{"version":"1.0","provider_name":"Revista ISTMO","provider_url":"https:\/\/dim-id.com\/pruebaentradas2023","author_name":"Revista ISTMO","author_url":"https:\/\/dim-id.com\/pruebaentradas2023\/author\/leograndini\/","title":"Reinventemos la colaboraci\u00f3n en M\u00e9xico","type":"rich","width":600,"height":338,"html":"<blockquote class=\"wp-embedded-content\" data-secret=\"piv8H4Rimt\"><a href=\"https:\/\/dim-id.com\/pruebaentradas2023\/2017\/11\/01\/reinventemos-la-colaboracion-en-mexico\/\">Reinventemos la colaboraci\u00f3n en M\u00e9xico<\/a><\/blockquote><iframe sandbox=\"allow-scripts\" security=\"restricted\" src=\"https:\/\/dim-id.com\/pruebaentradas2023\/2017\/11\/01\/reinventemos-la-colaboracion-en-mexico\/embed\/#?secret=piv8H4Rimt\" width=\"600\" height=\"338\" title=\"&#8220;Reinventemos la colaboraci\u00f3n en M\u00e9xico&#8221; &#8212; Revista ISTMO\" data-secret=\"piv8H4Rimt\" frameborder=\"0\" marginwidth=\"0\" marginheight=\"0\" scrolling=\"no\" class=\"wp-embedded-content\"><\/iframe><script>\n\/*! This file is auto-generated *\/\n!function(d,l){\"use strict\";l.querySelector&&d.addEventListener&&\"undefined\"!=typeof URL&&(d.wp=d.wp||{},d.wp.receiveEmbedMessage||(d.wp.receiveEmbedMessage=function(e){var t=e.data;if((t||t.secret||t.message||t.value)&&!\/[^a-zA-Z0-9]\/.test(t.secret)){for(var s,r,n,a=l.querySelectorAll('iframe[data-secret=\"'+t.secret+'\"]'),o=l.querySelectorAll('blockquote[data-secret=\"'+t.secret+'\"]'),c=new RegExp(\"^https?:$\",\"i\"),i=0;i<o.length;i++)o[i].style.display=\"none\";for(i=0;i<a.length;i++)s=a[i],e.source===s.contentWindow&&(s.removeAttribute(\"style\"),\"height\"===t.message?(1e3<(r=parseInt(t.value,10))?r=1e3:~~r<200&&(r=200),s.height=r):\"link\"===t.message&&(r=new URL(s.getAttribute(\"src\")),n=new URL(t.value),c.test(n.protocol))&&n.host===r.host&&l.activeElement===s&&(d.top.location.href=t.value))}},d.addEventListener(\"message\",d.wp.receiveEmbedMessage,!1),l.addEventListener(\"DOMContentLoaded\",function(){for(var e,t,s=l.querySelectorAll(\"iframe.wp-embedded-content\"),r=0;r<s.length;r++)(t=(e=s[r]).getAttribute(\"data-secret\"))||(t=Math.random().toString(36).substring(2,12),e.src+=\"#?secret=\"+t,e.setAttribute(\"data-secret\",t)),e.contentWindow.postMessage({message:\"ready\",secret:t},\"*\")},!1)))}(window,document);\n\/\/# sourceURL=https:\/\/dim-id.com\/pruebaentradas2023\/wp-includes\/js\/wp-embed.min.js\n<\/script>\n","thumbnail_url":"https:\/\/dim-id.com\/pruebaentradas2023\/wp-content\/uploads\/2017\/11\/IS352_AD_REINVENTAR-colaboracion.jpg","thumbnail_width":1037,"thumbnail_height":480,"description":"Los problemas sociales en la actualidad dif\u00edcilmente pueden ser solucionados por un solo actor. Es necesario enfrentarlos con esquemas de colaboraci\u00f3n de todos los sectores, mediante sociedades basadas en la solidaridad que busquen soluciones innovadoras y transformadoras. \u00a0 \u201cTodos estamos juntos en esto\u201d. Simple y contundente es la frase que Ban Ki-moon, ex Secretario General de las Naciones Unidas (UN), ha utilizado en repetidas ocasiones para explicar la relevancia de los recientemente acordados Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS). Estos objetivos, de car\u00e1cter universal, entraron en vigor el 1\u00ba de enero de 2016 como parte de la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible. El fin \u00faltimo de la Agenda es que en los pr\u00f3ximos 15 a\u00f1os, los pa\u00edses intensifiquen los esfuerzos para poner fin a la pobreza en todas sus formas, reducir la desigualdad y luchar contra el cambio clim\u00e1tico. Garantizando, al mismo tiempo, que nadie se quede atr\u00e1s en este proyecto universal de desarrollo1. En esta l\u00ednea, el objetivo n\u00famero 17 busca \u201crevitalizar la Alianza Mundial para el Desarrollo Sostenible\u201d. Una alianza a trav\u00e9s de la cual los gobiernos, la sociedad civil, los cient\u00edficos, el mundo acad\u00e9mico y el sector privado se unan en estrategias colaborativas a favor del desarrollo sostenible. Ya hablaremos m\u00e1s de esto. Detr\u00e1s de las palabras de Ban Ki-moon y, por consiguiente, del objetivo n\u00famero 17 para el desarrollo, se puede identificar un razonamiento de corte pragm\u00e1tico, as\u00ed como un razonamiento que implica un esfuerzo de car\u00e1cter reflexivo un tanto m\u00e1s profundo. Ambos servir\u00e1n de hilo conductor para este argumento. Empecemos por el pragm\u00e1tico. Resulta casi obsoleto pensar que ante la creciente magnitud y complejidad de los problemas sociales que vivimos, sean los individuos, las organizaciones y los sectores capaces de lidiar con ellos adecuadamente de forma aislada. Esto porque la mayor\u00eda de dichos problemas son de \u00edndole estructural y sist\u00e9mica, lo cual implica que trascienden las barreras de un solo sector, instituci\u00f3n o individuo. Un claro ejemplo de esto es la crisis de seguridad p\u00fablica en M\u00e9xico. A pesar de haber recibido un sinf\u00edn de partidas presupuestarias federales, estatales y municipales, la luz al final del t\u00fanel no se ve ni remotamente cerca. Las cifras de homicidios, secuestros, robos, asaltos, etc\u00e9tera, no han dejado de incrementarse pese a los esfuerzos. En otras palabras, para poder reconstruir las plataformas y tejidos sociales que hay detr\u00e1s de la crisis de seguridad p\u00fablica en el pa\u00eds (no se busca en este escrito detallar las complejas causas de dicha problem\u00e1tica), ser\u00e1 necesario que cada instituci\u00f3n, a partir de sus capacidades y con los recursos que le corresponden, se alinee a un proyecto congruente y de acuerdo con la realidad que vivimos. Es sentido com\u00fan. Sin embargo, aunque la l\u00f3gica est\u00e1 del lado de este argumento, no se ha visto, ni ante esta problem\u00e1tica ni ante muchas otras, una agenda de pol\u00edtica p\u00fablica intersectorial que responda a estos criterios. Pasemos ahora al segundo razonamiento (reflexivo). \u00a0 UNA SOCIEDAD DESVINCULADA Volvamos al ejemplo de la crisis de seguridad p\u00fablica en M\u00e9xico. Pensemos en el papel que juega la juventud mexicana en esta macabra ecuaci\u00f3n. Solamente en 2014, de acuerdo con datos del Censo Nacional de Procuraci\u00f3n de Justicia Estatal del mismo a\u00f1o, las agencias del ministerio p\u00fablico locales especializadas en adolescentes conocieron asuntos relacionados con 49,0512 menores imputados por alguna conducta posiblemente contraria a la ley. 90% de estos menores ingresaron al sistema de justicia3. Sin \u00e1nimos de caer en un simplismo argumentativo, existe suficiente sustento acad\u00e9mico4 como para inferir que estos j\u00f3venes posiblemente fueron v\u00edctimas de alguno de los m\u00faltiples factores de riesgo comunes que empujan a los menores a la cadena del crimen (factores individuales como el temperamento, la baja autoestima, habilidades sociales pobres y consumo de sustancias; factores familiares, factores comunitarios como pobreza, violencia y pocas oportunidades acad\u00e9micas, entre muchos otros). J\u00f3venes que, de alguna forma, son reflejo de lo que Josep Mir\u00f3 denomina como una \u201csociedad desvinculada\u201d. Una sociedad en la que los lazos humanos y todo aquello que nos une se ha roto; en la que modelos coercitivos, restrictivos y completamente en contra de la atomizaci\u00f3n social se han adue\u00f1ado de los espacios de vida p\u00fablica5. El Papa Francisco se ha referido a este fen\u00f3meno como el resultado de una \u201ccultura de descarte\u201d, que nos orilla no s\u00f3lo a descartar productos sino a pensar que la vida humana es desechable: los pobres, los inmigrantes, los ancianos, las personas econ\u00f3micamente vulnerables, los que no tienen voz. Una sociedad en la que la solidaridad, la benevolencia y la fraternidad no tienen mucho margen de acci\u00f3n. Para poder \u201cir todos juntos en esto\u201d, como sugiere Ban Ki-moon, y solventar problemas como los descritos aqu\u00ed, el primer paso es repensar sobre qu\u00e9 tipo de sustento queremos provocar esta \u201calianza mundial\u201d. A continuaci\u00f3n, algunas sugerencias. PASO 1. MIGRAR DE LA DESVINCULACI\u00d3N A LA VINCULACI\u00d3N SOCIAL Para entender la propuesta de la creaci\u00f3n de valor colaborativo como una propuesta que va mucho m\u00e1s all\u00e1 del pragmatismo, se sugiere que el punto de partida sea pensar en una l\u00f3gica de sociedad basada, entre otras muchas cosas, en un principio de solidaridad. De acuerdo con Hittinger (2016)6 la solidaridad como virtud social tiene cuatro significados: Antropol\u00f3gico. Nuestras perfecciones ontol\u00f3gicas comunes como humanos. Instrumental. Utilidades y externalidades en com\u00fan (entendida como interdependencia). Comunicativo e irreduciblemente moral. Actividades comunes, con distintos modos de cooperaci\u00f3n, amistad, asociaciones, muy relacionado a lo que conocemos como sociedad civil. Comuni\u00f3n. Amor com\u00fan, es decir, lo que se ama es la uni\u00f3n por s\u00ed misma, o koinonia. El argumento de Hittinger, que retomamos aqu\u00ed, es que una sociedad constituida de koinonia tiene una l\u00f3gica distinta. Contrario a lo que sucede en la sociedad desvinculada, esta sociedad se corroe cuando no hay respeto al otro. Se corroe cuando hay injusticia, cuando se dan intercambios y distribuciones ineficaces. Se sostiene cuando la justicia y la benevolencia est\u00e1n al centro, porque existe una uni\u00f3n cuya interdependencia es irrefutable7. Es decir, bajo el principio de koinonia, el hecho de que 44,146 menores de edad"}