{"version":"1.0","provider_name":"Revista ISTMO","provider_url":"https:\/\/dim-id.com\/pruebaentradas2023","author_name":"Revista ISTMO","author_url":"https:\/\/dim-id.com\/pruebaentradas2023\/author\/admin\/","title":"Cultura y Derechos Humanos","type":"rich","width":600,"height":338,"html":"<blockquote class=\"wp-embedded-content\" data-secret=\"Xwf0d19wRM\"><a href=\"https:\/\/dim-id.com\/pruebaentradas2023\/2012\/09\/07\/cultura-y-derechos-humanos\/\">Cultura y Derechos Humanos<\/a><\/blockquote><iframe sandbox=\"allow-scripts\" security=\"restricted\" src=\"https:\/\/dim-id.com\/pruebaentradas2023\/2012\/09\/07\/cultura-y-derechos-humanos\/embed\/#?secret=Xwf0d19wRM\" width=\"600\" height=\"338\" title=\"&#8220;Cultura y Derechos Humanos&#8221; &#8212; Revista ISTMO\" data-secret=\"Xwf0d19wRM\" frameborder=\"0\" marginwidth=\"0\" marginheight=\"0\" scrolling=\"no\" class=\"wp-embedded-content\"><\/iframe><script>\n\/*! This file is auto-generated *\/\n!function(d,l){\"use strict\";l.querySelector&&d.addEventListener&&\"undefined\"!=typeof URL&&(d.wp=d.wp||{},d.wp.receiveEmbedMessage||(d.wp.receiveEmbedMessage=function(e){var t=e.data;if((t||t.secret||t.message||t.value)&&!\/[^a-zA-Z0-9]\/.test(t.secret)){for(var s,r,n,a=l.querySelectorAll('iframe[data-secret=\"'+t.secret+'\"]'),o=l.querySelectorAll('blockquote[data-secret=\"'+t.secret+'\"]'),c=new RegExp(\"^https?:$\",\"i\"),i=0;i<o.length;i++)o[i].style.display=\"none\";for(i=0;i<a.length;i++)s=a[i],e.source===s.contentWindow&&(s.removeAttribute(\"style\"),\"height\"===t.message?(1e3<(r=parseInt(t.value,10))?r=1e3:~~r<200&&(r=200),s.height=r):\"link\"===t.message&&(r=new URL(s.getAttribute(\"src\")),n=new URL(t.value),c.test(n.protocol))&&n.host===r.host&&l.activeElement===s&&(d.top.location.href=t.value))}},d.addEventListener(\"message\",d.wp.receiveEmbedMessage,!1),l.addEventListener(\"DOMContentLoaded\",function(){for(var e,t,s=l.querySelectorAll(\"iframe.wp-embedded-content\"),r=0;r<s.length;r++)(t=(e=s[r]).getAttribute(\"data-secret\"))||(t=Math.random().toString(36).substring(2,12),e.src+=\"#?secret=\"+t,e.setAttribute(\"data-secret\",t)),e.contentWindow.postMessage({message:\"ready\",secret:t},\"*\")},!1)))}(window,document);\n\/\/# sourceURL=https:\/\/dim-id.com\/pruebaentradas2023\/wp-includes\/js\/wp-embed.min.js\n<\/script>\n","description":"Los derechos no se refieren a \u00abhombres sin rostro\u00bb, sino a personas concretas, insertas en una cultura. Los derechos culturales, esenciales para la dignidad humana, deben interpretarse seg\u00fan los principios de universalidad, indivisibilidad e interdependencia. Los tiempos actuales son un campo f\u00e9rtil para repensar los Derechos Humanos. Desde la llamada \u00abprimavera \u00e1rabe\u00bb y otras plataformas civiles \u2013los indignados, #Occupy Wallstreet, #YoSoy132\u2013 hasta las leyes que pretenden regular los contenidos en internet \u2013ACTA, SOPA\u2013, derechos como la libertad de expresi\u00f3n, la representaci\u00f3n pol\u00edtica, la seguridad e integridad f\u00edsica, han sido protagonistas en la reflexi\u00f3n sobre las garant\u00edas centrales de las personas. Los Derechos Humanos representan la necesidad que tenemos todos de reconocer condiciones b\u00e1sicas de respeto en la convivencia. Necesidad tan elemental que toda ofensa a nuestros derechos nos parece evidente. Si mi vecino se estaciona frente a la salida de mi casa, si un grupo de personas limitan mi movilidad en la calle, si se me niega un servicio p\u00fablico a causa de mi manera de vestir o de hablar, si una autoridad me extorsiona\u2026 en cualquier situaci\u00f3n en la que se afectan mis garant\u00edas subsiste un impulso para pedir respeto. Sin embargo, aunque percibimos con claridad una afrenta de este tipo, es importante hacer notar que, como sujetos de derechos, no conocemos las condiciones que se requieren para que nuestros derechos posean una identidad clara. En otras palabras, es dif\u00edcil conocer qu\u00e9 derecho es m\u00e1s importante que otro, cu\u00e1les son aquellos derechos que deben reconocerse sin importar condiciones cambiantes, qu\u00e9 significa que la ley reconozca s\u00f3lo ciertos derechos y d\u00e9 por supuestos otros tantos. \u00a0 PARA RECUPERAR DERECHOS FUNDAMENTALES: CULTURA Aquello que permite conocer la identidad de nuestros derechos, su origen e importancia, est\u00e1 en el reconocimiento de la cultura: ella habla del ser humano desde todas sus perspectivas, y desde ah\u00ed podemos comenzar a buscar la unidad y radicalidad que hace falta en las reflexiones acerca de los Derechos Humanos. Si pensamos en la situaci\u00f3n de un migrante, un analfabeta o un ind\u00edgena, reconoceremos que existe un denominador com\u00fan: hace falta \u2013o no se conoce\u2013 un marco cultural que pueda dotar de orden y significado el ejercicio de los derechos de las personas. Cuando se carece de naci\u00f3n, como un \u00abilegal\u00bb latinoamericano en Estados Unidos o un migrante \u00e1rabe en tierras europeas, es imposible reclamar derechos al amparo de un sistema legal. Cuando no se tiene acceso a la informaci\u00f3n, como cualquier persona incapaz de leer o de disponer de informaci\u00f3n fiable, es muy dif\u00edcil conocer qu\u00e9 puede exigir como derecho. Cuando la comunidad no es reconocida por una colectividad mayor y una ola globalizadora amenaza su identidad \u2013pensemos en cualquier etnia ind\u00edgena de nuestro pa\u00eds\u2013 es complicado prevalecer como miembro de una cultura concreta y pugnar por el respeto de la misma. Por problem\u00e1tico que resulte, es una realidad que el mundo est\u00e1 configurado como un espacio multicultural, con una gran \u00abpoblaci\u00f3n flotante\u00bb que no pertenece a alg\u00fan pa\u00eds, con millones de personas con educaci\u00f3n deficiente. Y si consideramos extremista hablar de estos tres grupos, pensemos en la discriminaci\u00f3n por raz\u00f3n de sexo, presente en cualquier ambiente laboral, en la delgada l\u00ednea que separa a un estado sanamente laico de un gobierno \u00ablaicista\u00bb que es intolerante a cualquier manifestaci\u00f3n religiosa, en el clasismo que impide el disfrute de servicios a causa del nivel socioecon\u00f3mico o las preferencias de cualquier tipo. Todos son problemas que vivimos d\u00eda a d\u00eda y ata\u00f1en directamente al respeto de los Derechos Humanos \u2013entendiendo el apellido \u00abhumanos\u00bb como referencia a su universalidad, es decir, derechos de todas las personas. Por todo ello hoy, frente a movimientos que cruzan fronteras y situaciones que ponen en la mira de la sospecha nuestras nociones de ciudadan\u00eda, libertad o vida humana, los derechos culturales pueden ofrecer una v\u00eda de reformulaci\u00f3n y recuperaci\u00f3n de los derechos fundamentales. \u00a0 NO PODEMOS HABLAR A UN HOMBRE SIN ROSTRO Globalizaci\u00f3n y multiculturalidad, identidad pol\u00edtico-social y personal, todos son grandes retos que las teor\u00edas actuales de Derechos Humanos deben resolver. La cultura de las comunidades y las naciones representa una base desde la cual se puede dotar de unidad y sentido a la defensa de las garant\u00edas fundamentales. Esto es as\u00ed porque en la cultura el ser humano comprende su papel dentro de la sociedad: lo que significa ser mexicano o sudafricano, queretano o tamaulipeco, ciudadano, mujer u hombre, profesionista, jud\u00edo o ateo, aficionado a alg\u00fan equipo deportivo, vecino, padre, hijo, etc\u00e9tera. Si desligamos la identidad cultural del ejercicio de derechos, tendr\u00edamos que pensar en un \u00abhombre sin rostro\u00bb, una humanidad que, por el \u00e1nimo de la universalidad de los derechos, y careciendo de identidad concreta, acabe por ser definida a partir de las necesidades pol\u00edticas y sociales de momentos hist\u00f3ricos. \u00a0 TRES GENERACIONES DE DERECHOS Cuando se reduce la cultura a un elemento secundario en la definici\u00f3n de derechos, los criterios para su categorizaci\u00f3n son variados. De acuerdo con la tradicional clasificaci\u00f3n de los Derechos Humanos, existen tres generaciones de acuerdo con su origen y progresiva cobertura de las garant\u00edas de las personas:1 \u00a0 \u2022 \u00a0La primera generaci\u00f3n se corresponde con los derechos civiles y pol\u00edticos, que se concretan en la Revoluci\u00f3n Francesa. Lo que pensadores como Fray Francisco de Vitoria, Fray Bartolom\u00e9 de las Casas o Immanuel Kant consideraban como aquellas condiciones que el Estado o el gobierno deb\u00eda respetar con relaci\u00f3n al trato de los individuos. Las llamadas \u00ablibertades fundamentales\u00bb y derechos de representaci\u00f3n e identidad pol\u00edtica se encuentran en esta generaci\u00f3n. \u00a0 \u2022 La segunda generaci\u00f3n agrupa a los derechos econ\u00f3micos, sociales y culturales, emanados de la Revoluci\u00f3n Industrial y reconocidos por primera vez en un sistema jur\u00eddico en la Constituci\u00f3n Mexicana de 1917. Los derechos a un salario justo, a jornadas laborales bien remuneradas, a la libertad de asociaci\u00f3n y a la libertad de tomar parte en la vida cultural, forman parte de esta segunda etapa y dependen de una participaci\u00f3n activa del Estado. Mientras que en los de primera generaci\u00f3n el gobierno se limita a","thumbnail_url":"https:\/\/istmo.mx\/wp-content\/uploads\/2012\/09\/coloquio_01_original-228x300.jpg"}