{"version":"1.0","provider_name":"Revista ISTMO","provider_url":"https:\/\/dim-id.com\/pruebaentradas2023","author_name":"Alma Delia Zamorano","author_url":"https:\/\/dim-id.com\/pruebaentradas2023\/author\/alma-delia-zamorano\/","title":"Cine, maestro de las emociones","type":"rich","width":600,"height":338,"html":"<blockquote class=\"wp-embedded-content\" data-secret=\"iNc2nbaCPU\"><a href=\"https:\/\/dim-id.com\/pruebaentradas2023\/2015\/09\/02\/cine-maestro-de-las-emociones\/\">Cine, maestro de las emociones<\/a><\/blockquote><iframe sandbox=\"allow-scripts\" security=\"restricted\" src=\"https:\/\/dim-id.com\/pruebaentradas2023\/2015\/09\/02\/cine-maestro-de-las-emociones\/embed\/#?secret=iNc2nbaCPU\" width=\"600\" height=\"338\" title=\"&#8220;Cine, maestro de las emociones&#8221; &#8212; Revista ISTMO\" data-secret=\"iNc2nbaCPU\" frameborder=\"0\" marginwidth=\"0\" marginheight=\"0\" scrolling=\"no\" class=\"wp-embedded-content\"><\/iframe><script>\n\/*! This file is auto-generated *\/\n!function(d,l){\"use strict\";l.querySelector&&d.addEventListener&&\"undefined\"!=typeof URL&&(d.wp=d.wp||{},d.wp.receiveEmbedMessage||(d.wp.receiveEmbedMessage=function(e){var t=e.data;if((t||t.secret||t.message||t.value)&&!\/[^a-zA-Z0-9]\/.test(t.secret)){for(var s,r,n,a=l.querySelectorAll('iframe[data-secret=\"'+t.secret+'\"]'),o=l.querySelectorAll('blockquote[data-secret=\"'+t.secret+'\"]'),c=new RegExp(\"^https?:$\",\"i\"),i=0;i<o.length;i++)o[i].style.display=\"none\";for(i=0;i<a.length;i++)s=a[i],e.source===s.contentWindow&&(s.removeAttribute(\"style\"),\"height\"===t.message?(1e3<(r=parseInt(t.value,10))?r=1e3:~~r<200&&(r=200),s.height=r):\"link\"===t.message&&(r=new URL(s.getAttribute(\"src\")),n=new URL(t.value),c.test(n.protocol))&&n.host===r.host&&l.activeElement===s&&(d.top.location.href=t.value))}},d.addEventListener(\"message\",d.wp.receiveEmbedMessage,!1),l.addEventListener(\"DOMContentLoaded\",function(){for(var e,t,s=l.querySelectorAll(\"iframe.wp-embedded-content\"),r=0;r<s.length;r++)(t=(e=s[r]).getAttribute(\"data-secret\"))||(t=Math.random().toString(36).substring(2,12),e.src+=\"#?secret=\"+t,e.setAttribute(\"data-secret\",t)),e.contentWindow.postMessage({message:\"ready\",secret:t},\"*\")},!1)))}(window,document);\n\/\/# sourceURL=https:\/\/dim-id.com\/pruebaentradas2023\/wp-includes\/js\/wp-embed.min.js\n<\/script>\n","description":"M\u00e1s all\u00e1 de ser un fen\u00f3meno cultural y de comunicaci\u00f3n, el cine es parte de la vida de cada uno: emociones surgidas de la pantalla quedan inscritas en nuestra biograf\u00eda e influyen en nuestro actuar. Bien llamado f\u00e1brica de emociones, porque encierra toda suerte de recursos para suscitarlas. Adem\u00e1s de ser parte sustancial de la actividad l\u00fadica de nuestra sociedad, se le reconoce como escuela para conocer y aprender el manejo emocional ya que analiza con detenimiento los mecanismos que mueven a la especie humana. \u00a0 \u00bfEn qu\u00e9 radica el hechizo del cine? \u00bfQu\u00e9 esconde ese haz de luz que al proyectarse en la pantalla obra el prodigio de sentir, imaginar, evadirse, crear? Parte del inexplicable fen\u00f3meno cinematogr\u00e1fico es la manera en que las escenas tocan al espectador al hacerlo re\u00edr, llorar, exaltarse o aterrarse, detonantes que perduran en la memoria, en un extra\u00f1o placer de evocar sensibilidades, sensaciones o vivencias. El arte procura emociones, y el llamado \u00abS\u00e9ptimo arte\u00bb ha conseguido, en sus m\u00e1s de cien a\u00f1os de vida, hacerlas inmortales como no lo hab\u00edan logrado las seis artes que lo preceden, por ello, el cinemat\u00f3grafo, despu\u00e9s cine, obtuvo el apelativo del arte m\u00e1s universal de la historia. Al tratar de explicar la relaci\u00f3n que guarda el cine con los sentimientos y emociones, se plantean varios cuestionamientos: \u00bfQui\u00e9n alguna vez no ha gritado, suspirado o se ha levantado intempestivamente de la butaca en el cine? \u00bfPor qu\u00e9? \u00bfQu\u00e9 tiene este maravilloso artefacto que llega a esas \u00edntimas fibras del ser humano? \u00bfC\u00f3mo toca los sentimientos? \u00bfCu\u00e1les son sus principales inspiraciones? Las respuestas a dichos interrogantes ofrecen un abanico de posibilidades: por las historias que cuenta, por la narrativa utilizada, por el lenguaje audiovisual que maneja, por el ritual del cine mismo \u2013oscuridad, focalizaci\u00f3n del fen\u00f3meno, consumo individualista\u2013, por procesos de orden psicol\u00f3gico de identificaciones y proyecciones, o quiz\u00e1s porque lo proyectado en la pantalla nos habla de algo conocido, vivido, de una identidad, de lo real, de la verdad. En este sentido es necesario conceptualizar qu\u00e9 es la emoci\u00f3n: un \u00abestado de \u00e1nimo caracterizado por una conmoci\u00f3n org\u00e1nica consiguiente a impresiones de los sentidos, ideas o recuerdos, que produce fen\u00f3menos viscerales que percibe el sujeto emocionado y con frecuencia se traduce en gestos, actitudes u otras formas de expresi\u00f3n\u00bb.1 \u00a0 FORMADOR DE ACTITUDES HUMANAS Esto implica que un segmento del \u00e9xtasis que suministra una pel\u00edcula, se deriva del hecho de que persiste aun cuando ha concluido la funci\u00f3n, y sobrevive al simple hecho de verla, pues a partir de su mirada se impregna la manera en que se observa al mundo y la forma de recordar lo visto, de construir su recuerdo. Es, por decirlo de alguna manera, la marca indeleble que deja el cine y que acompa\u00f1a por el resto de sus vidas, a esos seres humanos que estuvieron frente a la pantalla. El sentir cl\u00e1sico nos presenta el arte del contador de historias como un camino para la catarsis de las emociones, para colocarlas \u00aben su sitio\u00bb, para educarlas. El cine multiplica la posibilidad de vivir historias, posibilidad que en cada ser humano se reduce a un peque\u00f1o repertorio de vivencias: las que le brinda su vida. Y es que la convivencia virtual \u2013como dir\u00edamos en lenguaje de hoy\u2013 ampl\u00eda las oportunidades y permite vivir como experiencia lo que, en su realidad corp\u00f3rea nunca habr\u00eda sido posible. Los sentimientos y las pasiones, descritos en la literatura, toman cuerpo en el cine, se vuelven sensoriales: podemos o\u00edrlos, verlos, comprenderlos y ser sorprendidos. El cine multiplica estas oportunidades, las materializa y las convierte en un elemento formador de las actitudes humanas: el valor, la virtud, las limitaciones, las miserias se vuelven concretas, transparentes, en las historias que cuenta\u20262 Por ello, tanto la empat\u00eda emocional como la experiencia sensorial se establecen general y principalmente en torno a la historia, pues lo que se narra y el modo en que se rememora, funge como eje aglutinador de elementos formales y significativos. El cine se torna una ventana a las relaciones, emociones y pasiones. No importa que el tratamiento sea de documental o de ficci\u00f3n, la duraci\u00f3n de cortometraje, mediometraje o largometraje, o que, de acuerdo con su estructura, sea una comedia rural, un drama citadino, una cinta c\u00f3mica o un melodrama, finalmente es una pel\u00edcula. Cualquier filme es un m\u00e9todo para hacer llegar universos de relaciones diversas al espectador, y tambi\u00e9n un amplio panorama de conocimientos: sociales, culturales, pol\u00edticos, econ\u00f3micos, hist\u00f3ricos y amorosos. Encuentra en la pantalla un refugio y un descanso para acercarse al amor, pero sin sufrimiento personal, para acercarse al odio, tomando distancia del mal, puede acceder a la muerte sin morir, pero tambi\u00e9n se le ofrece la posibilidad de vivir muchas vidas. La oscuridad, la luz del proyector, la inmovilidad, el mantenerse pasivo junto a otros que tambi\u00e9n observan las im\u00e1genes proyectadas en la enorme pantalla, sugieren un estado en el que las privaciones y fracasos se compensan y gratifican con lo que se desarrolla frente a los ojos. \u00ab\u2026s\u00f3lo el cine seguir\u00e1 dando m\u00e1s y gracias a sus buenos hacedores seguir\u00e1 siendo adecuado a cada situaci\u00f3n y momento [\u2026] Como tantas veces se ha dicho, ir al cine puede ser \u00fatil hasta para explicar los principios b\u00e1sicos de la econom\u00eda, porque resulta imposible ver una pel\u00edcula gratis. Por lo menos el tiempo, las m\u00e1gicas dos horas, las pone siempre uno mismo. Las pel\u00edculas son elemento de discusi\u00f3n y reflexi\u00f3n sobre la conducta humana tanto con fines educativos como terap\u00e9uticos\u00bb.3 \u00a0 LA ILUSI\u00d3N DE LA REALIDAD M\u00e1s all\u00e1 de la necesidad humana de llenar espacios de ocio, adquirir conocimientos o acceder a fen\u00f3menos de otra forma inaccesibles, se encuentra la ilusi\u00f3n de realidad, pues el cine insta al espectador a involucrarse en su experiencia narrativa mediante diversos mecanismos. La ilusi\u00f3n de realidad que por sugesti\u00f3n crea la pantalla induce en el espectador una atm\u00f3sfera de credibilidad, una tendencia a la proyecci\u00f3n personal en el universo de las im\u00e1genes, un proceso de identificaci\u00f3n con los personajes y","thumbnail_url":"https:\/\/istmo.mx\/wp-content\/uploads\/2015\/09\/IS339_Coloquio_01_principal.jpg"}