{"version":"1.0","provider_name":"Revista ISTMO","provider_url":"https:\/\/dim-id.com\/pruebaentradas2023","author_name":"Revista ISTMO","author_url":"https:\/\/dim-id.com\/pruebaentradas2023\/author\/admin\/","title":"Se buscan empresarios, no rentistas","type":"rich","width":600,"height":338,"html":"<blockquote class=\"wp-embedded-content\" data-secret=\"pICF1nNEfG\"><a href=\"https:\/\/dim-id.com\/pruebaentradas2023\/2018\/10\/24\/se-buscan-empresarios-no-rentistas\/\">Se buscan empresarios, no rentistas<\/a><\/blockquote><iframe sandbox=\"allow-scripts\" security=\"restricted\" src=\"https:\/\/dim-id.com\/pruebaentradas2023\/2018\/10\/24\/se-buscan-empresarios-no-rentistas\/embed\/#?secret=pICF1nNEfG\" width=\"600\" height=\"338\" title=\"&#8220;Se buscan empresarios, no rentistas&#8221; &#8212; Revista ISTMO\" data-secret=\"pICF1nNEfG\" frameborder=\"0\" marginwidth=\"0\" marginheight=\"0\" scrolling=\"no\" class=\"wp-embedded-content\"><\/iframe><script>\n\/*! This file is auto-generated *\/\n!function(d,l){\"use strict\";l.querySelector&&d.addEventListener&&\"undefined\"!=typeof URL&&(d.wp=d.wp||{},d.wp.receiveEmbedMessage||(d.wp.receiveEmbedMessage=function(e){var t=e.data;if((t||t.secret||t.message||t.value)&&!\/[^a-zA-Z0-9]\/.test(t.secret)){for(var s,r,n,a=l.querySelectorAll('iframe[data-secret=\"'+t.secret+'\"]'),o=l.querySelectorAll('blockquote[data-secret=\"'+t.secret+'\"]'),c=new RegExp(\"^https?:$\",\"i\"),i=0;i<o.length;i++)o[i].style.display=\"none\";for(i=0;i<a.length;i++)s=a[i],e.source===s.contentWindow&&(s.removeAttribute(\"style\"),\"height\"===t.message?(1e3<(r=parseInt(t.value,10))?r=1e3:~~r<200&&(r=200),s.height=r):\"link\"===t.message&&(r=new URL(s.getAttribute(\"src\")),n=new URL(t.value),c.test(n.protocol))&&n.host===r.host&&l.activeElement===s&&(d.top.location.href=t.value))}},d.addEventListener(\"message\",d.wp.receiveEmbedMessage,!1),l.addEventListener(\"DOMContentLoaded\",function(){for(var e,t,s=l.querySelectorAll(\"iframe.wp-embedded-content\"),r=0;r<s.length;r++)(t=(e=s[r]).getAttribute(\"data-secret\"))||(t=Math.random().toString(36).substring(2,12),e.src+=\"#?secret=\"+t,e.setAttribute(\"data-secret\",t)),e.contentWindow.postMessage({message:\"ready\",secret:t},\"*\")},!1)))}(window,document);\n\/\/# sourceURL=https:\/\/dim-id.com\/pruebaentradas2023\/wp-includes\/js\/wp-embed.min.js\n<\/script>\n","thumbnail_url":"https:\/\/dim-id.com\/pruebaentradas2023\/wp-content\/uploads\/2018\/10\/RevistaIstmo_358_ARTE-DE-DIRIGIR_Se-buscan-empresarios-no-rentistas.jpg","thumbnail_width":1037,"thumbnail_height":480,"description":"\u00bfPor qu\u00e9 algunos pa\u00edses no prosperan y otros s\u00ed? Aunque parezca que est\u00e1n en el mismo r\u00e9gimen, los empresarios pueden escoger dirigir sus esfuerzos a buscar nuevas formas de competir\u2026 o a mantener privilegios que entorpecen la prosperidad. \u00a0 El problema \u00e9tico central en la gesti\u00f3n empresarial no es la b\u00fasqueda de maximizaci\u00f3n de utilidades, sino la forma en que se realiza. Para que la b\u00fasqueda de beneficios privados lleve a beneficios p\u00fablicos se necesita un robusto marco institucional y regulatorio, as\u00ed como un convencimiento personal de parte de los empresarios de vivir una cultura de innovaci\u00f3n y eficiencia, renunciando a la b\u00fasqueda de privilegios que les permitan generar utilidades gracias a la protecci\u00f3n de la competencia. \u00a0 \u00bfSE NECESITA UN NUEVO SISTEMA ECON\u00d3MICO? Ante los grandes problemas que enfrenta el mundo, como la pobreza y la percepci\u00f3n de un aumento de la desigualdad, as\u00ed como las fallas y desequilibrios atribuidos al capitalismo liberal (ejemplificado por la crisis financiera de 2008) se multiplican los llamados a cambiar el sistema econ\u00f3mico vigente. Muchos de estos llamados coinciden con la urgencia de poner al hombre al centro de la actividad econ\u00f3mica y no al dinero. He de confesar que nunca he entendido muy bien esta necesidad. Todav\u00eda no he encontrado alg\u00fan autor que proponga un sistema econ\u00f3mico que tenga como centro y finalidad al dinero y su acumulaci\u00f3n. El mismo Milton Friedman \u2013economista de la Universidad de Chicago y b\u00eate noire de las buenas conciencias que se escandalizan al escuchar que los directores tienen la responsabilidad de maximizar las utilidades para sus accionistas\u2013, seguramente nos dir\u00eda que el dinero en s\u00ed mismo tiene muy poco valor, que es simplemente un medio de intercambio que facilita las transacciones comerciales, incluso que no es conveniente que haya demasiado porque generar\u00eda una inflaci\u00f3n fuera de control (como lo estamos viendo actualmente en Venezuela). Hay varias propuestas que han logrado cierta popularidad para lograr el cambio de un sistema econ\u00f3mico que se considera ya sea injusto o ineficaz para resolver los grandes problemas que aquejan a la humanidad (o ambos a la vez). Algunas como la Econom\u00eda del bien com\u00fan1 o la Econom\u00eda circular2 son m\u00e1s conocidas, especialmente en c\u00edrculos intelectuales europeos. Hay algunas otras, basadas en ciertos principios de la Doctrina Social de la Iglesia, como el Distributismo3, ideado por Hilaire Belloc y Gilbreth K. Chesterton, escritores cristianos de finales del siglo XIX, en un intento por encontrar una \u00abtercera v\u00eda\u00bb entre el capitalismo y el socialismo. Ante las evidentes limitaciones del capitalismo, todas estas propuestas ciertamente suenan interesantes y atractivas, ser\u00eda muy dif\u00edcil en principio estar en desacuerdo. Despu\u00e9s de todo, \u00bfqui\u00e9n podr\u00eda estar en contra del bien com\u00fan, del uso prudente de los recursos naturales o de la cooperaci\u00f3n y la solidaridad? Sin embargo, las propuestas concretas que ofrecen estos sistemas son un poco m\u00e1s problem\u00e1ticas. Por ejemplo, el Distributismo tiene una preferencia un tanto buc\u00f3lica por empresas peque\u00f1as y aversi\u00f3n a las empresas grandes, las cuales deber\u00edan ser limitadas por ley. El problema (m\u00e1s all\u00e1 de d\u00f3nde se fija el l\u00edmite para definir a una empresa \u00abgrande\u00bb) es que en t\u00e9rminos generales las empresas grandes logran eficiencias que no tienen las peque\u00f1as y parte de dichas eficiencias se traducen en precios m\u00e1s bajos para sus clientes y mejores sueldos y condiciones de trabajo para sus empleados.4 La Econom\u00eda del bien com\u00fan, por otro lado, prohibir\u00eda por ley el pago de dividendos o el cobro de intereses, introduciendo enormes ineficiencias en la capacidad de las empresas para captar recursos que les permitieran crecer y que llevar\u00eda a serios problemas de asignaci\u00f3n de capital en la econom\u00eda, al no permitir se\u00f1ales de mercado (a trav\u00e9s de las tasas de inter\u00e9s) que den una idea de la escasez y deseabilidad relativas del ahorro y la inversi\u00f3n.5 \u00a0 EL GRAN ENRIQUECIMIENTO Mientras tanto, a pesar de las percepciones, la evidencia es que el sistema de libre mercado es el sistema econ\u00f3mico que produce los mayores beneficios para la mayor parte de la poblaci\u00f3n6. Esto se debe fundamentalmente a que es un sistema que permite la colaboraci\u00f3n de un incontable n\u00famero de personas, que pueden encontrarse tan cerca como en el mismo vecindario o tan lejos como del otro lado del mundo, cada una busca sus propios objetivos y sus decisiones son coordinadas a trav\u00e9s del sistema de precios y no por una planeaci\u00f3n centralizada. Usando la alegor\u00eda de Adam Smith, las personas que interact\u00faan a trav\u00e9s del mercado son guiadas como por una \u00abmano invisible\u00bb, para lograr resultados que van m\u00e1s all\u00e1 de lo que cada uno ten\u00eda como objetivo en lo individual. Cuando se observan todos los retos que persisten en la actualidad (como la realidad de la pobreza en la que vive un gran n\u00famero de personas en el mundo) se tiende a pensar, equivocadamente, que estos fen\u00f3menos acaban de surgir o est\u00e1n empeorando por causas variadas desde el af\u00e1n de lucro o la b\u00fasqueda de maximizaci\u00f3n de utilidades en las empresas, hasta la globalizaci\u00f3n o una supuesta visi\u00f3n cortoplacista, resultado de las exigencias de los mercados de valores. Al hacerlo se pierde de vista el enorme progreso del mundo moderno a partir de principios del siglo XIX, fundamentalmente en Europa occidental (y sus herederos culturales como Estados Unidos o Australia) y Jap\u00f3n. Progreso de tal magnitud que ha sido llamado \u00abel gran enriquecimiento\u00bb y que ha sido magistralmente documentado por Angus Maddison en su libro Contours of the World Economy 1-2030 AD: Essays in Macro-Economic History. \u00a0 \u00a0 Esta mejora sustancial en el nivel de vida de la poblaci\u00f3n no fue producto de la introducci\u00f3n de nuevas tecnolog\u00edas o de la acumulaci\u00f3n de capital, ni siquiera del establecimiento de instituciones o una adecuada protecci\u00f3n a los derechos de propiedad. Todos estos factores son necesarios, m\u00e1s no suficientes. Se podr\u00eda pensar que la misma revoluci\u00f3n industrial fue producto de un cambio de ideas, reflejadas en una evoluci\u00f3n de los est\u00e1ndares \u00e9ticos en su aplicaci\u00f3n al mundo econ\u00f3mico. \u00c9ste es el argumento de Deirdre"}