{"version":"1.0","provider_name":"Revista ISTMO","provider_url":"https:\/\/dim-id.com\/pruebaentradas2023","author_name":"Jos\u00e9 Manuel N\u00fa\u00f1ez","author_url":"https:\/\/dim-id.com\/pruebaentradas2023\/author\/josemanuelnunez\/","title":"El trabajo \u00e9tico es un buen trabajo","type":"rich","width":600,"height":338,"html":"<blockquote class=\"wp-embedded-content\" data-secret=\"8CML2ucnHo\"><a href=\"https:\/\/dim-id.com\/pruebaentradas2023\/2016\/03\/29\/el-trabajo-etico-es-un-buen-trabajo\/\">El trabajo \u00e9tico es un buen trabajo<\/a><\/blockquote><iframe sandbox=\"allow-scripts\" security=\"restricted\" src=\"https:\/\/dim-id.com\/pruebaentradas2023\/2016\/03\/29\/el-trabajo-etico-es-un-buen-trabajo\/embed\/#?secret=8CML2ucnHo\" width=\"600\" height=\"338\" title=\"&#8220;El trabajo \u00e9tico es un buen trabajo&#8221; &#8212; Revista ISTMO\" data-secret=\"8CML2ucnHo\" frameborder=\"0\" marginwidth=\"0\" marginheight=\"0\" scrolling=\"no\" class=\"wp-embedded-content\"><\/iframe><script>\n\/*! This file is auto-generated *\/\n!function(d,l){\"use strict\";l.querySelector&&d.addEventListener&&\"undefined\"!=typeof URL&&(d.wp=d.wp||{},d.wp.receiveEmbedMessage||(d.wp.receiveEmbedMessage=function(e){var t=e.data;if((t||t.secret||t.message||t.value)&&!\/[^a-zA-Z0-9]\/.test(t.secret)){for(var s,r,n,a=l.querySelectorAll('iframe[data-secret=\"'+t.secret+'\"]'),o=l.querySelectorAll('blockquote[data-secret=\"'+t.secret+'\"]'),c=new RegExp(\"^https?:$\",\"i\"),i=0;i<o.length;i++)o[i].style.display=\"none\";for(i=0;i<a.length;i++)s=a[i],e.source===s.contentWindow&&(s.removeAttribute(\"style\"),\"height\"===t.message?(1e3<(r=parseInt(t.value,10))?r=1e3:~~r<200&&(r=200),s.height=r):\"link\"===t.message&&(r=new URL(s.getAttribute(\"src\")),n=new URL(t.value),c.test(n.protocol))&&n.host===r.host&&l.activeElement===s&&(d.top.location.href=t.value))}},d.addEventListener(\"message\",d.wp.receiveEmbedMessage,!1),l.addEventListener(\"DOMContentLoaded\",function(){for(var e,t,s=l.querySelectorAll(\"iframe.wp-embedded-content\"),r=0;r<s.length;r++)(t=(e=s[r]).getAttribute(\"data-secret\"))||(t=Math.random().toString(36).substring(2,12),e.src+=\"#?secret=\"+t,e.setAttribute(\"data-secret\",t)),e.contentWindow.postMessage({message:\"ready\",secret:t},\"*\")},!1)))}(window,document);\n\/\/# sourceURL=https:\/\/dim-id.com\/pruebaentradas2023\/wp-includes\/js\/wp-embed.min.js\n<\/script>\n","thumbnail_url":null,"thumbnail_width":null,"thumbnail_height":null,"description":"Cada \u00e9poca requiere revisar y desechar o revalorar muchas realidades sociales; una muy significativa es el trabajo, actividad humana y realidad \u00e9tica. \u00c9ste no siempre fue considerado como ahora, un derecho humano (proclamado en la declaraci\u00f3n de la ONU hace apenas unas d\u00e9cadas). El autor aplica una lupa filos\u00f3fica, analiza algunas caracter\u00edsticas y lo considera un don y una conquista que enriquece al hombre y le permite, adem\u00e1s de crecer individualmente, ofrecer su personal aportaci\u00f3n al desarrollo social. \u00a0 En \u00e9pocas recientes el trabajo se ha revalorado hasta el punto de considerarlo un derecho fundamental del ser humano, cauce y expresi\u00f3n para insertarse en la sociedad y contribuir con creatividad a su desarrollo. Pero no siempre fue as\u00ed, a lo largo de la Historia surgieron muy diversas y encontradas concepciones respecto del trabajo. En la antig\u00fcedad, por ejemplo, los griegos no lo consideraban una actividad propiamente humana, pues imped\u00eda dedicarse a la contemplaci\u00f3n, reputada como la actividad adecuada para el hombre libre. Transcurrieron muchos a\u00f1os, hasta la modernidad, para que el trabajo empezara a valorarse positivamente; camino que se trunca por los matices que le imprimieron el capitalismo y el marxismo, al reducirlo a un intercambio econ\u00f3mico o a un mecanismo de explotaci\u00f3n. Esta pluralidad de ideas se refleja en las distintas acepciones que el diccionario confiere al t\u00e9rmino, que van, desde \u00abocuparse en cualquier actividad f\u00edsica o intelectual\u00bb, pasando por \u00abintentar conseguir algo con esfuerzo\u00bb o m\u00e1s negativas: \u00abafligir o desazonar\u00bb o para referirse a \u00abuna dificultad, impedimento o perjuicio\u00bb. No faltan las burlas en la cultura popular: \u00abes tan malo que hasta pagan por hacerlo\u00bb. \u00a0 TRABAJO: MEDIO PRIVILEGIADO DEL DESARROLLO Para reflexionar sobre el trabajo y sus implicaciones \u00e9ticas, lo definimos como: la actividad f\u00edsica o intelectual que permite mediante el empe\u00f1o y la adecuada elecci\u00f3n de los medios, alcanzar, con un sistema o m\u00e9todo determinado, un objetivo concreto. Se trata pues, de la consecuci\u00f3n de algo complejo o dif\u00edcil cuyo logro requiere esfuerzo. La capacidad de exigirse facilita a las personas la posibilidad de lograr las realidades que se proponen. El modo m\u00e1s frecuente y habitual del esfuerzo humano en nuestra sociedad es el trabajo. Por ello, la actividad central de cualquier proyecto humano de envergadura implica trabajar. La empresa no es la excepci\u00f3n. El ingrediente principal para alcanzar sus fines: desarrollar mercados, obtener ganancias, generar empleos, es el trabajo de los sujetos que la integran. Esto es tan definitorio, que bien podemos decir que no es otra cosa, que la integraci\u00f3n del entramado de actividades particulares unificadas por una misi\u00f3n com\u00fan. Dicho de modo m\u00e1s sencillo: es la suma del trabajo de las personas que la integran. El trabajo es cimiento fundamental para construir organizaciones y medio privilegiado para el desarrollo de las personas. Como actividad humana es una realidad \u00e9tica; por el simple hecho de ser humana la integran una serie de obligaciones y derechos. \u00a0 HAZ EL BIEN Y EVITA EL MAL: \u00a1PONTE A TRABAJAR! El primer principio regulador de la \u00e9tica, llamado principio de sind\u00e9resis, se formula \u00abhaz el bien y evita el mal\u00bb. El trabajo es imagen toral de este primer principio regulador del quehacer \u00e9tico, pues es un modo primordial para realizar el bien. Como es l\u00f3gico, toda reflexi\u00f3n \u00e9tica profunda y seria comienza por lo que debe hacerse y, secundariamente, por lo que ha de evitarse. La finalidad de la \u00e9tica es la consecuci\u00f3n de un fin y, por tanto su posibilidad para alcanzarlo se vincula a la realizaci\u00f3n de una tarea. El talante \u00e9tico es una expresi\u00f3n del obrar del hombre y se orienta a hacer el bien. Un modo corriente y frecuente para alcanzar nuestros fines cotidianos se relaciona con nuestra actividad, nuestro trabajo. Los hombres hacemos el bien a trav\u00e9s de nuestro trabajo. El trabajo es motor de la persona y las organizaciones. Como realidad compleja abarca distintos aspectos; una dimensi\u00f3n objetiva y otra subjetiva. Quien trabaja realiza una actividad con un resultado externo y, a la vez, se transforma al realizarla. Adem\u00e1s, como el trabajo no puede hacerse en solitario, esa tarea tiene un impacto en los dem\u00e1s, ya sea en quienes colaboran o en quienes se benefician del trabajo efectuado. Las dimensiones del trabajo son: \u00a0 Dimensi\u00f3n objetiva: producto entregable (objeto externo, servicio). Dimensi\u00f3n subjetiva: impacto en el sujeto que lo realiza (habilidades desarrolladas, actitudes, destrezas). Dimensi\u00f3n trascendente: impacto en el entorno, mejorando a las personas con quienes se comparte el trabajo o contribuyendo al desarrollo de la sociedad donde se lleva a cabo. \u00a0 Bajo esta divisi\u00f3n podemos delinear algunas condiciones \u00e9ticas del trabajo que deben considerar las tres perspectivas y ponderar sus caracter\u00edsticas para que ese trabajo haga el bien. \u00a0 BIEN HECHO ES FUENTE DE APRENDIZAJE Comencemos con el \u00e1mbito objetivo. La tarea en s\u00ed misma. Para que un trabajo sea bueno requiere estar bien hecho: ejecutarse con competencia profesional, con la t\u00e9cnica adecuada y la mayor perfecci\u00f3n posible. Para lograrlo, quien lo realiza requiere un conocimiento serio y estar al tanto de los avances que le permitan realizar su tarea con profesionalidad. Un trabajo bien hecho requiere preparaci\u00f3n, esfuerzo para mantenerse al d\u00eda sobre los avances del \u00e1rea de desempe\u00f1o. Preparaci\u00f3n y estudio permanentes, conocer bien el estado de las cosas e incorporar los constantes avances del conocimiento al trabajo personal. Adem\u00e1s, es imprescindible una adecuada ejecuci\u00f3n. Un trabajo serio y competente implica cuidar multitud de peque\u00f1os detalles. Terminarlo con esmero y pulcritud, cumplir con los tiempos de entrega de los productos o servicios y atender todos los aspectos involucrados en la responsabilidad asumida. En definitiva, maestr\u00eda en la ejecuci\u00f3n. Como se\u00f1ala el poeta Antonio Machado: \u00abdespacito y buena letra, que el hacer las cosas bien, importa m\u00e1s que el hacerlas\u00bb. Sin duda, tambi\u00e9n hay que considerar el ingrediente de la suerte, como bien se ilustra en la narraci\u00f3n de El viejo y el mar. Una an\u00e9cdota que relata un prestigioso abogado ilustra la importancia del bien hacer en el trabajo. Este hombre contaba su vieja amistad con un"}