u00edclopes, hombres soberbios, \u00abraza sin ley\u00bb (v. 106). Estos \u00abni aran, ni con sus manos plantan las plantas, mas esas cosas, todas se dan no sembradas ni aradas \u2013trigo y cebada y vides, las cuales producen vino de magnas uvas\u2013, y la lluvia de Zeus las aumenta. Ellos no tienen \u00e1goras para el consejo, ni leyes, mas de los altos montes las cumbres \u00e9stos habitan en c\u00f3ncavas grutas, y cada uno prescribe sus leyes para hijos y esposas, y no se ocupan uno del otro\u00bb (vv. 108-115). Pasando cerca de la isla, Odiseo y sus compa\u00f1eros \u2013nuestra caravana migrante\u2013 desembarcan y pasan la noche. Al d\u00eda siguiente, cazan algunas cabras y se alimentan. Despu\u00e9s, Odiseo propone a sus compa\u00f1eros ir al encuentro de los c\u00edclopes que habitaban esa tierra, para probar qu\u00e9 tipo de hombres son, \u00absi son insolentes y unos salvajes e injustos, u hospitalarios, y tienen mente que teme a los dioses\u00bb (vv. 175-176). HOSPITALIDAD Y CIVILIZACI\u00d3N Como se puede ver, Odiseo y su grupo llegan a un lugar que les parece habitable \u2013al menos por unos d\u00edas\u2013. Se instalan y toman la comida que all\u00ed encuentran. Esto mismo sucede en los"}