{"version":"1.0","provider_name":"Revista ISTMO","provider_url":"https:\/\/dim-id.com\/pruebaentradas2023","author_name":"Juan Carlos Olmedo","author_url":"https:\/\/dim-id.com\/pruebaentradas2023\/author\/juan-carlos-olmedo\/","title":"Ciudadano del siglo XXI reconstruye la comunidad","type":"rich","width":600,"height":338,"html":"<blockquote class=\"wp-embedded-content\" data-secret=\"1XSwbkz1Ge\"><a href=\"https:\/\/dim-id.com\/pruebaentradas2023\/2015\/01\/09\/ciudadano-del-siglo-xxi-reconstruye-la-comunidad\/\">Ciudadano del siglo XXI reconstruye la comunidad<\/a><\/blockquote><iframe sandbox=\"allow-scripts\" security=\"restricted\" src=\"https:\/\/dim-id.com\/pruebaentradas2023\/2015\/01\/09\/ciudadano-del-siglo-xxi-reconstruye-la-comunidad\/embed\/#?secret=1XSwbkz1Ge\" width=\"600\" height=\"338\" title=\"&#8220;Ciudadano del siglo XXI reconstruye la comunidad&#8221; &#8212; Revista ISTMO\" data-secret=\"1XSwbkz1Ge\" frameborder=\"0\" marginwidth=\"0\" marginheight=\"0\" scrolling=\"no\" class=\"wp-embedded-content\"><\/iframe><script>\n\/*! This file is auto-generated *\/\n!function(d,l){\"use strict\";l.querySelector&&d.addEventListener&&\"undefined\"!=typeof URL&&(d.wp=d.wp||{},d.wp.receiveEmbedMessage||(d.wp.receiveEmbedMessage=function(e){var t=e.data;if((t||t.secret||t.message||t.value)&&!\/[^a-zA-Z0-9]\/.test(t.secret)){for(var s,r,n,a=l.querySelectorAll('iframe[data-secret=\"'+t.secret+'\"]'),o=l.querySelectorAll('blockquote[data-secret=\"'+t.secret+'\"]'),c=new RegExp(\"^https?:$\",\"i\"),i=0;i<o.length;i++)o[i].style.display=\"none\";for(i=0;i<a.length;i++)s=a[i],e.source===s.contentWindow&&(s.removeAttribute(\"style\"),\"height\"===t.message?(1e3<(r=parseInt(t.value,10))?r=1e3:~~r<200&&(r=200),s.height=r):\"link\"===t.message&&(r=new URL(s.getAttribute(\"src\")),n=new URL(t.value),c.test(n.protocol))&&n.host===r.host&&l.activeElement===s&&(d.top.location.href=t.value))}},d.addEventListener(\"message\",d.wp.receiveEmbedMessage,!1),l.addEventListener(\"DOMContentLoaded\",function(){for(var e,t,s=l.querySelectorAll(\"iframe.wp-embedded-content\"),r=0;r<s.length;r++)(t=(e=s[r]).getAttribute(\"data-secret\"))||(t=Math.random().toString(36).substring(2,12),e.src+=\"#?secret=\"+t,e.setAttribute(\"data-secret\",t)),e.contentWindow.postMessage({message:\"ready\",secret:t},\"*\")},!1)))}(window,document);\n\/\/# sourceURL=https:\/\/dim-id.com\/pruebaentradas2023\/wp-includes\/js\/wp-embed.min.js\n<\/script>\n","description":"\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 El siglo XXI nace con nuevos retos. Uno de ellos es el de la construcci\u00f3n de una sociedad m\u00e1s equitativa e incluyente. Muchos son los factores para lograrlo \u2014gobierno, empresas y asociaciones civiles\u2014, pero uno resulta indispensable: la educaci\u00f3n universitaria. Es desde el aula que se debe motivar al ciudadano a participar en la mejora del mundo en que vive. El siglo XXI se nos apareci\u00f3 de golpe, seguramente no en 2000, sino quiz\u00e1 en 1989 cuando presenciamos la ca\u00edda del Muro del Berl\u00edn y el fin de la Guerra Fr\u00eda. O bien en 2001, tras el atentado al World Trade Center, que derrumb\u00f3 y trastorn\u00f3 por completo el concepto de seguridad global. Este escenario ha resultado ser tan l\u00edquido como lo presagi\u00f3 Bauman, tan profuso en los riesgos globales como vaticin\u00f3 Beck y tan escaso en el aplanamiento planetario como conjetur\u00f3 Friedman. Y frente a nuestros ojos, en los \u00faltimos 25 a\u00f1os, han aparecido carreteras de informaci\u00f3n digital y redes de comunicaci\u00f3n instant\u00e1neas que generan una inimaginable contracci\u00f3n del espacio f\u00edsico, y ensanchan las posibilidades del espacio p\u00fablico, de la ciudadan\u00eda digital y de redes sociales virtuales; situaci\u00f3n que parece trazada por la pluma de Julio Verne, y que ni el mismo Negroponte imagin\u00f3 en su Being Digital. En dicha atm\u00f3sfera de cambio destacan las diversas transformaciones de la interacci\u00f3n entre los ciudadanos y el fortalecimiento de entornos de colaboraci\u00f3n. Ambos se unen desde el capital social y poseen un potencial de influencia directo, que no necesita de las instituciones tradicionales. Esto es un esbozo perceptible de una ciudadan\u00eda con may\u00fasculas, que engrandece el ya agotado rol que la circunscribe a la participaci\u00f3n electoral. \u00a0 \u00bfQU\u00c9 ES Y C\u00d3MO OPERA EL CAPITAL SOCIAL? El concepto de capital social es una herencia del siglo XX, surgi\u00f3 en el periodo de entreguerras y se consolid\u00f3 en sus dos \u00faltimas d\u00e9cadas. Diversos autores generaron una nutritiva tensi\u00f3n en su definici\u00f3n, alcances, prop\u00f3sitos y complejidades. Desde una mirada inicial podemos referir al capital social como un conjunto de organizaciones, instituciones y normas que posibilitan v\u00ednculos estables de confianza, colaboraci\u00f3n y reciprocidad, que tienden a producir bienes p\u00fablicos, constituir grupos efectivos de gesti\u00f3n y administraci\u00f3n de recursos, y reducir los costos en su interacci\u00f3n con otros actores. El capital social se institucionaliza y perdura en el tiempo a partir de tres procesos formales: 1) las decisiones racionales, libres, informadas y conscientes de los miembros del grupo; 2) la socializaci\u00f3n temprana de las normas relevantes para el mismo, y 3) la adaptaci\u00f3n-evoluci\u00f3n de las estrategias de acci\u00f3n del grupo. Este concepto tambi\u00e9n posibilita beneficios a sus poseedores y se construye, nutre y transforma desde las relaciones entre los miembros del grupo. Para el soci\u00f3logo Pierre Bourdieu,1 hay tres tipos de capital: econ\u00f3mico, cultural y social; el primero es el m\u00e1s determinante. Advierte que no todos los integrantes comparten el mismo capital social y por tanto existen relaciones asim\u00e9tricas entre sus integrantes y una tensi\u00f3n creciente cuando hay una debilidad en los v\u00ednculos entre ricos y pobres en el interior de un espacio social. La fuerza del capital social radica en su capacidad de acci\u00f3n-transformaci\u00f3n y fuerza al gestionar. Sus principales potencias parten de una amplia gama que incluye su capacidad de influencia en las decisiones legislativas y de gobierno, en ser un visor ciudadano del cumplimiento de los derechos humanos, en la promoci\u00f3n de los bienes y espacios creativos comunes y sustentables, en su capacidad como entidad garante de la rendici\u00f3n de cuentas de los recursos p\u00fablicos, y especialmente, en su potencialidad de construir redes de actores que favorezcan el empoderamiento. Todas \u00e9stas aparecen como avenidas en las que transita el ciudadano del siglo XX. La consolidaci\u00f3n del capital social est\u00e1 influida por m\u00faltiples factores internos y externos que inciden en su formaci\u00f3n, solidez o debilidad. As\u00ed, su capacidad para actuar y transformar no puede aislarse ni ser ajena al resto de los actores que dan forma al devenir social, especialmente el gobierno, la empresa y la universidad, triada necesaria en la consolidaci\u00f3n de modelos incluyentes para el desarrollo, de largo aliento, horizontales y fundados en la solidaridad y la justicia distributiva. \u00a0 DISE\u00d1O Y USO DE LAS POL\u00cdTICAS P\u00daBLICAS El capital social trae beneficios tangibles al incidir en el dise\u00f1o e implementaci\u00f3n de pol\u00edticas p\u00fablicas. Potencia el alcance y pertinencia de los servicios p\u00fablicos a partir de tres directrices: fortalecer la participaci\u00f3n comunitaria; vincular la asociaci\u00f3n comunitaria entre los ciudadanos y sus gobiernos, y ampliar las redes de negociaci\u00f3n-acci\u00f3n con otros actores como la empresa, la universidad y otros grupos de la sociedad civil.2 Involucrar el capital social con actores decisivos de la comunidad,3 trae mejoras en materia de logro educativo, combate a la pobreza, prevenci\u00f3n de enfermedades, capacitaci\u00f3n para el empleo y otros temas decisivos para el desarrollo econ\u00f3mico de las comunidades y el fortalecimiento de su capital social. \u00a0 Power to the people o empoderamiento ciudadano Al igual que el concepto de capital social, la propia definici\u00f3n de empoderamiento involucra problemas conceptuales y estructurales; sin embargo, todos coinciden con la definici\u00f3n b\u00e1sica que establecen R\u00f6del, Frankenberg y Dubiel4 como un \u00abdispositivo simb\u00f3lico mediante el que una colectividad adquiere consciencia de s\u00ed misma\u00bb. El concepto difiere de la visi\u00f3n tradicional de la acci\u00f3n p\u00fablica asistencialista donde la sociedad es \u00fanicamente receptora de las pol\u00edticas p\u00fablicas instrumentadas por el gobierno. El empoderamiento transforma la visi\u00f3n paternalista del desarrollo a fin de potenciarla como un modelo de generaci\u00f3n, aprehensi\u00f3n y responsabilidad compartida. En otras palabras, se incide en que la comunidad sea part\u00edcipe principal en el dise\u00f1o de modelos para el desarrollo que les sean pertinentes. Las condiciones indispensables para su puesta en marcha requieren de lo siguiente: \u00a0 1.\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Crear espacios institucionales que favorezcan la participaci\u00f3n en la acci\u00f3n p\u00fablica de los sectores tradicionalmente excluidos. 2.\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Fomentar modelos de organizaci\u00f3n y saberes instrumentales que permitan que la participaci\u00f3n incluyente se lleve a cabo. 3. Delegar en la","thumbnail_url":"https:\/\/istmo.mx\/wp-content\/uploads\/2015\/01\/IS335_Coloquio_04_original.jpg"}