{"version":"1.0","provider_name":"Revista ISTMO","provider_url":"https:\/\/dim-id.com\/pruebaentradas2023","author_name":"Revista ISTMO","author_url":"https:\/\/dim-id.com\/pruebaentradas2023\/author\/admin\/","title":"De enemigo voraz a fiel aliado","type":"rich","width":600,"height":338,"html":"<blockquote class=\"wp-embedded-content\" data-secret=\"En435wvO3r\"><a href=\"https:\/\/dim-id.com\/pruebaentradas2023\/2015\/10\/30\/de-enemigo-voraz-a-fiel-aliado\/\">De enemigo voraz a fiel aliado<\/a><\/blockquote><iframe sandbox=\"allow-scripts\" security=\"restricted\" src=\"https:\/\/dim-id.com\/pruebaentradas2023\/2015\/10\/30\/de-enemigo-voraz-a-fiel-aliado\/embed\/#?secret=En435wvO3r\" width=\"600\" height=\"338\" title=\"&#8220;De enemigo voraz a fiel aliado&#8221; &#8212; Revista ISTMO\" data-secret=\"En435wvO3r\" frameborder=\"0\" marginwidth=\"0\" marginheight=\"0\" scrolling=\"no\" class=\"wp-embedded-content\"><\/iframe><script>\n\/*! This file is auto-generated *\/\n!function(d,l){\"use strict\";l.querySelector&&d.addEventListener&&\"undefined\"!=typeof URL&&(d.wp=d.wp||{},d.wp.receiveEmbedMessage||(d.wp.receiveEmbedMessage=function(e){var t=e.data;if((t||t.secret||t.message||t.value)&&!\/[^a-zA-Z0-9]\/.test(t.secret)){for(var s,r,n,a=l.querySelectorAll('iframe[data-secret=\"'+t.secret+'\"]'),o=l.querySelectorAll('blockquote[data-secret=\"'+t.secret+'\"]'),c=new RegExp(\"^https?:$\",\"i\"),i=0;i<o.length;i++)o[i].style.display=\"none\";for(i=0;i<a.length;i++)s=a[i],e.source===s.contentWindow&&(s.removeAttribute(\"style\"),\"height\"===t.message?(1e3<(r=parseInt(t.value,10))?r=1e3:~~r<200&&(r=200),s.height=r):\"link\"===t.message&&(r=new URL(s.getAttribute(\"src\")),n=new URL(t.value),c.test(n.protocol))&&n.host===r.host&&l.activeElement===s&&(d.top.location.href=t.value))}},d.addEventListener(\"message\",d.wp.receiveEmbedMessage,!1),l.addEventListener(\"DOMContentLoaded\",function(){for(var e,t,s=l.querySelectorAll(\"iframe.wp-embedded-content\"),r=0;r<s.length;r++)(t=(e=s[r]).getAttribute(\"data-secret\"))||(t=Math.random().toString(36).substring(2,12),e.src+=\"#?secret=\"+t,e.setAttribute(\"data-secret\",t)),e.contentWindow.postMessage({message:\"ready\",secret:t},\"*\")},!1)))}(window,document);\n\/\/# sourceURL=https:\/\/dim-id.com\/pruebaentradas2023\/wp-includes\/js\/wp-embed.min.js\n<\/script>\n","description":"Resulta que esos videojuegos, que con frecuencia protagonizan discusiones en los hogares, ofrecen cada d\u00eda m\u00e1s ventajas, siempre y cuando no se abuse de ellos. M\u00faltiples investigaciones muestran c\u00f3mo benefician habilidades cognitivas y la plasticidad del cerebro, ayudan a tratar problemas de desarrollo intelectual, emocional y psicosocial y, por si fuera poco, ofrecen una enorme \u00e1rea de oportunidad para desarrollar videojuegos que faciliten y mejoren el aprendizaje. \u00a0 \u00a0 En los \u00faltimos a\u00f1os, la industria de los videojuegos ha experimentado un crecimiento exponencial, convirti\u00e9ndose en una de las m\u00e1s redituables del mundo. Su impacto ha generado un fuerte debate: algunos detractores los se\u00f1alan como una forma de entretenimiento que fomenta el ocio y en ocasiones la violencia, mientras que sus defensores mencionan m\u00faltiples beneficios que pueden traer a los seres humanos y han realizado hallazgos sorprendentes en torno al tema. Lo primero que debemos decir es que todo en exceso es negativo, incluso ingerir agua en grandes cantidades da\u00f1a la salud. Los videojuegos no son la excepci\u00f3n y utilizarlos de forma excesiva, lejos de traer beneficios, efectivamente puede causar aislamiento, generar conductas agresivas y evitar el desarrollo de algunas habilidades y funciones. Otra consideraci\u00f3n importante es que los videojuegos se crean para diferentes p\u00fablicos y segmentos de edad espec\u00edficos. Particip\u00e9 en una investigaci\u00f3n de \u00abusabilidad\u00bb donde evaluamos las preferencias de un elevado n\u00famero de ni\u00f1os mexicanos respecto a los videojuegos; un hallazgo que llam\u00f3 mucho la atenci\u00f3n fue que la mayor\u00eda hab\u00eda interactuado con videojuegos clasificados para adultos. \u00c9ste es otro factor que puede traer consecuencias negativas, simplemente porque el ni\u00f1o no tiene el desarrollo necesario ni la orientaci\u00f3n para comprender las tem\u00e1ticas presentadas. \u00a0 JUGAR TRAE BENEFICIOS Habiendo dejado clara la importancia de la regulaci\u00f3n en el uso de los videojuegos, el impacto positivo que generan en los seres humanos es evidente. Se ha demostrado que cuando se consumen de forma moderada y se seleccionan de acuerdo a la edad del jugador, producen m\u00faltiples beneficios en su desarrollo intelectual, emocional y psicosocial. La evidencia de los \u00faltimos 30 a\u00f1os sugiere que jugar videojuegos puede mejorar habilidades cognitivas como la atenci\u00f3n visual y el control ejecutivo, la capacidad para manipular, regular o controlar los recursos y estrategias cognitivas con la finalidad de asegurar la terminaci\u00f3n exitosa de una tarea de aprendizaje o la soluci\u00f3n de problemas. Se ha demostrado cient\u00edficamente el desarrollo de ambas capacidades con el uso de videojuegos y muchos estudios tambi\u00e9n evidencian que dichas mejoras tienen un efecto m\u00e1s all\u00e1 del contexto del videojuego. Por otro lado, se ha encontrado que los refuerzos y recompensas que ofrecen, fortalecen la autoestima de los jugadores (gamers) y les brindan sensaciones reconfortantes que los ayudan a sentirse mejor emocionalmente. A partir de estas evidencias se han comenzado a utilizar los videojuegos para otros fines adicionales al entretenimiento: rehabilitaci\u00f3n cognitiva, tratamiento de problemas de aprendizaje, tratamiento de trastornos psicol\u00f3gicos, entrenamiento y desarrollo de habilidades motrices e intelectuales, educaci\u00f3n\u2026 y la lista sigue creciendo. \u00a0 DEL MUNDO DIGITAL AL REAL Diversos estudios muestran que cuando acostumbramos jugar videojuegos aumenta la plasticidad cerebral y se desarrollan las habilidades cognitivas. Un estudio analiz\u00f3 a un grupo de personas que jugaron el famoso Super Mario Bros durante 30 minutos al d\u00eda por dos meses.1 Al finalizar este periodo se encontr\u00f3 un crecimiento en su materia gris, en \u00e1reas asociadas con planeaci\u00f3n estrat\u00e9gica, memoria y coordinaci\u00f3n motriz fina. Resultados muy esperanzadores para quienes padecen des\u00f3rdenes mentales que causan disminuci\u00f3n de algunas regiones del cerebro; por ello se han comenzado a utilizar videojuegos como terapia y con fines de rehabilitaci\u00f3n con resultados muy positivos, por ejemplo en pacientes que padecen Alzheimer. Los videojuegos mejoran nuestros tiempos de reacci\u00f3n visomotora, es decir la coordinaci\u00f3n ojo-mano, cuando nos encontramos ante una amplia gama de est\u00edmulos. Un estudio prob\u00f3 que jugadores del sistema Atari 2600 respondieron m\u00e1s r\u00e1pido en una prueba simple de discriminaci\u00f3n de colores, este hallazgo se ha demostrado en m\u00faltiples ocasiones en an\u00e1lisis de efectos de diferentes juegos.2 De igual forma, se han encontrado mejoras en la memoria de trabajo, el control inhibitorio, la percepci\u00f3n audiovisual, la velocidad de reacci\u00f3n y el c\u00e1lculo. Los investigadores Okagaki y Frensch (1994) descubrieron que un grupo de participantes que nunca hab\u00eda jugado el juego Tetris, relacionado con la orientaci\u00f3n espacial, tras jugarlo mostraron una mejor\u00eda en el desempe\u00f1o, en evaluaciones de papel y l\u00e1piz de rotaci\u00f3n mental y visualizaci\u00f3n espacial en comparaci\u00f3n con los que no lo jugaron.3 \u00c9ste es uno de los estudios que demuestran que la experiencia adquirida durante el juego se puede generalizar m\u00e1s all\u00e1 del rendimiento en un entorno inform\u00e1tico a un ambiente no-inform\u00e1tico, que proporciona una prueba de la transferencia de la competencia del \u00abmundo digital\u00bb al \u00abmundo real\u00bb. Jugar videojuegos implica adaptarse a m\u00faltiples situaciones, resolver problemas, realizar an\u00e1lisis y ejecutar acciones. Todo esto impacta en tres redes neuronales que controlan la atenci\u00f3n. \u00a0 Corteza parietal: controla la orientaci\u00f3n de la atenci\u00f3n. L\u00f3bulo frontal: controla la forma en que sostenemos la atenci\u00f3n. Cingular anterior: controla c\u00f3mo regulamos la atenci\u00f3n para resolver los conflictos. \u00a0 Los seres humanos tenemos la capacidad de poner atenci\u00f3n a diferentes est\u00edmulos, pero siempre hay uno que absorbe la mayor parte de nuestra atenci\u00f3n. Por ejemplo, cuando conducimos un auto y requerimos hacer un cambio de nuestra mayor atenci\u00f3n de un est\u00edmulo a otro, realizar este switch es tambi\u00e9n una tarea mucho m\u00e1s sencilla para los gamers. \u00a0 \u00bfJUGAR EN LA TERCERA EDAD? El entrenamiento con videojuegos fue probado como mecanismo de intervenci\u00f3n por primera vez en la d\u00e9cada de 1980 para detener el declive cognitivo en ancianos4 y los primeros resultados mostraron mejor rendimiento en distintas evaluaciones cognitivas. Se encontraron mejoras evidentes en memoria y atenci\u00f3n al jugar videojuegos en general, y recientemente se han dise\u00f1ado herramientas especiales para adultos mayores que les ayudan a entrenar su cerebro a trav\u00e9s de videojuegos, el proceso de envejecimiento del cerebro se ha reducido hasta siete a\u00f1os. Esto sucede debido a que son cognitivamente complejos y requieren energ\u00eda mental. Jugar videojuegos","thumbnail_url":"https:\/\/istmo.mx\/wp-content\/uploads\/2015\/10\/IS340_Coloquio_03_principal1.jpg"}