{"version":"1.0","provider_name":"Revista ISTMO","provider_url":"https:\/\/dim-id.com\/pruebaentradas2023","author_name":"Isabel Par\u00e9s Guti\u00e9rrez","author_url":"https:\/\/dim-id.com\/pruebaentradas2023\/author\/isabel-pares-gutierrez\/","title":"C\u00f3mo educar en la sociedad del aprendizaje","type":"rich","width":600,"height":338,"html":"<blockquote class=\"wp-embedded-content\" data-secret=\"DrxVXFhFew\"><a href=\"https:\/\/dim-id.com\/pruebaentradas2023\/2017\/03\/21\/como-educar-en-la-sociedad-del-aprendizaje\/\">C\u00f3mo educar en la sociedad del aprendizaje<\/a><\/blockquote><iframe sandbox=\"allow-scripts\" security=\"restricted\" src=\"https:\/\/dim-id.com\/pruebaentradas2023\/2017\/03\/21\/como-educar-en-la-sociedad-del-aprendizaje\/embed\/#?secret=DrxVXFhFew\" width=\"600\" height=\"338\" title=\"&#8220;C\u00f3mo educar en la sociedad del aprendizaje&#8221; &#8212; Revista ISTMO\" data-secret=\"DrxVXFhFew\" frameborder=\"0\" marginwidth=\"0\" marginheight=\"0\" scrolling=\"no\" class=\"wp-embedded-content\"><\/iframe><script>\n\/*! This file is auto-generated *\/\n!function(d,l){\"use strict\";l.querySelector&&d.addEventListener&&\"undefined\"!=typeof URL&&(d.wp=d.wp||{},d.wp.receiveEmbedMessage||(d.wp.receiveEmbedMessage=function(e){var t=e.data;if((t||t.secret||t.message||t.value)&&!\/[^a-zA-Z0-9]\/.test(t.secret)){for(var s,r,n,a=l.querySelectorAll('iframe[data-secret=\"'+t.secret+'\"]'),o=l.querySelectorAll('blockquote[data-secret=\"'+t.secret+'\"]'),c=new RegExp(\"^https?:$\",\"i\"),i=0;i<o.length;i++)o[i].style.display=\"none\";for(i=0;i<a.length;i++)s=a[i],e.source===s.contentWindow&&(s.removeAttribute(\"style\"),\"height\"===t.message?(1e3<(r=parseInt(t.value,10))?r=1e3:~~r<200&&(r=200),s.height=r):\"link\"===t.message&&(r=new URL(s.getAttribute(\"src\")),n=new URL(t.value),c.test(n.protocol))&&n.host===r.host&&l.activeElement===s&&(d.top.location.href=t.value))}},d.addEventListener(\"message\",d.wp.receiveEmbedMessage,!1),l.addEventListener(\"DOMContentLoaded\",function(){for(var e,t,s=l.querySelectorAll(\"iframe.wp-embedded-content\"),r=0;r<s.length;r++)(t=(e=s[r]).getAttribute(\"data-secret\"))||(t=Math.random().toString(36).substring(2,12),e.src+=\"#?secret=\"+t,e.setAttribute(\"data-secret\",t)),e.contentWindow.postMessage({message:\"ready\",secret:t},\"*\")},!1)))}(window,document);\n\/\/# sourceURL=https:\/\/dim-id.com\/pruebaentradas2023\/wp-includes\/js\/wp-embed.min.js\n<\/script>\n","thumbnail_url":"https:\/\/dim-id.com\/pruebaentradas2023\/wp-content\/uploads\/2017\/03\/IS348_PARAFRASIS_educacion.jpg","thumbnail_width":1037,"thumbnail_height":480,"description":"En la sociedad del siglo XXI no bastar\u00e1 con saber, sino con ejercer competencias intrapersonales e interpersonales que permitan seguir aprendiendo y trabajar en equipo. \u00a0 Las dos figuras esenciales de cualquier experiencia de aprendizaje exitosa son el que aprende (educando) y el que ense\u00f1a (educador); pero, en el contexto de una escuela exitosa, existe una tercera figura: un l\u00edder con visi\u00f3n, habilidades y amplio entendimiento sobre el ambiente de aprendizaje en su instituci\u00f3n educativa. Las instituciones educativas se encuentran en una constante b\u00fasqueda para mejorar su oferta, de tal forma que los padres de familia est\u00e9n satisfechos con los m\u00e9todos educativos y resultados acad\u00e9micos que sus hijos tengan. Aqu\u00ed empieza una de las grandes batallas que confunden la pr\u00e1ctica educativa actual. Es sabido por todos que la nueva generaci\u00f3n tiene caracter\u00edsticas muy peculiares en cuanto a su proceso pensante, acceso tecnol\u00f3gico e impulsividad por el resultado inmediato. Esto provoca que se hayan buscado nuevos m\u00e9todos que permitan, por un lado, tener claridad en los est\u00e1ndares m\u00ednimos de aprendizaje para todos y, por otro, satisfacer los intereses particulares que motiven el aprendizaje cr\u00edtico y reflexivo de cada persona, bas\u00e1ndose en sus propias capacidades y potencial. Hoy en d\u00eda, las organizaciones han tenido que modificar sus perfiles laborales, dado que el profesionista millennial \u2013nacido entre 1981 y el a\u00f1o 2000\u2013 tiene aspiraciones personales y profesionales distintas a las de su anterior generaci\u00f3n, la Generaci\u00f3n X. Si se consideran modelos educativos para millennials, una de sus caracter\u00edsticas esenciales es que exigen la personalizaci\u00f3n, no quieren ser como el resto y, por tanto, esperan que las organizaciones sean las que se adapten a sus necesidades (Guti\u00e9rrez-Rub\u00ed). Se puede decir que estamos en una etapa de transici\u00f3n en la que, ya superada la sociedad de la informaci\u00f3n, se est\u00e1 migrando de una sociedad del conocimiento a una sociedad del aprendizaje. Parafraseando a la profesora de la Universidad de Stanford, Carol Dweck, \u00e9sta es una sociedad en la que es m\u00e1s importante basarse en el proceso, en el \u201ctodav\u00eda no\u201d (not yet), que en el resultado (now); justo porque, en el pasado, se ha dado mucha importancia a los est\u00e1ndares basados en resultados y conocimientos adquiridos, m\u00e1s que en procesos en los que el aprendizaje es visto como un ciclo en sinergia constante; en el que el now es menos importante que el not yet. Por ello, el curr\u00edculum escolar debe construirse para formar a los profesionales que se gu\u00edan por sus propios intereses y buscan tener un alto nivel de dominio en determinada \u00e1rea de experiencia (retando su not yet); dentro de un mundo que Sir Ken Robinson define como que exige creatividad y pensamiento interdisciplinario. \u00bfConocimiento o aprendizaje? Mucho se ha hablado en los \u00faltimos a\u00f1os sobre cambios de paradigma educativo en todos los niveles \u2013familiar, escolar y laboral, principalmente\u2013 volcando la atenci\u00f3n hacia el que aprende, hacia el educando \u2013hijo, estudiante y empleado o colaborador\u2013. Este cambio se ha dado bajo el paraguas de la sociedad del conocimiento y al parecer est\u00e1 migrando hacia la sociedad del aprendizaje, en la que el conocimiento es accesible a todos pero lo que hace diferenciarse a una persona de otra, es la capacidad de aprendizaje y la aplicaci\u00f3n del mismo en situaciones cotidianas. En la sociedad del conocimiento se ha ponderado el potencial cognitivo de la persona; en cambio, en la sociedad del aprendizaje, se valora la capacidad de interconectar el dominio cognitivo con el interpersonal y el intrapersonal. \u00c9sta es la base de la que parten las competencias para el siglo XXI, cuyo enfoque perfila el desarrollo de conocimiento transferible para la vida y el trabajo. Si bien es cierto que la escuela, durante muchos a\u00f1os, premi\u00f3 el uso de la memoria y, en las \u00faltimas d\u00e9cadas, se ha ocupado de generar procesos de razonamiento que sustituyan el mero nivel memor\u00edstico, hoy en d\u00eda lo importante es que el alumno, como centro del proceso, sea capaz de aprender por s\u00ed mismo, compartir su aprendizaje, aprender de los dem\u00e1s y de esta manera construir una \u201csociedad que aprende\u201d de manera colectiva y reflexiva. Para dar respuesta a la necesidad de formaci\u00f3n en competencias para el siglo XXI, hace falta generar modelos educativos que promuevan estrategias personalizadas, superando as\u00ed la \u00e9poca en la que se buscaba la estandarizaci\u00f3n del conocimiento. Actualmente lo importante es formar hijos y alumnos que sean los l\u00edderes del ma\u00f1ana, con capacidad de generar perspectivas de \u201caprendizaje profundo\u201d (deeper learning) para la vida y el trabajo. Aprendizaje profundo hace referencia al proceso por el cual la persona es capaz de tomar lo que ha aprendido en un momento determinado y aplicarlo a nuevas situaciones, por medio de transferencias de aprendizaje (Pellegrino et Hilton). Por medio del aprendizaje profundo, que generalmente implica aprendizaje colaborativo e interacciones con otros miembros de la comunidad, la persona desarrolla un nivel de experto en un \u00e1rea de dominio determinada. En esta etapa se entiende que la estandarizaci\u00f3n educativa es tan s\u00f3lo una base de la cual partir para desarrollar, de manera personalizada, las competencias que se requieren en el siglo XXI. En la actualidad se revaloran los principios de educaci\u00f3n personalizada que varios pedagogos como Garc\u00eda Hoz planteaban como necesarios desde hace ya varias d\u00e9cadas y que, en muchas ocasiones se consideraban ut\u00f3picos y lejanos a la realidad educativa. Hoy por hoy, un modelo educativo que no vincule el desarrollo de competencias en sus tres niveles de dominio \u2013cognitivo, intrapersonal e interpersonal\u2013 con metodolog\u00edas y estrategias que favorezcan la personalizaci\u00f3n del proceso de aprendizaje, no ser\u00e1 capaz de responder al perfil de los estudiantes ni al que la sociedad actual est\u00e1 exigiendo. Si escalamos nuestra mirada, podemos ver que pa\u00edses como Finlandia y Singapur han desarrollado su sistema educativo considerando maximizar el potencial de cada uno de los estudiantes, visto como individuo, con un proceso propio. En lo que difieren ampliamente, es en la manera de hacerlo, pues Singapur desarroll\u00f3 un modelo sist\u00e9mico y coherente en el que se concatenan la pr\u00e1ctica educativa, las pol\u00edticas y"}