{"version":"1.0","provider_name":"Revista ISTMO","provider_url":"https:\/\/dim-id.com\/pruebaentradas2023","author_name":"Guillermo Hurtado","author_url":"https:\/\/dim-id.com\/pruebaentradas2023\/author\/guillermo-hurtado\/","title":"La democracia seg\u00fan Madero","type":"rich","width":600,"height":338,"html":"<blockquote class=\"wp-embedded-content\" data-secret=\"Di4jiSp0Tp\"><a href=\"https:\/\/dim-id.com\/pruebaentradas2023\/2017\/03\/14\/la-democracia-segun-madero\/\">La democracia seg\u00fan Madero<\/a><\/blockquote><iframe sandbox=\"allow-scripts\" security=\"restricted\" src=\"https:\/\/dim-id.com\/pruebaentradas2023\/2017\/03\/14\/la-democracia-segun-madero\/embed\/#?secret=Di4jiSp0Tp\" width=\"600\" height=\"338\" title=\"&#8220;La democracia seg\u00fan Madero&#8221; &#8212; Revista ISTMO\" data-secret=\"Di4jiSp0Tp\" frameborder=\"0\" marginwidth=\"0\" marginheight=\"0\" scrolling=\"no\" class=\"wp-embedded-content\"><\/iframe><script>\n\/*! This file is auto-generated *\/\n!function(d,l){\"use strict\";l.querySelector&&d.addEventListener&&\"undefined\"!=typeof URL&&(d.wp=d.wp||{},d.wp.receiveEmbedMessage||(d.wp.receiveEmbedMessage=function(e){var t=e.data;if((t||t.secret||t.message||t.value)&&!\/[^a-zA-Z0-9]\/.test(t.secret)){for(var s,r,n,a=l.querySelectorAll('iframe[data-secret=\"'+t.secret+'\"]'),o=l.querySelectorAll('blockquote[data-secret=\"'+t.secret+'\"]'),c=new RegExp(\"^https?:$\",\"i\"),i=0;i<o.length;i++)o[i].style.display=\"none\";for(i=0;i<a.length;i++)s=a[i],e.source===s.contentWindow&&(s.removeAttribute(\"style\"),\"height\"===t.message?(1e3<(r=parseInt(t.value,10))?r=1e3:~~r<200&&(r=200),s.height=r):\"link\"===t.message&&(r=new URL(s.getAttribute(\"src\")),n=new URL(t.value),c.test(n.protocol))&&n.host===r.host&&l.activeElement===s&&(d.top.location.href=t.value))}},d.addEventListener(\"message\",d.wp.receiveEmbedMessage,!1),l.addEventListener(\"DOMContentLoaded\",function(){for(var e,t,s=l.querySelectorAll(\"iframe.wp-embedded-content\"),r=0;r<s.length;r++)(t=(e=s[r]).getAttribute(\"data-secret\"))||(t=Math.random().toString(36).substring(2,12),e.src+=\"#?secret=\"+t,e.setAttribute(\"data-secret\",t)),e.contentWindow.postMessage({message:\"ready\",secret:t},\"*\")},!1)))}(window,document);\n\/\/# sourceURL=https:\/\/dim-id.com\/pruebaentradas2023\/wp-includes\/js\/wp-embed.min.js\n<\/script>\n","thumbnail_url":"https:\/\/dim-id.com\/pruebaentradas2023\/wp-content\/uploads\/2017\/03\/IS348_PARAFRASIS_madero.jpg","thumbnail_width":1037,"thumbnail_height":480,"description":"Entre las l\u00edneas de su obra magna, puede entenderse la originalidad del pensamiento maderista, que puso a la democracia en el centro de las aspiraciones pol\u00edticas de los mexicanos. \u00a0 Sabemos que Madero redact\u00f3 en seis meses La sucesi\u00f3n presidencial en 1910 con el prop\u00f3sito de que fuera un instrumento para su campa\u00f1a pol\u00edtica a nivel nacional. La obra fue impresa en diciembre de 1908 en San Pedro de las Colonias con un tiraje de 3,000 ejemplares. A principios de 1909 Madero lo distribuy\u00f3 por correo a pol\u00edticos, intelectuales y periodistas independientes. La primera edici\u00f3n se agot\u00f3 de inmediato y Madero public\u00f3 una segunda edici\u00f3n corregida y aumentada.1 El libro tiene la estructura de un discurso cl\u00e1sico: exordio, narraci\u00f3n, argumentaci\u00f3n y peroraci\u00f3n. Pero su dimensi\u00f3n ret\u00f3rica es m\u00e1s compleja. Arist\u00f3teles distingu\u00eda entre la ret\u00f3rica forense, la deliberativa y la epid\u00e9ctica. Madero combina en su libro los tres estilos. Por una parte, se dirige al pueblo, lo invita a defender la democracia, a recobrar su dignidad. Por otra, se dirige a D\u00edaz: lo alaba, reconoce sus m\u00e9ritos, lo juzga, lo critica e incluso lo amenaza. Puede decirse que la obra fue un \u00e9xito en el objetivo deliberativo mas no en el epid\u00e9ctico. Madero convenci\u00f3 al pueblo, no a D\u00edaz. DEMOCRACIA PARA TODOS \u00bfA qui\u00e9n estaba dirigido en verdad el libro? \u00bfAl pueblo o al C\u00e9sar? Me parece que aun cuando Madero se dirig\u00eda a D\u00edaz, se dirig\u00eda al pueblo. La fuerza de su discurso a D\u00edaz consiste en el car\u00e1cter revolucionario de su discurso dirigido al pueblo. Un an\u00e1lisis ret\u00f3rico de La sucesi\u00f3n presidencial en 1910 tambi\u00e9n debe tomar en cuenta la manera en la que Madero utiliza la historia de M\u00e9xico para sus fines. Su tesis es que el militarismo tir\u00e1nico hab\u00eda sido una desgracia para el pa\u00eds y que era tiempo de dejarlo atr\u00e1s. Madero no fue un historiador; sus conocimientos de historia nacional estaban basados en la lectura que hizo de M\u00e9xico a trav\u00e9s de los siglos.2 Sin embargo, en varias ocasiones Madero hace referencia a la historia de Roma y de Francia para ilustrar algunas de sus afirmaciones sobre las desgracias producidas por el poder absoluto. La originalidad de La sucesi\u00f3n presidencial en 1910 consisti\u00f3 en su defensa a ultranza de la democracia. Madero rechazaba tajantemente la idea de que M\u00e9xico no estaba maduro para la democracia efectiva. Seg\u00fan Madero, la democracia no ten\u00eda que esperar a que el proceso evolutivo transformara a los mexicanos. Los mexicanos deb\u00edan luchar de manera pac\u00edfica por su libertad y acabar de una buena vez con la tiran\u00eda. S\u00f3lo en caso de que el tirano violara la voluntad popular, podr\u00eda justificarse una lucha de otro tipo. Madero defendi\u00f3 que la alternancia tendr\u00eda que ser decidida de manera democr\u00e1tica, no por un l\u00edder carism\u00e1tico, como Bernardo Reyes, ni por una \u00e9lite ilustrada, como la de los cient\u00edficos, sino por un partido pol\u00edtico que decidiera en una convenci\u00f3n su plataforma pol\u00edtica. En Metahistoria, Hayden White ha retomado la distinci\u00f3n hecha por Karl Mannheim entre la idea liberal de que la estructura social ser\u00e1 mejorada en un futuro remoto y la idea radical de que ese cambio tendr\u00e1 lugar en un futuro inmediato.3 Los liberales se preparan para realizar la utop\u00eda, es decir, la aplazan, los radicales se sienten listos para realizarla, es decir, la precipitan. El discurso de los cient\u00edficos, de Sierra, era un discurso liberal en ese sentido de Mannheim; el de Madero, en cambio, era radical. Es por eso que su discurso puede calificarse como revolucionario. Y lo era, no s\u00f3lo en M\u00e9xico, sino en el resto del mundo. En aquellos a\u00f1os, en los Estados Unidos, el pa\u00eds que se consideraba la cuna de la democracia moderna, la sociedad pon\u00eda muchas barreras al sufragio: los pobres, los negros, los inmigrantes\u2026 los marginados ten\u00edan obst\u00e1culos para votar. Madero, en cambio, luchaba por una democracia total. Por esa raz\u00f3n, deber\u00eda ser incluido en la lista de los grandes promotores de la democracia de la historia. A Madero se le ha llamado el m\u00e1rtir de la democracia, pero quiz\u00e1 ser\u00eda preferible describirlo como el padre de la democracia mexicana. Las primeras elecciones en el pa\u00eds se realizaron durante el Virreinato y, luego, a pesar de la poca simpat\u00eda de los conservadores por la idea de voluntad popular, tambi\u00e9n hubo elecciones en el M\u00e9xico independiente. Sin embargo, nadie le hab\u00eda dado al fen\u00f3meno electoral la importancia que Madero le dio en La sucesi\u00f3n presidencial en 1910.4 Para los liberales del XIX, las elecciones consist\u00edan en un principio de legitimaci\u00f3n jur\u00eddica del poder. Las elecciones locales y federales designaban a los congresos y a las autoridades municipales, estatales y federales. Durante el r\u00e9gimen de D\u00edaz se realizaron elecciones en tiempo y forma. Sin embargo, el respeto a la voluntad popular no era visto como algo fundamental para el bienestar de la patria.5 Salvando las diferencias, algo semejante suced\u00eda en los dem\u00e1s pa\u00edses occidentales. A principios del siglo XX, las \u00e9lites pensaban que la democracia no pod\u00eda tomarse demasiado en serio ya que, de otra manera, se garantizaba el desastre. 6 Durante el porfiriato, importaban m\u00e1s el orden, la paz y el progreso que la libertad y, para garantizarlos, no importaba que la voluntad de la plebe quedara en segundo plano. Pero tambi\u00e9n para los viejos liberales, la voluntad popular pod\u00eda ignorarse cuando estaban en juego fines m\u00e1s altos como, por ejemplo, la separaci\u00f3n del Estado y la Iglesia. Para Madero, por el contrario, la democracia significa la efectividad del sufragio, es decir, la materializaci\u00f3n de la voluntad popular. Este concepto de democracia supone la conformaci\u00f3n de un nuevo concepto de pueblo. No es un pueblo compuesto por castas, corporaciones o clases, sino por individuos que depositan sus votos en las urnas.7 Madero invoca por vez primera al pueblo mexicano como un actor pol\u00edtico real. Los liberales mexicanos del XIX lo postulan como una abstracci\u00f3n por medio de la cual formulan sus principios legales, pero no lo reconocen como realidad aut\u00f3noma, como actor pol\u00edtico. En los"}