{"version":"1.0","provider_name":"Revista ISTMO","provider_url":"https:\/\/dim-id.com\/pruebaentradas2023","author_name":"Revista ISTMO","author_url":"https:\/\/dim-id.com\/pruebaentradas2023\/author\/admin\/","title":"5 reglas sobre comunicaci\u00f3n y sus cambios","type":"rich","width":600,"height":338,"html":"<blockquote class=\"wp-embedded-content\" data-secret=\"MJGcfCobRo\"><a href=\"https:\/\/dim-id.com\/pruebaentradas2023\/2012\/06\/04\/5-reglas-sobre-comunicacion-y-sus-cambios\/\">5 reglas sobre comunicaci\u00f3n y sus cambios<\/a><\/blockquote><iframe sandbox=\"allow-scripts\" security=\"restricted\" src=\"https:\/\/dim-id.com\/pruebaentradas2023\/2012\/06\/04\/5-reglas-sobre-comunicacion-y-sus-cambios\/embed\/#?secret=MJGcfCobRo\" width=\"600\" height=\"338\" title=\"&#8220;5 reglas sobre comunicaci\u00f3n y sus cambios&#8221; &#8212; Revista ISTMO\" data-secret=\"MJGcfCobRo\" frameborder=\"0\" marginwidth=\"0\" marginheight=\"0\" scrolling=\"no\" class=\"wp-embedded-content\"><\/iframe><script>\n\/*! This file is auto-generated *\/\n!function(d,l){\"use strict\";l.querySelector&&d.addEventListener&&\"undefined\"!=typeof URL&&(d.wp=d.wp||{},d.wp.receiveEmbedMessage||(d.wp.receiveEmbedMessage=function(e){var t=e.data;if((t||t.secret||t.message||t.value)&&!\/[^a-zA-Z0-9]\/.test(t.secret)){for(var s,r,n,a=l.querySelectorAll('iframe[data-secret=\"'+t.secret+'\"]'),o=l.querySelectorAll('blockquote[data-secret=\"'+t.secret+'\"]'),c=new RegExp(\"^https?:$\",\"i\"),i=0;i<o.length;i++)o[i].style.display=\"none\";for(i=0;i<a.length;i++)s=a[i],e.source===s.contentWindow&&(s.removeAttribute(\"style\"),\"height\"===t.message?(1e3<(r=parseInt(t.value,10))?r=1e3:~~r<200&&(r=200),s.height=r):\"link\"===t.message&&(r=new URL(s.getAttribute(\"src\")),n=new URL(t.value),c.test(n.protocol))&&n.host===r.host&&l.activeElement===s&&(d.top.location.href=t.value))}},d.addEventListener(\"message\",d.wp.receiveEmbedMessage,!1),l.addEventListener(\"DOMContentLoaded\",function(){for(var e,t,s=l.querySelectorAll(\"iframe.wp-embedded-content\"),r=0;r<s.length;r++)(t=(e=s[r]).getAttribute(\"data-secret\"))||(t=Math.random().toString(36).substring(2,12),e.src+=\"#?secret=\"+t,e.setAttribute(\"data-secret\",t)),e.contentWindow.postMessage({message:\"ready\",secret:t},\"*\")},!1)))}(window,document);\n\/\/# sourceURL=https:\/\/dim-id.com\/pruebaentradas2023\/wp-includes\/js\/wp-embed.min.js\n<\/script>\n","description":"Los avances tecnol\u00f3gicos modifican nuestro modo de comunicarnos y el sentido de la propia comunicaci\u00f3n. Es imprescindible tomar ventaja de estos cambios para incrementar el impacto de nuestra comunicaci\u00f3n y atinar en su gesti\u00f3n. Son muchos los que desde hace tiempo declaran que la comunicaci\u00f3n est\u00e1 en constante cambio, pero no todos coinciden a la hora de se\u00f1alar el verdadero sentido en que lo hace. No s\u00f3lo se trata del modelo de negocio de los medios de comunicaci\u00f3n, ni de los cambios en los h\u00e1bitos de consumo de los distintos canales o de las posibilidades de convergencia de los mismos\u2026 La din\u00e1mica propia de las nuevas tecnolog\u00edas impulsa a la comunicaci\u00f3n hacia una l\u00f3gica distinta. Las redes sociales, la cara m\u00e1s visible de esta revoluci\u00f3n, y otras aplicaciones tecnol\u00f3gicas comunicativas, son algo m\u00e1s que nuevas plataformas en las que podemos comunicar. Como se\u00f1alaba Benedicto XVI en su mensaje con motivo de las XLV Jornadas de las Comunicaciones Sociales: \u00abLas nuevas tecnolog\u00edas no modifican s\u00f3lo el modo de comunicar, sino la comunicaci\u00f3n misma\u00bb. Para algunos, este cambio conduce irremisiblemente hacia la deshumanizaci\u00f3n de las relaciones personales, donde la comunicaci\u00f3n se constituye como materia prima fundamental; para otros, estos nuevos medios permitir\u00e1n el regreso a la esencia personal de la comunicaci\u00f3n. En lo que todos coinciden es en las consecuencias que tales cambios suponen al plantear y gestionar las estrategias de comunicaci\u00f3n. En ese contexto los errores en la comunicaci\u00f3n adquieren matices nuevos. Es preciso replantearse viejas costumbres para aprovechar los cambios e incrementar el impacto de nuestra comunicaci\u00f3n y as\u00ed evitar cometer errores o no acertar con su gesti\u00f3n. No pretendo proporcionar una lista de recetas, sino una serie de principios a considerar. A nuevas reglas, nuevos errores y formas de gesti\u00f3n. \u00a0 Regla I. INTERNET NO ES UN LUGAR O UN MEDIO DE COMUNICACI\u00d3N Todav\u00eda son muchos los que identifican internet con un lugar poco real (virtual), en el que habita un tipo de personas singular (tradicionalmente conocidos como frikys). De ah\u00ed que se minusvalore lo que ocurre en internet, preocupados \u00fanicamente de si eso podria dar el salto al mundo real. Internet no es un mundo paralelo y por ello menos importante que el mundo \u00abreal\u00bb, las cosas no \u00abest\u00e1n\u00bb en internet, como no \u00abest\u00e1n\u00bb en el tel\u00e9fono. La red es s\u00f3lo el canal que permite la conversaci\u00f3n, su difusi\u00f3n e impacto depender\u00e1 de la importancia o el inter\u00e9s del contenido. Las facilidades para grabar, reproducir y publicar la informaci\u00f3n permiten que en la nueva comunicaci\u00f3n cualquier dato tenga altas probabilidades de hacerse p\u00fablico, y as\u00ed debe plantearse, asumiendo que hoy en d\u00eda mantener un off the record se ha convertido en una misi\u00f3n casi imposible. En mi experiencia, algunos de los errores m\u00e1s frecuentes consecuencia de desconocer este principio son: 1. \u00a0 Lo que pasa en internet, se queda en internet. Nada m\u00e1s lejos de la realidad. Lo que se dice o aparece all\u00ed, se pone al alcance de millones de personas armadas con potentes buscadores, que todo lo encuentran, sin importar el sitio ni el momento d\u00f3nde apareci\u00f3. Sobre todo si tenemos en cuenta que hoy internet se ha convertido en fuente primaria de medios de comunicaci\u00f3n y comunicadores. 2. \u00a0 La informaci\u00f3n que me afecta me pertenece. En la nueva comunicaci\u00f3n se pierde la propiedad de la informaci\u00f3n. Ya no podemos decidir qu\u00e9 queremos difundir masivamente y qu\u00e9 no. Es impensable tratar de frenar la divulgaci\u00f3n de datos que nos afectan, aunque en ocasiones nos asistan razones legales. Por el contrario, cuando tratamos de evitar la difusi\u00f3n de determinada informaci\u00f3n, generamos un efecto inverso por el que a mayor oposici\u00f3n mayor eco y difusi\u00f3n. Es el conocido efecto Streisand. 3. \u00a0 Enga\u00f1ar. Si se piensa que internet es un lugar, se olvida que se debe vivir de la misma manera online y offline, pues realmente el mundo es el mismo. No es posible tratar de negar o eliminar cosas que han pasado en internet. Todo deja huella, las declaraciones desafortunadas, las im\u00e1genes, y no se pueden alterar pensando que nadie se dar\u00e1 cuenta. 4. \u00a0 Cambiar la realidad con un tweet. Internet genera una especie de microclima propio, en ocasiones autorreferencial, que provoca la tentaci\u00f3n de construir un perfil paralelo a la realidad aprovechando la supuesta \u00abvirtualidad\u00bb del medio. Es como si en la red se pudiera decorar la realidad y construir un mundo tan feliz como irreal. Hoy es m\u00e1s f\u00e1cil que nunca contrastar las palabras con los hechos y no se puede enga\u00f1ar a la realidad, ni siquiera en internet. \u00a0 Regla II. NO EXISTE EL OFF THE RECORD Hoy en d\u00eda cualquier persona es un medio de difusi\u00f3n masiva y puede llamar la atenci\u00f3n de los medios. Ya no hay momentos off en los que uno se relaja. Para cualquier persona con un m\u00ednimo conocimiento p\u00fablico, es muy dif\u00edcil proteger su privacidad; en un instante, cualquiera a tu alrededor puede hacer p\u00fablicas tus acciones. No hace falta que sea paparazzi, ni siquiera periodista, basta una persona indiscreta con un celular y af\u00e1n de notoriedad para poner en peligro la reputaci\u00f3n del que act\u00faa \u00abahora que nadie nos ve\u00bb. La nueva comunicaci\u00f3n desaconseja algunas actitudes: 1. \u00a0 Esconder los errores. Las alfombras ya no est\u00e1n de moda. Durante mucho tiempo en comunicaci\u00f3n estrat\u00e9gica se pens\u00f3 en ellas como el mejor aliado; cuando pasaba algo malo se escond\u00eda bajo el tapete y se cruzaban los dedos para que no se saliera de ah\u00ed. Hoy tratar de encubrir los errores como estrategia de comunicaci\u00f3n es asumir un riesgo con pocas probabilidades de \u00e9xito. Tenemos todas las posibilidades de que esa informaci\u00f3n se d\u00e9 a conocer, y, que a los problemas de falta de planificaci\u00f3n, tengamos que a\u00f1adir las sospechas generadas por nuestra intenci\u00f3n de ocultarlos y nuestra incapacidad para afrontarlo. La transparencia debe ser el principio para construir cualquier estrategia de comunicaci\u00f3n. Hoy m\u00e1s que nunca se hace realidad la advertencia b\u00edblica: \u00abNo hay nada oculto que no se vaya a conocer en los tejados\u00bb","thumbnail_url":"https:\/\/istmo.mx\/wp-content\/uploads\/2012\/05\/coloquio_03_image1.jpg"}