{"version":"1.0","provider_name":"Revista ISTMO","provider_url":"https:\/\/dim-id.com\/pruebaentradas2023","author_name":"Emilio Palafox Marqu\u00e9s","author_url":"https:\/\/dim-id.com\/pruebaentradas2023\/author\/emilio_palafox_marques\/","title":"L\u00e1grimas de Darwin","type":"rich","width":600,"height":338,"html":"<blockquote class=\"wp-embedded-content\" data-secret=\"1yIKWH0UwV\"><a href=\"https:\/\/dim-id.com\/pruebaentradas2023\/2016\/05\/04\/lagrimas-de-darwin\/\">L\u00e1grimas de Darwin<\/a><\/blockquote><iframe sandbox=\"allow-scripts\" security=\"restricted\" src=\"https:\/\/dim-id.com\/pruebaentradas2023\/2016\/05\/04\/lagrimas-de-darwin\/embed\/#?secret=1yIKWH0UwV\" width=\"600\" height=\"338\" title=\"&#8220;L\u00e1grimas de Darwin&#8221; &#8212; Revista ISTMO\" data-secret=\"1yIKWH0UwV\" frameborder=\"0\" marginwidth=\"0\" marginheight=\"0\" scrolling=\"no\" class=\"wp-embedded-content\"><\/iframe><script>\n\/*! This file is auto-generated *\/\n!function(d,l){\"use strict\";l.querySelector&&d.addEventListener&&\"undefined\"!=typeof URL&&(d.wp=d.wp||{},d.wp.receiveEmbedMessage||(d.wp.receiveEmbedMessage=function(e){var t=e.data;if((t||t.secret||t.message||t.value)&&!\/[^a-zA-Z0-9]\/.test(t.secret)){for(var s,r,n,a=l.querySelectorAll('iframe[data-secret=\"'+t.secret+'\"]'),o=l.querySelectorAll('blockquote[data-secret=\"'+t.secret+'\"]'),c=new RegExp(\"^https?:$\",\"i\"),i=0;i<o.length;i++)o[i].style.display=\"none\";for(i=0;i<a.length;i++)s=a[i],e.source===s.contentWindow&&(s.removeAttribute(\"style\"),\"height\"===t.message?(1e3<(r=parseInt(t.value,10))?r=1e3:~~r<200&&(r=200),s.height=r):\"link\"===t.message&&(r=new URL(s.getAttribute(\"src\")),n=new URL(t.value),c.test(n.protocol))&&n.host===r.host&&l.activeElement===s&&(d.top.location.href=t.value))}},d.addEventListener(\"message\",d.wp.receiveEmbedMessage,!1),l.addEventListener(\"DOMContentLoaded\",function(){for(var e,t,s=l.querySelectorAll(\"iframe.wp-embedded-content\"),r=0;r<s.length;r++)(t=(e=s[r]).getAttribute(\"data-secret\"))||(t=Math.random().toString(36).substring(2,12),e.src+=\"#?secret=\"+t,e.setAttribute(\"data-secret\",t)),e.contentWindow.postMessage({message:\"ready\",secret:t},\"*\")},!1)))}(window,document);\n\/\/# sourceURL=https:\/\/dim-id.com\/pruebaentradas2023\/wp-includes\/js\/wp-embed.min.js\n<\/script>\n","description":"Una sana antropolog\u00eda puede afirmar que el origen del hombre es doble: hay una continuidad f\u00edsica, biol\u00f3gica, que llamamos evoluci\u00f3n; y hay tambi\u00e9n una discontinuidad metaf\u00edsica que son las manifestaciones espirituales del hombre: arte, cultura, vida espiritual. En este art\u00edculo, apoyado en investigadores connotados, el autor esboza una s\u00edntesis para entender lo que Zubiri llama \u00abla creaci\u00f3n evolvente\u00bb. \u00a0 S\u00ed resulta fascinante el buceo en las aguas del Mar de Cort\u00e9s que practican algunos de mis amigos, pero es a\u00fan m\u00e1s atrayente, ahondar en nuestros or\u00edgenes humanos a trav\u00e9s de las ciencias. Los historiadores conservan una carta de Emma a su esposo Carlos Darwin. En ella le hace dos claras advertencias: que no escucha las opiniones contrarias a sus ideas; y le hace ver la gravedad de no atender a la Revelaci\u00f3n en asuntos de trascendencia. Bien razonada y redactada, esa carta debi\u00f3 ser cuidadosamente acogida por Carlos, como se advierte por la anotaci\u00f3n que \u00e9l mismo dej\u00f3 escrita al final: le dice, \u00abEmma, no sabes cu\u00e1nto he llorado leyendo estas letras tuyas\u00bb. Era el siglo XIX. Darwin public\u00f3 en 1858 su primera obra, El origen de las especies, en la que fundamenta el desarrollo del mundo viviente \u2013de la amiba a los seres superiores\u2013 en la selecci\u00f3n natural que hace prevalecer a los m\u00e1s aptos en la lucha por la vida, y elimina a los m\u00e1s d\u00e9biles. Como sabemos, las cr\u00edticas a esta teor\u00eda fueron abundantes. Tal vez la afirmaci\u00f3n de Hans Driesche sea la m\u00e1s expresiva: \u00abEl darwinismo no es propiamente falso, sino insuficiente\u00bb, es decir, s\u00f3lo explica la diversificaci\u00f3n de las especies animales en formas afines, pero no el desarrollo creciente del mundo viviente que culminar\u00e1 en el hombre. Se explica la angustia de Darwin al confrontar los datos cient\u00edficos que iba acumulando, con las ense\u00f1anzas de la Biblia cuando \u00e9sta se interpreta en sentido literal; es decir, si hacemos de ella lo que nunca fue ni pretendieron sus autores: un libro de ciencias naturales. A prop\u00f3sito del caso Galileo, se puntualiz\u00f3 con gran acierto que la astronom\u00eda muestra \u00abc\u00f3mo va el cielo, y que en la Biblia se ense\u00f1a c\u00f3mo vamos al cielo\u00bb. Esta misma precisi\u00f3n prevalece en general, respecto a las ciencias naturales y el contenido de la Biblia, que debe entenderse como un conjunto de verdades religiosas expresadas en forma popular, en las que se fundamenta la fe del pueblo hebreo y no como un libro de ciencias naturales. \u00a0 \u00abARABESCOS DE LA EVOLUCI\u00d3N\u00bb La cr\u00edtica al darwinismo como explicaci\u00f3n total de la evoluci\u00f3n, llev\u00f3 a esta corriente a dirigir su investigaci\u00f3n mediante la gen\u00e9tica mendeliana al origen de las variaciones sobre las que deber\u00eda de actuar la selecci\u00f3n natural. Surge as\u00ed el neodarwinismo, fundamentado en la observaci\u00f3n de las mutaciones gen\u00e9ticas de peque\u00f1a cuant\u00eda, comprobadas experimentalmente en laboratorio. Es el caso del genetista, Thomas H. Morgan, quien establece as\u00ed la base gen\u00e9tica de la evoluci\u00f3n. La objeci\u00f3n de Driesch al darwinismo original se aplica tambi\u00e9n al neodarwinismo. El bi\u00f3logo franc\u00e9s, Albert Vandel, afirma que est\u00e1 mal fundamentada una teor\u00eda cuyos resultados en laboratorio son de m\u00ednima cuant\u00eda y siempre de car\u00e1cter regresivo; es decir, son como \u00abligeras enfermedades\u00bb. Esos han sido los resultados obtenidos por la gen\u00e9tica al experimentar sobre los cromosomas gigantes de las gl\u00e1ndulas salivales de drosofila, la llamada mosca del vinagre. Por su parte, el paleont\u00f3logo O. H. Schindewolf califica a estas peque\u00f1as variantes como \u00abarabescos de las evoluci\u00f3n\u00bb. \u00a0 TEOR\u00cdAS EVOLUTIVAS Surgieron alternativas a la formulaci\u00f3n darwinista para explicar la evoluci\u00f3n, denominando micro evoluci\u00f3n al proceso estudiado por la gen\u00e9tica de Morgan, y apelando a otro tipo de variaci\u00f3n gen\u00e9tica, responsable de la macro evoluci\u00f3n. Richard Goldschmidt experiment\u00f3 sobre las mutaciones cromos\u00f3micas, productoras de efectos de mayor cuant\u00eda en el organismo que las mutaciones gen\u00e9ticas. La distinci\u00f3n entre micro evoluci\u00f3n, que no aporta desarrollo, y macro evoluci\u00f3n, camino del desarrollo gen\u00e9tico, viene a ser la clave de esta cr\u00edtica del neodarwinismo. La teor\u00eda del equilibrio puntuado de Stephen Jay Gould surgi\u00f3 tambi\u00e9n como alternativa frente a la supuesta continuidad permanente del proceso darwinista, al ofrecer Gould y Niles Eldredge en 1972 la teor\u00eda de un proceso evolutivo acelerado en unos periodos, mientras que se detiene largamente en otros. Templado public\u00f3 una magistral historia de las teor\u00edas evolutivas que ayuda a comprender estas ideas y actualiza la antigua obra de Em. Radl, Historia de las teor\u00edas biol\u00f3gicas (1930). Gran sorpresa produjo en su d\u00eda, la aparici\u00f3n de los libros de Teilhard De Chardin, donde desarrolla una visi\u00f3n po\u00e9tica muy atrayente del proceso evolutivo. La critica que hizo el te\u00f3logo Philippe de la Trinit\u00e9, califica esta visi\u00f3n de evoluci\u00f3n redentora. Todo ello tuvo escasa repercusi\u00f3n en el nivel cient\u00edfico pero gran resonancia en el ambiente cultural: hoy se siguen citando bellas frases de Teilhard De Chardin. La divulgaci\u00f3n del darwinismo se la debemos en buena parte a Julian Huxley, en su obra Evoluci\u00f3n s\u00edntesis moderna. \u00a0 LA INQUIETUD DE DARWIN Carlos Darwin public\u00f3 su segundo libro, El origen del hombre, en 1870. Aplic\u00f3 al hombre las mismas ideas que desarrolla para explicar la evoluci\u00f3n de la naturaleza en su Origen de las especies. Aparte de la cr\u00edtica al darwinismo cient\u00edfico que lo descalifica como explicaci\u00f3n insuficiente del origen de las nuevas especies, la objeci\u00f3n m\u00e1s grave sobre el pensamiento de Darwin recae sobre su pretensi\u00f3n de que s\u00f3lo existe diferencia cuantitativa entre la inteligencia del hombre y la inteligencia animal. Afirmaci\u00f3n que traiciona la metodolog\u00eda de las ciencias ya que no se ha demostrado que esa diferencia sea s\u00f3lo cuantitativa. Una acertada concepci\u00f3n del hombre muestra las manifestaciones de la inteligencia humana y nos introduce en el inmenso campo de la cultura. Aqu\u00ed se advierte la infranqueable diferencia entre la inteligencia humana y animal, diferencia esencial, cualitativa, no s\u00f3lo cuantitativa. El premio Nobel en fisiolog\u00eda, John Eccles, ha dejado constancia del nulo resultado en la pretensi\u00f3n de hacer hablar a los simios, al tiempo que sostiene la necesidad del alma espiritual para explicar al hombre. Fue el canadiense Wilder Penfield,","thumbnail_url":"https:\/\/istmo.mx\/wp-content\/uploads\/2016\/04\/IS343_Miscelanea_02_principal.jpg"}