{"version":"1.0","provider_name":"Revista ISTMO","provider_url":"https:\/\/dim-id.com\/pruebaentradas2023","author_name":"Revista ISTMO","author_url":"https:\/\/dim-id.com\/pruebaentradas2023\/author\/admin\/","title":"Inhala ideas, exhala soluciones","type":"rich","width":600,"height":338,"html":"<blockquote class=\"wp-embedded-content\" data-secret=\"kL1dYUX9bs\"><a href=\"https:\/\/dim-id.com\/pruebaentradas2023\/2014\/07\/07\/inhala-ideas-exhala-soluciones\/\">Inhala ideas, exhala soluciones<\/a><\/blockquote><iframe sandbox=\"allow-scripts\" security=\"restricted\" src=\"https:\/\/dim-id.com\/pruebaentradas2023\/2014\/07\/07\/inhala-ideas-exhala-soluciones\/embed\/#?secret=kL1dYUX9bs\" width=\"600\" height=\"338\" title=\"&#8220;Inhala ideas, exhala soluciones&#8221; &#8212; Revista ISTMO\" data-secret=\"kL1dYUX9bs\" frameborder=\"0\" marginwidth=\"0\" marginheight=\"0\" scrolling=\"no\" class=\"wp-embedded-content\"><\/iframe><script>\n\/*! This file is auto-generated *\/\n!function(d,l){\"use strict\";l.querySelector&&d.addEventListener&&\"undefined\"!=typeof URL&&(d.wp=d.wp||{},d.wp.receiveEmbedMessage||(d.wp.receiveEmbedMessage=function(e){var t=e.data;if((t||t.secret||t.message||t.value)&&!\/[^a-zA-Z0-9]\/.test(t.secret)){for(var s,r,n,a=l.querySelectorAll('iframe[data-secret=\"'+t.secret+'\"]'),o=l.querySelectorAll('blockquote[data-secret=\"'+t.secret+'\"]'),c=new RegExp(\"^https?:$\",\"i\"),i=0;i<o.length;i++)o[i].style.display=\"none\";for(i=0;i<a.length;i++)s=a[i],e.source===s.contentWindow&&(s.removeAttribute(\"style\"),\"height\"===t.message?(1e3<(r=parseInt(t.value,10))?r=1e3:~~r<200&&(r=200),s.height=r):\"link\"===t.message&&(r=new URL(s.getAttribute(\"src\")),n=new URL(t.value),c.test(n.protocol))&&n.host===r.host&&l.activeElement===s&&(d.top.location.href=t.value))}},d.addEventListener(\"message\",d.wp.receiveEmbedMessage,!1),l.addEventListener(\"DOMContentLoaded\",function(){for(var e,t,s=l.querySelectorAll(\"iframe.wp-embedded-content\"),r=0;r<s.length;r++)(t=(e=s[r]).getAttribute(\"data-secret\"))||(t=Math.random().toString(36).substring(2,12),e.src+=\"#?secret=\"+t,e.setAttribute(\"data-secret\",t)),e.contentWindow.postMessage({message:\"ready\",secret:t},\"*\")},!1)))}(window,document);\n\/\/# sourceURL=https:\/\/dim-id.com\/pruebaentradas2023\/wp-includes\/js\/wp-embed.min.js\n<\/script>\n","description":"El Mundial de Futbol 2014 no es como otros, se trata del primero en ser calificado como sustentable. Entre otras cosas, respalda tal t\u00edtulo la edificaci\u00f3n del Estadio Nacional de Brasilia \u00abMan\u00e9 Garrincha\u00bb, en el que se reutiliz\u00f3 material del antiguo recinto, se instalaron paneles fotovoltaicos y cisternas para recolectar lluvia; destacan tambi\u00e9n las campa\u00f1as que promueven el juego limpio, los derechos humanos y el combate a la discriminaci\u00f3n. Sea por moda, por reputaci\u00f3n o por conciencia, es un hecho que la sustentabilidad exige cada vez m\u00e1s presencia en la estrategia corporativa, y tambi\u00e9n en la vida cotidiana. El aumento del confort en la poblaci\u00f3n es proporcional al impacto negativo en el ambiente. Tenemos resuelta la comodidad, dice Mauricio Ram\u00edrez, pero no la contaminaci\u00f3n del aire, el ruido, los residuos t\u00f3xicos\u2026 Propone volver la mirada a la naturaleza, copiar sus dise\u00f1os y emular sus soluciones con base en recursos renovables, para satisfacer las necesidades de las pr\u00f3ximas generaciones. Sin embargo, lo verde no es lo \u00fanico que identifica a lo sustentable, incluye temas humanos. Jos\u00e9 Luis Guti\u00e9rrez se pregunta \u00bfqu\u00e9 significa vivir bien? Tener bienes y dinero, o respirar aire limpio todos los d\u00edas. \u00bfPor qu\u00e9 no ambas? Construir un futuro sustentable implica reducir la huella humana en el ambiente, pero tambi\u00e9n regenerar tejidos sociales. Es justo este segundo esfuerzo en el que hay que poner especial atenci\u00f3n a la influencia de los estereotipos sociales y buscar un futuro m\u00e1s incluyente y equitativo. As\u00ed, la sociedad establece ciertos par\u00e1metros que contribuyen a formar individuos que ella misma determina como ideales. Ser una persona culta, por ejemplo, y, al mismo tiempo, disfrutar y vivir al m\u00e1ximo el presente. Aunque parecieran circunstancias contrapuestas, hoy no es raro encontrar que quien asiste a la \u00f3pera o a una obra de teatro cl\u00e1sico, lo hace por igual a un concierto de heavy metal y a la lucha libre. Zygmunt Bauman desentra\u00f1a en La cultura en el mundo de la modernidad l\u00edquida, del que Patricia Montelongo resume algunas ideas, a una sociedad en la que los l\u00edmites entre alta cultura y la del entretenimiento son difusos. Y aunque tal din\u00e1mica social nos muestra los valores y estilo de vida actuales, como explica Mar\u00eda de Lourdes Lourdes L\u00f3pez, es un hecho que predomina la oferta por contenidos ligeros y de gustos estandarizados. Un consumo pasivo en el que s\u00f3lo se recibe, y no se reintegra la reflexi\u00f3n del p\u00fablico. La cultura es como el aire que respiramos: el culto vivo inhala, exhala, transforma y se transforma. El culto consumista se pega a un respirador artificial. Y como dice H\u00e9ctor Zagal, el peligro est\u00e1 en usar demasiado la cabeza, desde enajenarse y escapar de la realidad hasta el deterioro en la memoria superior de los jugadores de futbol, producto del cabeceo constante. Pero, m\u00e1s peligroso a\u00fan, es no usarla para nada. \u00a0 \u00a0"}